La historia no es mía es de FaithinBones y los personajes de sus creadores.
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El fin de semana había sido largo y difícil. Booth había sido llamado en un caso de secuestro y había estado tratando de ayudar a rastrear tantas pistas como era posible. Un abuelo había secuestrado a su nieta y hasta el momento no habían podido localizar al abuelo o a la niña. La madre de la niña, Rosalie Thibodaux, al principio había llamado a su padre para quejarse de que estaba tardando en regresar a su hija, Grace, del campamento que él había arreglado. Cuando Bill Cox respondió su teléfono estaba irritado y le dijo a su hija que los estaba sofocando a su hija y a él y que estaba pensando en quitársela por algunas semanas y darle a Grace un descanso de la intromisión constante de su madre en su vida. Intercambiaron palabras desagradables y la llamada la había terminado Bill.
Bill debía dejar a Grace en casa a las 3 p.m. el viernes, pero, Rosalie le había dado a su padre un tiempo extra sólo en caso de que el tráfico fuera pesado. Cuando la caratula del reloj finalmente marcó las 8 p.m., Rosalie entró en pánico y llamó a la policía. Debido a que su hija había sido llevada fuera de los límites estatales para el campamento, habian contactado al FBI. Rosalie vivía en el área de D.C., y Bill y Grace habian ido al Parque Estatal de Cowans Gap, en Pensilvania para su campamento. Grace tenía 10 años y se había iniciado una Alerta Ámbar en Pensilvania, Virginia y el Área Oeste de Virginia. Habían pasado tres difíciles días y aún no había señal de la niña o el abuelo.
Booth había estado trabajando con la Policía Estatal de Pensilvania y había ido al Condado de Fulton para ver si podía ser de alguna ayuda. Booth se había llevado a Sweets con él para ver si su habilidad con los perfiles podía ser de ayuda. Booth y Sweets habían estado en el Condado de Fulton por casi siete horas cuando la Policía Estatal le avisó a Booth que la niña y su abuelo habian sido encontrados. Aparentemente Bill Cox conducía cuesta abajo por Sidling Hill a McConnellsburg cuando se salió de la carretera y bajó por un terraplén muy empinado entre algunos árboles. La camioneta de Bill no se notaba mucho desde la carretera, pero, un par de hermanos que trataba de encontrar a su perro que se había escapado por vigésima vez, encontraron la camioneta en un bosque abajo de la carretera y aproximadamente a una milla de su casa. El hermano llamó al 911 tan pronto como pudo llegar a casa. La batería del celular de su hermana había muerto y ella subió por el terraplén y se paró a un lado de la carretera, así la policía sabría dónde buscar.
Bill estaba muerto y la niña en una situación crítica. Grace había sido llevada al hospital de McConnellsburg. Booth al escuchar las noticias, se había ido él mismo con Sweets al hospital para ver si la niña sería capaz de decirles que había pasado. Al llegar a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital, Booth fue recibido por el Capitán Diehl quien le dijo que antes de que la niña fuera llevada a cirugía le había dicho que ella y su abuelo habían ido a Walmart en Everett, Pensilvania y estaban camino a McConnellsburg para comprar pizza en Mama's Pizza para el almuerzo. El abuelo le estaba gritando a la madre de Grace por teléfono y perdió el control de su camioneta, desviándose a la derecha, fuera de la carretera y bajando por el terraplén. La pierna de Grace quedó atrapada bajo el salpicadero y fue incapaz de moverse. Había visto morir a su abuelo.
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Tan pronto como Booth pudo hacerlo, dejó McConnellsburg y condujo de regreso a D.C. con Sweets. Sweets había tratado de iniciar una conversación con Booth varias veces, pero, Booth había permanecido en silencio. Después de un rato, Sweets se dio cuenta que Booth estaba de malas, así que, se sentó de nuevo y vio pasar el paisaje.
Al llegar de vuelta a D.C., Booth había pasado al Hoover y había hecho su informe. Una vez que todos fueron contactados como debía ser y se aseguró de que Rosalie estaba camino a McConnellsburg para estar con su hija, Booth se fue a casa.
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Al llegar a casa, Booth encontró un gran pedazo de papel pegado en la puerta principal con un gran corazón rojo dibujado en él y las palabras "Feliz Día del Padre" escrito con marcador negro debajo del corazón. Sonriendo y con mucho cuidado, Booth quitó el corazón de la puerta y entró a la silenciosa casa. Eran las 10:24 y todos habían ido a la cama. Booth había llamado a Brennan para avisarle que estaría en casa en algún momento de la noche, pero, no sabía cuándo. Sin estar segura de que tan tarde llegaría Booth, Brennan le dijo a Christine que debía irse a la cama a la hora de siempre.
Atravesando silenciosamente la sala, Booth puso su pistola y su placa en su caja fuerte y luego subió las escaleras. Recorriendo el pasillo tranquilamente, entró a la habitación de Christine y lo más silenciosamente que pudo, se acercó a la cama de Christine y se arrolló junto a ella. Observando a su hija, Booth se sentó sobre sus talones y sonrió.
Después de algunos minutos, Booth se levantó y salió de la habitación de su hija. Al recorrer el pasillo hacia su dormitorio, Booth encontró otro pedazo de papel pegado a la puerta de su recámara, "Despiértame."
Todavía con su mensaje del Día del Padre en la mano, Booth abrió la puerta de su recámara y entró. Quedándose quieto, vio a Brennan durmiendo. Odiaba tener que despertarla, pero, sabiendo que si no lo hacía probablemente ella tendría algo que decir al respecto, Booth atravesó la habitación y se sentó en la cama. Inclinándose sobre Brennan, puso su mano derecha sobre su hombro y le dijo, "Despierta, Bones. Ya estoy en casa."
Suspirando, Brennan abrió los ojos y miró a Booth. Sonriendo, Brennan metió la mano debajo de su almohada y le entregó a Booth una pequeña caja de joyería. Desconcertado, Booth puso su dibujo en el suelo y luego agarró la caja y levantó la tapa para mirar dentro. Sonriendo, metió la mano y sacó una cadena de oro con una medalla de San Miguel Arcángel.
Sonriendo, Booth veía la medalla y dijo, "¡Oye!, está muy bonita."
Asintiendo con la cabeza, Brennan le dijo, "Christine quería comprarla para ti por el Día del Padre. Éste santo es el patrón de los oficiales de policía."
Inclinándose y dándole un beso a Brennan, Booth dijo, "Christine solamente tiene cuatro, ¿Cómo sabe de San Miguel?"
Levantando los hombros, Brennan le dijo, "Papá se lo dijo."
Entrecerrando los ojos, Booth miró la cadena y luego a Brennan. "¿Debería estar preocupado de que Max le esté dando instrucción religiosa a mi hija?"
Riendo, Brennan cerró los ojos y apoyó la cabeza en la almohada nuevamente. Levantando la mano y poniéndola en la espalda de Booth, Brennan dijo, "Yo lo haría si fuera tu."
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¿Qué tal que Max ahora le enseña cosas de religión a Christine? =)
