13
La canción "You" pertenece a Breaking Benjamin.
Tom se acercaba cada vez más a Draco, quien comenzaba a sentirse nervioso al sentir casi encima de él al chico. Sin decir palabra, Tom se dedicaba a mirar fijamente a los ojos a Draco, casi hipnotizado por el plata de las orbes, no podía dejar de mirarlas; sus ojos fueron bajando hasta contemplar solemnemente sus labios, entreabiertos y en demasía sugerentes. Tom sentía cómo su corazón latía cada vez con más fuerza; el saber que se encontraban completamente solos, que estaba a sólo centímetros de probar sus labios, de tomarlo. Siguió avanzando hasta quedar casi pegado boca a boca con Draco, quien al sentirse muy presionado, aventó a Tom a un lado.
-Qué diablos crees que haces? –le dijo molesto- con qué derecho te crees para acercarte así a mí, eh?, estúpido muggle…
-Qué? –le respondió en una sonrisa traviesa- vamos, no te pongas así, sólo quiero que… hablemos.
Draco se le quedó viendo serio, sabía que eran mentiras lo que Tom le decía, su manera de hablarle, su mirada, sus gestos, sus movimientos… todo le decía a Draco que ese chico todo quería menos hablar con él; así que poniéndose de pie rápidamente de la cama, lo miró molesto casi como advertencia.
-No sé cómo pude ser tan estúpido y aceptar quedarme contigo…
-Hey, no digas eso –le dijo con un tono de voz sugerente- sé ve que estás triste y yo sólo quiero animarte… vas a ver que te voy a hacer sentir bien…
-Qué? –le preguntó ahora sí muy molesto y ofendido- estás imbécil o qué diablos tienes?, qué te hace pensar que yo aceptaría algo así? Y sobre todo contigo!! –se rió burlón y altivo cómo ya era característica en él- en serio que das lástima… no eres más que un patético, sucio y asqueroso ser inservible… -le dijo enojado, pero cómo Draco estaba acostumbrado a sólo "hablar" y dejar que Crabbe y Goyle se encargaran de los golpes, no supo que Tom no iba a reaccionar como sus compañeros en Hogwarts y aquellas palabras lo encolerizaron, pues era de un carácter fuerte y no se iba a quedar sin hacer nada.
-Así que eso soy, eh? –le preguntó retadoramente y parándose frente a él amenazante, Draco sintió que la sangre se le congelaba al ver la furia contenida en los ojos azules de Tom- pues sí yo soy inservible, ya veremos de qué forma me sirvo de ti –dijo finalmente y sin que Draco lo viera venir, lo tomó de las manos y lo arrojó hacia la cama. Draco comenzó a forcejear tratándose de zafar del fuerte agarre del chico, pero a cada esfuerzo que hacía sentía que era inútil, moría al sentir la boca de Tom lamiéndole el cuello para después besarle la boca salvaje. Draco sentía que todo acababa, él tanto que soñaba con que fuera Harry quien lo besara, quien lo tocara, pero en lugar de eso, tenía encima de él a un chico que no amaba, tocándolo y tratando de aprovecharse de él. La advertencia de Harry se le vino a la mente y tomando fuerzas de flaqueza y al sentir cómo Tom le separaba las piernas, Draco lo aventó lo más fuerte que pudo y se dirigió corriendo hasta la puerta del cuarto.
-Eres un estúpido! –gritó finalmente.
-Draco!! –gritó Tom al ver que el rubio se iba corriendo y salía de la casa a toda prisa- espera!... perdóname!! –demasiado tarde se disculpó.
En casa de Harry, éste se encontraba sentado a la mesa con ambas manos sujetándose la cabeza mientras Hermione y Ron, sentados frente a él lo miraban preocupados.
-Harry, otra vez dinos que fue lo que paso? –le preguntó Hermione totalmente extrañada de lo que el ojiverde les había contado.
-Sí Hermione… -tomó aire afligido- Draco… pues, me dijo que me amaba…
-No lo puedo creer… -exclamó Ron inaudito- Draco Malfoy es gay??
-Pues… yo creo –le dijo Harry pensativo.
-Pero porqué se fue? –volvió a preguntar Hermione quien trataba de pensar cómo ayudarle a su amigo- le dijiste algo o que hiciste?
-No, no le hice nada… -dijo Harry, pero luego al recordar qué el mismo había corrido a Draco de su casa se contristó- bueno, en realidad, me enojé por algo que dijo y… creo que le pedí que se fuera de la casa.
