Aquí esta mi nuevo capitulo. Pero antes de que empiecen a leerlo, les recomiendo que relean el capitulo anterior. Dado un pequeño error de cronología que hacia que parte de la historia fuera incoherente. Gracias por su comprensión.

Lamento haberme tardado. Tuve algunas complicaciones de salud... Si continuo vivo seguire lo que queda de la historia XDXDXD.

Capitulo 12: De Nuevo En Fortuna.

Apenas habían salido de ese lugar con vida pero ahora eso no era lo único, ahora eran buscados por la compañía más poderosa del sistema, y no podían alertar a las autoridades sin desatar nueva una guerra inter planetaria.

El casi destruido palacio en el que se efectuó la fiesta estaba casi vacío, solo por unos cuantos investigadores que observaban y trataban de descifrar lo que había pasado, a los invitados les habían dicho que un fusible defectuoso hizo que el cable que sostenía al candelabro se quemara haciendo que el objeto de cuatrocientos kilos cayera haciéndose pedazos.

Giovanni caminada cojeando con dificultad y dejando un pequeño rastro de sangre en el suelo.

"Señor necesita atención medica". Le dijo uno de los guardias.

"Ahora no…".

"Entonces déjeme ayudarlo". El guardia se paro junto a Giovanni y lo ayudo a caminar hasta la zona donde había caído el candelabro.

"¿Cómo no lo adivine?". Se culpo Giovanni. "Ahora Johann me va a colgar de la pared". Giovanni estaba sudando y aparentemente muy débil. Finalmente se desmayo.

"Hay que llevarlo a un hospital… Antes de que la herida se infecte". Dijo uno de los guardias.

Minutos más tarde Spencer llego al lugar.

"¡Demonios! Si quieres que algo salga bien tienes que hacerlo tu mismo". Refunfuño Spencer. Al mismo tiempo llevaban a Giovanni en una camilla. "¡Giovanni! ¿Qué sucedió?". Exclamó deteniendo la camilla.

"Fueron… Los…". Giovanni estaba muy debilitado por los calmantes que le habían dado hace un minuto.

"¿Quiénes?".

"Los… Agentes". Al oír eso Spencer fue invadido por una furia ciega, al tiempo que se llevaban a Giovanni en la camilla hacia la ambulancia.

"Esos dos ya se interpusieron dos veces… Ahora es personal". Exclamó Spencer apretando los puños. "¡Edward!". Gritó.

"¿Si señor?".

"Quiero que aceleren el desarrollo del rayo". Ordenó Spencer a su asistente

"Pero la estación aun necesita al menos año y medio para estar lista".

"¡No podemos esperar año y medio!".

"Si quiere puedo acelerar el desarrollo por diez meses".

"Entonces les daré un máximo de ocho meses para que lo hagan funcionar… ¡Ve!".

"Si señor". El gato salió corriendo del lugar.

"Ahora en verdad me conocerán". Susurro de una forma siniestra.

De vuelta con Marcus, Jan y Dylan…

"Por favor díganme que consiguieron algo". Dijo Dylan sin soltar el volante.

"Claro que si". Jan saco de la perla de su collar una especie de tarjeta micro SD y se la entrego a Dylan.

"Bien… ¿Qué paso?". Contesto.

"Pues… Nos descubrieron". Dijo Jan.

"¿Pero como? Era un plan infalible".

"Bueno… Nosotros". Tartamudeo Marcus.

"Parece que nos reconocieron… Y tuvimos que salir corriendo". Interrumpió Jan.

"Si… Pero lo importante es que logramos obtener la información suficiente para completar el caso". Exclamó Marcus tratando de cambia el tema.

"En realidad el caso no ha acabado".

"¡¿Qué?". Gritaron los dos.

"Una llamada de auxilio llego desde una base de Vliandri en Fortuna, dado que ustedes están involucrados con esa compañía será mejor que vayan a investigar".

"Pero…".

"Oigan no se quejen… Ustedes eligieron este trabajo en primer lugar.

"Está bien".

"Además la misión ya no involucra disfraces". Agregó Dylan.

"¡Yupi!". Exclamó Marcus sarcástica mente y Jan rio un poco.

"Muy gracioso… Ahora iremos a Katina para que se preparen y saldrán en tres días".

