Capitulo 13: Nuestra primera cita.

Antes que nada, debo decir que para este capitulo si describí la ropa, pero no puse los links porque me pareció fácil y os lo dejo a la imaginación.

La saga de Kingdom Hearts le pertenece a Square Enix y a Disney, no a mí.


"¡Tam por favor suéltame!"

"Por decimosexta ves, no Naminé. Te dije que el que avisa luego no es traidor"

"¡Pero esto en una violación de mis derechos humanos!"

"¿Desde cuándo es una violación de los derechos humanos atar a tu amiga a una silla para poder maquillarla?"

"¿Enserio lo preguntas?"

"Da igual... además me debes sumisión"

"¿Cómo?"

"Te acuerdas de aquel contrato que firmaste para cuando pasaste de ser mi amiga a mi mejor amiga"

"Lo dices enserio... si de eso haces más de una década. ¿No me digas qué iba enserio?, si fue algo que firme con un lápiz de color rosa"

"Pues a mi me valió, y ya deja de quejarte tanto que estás lista" - Me dijo soltando la cuerda.

"Gracias"

"Ves ahora estás perfecta"

"¿Pero que tienen de malo la falda circular corta negra, la camisa blanca de cuello de bebe, y los botines negros que llevo puesto"

"Nada, solo que no sé... te faltaba algo"

"¿Algo que solo la línea de los ojos y el rímel negro me podían dar?"

"Tal vez... es que para ser una primera cita no vas mal... solo que un vestido hubiera quedado mejor"

"Que quieres que haga, Van me dijo estrictamente que fuera cómoda. Así que decidí ir cómoda y elegante"

"Si tu lo dices, no voy a ser yo la que te lo niegue"

Entonces escuche como un coche pitaba de la calle.

"Tiene que ser él" - Dije entre emocionada y nerviosa.

"¿Y si es un secuestrador barra violador barra agente inmobiliario?"

"Tam no me quites la ilusión"

"Que quieres que te diga, las posibilidades son muchas"

¿Y qué tiene que ver un agente inmobiliario con eso?"

"Una ves tuve una mala experiencia con uno. Algún día te lo contare"

"Esta bien, me voy ya. ¿Seguro qué no te importa quedarte sola?"

"Tranqui, tengo para ver una temporada completa de Juego de Tronos"

"Que bien no"

"Si algún día la vemos las dos juntas. Ahora vete que te está tu querido esperando"

"Vale adiós"

Una ves que salí, lo primero que pude observar fue a mi querido novio apoyado en su coche, aguardando por mi. Si tuviera que decir en una sola palabra como hacía a Van verse su ropa diría que sexy; ya que tenía puesta una camisa de botones manga corta de color rosa claro, con un estampado de un montón de pequeños caballitos de mar y los dos primeros botones desabrochados. Sumado a eso, llevaba puesta unas bermudas de denim efecto descolorido, con un parche en la pierna izquierda y arremangadas un poco por arriba de las rodillas; y por último unas converse negras y grises de corte bajo de diseño graffiti.

"¡Vaya! ¿Quién eres tú y que has hecho con mi novio?"

"Lo mismo podría decirte yo a ti" - Me dijo con una sonrisa socarrona, a lo que yo respondí con un puchero - "No seas tonta, a diferencia de mi estás espectacular"

"Vamos Van, tú también estás genial. Esa camisa te hace lucir genial"

"¿Lo dices enserio?... No suelo ponerme mucho este color por lo que piense la gente, ya que eso me la suda , sino porque pienso que me siento extraño. Aunque te aclaro que este color me gusta"

"Pues no seas tonto" - Le dije mientras me acercaba a él y de forma inocente le acariciaba el pectoral izquierdo con mi dedo - "Ese color te hace lucir fantástico" - Y termine con un beso en los labios. A lo que él respondió sin rechistar mientras ponía su manos sobre mi cintura.

Al separarnos, Vanitas como todo un caballero me abrió la puerta del copiloto para que pudiera entrar.

"¿Y qué se supone que has planeado para hoy?" - Le pregunte una ves dentro del coche,

"Bueno te diré que nuestra velada romántica se compondrá en primer lugar de ir al cine para ver una película. A continuación iremos a cenar a uno de los mejores restaurantes de las islas y por último... bueno... el final es sorpresa"

"¿Y no me puedes dar alguna pista?"

"No princesa, si te lo dijera estropearía la sorpresa y quiero que siga siendo un secreto" - Me respondió con una sonrisa traviesa.

"Por lo menos podre saber el título de la película que vamos a ver"

"Estaba pensando en Los Guardianes de la Galaxia, pero si quieres podemos ver otra"

"¡No esa es genial!... ¡Si Vanitas quiero ver esa!" - Le "dije", ya que más bien le chillé mientras me le tiraba al cuello; literalmente, para abrazarlo y darle besos en la mejilla - "¡No sabías las ganas que tenía de verla!"

Entonces recapacite - "Mierda, pero si parezco una niña de diez años a la que sus padres van a llevar a Disneyland" - Así que con toda la dignidad posible que me quedaba en ese momento, intente recuperar la compostura de señorita que debería o en todo caso intento aparentar; mientras volvía a mi asiento con un terrible ardor en las mejillas por la vergüenza del momento.

