Albert y Gatúbela

en

El robo de las joyas

Por Coqui Andrew

Capitulo trece

Pasaron cuatro semanas más, faltaba poco para que Candy diera a luz a sus bebés, ya se sentía incomoda, pero era feliz, Albert le pregunto que por qué no quería a su Tía Elroy, ella le contesto:

- Albert, si la quiero, pero no me gusta que hostigue con tantos deberes y sobre todo de cuando me embarazaba, esa actitud me sobre paso, pues ya teníamos tiempo de casados y no quedaba embarazada.

Un día de visita con mi hermana me sentí mal, preocupada Sandy me llevo con un médico, al revisarme me dijo que tenía que hacerme unos análisis, pues al parecer estaba embarazada y con los resultados lo confirmarían, así que me hice los estudios, todo fue positivo. En ese entonces tenía como 8 semanas, pero siendo una felina pude ocultar más tiempo el embarazo y para el colmo llego ese día de la consulta la Tía Elroy empezó con sus letanías, decidí ocultarlo, no decirte nada, cuando me cansé, escape, tú me encontraste y te di la noticia.

Paso lo del secuestro y pues ya estamos juntos, ¿Por qué me preguntaste?

-Ay mi hermosa felina, no paraste de hablar, pero te lo pregunte porque la Tía Elroy, quiere verte.

-¿Ya sabe estoy embarazada?

-Si, pero no sabe que son trillizos

-Bien, que venga cuando guste, Albert, sorpresa se llevará cuando me vea con semejante vientre. Jajajajaja

Albert la abrazo y juntos rieron.

Pasaron algunos días, la Tía Elroy llego de visita con muchos regalos para el bebé, estaba en sala esperando que bajara Candy, quien apareció junto a Albert, fue muy grande la sorpresa de la Tía cuando la vio, -Pero ¡qué hermosa estás! Y ese vientre esta enorme, no… no me digas que son gemelos.

-No, Tía, no son gemelos…

-¡¿Cómo?!- Pero entonces ¿por qué tienes tan grande el vientre?

-Tía, son trillizos- dijo Albert abrazando a Candy

-¡Trillizos!, hija mía, qué alegría me das, gracias, mi niña- con lágrimas en los ojos, se acercó y la abrazo. -Tendré que ir a comprar más regalos- volteo a ver los que llevaba, Albert y Candy- se sorprendieron

-Pero Tía casi se trajo toda la tienda- dijeron ambos y rieron

Pasaron un momento agradable -¿Y cómo se llamarán los niños? - Pregunto la Tía Elroy

-Aún no sabemos, Tía, pues ignoramos si los trillizos son varones o damas o vengan revueltos…jajajaja- dijo Albert

Candy al escucharlo se unió a la risa

-¿Cómo que revueltos, hijo?

-Pues si Tía pueden ser dos hombres y una niña o dos mujeres y un niño.

-¡Ah! Entonces todavía no saben…

-No, Tía, queremos que sea sorpresa y hasta entonces decidiremos cómo se llamarán.

Casa de Stear

-Paty, mi amor, ya llegué-

-Hola, cielo, ¿cómo te fue en el trabajo?

-Pues más o menos, da igual, mi primo William, no quiere ayudarme a encontrar a Neal y me mando a decir que soy responsable de él y de la reconstrucción del laboratorio, con eso de que su esposa está esperando bebés.

-Te recuerdo que es mi amiga, por cierto, tengo una noticia - Se acerco muy

mimosa- Estoy embarazada, pronto seremos papás, mi vida.

-¡¿De verdad?! No me estas mintiendo

-No, Stear, estoy embarazada y tengo 12 semanas, después de tanto tiempo, lo logramos.

Stear se acerca y la besa muy apasionadamente – Gracias, mi amor, es la mejor noticia que me has dado en este día, ¿te parece si vamos a festejarlo?

-Si, mi amor, vamos, solo déjame arreglarme un poco más, por favor- Paty se dirigió a su habitación.