Como era de noche, llegaron a Katina al día siguiente después de ocho horas ya que no había transito a esa hora de Corneria a Katina.

Mientras Spencer se encontraba en su mansión de Corneria bastante estresado por lo que había pasado horas antes.

"¿Qué podre hacer ahora?". Se Preguntó mientras caminaba de un lado a otro. "Toda la operación en la que llevo trabajando siete años esta ahora en peligro… ¡Por culpa de esos dos!". Azoto una mano fuertemente contra el escritorio.

"Johann…". Escucho una tenue pero firme voz que parecía provenir de ninguna parte.

"¿Huh?". Volteo buscando de donde podría provenir la voz que se le hacia conocida.

"¿Porqué haces esto?". Exclamó la voz haciéndose más fuerte.

"¿Padre?". Spencer reconoció la voz de su padre.

"No entiendes el daño que causaras… Las millones de vidas con las que acabaras".

"¿Qué?... Pero es lo que siempre quisiste". Spencer parecía hablar solo en el enorme salón.

"Claro que no hijo… Yo quise que la gente te reconociera por quien eres, no por lo que hiciste".

Volteaba a todos lados tratando de reconocer el origen de la voz pero no veía nada, finalmente volteo hacia un espejo donde vio reflejado a su padre.

"Debes desistir". Le dijo su padre.

"No…". Spencer retrocedió unos pasos.

"Tienes cosas mas importantes en tu vida…".

"¿Qué? ¿Qué cosas?".

"Tus hijos… Ellos se verán gravemente afectados por esto".

"Mis…". Spencer se quedo un momento pensativo.

"Cometerás un genocidio".

"Tu… no me harás desistir".

"Escúchame Johann…".

"No… No te escuchare".

"Esto te convertirá en un asesino".

"¡Cállate!". Spencer apretó el puño y golpeo al espejo con todas sus fuerzas rompiéndolo en mil pedazos.

"Recuerda a Lilian…". Dijo la voz de su padre disolviéndose entre las paredes.

Spencer miro su puño que estaba completamente ensangrentado, y gotas de sangre caían al suelo sin que pareciera importarle.

"Precisamente… Por ella hago esto". Spencer salió de la oficina con la frente en alto, tal parece que al ver su sangre caer al suelo tuvo una idea para librarse de una vez por todas de Marcus. "Si quiero hacerle daño… Lo primero será hacerle daño a su misma sangre".

Tres días después, los dos agentes ya estaban listos para salir… Aunque no habían olvidado lo que había sucedido la otra noche en la fiesta.

"Muy bien chicos, están listos para salir nuevamente a Fortuna". Les dijo Dylan a Marcus y a Jan quienes estaban en el hangar del edificio. "No olviden que estaremos en contacto".

"Claro". Dijeron los dos.

"Correcto… Ahora vayan, les deseo suerte".

"Gracias Dylan". Dijo Marcus mientras subía a la nave.

"Te veremos después". Agregó Jan mientras también subía.

Después de que todos se despidieran la nave salió nuevamente con dirección a Fortuna. Volaron por un momento, ya que la nave tenia una velocidad difícil de comparar entonces estaban casi llegando a Fortuna.

"Aquí vamos de nuevo". Dijo Marcus con algo de fastidio.

"No es tan malo". Dijo Jan con intención de animarlo.

Entraron a la atmosfera del planeta.

"Tienes razón…". Marcus callo por un segundo. "…Jan…".

"¿Si?".

"Sobre lo que paso en…". Marcus se puso nervioso y trago saliva.

"¿Si?". Por otro lado Jan estaba sonrojada y parecía darle gracia la forma en que Marcus se trababa.

"…Bueno… Yo…". Antes de que Marcus pudiera decir algo la nave se sacudió fuertemente y energía purpura recorrió los tableros.

"¿Qué pasa?". Preguntó Jan.

"No lo se… Los controles no responden… Estamos cayendo".

La nave comenzó a descender drásticamente, en el aparente balcón de una gran casa en la cima de una colina una especie de robot bípode [Parecido a los que aparecen en Star Wars pero mas pequeños] con un rayo morado saliendo del brazo miraba como la nave en donde iban los dos agentes caía en algún lugar del profundo bosque.

