El hotel era precioso. Al entrar nos quedamos maravillados con aquella escalera que ocupaba la mayor parte del hall. El mostrador se encontraba a mano derecha y una pequeña salita con televisión a la izquierda. Alice había echo una muy buena elección.
Todos habíamos subido a las habitaciones y habíamos quedado para subir a cenar al comedor sobre las ocho y media de la noche. Eran las seis y Edward y yo estábamos sacando la ropa de las maletas y colocándola en el armario para el fin de semana.
Cuando todo estuvo colocado me tiré sobre la cama y esperé que Edward saliese de la ducha. Me puse a ver la televisión cuando escuche la puerta del baño abrirse.
Edward se tiró encima de mí riendo.
Esto si que es vida- dijo agarrándome del trasero.
Anda que no sabes tu nada- le contesté dándole un beso en los labios.
Tengo que aprovechar.
Como si no lo hicieses ya- dije riendo y el negó con la cabeza.
No disfruto nada, no me dejas. Eres una aburrida- me dijo intentando no reír.
¿Qué soy aburrida?- dije levantando una ceja. Él se encogió de hombros y yo lo fulminé con la mirada.
Todos no podemos ir en toalla a todas horas- le dije dándome cuenta de que iba desnudo, solo le cubría aquella toalla blanca. El sonrió torcidamente.
¿Tu no te bañas?- pregunto sentándose en la cama.
Si, ahora- dije tirando un poco de la toalla- el rió y se agarró la toalla para que no se la quitase. Yo gruñí y tiré con más fuerza.
¿Qué te pasa?- me preguntó riendo.
Venga, no seas así- dije acercándome a él e intentando tirar de nuevo. Él volvió a sujetar con fuerza y rió antes de acercase a mis labios- Es tan injusto- dije levantándome y cogiendo ropa limpia del armario- me dices aburrida y cuando quiero un poco de acción me frenas. No hay quien te entienda- escuche una carcajada cuando cerré la puerta del baño.
Me di una ducha rápida, esperaba que siguiese en toalla para seguir jugando con él al tira y afloja. Reí ante mi propio pensamiento. Salí de la ducha y me puse la ropa interior, decidí tentar a Edward un rato. Entreabrí la puerta y vi que ya estaba vestido y escribiendo en aquella libreta, que poco a poco me sacaba de mis casillas. Reía en silencio mientras escribía. Cerré la puerta disgustada y me puse la ropa, unos jeans, una camiseta de tirantes amarilla limón y unas zapatillas de color blancas, no quería ir muy arreglada, total solo íbamos a cenar y volveríamos a las habitaciones a descansar, el viaje nos había dejado a los seis agotados. Sobre todo el madrugar después de una noche movidita por parte de todos.
Al salir del baño vi que Edward guardaba rápidamente la libreta y seguía viendo la tele disimuladamente.
No creas que no te e visto- dije mirándolo de reojo.
¿A mi? Haciendo el que…- dijo inocentemente.
Con tu amado cuaderno.
Solo lo revisaba- dijo desinteresado.
Siento más que curiosidad por saber que escribes en él.
Nada importante- dijo mirándome y me hizo un gesto para que me sentase a su lado en la cama. No tuvo que decirlo dos veces y yo ya estaba apoyada en el cabezal de la cama a su lado. Me acarició la mano y me sonrió.
Pues si no es importante déjame verlo- puse mi mejor cara de pena. Con Alice siempre me funcionaba, pero el negó divertido- estoy empezando a creer que apuntas tus conquistas- el me miró sorprendido.
Pero que dices Bella… solamente quiero que sea una sorpresa. ¿Lo dejaras pasar?- yo crucé mis brazos sobre mi pecho mirándolo enfadada y negué con la cabeza- venga, por mi- dijo poniendo aquella sonrisa torcida que me nublaba el pensamiento.
Tramposo- susurré y el rió.
Siempre gano.
Se acercó a mí y me beso. Yo enredé mis dedos en su pelo y lo atraje hacia mí. No era un beso que incitase a nada mas, solamente demostraba amor, cariño. No queríamos profundizarlo más. Solo demostrarnos lo que sentíamos con un beso.
Escuchamos que llamaban insistentemente a la puerta.
Alice- susurre en sus labios.
Deja que llame- volvió a estampar sus labios contra los míos, pero esta vez de forma más insistente.