"Guau" - Fue lo único que me respondió.

"Pe-Pe-Perdón"

"No hace falta que te disculpes, no sabía de esta afición tuya hacía el universo Marvel" - Me contesto.

"Digamos que me considero toda una friki con todo lo relacionado con ello... Además Van, podríamos olvidar lo ocurrido con mi ataque de alegría"

"No sé de que me estas hablando" - Me dijo sonriéndome y dándome un beso en la mejilla - "Adoro cuando te sonrojas" - Me susurró.

Tras ponernos los cinturones de seguridad el arrancó hacía nuestro destino, no sin antes colocar su mano derecha en mi muslo para acariciarlo. Como aquella ves después de la primera ves que nos besamos, el me llevo a mi casa e hizo exactamente lo mismo; y como ahora al igual que aquella ves, sentía que sus caricias eran como descargas eléctricas para mi piel.


Cuando llegamos al cine, digamos que mi novio y yo tuvimos una pequeña "charla", porque yo me ofrecí a pagar mi entrada y los refrescos. Pero el no me dio tiempo a rechistar, ya que cuando me di cuenta ya me encontraba en mi asiento esperando a que empezara la película.

Pero no le di importancia ya que en estos precisos momentos me encontraba con un chico que me amaba con todo su ser e iba a ver una peli que deseaba ver como una loca.

Entonces escuche un : Por favor, apaguen sus móviles por respeto a las demás personas en la sala.

"¡Ah ya empieza!" - Dije intentando ahogar un grito de la emoción.

Entonces escuche una risa.

"Creo qué nunca te he dicho lo adorable que eres así"

"Van no me digas eso que me sonrojo" - Y no lo pude evitar, me sonroje.

"Acuérdate que te dije que te fueras acostumbrado a los cumplidos"

"Ya lo sé. Pero silencio que empieza"

"Esta bien" - Me dijo riendo mientras me volvía a besar la mejilla y colocaba su brazo alrededor de mis hombros.

Si tuviera que describir mi cara en este momento, sería una mezcla entre alucinada y emocionada; ya que llevábamos como una media hora mi cara no dejaba de emocionarse con cada efecto que aparecía en la gran pantalla. Incluso se podría decir que estaba más emocionada por la peli que por la cita, pero obviamente no era así... bueno solo un poquito tal vez.

Hasta que sentí como me llamaban, así que mire en la dirección y era Vanitas.

"¿Van te ocurre algo?"

"Sí, pero no te quiero molestar"

"No seas tonto, venga dímelo"

"Está bien, ¿te puedes levantar un momento rápido"

"Claro"

Y en el momento en el que me pare, él con un rápido movimiento atrapo mi cintura y me sentó en su regazo.

"Mucho mejor así"

"Va-Va-Vanitas, alguien nos puede ver"

"Me da igual, además somos los únicos que estamos en la última fila. Por lo que se puede decir que tenemos algo de privacidad" - Me dijo mordiendo mi cuello suavemente.

"Pero..."

"Shhh, tranquila, tú sigue viendo la película"

"Esta bien" - Dije nerviosa

Así que intente seguir viendo la peli, aunque Vanitas se pusiera a besar y morderme el cuello. Para cuando acabo, y él ya se había terminado de entretener con mi cuello y también con el lóbulo de mi oreja; yo me pare lo más rápido posible para que nadie nos viera, a lo que él me respondió con una mueca de desagrado.

"Dime ¿Qué te ha parecido la primera parte de la velada?" - Me pregunto tras salir.

"Me ha gustado mucho"

"¿Incluso... bueno eso?" - Me dijo mientras se rascaba la nuca por los nervios

"Si te refieres a tu pequeña sorpresa también"

Y es cierto, ya que aunque al principio me pusiera un poco nerviosa después me relaje y supe disfrutarlo. Aunque al pasar junto a un espejo, pude comprobar que la piel estaba roja y dolía al tocarla.

"Bueno demos comienzo a la segunda parte" - Me dijo mientras me agarraba de la mano e íbamos en dirección al parking por el coche.


"Aquí es Nam, La Joya del Océano" - Me dijo él mientras bajábamos del coche.

"Vaya, así que aquí es donde viene a comer la gente rica"- Pensé mientras veía aquel edifico con una decoración exterior casi nada recargada.

Digamos que el interior no se quedaba atrás, porque entre las lamparas de araña, el camarero que imitaba el acento francés y que en la mesa que nos sentamos había más cubierto de los que había utilizado en toda mi vida y ni siquiera más de la mitad sabía que existían.

Pero aún así, no le voy a dar más importancia porque me encontraba en una terraza que tenía unas vistas impresionantes del mar en el que la luna se reflejaba a la perfección. Y estaba con el chico al que amaba con todo mi ser.

"¿Hay alguien ahí?" - Me dijo mientras pasaba su mano por delante de mis ojos.

