El grupo de Inuyasha y Sesshomaru aun seguían el rastro del aroma a sangre, pero una pequeña gota cayó desde el cielo hasta la nariz del gato del infierno, al sentir el agua miro hacia arriba para ver como comenzaba a llover. Inuyasha se coloco bajo un árbol y se agacho para que todos bajaran de su espalda, Sesshomaru por su parte aterrizo y se coloco bajo un árbol también seguido de AH-UN quien se coloco en el mismo árbol que su amo.

La lluvia era muy fuerte parecía que no terminaría pronto, Inuyasha comenzaba a molestarse el aroma de la sangre se perdía cada vez mas, pero unos minutos después lo único que las narices de los plateados detectaban era el aroma a humedad, cuando la lluvia se calmo un poco retomaron su camino pero ahora no tenían ni una pista de ella solo caminaban en direcciones sin sentido.

-Inuyasha lo mejor será dejarlo así, no tenemos idea de a donde se fue vayamos por Miroku.- el plateado se detuvo y dio media vuelta.

-¿Y después que Kagome? seguiremos en busca de Naraku mientras que ella pelea contra un demente, tu misma has visto como queda después de una pelea herida, cansada, siempre cae inconsciente, ¿quieres dejarla así a mitad del bosque? Ella salvo nuestras vidas, salvo la de Kohaku, no se ustedes pero yo seguiré buscándola para poder agradecerle todos eso y peleare junto a ella para pagarle ese gran favor.- volvió a darse vuelta y caminar mientras todos lo veían sorprendidos.

-Te identificas con mi ama.- todos dirigieron su atención al pequeño gato, el plateado se detuvo miro de reojo a Kataro. –Eres un hibrido, los humanos no te quieren tampoco los monstruos, a mi ama no la quieren los humanos y no la quieren los Dioses, tu has vivido una vida trágica te quedaste solo desde muy pequeño, mi ama también, tu quieres ir con ella para que no este sola, pero concuerdo con Kagome dejémoslo así.- antes de que el hibrido pudiera decir algo el gato negro lo volvió a interrumpir. –Ella quiso hacer esta misión sola, la terminara sola.- Inuyasha se quedo callado y apretó fuerte los puños y se dirigió al templo del maestro Mushin seguido de los demás.


Mientras que el grupo de Sesshomaru, siguió buscándola hasta que la lluvia se volvió más fuerte, encontraron una cueva donde se refugiaron hasta que la lluvia se calmara, la cual parecía no ser pronto, Rin se acercó a su amo y se sentó a su lado.

-Señor Sesshomaru, seguiremos buscando a la señorita Saya ¿Verdad?- el lord del oeste no respondió solo se limito a mirar como se sentaba junto a él.


Mientras que el grupo de Inuyasha seguía en camino al templo donde se encontraba Miroku, estaban a pocos metros de llegar al pie de la montaña los cuales no tardaron en recorrer ya que todos iban sobre la espalada del plateado, cuando llegaron a las escaleras bajaron de las espalda del plateado y comenzaron a subir a toda prisa ya que estaban empapados Shippo y Kataro ya empezaban a estornudar, Sango miro la entrada y pudo ver a Kirara mirándola, llegaron los 5 a la sima, la exterminadora no tardo en buscar a Kirara y cargarla.

-Muchachos ¿Que hacen por aquí?- miraron a todos lados hasta que divisaron a los lejos un monje vestido de azul que conocían perfectamente. –Vamos entren o se enfermaran.- el ojos azules siguió caminando hasta una habitación, todos lo siguieron cuando entraron en la habitación sintieron calor les hacia bien ya que todos temblaban Kataro y Shippo corrieron a sentarse junto al fuego, el monje los tapo con una cobija a los 2 todos se acercaron al fuego y Miroku les fue dando una cobija a cada uno. –Bueno díganme ¿Porque han venido?- se sentó y se puso a preparar té.

-La historia es muy larga, asique te lo diremos así, Saya escapo y salimos en su búsqueda pero la lluvia borro su rastro y ahora no tenemos idea de donde esta.- Inuyasha hablo muy calmado y el monje lo observo con atención.