-Crees? –preguntó Hermione.
-Fue lo mejor Harry –le aseguró Ron.
-No lo sé Ron –le respondió Harry abatido- yo… estaba bien con él… fue mi culpa que se fuera.
-Pero porqué tu culpa Harry?
-Es que… -dirigió la mirada al techo pensativo y encontrando difícil el poder seguir hablando acerca de lo que estaba seguro que sentía y que no quería reconocer- bueno, es que me molesté porque me dijo que se iría a vivir a la casa del "imbécil de Tom" –les respondió mirándolos con el ceño fruncido al recordar el rostro del bajista de su banda.
-No sé porqué, pero cada vez que dices Tom, el único que se me viene a la mente es Voldemort –dijo Ron sonriendo encontrando graciosa la situación, Hermione sólo giró los ojos.
-Porqué se querría ir a vivir a casa de ese chico? –le preguntó la castaña, quien comenzaba a imaginar que había sucedido.
-Pues… -Harry trastabilló- es que… bueno, verás…
-Sí? –preguntó atenta al igual que Ron lo miraba fijamente, Harry sintió ruborizarse.
-Es que… esa noche, digo, la noche en que nos tocó una presentación, pues, conocí a una chica y…
-Y?
-Pues… Draco se había quedado platicando con el "estúpido de Tom" –volvió a decir molesto "ese nombre"- así que yo me fui a la casa… con ella –los miró casi rogando que no lo dejarán continuar.
-Luego? –preguntó ahora Ron.
-Pues, llegó Draco a la casa… yo no me di cuenta cuando fue que llegó, sólo vi como de repente estaba parado fuera de la puerta de la recámara… viendo… que yo y la chica estábamos… -Harry miró a Hermione con imploración- por favor Hermione, no me hagas que siga.
-No tienes que decirlo Harry, ya me imagino que fue lo que sucedió… –dijo Hermione quien se ruborizó al imaginarse a Harry desnudo debido a lo que había escuchado.
-Gracias… -suspiró más relajado, aunque no entendía el porqué su amiga de pronto se encontraba tan roja del rostro- bueno, el caso es que desde ese día, Draco comenzó a cambiar, lo veía triste y serio; yo le pedí disculpas pero aún así yo sentía que algo andaba mal. Hasta que un día me dijo que se iría a vivir con Tom porque no quería ser una molestia para mí –Harry se entrelazó los dedos preocupado- yo le dije que no, pero él ya lo había decidido… o al menos eso pensé yo.
-Y, entonces por qué dices que lo corriste?
-Porqué llegó Tom a la casa para invitar a Draco a pasear…
-Invitarlo? –preguntó Ron contrariado.
-Sí, cómo que tiene "ciertas" intenciones para con Draco. La verdad es que yo me enojé, y le dije a Draco que se largara con él… y eso hizo, y ahora me siento culpable.
-Harry… tú sientes algo por Draco? –le preguntó Hermione intrigada.
-Qué?
-Sí… sientes algo por él?
-Yo… -trastabilló- no sabría qué contestarte Hermione.
-Dime que sientes?
-Pues… -recargó la cabeza en la mano, viendo pensativo el reproductor en la mesa; sonrió al recordar cuando se lo regaló- yo no quería que se fuera Hermione…
-Harry –llamó su atención la castaña tratando de hablar en un tono tranquilo- tienes que poner en orden tus pensamientos, sé sincero contigo mismo y pregúntate qué es lo que realmente deseas; cuándo hayas aclarado todo eso en tu mente, entonces dinos y vendremos a ayudarte… todo depende de la respuesta que tengas.
-Pensé que me iban a ayudar a ir por él…
-Quieres que te acompañemos?
-Claro!
-Bien, entonces vamos.
Así que los tres partieron hacia casa de Tom, Harry pidió prestado el auto a Mike quien vivía cerca de él, así que partieron de ahí dispuestos a arreglar las cosas. El ojiverde iba manejando con la vista fija en la calle, pero sus pensamientos estaban en otra parte. Hermione lo miraba, tenía la certeza de algo, más no quería decirlo, Harry tenía que darse cuenta por sí mismo.