"Ehh, o perdón. Estaba distraída"

"Si de eso me di cuenta" - Me dijo con una sonrisa divertida - "Te estaba diciendo ¿Qué si ya has decidido lo que ibas a pedir"

"No lo siento. Ni siquiera sabía que habían traído la carta"

"Tranquila no pasa nada"

Entonces centre mi vista en la carta y cuando vi los precios de aquellos platos mi mandíbula casi se desencaja - "Pero esta comida que tiene que coño tiene... ¿Copos de oro y ralladura de diamante?"

"Van creo que no tengo hambre"

"No seas tonta, ya que si te refieres al dinero no pasa nada. Pide lo que quieras"

"Pero..."

"Pero nada. Naminé no vamos a pelear ahora por una tontería"

"No es pelear, pero es que no me parece justo que tu lo pagues todo"

"Y yo te he dicho que no importa"

"Pero..."

"Nada de peros Nam"

"Esta bien, pediré lo mismo que tú"

"Bien"

Y tras cerrar la carta, aquel camarero se nos acerco.

"¿Ya la pareja a decidido lo que va pedir?" - Nos dijo con aquel acento tan falso que me dieron nauseas al instante.

"Sí" - Y Van le dijo lo que queríamos antes de que se marchara.

"Bueno ahora que estamos solos deberíamos hablar para conocernos mejor"

Yo no pude evitar reírme.

"Esta bien Vanitas, ¿Qué es lo que quieres saber de mi?"

"Muy bien, sé que eres aficionada a la gimnasia rítmica, pero además de eso ¿Tienes algún otro hobbie"

"La verdad es que sí, adoro sobre todo dibujar y bailar"

"Ahora entiendo porque hay tantos dibujos en las paredes de tu cuarto"

"No es nada en comparación con habitación que tengo llena de pinturas en Nueva York"

"Eso tengo que verlo, pero no sabía nada acerca que te gustaba el baile"

"Sí, lo adoro. Me encanta la forma en la que puedes expresarte a través del movimiento de tu cuerpo"

"¿Y qué estilos de baile sueles practicar"

"Sobre todo contemporáneo y ballet, pero también hip hop y breakdance"

Entonces vi como una mueca se dibujaba en su cara.

"¿Qué pasa?, ¿No me crees?"

"Claro que sí, en lo que se refiere a contemporáneo y ballet. Pero es que hip hop y break no me pegan nada contigo"

"No me abras imaginado con una gorra de visera plana y una chaqueta cuatro talla más grandes que yo, bailando en medio de las calles"

"Bueno..." - Me dijo mientras se rascaba la nuca.

"¡Vanitas!"

"Perdón, pero lo del brake no es verdad"

"Bueno tampoco soy una profesional, a Tam se le da mucho mejor que a mi; yo me se más o menos algo"

"¿Enserio?"

"Sí, la gimnasia ayuda mucho. Aunque una vez me fastidie un poco la espalda" - Le dije como si nada.

"¿Cómo?" - La preocupación se noto en su voz.

"Fue en una actuación de baile a principios del verano pasado, Tam y yo teníamos que hacer una mortal hacía atrás; y bueno al hacerla nos salió bien pero yo al tocar el suelo no sé como hice que tendría una mala postura y la espalda fue la que sufrió. Y lo más increíble fue que ni siquiera me caí"

"¿Y todavía te duele?"

"No, no fue nada grabe. Pero cambiando de tema, ahora quiero saber de ti"

"Está bien, vamos dispara"

"¿Siempre has sido un niño rico?"

"Sí, ya que mi padre es presidente de una de las mayores empresas más importantes a nivel mundial"

"Ósea que tu heredaras el negocio familiar"

"Es lo más probable, aunque si eso me saca de estás islas estaré contento"

"Sabes que vives en lugar en el mucha gente desearía vivir"

"Hablo la señorita que vive en la segunda ciudad más importante del mundo"

"Touche"

"Pero Nam hay una cosa que nunca me has contado"

"¿Cuál?

"¿Qué fue lo que te sucedió para que tus padres se separaran?"

Entonces sentí como me congelaba.

"Eso no es asunto tuyo" - Le conteste de una forma tan brusca y fría que me odié al instante.

"Lo siento, no debí preguntar"

"Lo siento Van, no debí contestarte así. Me odió a mi misma por ello, pero solo es que no me gusta recordar aquello, es que..." - Pero no pude contestar porque los ojos se me estaban aguando.

"No perdóname a mi entrometerme en donde no me llaman" - Me dijo mientras se paraba para limpiarme los ojos - "Acepta mis disculpas"

"Las acepto"

"Gracias" - Y me dio un beso en los labios.

"Aquí tenéis vuestra comida" - Nos dijo el camarero.

"Que te parece si dejamos todo esto de un lado y disfrutamos de la cena"

"Esta bien"

Mientras tanto.

"¿La ves?"

"Sí Olette, la veo"

"No sé Tamara, creo que nos estamos pasando"

"¿Por qué dices eso?"

"Tal vez solo por el simple hecho de que fuiste a mi casa y como no te habría te colaste por la chimenea. Después como tenía la puerta de mi cuarto cerrada y tenía los auriculares puestos no te oía; y tú como si nada de una patada tiraste la puerta dándome un susto haciendo que me cayera de la cama y me diera un golpe que no veas"

"¿Y?"

