Bien, parece que las musas se están empezando a comportar pero aunque ellas se están comportando tampoco tengo todo el tiempo del mundo compaginar la pasión de la escritura con la vida de mami es algo complicada, pero bueno me apasiona y saco tiempo debajo las piedras si es posible.
Me encanta ver cada correo que indica que tengo un favorito, GRACIASSSSSSSS, me anima mucho por que como es el primer dramione que escribo, sobre todo he escrito spuffy, relaciono mucho a Spike con Draco, tanto que a veces sobre todo cuando leo fics ya de mas adulto o en escenas de mucha acción es a Spike a quien veo en mi mente, sin embargo Hermione es siempre nuestra Hermione.
Tengo unas ideas mas o menos para el tema del rito o lo que pueda pasar con el tema de las sangres, yo cuando leo un fic mi cabeza va mas adelante (como a casi todas supongo) y me imagino lo que pueda pasar, si os pasa lo mismo no dudéis en decirlo, igual hasta coincidimos y todo.
Me encantaría saber que os parece el fic, los comentarios nos animan a seguir escribiendo y también a mejorar, por que si hacemos algo mal y no nos lo dicen seguimos incurriendo en el mismo error, . Dadme vuestra opinión,
Muchos besitos
CAPITULO 12 Estamos en problemas.
Hermione miraba a Goyle, que no paraba de jugar con su varita, esta soltaba chispas, y Hermione temía que ocurriera alguna desgracia, se acercó con cuidado, desde que le había dicho esas últimas palabras se había sumido en un mutismo y ella solo quería averiguar lo que significaban esas palabras y volver a su casa con sus amigos.
- ¡No te acerques más! – le grito al ver sus intenciones- No lo hagas por favor…
- No voy hacerte nada, solo quiero que dejes la varita quieta, no hace falta que me la des, solo guárdala, y hablemos- con mucho cuidado Hermione se acercó y le toco la mano- No tengo varita, no voy hacerte nada, solo tratamos de ayudar.
- ¿A unos malditos slytherin?-a Hermione le sorprendió que no dijera mortifagos- No me hagas reír Granger. Aunque no hubiera existido una guerra, nunca nos habríamos soportado.
- Mira Goyle, hasta que tuve 11 años me sentí discriminada por mi aspecto, o por mis aficiones. – se sentó frente a él- Pero el mundo de afecto que me rodeaba me llenaba, a ti tus padres te enseñaron a odiar a gente como yo, no estaba bien, pero ellos creían que era lo correcto porque a ellos también se lo habían enseñado así, la primera vez que alguien me desprecio por ser "una sangre sucia"- hizo con las manos la señal de comillas- me sentí morir, me sentí morir porque a diferencia de ti a mí me habían enseñado que todos somos iguales, que todos tenemos derechos a pesar del color de nuestra piel, de la religión que profesemos, a quien elijamos amar, o que algo físico o psíquico nos haga diferentes. No entendía por qué yo era inferior a vosotros solo porque mis padres no fueran capaces de hacer magia cuando era capaz de hacer hechizos más rápido y mejor que muchos de mis compañeros con una estirpe limpia.- ahora estaba muy cerca de él y casi le rozaba la mano- Pero a pesar de los insultos y todo lo que paso, cuando pise el colegio por primera vez, me sentí completa, sentí que ese era mi lugar, comprendí que era mi destino sentir la magia fluir por mi sangre. No voy a permitir que nadie vuelva a perseguirme por mi status de sangre, hare todo lo que este en mi mano por lograr mantener la paz. La Orden del Fenix- suspiro- Nott, Parkinson, Zabini y Malfoy, van a poner todo de su parte por mantener la paz. ¿Querrás tu ayudar?
- Pero yo no creo que gente como tú se merezca hacer magia,- dijo de manera muy calmada- solo tú en tu familia has podido hacerlo, en la mía llevábamos generaciones.
- Pero esa familia tuvo que tener un miembro que de repente hiciera magia ¿no?
- Supongo.