Edward te escuché- dijo enojada. Yo sonreí en los labios de Edward y él me apretó a él sonriendo también.- vamos chicos, se nos hará tarde para cenar- siguió dando golpes a la puerta. Se podía a oír a Emmett reír desde el pasillo.
Deberíamos salir antes de que tire la puerta abajo o suba seguridad- dijo Edward riendo y yo lo acompañé.
Nos arreglamos la ropa y abrimos la puerta. Todos nos miraban divertidos menos Alice, la aguafiestas, que nos miraba enfadada.
Van a cerrar la cocina como no nos demos prisa- dijo.
¡comida!- grito Emmett corriendo al ascensor.
No cambiará- dijo Rose riendo- esperame osito- y corrió a su lado.
Alice- dijo Jasper- tranquila amor, nadie va a cenar a las ocho menos cuarto de la noche.
Es que había pensado en ir a conocer un poco el exterior del hotel. Ver la piscina y esas cosas- dijo animadamente.
Vaya si que te cambia el humor rápidamente- bromeó Edward cociéndome de la mano. Le di un codazo y lo miré retándolo. Se encogió de hombros y reprimió una carcajada. Alice lo miró envenenadamente y Jasper negó con la cabeza.
Una vez montados en el ascensor Alice, haciendo caso omiso al comentario que Edward le había echo hacia unos segundos, propuso de nuevo ir a recorrer el exterior del hotel. Emmett y Rosalie estuvieron de acuerdo y nos encaminamos los seis hacia fuera.
El exterior era incluso más hermoso que el interior. Había una piscina grandísima, que invitaba a bañarse en aquel mismo instante.
Más tarde deberíamos probarla Rose- dijo Emmett dándole un manotón en el culo, ella rió y asintió con la cabeza. Los cuatro rodeamos los ojos. Nunca cambiarían.
Estuvimos un rato por los alrededores, mirando el jardín. Alice nos hizo algunas fotos y otras en grupo. Íbamos a entrar de nuevo al hotel para subir al comedor a cenar cuando vi a una persona conocida. Me paré de pronto y Edward me miró extrañado. Los chicos se dieron cuenta y me miraron de pronto.
Jacob mi miró, me sonrió y vi como se acercaba a nosotros. ¿Pero donde se creía que iba?
Hola Bella- dijo con aquella sonrisa. De pronto se dio cuenta de la presencia de Edward y miró nuestras manos entrelazadas- vaya, no creí que fuese verdad eso de que estabas con otra persona. Creí que solo querías librarte de mi rápidamente- dijo riendo. Yo lo miré con una ceja levantada.
Te dije que era verdad Jacob. Si tu no me creíste es cosa tuya- sentí que Edward se tensaba a mi lado al oír el nombre de Jacob. Escuché a Emmett toser a nuestro lado, llamando la atención de Jacob.
Hola chicos- dijo alegremente. ¿Por qué siempre tenia que sonreír?- no os había visto. Me alegro de veros de nuevo.
Que pena que no podamos decir lo mismo- respondió Rose.
Bueno será mejor que nos vayamos- dijo Jasper cogiendo la mano de Alice que miraba a Jacob como si fuese a matarlo con las manos.
Si, es lo mejor- respondí y tiré un poco de Edward que tenía una mirada seria.
Un segundo- dijo Jacob levantando una mano para que parásemos- ¿no nos vas a presentar?- yo me quede sorprendida. ¿A que jugaba? Iba a responderle cuando Edward dio un paso hacia delante.
Edward Cullen. Novio de Bella- dijo serio.
¿Novio?- dijo levantando una ceja- vaya Bella si que corres- Edward volvió a tensarse.
No te importa lo que tarde o lo que haga con mi vida Jacob- dije apretando la mano de Edward para tranquilizarlo. Él pareció relajarse un poco pero se le notaba tenso todavía.
Bueno teniendo en cuenta que conmigo ibas un poco retrasada...- apreté los dientes para no decirle nada grosero y pasé de él. Edward iba a dar un paso hacia delante pero le miré suplicante. Su mirada se transformó en un sentimiento que no pude identificar y volvió hacia atrás.
Vamonos chicos- les dije suplicante.
¡Jake!- escuche la voz de alguien que venia corriendo desde la entrada- ¿Por qué tardas tanto cariñ…?- dijo Leah. Se paro a su lado y nos miró sorprendida. Me echo una mirada envenenada y se pegó lo mas que pudo a Jacob- ¿Qué hacen estos aquí?- dijo desagradable- ¿Nos estáis siguiendo?- Jacob rió y yo reí con él.