"Y que sin más tú me arrastraste hasta el coche de mi padre con no sé que pretexto y ahora estamos espiando a nuestra amiga en su cita con unos pedazos de binoculares; que ni los observadores de pájaros saben que existen. ¿A ti esto te parece normal?"

"Qué quieres que te diga Olette, Naminé solo a tenido dos novios en su vida y uno fue aquella rubia histérica"

"Roxas" - Le corrigió.

"Ese, y el otro es él tío del nombre extraño. Por ello y como su mejor amiga que no estuvo la primera vez cuando ella comenzó una relación, quiero ver como se desenvuelve Virgin Naminé en esta situación"

"¿Cómo supiste que ella estaba aquí?"

"Le metí en el bolso un rastreador"

"¿Y no te parece que los binoculares estos ya son demasiado?"

"Que va, incluso tengo los de visión nocturna en el asiento trasero"

"¡Enserio!" - Le dijo con alegría y emoción - "Déjame verlos" - Dijo mientras se tiraba al asiento trasero como una loca.

"Creo que ya sé cual va ser tu regalo de cumpleaños"

"Joder esto si que mola" - Le dijo apareciendo con aquel objeto en la cabeza – Y bueno ¿Cómo crees que le va a Nam?"

"Se puede decir que de momento todo normal, están comiendo, riendo, algún que otro tonteo"

"Pues si le va bien"

"Ahora le están trayendo el postre. Joder que bueno esta"

"¡Tam qué es su novio!"

"No lo dije por el del nombre raro, sino por esa delicia de tarta de chocolate. Deberíamos colarnos en la cocina de ese restaurante y tomar prestadas un par... docena" - Dijo con la boca hecha agua.

"No"

"Jo"

"Y ahora dame eso" - Le dijo arrebatandole los binoculares - "Debemos darles privacidad"

"Ni de coña, somos sus mejores amigas y tenemos todo el derecho a entrometernos en su privacidad cada vez que lo deseemos"

"No"

"¿No?"

"No Tamara"

"¿Y qué propones que hagamos ahora?"

"No sé" - Entonces sin querer ella pulso la música del móvil, activandola.

Ambas se quedaron mirando por un momento lo ocurrido y luego se miraron.

"¿Estás pensando lo mismo que?" - Le dijo Tam

"Creo que sí, pero por si acaso"

Y subió la música del aparato al máximo.

"First things first, I'm the realest. Drop this and let the whole world feel it. And I'm still in the Murda Bizness. I can hold you down, like I'm givin' lessons in physics" - Le dijo Olette.

"You should want a bad bitch like this. Drop it low and pick it up just like this. Cup of Ace, cup of Goose, cup of Cris. High heels, somethin' worth a half a ticket on my wrist" - Le contesto Tam.

"Takin' all the liquor straight, never chase that. Rooftop like we bringin' '88 back" - Le volvió a decir Olette.

"Bring the hooks in, where the bass at?. Champagne spillin', you should taste that" - Le contesto Tam.

"I'm so fancy. You already know I'm in the fast lane From L.A. to Tokyo. I'm so fancy. Can't you taste this gold And the money bout to blow" - Cantaron las dos a la vez.

En el restaurante.

La cena había sido fantástica, después de todo aquella comida no estuvo nada mal y Vanitas me sorprendió con un deliciosa tarta de chocolate. También se volvió a repetir lo mismo que ocurrió ya una vez hace tiempo la primera vez que fui a su casa; ya que tras acabar de comer mis labios quedaron manchados de chocolate. Y él paso su pulgar para limpiarmelos y después se chupo el dedo, yo al instante me sonroje.

Pero ahora estábamos en la barandilla de la terraza contemplando las hermosas vistas abrazados, en silencio, disfrutando de este pequeño y efímero momento. Él abrazando mi cintura y apoyando su cabeza en el hueco de mi cuello.

"¿Nam qué te ha parecido de momento todo?"

"Fantástico Van"

"Me alegro"

"Sabes nunca me había sentido tan querida por alguien que no fueran familiares y amigos míos en mi vida" - Le dije acariciando su mejilla.

"Y yo también. Antes de conocerte nunca antes había tenido una relación sería"

"Eso me alaga"

Y él me beso la mejilla.

"Sabes, no quiero estropear este momento. Pero es hora de ir a la última parte de nuestra cita"

"¿Y podre saber cuál es?"

"No pequeña"

Yo en respuesta hice un mohín.

"Nada de mohines Nami"

"Está bien"

"Por cierto ¿Cuánto crees que tus amigas llevaran vigilandonos?"

"¿Cómo?" - No entendí la pregunta.

"Pues es que hace un rato cuando estábamos comiendo vi un coche que me llamo la atención y cuando vi mejor tus amigas estaban vigilandonos"

"¿Enserió?"

"Sí, míralas están allá abajo" - Me dijo señalando.

Seguí la dirección de su dedo y vi el coche del padre de Olette. Pero cuando visualice mejor a mis amigas no supe si reírme o bajar a la cocina y buscar una masa e ir a por ellas; ya que no tenía palabras par describir lo que hacían, porque parecían dos putos chimpancés tarados con un ataque epiléptico.