- Te propongo un trato. Ante has dicho que os quieren para algo, que no era la primera vez que lo hacían. Sé que nosotros no te importamos pero también sé que si lo hacen tus amigos, . Ellos quieren seguir así, viviendo tranquilos. Dime lo que sabes, o lo que crees que sabes. No te diré a nadie donde estas, pero tú ayuda nos sería útil,. No creo que te haga gracia seguir escondiéndote.
- Imagino que Potter y Wesley estarán como locos buscándote.- se levantó y se limpió el polvo, tendiéndole la mano le dijo- No pienso vivir en la maldita orden, pero tampoco quiero compartir casa con el trio de oro.
- Al menos para contar lo que sabes debes de acudir a uno de los dos sitios-dijo Hermione acercándose a él- Acudir a la Sede de la Orden seria mi primera opción, Ron y Harry son de actuar primero y preguntar después.
- Estoy de acuerdo contigo-tendiéndole la varita- Supongo que tienes razón, cógela, demuestra lo que sabes Granger.
Hermione cogió la varita, sintiendo como el fuerte brazo de Goyle rodeaba la cintura e inhalando aire con fuerza, cerró los ojos y se desaparecieron de ese mugriento lugar.
Draco observaba a Ron dar vueltas por el comedor igual que una fiera enjaulada, sus hermanos se habían marchado hacía ya varias horas y habían hechizado la puerta para evitar que ellos salieran, él estaba sentado en el sofá con un libro entre las manos, cualquiera que lo miraba pensaría que estaba muy concentrado en la lectura de su libro, pero sus ojos miraban sin ver la lectura y estaban fijos en la puerta, todos sus sentidos alerta. De repente los incesantes paseos del pelirrojo cesaron y se acercó a él.
- ¿Cómo es que tú también estas preocupado por Hermione?
- ¿Quién te ha dicho que yo estoy preocupado por tu amiga?
- Has intentado salir a buscarla igual que yo, creo que te has controlado bastante para no coger del cuello a cualquiera de mis hermanos para apartarlo y ser tu quien saliera a buscar a Hermione y llevas sin pasar la hoja del libro desde que te has sentado con él ahí y de eso hace casi dos horas. ¿Qué te pasa con ella?
- Mira comadreja-dijo levantándose y tirando el libro en la mesita central- No me pasa nada, simplemente es la única que ha intentado llevarse bien conmigo, la única que ha comprendido que he cambiado y parece ser la única que sabe que tengo tanta ganas como vosotros de que no vuelva la antigua época. No quiero que nadie me diga lo que debo pensar o lo que debo sentir.
- Hermione suele causar ese efecto en la gente.
De repente la puerta de la casa se abrió y los dos se giraron de golpe para ver que solo era Harry quien entraba por la puerta.
- ¿Hermione no ha vuelto?
- ¿Acaso la ves por algún sitio, Potter?
- ¿Cómo demonios se te ha ocurrido dejarla salir sola?-pregunto Harry ignorando a Malfoy- Sabiendo los peligros que existen ahí fuera, si le lle…-la risa de Malfoy lo interrumpió- ¿Y tú de que te ríes maldito hurón de mierda?
- No comprendo cómo todavía después de todo este tiempo aun los dos creéis que Granger no puede sobrevivir sin alguno de los dos no estáis a su lado. Encontrará la manera de escapar-girándose hacia su habitación, susurro sin que el sonido llegará a los oídos de los otros- De volver a mí….
- ¿Qué es lo que sabes tú?-inquirió Ron mirando a su amigo
- Nada, pero no podía estar más en el cuartel de la orden, oyendo como trazan planes de los cuales no voy a poder opinar, ni participar- suspiro- Están haciendo todo lo posible por encontrarla
- ¿Dónde está ese pero que detecto en tu voz?
- Están barajando la posibilidad que no solo los slytherin sean el objetivo.
- ¿También Hermione?
- No, también el trio de oro y acólitos. He podido salir de ahí antes de que me lo impidieran, Luna, Neville y Ginny no han tenido tanta suerte.