-¿Por qué se fue?-

-No lo sabemos, solo despertamos esta mañana y no estaba, junto con su espada.- Shippo extendió las manos para que sus pequeñas y frías manos se calentaran un poco.

-Vinimos para que nos acompañes ya que no sabemos hasta donde iremos a buscarla.- Kagome estaba igual que Shippo.

-¿Y que hay de Sesshomaru?-

-La ultima vez que lo vi estaba volando en la misma dirección que nosotros iríamos, supongo la debe estar buscando.- Inuyasha cerro los ojos y se cruzo de brazos.

-Pero la pregunta seria ¿Por qué?- Miroku lleno una tetera del té y comenzó a servir en pequeños vasitos y comenzó a darles uno a cada uno.


Mientras que en una cueva lejos del templo donde están los demás, Sesshomaru miraba hacia afuera seguía esperando a que la lluvia se calmara, Rin se había quedado dormida sobre AH-UN quien también se durmió Jaken también había caído dormido, había paz y silencio algo que el plateado aprecio mucho mientras durara, parecía que la lluvia no pararía pronto.

"Tonta, sabiendo que Fumito quiere matarla se aleja de nosotros ¿Por qué?" Miro hacia arriba uno de los insectos de Naraku lo estaba observando, uso su látigo venenoso y sin esfuerzo destruyo al insecto.

A lo lejos pudo ver como salía humo de la chimenea de un templo no le dio importancia y siguió esperando a que la lluvia se calmara "¿Acaso esta lluvia no acabara nunca?"

Mientras en una cueva lejos de ahí, Fumito observo cuando el lord del oeste destruyo al insecto que había enviando para que los vigilara.

-Naraku, necesito que me prestes a Kagura le tengo una tarea.- el demonio se encontraba sentado no lejos de él, lo miro de reojo cerro los ojos un momento.

-Antes dime, que planeas hacer con ella.-

-Solo debe llevar un recado a Inuyasha y a Sesshomaru, solo es la primera parte de mi plan.-una sonrisa sínica se formo en sus labios.

-De acuerdo, ten en cuenta que te estaré observando, asique ya sabes que pasara si fallas.- le mostro el enorme trozo de la perla.

Camino y paso de largo a Naraku, se adentro mas a la cueva hasta encontrarse con Kagura estaba recargada en la pared jugando con su abanico, estaba muerta de aburrimiento.

-Kagura.- miro de reojo al ojo azulado quien se estaba acercando a ella.

-¿Que se te ofrece?- se separo de la pared para verlo a la cara

-Tengo una tarea para ti.- se detuvo a unos pasos de ella. –Quiero que le lleves un mensaje a Inuyasha y a Sesshomaru.-

"Mensaje ¿Qué estará pensando ente loco ahora?" Fumito extendió la mano y le entrego dos papeles.

-Por tu bien, es mejor que no los leas ¿Entendiste?- Kagura extendió la mano para recibir el mensaje. –Procura dárselos cuando nadie este cerca.-la demonio de los vientos no dijo nada y camino a la salida.

Aun estaba lloviendo afuera, tomo su pluma y se fue volando en ella se elevo hasta pasar las grises nubes, donde ella estaba la lluvia no era tan fuerte unas cuantas gotas, le hubiera gustado disfrutar ese tiempo lejos de aquellos psicópatas, si no fuera porque uno de los insectos la estaba observando, sabia que Naraku no era quien la vigilaba era ese idiota de Fumito, sabia que si lo destruía solo se metería en algún problema.


La tarde a había caído Inuyasha y sus amigos pasarían la noche en el templo, el plateado salió después de comer para estar solo un rato después de todo la lluvia ya se había calmado un poco se subió a la rama de un árbol y se puso a contemplar el atardecer, todo estaba muy tranquilo hasta que el aroma de cierto demonio interrumpió, se bajo de la rama y se puso alerta.

-Inuyasha.- el plateado miro hacia arriba para encontrar con una mujer montada en una pluma.

-Kagura ¿Qué es lo que quieres?- desenfundo a Tessaiga.