"Yo las mato"

"No les hagas caso que se nota que se preocupan por ti. Voy a pagar y nos vamos"

"Está bien"

En el coche.

"¡Vamos Olette perrea conmigo!" - Decía Tamara toda vuelta loca.

"Pero si no nada de espacio para moverse"

"Da igual"

"Los que nos vean de fuera pensaran que estamos locas"

"O que estamos haciendo triki-triki, por todo lo que se mueve el coche"

"Pero como nos importa tanto"

"Tienes razón, vamos sube más la música y canta conmigo Anaconda"

"By the way, what he say? He can tell I ain't missing no meals Come through and fuck him in my automobile Let him eat it with his grills, he keep telling me to chill He keep telling me it's real, that he love my sex appeal Say he don't like 'em boney, he wants something he can grab So I pulled up in the Jag, and I hit him with a jab like Dun duh dun dun dun dun dun" - Cantaban ambas vueltas locas y moviéndose como si se hubieran pillado un dedo con un cable pelado.

"¡Joder Tam ahí vienen!"

"¡Qué!"

"¡Nada de qués, agáchate coño!"

Y al agacharse Tamara le estrelló la cabeza al volante haciendo que sonara el claxon. Tras pasar la pareja que en todo momento supo de la presencia de las chicas y al no haber moros en la costa, Olette se levanto y movió a su amiga.

"¿Tam estás bien?... aunque sea di algo"

"He estado mejor. De repente todo se volvió negro, después apareció una luz blanca y por último llamas"

"¿Qué hacemos ahora?"

"Irnos a dormir, que mañana esta señorita tiene que salir a correr"

"Te acompaño"

"¿Tú?"

"Sí, ¿por qué no?"

"Esta bien, a las siete en casa de Naminé"


"¿Van ¿Qué hacemos en el puerto?"

"Vamos a buscar la lancha de mis padres para ir a la otra isla"

Me dijo mientras llegamos al lugar donde se encontraba el vehículo, después que nos subiéramos, él como si nada lo encendió para ponernos en marcha hacía nuestro destino.

No paso mucho tiempo para cuando llegamos a la isla. Tras aparcar, él agarro un par de toallas antes de ayudarme a bajar; y ahora nos encontramos descalzos paseando por la orilla de la playa de la mano, mientras el movimiento constante de la marea cubría nuestros pies.

"¿Te gusta está tercera parte?"

"Por supuesto, dar un paseo por la playa con luna llena es increíble, además desde pequeña siempre me ha gustado la sensación de relajación que produce el mar. Es como si todos mis problemas quedaran sumergidos en la inmensidad del océano"

"Si a ti te hace feliz, a mi también me hace feliz" - Me dijo mientras estirábamos las toallas en el suelo para después acostarnos a contemplar el cielo"

"Sabes, una de las cosas que más adoro de estas islas es este cielo lleno de estrellas" - Le dije mientras apoyaba mi cabeza en su pecho y él me abraza.

"Pues a mi me parece ya algo normal"

"Pero a mi no, no es que en Nueva York puedas ver esta inmensidad de estrellas"

"En eso tengo que darte la razón"

Estuvimos así como un cuarto de hora, hasta que él de repente se levanto.

"Vamos a bañarnos"

"¿Qué?"

"Que vayamos a bañarnos"

"¿Ahí?" - Le dije señalando aquella agua oscura.

"Sí, a ¿Dónde sino?, además has dicho que te gusta el mar de noche"

"Sí he dicho que me gusta, pero verlo desde una cierta distancia no estar dentro"

"Vamos Nam no seas tonta"

"No Van"

Pero cuando lo vi mejor, él ya se había desabotonado la camisa. Y ante mi tenia la vista de un cuerpo perfectamente tonificado, sin llegar a ser algo excesivo. Me quede completamente en blanco porque encima él se había colocado en una forma, que no se si sería a posta o no, pero que lo hacía lucir realmente sexy.

"Tierra llamando a Naminé"

"Ehhh, si dime"

"Entonces qué, ¿Te bañas si o no?"

"Sí, pero y la ropa" - Le dije levantándome.

"En ropa interior Naminé" - Me dijo mientras se terminaba de desvestir y se queda solo en boxers.

"Está bien, pero date la vuelta"

"¿Enserio?"

"Muy enserio"

"Ahhh, está bien" - Dijo rechistando.

Entonces una vez que se dio la vuelta me desvestí como un rayo, quedando solo en ropa interior de color verde agua. Cuando me di la vuelta, pude comprobar que el me estaba devorando con la mirada ademas de con cierta mueca divertida.

"¿Qué piensas?"

"Nada"

Pero fue mentira. Porque para cuando me di cuenta, mis pies ya no estaban tocando el suelo y yo me encontraba en su hombro; cargada como si fuera un saco.

"¡Ahhh, Vanitas suéltame!"

"No" - Me dijo mientras entraba en el agua, hasta que esta le llego por la cintura.

"¡No me tires por favor, que el agua esta demasiado fría!" - Le rogué.