- Mi hermana va a matarte-sonrió tristemente Ron
- Lo sé.
Neville se paseaba por el salón de la mansión Black, mientras desde las paredes los cuadros de los dos antiguos directores de Hogwarts lo observaban atentos, a la cabecera de la mesa el primer ministros y el Sr. Wesley esperaban la explosión que sabrían que se acercaba, Neville había cambiado mucho, por fin había dejado atrás la timidez y había dejado salir su natural valentía, se dijeron así mismo que había sido una suerte que Molly hubiera podido encerrar a las chicas en la cocina, desde allí se oían sus gritos, de repente Neville se quedó quieto y se apoyó en la mesa.
- ¿De verdad van a dejar a Hermione sola por ahí? ¿Cómo pueden estar tan seguros de que está bien?
- Charlie y Bill pueden buscarla perfectamente solos, no estáis tan preparados como ellos-dijo el ministro.- Debéis entenderlo.
- ¿Entenderlo?-dijo Neville enfrentándolos- ¿Qué no estamos preparados? No me haga reír. Ron, Hermione y Harry buscaron solos los horrocruxes, Luna soporto torturas en casa de Malfoy, Ginny y yo fuimos la resistencia en el colegio, yo acabe con Nagini, Harry mato al mago más tenebroso de la historia. ¿No le parece demasiada preparación?
- Vuestra misión es otra, Neville-dijo el ministro- No insistas.
- Si, ser niñeras de tres malditos mortifagos-viendo la mirada del Sr. Wesley- bueno ex, aquí están protegidos, seremos de más ayuda ahí fuera, Ron y Harry están con el Huron…
- Longbottom….-en tono de advertencia
- Pero aquí hubieron de parar la discusión por que las alarmas de la mansión comenzaron a pitar, en cuestión de segundos todos los miembros de la casa se dieron cita en el recibidor para encontrarse con que Hermione Granger y Gregory Goyle se intercambiaban una varita. Casi no se había recuperado de la aparición cuando Hermione se vio arrinconada contra la pared al tiempo que su amigo Neville la sujetaba contra ella, apuntándole con la varita, flanqueado por Luna y Ginny.
- ¿Cuáles son las primeras palabras que me dirigiste?
- Neville….-al ver su mirada suspiro-¿Has visto a mi sapo? Se llama Trevor. Y te ayude a buscarlo. No lo viste hasta que llegamos a Hogwarts.
- Hola Herms-dijo Neville al tiempo que la abrazaba- ¿Dónde te has metido? Chicas…-al ver que sus amigas no abrazaban a la otra chica se giró para ver que estas apuntaban al otro visitante- ¡Goyle!
- Tranquilos chicos- dijo Hermione levantando las manos- Viene a ayudar-le tendió la mano a Goyle y este le entrego la varita- Tome Ministro.
- Nos has tenido preocupados jovencita. Sera mejor que te acompañen a casa, tus amigos estarán preocupados.
- Quiero quedarme.
- No lo creo, Hermione
- No hablare si ella no está-dijo Goyle- Mi trato es con ella no con la Orden. Tan solo me quedare si me interesa lo que me ofrecen.
- ¿Sabes algo Gregory?-se oyó a sus espaldas, - ¿Cómo sabemos que no eres un espía?
- No seas necio Zabinni. Si no te fías de él al menos hazlo de Granger- dijo Pansy al tiempo que terminaba de bajar las escaleras y abrazaba a su amigo- Hola Greg.
- Hola Bicho-mirando a sus amigos que permanecían quietos en la escalera- No me uniré a quien provoco la muerte de mi mejor amigo, y me ha destrozado la vida. Sé que debí haberme unido a vosotros, aceptar la ayuda pero …
- Eres un jodido cabezota-dijo Nott al tiempo que se unía al abrazo.
