CAPITULO 12

El corazón de Hermione Granger palpitaba agitadamente mientras mantenía con determinación un hechizo para cubrirse, junto con Draco, del fuego que escupía el dragón. No tenia una razón lógica para estar ahí, ni siquiera podía responder a la pregunta de porque minutos antes se había sentido tan preocupada por lo que le pasara al Slytherin,.. talvez solo se trataba de un sentimiento de humanidad.

La criatura levanto el vuelo alejándose de ellos, Hermione bajo su varita y volteo su rostro para mirar a Draco con determinación. En sus suaves pupilas color miel se asomaba un brillo de angustia y de un sentimiento confuso que tanto como Hermione y Draco no podían interpretar.

Draco yacía en el suelo, manteniendo la mirada a Hermione con perplejidad. Su cuerpo temblaba como si se encontrará sentado sobre un bloque de hielo y su mente buscaba una ansiada respuesta a la desconcertante actitud de la chica... simplemente no podía creer que ella se hubiera arriesgado a enfrentarse un dragón sin tener ninguna experiencia en el control de tan temibles animales.

De pronto el rostro de Draco se torno duro. El chico frunció el ceño y apretó los labios como si una furia se hubiera apoderado de el. Se levanto apresuradamente y sin decir una sola palabra se acerco a la Gryffindor arrebatándole bruscamente su varita.

Hermione dio un paso hacia atrás asustada pero Draco la tomo de un brazo haciéndola girar hábilmente y colocándola detrás de su espalda.

- ¡Blason Inmenser!.- exclamo. Draco había disparado desde la varita de Hermione una serie de ondas de luz que formaban un circulo encima de ellos, protegiéndolos de unas voluminosas bolas de fuego que vomitaba el dragón rojo.

Hermione se aferró a la cintura de Draco para evitar que el feroz aleteo de alas de la criatura la derribara. Dos de los cazadores se abalanzaron sobre el animal, quedando el resto encadenando al segundo dragón y al cuidado del primer dragón que se negaba a estar tranquilo.

El dragón, al verse atacado, levanto el vuelo agitando impetuosamente las alas alejándose de los magos.

- ¿Estas bien?.- Pregunto Draco mirando a Hermione por encima del hombro.

- S-si...-Logró decir Hermione aun sorprendida.

El dragón dio la vuelta para lanzarse nuevamente sobre los brujos sin que ninguno de los hechizos de los demás cazadores pudiera paralizarlo. Draco tomo firmemente a Hermione de una muñeca y la llevo consigo con paso apresurado hasta un conjunto de rocas. El la cogió de la cintura y la obligo a agazaparse por detrás de la peña mientras la cubría con su cuerpo evitando que las intensas flamas, que chocaban contra las piedras, la tocaran.

El traje de Draco era especial para el trabajo de cazador de dragones, a pesar de su textura suave era resistente al penetrante bochorno lo cual le evitaba quemaduras de alto grado. El animal comenzó a desesperarse al notar que ambos magos seguían vivos y estuvo a punto de subir al cúmulo de rocas cuando los otros cazadores le dispararon un conjunto de hechizos aturdidores logrando que el animal huyera por los aires.

Draco levanto su cara para cerciorarse de que el peligro había pasado. El rubio bajo el rostro para ratificar de que la chica estaba bien pero Hermione había levantado su rostro, al mismo tiempo que el, haciendo que sus respectivas narices rozaran una con la otra.

Hermione sintió que un intenso escalofríos la recorría por completo con una extraña sensación de miedo y turbación; podía sentir el cálido aliento de Draco, con cierto aroma a menta, confundiéndose con su esencia a sándalo y madera. Deseaba moverse o hacer algo para evitar estar tan cerca de él pero no podía... ¿o simplemente no quería...?

Draco temblaba por la cercanía de Hermione. Únicamente bastaba un movimiento para besarla... poder sumergirse en aquellos labios sabor cereza dejándose llevar por la explosión de sus mas puros y callados sentimientos.

La amaba.. ¡Demonios! Podía morir o vivir por aquella mujer de cabellos castaños sin vacilar un milisegundo. ¿Qué embrujo tenían aquellos ojos color miel?. ¿Por qué el aliento que exhalaba de su boca era como un dulce embriago a sus sentidos?. Sin embargo, por mas que deseara acariciar sus labios el pánico a sentirse rechazado le inmovilizaba por completo y es que esa seria exactamente la reacción de Hermione: Rechazo o lo que era peor, Burla.

