Hola, pues aki la otra parte, espero que lo sigan disfrutando y si no, pues díganmelo para que la mejore

Hola, pues aki la otra parte, espero que lo sigan disfrutando y si no, pues díganmelo para que la mejore.

Capitulo 13: el día que me confesé.

El sol apareció en el campamento de la familia Hyuuga, todos se levantaron temprano y empacaron sus cosas para partir de inmediato. Hoy finalmente iban a llegar a la capital.

Hinta se levanto con mucho esfuerzo, sus ojos le dolían como nunca, era lógico, en su vida había llorado tanto como en la pasada noche. Todavía recordaba ese dolor que sintió al descubrir a la persona que más amaba.

Sus damas entraron y, después de saludarla, la ayudaron a cambiarse.

Mientras tanto en la casa de acampar de Sasuke él guardaba sus cosas con pesar y cansancio. No había dormido, nuevamente, para nada. Primero estaba leyendo un libro pero al pasar al capitulo lo dejo y se dedico a contemplar el cielo oscuro. Y, como si fuese algo natural, abrió su botella de Wiskhy, era la única manera de evitar llorar. Porque ya no iba a llorar más por él, no podía soportarlo más. Era un dolor tan desgarrador que prefería mil veces caer en los encantos del alcohol.

Neji estaba ocupado y muy exhausto, ahora mismo estaba supervisando a todos los criados, pero en la noche no había podido cerrar ni siquiera una vez los ojos. Se había pasado en vela pensando en su amada.

Hinata salio de su tienda seguida de sus dos doncellas, iba muy deprimida pero para fortuna suya iba cubierta con un velo oscuro. Sin embargo…

-buenos días Hinata-sama- la saludo Minato haciendo una pequeña reverencia.

-muy buenos días Minato-san- le contesto tratando de sonar animada.

-espero que se encuentre bien.

-no te preocupes… sobreviviré.

Por otro lado Sasuke salía de su casa de campaña echando fuego por todos lados, estaba en su peor humor. Lanzó su botella por un costado y se subió a su carruaje empujando al mozo que le ayudaba.

La marcha se reanudo y Naruto marchaba al lado del coche de su ama. Muy atento a cualquier ataque.

Sin embargo todo el camino fue tranquilo y exactamente al medio día la caravana de Konoha llego sana y salva a la capital del país del Fuego donde el gobernador esperaba a los novios en su palacio.

Pero antes se fueron a instalar a la mansión de la familia Hyuuga, tenían una pequeña morada cerca del templo principal.

De la misma manera en como se subió, Sasuke se bajo.

-Sasuke-san- lo llamo Neji antes de que este entrara a su habitación designada.

-¿Qué es lo que quieres?- le pregunto malhumorado.

-este… solo le recordaba que tienen que ir con el gobernador así que Hinata-sama lo esperara en la entrada dentro de una hora para que vallan juntos.

-maldita sea- se dijo entre dientes –pues ya que –y al decir esto azoto la puerta en las narices de su futuro primo político.

-créeme que no es ninguna dicha servirte Sasuke… si tan solo te hubieras quedado con Naru…- pero no termino de decir aquella frase. Sabía que no le correspondía meterse en ese asunto tan delicado.

Se retiro a su habitación cansado, había trabajado mucho en todo el viaje y se merecía un delicioso baño. Caminaba por los pasillos cuando de pronto vio una escena que lo dejo petrificado.

-¿tu que crees que tenga que hacer Minato?- le pregunto la linda Hinata desde su ventana.

-no lo se ama- le contesto el Ninja que estaba sentado debajo de la ventana –pero si te puedo decir que cualquiera que sea tu decisión, te va a lastimar… tal y como a mí.

-tienes razón –susurro melancólica –esto duele… ¿crees que a Sasuke le este pasando lo mismo?

Esta pregunta fue como un bajo golpe en el corazón de Naruto.

-¿a Sasuke?- le pregunto tratando de no atragantarse -¿Por qué?

-es que… es un secreto, pero tu te has vuelto mi más confiable confidente así que te lo voy a decir.

-no es necesario ama.

-lo que pasa –prosiguió sin escucharlo –es que antes de que mi compromiso fuera anunciado Sasuke andaba con Naruto-chan… mi antiguo amor… se ve que era muy feliz, la verdad es que nunca había visto a esos dos tan dichosos… sin embargo por mi culpa snif… snif -Hinata empezó a lloriquear –por mi culpa terminaron su relación y yo volví infeliz a Naruto-chan.