- Creo que luego tendréis tiempo de poneros al día-dijo el ministro al tiempo que le indicaba con un gesto que lo siguiera a la sala de reuniones- Hermione…
Ambos jóvenes se despidieron de sus respectivos amigos y siguieron a los más mayores a la sala.
Cuando entraron a la sala de reuniones, Goyle se quedó parado al ver como Hermione saludaba afectuosamente a los retratos, que en estos momentos estaban en silencio, pero él sabía bien lo que cuadros de ese tipo podían hacer. Sin apartar la vista de ellos se sentó al lado de Hermione sin intentar coger su varita que el ministro había puesto encima de la mesa , Hermione le había explicado que ese significaba su buena disposición a colaborar.
- Y bien Sr. Goyle ¿Cuál es la razón de que haya querido ahora involucrase con nosotros?
- Sr. Ministro, no creo que esa sea la principal cuestión a tratar aquí, Grego…..
- Hermione, solo eres una invitada por favor- le dijo muy serio el Sr. Wesley.
- No creo que los mortifagos quieran resucitar a Voldemort,-dijo Goyle- Creo que puede ser otra cosa.
¿Y por qué cree eso?
- No creo que los mortifagos, aunque no creo que debamos seguir llamándolos así, busquen de nuevo ponerse a los órdenes de un mestizo loco, dos veces intento ganar el poder y ninguna lo consiguió. Más bien quieren algo más, y creo que van a usar algo tan antiguo como el tiempo.
- ¿A qué se refiere?
- No lo tengo muy claro pero oí una conversación, que me llevo a entender el por qué los más acérrimos en contra de –mirando a Hermione pidiendo por adelantado disculpas-los sangre sucia y los mestizos, no querían que su sangre se corrompiera, porque querían conservar su sangre pura, por algo de que manteniendo la sangre pura, con ayuda de esa sangre volverá la magia a lograr el poder, y los seres sin magia, volverán al yugo de los magos.
- No lo entiendo-dijo Hermione- Piensan que si siguen mezclándose solo sangre pura conseguirán el poder, más bien la degradación de la raza mágica
- No es eso, es algo así como si la sangre pura desde generaciones fuera como una llave para abrir algo. Hoy como el padre de Draco le decía a mi padre que había sido así como en el principio de los tiempos habían conseguido ser la cabeza del poder en la Tierra.
- ¿Qué puede significar eso Profesor? –dijo el Sr. Wesley-mirando el cuadro del antiguo director.
- No lo sé. Estamos en un auténtico callejón sin salida, pero si el Sr. Goyle tiene razón y es un tema de sangre quiere decir que no solo los hijos de los antiguos mortifagos están peligro, cualquier sangre pura durante generaciones esta peligro, tus hijos Arthur, incluso tú.
- Pero entonces sería muy fácil-dijo Hermione- ¿Por qué están ellos señalados?
- Puede que lo que ha apuntado el Sr. Goyle sea solo la punta del iceberg, hay que seguir investigando-dijo Dumbledore- Sr. Goyle, ¿podemos contar con su presencia en esta casa? ¿aceptara la ayuda de la Orden?
- Supongo que no me queda más remedio.
- Bien. Srta. Granger puede volver a su casa. Si conozco bien al Sr. Potter y al Sr. Wesley estarán bastante nerviosos, y si a eso sumamos que están solos con el Sr. Malfoy solo espero que tenga casa a la que volver.
- No se preocupe profesor- dijo Hermione- Se han relajado un poquito.
- Me ha alegrado verla. Lo está haciendo muy bien.
- A mí también, director. –sin tener muy claro a que se refería-Gracias
Hermione se despidió de Goyle y del resto de miembros de la Orden, acompañada de George llego hasta una estación de metro y llego a su escondite a la manera muggle, antes de llegar hizo algunas compras, quería retrasar al máximo su llegada a la casa, no quería mentirse a sí misma, no sabía cómo afrontar cuando llegara a Malfoy y mucho menos rodeada de sus dos mejores amigos. Solo esperaba estar en lo cierto con lo que le había dicho a Dumbledore y la casa siguiera en pie.