-Harry…
-Sí Hermione? –le preguntó mirándola a través del espejo retrovisor. Hermione sintió una descarga en su pecho, en realidad ella entendía perfectamente a Draco, pues Harry se había convertido en un muchacho demasiado atractivo y el ver sus ojos verde esmeralda provocativos, que la veían casi penetrante a través del espejo, hacían que simplemente entendiera porqué razón Draco se había enamorado completamente de Harry.
-Has pensado que vas a decirle a Draco cuando le pidas que vuelva contigo?
-No… -respondió afligido- sólo espero que entienda y… regrese –al oír esas palabras y en la forma en cómo las dijo, Ron volteo a verlo totalmente confundido.
Pronto llegaron a una casa enorme, Harry estacionó el auto. Bajó junto a sus amigos y se dirigieron hacia la puerta, tocando fuertemente. Al cabo de tres minutos, la puerta se abrió dejando ver a Tom.
-Tom… -Harry saludó descortés, en verdad que no quería ni atravesar palabra alguna con él- vine por Draco, dónde está?
-Pues aquí no.
-Cómo que no está aquí? –le preguntó sin ocultar su enfado- qué no se vino contigo?
-Sí, así fue –dijo pensativo- pero se fue hace un rato.
-Cómo que se fue? –lo miró retándolo- dime qué diablos le hiciste, imbécil??
-Pero sí no le hice nada! –le respondió- no me dio ni tiempo, apenas iba a "consolarlo" cuando me aventó y se fue corriendo de la casa…
-Qué tu qué, estúpido?? –preguntó Harry y sin darle tiempo a su bajista de explicarse, le metió un puñetazo en la cara que lo hizo caer al piso, en dónde Harry sin pensárselo dos veces, se le dejo ir encima a golpes. Tom, quien no se quedaba de brazos cruzados, también le respondía uno que otro golpe a Harry, pero éste estaba tan enojado que ni sentía lo que Tom le hacía. Hermione veía incrédula a su amigo, ese era un Harry que ella no conocía.
-Ron!!, ayúdame a separarlos! –le pidió ayuda a su novio, quien no se hizo del rogar y la ayudó a separar a ambos chicos, lo que parecía una tarea imposible –Harry!!... basta!!... dejen de pelear!!
Ante la súplica asustada de su amiga, Harry reaccionó dejando a Tom sangrado de la boca y la nariz. Sintió un líquido que fluía de su nariz también, se limpió con la manga de su camisa y descubrió que él también estaba sangrando. Volvió su vista furibunda hacia el chico.
-Dime a donde se fue Draco, imbécil? –le preguntó enojado.
-Yo que voy a saber! –le respondió limpiándose también la boca- que no te dije que se salió corriendo sin más?
-Espero por tu bien –le advirtió- que nada le haya pasado a Draco, me oíste?, porque si no, yo mismo vendré a ajustar cuentas contigo.
-Te estaré esperando, Harry –le contestó también en reto y molesto. Harry dejó una última mirada de enfado y advertencia y se dirigió hacia su auto en compañía de su par de amigos. Hermione aún se sentía nerviosa y Ron no sabía ni que decir para calmar un poco al ojiverde, quien aún se le veía muy enfadado.
-Harry… a dónde vamos? –preguntó el pelirrojo casi entre dientes.
-No lo sé Ron… -Harry se llevó la mano a la frente preocupado- no sé a dónde se habrá ido Draco… no tengo ni la más mínima idea…
-Crees que haya regresado a su casa? –preguntó Hermione.
-No, no debería… -le respondió- si lo hace de nada le sirvió haber escapado de su padre y de sus planes por conservar la fortuna.
-Tal vez regresó a tu casa Harry –dijo Ron muy animoso- a lo mejor está ahí!
-Tú crees? –le preguntó casi suplicando que así fuera.
-Es muy probable –le respondió Ron igual de animado- a dónde más podría irse?, él no conoce el mundo muggle tanto como tú, verdad?
-Sí, tienes razón –el rostro de Harry se iluminó por una sonrisa de esperanza- vayamos a casa.
Sin decir más, Harry se dirigió a toda prisa hacia su casa con la ilusión de encontrarse, parado en la puerta, a Draco esperando a que él llegara y lo dejara entrar, tanto deseaba eso que cuando por fin hubieron llegado; su semblante se desalentó. No estaba Draco en ninguna parte, Harry se estacionó y habiendo bajado los tres del auto, entraron a la casa en completo silencio. Hermione y Ron se sentaron en un sillón contemplando a su amigo cómo lucía triste y desanimado.