Y rompió en llanto, estuvieron en silencio por unos minutos esperando que el dolor de la pobre Hinata saliera. Era tan miserable por haber ocasionado el dolor de uno de sus más preciados amigos.

-si yo fuera ese tal Naruto- le empezó a decir Minato –no pensaría que fuese tu culpa, mi señora… al contrario, si a alguien debería de echarle aquella culpa para que un poco de mi dolor disminuyera sería a Sasuke y nada más a él… por haberme engañado…

-espero que Naruto piense de esa manera porque… porque no soporto perder a mis amigos- ella seguía llorando – primero fue Neji… luego Kiba y ahora Naru-chan!!

-no los vas a perder, te lo prometo.

-espero que tus palabras sean ciertas Minato… si tan solo no existiera este compromiso que solo ha hecho infeliz a todos.

Pero Neji no siguió escuchando, o más bien, no pudo seguir escuchando aquellas confesiones de su amada.

Llego a su habitación rápidamente y se encerró. Entonces se recostó sobre su cama boca abajo. Necesitaba meditar todo lo que acababa de escuchar.

"Ella no amaba a Sasuke. Ella odiaba casarse. Ella lamentaba que él ya no fuera su amigo. Ella lo extrañaba…"

Pero a pesar de que todas estas revelaciones eran reconfortantes, había algo que lo abrumaba enormemente… Ella confiaba mucho en Minato. ¿Celos? Quizá, pero le preocupaba esa amistad. No es que no quisiera que Hinata tuviera alguien con quien desahogarse, solo que desde que vio a Minato por vez primera sintió como si una pieza de este bizarro rompecabezas encajara… y no era precisamente un buen presentimiento.

Sasuke ya estaba listo cuando Hinata apareció, ambos novios vestían con sus mejores ropas y lucian radiantemente hermosos.

Sasuke estaba muy aburrido y cansado, odiaba la idea de ir a ver al gobernador, como le repugnaban esas formalidades tan espantosas. Estaba tan inmerso en sus quejas que no se dio cuenta que detrás de su prometida venía Minato, solo hasta que Hinata lo saludo y entonces él se volteó para no mirarla a los ojos.

Sintió su penetrante mirada a pesar de que la cubría una mascara. Y, por ese instante volvió a ser el Sasuke de antes, aquel hombre que se perdía en su mundo… en Naruto. Pero entonces la realidad lo bofeteó cuando las palabras de Hinata lo sacaron de su pensamiento.

-¿nos vamos?

-este… si- y entonces hizo algo de lo que más tarde se iba a arrepentir: tomo la mano de su prometida. Minato desvió su mirada

¿Por qué lo hacia? Por protegerse, exacto, por protegerse. Necesitaba mostrarle a Naruto que él ya no lo quería y, más que nada, debía de empezar a mentirse a sí mismo.

-no es necesario que nos acompañes Minato- le dijo fríamente Sasuke –yo soy lo suficiente fuerte como para protegerla. No hay necesidad.

-pero…

-comprendo- le interrumpió Naruto con esa voz sin sentimientos, vacía –la esperare aquí… en su dormitorio.

Y entonces los dos prometidos partieron: Hinata confundida y Sasuke dolido. Dejando a un Naruto abrumado y herido.

Los días pasaron lentamente hasta que se cumplió la semana. Hinata se volvió tan dependiente de la confidencia de su Minato que poco a poco iba aceptando esa idea de casarse… a pesar de su reciente descubrimiento que la hundió en una inmensa tristeza.

Por su parte Naruto había empezado a abrirse un poco con ella. Era tan extraño, no había necesitado de Sakura o del sexo para poder controlar su nostalgia cada vez que lo veía. Pero Sasuke, al contrario de esos dos amigos, se seguía más y más sumergiendo en su propia mentira que lo estaba matando poco a poco.

-hoy vienen los demás- le anuncio Hinata en la mañana al momento en que abría su ventana.

-es bueno saberlo… así más gente a la que proteger.

-ellos son bastante fuertes.

-si, en especial la Hokage… esa viej…- pero se detuvo, no era prudente darle a su amiga una tan evidente prueba de que él era Naruto.

-mm?