Mas tarde, la nave había caído en unos arboles lo cual amortiguo la caída dejando a Marcus y a Jan ilesos.

"Estuvo cerca". Dijo Marcus saliendo de la casi destruida nave.

"¿Qué habrá sido eso?". Preguntó Jan también saliendo.

"Probablemente fue un pulso electromagnético, pero… ¿De donde vino?".

"Sera mejor avisarle a Dylan".

"Está bien". Marcus saco su comunicador y lo encendió pero solo pudo escuchar estática. "Que raro…".

"¿Qué?".

"Mi comunicador no sirve… Prueba con el tuyo".

Jan saco su comunicador pero era lo mismo, solo se podía oír estática.

"El mio también no funciona".

"Genial… Ahora estamos varados en medio de esta peligrosa jungla sin posibilidades de salir o siquiera comunicarnos".

Jan pudo ver un brillo en lo alto de una colina a lo lejos en el horizonte.

"Mira allá". Exclamó Jan señalando al extraño brillo que parecía ser el reflejo del sol en un cristal.

"Parece que hay un edificio allá… Podría decir que es adonde tenemos que ir… Pero el GPS no funciona así que no estoy seguro".

"Deberíamos ir allá, parece la única evidencia de civilización en este inhóspito lugar".

Marcus y Jan empezaron a caminar hacia la misteriosa colina, pero ellos no sabían que quedarse en la jungla era más seguro que ir a aquella estructura que se alzaba en la colina más alta.

"Ojala nos estemos acercando". Dijo Marcus sonaba algo cansado.

"No me digas que ya estas cansado".

"Llevamos caminando por casi una hora… ¿Estas segura de que es por aquí?".

"Claro que si, yo siempre traigo una brújula y el objetivo esta al noroeste".

"Que conveniente… ¡AAARRGGG!". Marcus se inclino tomándose la cabeza con ambas manos.

"¡Marcus! ¿Qué te pasa?".

Por un momento Marcus vio a su padre en una celda atado a una silla y con una venda en los ojos y en la boca.

"Papa…". Marcus susurro sin darse cuenta.

"¿Qué?". Preguntó Jan confundida.

"No es nada… Debe ser por el estrés… Mejor sigamos". Contesto Marcus poniéndose de pie.

"¿Seguro? Si quieres descansamos un momento".

"No… Entre mas rápido lleguemos mejor".

"Está bien".

Los dos siguieron caminando, pero Marcus sabia que esa visión que había tenido de su padre no significaba nada bueno.

Finalmente llegaron a la enorme casa que se encontrada cercada por una gran barda, por suerte ellos llegaron justo donde estaba la puerta de la residencia y fácilmente entraron cortando el candado que tenia la cerca de cuatro metros de altura.

Abrieron la puerta principal de la casa y vieron que todo estaba completamente destruido; había muebles hechos pedazos, vidrios rotos y agujeros de bala en las paredes y el piso lo cual no era buena señal.

"Parece que una guerra se libró aquí". Dijo Jan entrando.

"Vaya que si… ¡¿Hay alguien?". Gritó Marcus pero nadie le respondió.

Ambos caminaron lentamente entra todos los escombros y oyeron un ruido que provenía de una puerta que estaba al lado derecho del vestíbulo.

"¿Oíste eso?". Susurro Jan.

"Viene de ahí".

Jan se acercó primero a la puerta de la que provenía el ruido y detrás de ella estaba Marcus, luego Marcus pudo ver que había un laser apuntando a la espalda de Jan.

"¡Cuidado!". Marcus empujo a Jan contra el suelo evitando que la alcanzara el disparo que impacto contra la pared, al momento Marcus también saco su arma apuntándole al extraño que tenia un rifle y se escondía detrás de unos libreros.

"¿Quiénes son?". Preguntó el extraño aun apuntándoles con su rifle.

"Somos agentes, venimos respondiendo a una llamada de auxilio que provenía de esta zona". Contesto Marcus.

"Oh… Que alivio". El extraño salió de entre las sombras dejando ver que era Travis, el mayordomo que estuvo al servicio de Spencer por varios años. "Disculpen eso, mi nombre es Travis y yo fui quien envió esa llamada de auxilio".

"¿Por qué nos disparo?". Preguntó Jan poniéndose de pie.

"Este lugar no es seguro… Llevamos aquí encerrados por tres días".

