OUTCAST

La cena en el hogar de las más pequeñas del grupo de amigas junto a una de las mayores transcurría sin mayor problema, platicaban tan alegremente que no parecía que les afectara el hecho de que todo estaba vuelto un caos, bueno un poco de paz y tranquilidad tampoco estaba del todo mal, pero en el fondo estaban conscientes de que era algo completamente sin precedentes, que no podían hacer como si nada estuviera pasando. Con tranquilidad Hanayo le platicaba a Eli a lo que se dedicaba en ese momento y Rin solamente comía como si no hubiera una especie de mañana llenándose la boca de comida, pero sin correr ningún riesgo de ahogarse, no se le podía culpar si su novia le cocinaba un exquisito platillo de ramen con un poco de onigiri como condimento, es ultima solamente se limitaba a prestar atención a la conversación que tenían su novia y senpai.

Y dime Hanayo… a que te dedicas ¿Aun estudias o trabajas? — Mientras tanto comía un poco de fideos.

Pues estoy en el 6to semestre de mi carrera de gastronomía, digamos que después de todo se me da bien el cocinar — Como era de esperarse ella se ruborizo.

¡La comida de Kayochin es deliciosa!, ¡A Rin le gusta que le cocina Kayochin nya! — Los halagos de la peli naranja no se harían esperar alardeando del buen sazón que tenía la castaña.

Pues debo admitir que cocinas muy bien, igual o quizás mejor que Nico — Al recordar a la pelinegra nuevamente su mirada se tornó un poco triste.

Eli – senpai ¿Cómo se encuentra Nico – chan? —

Aquí la verdadera pregunta es ¿Cómo no se encontrará? Ya que podía imaginarla molesta, quizás confundida, triste entre otras cosas, pero al menos podía constatar que se encuentra aparentemente "bien" por lo que dejo su plato por un momento bajando la mirada llamando la atención de sus acompañantes siendo tocada en el hombro por la castaña volteándola a ver notando su preocupación en su semblante no podía decir que intento asesinarla al verla, no podía involucrarlas en "eso" no se le perdonaría nunca. Así que optaría por lo que parecía ser la salida más fácil: suavizar las cosas a modo en el que ella no se vea como la villana del cuento, aunque lo fuera.

Ella se encuentra bien, por lo que escuche mañana Maki la dará de alta…. incluso Maki se encuentra mucho mejor, aunque camina con muletas — Volvió a comer tranquilamente aliviando un poco la presión en su pecho.

Eso me alegra…. al menos Nico – chan, se encuentra bien y Maki – chan — Con mucha inocencia Hanayo sonreiría para terminar de cenar.

¡Deberíamos ir mañana a verla! — Exclamo alegremente Rin alzando los brazos como habitualmente lo hace.

En cuestión la idea no era mala, pero ella no tendría el valor necesario para volver a encararlas frente a frente, por lo que ella por todas las vías posibles trataría de zafarse del asunto y para cuando iva a hacerlo el timbre de la puerta sonó siendo ya muy noche no esperaban ni Rin o Hanayo visitas por lo que se vieron mutuamente por unos segundos, pero las 2 aseguraban con simples gestos que no esperaban a nadie a esa hora, preguntándose quien podría ser por lo que Hanayo se levantaría de la mesa para ir a la puerta del departamento abriéndola para ver delante de ella a un hombre trajeado de negro, con un sombrero del mismo color, de tez clara y ojos carmesí, resaltando algunos mechos de cabello a los costados mientras sonreía de manera pacífica pero ciertamente extraña a la menor para quitarse instantáneamente el sombrero dejando ver su rostro con más claridad, varonil y ciertamente a un joven no pasaba fácil de los 40 años de edad. La menor se le quedo observando unos segundos para después hablar de manera suave y algo confusa ya que en su vida había visto a tal persona resultándole claramente extraño que le visite a estas horas de la noche.

¿En qué puedo ayudarle señor? — Hablaba de manera dudosa y expectante.

Buenas noches…. disculpa las molestias… pero me preguntaba si aquí se encontraba la señorita Elichika Ayase ¿Puedo pasar? — Se mostró atento y respetuoso causando más confusión en Hanayo quien se apartó un poco de la puerta, pero no le dejaría pasar solo la entrecerró.