-nada, nada… solo decía que la Hokage era muy fuerte porque era la única de los tres legendarios sannins que todavía vivía.

-es cierto- le contesto pensativa –recuerdo a los otros dos; Orochimaru era muy malo, hizo sufrir a toda la aldea y en especial a sus compañeros… ah y a los pobres de Naruto, Sakura y Sasuke, ya sabes por lo de…

-si, lo se. No hay necesidad de detalles- no le gustaba que hablaran de esos tiempos tan duros… pero ningún momento se compara con el que estaba a punto de presenciar: su boda.

-y Jiraya-sama, era un viejo muy amable, me caía tan bien porque hacía tan feliz a Naruto-chan. Pero murió y todavía recuerdo como sufrió… era tan doloroso verlo… no la verdad es que no me quiero acordar.

-pero es bueno saber que lo recuerdan con cariño- le dijo casi en susurros.

-mi padre dice que los nuevos sannins son los discípulos de los viejos… tu que crees Minato?

-osea… ¿te refieres al equipo de Kakashi?- le pregunto todavía sin creerlo.

-son los más poderosos de nuestra generación… yo no tengo ninguna oportunidad de vencerlos, ni mi primo Neji ni nadie.

-no pueden ser porque ya no son tan buenos amigos como antes…

-si… eso es lo triste.

De pronto una de las damas de compañía de Hinata entro haciendo que esta cerrara su ventana rapidamente.

-señorita, su padre la llama al salón principal.

-si, gracias estaré en unos instantes allí.

-no te preocupes, luego seguimos conversando- le anuncio Naruto débilmente.

-si- le contesto en susurros.

Naruto dejo a su amiga y subió al tejado para poder recostarse y mirar un poco el cielo. Necesitaba relajarse.

-tardaste mucho Hinata- le dijo su padre severamente cuando la vio entrar –ya todos estamos aquí.

-lo siento padre- contesto avergonzada –no volverá a pasar.

-bueno entonces empecemos la reunión.

-me parece una descabellada idea la del gobernador!!- Exclamo Tsunade enojada –es una falta de respeto para ambas familias!!

-yo lo considero de la misma manera que usted… sin embargo…

-sin embargo va a vender a su hija!!

-¿a mi?- pregunto confundida.

-explíquense- les pidió Sasuke también perdido.

-lo que pasa Sasuke e Hinata es que el gobernador quiere que aseguren su compromiso!!

-eh?- exclamaron los dos al mismo tiempo.

-no es del todo así Tsunade-sama, lo que pasa es que el gobernador no desea que cualquier circunstancia perjudique esta unión.

-a ver si entendí- les dijo Sasuke todavía confundido –el gobernador no confía en que la ceremonia se lleve a cabo.

-exacto!!- contesto Tsunade.

-y por eso…

-quiere que embaraces a Hinata- le acompleto sin pudor ni vergüenza a pesar del enrojecimiento perfecto de la joven.

-que?!

-es algo natural, al fin y al cabo iba a pasar solo que antes de lo previsto.

-pero padre!!- exclamo Hinata casi sin aliento.

-Nada de peros!!- contesto levantandose –hoy se va a celebrar una fiesta pre-boda y hoy mismo van a empezar a dormir juntos hasta el día de la boda, pero hoy tienes que quedar embarazada!!

-estas siendo tan estupido!!- grito Tsunade –esto de embarazarce no es cosa de pasar la noche con su prometido ella debe de estar en sus días…

-y lo esta!!- le contesto tajante –sus damas de compañía me lo confirmaron!! Asi que ya esta desidido, hoy debes de quedar embarazada para poder asegurar la boda!! Fin de la discusión!!- y al decir esto salió dando un fuerte portazo dejando a Tsunade echando fuegos, a Hinata desecha y a Sasuke… bueno, esto ha sido como su tiro de gracia. Si pasa lo que debe de pasar, toda posibilidad de volver con su Naruto se acaba. A pesar de que ya no existe ninguna claramente, esto finaliza totalmente todo.

Hinata entro a su habitación y se fue a llorar a su ventana, nada más que esta vez no la abrio.

-¿Qué sucede ama?-le pregunto Naruto preocupado.

-Minato… hoy voy a dormir con Sasuke.

CONTINUARA…

Ya faltan pocos capítulos para el gran final, espérenlo y muchas gracias a mis files lectores!!