"Tranquila no tenía pensado hacer eso"

"Gracias"

"En realidad pensaba hundirnos a los dos" - Dijo mientras se hundía en el agua junto a mi.

El agua parecía que le hubieran echado hielo.

Para cuando salimos, yo estaba tiritando por lo que me abracé a mi misma en busca de calor. En cambio él estaba como una rosa, solo se tuvo que arreglar los picos de su pelo; que por el agua habían quedado algo raros. Así que le dedique una de mis mejores miradas de odio.

"¿Contento?"

"Mucho" - Me dijo para besarme, pero yo no le correspondí - "Vamos Nami, no te enfades solo fue una broma"

Pero yo seguía sin hacerle caso, hasta que escuche un quejido y cuando mire atrás; Vanitas ya no estaba.

Habrían pasado solamente cinco segundos, pero yo ya estaba histérica gritando su nombre.

"¡Vanitas, dónde estás!"

Pero yo no recibí respuesta alguna.

"¡Joder Vanitas si esto es una broma no tiene gracia! ¡Qué a estas horas salen todos los bichos raros!"

Pero nada.

"Van por favor"

"¿Me echabas de menos?" - Me dijo emergiendo detrás de mi mientras me agarraba la cintura.

Yo me di la vuelta y lo abracé. Sentí como toda la preocupación de hace un momento desaparecía en sus brazos.

"No vuelvas a hacerlo"

"Tranquila, te lo prometo"

Entonces nos quedamos mirando por un momento como si el tiempo entre nosotros se hubiera detenido.

"Acompáñame" - Me dijo mientras salíamos del agua.


Estábamos acostados en el suelo, yo debajo de él, besándonos como si todo lo que nos rodeaba no existiera. Sintiendo el rocé de nuestros húmedos y semidesnudos cuerpos. Yo como siempre dejaba que él llevara el control de la situación cuando nos besamos, ya que si comparáramos la experiencia de cada uno; yo claramente saldría perdiendo.

Pero no me importaba, solo quería disfrutar de la sensación que producía el movimiento sincronizado de nuestros labios. De la forma en la que mordía mi labio inferior para poder introducir su lengua en mi boca y a continuación explorar mi cavidad bucal; hasta encontrarse con mi lengua para comenzar a acariciarla.

Entonces sentí como Vanitas poco a poco comenzaba a bajar sus manos por mi cintura, hasta llegar al bordillo de mis bragas; por instinto lleve mis manos a su pecho para empujarlo y de esa forma separarme de él.

"Van no"

"¿No qué?"

"Que no estoy preparada para..."

"¿Para?"

"Para hacerlo" - Le dije roja.

"Un momento, quieres decir que eres virgen"

"Sí"

"Qué tú y Roxas nunca llegasteis a fo... bueno a cosas mayores"

"No"

Para cuando termine de decir mi respuesta, creo que pude nota cierto brillo en sus ojos.

"Tranquila Nam, no me importa esperar hasta que estés preparada. Aunque podemos comenzar con los preliminares"

"¿Cómo?"

"Solamente déjate llevar" - Me contesto para volver a besarme.

Poco a poco sentí como su mano comenzaba a bajar desde mi ombligo pasando por toda mi piel de gallina hasta colocarse sobre mi vientre para luego posicionar la sobre mi intimidad. Comenzando así, a hacer suaves caricias en circulo sobre la fina tela de mis bragas, haciendo que empezara a sentir descargas eléctricas por todo mi cuerpo.

Lo que al principio eran caricias suaves se fueron convirtiendo en otras más rápidas que sumadas a aquellas descargas eléctricas, hicieron que los gemidos que intentaba aguantarme salieran sin ningún pudor de mi boca. A subes, todos los gemidos que se escapaban de mi boca eran música para los oídos de Van; ya que por cada gemido que yo produjera, él aumentaba la velocidad de aquellas caricias. Pero yo no quería quedarme ahí, así que reuní todo el valor que pude para formularle una pregunta.

"¿Van crees qué tal vez pueda...?"

"¿Tú quieres hacer lo mismo?"

Yo solamente asentí.

Entonces él quito su mano de mi sexo para agarrar la mía y llevarla hasta sus boxers. Me quede estática al poder tocar aquel enorme bulto que amenazaba con escapar de sus boxers; yo no sabía que hacer, así que él hizo que mi mano palmara su longitud ayudándome a marcar un ritmo de sube y baja.

Para cuando perdí los nervios producidos por el momento, Vanitas soltó mi mano dejándome toda la libertad que yo quisiera; y él por su parte hundió su cabeza en el hueco de mi cuello para poder morderme.

"¿Qué tal lo hago"

"Muy pero que muy bien princesa" - Me dijo con algún que otro gemido.

Pero mi curiosidad no acabo ahí, ya que sin ninguna vergüenza metí mi mano dentro de su boxer para poder liberar a su miembro; qué aunque no lo pudiera ver, al agarrarlo se notaba que era grande. Él se quedo completamente estático por mi acción, ya que en su vida nunca se hubiera esperado que aquella chica que conocí hiciera esto .