Draco soltó un leve suspiro separándose de la Gryffindor sin dejar de mirarla. Hermione le sostuvo la mirada hasta que él mismo la evito al estar completamente de pie. El rubio miro hacia el horizonte y empuño fuertemente la varita de Hermione hacia un plano del terreno.

- ¡Accio Varita.!..- exclamo Draco haciendo que su varita volara hasta sus manos. – Aquí tienes...- dijo entregándole su varita a la chica.

Hermione se incorporo y la tomo empuñándola como si hubiera permanecido mucho tiempo separada de ella.

Vladimir Sarbu y Gaspar Rus acababan de tranquilizar al segundo dragón, Mijael Volosky y Sean Von Deur mantenían en el suelo al primer dragón a base de hechizos enlazadores. Aleksei Vadik e Igor Slava volaban alrededor del tercer dragón rojo que se negaba a descender.

Draco fijo sus ojos en el tercer dragón, que se avecinaba nuevamente hacia ellos. El chico murmuro unas palabras y al instante su elegante escoba de palo negro habia volado hacia él.

- Quédate aquí...-dijo Draco mirándola intensamente.

- Tu no puedes dec...- Hermione no pudo terminar la frase puesto que Draco le había colocado un dedo en sus labios obligándola a callarse.

- Deja de ser tan testaruda y haz lo que te digo...- Draco retiro su dedo y monto su escoba con una enigmática seriedad.

Hermione no se atrevió, increíblemente, a desobedecer la orden de Malfoy. El chico había levantado el vuelo hacia el dragón libre y este, al verlo, lo persiguió.

Parecía que el objetivo nuevo era Draco. El animal lanzaba llamaradas de fuego en busca de lastimarlo lo mas que pudiera pero el rubio era demasiado agil y veloz para que este pudiera ser tocado.

- ¡Movimiento de Yegor!.- grito Draco a los cazadores Vadik y Slava.

Los tres magos se movieron en el aire formando un triangulo alrededor de la enorme bestia. Draco saco de uno de sus bolsillos una bola de cristal color púrpura y la arrojo en el aire. Los otros dos cazadores dispararon unos intensos rayos color verde hacia la bola y esta pareció explotar en el aire envolviendo la atmósfera con una fina capa púrpura. El dragón estaba dentro de ella y Draco supo lo que esto significaría por lo que voló aun mas alto.

El dragón quedo atrapado en una enorme esfera púrpura mientras que los cazadores disparaban hechizos a la cabeza y alas del animal. Draco se mantuvo en el aire mientras hacia que de su varita saliera un grueso lazo de metal. Aquel hechizo logro que las patas del animal se sujetaran fuertemente y lo jalaran hacia piso firme.

La esfera parecía comprimir lo que estuviera dentro de ella por lo que el dragón se convulsionaba dentro de ella como si el aire le faltara. Los cazadores únicamente volaban alrededor de el esperando el momento justo para hacer dormir al dragón.

- ¡Ahora!.- grito Draco.

Los brujos lanzaron de sus varitas como especies de balas blancas que se estrellaban por todo el cuerpo del dragón. Todos permanecían fuera de la esfera por lo que al animal únicamente le estaba haciendo efecto lo que pasara dentro.

Un fuerte retumbo hizo vibrar la tierra, debido a que el cuerpo de la bestia había caído inconscientemente.

Los tres magos descendieron y bajaron de sus escobas. Draco se dirigió apresuradamente al tercer dragón mientras que el resto ovacionaba el triunfo.

El chico recorrió con su mirada gris cada una de las partes del dragón mientras que anotaba mentalmente las heridas que este tuviera. Era extraño que los dragones rojos estuvieran peleándose entre si, aquella raza de animales no se atacaban entre los suyos sino a otro tipo de dragones... y eso era demasiado preocupante... ¿quién podría haber hecho que los tres animales intentaran matarse entre ellos?. ¿Para que fin?. Era obvio que estaban en un campamento y que los cazadores llegarían rápidamente a evitarlo.

Una fuerte mirada hizo que Draco dejara de formularse las preguntas. El chico se dio la vuelta para encontrarse con los ojos color miel de Hermione Granger quien lo miraba con suavidad.