"¿Llevamos?". Preguntó Marcus.

"Si… Por favor síganme".

Estaban apunto de ir por la puerta de la puerta de la izquierda cuando detrás de ellos la puerta se abrió bruscamente y de ella salió el mismo robot que le había disparado a la nave y que tenia el logotipo de Vliandri en un costado.

"¿Qué es eso?". Preguntó Jan.

"¡Corran!". Gritó Travis mientras entraban por la puerta.

Ya del otro lado pusieron una enorme tabla que bloqueo por completo la puerta, casi de inmediato se comenzaron a escuchar fuertes golpes provenientes del otro lado de la puerta.

"¡No hay mucho tiempo!". Ambos siguieron a Travis por el pasillo hasta llegar a donde estaba un enorme retrato de Spencer entonces Travis movió hacia abajo al retrato y se abrió una puerta debajo de el mismo que llevaba a una especie de bunker, los tres entraron apresuradamente y el robot hizo volar la puerta con sus ametralladoras, pero para entonces ellos ya habían entrado al Bunker y el robot no vio por donde se fueron así que siguió por el pasillo pensando que se habían ido derecho.

Ya adentro…

"¿Qué rayos era esa cosa?". Preguntó Marcus asustado.

"Es un robot de combate Bi-1.5". Explicó Travis. "Están sueltos desde que la computadora de la casa fallo y se activaron con una programación asesina".

"¿Hay mas?". Preguntó Jan.

"Solo hay dos… Pero son mortales".

"Dígame algo que no sepa". Exclamó Jan.

"Usted dijo que había mas personas aquí ¿Verdad?". Preguntó Marcus.

"Claro que si… Por aquí".

Caminaron por un estrecho pasillo hasta llegar a donde estaba una gran puerta que parecía de caja fuerte. Travis movió unas veces la perilla que estaba del lado izquierdo y la puerta se abrió, al parecer había sido instalada hace mucho tiempo.

Cuando entraron vieron que era un lugar muy elegante y detrás de un sofá se escondían dos pequeños niños que miraban a Marcus y a Jan con curiosidad.

"¡Niños!". Gritó Travis y los dos pequeños salieron de su escondite. "Ahí están… Les quiero presentar a unas personas".

"Yo soy Marcus". Dijo Marcus extendiendo la mano.

"Y yo soy Jan".

"Mucho gusto Marcus, Mucho gusto Jan". Dijeron tímidamente.

"Entonces llevan aquí sin poder salir ¿Cierto?".

"Ciertamente, esos robots fueron programados para proteger a los jóvenes amos en caso de alguna invasión o guerra, pero hace tres días un rayo cayo en el ultimo piso de la casa y eso causo un corto haciendo que su programación cambiara y ahora matan a cualquier ser vivo que vean". Explicó Travis.

"Ya veo… Entonces salir de aquí no será nada fácil, debemos encontrarles un punto débil". Dijo Marcus.

"Pero ¿Cuál?". Agregó Jan.

"El punto débil es su cerebro, que esta en la parte trasera del ojo que tienen bajo esa especie de parabrisas negro… Un golpe certero justo en medio de la cabeza provocaría un corto en el sistema dejándolo inmóvil por un rato hasta que se auto repare". Explicó Devon mientras todos lo veían impresionados.

"Podemos tratar". Dijo Jan.

"Devon… ¿Por qué no me habías dicho eso antes?". Preguntó Travis tomando a Devon de los hombros.

"Bueno… No habías preguntado".

"No importa". Exclamó Marcus. "podemos salir sin hacer ruido y neutralizar a uno de ellos… El más cercano y antes de que el otro se dé cuenta salimos rápidamente por la puerta de enfrente".

"¿Y como sabremos donde están?". Preguntó Jan.

"Por aquí". Travis los llevo hasta otra parte del bunker en donde había cámaras de toda la casa. "Uno de ellos esta en el hala norte y el otro esta en el vestíbulo, podemos atacar a ese y el otro tardara en llegar mientras salimos".

"Bien… Vamos antes de que sea tarde". Exclamó Marcus mientras se dirigían a la puerta del bunker.

Cuando salieron se asomarán lentamente por la puerta del pasillo y pudieron ver al robot de espaldas en el vestíbulo.