Chicas… afuera esta un hombre algo extraño y pregunta por Eli – senpai… lo dejo pasar o le digo que aquí no está… la verdad es un poco intimidante, me da miedo — Se tomaba los bordes de su blusa con un evidente miedo y nerviosismo mirando hacia el suelo.

¿Un hombre? Descríbelo Hanayo por favor — Se paraba tranquilamente de su lugar tomándole por los hombres para tranquilizarla.

Pelinegro, bien trajeado de negro, ojos rojos como los de Nico – chan y una piel tan clara como la de ella… me recuerda mucho a ella ahora que lo pienso…. —

Como si de un botón de emergencia hubieran apretado en la rubia esta lentamente se alejó de la menor poniéndose nerviosa y algo pálida al tener la idea de quien podría estar buscándola, pero lo más tétrico era preguntarse ¿Cómo demonios sabía exactamente dónde encontrarla? terminando por tropezar con una pequeña mesita de estar causando que un pequeño florero se cayera alarmando a las menores quienes rápidamente se acercaron a ella para tomarla de los brazos ayudándole a levantarse mientras la sentaban en un sofá mientras intentaban tranquilizarla pero Eli estaba hecha un manojo de nervios estando toda pálida y temblando repitiendo en estado de shock "No lo dejen entrar, ese hombre es peligroso por favor no lo hagan" el que se pusiera tan mal de golpe les hizo creerle de inmediato por lo que Rin iría a la puerta para decirle que no se encontraba ahí que se fuera ya que solamente estaban Kayochin y ella pero antes de que cerrara completamente la puerta el mayor interpuso su mano en el borde para impedir que la cerrara totalmente abriéndola de golpe mientras entraba provocando allanamiento de morada pero poco le importaba ni mucho menos que la peli naranja le estuviera jaloneando para sacarlo del departamento.

Dirigiéndose tranquilamente a la sala miro a una Eli pálida a su amiga tratando de hacerla volver en si por lo que sin decir nada se acercó a las chicas empujando violentamente a la castaña aventándola contra un librero haciendo que se golpeara aturdiéndola un poco tomando del cuello de su blusa a la rusa quien miraba con horror esos ojos forcejeando para que le soltara, algo que él se negaría claramente a hacerlo.

Eli – san…. hiciste lo que te dije…. — Sonaba amenazador aun sonriendo tan cínico.

Suéltame… por favor… no me haga nada ni a ellas… no tienen nada que ver… son inocentes… se lo suplico — Intentaba por todos los medios posibles impedir que otra desgracia ocurriera.

Querida Eli – san… depende de lo que respondas… así que lo repetiré de nuevo ¿Hiciste lo que te dije? — Sonreía con ese toque tan alegre y lleno de cinismo que causaba que los nervios de la rubia se crisparan de golpe.

No… bueno… si…. solo pude acercarme a Nico, intente matarla de manera impulsiva… pero la deje débil… le deje su mensaje…. por factor… no me lastime ni a ellas se lo suplico —

Poco a poco el hombre le soltó dejándole caer al suelo dándose la media vuelta dirigiéndose a una desorientada Hanayo quien a duras penas se estaba poniendo en pie tomándola del cuello con una sola mano arrancándole parte de su blusa dejando sus pechos solamente con el puro brasier negro de encajes mientras con su otra mano al meterla a uno de sus bolsillos saco una navaja de hoja delgada mientras comenzaba a rasgar la piel de la pobre castaña quien estaba gritando de dolor mientras la sangre salía de la herida haciendo una extraña marca sobre su seno derecho. Esto a Rin le hizo alterarse de más que de manera valiente, pero a la vez estúpida se lanzó hacia el pelinegro quien al sentir como se le colgaba encima en una llave de asfixia por la espalda comenzó a retorcerse mientras trataba de quitársela.

