12 (PG rated)
La tarde había desaparecido, lentamente, y la luna había tomado la posta para vigilar el cielo en la ausencia del sol. Una mujer de cabellos negros se desvistió y lentamente se metió en el agua, sintiendo sus músculos relajarse ante la tibieza de ésta.
Miró a Tsunade, que se encontraba hundida hasta el mentón en las cálidas aguas termales, en una pose que contrastaba un poco con su absoluta feminidad. Se acercó un poco más a ella.
-¿Tsunade?-La aludida abrió un ojo perezosamente, mirando a su mano derecha.
-¿Sí, Shizune?
Ella se sentó junto a la hokage y miró el cielo estrellado.
-Akatsuki vendrá en busca del poder de Naruto-Dijo, calmada, mientras masajeaba sus brazos un poco adoloridos por la pesada jornada que habían afrontado.
Tsunade hizo un pequeño gesto con los hombros, dando a entender que no estaba prestando la debida atención al asunto.
Shizune sonrió, recordándose que hokage o no, ésta era Tsunade.
-¿No te preocupa?
-Muy poco... Naruto nunca se uniría a Akatsuki voluntariamente; Y con la monstruosa fuerza que posee (Y aún no conoce) y el estimulo necesario, podría deshacerse de por lo menos la mitad de los miembros sin nuestra ayuda- Lanzó una pequeña sonrisa gatuna, aunque algo dentro de ella sí sentía preocupación por el hiperactivo ninja.
Shizune se animó, ante la seguridad que irradiaba la rubia. Se movió un poco, hasta quedar casi encima de ella.
-Ne... Tsunade-Acarició sus rubios cabellos- ¿Ha sido una jornada dura, no?
Tsunade sonrió y besó a su asistente... Y amante.
-Un poco-Susurró, mientras ambas sonreían con algo de travesura.
Había que relajar tensiones.
Raizen encontró a Naruto caminando quedamente hacia su casa con el sobreviviente del clan Uchiha.
Apareció frente a ellos por sorpresa, cómo era su costumbre, y Naruto se sobresaltó levemente, aferrándose un poco a la camiseta de Sasuke.
Raizen levantó la ceja... Tal vez el Kyuubi ya hubiese encontrado su "Pareja Ideal".
-Naruto Uzumaki- Dijo, manteniéndose inexpresivo (a diferencia de otros ANBU, él llevaba su rostro descubierto)- Tsunade sama me ha enviado para darte un comunicado de parte de ella.
Naruto, recuperado de su sobresalto inicial, ladeó un poco la cabeza hacia un costado...
-'¿Tsunade baachan? ¿Qué será tan importante que no ha podido esperar a decírmelo personalmente...?'- Pensó.
Raizen se aclaró la garganta, y Sasuke le dio un pequeño golpecito en el costado, para sacarlo de sus cavilaciones.
-La hokage dio órdenes estrictas de que te reubiques. Desde ésta noche vivirás bajo el techo de Iruka Umino.
Naruto y Sasuke se miraron sin entender qué sucedía.
-Yo te escoltaré personalmente hasta tu casa a buscar tus pertenencias, y cuándo vea que estás instalado en lo de Iruka san, me iré.
Naruto asintió, mirando a Sasuke de soslayo, que entendía tan poco cómo él.
Recogió la escasa ropa que tenía, y las pocas cosas que en verdad utilizaba, o que en verdad deseaba tener consigo.
Raizen lo esperaba en el rellano de la puerta, con una expresión que oscilaba entre el cansancio y el aburrimiento.
-'Oye Kyuu-Llamó Naruto a su demonio interior mientras guardaba en un bolso las cosas que se iba a llevar- ¿tú sabes qué está ocurriendo?'
-'No, no tengo idea cachorro'-Llegó la rápida y tensa respuesta, a Naruto le dio mala espina...
El Kyuubi probablemente sabía lo que estaba ocurriendo.
(Kyuubi's POV)
Tsunade está tomando medidas drásticas... Creo que mañana Naruto se enterará de todo... Y entonces... –Un escalofrío recorrió todo su pequeño y peludito ser (N/A: No pude resistirme a un chibi Kyuubi xD)- seguramente no querrá hablarme por meses...
Qué triste es la existencia de los demonios encerrados en cuerpos humanos -.-, siempre terminamos dependiendo del cariño de nuestro portador...
Hn... Bueno, ya estamos partiendo hacia lo de Iruka, me pregunto si estará Kakashi allí... Sería muy divertido hacer que el cachorro interrumpiera uno de sus "momentos privados". –Sonrió- Aunque probablemente Iruka haya aleccionado al jounin para que se comporte en presencia de Naruto...
¡Ah! Ya llegamos –Sintió los distintos aromas y las distintas presencias que se hallaban cerca de ellos - Oh, no está Kakashi... Qué pena... Hubiese sido tan divertido joderlos a los tres un rato...
(Normal POV)
Iruka le dio la bienvenida a Naruto con una sonrisa afectiva, y miró al jounin que lo acompañaba, haciéndole una leve inclinación.
Éste correspondió y esperó un par de minutos para irse, así cómo vino, sorpresivamente.
Naruto e Iruka hablaron unos instantes de cosas sin importancia mientras acomodaban algunas cosas que el rubio había traído en el pequeño cuarto de huéspedes en el cual el rubio dormiría en adelante.
De pronto Naruto no pudo contener su curiosidad y se abalanzó sobre Iruka, quien se tambaleó graciosamente, con el adolescente colgado de su cuello; Le preguntó con voz inocente:
-Ne, Iruka touchan... ¿Por qué Tsunade baachan no quiere que viva sólo?
Iruka se quedó estático, sin saber que respuesta darle... Definitivamente decirle que eso se debía a que una horda de shinobis hormonales intentarían meterle mano a toda hora, no era una opción, así que optó por dejarle la parte de la explicación a la rubia.
-Mañana podrás ir a preguntarle a Tsunade sama ¿Sí?-Contestó, absolutamente evasivo.
Cosa que no pasó desapercibida por el rubio.
-'¿Qué demonios está sucediendo?'