Vamos Leah, no creerás enserio que sois tan importantes- vi que ella miraba a Edward de arriba abajo y ese gesto no me gusto nada. Me hirvió la sangre como creía que nunca lo iba hacer. Di un paso hacia delante.
¿Qué estas mirando?- le dije ferozmente. Edward tiró de mi mano y me pego contra él.
Vaya vaya, veo que la mosquita muerta no pierde el tiempo- seguía mirando a Edward, bueno mas bien se lo estaba comiendo con la mirada. Esa zorra quería pelea, pues la iba tener- no tienes mal gusto a decir verdad- dio un paso hacia delante- soy Leah y tu eres…- intentó acercarse a él pero me puse delante.
¿Dónde coño crees que vas zorra? A él no te acerques, ¿entendido? Sobre mi cadáver- dije lo más seria que pude. Edward pasó sus manos sobre mi cintura atrayéndome hacia él.
Vamonos- dijo con voz helada.
Zorra- dijo Rosalie al pasar por al lado de Leah. Ella sacó pecho orgullosa y sonriendo.
Al pasar Edward y yo por su lado, escuche como ella le susurraba a Edward su número de habitación. Edward no le presto ninguna atención, pero yo intenté girarme y agarrarla por el pescuezo. Edward me lo impidió y me arrastró hacia el interior.
Cuando llegamos a dentro, tenía la respiración entrecortada.
Vamos a subir un momento a la habitación, ¿vale?- les dijo Edward a los chicos.
Todos asintieron y fueron a buscar asientos en el comedor para la cena. Me sentía tan mal, esa maldita puta, quien se creía que era para tratarme así y para coquetear con Edward delante de mí y de Jacob…
Edward nunca soltó mi mano y yo poco a poco iba recuperando la calma. Edward me condujo por el pasillo hasta nuestra habitación, abrió la puerta y al pasar la cerró tras él. Me soltó de la mano y me miro, esperando que hiciese algo. Me senté en el borde de la cama y escondí mi cara en mis manos. Tenia que controlar mi rabia. Note como Edward se sentaba a mi lado.
Es normal que te sientas así- dijo él dibujando círculos en mi espalda- tiene que ser duro ver a tu ex con la mujer con la que te engaño. Después de todo, dos años no se olvidan tan fácilmente- dijo con voz triste.
¿Después de dos años que? Oh no, Edward creía que yo estaba así por que había visto a Jacob. Creía que estaba enfada por que aun lo quería y no lo había olvidado. Tenia que aclarárselo.
No, no, no, no- dije cogiendo su rostro entre mis manos- no estoy cableada por él. Estoy cabreada por esa zorra... Leah, estaba coqueteando en mi cara contigo. ¿Lo viste? Nunca había tenido ganas de pegarle a nadie tanto como hace un momento. Eres demasiado importante para mí. Ni quisiera sentí odio por ella cuando se lió con Jacob. Nosotros dos ya éramos como amigos, no era amor. Lo que sentí fue decepción, confiaba en él y me traicionó. Por eso no dolió tanto, fue una simple despedida. A ti te quiero, te quiero demasiado. Ahora se lo que es amar- dije estampando mis labios a los suyos de una forma desenfrenada.
Me respondió rápidamente y nos dejo caer en la cama. Nos separamos para respirar y él me miró fijamente.
Sentí tanto miedo de que esa rabia era por Jacob. Por que aún no lo habías olvidado y lo seguías amando. No sabes lo feliz que me haces al decir que es por mi- dijo feliz.
Claro tonto. Todo por ti. Ahora mi vida eres tu, ¿Aún no te has enterado?- el sonrió y me beso pasionalmente. Pero nuestro momento fue interrumpido por el sonido de mis tripas. Edward rió y se puso de pie, ayudándome a ponerme de pie a mí también.
Será mejor que vayamos a cenar. Alice tiene que estar enfadada- dijo cogiéndome de la mano y sonriendo- de veras que no sabes lo feliz que me haces Bella. En tan poco tiempo… es todo tan extraño. Te quiero tanto- yo sonreí como una tonta y le di un corto beso en los labios antes de salir de la habitación.
Al entrar al comedor vimos como Alice nos saludaba con la mano para llamar nuestra atención. Nos dirigimos hacia ellos y cuando llegamos a la mesa, nos miraban, sobre todo a mí preocupados.
¿Estás bien?- preguntó Rose.
Si chicos, me encuentro fantásticamente- dije dándole un beso a Edward en al mejilla y este sonrió.