- Estas lastimado.-dijo Hermione haciendo seña con el dedo en una mejilla del rubio.

- ¿Cómo?.- pregunto desconcertado.

- Tienes una herida de este lado...Estas sangrando...- dijo.

Draco observo asustado cada uno de los movimientos de la chica, quien sacaba de su bolsillo un pañuelo blanco.

- Si no te atiendes rápido, puede infectarse...- dijo Hermione con cierto tono autoritario mientras le ofrecía el pañuelo.

Draco levanto una mano para coger el pañuelo mientras que temblaba como niño asustado. Hermione poso sus ojos en una de las alas del dragón.

- Tiene muy lastimada esta ala.- dijo la chica ignorando la mirada de Draco.- ¿Se podrá curar?.

Draco trago saliva y se aclaro la garganta.

- Granger....- dijo casi en un murmuro.

Hermione volteo a mirarlo con las mejillas fuertemente teñidas de rosa.

- G-gracias por salvarme la vida...- dijo con voz temblorosa.

- Estamos a mano...- Hermione desvió la mirada hacia una de las patas del dragón.- Tu salvaste la mía hace unas semanas.

Draco bajo la mirada mientras retiraba el pañuelo de Hermione. El rubio apretó entre sus manos el delicado pañuelo mientras buscaba alguna otra frase que decir para romper el estresante silencio. No deseaba mostrarse ante ella nervioso o débil, seria una falta de respeto a sus propias reglas. La amaba, era cierto, pero eso no le daba permiso de portarse ante ella como un adolescente estúpido, por lo menos él tenia que decir algo... ¡Lo que fuera!.

- Tengo cosas que hacer...- dijo Draco levantando la mirada hacia Hermione.- Es mejor que te retires a la oficina y continúes con tus deberes.

Draco no dio tiempo a que Hermione dijera algo puesto que se alejo de ella con paso rápido. Los cazadores estaban arremolinados alrededor de los demás dragones debido a que estaban trasladándolos a unas de las cavernas que se encontraban a unos metros de ellos.

Hermione observo a Draco confundida por la repentina frialdad del chico. Sentía que las piernas le flaqueaban por los nervios mientras que en su mente divagaban una serie de pensamientos absurdos e ilógicos con respecto al Slytherin. Le había salvado la vida sin importar el riesgo que corriera. Esto, inmediatamente le lleno de culpa y de rencor hacia ella misma... ¿Cómo podía sentir semejante cosa hacia un hombre que no le había tenido ninguna consideración durante el colegio o que había sido un mortifago... alguien que había intentado matarla hace cinco años?.

Todo era tan confuso, tan irreal... ella estaba parada frente al cuerpo inconsciente de un dragón mientras mantenía una lucha interior sobre sus pensamientos ¿o sentimientos? hacia Draco Malfoy. Si tan solo Dumbledore le contestara la carta que le había enviado días antes probablemente muchas de las preguntas se estuvieran respondiendo. Desgraciadamente el Director de Hogwarts se mantenía en silencio y eso la llenaba de un intensa zozobra.

Ya habían pasado demasiado años como para preguntar sobre lo que paso con Malfoy después de que salió libre de Azkaban. ¿Qué demonios le importaba a ella si era inocente o no? ¿Si había sufrido o no dentro de la prisión?. Draco Malfoy había pasado suficientes meses como para perder la razón o por lo menos expiar un poco sus culpas... pero la realidad era que si le importaba, tenia que saber que había llevado al Slytherin a regenerarse, a olvidar sus raíces, su pasado, a construir una personalidad y un futuro que ni ella misma creía que fuera real.

Vladimir Sarbu se acerco a una Hermione Granger que temblaba por sus absurdos pensamientos. El mago la toco de un hombro haciendo que la chica diera un respingo.

- ¿Qué te sucede Hermione?.- pregunto el anciano.- Te he notado desde unos minutos demasiado nerviosa.

- E-estoy bien...-dijo la chica soltando el aire.- Es solo que no puedo creer lo grande que es estando tan cerca.- Hermione hizo una seña con la mano al enorme dragón rojo.

- Si.. me imagino...- Sarbu acaricio lentamente su barba.- Por cierto, quiero agradecerte por ayudar a Draco. Estuviéramos recogiendo sus cenizas si no hubieras intervenido.