-Guarda tu espada no eh venido a pelear.- Kagura bajo de la pluma unos pasos lejos del plateado. –Solo eh venido a darte un mensaje.-le mostro una de las hojas y se la entrego.

-¿Por qué me das esto?-

-No lo se, simplemente sigo ordenes de ese loco de Fumito.- tomo su pluma.

-Fumito… ¿Que es lo que planea ahora ese loco?-Inuyasha no recibió respuesta, Kagura ya se estaba elevando por los aires.

Inuyasha empezó a leer la nota y una mueca de asombro se mostro en su cara.


Mientras que Kagura volaba en dirección a la cueva donde se encontraba Sesshomaru, cuando logro verla siguió unos metros más, después de todo debía dársela cuando estuviera solo, aterrizo y espero a ver alguna señal del plateado lo cual no tardo se estaba acercando con pasos tranquilos, se detuvo unos pasos de la demonio.

-Vaya cuanto tiempo si vernos, Sesshomaru.- el plateado no dijo nada, solo coloco su mano en bakusaiga listo para atacar. –Ni te molestes, no eh vendo a pelear solo quiero darte un mensaje de Fumito.-

-¿Un mensaje?- la peli negra asintió y le mostro un papel se acercó y se lo entrego para luego retroceder unos pasos eh irse volando.

Sesshomaru pensaba deshacerse de ese pedazo de basura, pero antes de hacerlo comenzó a leerlo y lo primero que vio llamo su atención, lograron que una silueta de sorpresa se mostrara en el lord del oeste.

Saludos a los hermanos Taisho.

No me iré con rodeos, supe que mi pequeña se escapo y que la han estado buscando, pero creo que ya gane esa búsqueda, la verdad sé que les a causado problemas asique no se preocupen pienso darle el castigo mas severo posible, pienso que el mejor castigo seria la muerte asique si gustan presenciar los últimos momentos de mi hija adelante vengan, de solo ahí una condición.

Si le dicen a alguien de esta nota les enviare parte por parte de mi querida Saya, los insectos les mostraran el camino.

Los espero mis queridos espectadores.

Sesshomaru arrugo la hoja la calmada lluvia comenzó a volverse mas fuerte se encamino a la cueva con una cara de disgusto.

"Ese idiota se atrevió a amenazarme, Saya grandísima estúpida, Fumito nos observo todo el tiempo y aprovecho que estaba sola para atacarla"

-Cobarde.- lo murmuro para si mismo y siguió su camino.


Mientras que en un templo, Saya fue despertando poco a poco, cuando logro abrir por completo los ojos se sentó hizo una pequeña mueca de dolor, cuando lo logro miro por todos lados estaba en una habitación sola, en un futon cuando se destapo se dio cuenta de que no llevaba la ropa que Kagome le había dado, tenia todo su cuerpo vendado escucho los pasos de alguien acercarse, cuando la puesta se abrió dirigió su mirada a la persona que acababa de entrar era una mujer, cuando se dio vuelta para poder ver su rostro la peli negra se impresiono, Saya la miro detenidamente, llevaba un plato en las manos con una plantas dentro de ella además de que llevaba puesto un traje de miko, la mujer se acercó y se incoo a un lado suyo.

-¿Ya te sientes mejor?- Saya no respondió solo asintió.

-Kagome.-la miko se impresiono por lo que acababa de decir la peli negra.

-Supongo que ya conociste a mi rencarnación, te equivocas mi nombre es Kikyo.-

-¿Rencarnación? Ya suponía que había algo raro en ti, ya que no detecto señales de vida, tu cuerpo no es real solo esta hecho de barro y huesos que truco más viejo.- la miko solo la miro cayada y comenzó a cambiarle los vendajes.

-¿Quién eres y que eres? Puedo sentir magia oscura en ti ¿Acaso eres una miko malvada? -

-No te equivocas, mi nombre es Saya y soy un ángel demoniaco.- la miko detuvo su actividad un momento y luego la continuo. –Me puedes decir ¿Dónde estoy? ¿Y como llegue aquí?-

-Estas en un templo, aquí curo a los bandidos no importa del bando que sean, uno de ellos te encontró y te trajo hasta aquí.-

-¿Dónde esta mi ropa?- Kikyo termino su labor y comenzó a lavar sus manos en una cazuela llena de agua.