-Harry… hiciste lo que pudiste…
-No… no es así… -le respondió cabizbajo.
-Esta ciudad esta enorme, no habrá forma de que lo encuentres…
-Tengo que hacerlo Hermione… no puedo dejarlo sólo –le dijo; Hermione notó un ligero brillo de dolor en los ojos verdes de su amigo- sí algo le pasa no me lo perdonaré nunca…
-No pienses eso Harry –lo apoyó Hermione- estoy segura que va a estar bien…
-Cómo puedo estar tan seguro de ello?... sí tan solo hubiera… -dijo acordándose del beso.
Los tres se quedaron en silencio, Hermione al igual que Ron se sentía a disgusto, estaban muy preocupados por su amigo, no les gustaba verlo así; ya bastante había pasado años atrás, tal parecía que Harry mantenía una nube negra sobre su cabeza. De pronto advirtieron que Harry los miraba y les sonreía amigablemente.
-Ya han de estar cansados –les dijo- si quieren pueden regresar a Hogwarts, me imagino que salieron a escondidas…
-No nos iremos, Harry, aquí nos quedaremos contigo –le dijo Ron en apoyo.
-No tienen que hacerlo, en serio... además –les sonrió- no hay nada que hacer ahorita, sí quieren regresen a Hogwarts… yo estaré bien.
-Estás seguro? –le preguntó Ron quien casi tenía los ojos entrecerrados por el sueño.
-Claro Ron, sí algo sucede, se los haré saber –les dijo- además, ustedes también pueden traerme noticias por sí es que algo pasa allá en el mundo mágico... entienden?. –Ron y Hermione se pusieron de pie casi sin ganas, no les gustaba nada la idea de dejar sólo a su amigo, más en la condición en la que se encontraba; pero cómo les había dicho Harry, ya no había mucho que hacer ahí y sí es que acaso algo ocurría en el mundo mágico, ellos podrían avisarle a Harry. Los encaminó hacia la chimenea, todavía no se podía quitar lo que había sucedido de la cabeza. Vio desaparecer a Ron a través de las llamas verdes de la chimenea, Hermione antes de entrar, se volvió hacia su amigo.
-Harry, estoy segura que Draco estará bien.
-Gracias Hermione –le sonrió- eso espero.
Cuando hubo quedado solo en la casa, Harry bajó la vista hacia el piso mostrando de nuevo la preocupación en el rostro, no lograba quitarse de la cabeza la duda de en dónde se habría metido Draco, o que le habría hecho Tom… se puso a caminar pensativo, vio sobre la mesa el reproductor y sintió que algo le estrujaba el corazón. Entró hacia el cuarto en dónde tenía los instrumentos musicales y vio colgado en un gancho, la túnica de Slytherin; bajó la vista. No había lugar al cual entrara que no viera algo que le recordara a Draco. La cocina le hacía vivir en su mente nuevamente aquellas escenas que pasó al lado del rubio, que aunque siempre le hacía exasperar, terminaba por ceder… siempre era así con él, y sólo con él. Su sonrisa se desdibujó al recordar cómo fue que lo vio por última vez y ese beso que le había dado, lo que había sentido… sabía que Draco realmente lo amaba… pero, y él? Harry tomó su chamarra y agarrando también las llaves del auto, salió nuevamente en busca del rubio, simplemente no podía dejar las cosas así. Tenía que encontrarlo. Pensativo, recorría las calles de la ciudad con la esperanza de verlo en algún lugar, buscó en parques, en sitios que había frecuentado junto a él; todo sin encontrar respuesta. Totalmente desanimado, regresó a la casa, y aventando las llaves sobre la mesita; se dejó caer en el sillón sintiéndose culpable de todo.
Pasaron varios días, Harry seguía igual de alicaído que siempre, trataba de hacer cualquier cosa que le distrajera, pero era imposible. Cierta tarde, escuchó el timbre de su teléfono; lo más rápido que pudo, tomó el auricular.
-Sí?
-Harry, soy Mike –le respondió la otra voz por la bocina- hoy por la noche tenemos presentación en el "Darkest Night", trata de llegar a las seis para ensayar y preparar los instrumentos, sale?
-Sí... esta bien... –dijo sin nada de ánimos.
-Vamos Harry, a lo mejor así ya se arreglan los problemas que se traen tu y Tom, no crees?
-Lo dudo mucho... –dijo casi en una sonrisa burlona- no creo que sea tan fácil.