- Lo hice por humanidad...- dijo Hermione cruzando los brazos.- No iba a dejar morir a alguien frente a mis.

Los ojos de Vladimir se entrecerraron.- ¿Tu primer impulso se debió a un sentimiento nuevo... quizá?.

- ¿P-perdón?.- Hermione parpadeo varias veces.

- No creerás que no me he dado cuenta que has estado cambiando tu trato hacia Malfoy...- dijo Vladimir con una ceja alzada.- Desde que comenzaste a trabajar con él directamente he visto que ya puedes mantener una buena conversación.

- Solo hablamos de dragones...- Aclaro Hermione con cierto disgusto.- No es que me este haciendo su amiga. Es mi trabajo aprender lo mas rápido que se pueda el idioma.

- Por supuesto...- Vladimir se quito los anteojos y los alzo como si estuviera verificando que estuvieran limpios.

- No entiendo que trata de insinuar Señor.- dijo Hermione visiblemente aturdida.- ¿a dónde quiere ir con esos comentarios?.

Vladimir bajo los anteojos y la miro alegremente.- Eres una chica lista, Hermione. A ti no se te puede engañar.

Hermione sonrió orgullosamente.

- Desde que llegaste hace dos meses, las primeras semanas estuviste evitándolo. Luego de tu ataque en casa de Gaspar Rus encomendé tu protección a Malfoy y debido a eso desde hace un mes y medio has estado trabajando junto con el aprendiendo sobre los dragones y el Draconis.

- Es mejor trabajar en un ambiente armonioso, Señor.- dijo Hermione rápidamente.- No es por otra cosa.

- Estoy de acuerdo..- El anciano se coloco los anteojos.- Pero cuando viste que Malfoy se cayo de la escoba tu rostro palideció en extremo.

- M-me asuste..- Hermione se llevo una mano a la frente.- No es agradable ver como cae una persona desde 10 metros de altura.

- Quiere decir que entonces empiezas a ver claramente lo que tienes frente a ti.- dijo Vladimir mirándola fijamente.- Me alegra porque es un buen chico.

- No entiendo como puede decir eso...- Hermione apretó los puños.- Si usted supiera de todo lo que el fue capaz de hacer...

- El hecho de haber sido un mortifago, Hermione.- dijo Sarbu serio.- esta en el ayer.

- ¿Usted sabe que...?.- dijo Hermione un poco sorprendida.- ¿Sabe del pasado de Malfoy?.

- Se lo de la muerte de sus padres, de su encierro en Azkaban, de cómo y porque tuvo que huir de Inglaterra y el motivo de ese hermetismo y frialdad con el que se caracteriza...- Sarbu le hizo una seña a Hermione para que le siguiera.

La chica obedeció de inmediato y camino a un lado del anciano mientras buscaba con la mirada la esbelta figura de un rubio de ojos grises pero que no se encontraba a la vista.

- Hay muchas cosas que debes saber Hermione.- Vladimir la miro de reojo.- Dumbledore piensa que seria mejor que yo te dijera algunas .

- ¿Dumbledore?. ¿Conoce al Profesor Albus Dumbledore?.- dijo la chica con los ojos muy abiertos.

- ¿Conocerlo?. Pero si somos parientes...- dijo tranquilamente.- Nuestras madres eran primas, por lo que eso lo hace a su vez en mi primo.

- No sabia eso...- Hermione respiro profundamente.

- Albus me comento por carta hace unos días que tenias una inquietud por Draco Malfoy...- Sarbu se detuvo y miro directamente a Hermione.- Pero antes de decirte cualquier cosa necesito saber algo...

- ¿Q-que?.-pregunto temerosa.

- ¿Por qué el repentino interés por conocer datos pasados de quien consideras tu peor enemigo?.- El anciano movió su bigote debido a una mueca.

Hermione trago saliva y bajo la mirada buscando en el rocoso suelo una respuesta rápida a la pregunta de Vladimir Sarbu. Ni siquiera ella misma lo sabia...

- E-en realidad...- Hermione carraspeó.- hay muchas cosas que no entiendo... él es completamente opuesto al chico que conocí durante el Colegio. La gente aquí lo respeta, lo admira... – La chica levanto la mirada.- A Draco Malfoy no se le tenia respeto ni admiración sino miedo... era tramposo, agresivo y cruel. Podía destruir a una persona con su lengua venenosa... siempre tan oportuna para humillar y decir falsedades.

