CAPITULO 12 PESADILLA

Me encuentro en una habitación en blanco viendo por una ventana de doble vista demasiado gruesa. Podía ver todo lo que pasaba del otro lado de la habitación y viceversa. Amy está del otro lado de la ventana, no puedo escuchar lo que dice, puedo ver que su rostro refleja temor trato de llegar a ella y voy en busca de alguna puerta. No existe tal puerta, solo estaba esa maldita ventana. Trato de llagar a Amy dando golpes al cristal, no pasa nada, sigo golpeando el cristal pero lo único que logre con esa acción fue lastimarme mis manos.

Me pongo frente a la ventana quedando frente a frente con Amy. Ella pronuncia palabras que no puedo oír mientras apoya sus manos en el cristal. En contestación ladeo la cabeza de un lado a otro señalando con una de mis manos hacia mi oído. En respuesta ella invoca uno de sus gigantes martillos y los golpea contra el cristal.

Podía oír como el cristal empezaba a romperse, poco tiempo después el cristal quedo en el suelo hecho añicos, entonces salto hacia el otro lado de la habitación.

¿Estás bien Amy?

Sí, pero ¿Qué es este lugar?, tengo miedo John.

No lo sé, nunca he estado aquí.

Segundos después se enciende una luz roja seguido de un sonido de alarma. En eso llegan 5 agentes de Argelus vestidos de blanco. Dos de ellos tenían pistolas de dardos tranquilizadores, otros dos con armas paralizadoras y el último era Margaret.

Amy corre detrás de mí tomándome por los hombros y asomando la cabeza por uno de mis costados, yo me pongo firme delante de ella y extiendo mis brazos en señal de que no se acercaran. A Margaret no le pareció.

Hazte a un lado John.- ordeno

¿Dónde estamos?, ¿Qué planeas hacer?

Esto no es de tu incumbencia John, así que déjanos pasar la intrusa debe de ser eliminada.- dijo volteando a ver a Amy con mirada de enojo.

NO. NO LO PERMITIRÉ, AMY QUÉDATE DETRÁS MIO.

Entonces uno de los agentes empieza a hablar.- lo siento señor Davenport pero es por el bien de todos.- entonces apunta su arma tranquilizadora y apunta en dirección mía.

Tomo a Amy y nos apartamos del camino del dardo.- prepárate para pelear.- le digo en pose de pelea.

Si.- me responde

Atacad.- ordena Margaret. Poco tiempo después se libra una pelea, Amy trataba de golpear a Margaret y al agente que hablo primero con su martillo, mientras yo me dispuse a pelear cuerpo a cuerpo con el resto de los agentes.

Doy golpes fuertes, golpeo a uno de ellos en el abdomen, este al tratar de doblarse para cubrirse su abdomen le doy un puñetazo debajo de la barbilla dejándolo fuera de combate. Otro de ellos me salta por la espalda tomándome por los brazos y el tercero trata de darme con un dardo tranquilizador, pero antes de que me alcanzara el dardo me doy la vuelta e impacta con el tipo que estaba detrás de mí, ya solo quedamos él y yo, me le aviento sobre el antes de que haga cualquier otra cosa y le golpeo fuerte detrás dela oreja dejándolo inconsciente.

Volteo en dirección a Amy y puedo divisar a Margaret golpeada tratando de evitar el martillo gigante. Pero Amy se detiene en seco y grita de dolor, pues se habían disparado por la espalda con un arma paralizadora eléctrica y después cae al suelo y llegan dos agentes más grandes con armadura tomándola por los brazos y arrastrándola fuera de la habitación.

AMY!- trato de ir a donde se encuentra pero me detengo en breve, siento que algo impacto en mi cuello, lo retiro y puedo ver que es un dardo tranquilizador, lo aviento lejos de mí y trato de llegar a Amy pero caigo en el suelo. Solo podía ver a Amy peleando por zafarse del agarre de los agentes mientras grita mi nombre con desesperación.

Alzo mi brazo en dirección a la puerta por donde desapareció Amy con esos agentes. Mi vista se nubla, lo último que veo fue a Margaret pronunciando algo que no puedo escuchar y todo se puso negro.


Abro mis ojos y veo al mi rededor, veo que aun estoy en la guarida de Amy y ella sigue a mi lado. Suspiro de alivio, ese sueño se veía tan real incluso había sudado dormido. ¿Qué puede significar?

Vuelvo mi vista hacia Amy y veo que sus vendajes tienen una mancha de sangre marcada. Procedo a levantarme de esa cama y voy en dirección al botiquín de primeros auxilios y tomo un rollo nuevo de vendajes y procedo a cambiar los vendajes viejos y manchados por vendajes nuevos y limpios. Volteo a ver mi reloj digital y puedo ver que marca las que partir, no falta mucho tiempo para que mis compañeros despierten, pero antes de irme dejo una nota sobre la mesa diciendo que volvería no sé cuándo pero volveré.