Stear entro a los pocos minutos con una botella de vino, dos copas y unos bocadillos, dejando todo en una mesa que estaba en la recamara y se dirigió al baño donde estaba Paty cambiándose y con una voz seductora le pregunta

– Mi amor ¿qué te parece si lo celebramos en esta habitación solo tu y yo?

-Mmmmm, señor es usted muy atrevido, ¡claro que sí!

Stear se acerca y la abraza para darle un beso. Paty fascinada correspondía a sus caricias.

En la cabaña de Albert, se encontraban dormidos, ambos abrazados, Candy incomoda trato de girar, cuando sintió que se le rompió la fuente, con duda se levantó y fue al baño, ahí ratifico que, si había pasado, regreso a la recamara y se acerco a Albert y le dijo

-Albert, despierta, mi amor, escúchame-

-mmmm si dime- Todo adormilado

-¡Albert! Tus hijos ya vienen, levántate, tenemos que ir al hospital

Albert salto de la cama y moviéndose de un lado a otro decía-¡Quéeeeeeee! ¿Cómo? ¿Cuándo? - Todo despistado y Candy solo se reía al ver su actitud.

-Mi amor, vístete y ve por el coche, mientras yo me cambio, tranquilízate, jajajaja-

-Si, si lo que tu digas- Sale con pijama a hablar con el chofer para que tuviera el auto listo y se sube- qué esperas vámonos al hospital – El chofer todo preocupado por lo que le dice su patrón, le pregunta -¿Y la señora, no va a venir?- Albert se da un zape y sale en busca de Candy, quién ya estaba en la puerta junto con Dorothy, a punto de carcajearse ambas por la actitud de él.

- Ya tranquilízate y ve a cambiarte, te espero en el auto, por favor Dorothy dile a George que ya nos vamos al hospital – Albert entra para cambiarse, baja y sube al auto a lado de Candy.

Un momento después llegan al hospital, las enfermeras salen a atender a Candy, Albert se encarga de llenar la documentación requerida, mientras ella va a quirófano.

Llegan al hospital, la Tía Elroy, George, Dorothy, Archie, Annie, el Comisionado, Sandy, su esposo e hija y por último Paty y Stear. Albert se paseaba de un lado a otro en espera de noticias de su esposa y sus bebés. Una hora y media después llaman a Albert y le dicen que los cuatro se encuentran bien y en un rato más podrá pasar a verlos.

-Señor Albert, lo felicito, es usted papá de dos hermosos niños y una hermosa nena. – dijo la enfermera – en un rato más podrá pasar a verlos, no se preocupe, están bien y custodiados, pues ya llego el personal de seguridad que usted contrato. Su esposa esta en la habitación 300.

Albert regresa a la sala de espera y les da noticia - Familia, Candy se encuentra bien y somos papás de dos niños y una niña-

Todos gritan de la felicidad y una de las enfermeras les llama la atención.

-¡Por favor! Guarden silencio estamos en un hospital.

-Perdón, señorita, que estamos emocionados por la noticia- dijo la Tía Elroy

-Ustedes todavía no pueden pasar, solo el papá, ¿entendido?

-Si, señorita- dijeron todos.

En la guarida de los villanos, se enteraron que Gatúbela ya tenía sus joyas, estaban todos enojados

-Ya no pudimos robarlos y ahora menos pues tienen muy vigilado el hospital- dijo el Watson -¿Dónde estará el acertijo?

-No sé, mi vida, ahora qué haremos- dijo Harley

-Ya lo dijo él, no podemos hacer nada, solo esperar un descuido, pero mientras podemos enviarles un regalo a los papás, ¿Qué dicen? – dijo Dos caras - ¿Cara o cruz?