Vladimir parpadeo algunas veces y respiro profundamente.

- Hace 5 años, en un frío diciembre, llego a mi casa un muchacho de 18 años con el semblante mas lastimero que podrías imaginarte. No era un muchacho de aspecto malicioso y sardónico... el chico que llego era un rubio demasiado delgado y de mirada triste. – El anciano se mojo un poco los labios mientras miraba hacia donde estaban los cazadores terminando de introducir los dragones a la cueva. – Severus Snape me recomendó que le ayudara en lo necesario para que Draco pudiera salir adelante por si solo y fue algo bastante difícil...

- No lo dudo... jamás supo respetar las reglas.- Intervino Hermione.

- Al contrario...- Interrumpió.- Malfoy ni siquiera se preocupaba por superarse, se mantenía la mayor parte del tiempo observando un recorte de periódico mientras se le oía suspirar por lo que había perdido.

- ¿Que?.- La Gryffindor frunció el ceño.

- En ese recorte se encuentra la respuesta a su transformación, Hermione. El porque de su traición a los mortífagos, a su propia familia; la razón de su estado de animo y de la construcción de su nuevo futuro.

- ¿T-traiciono a los mortífagos?.- Pregunto Hermione asustada.- ¿Qué es lo que esta diciendo?.

- Draco Malfoy fue un mortifago, eso ya lo sabias... pero lo que no supiste fue que él jamás daño ni asesino a nadie...Siempre fingió hacerlo ante los demás mortífagos pero en realidad únicamente los desmayaba para evitar las sospechas...

- ¿C-como sabe usted eso?.- Pregunto alterada.- Eso pudo habérselo inventado él mismo.

- No, Hermione.- dijo tajante.- No pudo haberme engañado porque yo mismo lo vi con mis propios ojos.

- P-pero...- La chica se apretó fuertemente las manos al pecho.

Sarbu se acerco un poco a Hermione.- Draco tiene un pensadero y una vez me asome sin su permiso... cosa que aun no sabe.– El hombre dio un paso atrás.- Ni Albus ni yo toleramos las injusticias y es por eso que te estoy diciendo todo esto...- El mago tomo a Hermione de un hombro.- Hay una magia mucho mas poderosa que nosotros vagamente recordamos y que puede transformar a los seres humanos repentinamente. Ese tipo de magia fue la que toco a Malfoy.

La chica bajo la mirada y la perdió en el duro suelo mientras escuchaba los rápidos latidos de su corazón. ¿Draco Malfoy tocado por cual magia?... ¿Entonces jamás asesino a nadie?. ¿Todo había sido un teatro montado por el Slytherin? ¿ pero porque o para que? ¿por qué había traicionado a su familia?. Hermione sintió que todo le daba vueltas y que a veces era difícil respirar, Vladimir únicamente la miraba con tranquilidad como si esperara que ella dijera algo pero simplemente de la chica no fluía ninguna vocal.

- Señor Sarbu, perdone la interrupción...- Una voz pausada y serena se escucho a las espaldas de Hermione. La chica volteo inmediatamente para encontrarse con la figura alta y aristocrática de Draco.

- ¿Qué sucede?.- Pregunto el anciano mientras colocaba sus manos atrás de su espalda.

- Los dragones ya se encuentran bajo custodia dentro de la Caverna de Examinación. Los Veterimagos revisaran su estado y nos darán un informe mañana.-dijo el chico sin mirar a la Gryffindor.

Hermione temblaba de pies a cabeza ante la presencia de Malfoy. Su corazón palpitaba tan rápido que parecía que en cualquier momento saldría de su cuerpo. Una explosión de miedo, alegría y tristeza se apodero al mismo tiempo de ella. Por un segundo deseaba lanzarse sobre el rubio y golpearle, por otro sentía una repentina necesidad de estar cerca de él, sentir su aroma a menta.... su cálida serenidad y su misteriosa sonrisa.

La chica se dio la vuelta y se alejo apresuradamente de los dos magos. Draco la miro con preocupación y desconcierto, Sarbu en cambio la miraba con tranquilidad. El rubio dio un paso adelante para seguirla pero Sarbu le tomo rápidamente de un brazo y se lo impidió.