No puede ser que en menos de cinco minutos os haya dado tiempo a echar un polvo tío- soltó Emmett alucinado. Rose le dio un pescozón y le miró mal.
Animal.
¿De que hablas?- pregunté sonrojada mientras Edward y el resto reían.
Con esas caras…
Emmett- lo corto Edward- no hemos hecho nada, simplemente conversamos que es lo mejor que se puede hacer. Emmett se encogió de hombros y siguió comiendo como si nada. Todos volvimos a rodear los ojos.
La cena trascurrió sin ningún problema. De lejos podía ver a Leah como lanzaba miradas a Edward cargadas de lujuria y yo cada vez que lo veía apretaba los puños con fuerza, para evitar saltar a ella y romperle la bonita cara que tiene. Edward se daba cuenta y me acariciaba la pierna por debajo de la mesa. Los chicos no tocaron el tema y decidimos olvidarnos de la presencia de aquellas dos personas en aquel hotel y disfrutar al máximo de aquel fin de semana.
Después de cenar volvimos a salir al jardín y como hacia frío, Alice propuso ir todos a su habitación y jugar a las cartas o pedir alguna copa a la habitación. Accedimos y fuimos hacia su habitación.
Nos reímos mucho viendo a Emmett perder una y otra vez. Era como un niño pequeño. Se enfurruñaba y parecía que estaba a punto de llorar.
Emmett y Rose dijeron que se retiraban a ver si podían estrenar la piscina. Los demás pusimos cara de asco y Emmett soltó una fuerte carcajada. Cargo a Rose sobre su hombro y salio casi corriendo por los pasillos. Se escuchaba a Rose reír hasta que las puertas del ascensor se cerraron. Edward y yo decidimos irnos también ya que estábamos cansados y quien sabe si podíamos tener alguna noche movidita como la anterior. Iba a utilizar otro de los conjuntos que Alice me compró, después de todo me había traído toda la colección.
Edward y yo entramos a la habitación y el se quito la camiseta y se acostó en la cama. Yo negué con la cabeza y me senté en la cama. Me acordé del conjunto y me levante de un salto sonriente. Esa noche iba a ser memorable como ninguna otra. Quería demostrarle a Edward mis palabras, que le quería a él y solo a él y que por Jacob solo sentía un amor fraternal, si es que llegaba a tanto.
Cogi un conjunto negro con azul y lo escondí. Edward me miraba con una ceja levantada y divertido.
Bella, ven a la cama- dijo picadamente.
Aun no- dije y corrí al baño.
Me cambié y solté mi cabello de la cola que me había hecho para ir a cenar. Lo despeiné y lo deje caer a ambos lados de mi cara sobre mis hombros. En una ocasión Edward me había dicho que le encantaba mi pelo de esa manera y esta noche quería sorprenderlo.
Abrí la puerta.
por fin… creí que me dormiría sin ti. Venga vent…- se interrumpió cuando saqué una pierna por la puerta y la moví de arriba hacia abajo sensualmente. Lo escuche tragar pesadamente- ¿Bella?
¿Si?- dije inocentemente mientras salía del baño.
Edward abrió los ojos y abrió la boca por la sorpresa.
guau… - dijo incorporándose- no me digas que eres un regalo- yo asentí y el sonrió torcidamente- pues ven que te pueda desenvolver- yo sonríe y me senté a horcajadas.
Nada me haría más feliz que eso.
Me apretó contra él y note como su miembro comenzaba a endurecerse y yo me mojé al instante. Me beso al principio lentamente y yo le respondí de la misma forma. Saboreando su boca y él la mía. Su lengua quería luchar con la suya por lo que lamí su labio esperando que el abriese la boca para darme paso. La abrió rápidamente y gemí al sentir su lengua en mi boca de pronto. Enroscamos nuestras lenguas y nuestras bocas se movían acompasadas, disfrutando la una de la otra.
Todo uno de mis senos por encima del sujetador y jadeó.
Cada conjunto aumenta el nivel- dijo restregando su ya dura entrepierna contra la mía totalmente mojada.
Yo jadeé y eche la cabeza hacia atrás. Esto le dio un mejor acceso a este y lamió la parte derecha de mi cuello. Con una mano me quitó el sujetador. Cogió uno de mis pechos y me lió una lamida en el pezón. Me moví encima de él. Volvió a larmelo y comenzó a comerme el seno con ansia. Yo baje mi mano y acaricié por encima del pantalón su miembro y sentí como éste se hacia mas duro poco a poco. Quería sentirlo en mí.