-Te la quite la mande lavar, en este momento debe estarse secando pero tardara un rato ya que esta lloviendo demasiado, te prestare algo.- se acercó a un baúl (N.A no se si en el periodo sengoku existían, pero como no estoy segura donde guardaban su ropa le pondré baúl.) y saco un traje de miko. –Toma.- mientras estiraba la mano para que ella cogiera la ropa y así lo hizo.

-Gracias.-la miko comenzó a caminar a la puerta para salir, pero miroa la ojos rojos sobre el hombro.

-¿Tienes hambre?- la peli negra la miro movió la cabeza a los lados para decir no, pero su estomago la contradijo y comenzó a gruñir, Saya bajo la mirada con la boca encorvada en forma de vergüenza con un leve sonrojo. -Quédate aquí te traeré algo de comer.- sin decir mas abrió la puerta y volvió a cerrarla detrás suyo.

Saya se quedo en la habitación completamente sola, no se escuchaba ningún ruido mas que las gotas de lluvia golpear en el techo acompañadas de unos truenos, con todo el cuidado del mundo se puso de pie y comenzó a ponerse el traje de miko, en cuanto termino volvió a al futon, mientras miraba el techo distraída.

"Me pregunto si todos me están buscando, espero que la lluvia haya limpiado el aroma no quiero volver con ellos empecé esto sola y lo terminare sola" Cuando termino de pensar la frase Kikyo volvió con un plato de estofado podía verse el humo salir de este, se sentó despacio tomo la sopa y comenzó a comer como si no hubiera mañana, la miko la veía sorprendida el plato se vacío en un abrir cerrar de ojos.

"vaya que tiene hambre pero ahora que lo pienso quiero saber sus intenciones que tendrá que hacer aquí un ángel demoniaco aquí" -Aun queda un poco ¿Quieres que te sirva mas?-

-Si por favor.- extendió el plato sin pensarlo dos veces, luego de pensar un momento lo que dijo, puso el plato en el piso junto sus manos como si fuera a rezar y bajo la cabeza.- Lo siento, gracias por la comida y el hospedaje.- tomo el plato de nuevo y lo extendió. -¿Pero por favor me darías más?- la miko tomo el plato y comenzó a verter mas dentro de él.

-¿Qué es lo que has venido hacer aquí?- la ojos rojos dejo de comer un momento, y puso una mirada muy seria dirigida al plato.

-Creía que había venido a cumplir una misión, pero creo que pensándolo un poco, he venido porque busco venganza.-

-¿Venganza?

-Si pero con todo respeto eso no es de tu incumbencia ¿Acaso creías que venia a llevarte al infierno?- la miko no dijo nada para luego una pequeña sonrisa se escapara de sus labios.

-Puede ser.

-Sabes, al principio cuando note que no tenías señales de vida, pensé que eras un espíritu maligno o algo por el estilo, pero al verte detenidamente logro reconocerte.

-¿A que te refieres?

-Tu rostro se me hacia familiar, no porque te parezcas a Kagome sino porque te eh visto en el infierno hace 50 años te vi ahí, la verdad me pareció raro ver una miko en ese lugar.-

-Eso es otra larga historia que la verdad no te incumbe.-

-Cierto pero al menos dime ¿Por qué tu alma no esta en paz?-

-Esa es una buena pregunta, que nunca me había hecho, te responderé después ahora descansa.-


Hola a todos feliz fin del mundo como este puede ser el ultimo capitulo porque obio es el fin del mundo pero si llega a haber un mañana la historia seguira, asique espero sus reviews con:

agradecimientos, criticas buenas o malas la verdad me da igual con que haya gente que disfrute esta historia esta bien.

oh por cierto si alguien alguna vez penso en si alguien se enamoraba de Saya dejenme decirle: NOO VA A PASAR ODIO EL ROMANCE ASIQUE NO SE ILUCIONEN

SAYONARA- w-