Y supe que le encanto cuando empezó a suspirar y a gemir de una forma más constante contra mi oído, ya que yo comencé a masturbale de una forma más rápida.

"Na...Nami... más rápido" - Me decía entre gemidos y suspiros.

Por mi parte, en cierto sentido se podría decir que aquello me excitaba. De como yo era la que había tomado el control de la situación, haciendo que ese chico tan rudo quedara completamente expuesto.

Su forma de pronunciar mi nombre era música para mis oídos, y yo como recompensa variaba la velocidad del movimiento haciendo que se volviera completamente loco.

"Naminé me... me... voy a correr"

Entonces yo le masturbe lo más rápido que pude hasta sentir como sobre mi vientre era salpicado por aquel líquido pegajoso y caliente. Vanitas se desplomo a un lado mío recuperando poco su respiración natural, para después darme una mirada fugaz.

"Vamos a limpiarte" - Me dijo mientras me cargaba al estilo de recién casados y llevarme hasta la orilla de la playa, donde con ayuda de la marea me quito los restos de su esencia.

Luego nos volvimos acostar abrazados quedando completamente en silencio observando aquella inmensidad estrella hasta dormirnos.


"En general ¿Qué te pareció la velada?" - Me pregunto mientras me ayudaba a bajar de la lancha y caminábamos por el muelle hasta el paseo.

"Genial Van, increíble"

"¿Y lo último?" - Me dijo algo sonrojado.

"También estuvo bien... excepto la parte en la que te desapareciste. Eso no tuvo gracia"

"Ya te prometí que no lo volvería a hacer" - Dijo mientras pasaba su brazo por arriba de mis hombros.

"Espero. Y en cuanto a lo que yo hice, ¿Qué te pereció?" - Le pregunte sonrojada.

"Me hiciste estar en las nubes. Nunca pensé que era capaz de eso "

"¡Hey Naminé, Vanitas!" - Escuchamos una voz que nos llamaba y cuando nos volteamos vimos a Sora que venía con Riku, Ventus y Xion.

"Hola chicos, ¿Qué hacéis por aquí?" - Les pregunte.

"Ven y yo nos queremos vengar de Roxas y Axel por una broma que nos hicieron. Por ello, necesitamos a Riku"

"¿Y tu que pintas en su súper plan maestre Xion" - Le pregunto Vanitas, a lo que Ventus y Sora le dieron una mirada de odio.

"Yo es que iba a salir a correr como siempre hago por la mañana y saliendo de mi casa me los encontré y no sé cómo, ahora estoy aquí"

"¿Y vosotros de dónde venís?" - Nos pregunto Riku.

"Venimos de pasar la noche en la isla de siempre" -Le dije.

"¿Y qué se supone que estabais haciendo e pillines?" - Nos dijo Sora riéndose.

"Follar,¿Por qué lo preguntas?" - Le dijo Van.

"¡¿Qué?!" - Le conteste Sora.

"Sí, fue fantástico y gracias por decirme tu escondite de la cueva primito"

Lo siguiente que se es que no pude aguantarme la risa porque Sora se puso a chillar como un histérico y se le intento a abalanzar a Van pero Riku lo detuvo.

"Imbécil no ves que ironía"

"¿Enserio? ¿Van es enserio?"

"Si estúpido"

"Bien ya no voy a tener que limpiarla"

Y todos nos reímos por su comentario.

Entonces escuchamos como alguien se acercaba y para cuando vimos que era Tam, que venían corriendo.

"Hola gente" - Nos dijo ella animada.

"Vaya que alegre que estás hoy"

"Sí Nam Nam, no sabes las ganas que tenía de salir a correr"

"¿Y qué saliste tú sola?"

"No, Olette debería llegar en tres... dos... uno"

Y ante nosotros apareció Olette, o alguien que tenía que parecerse a ella. Porque la pobre tenía una cara de agotamiento increíble. Para cuando la pobre llego estaba destrozada, nos saludo a todos como pudo, le dijo un hola cariño a Riku y se sentó en el suelo junto a Tam.

"Olette ¿Te encuentras bien?" - Le pregunto Riku.

"Sí, sí, solo déjame sentir de nuevo los pies y que el oxígeno vuelva a llegar a mis pulmones"

"Te dije que no ibas a poder con esto" - Le dijo Tam.

"Cállate"

"Bueno y ¿Qué broma les vais a hacer a Roxas y Axel?" - Les pregunté.

"Vamos a traerlos a la playa, los dormiremos y después los ataremos de los pies dejándolos colgados de la palmera esa que está curvada y para cuando despierten; estarán colgando del vacío y nosotros habremos puesto dos submarinos teledirijidos con unas aletas falsas de tiburón" - Dijo Ven muy orgulloso.

"Vosotros dos no sois más gilipollas porque no entrenáis" - Les dijo Van.

"Cállate" - Le contestaron.

"Bueno se acabo el descanso, Olette vayámonos" - Le dijo Tam mientras se levantaba.

"¡¿Qué todavía queda más?, si ya llevamos diez!"

"Claro que si, nos faltan tres kilómetros más"

"No" - Dijo sufriendo.

"Venga vamos" - Le dijo levantándola.