Me cargó y me acostó en la cama y se posiciono encima de mí. Su boca se dirigió hacia el centro de mis senos y estuvo lamiendo hasta que mordió el otro pezón. Yo volví a jadear y metí mi mano en su pantalón. Dios era tan grande que me moje de nuevo mucho más. El bajo su mano hacia mi tanga color negro y lo empujó hacia abajo. Masajeó mi centro y metió dos dedos. Yo gemí y subí sus labios a los míos con un beso hambriento.
Te necesito dentro de mi Edward. Te deseo- dije entrecortadamente.
El saco sus dedos de mí y se quitó el pantalón. Se incorporó y busco algo en la maleta. Volvió con el condón puesto y yo sonreí. Tenía que ir al ginecólogo a que me recetase las pastillas anticonceptivas, ahorraríamos mucho más.
Me besó furiosamente mientras me penetraba lentamente. Yo jadeé en su oreja y él se estremeció. Comenzó a moverse rápidamente y en la habitación solo se escuchaban nuestra respiración entrecortada y algunos jadeos que no podíamos controlar.
Sentí que llegaba al orgasmo y clavé mis uñas en sus espalda. Él me sonrió y volvió a amentar el ritmo. No pude más y me corrí, gemí alto y me beso en los labios. Al poco después el se corrió al igual que yo y salió de mi.
Te quiero- le dije.
Te quiero- me dio un casto beso en los labios, pero cargado de sentimiento. Eso hizo que miles de mariposas volasen tontamente en mi estomago.
Se dejo caer a mi lado y se quitó el condón. Se levanto y lo tiró en la papelera que había en el baño. Escuche el agua caer y salió con el pelo mojado, dándole un aspecto súper sexy. Como siguiese así creo que iba a caer otra ronda del mejor sexo.
Se dio cuenta de cómo lo miraba y se paró delante de la cama.
¿Quieres otra?- bromeó.
Querer, querer si, pero poder es otra cosa. Estoy realmente cansada- dije bostezando.
Anda vamos a dormir- dijo riendo
Se acostó a mi lado y nos tapo con la sabana blanca.
¿Te he dicho ya alguna vez que te quiero?- dijo acurrucándose contra mí.
Ninguna- dije riendo.
¿Ninguna? Mentirosa… - susurro y me dio un beso en el cuello. Dejo enterrando su rostro entre mi pelo y lo escuché aspirar.
Siempre esta bien escucharlo de nuevo- dije medio dormida.
Buenas noches cariño.
Buenas noches Edward- y le di un beso en los labios.
Oía un sonido muy molesto. Intenté moverme pero los fuertes brazos de Edward no me lo permitían. Me di cuenta de que él también comenzaba a despertar. De veras que aquel sonido era totalmente insoportable. Me giré y me di cuenta de que se trataba del teléfono de la habitación. Intenté incorporarme y Edward volvió a apretar el brazo.
No lo cojas- dijo dormido. Yo sonreí y alargue el brazo. Con un poco de esfuerzo lo cogí y me acosté de nuevo en la cama mientras descolgaba.
¿Si?
¿Por qué habéis tardado tanto en contestar?- dijo Alice irritada.
Alice… -dije molesta- eres muy irritante cuando te lo propones.
Lo se- dijo alegremente- venga chicos son casi las once de la mañana, vamos a la piscina.
Edward esta dormido y yo casi- dije cansinamente- ¿Y Rose y Emmett?
Ellos están fuera de cobertura- dijo riendo- han tenido una noche demasiado movidita.
Edward y yo también- dije.
Ya, se os escuchaba un poco- dijo riendo.
Bromeas… - dije despertando de golpe.
Sabes que con esas cosas no bromeo. Sonabas mas complacida que con Jacob.
Ni me lo nombres…- dije ácidamente.
Ups, lo siento Bella- dijo apenada.
No importa Alice- reí- en cuanto a lo anterior, ya os lo confesé la semana pasada. Es genial- Alice rió al otro lado del teléfono.
Bueno, Jasper y yo vamos a bajar a la piscina. Os esperamos, ¿de acuerdo?
¿Ya habéis desayunado?- pregunté.
Claro, sabes que nos gusta madrugar.
Tienes razón- no se como podría madrugar, con lo que me gustaba a mi dormir.
Bueno pues en la piscina nos vemos. Adiós Bella.