-Bueno... –le respondió Mike un poco preocupado, pues sabía que sí empezaban los problemas en el grupo, lo más seguro era que se disolviera; y él no quería que eso sucediera, no ahora que comenzaban a tener tanto éxito- trata de llegar puntual Harry.
-Trataré de hacerlo –le respondió y colgó la bocina finalmente. No tenía nada de ganas de cantar ni de ir a presentarse a ningún sitio, sólo deseaba desaparecer. Pero como siempre pasaba, Harry no quería dejar sólo a Mike en esto, al menos aún seguía siendo amigo de él; así que al darse la hora de partir, se arregló y partió hacia el lugar acordado.
Al llegar, pudo ver que ya estaban ahí sus compañeros afinando instrumentos y acomodándose en la plataforma. Mike al verlo le sonrió, más no fue así en el caso de Tom quien al ver que Harry se aproximaba, disimuladamente le dio un golpe con el bajo. Se rió entre dientes a lo que Harry no se hizo esperar y le metió un puntapié en el trasero, Tom se volteó rápidamente a donde estaba el ojiverde enfrentándosele molesto.
-Porque me pegaste? –le preguntó molesto.
-Porqué quise –le respondió igual.
-Ya dejen de pelear –dijo Mike- dentro de pocos minutos tendremos la presentación y ustedes están peleando... al menos traten de estarse tranquilos hasta que acabemos de tocar, ya que acabe esto, sí quieren vayan afuera y rómpanse la cara.
-Esta bien –se disculpó Harry con Mike- lo siento.
Así que tratando de dejar a un lado los enojos y frustraciones, Harry se preparó para cantar pues la presentación iba a comenzar ya. Vio como en cuestión de minutos el lugar ya se encontraba lleno, las luces se apagaron, las bocinas cimbraron al sonido de la música y Harry se situó frente a los espectadores, tomando el micrófono entre sus manos, se dirigió a todos.
-Esta canción la escribí para alguien a quien por mis estupideces perdí... sólo espero que donde quiera que se encuentre, pueda perdonarme... –dijo afligido y comenzó a cantar mientras los demás aplaudían.
You
My hands are broken,
And time is going on and on, it goes forever (how long).
So I got high and lived all that life that I've taken all for granted.
(Coro)
Promise me you'll try
To leave it all behind,
'cause I've elected hell,
Lying to myself.
Why have I gone blind?
Live another life.
You. You.
(Harry no vio que alguien más lo estaba escuchando, una persona espigada y rubia parada en un rincón de aquel lugar, escuchaba la canción y sentía como el pecho se le aceleraba cada vez más).
The only way out
Is letting your guard down and never die forgotten (I know).
Forgive me, my love,
I stand here all alone, and I can see the bottom.
(Coro)
You. You.
You. You.
You. You.
Harry cantó más canciones de su repertorio, cuando hubo terminado la presentación, arrojó el micrófono a un lado y salió de aquel lugar ante la mirada angustiada de Mike; deseaba escapar, desaparecer de todo. Le inquietaba mucho no saber nada de Draco, iba caminando por las calles de Londres cuando vio el "Caldero Chorreante" atravesando la calle; sonrió y se encaminó hacia ahí. Al entrar casi todas las miradas se volvieron a él, los magos y brujas se desbarataban por saludarlo y estrechar la mano del héroe que había vencido al Tenebroso. Harry ya había olvidado cuan molesto era eso; así que tratando de manejarlo lo más rápido que pudo, salió casi corriendo hacia la puerta de atrás y tomando su varita, que hacía tanto tiempo no tomaba, tocó uno de los ladrillos de la pared. Rápidamente comenzó a abrirse el portal hacia el Callejón Diagon, Harry sonrió y tomando aire, entró a aquel lugar.
Cómo era de esperarse, las miradas se dirigían a él; trató de no prestar atención a eso y siguió su camino hasta llegar al Banco de Gringotts. Se quedó de pie unos instantes contemplando aquel edificio tan extraño, luego, siguiendo su impulso, abrió las puertas del banco y se encaminó hacia una de las ventanillas, haciendo que algunos duendes pararan de trabajar para contemplarlo. Sin prestar atención o quizás sin enterarse, Harry se dirigió a un duende con mirada molesta y fría.
-Quisiera sacar algunos galeones de mi bóveda.
El duende lo barrió con la mirada y le preguntó muy descortés- trajiste tu llave?