-¿Y qué ganamos con enviarles un regalo? - dijo el Espantapájaros

-Divertimos, ¿qué más? - dijo el Watson en apoyo a Dos Caras

-Y ¿Qué les enviamos? - pregunto el Pingüino

-Unas bombas en forma de rosas- dijo el Watson

-Tú y tus bombas, no tienes otras cosas para gastar bromas, se supone que tu eres el simpático- dijo con ironía el Espantapájaros

-Qué les parece unos patitos- dijo el Pingüino

-No, mejor les enviamos unas de mis plantas venenosas – dijo la Hiedra Venenosa.

Así se la pasaron un rato discutiendo que enviarles y sin decidirse, se retiraron de ahí, pensando qué hacer cada uno por su lado, cómo fastidiar al Murciélago y a Gatúbela.

En la habitación de Candy, se encontraba adormilada, cuando entro Albert

-Hola, mi hermosa felina, ¿te encuentras mejor?

-Si, mi querido Murciélago, estoy mejor ¿Ya los viste?

-No, pero ya no tardan en traerlos-

En eso tocan la puerta, dan el pase y entran tres enfermeras con los bebés.

-Señores, buenas tardes, les traemos a sus pequeños, aquí tienen al varoncito mayor, ¿Qué nombre le pondrán?

- William Alexander- dijeron los dos

La enfermera se lo entrega a Candy, lo abrazo y lo ve con mucho amor, lo besa y se lo pasa a Albert quien lo toma emocionado.

-Este es el segundo varoncito ¿Nombre, por favor?

-Albert Killiam- dijo Candy y Albert asintió.

La enfermera repitió lo anterior primero la mamá.

-Y por último la pequeña de la familia ¿cómo se llamará esta hermosa nena?

- Candice Madison- dijeron ambos. Les entrego a la pequeña y se retiraron.

Candy se quedo con la pequeña y como si estuvieran de acuerdo los tres abrieron sus hermosos ojos, los bebés ojos azules como su padre y la pequeña ojos verdes como su mamá, de hecho, eran clones de sus padres.

-Gracias, mi hermosa felina, están hermosos.

-Ahora están tranquilos, pero los hubieras visto en el quirófano- dijo Candy

-¿cómo no entiendo? ¿Qué hicieron?

-Pues imagina, me hicieron cesárea porque no querían arriesgar la vida de ellos ni la mía, cuando me enseñaron al William, este pequeñito, todo greñudo y sus ojitos espantados, a punto de llorar, su hermanito igual las mismas caritas, y cuando me mostraron a Candy, ella rubia y dormidita, solo note que todos tenían pecas, jajajaja.

-No importa así los amo, porque son fruto de nuestro amor. ¡Te amo! Mi hermosa felina

-¡Te amo! Mi Murciélago

Y se dieron un beso.

Fin

Hola chicas, este es el fin de este corto fic, pero continuara las aventuras de estos personajes. Aclaro que escribí, sobre mi experiencia al tener a mis gemelos en esta historia.

Como se los prometí se les hare entrega de una firma con su nombre, el Post fue hecho por una talentosa mujer Karito también autora de la portada de este fic.

En Facebook me encuentran como Lucy Morales Hdz. Si no tienen por mensaje privado envíen su correo y les hago llegar su firma.

Gracias Tutypineapple, Yuleni, Pivoine3, Elbroche, Katnnis, Wall-e17, Mercedes, Guest, Enamorada, Moonlove86, Venezolana López, Loreley Ardlay, Ana Isela Hdz, White Andrew, MadelRos, Ana Isela, Maravilla 121, Karito, Abril, White Andrew, AnneNov, Yagui, Guest y Anónimas.

Saludos y bendiciones.

Hola, chicas, soy el Acertijo, en el capitulo anterior les propuse un acertijo que a continuación se les muestra:

Mencionen 50 palabras que NO lleven la letra "L", en este acertijo tienen que tomar el tiempo son 30 segundos.

Les informo que solo dos participaron, Guest mencionaste las cincuenta palabras, pero no eran las correctas.

Abril-04 Diste con la respuesta correcta, pero dices que te falto tiempo.

Ambas son ganadoras, les agradezco que hayan participado.