Pero no había punto de comparación entre la fuerza de una chica de apenas 20 años a la de un hombre ya maduro que solo le basto impactarla contra un cuadro en la pared para que le soltara mientras la veía caer de golpe al suelo mientras el cuadro le golpeaba en la parte superior de su fisonomía volviendo con una castaña debilitada, desangrándose completamente para clavarle nuevamente la navaja mientras esta gritaba pidiendo que se detuviera que no le lastimara dejándole una marca que le quedaría para toda su vida. Un pentagrama satánico, tomándole el cabello le obligo a mirar a la rubia mientras lloraba Hanayo, Eli estaba en shock no podía creerlo.

Que esto te sirva de lección Eli – san…. si no te deshaces de Nozomi pronto… acabare una a una con tus preciadas amigas… igual solamente te quedaran 6 si descartamos a la esquizofrénica demente de Kotori — Posa la navaja ensangrentada en el cuello de la chica mientras amenazaba con degollarla.

¡Por favor! ¡No lo hagas! ¡Hare lo que me pides, pero dame tiempo! ¡No la mates! ¡Te lo…. — Horrorizada se había quedado a medias ya que sin poder hacer nada presencio con sus propios ojos como el hombre de un tajo lento casi a propósito comenzó a cortar la yugular de Hanayo como si quisiera que viera cada segundo la rubia como si le demostrara que no estaba jugando, matándola lentamente hasta que finalmente la soltó dejándola en el suelo desangrándose mientras escurría sangre por la boca — ¡Hanayo! ¡No Hanayo! —

El hombre sin ningún tipo de remordimiento se levantó limpiando la navaja con un pañuelo guardándola dirigiendo su mirada hacia Rin quien estaba aturdida, al tenerla a su merced le tomo del mentón haciendo que le mirase fijamente mientras haría lo mismo que Eli le hizo a su hija pero estaba vez de la boca del mayor salía una especie de baba negra que se introducía en el interior de la garganta de Rin quien prácticamente se estaba ahogando convulsionándose en el suelo como si tuviera una especie de ataque epiléptico. Viendo el celular de una de las chicas en una mesa se levantó para lentamente tomarlo mandando un mensaje lo más rápido posible para que el peli negro no la tomara con las manos en la masa escribiendo un mensaje contundente a la peli morada:

[Nozomi por favor ven rápido a la casa de Hanayo…. ayúdame por favor]

Cuando termino su labor dejo a Rin en el suelo quien poco a poco se levantó teniendo una expresión totalmente vacía, hueca como si le hubiera a apagado su humanidad o algo por el estilo, mirándole de una forma indescriptible que le hizo sentir escalofríos mientras veía a Eli sentada en el suelo arrastrándose hacia el cuerpo de una fallecida Hanayo, por otro lado, el padre de Nico se alejaba con una Rin totalmente cambiada quien caminaba como una especie de zombie, hipnotizada dejando a su pequeña "ayudante" desahogar su frustración ya que su falla había provocado eso.

La próxima vez que falles Eli – san… lo pagaras más caro… espero te quede claro… — Sin más desapareció del lugar junto a Rin.

Minutos más tarde una alterada y agitada Nozomi estaba parada en la puerta del departamento estupefacta por la escena que había encontrado que poco a poco las lágrimas comenzaban a caer de sus ojos esmeraldas tratando de alejarse del lugar, estaba paralizada, incrédula en que lo que había dicho Nico fuera cierto, pero ahí estaba comprobando que desgraciadamente tenía razón.

Elichi…. tú…. no puede ser…. Elichi…. porque lo hiciste…. ¡Elichi! — Soltó con fuerza esas palabras que sobresaltaron a su novia alterándola más de lo que estaba.

Nozomi yo no lo hice… te lo juro… no lo hice yo… fue… fue… el padre de Nico… por favor créeme… él es el responsable de lo que está pasando… él está detrás de todas estas desgracias…. créeme…— Con sus ropas ensangrentadas y sus manos intento levantarse y acercarse a ella.

Es… imposible… al padre de Nico lo dieron por desaparecido…. hace muchos años—

Continuara…

Notas del autor: ¿Que les dije?, la cosa estaba poniéndose de mal en peor, ya saben quién es el causante de todas estas extrañas situaciones y desgracias, ahora faltaba saber a profundidad porque, no se preocupes lo irán saben con el resto de los capítulos, por cierto, no sé si mañana pueda actualizar ya que iré al médico en la tarde, pero intentare hacerlo, buenas tardes