- Es mejor que la dejes sola.- dijo Vladimir.

- No es por el dragón el porque ella este así...- dijo Draco mirándolo fijamente.- ¿Qué fue lo que paso?.

- Simplemente tiene que acomodar sus ideas. No es fácil para ella enterarse de un porcentaje de la verdad.

- ¿De que verdad habla?.-Pregunto Draco confundido.

- Es sobre una preguntas que le hizo a un primo y a su vez me pidió que le contestara algunas.- Vladimir tosió unas cuantas veces.- Bien... entonces con respecto a los dragones habrá que vigilarlos. Por lo pronto es necesario mantenerlos alejados.

- Si señor.- Draco miro escrupulosamente al anciano mientras este le sostenía la mirada serenamente.- Estaré al pendiente de eso...

- Draco...¿Qué has sabido de la procedencia del dragón negro?.

- Nada concreto.- El rubio se llevo una mano a la nuca.- Anteriormente busque en toda la zona alguna posible guarida del dragón pero no encontré nada... tal parece como si hubiera llegado de otro país.

- No lo creo descabellado pero si se me hace muy raro que en su largo trayecto nadie lo hubiese notado o al menos hubiera atacado a alguien.

- Lo mismo creo.- El chico se mordió un labio.- Sin embargo es el dragón mas inteligente con el que me ha tocado trabajar y con el que mejor me relaciono.

- Es extraño...- Sarbu miro a Draco con incredulidad.- ¿Un dragón aceptándote como un igual?.

- ¡No, no!.- exclamo Draco.- El continua en su posición como la Criatura mas Sabia de la Tierra pero al menos hemos logrado conversar unas cuantas veces.

- ¿De que hablas con el?.- pregunto confundido.

- Sobre astronomía...- El chico bajo su mano y se la llevo a la barbilla.- Pero se niega a decir cualquier cosa sobre su origen es por ello que converso con el, talvez así logre deducir algo.

- Hasta ahora ¿qué piensas?.

- Creo que era el guardián de la morada de algún Mago o Bruja que tenia excelentes conocimientos de Astronomía. Solo que aun no se de quien.

Vladimir movió intranquilamente su pie izquierdo y luego se detuvo.

- Talvez no hay de que preocuparse... después de todo es muy tranquilo.- dijo el anciano.

- Para ser un Dragon Negro... demasiado tranquilo.- dijo Draco.

- Mejor olvidemos esa parte... ¿Aun no sabes nada del atacante de Hermione?.- Pregunto.

- Los libros que he consultado no definen exactamente que tipo de criatura puede ser. Puedo escoger desde un mago, ninfa, drow o inclusive un dragón con la suficiente magia para convertirse en semihumano.

- Hermione dice que la primera vez le apareció frente a su ventana...- dijo Sarbu.

- Eso puede ser una alucinación. Hay magos que pueden provocarla desde varios metros o kilómetros de distancia. Únicamente necesitan una conexión síquica con la persona por medio de sus pensamientos mas vulnerables. No necesariamente tiene que materializarse.

- ¿Y la segunda vez?. ¿Qué casi la ahoga?.

- La criatura es poliforme. Según su aspecto original es como una mancha de humo con ojos rojos pero logro materializarse a la misma imagen de ella. – Draco apretó los puños.- Me desconcierta aun mas que aquella vez que saque a Hermione del lago yo escuche la voz de alguien hablando Draconis.

- Eso me preocupa.... ¿crees que sea un Dragón?.

- Si así fuera...- Draco miro fijo a Sarbu.- No actúa solo... es probable que un mago o bruja este detrás de ello.

- Pero Hermione tenia un día de haber llegado cuando le apareció el ente... ¿qué razones pudieran tener?.- El anciano se acaricio vagamente la barba.- Ella no tiene que ver absolutamente con nadie en este Campamento.

- El caso es que desde que estoy con ella no ha vuelto aparecer..- dijo Draco con seriedad.

- Mejor para ella.- dijo Sarbu.

Draco dirigió su vista hacia el horizonte y entrecerró los ojos.

- ¿Qué pasó con Hermione?.- Pregunto preocupado.- La note demasiado nerviosa.