"Chicas ¿Os importa si os acompaño?" - Les pregunto Xion algo tímida.

"Sin ningún problema, vente" - Le dijo Tam poniéndose en marcha.

"Gracias"

"Tamara que los pulmones me están ardiendo"

"Eso nada Olette, vamos no seas quejica y continua"

"¿Por cierto como has hecho para ir en top deportivo si que te boten las tetas?" - Le pregunte.

"El secreto son dos sujetadores deportivos" - Fue lo último que me dijo antes de marcharse.

"Dios como se le marca el culo con esos shorts deportivos" - Dijo Ven babeando.

"Tienes razón Ven, Tamara es como una Afrodita... sin ser rubia porque su pelo está ahora entre castaño y restos de rojo" - Le dijo Sora.

"Hey no tienes ningún permiso a decir eso de mi chica. Además a ti te gusta Kairi desde que tengo memoria"

"Que este a dieta no significa que no pueda ver el menú" - Le contesto.

"¿Quién te enseñó esa frase Sora?" - Le dijo Riku.

"Naminé" - Me señalo y los cuatro se me quedaron mirando.

"A mi me la dijo Olette en su tiempo y creo que a ella se la dijo Tam" - Les dije en mi defensa.

"Además Ven, Kairi no siempre fue el amor de mi vida"

"¿Enserio?" - Le dijo Riku extrañado - "Desde que te conozco siempre has estado babeando por ella"

"Es verdad Riku, pero en su momento me gusto Naminé. Digamos que fue mi amor de infancia"

"Ah es verdad que tu me lo dijiste ara unos cuantos años" - Lo confirme.

"¿Cómo?" - Dijo Vanitas con cierto tono de enfado y rabia hacia Sora.

"Si bueno pero como dije fue un amor de la infancia, ahora a mi me gusta otra chica" - Le dijo Sora nervioso - "Por cierto Nam ¿Todavía lo tienes" - Dijo Sora lo más bajito que pudo para que Van no lo escuchara.

Yo solo asentí con una sonrisa, mostrando le el colgante que me regalo hace mucho tiempo justamente el día antes de que yo me mudara, y que se basaba en una llave y un pincel; ambos de plata y en medio de estos un pequeño corazón hecho de una piedra azul celeste con un borde de plata. Normalmente me lo ponía para salir, además le tenía mucho aprecio al colgante; y nunca supe lo que significo aquel corazón hasta que Sora me dijo su significado.

"¡Sora!" - Estallo Van furioso.

"Bueno que nosotros nos vamos adiós" - Dijo Sora mientras empujaba a los otros para salvar el pellejo.

"Tú corre, pero recuerda que esta noche hay reunión familiar y podremos charlar tranquilamente"

Escuchamos a lo lejos un mierda.

"A qué viene es a cara" - Le dije divertida por su cara de amargura - "No me digas que estás celoso de el colgante que Sora me regalo cuando tenía cuatro años"

"Sí"

"Oh vega ya Van"

"Solamente no me gusta, pero sé que como le tienes aprecio no me importa. Pero que conste que voy a buscar algo que lo supere"

"Si tú lo dices"

"Te parece que vayamos a desayunar a una cafetería fantástica que conozco cerca de aquí"

"Claro vamos, pero antes déjame darme una ducha para quitarme todo esta sal"

"¿Y sinos duchamos juntos?"

"Buen intento, pero déjalo para la segunda cita"

"Que conste que lo conseguiré" - Me dijo antes de besarme y ponernos en marcha.


Bueno e aquí el capitulo trece. ¿Qué os ha parecido?

Tengo varias cosas importantes que anunciar, la primera es que puede que continué la historia de mi dulce tentación con uno o dos episodios más. Pero sera un plan de futuro porque sinceramente se me acabaron las ideas y tengo que darle marcha al coco para saber que más se me puede ocurrir.

En segundo lugar, tengo en mente una historia que creo que les gustara y que sera como mi dulce tentación, en sentido de que a diferencia de las dos historias principales que tengo, que son actualizadas de una forma más constate; esta sera así de vez en cuando.

En tercer lugar, me da tristeza decirle pero las actualizaciones no serán tan constantes como antes ya que acabo de empezar segundo de bachillerato y si primero se llevaba ya casi la mitad de mi tiempo; segundo no lo quiero imaginar. Por lo que tengo que sentarme principalmente en las clases, pero aunque tarde las continuare hasta acabarlas.

Para finalizar, tengo una pregunta que para mi es importante y espero que me contestéis, es: ¿Os gustaría qué Tamara siguiera apareciendo en próximas historias?". Esta pregunta la hago porque en mi mente rondan varias ideas para diferentes historias y en unas todo está relacionado con la saga de los juego y es probable que ella no no aparezca; pero en otras que son de temas diferentes si que puede a parecer.

Y aunque por ejemplo en la próxima historia que voy a escribir, va a seguir la temática del juego pero no del todo, porque con mi imaginación desbordante acabare hiendo me por la tangente. Ella aparecerá.

Espero vuestros reviews y vuestra respuesta. Por cierto las canciones que puse fueron Fancy de Iggy Azalea y Anaconda de Nicki Minaj.