"Niños quédense aquí". Susurro Travis a Devon y a Giselle y ellos asintieron con la cabeza.

"Yo iré primero". Dijo Marcus.

Salió silenciosamente pero como el robot estaba de espaldas no podía dispararle al ojo que tenia enfrente. Entonces Marcus noto un cable azul que salía de la parte de atrás de la cabeza y se dirigía a las dos ametralladoras que tenia por brazos. Se le ocurrió dispararle a ese cable para cortar la comunicación con las ametralladoras y así seria más fácil dispararle directo al cerebro.

Apunto con cuidado y jalo el gatillo, entonces efectivamente corto el cable y las armas bajaron, inmediatamente el robot se dio vuelta y se dirigió a Marcus corriendo con intención de embestirlo.

"¡Demonios! Era mi ultima bala". Exclamó mientras jalaba el gatillo sin que saliera nada del arma.

"¡Yo le doy!". Dijo Jan mientras se ponía en medio del camino del imponente robot de 2,20 metros de altura.

Jan apunto con cuidado y el robot se acercaba cada vez mas, disparo justo en el blanco y el robot no tardo en caer al suelo antes de embestirlos a ambos.

"¡Wow! La vi cerca… ¡Hay que salir!". Gritó Marcus mientras corrían hacia el vestíbulo.

Pudieron oír que el otro robot se acercaba corriendo detrás de ellos.

"¡Vámonos!". Gritó Marcus y el robot salió de el final de el pasillo y corrió hacia ellos disparándoles ellos corrieron por el pasillo pero varias balas impactaron en Travis.

"¡AAARRGGG!". Gritó Travis mientras caía al piso.

"¡TRAVIS!" Gritó Devon.

Jan le disparo nuevamente al robot en el ojo antes de que volviera a disparar y cayo al piso inmóvil, Travis yacía en el suelo agonizante y cubierto de sangre mientras Devon y Giselle estaban a su lado llorando.

"Devon…". Dijo con dificultad mientras escupía algo de sangre. "…No…Olvides…Quien eres". Dijo agonizante mientras señalaba al corazón de Devon.

"Travis… No". Gritó Devon llorando.

"Cuida… A tu hermana". Giselle también lloraba.

"Unidades BI-1.5 destruidas, sistema de autodestrucción activado". Dijo una voz electrónica que resonaba por toda la casa. "Explosión en tres minutos".

"Corran…". Dijo Travis con su último aliento, después de eso quedo en silencio.

"Travis…". Susurraron los dos pequeños hermanos entre sollozos.

"Niños… Hay que irnos". Dijo Jan.

Los niños se levantaron y salieron corriendo de la enorme casa que comenzaba a destruirse desde adentro.

Apenas salieron, una gran explosión detrás de ellos convirtió a la gran casa en escombros.

Cuando se dieron la vuelta Giselle corrió y abrazo a Jan mientras lloraba y Devon se arrodillo en el suelo con las manos en la cara también llorando.

"Uhmm… lo siento Mucho Devon". Dijo Marcus mientras ponía su mano en la espalda de Devon.

"No lo entiendes Marcus… ¡Él nos ha quitado todo!". Gritó Devon dándose la vuelta.

"¿El?". Preguntó Jan.

"El… Nuestro padre… Johann Spencer III". Sollozo Giselle despegándose de Jan.

"Así que Spencer es su padre… ¿Por qué les ha quitado todo?". Preguntó Marcus.

"Él nunca nos quiso, de hecho fuimos un estorbo para el… Primero nuestra madre, luego nuestro hogar… Y ahora a Travis".

Devon se volvió a poner las manos en el rostro.

"Hay que irnos de aquí". Dijo Marcus mientras levantaba a Devon y empezaban a caminar.

"Marcus aun no tengo señal de radio". Exclamó Jan mientras veía a su comunicador.

"Yo tampoco… Entonces la casa no era lo que causaba la interferencia".

"¿Qué habrá sido?". Preguntó Jan.

"Sea lo que sea… No podemos irnos hasta que esa interferencia pare".

"¿Entonces que haremos?". Preguntó Devon.

"Hay que ir a donde esta la nave… Tal vez pueda resolver el problema yo mismo". Dijo Marcus mientras empezaban a caminar de regreso.

Continuara…