-Sí... –respondió Harry y sacándose un llavero de su pantalón, le entregó las llaves al duende quien contemplo con el ceño fruncido aquel extraño colgante de las llaves de Harry. –Sígame...
Harry se vio siguiendo al duende hasta llegar a donde otro duende, uno más pequeño, se encontraba de pie. Éste le entregó las llaves y dejó a Harry a su cargo. Ya que hubieron recorrido todo el mismo camino que hizo esa vez al lado de Hagrid, Harry tomó los galeones que necesitaba y se dirigió nuevamente a la ventanilla del duende al que se había dirigido al principio.
-Disculpe... –le habló haciendo que el duende volviera a mirarlo de mal modo y cómo si lo hubiera interrumpido de algo muy importante- quisiera cambiar estos galeones por dinero muggle.
-Y para que te sirve el dinero muggle? –le cuestionó el duende haciendo que todos voltearan a verlo- ese tipo de moneda para nada sirve, para que lo quieres?
Harry quien ya se estaba impacientado debido al mal trato del duende y a las miradas cotillosas de los demás, respondió de mal gana –Creo que lo que haga o no haga es algo que no le incumbe para nada, así que cámbiemelos o ya veremos que pasa.
-Muchacho grosero... mago incompetente... –murmuraba malhumorado el duende mientras sacaba unas llaves de su cajón- vienen aquí creyéndose los dueños del mundo, cuando los duendes fuimos primero... –seguía murmurando enojado, Harry ya estaba realmente impaciente y molesto. Vio cómo el duende se desapareció tras una puerta, pasaron cerca de unos diez minutos cuando apareció nuevamente llevando una bolsa entre sus manos. –Aquí tienes, Harry Potter...
-Gracias... –respondió molesto y salió de aquel lugar. Camino hacia el caldero chorreante nuevamente para salir hacia el mundo muggle, iba decidido a hacer lo que Draco le había aconsejado, comprarse un auto. Cuánto le hubiera gustado que ahí estuviera el rubio para ir a comprarlo los dos, seguro que Draco iba a estar muy feliz cuando supiera que ya tendrían carro. Luego suspiró acongojado pues sabía que ya nunca más estaría el rubio con él.
Pasaron tres días desde que Harry había ido a Gringotts, y tomando las ganas que no sentía, fue a una agencia de autos y ya habiendo comprado su coche, lo estacionó fuera de su casa. Al entrar se le hizo raro ver que algunas cosas estaban movidas y que se oían ruidos en la cocina. Sin tiempo que perder y casi a hurtadillas, Harry se encaminó hacia allá dispuesto a repartir golpes a quien fuera que se hubiera metido a su casa, seguro era un ladrón. Abrió la puerta de la cocina de golpe cuando vio a Ron asomarse de entre la puerta del refrigerador.
-Qué haces aquí, Ron? –preguntó extrañado- y Hermione?
-Está atrás de ti –le sonrió Ron- esperando a decirte algo.
-Decirme algo? –volteo extrañado hacia Hermione quien lo veía sonriendo emocionada –qué pasó?
-Harry, ya sabemos dónde esta Malfoy –le dijo, al oír esto el corazón de Harry se aceleró llenándolo nuevamente de esperanza.
-En serio? –le preguntó –en dónde está?
-Antes de decirte, tendrás que respondernos algo sinceramente... pues tengo una idea de cómo puedes hacerle para arreglar tu problema.
-Qué cosa tengo que responderte? –le preguntó entre impaciente y dudoso.
-Tú... amas a Draco?
Harry se quedó viendo fijamente a Hermione.
Me he tardado en actualizar debido a que he tenido muchos problemas con el internet, pero al parecer ya se resolvieron. Este capítulo es sólo un tentempié para lo que tengo pensado que va a suceder, así que quizás les haya parecido algo "aburrido"; no desesperen que los próximos capítulos, espero, van a estar mejores.
Gracias a los que aún siguen la lectura de esta historia, en serio que les agradezco mucho. Espero que este capítulo haya sido del agrado de ustedes. Marcia canija, pues aquí esta la actualización ya, vas a ver que las cosas van a ir mejorando en cuánto a Harry y Draco, por cierto, mi nick lo saque de un pedacito de una canción que me gusta, gracias por tu review. Gracias también a Jazlupin, Jobbii, Aris.Melcra y a Pattypotter por sus reviews.