Adiós duende.
Colgué el teléfono y me gire para quedar cara a cara con Edward que ya tenía los ojos abiertos y me miraba con diversión.
¿Qué es ge-ni- al?- enrojecí.
Nada que te incumba.
Pues yo creo que si…- dijo riendo.
No eres el centro del mundo.
Puede que no del mundo, pero si del tuyo.
Fanfarrón- reímos- el otro día les dije a las chicas que eras genial en la cama, esos es todo- aparté la mirada avergonzada.
¿Enserio?
Si pero no aumentes tu ego por favor.
Tu también eres genial en la cama- volví a enrojecer. Rió y me beso en los labios profundamente.
Vamos a desayunar y luego a la piscina. Hemos quedado con Alice y Jasper.
¿Y Emmett y Rosalie?- yo levante una ceja.
Según Alice, han tenido una noche más que movidita y no van a bajar.
¡Ey!- dijo Edward- eso es injusto nosotros también la hemos tenido y vamos a bajar, ¿se lo dijiste?- preguntó vistiéndose.
No hizo falta- contesté sonrojada de nuevo. Como odiaba sonrojarme tanto.
¿Por qué?
Por que me ha dicho que anoche se nos oía...- dije apenada.
Al principio Edward se sorprendió bastante y luego comenzó a carcajearse.
No le veo la gracia.
Vamos Bella, cambiate- dijo aún riendo.
Me vas a decir de que te ríes- me enojé.
De nada cariño, solo me ha resultado gracioso. Vamos ve al baño- me empujaba al baño.
Pero no quiero ir al baño- dije enfurruñada.
Si, si quieres. Te hace falta lavarte los dientes, la cara y esas cosas de mujeres- dijo sonriendo.
Me quedé en la puerta del baño mirándolo con una ceja levantada mientras veía como el cogía de nuevo su libreta y escribía en ella, aún carcajeándose.
Después de que supuestamente hiciese las cosas de mujeres que según Edward tenia que hacer, cosa que no me creía, ya que lo había visto escribir en el cuaderno asqueroso. El día que no estuviese presente le prendía fuego, eso si, antes lo leía. Bajamos a la piscina y vimos a Alice y a Jasper bañándose. Nos acercamos a donde se encontraban y dejamos nuestras ropas en la misma tumbona que ellos. Edward me cargó sobre su hombro y nos tiró a los dos al agua.
Estuvimos más de una hora dentro del agua jugando tontamente como críos, hasta que decidimos que era hora de cambiarse e ir a comer.
Tuvimos que ir a la habitación de Emmett y Rosalie a despertarles para ir a comer. Abrió la puerta Emmett con el calzoncillo mal puesto y se le veía parte de su… Alice y yo pusimos cara de asco y los chicos nos taparon los ojos a ambas mientras nosotras reíamos.
Bajamos sin ellos para poder conseguir una mesa donde estuviésemos los seis juntos para comer y tuvimos suerte. Al poco tiempo bajaron los dos con caras de cansados y Emmett como siempre comió más que todos nosotros juntos.
Me di cuenta de que ni Jacob ni Leah estaban en el comedor, lo que hizo que todos estuviéramos un poco mas relajados y poder disfrutar, gastando bromas, durante la comida.
Al terminar de comer volvimos a las habitaciones para dormir un poco mas, ya que Alice insistió en que esa noche saldríamos a algún pub de la cuidad y nos recogeríamos al amanecer.
Todos nos dirigimos a las habitaciones y Edward y yo nos quedamos durmiendo acurrucados.
Solo esperaba que a Alice no se le pasase la mano con aquella salida….
Lo prometí y lo cumplo. Ayer dije que actualizaría con el capitulo mas largo de todos los que he escrito y bueno pues cumplí, aquí lo tenéis xD.
Solo espero que sea de vuestro agrado y que os guste. A mi me gustó así que…
En el pasado capitulo, 12 review! Estoy contentísima! A ver si en este podemos llegar a los 100 y me haréis la mujer mas feliz del mundo jajajaajajaja.
Prometo que como recompensa actualizare dentro de poco, como siempre, y mas largo que este.
Quería saber que os ha parecido la "pelea" de Bella con Leah, y la forma en la que se "solucionó" todo con Edward. No se si he plasmado como yo quería la parte de Bella y Leah… espero que me deis vuestra opinión. Y del resto del capitulo.
Hasta la próxima y gracias x los review, alertas, etc etc =)
Besooos y hasta la próxima.