- No te preocupes por ella.- dijo Sarbu agitando las manos.- Únicamente necesita asimilar la noticia es todo.

- ¿Qué noticia?.- El chico alzo una ceja.

- Algo sin importancia.- dijo Sarbu alzándose de hombros mientras caminaba al lado contrario.

Draco observo a su jefe alejarse lentamente de él sin mas respuesta que lo ultimo que dijo. Algo le decía que Hermione se había enterado de algo importante aunque no tenia el valor suficiente para ir a buscarla.

El Slytherin dio un fuerte golpe en el piso con el pie y pateo una piedra lanzándola muy lejos, ¿por qué era tan cobarde que no podía acercársele y decirle lo que sentía. ¡Demonios!. ¡Era solo un estúpido e imbecil cobarde!. ¿No se suponía que se había prometido hacerle entender a ella cuanto la amaba?. ¡En un mes y medio de su estancia no le había demostrado ni una sola pizca de ese amor que nació desde que él tenia 17 años!.

Draco se movió apresuradamente hacía un montículo de árboles que crecían en las faldas de una montaña, el río cruzaba por en medio saciando la sed de los pinos y arbustos. Parecía que quería huir a su soledad, la única amiga que tenia que podía calmar sus nervios.

Camino sin rumbo fijo, con la mente totalmente en blanco y los ojos vagos. Solo el choque contra algo lo hizo reaccionar de inmediato.

El rubio aguanto la respiración.... Hermione estaba frente a el con los labios entreabiertos y las mejillas sonrojadas. Hermione buscaba anhelante, en los ojos grises de Draco, una respuesta a los intensos latidos de su corazón. Draco, a su vez, buscaba la manera de decirle que la amaba y que siempre le había amado... pero el silencio los paralizaba, ninguno podía formular ninguna palabra... nada.. simplemente el silencio se apoderaba del momento.

Draco dio un pequeño paso para acercarse a Hermione y ella no retrocedió. Ambos continuaron mirándose como si jamás se hubieran visto. Hermione se lanzo hacia Draco, sujetándolo de la cintura en un desesperado abrazo. El rubio sintió que temblaba frenéticamente mientras sentía la exhalación del aliento de Hermione en su pecho... sus brazos se negaban a moverse y su corazón palpitaba con tanto salvajismo que podía morir ahí mismo debido a la impresión.

Hermione fue sintiendo que el aire ya no se deslizaba por sus pulmones, su corazón latía con demasiada rapidez y un fuerte calor en las mejillas se asomaba. Se sentía estúpida, absurda... tenia abrazado a Malfoy mientras este no le correspondía.. ¿Qué demonios estaba haciendo ella?. ¿Por qué había hecho eso?.

La chica fue aflojando poco a poco la fuerza de sus brazos para separarse definitivamente de Draco. El rubio sintió menos presión y con angustia coloco sus brazos rápidamente alrededor del cuerpo de Hermione impidiéndole que ella le soltara.

Ambos chocaron sus miradas nuevamente mientras sus respiraciones encontraban el ritmo... Draco levanto una mano y paso suavemente un dedo en la mejilla de Hermione mientras que con un brazo la sujetaba de la cintura.

- N-no me sueltes...- dijo en susurro Draco.

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Final del capi!!!..Estoy de regreso!!!!!!!!!!.. y con ello el capitulo 12!!!. (aunque es mas bien el 13 pero es que no cuento el prologo como capi).

Un capitulo talvez apresurado en cuanto a Hermione y Draco pero es que quise ponerle un poco de picante al asunto... y aqui estamos.. ¡¡en un abrazo entre los protagonistas!!.... ¿pero que pasara en el siguiente capitulo?. :) ¿Que dira Hermione al ver que Draco tambien la abraza?. UUugghh!!.

Espero que les haya gustado el capi porque a mi no me gusta del todo pero.. ¡Tengo que escribir algo!.

Quiero agradecer los reviews y correos de todas las personas que han estado atenta a esta historia y a la del Medallon de Hildegarde, que por cierto esta historia continua ok???.. Esta semana terminare de escribir el nuevo capitulo de El Medallon de Hildegarde.

Aprovecho para desearles a todas una MUY FELIZ NAVIDAD Y PROXIMO AÑO NUEVO!!!.

Espero sus reviews y/o correos!!.

Con cariño

Jaina

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