Hetalia no me pertenece, este es de su respectivo creador.


-Entonces, si lo que dice el mapa es correcto, ¿estamos a 4 dias de llegar a Suiza?.- Cuestiono el rubio.

-Si, despues de casi 12 semanas de viaje por fin llegaremos alli. Te das cuenta, al fin podremos dormir en una cama.-La chica hablo soñadoramente. El asiento trasero el Wolkswagen habia echo trizas la espalda.

Su compañero esbozo una sonrisa, a el tambien le habia molestado el haber dormido sentado.

-Aun recuerdo al soldado de hace 3 semanas, cielos, pense que no la ibamos a librar.- Diana se recargo contra la puerta del coche, a la vez que su mano le sostenía la cabeza.

Ella veia por la ventanilla del vehiculo toda clase de vegetacion que se asomaba en su viaje por la carretera. El dia era un tanto peculiar, estaban cerca del atardecer pero no podian verlo. Una espesa capa de nubes habia dominado al cielo la mayor parte del tiempo. Conforme el dia avanzaba, esta iba obscureciendose poco a poco. Como si una gran tormenta se avecinara.

-El que supieras hablar aleman, eso hizo creible lo que les inventaste.- Matthew bostezo. Conducia el coche al mismo tiempo en que platicaba con su compañera.

Desde aquella discusion en Ucrania las cosas aun estaban llendo un poco mejor. Canada se arrepentia de haberle dicho todo eso a la joven. Le habia dado a entender que ella fue su ultima opcion para esta mision, trato con poca delicadeza el ambiente familiar que llevaba con España y sus ex-colonias y encima le habia gritado.

Diana por su parte estaba menos ansiosa, como si una pesada carga fuera quitada de sus hombros. Aun tenia un poco de culpa por haber querido abandonar a Matt pero al menos tenia el consuelo de que se habia arrepentido y que cumpliria su promesa de ayudarle a encontrar a esas tres naciones.

-¿Que hacias cuando eras colonia de España?.- Canada pregunto.- ¿Como pasabas tu tiempo libre?-.

-Ja.- La chica suspiro.- Bueno, me gustaba ir mucho a cabalgar a las praderas. Desde aquel entonces los caballos me han fascinado. Me gustaba leer, ir a comer a los restaurantes. Si bien demasiado tiempo de sobra, no me metia en asuntos politicos, no me interesaban demasiado. Aprovechando eso, Antonio me mandaba cuanta institutriz encontraba para hacerme mas… "civilizada"-.

-¿Que te enseñaban?.-

-A cocinar, bordar, coser, bailar, cantar, tocar un instrumento, a ser la dama buenos modales que tiene la sonrisa perfecta-.

El canadiense rio.

-¿Y haces todas esas cosas?-.

-Claro que no, por citar un ejemplo, el baile es muy pesado para mi. Cuando España queria que le enseñara lo que habia aprendido preferia cantar. A el le gustaba que yo hiciera eso-.

-¿Enserio cantas?, ¡Vamos, canta algo, lo que sea!.- El chico se emociono, instandola a que lo hiciera.

-No.-

-¡Oh vamos, Diana!, prometo no reirme.- Matt sonreia.

-No cantare.- Se ruborizo, aunque no lo pareciera, le daba pena el hacer algo artistico enfrente de los demas.

-Bien, no cantes.- El canadiense fingio enojo. Despues de un rato volvio a preguntar.- ¿España tambien obligaba a las otras colonias a aprender cosas asi?-.

-No lo se. Siendo sincera casi no convivia con ellos, eran contadas las ocasiones en las que nos tratabamos y cuando nos veiamos, siempre estabamos tensos.- Mexico cerro los ojos.- Y en estos tiempos, digamos que nuestro trato es a lo sumo… cordial-.

-Francis decia que todos ustedes se llevaban bien…-.

-Las naciones se tragaban el cuento de que las colonias de España conformaban el imperio perfecto. Antonio sabia que eso no era cierto pero le convenia que asi se creyera. Nadie veia lo que en realidad eramos, pero todos creian lo que aparentabamos-.

-¿Y por que no se llavaban bien?-.

-Supongo que fue el hecho de que Antonio me procuraba mas que a ellos. No lo digo para sentirme importante pero en aquel entonces yo le era muy beneficiosa, puedes creer que sus jefes me llamaban la joya de la corona, ja.- Mexico reia.- Y desde alli comenzo todo-.

-¿Entonces, lo veías todo el tiempo?.-

-No, a veces pasaban 3 años sin que se apareciera por la casa, casi siempre estaba sola. Pero sabes, tuve una buena vida colonial. Me la pasaba de ociosa todo el rato pero no creas que entre fivolidades, lujos y ropa bonita. Me gustaba ir a la playa, tocar el chello, aprender idiomas y tratar de conocer a las demas naciones-.

Canada medito en sus palabras. Se aventuro a comentar algo.

-Tal vez suene un poco grosera esta pregunta pero, si te la pasabas bien, ¿por que decidiste independizarte?-.

Diana meditaba si responder o no esa pregunta. Si la contestaba a profundidad lo mas seguro es que acabaria echa un mar de lagrimas. Penso que lo mejor seria darle una respuesta superficial. Sin darle mucha importancia al asunto.

Estaba a punto de responder cuando un agujero se formo en el vidrio de la ventanilla, despues de ello sintio dolor y ardor en la clavicula.

-Ah.- Gimio.

-¿Que sucede?.- Matt aparto la mirada del camino por unos instantes. La joven dejo de recargarse y vio lo que le habia pasado.

La sangre se filtraba por su piel y habia comenzado a deslizarse por su brazo. Tenia un agujero en el hombro del tamaño de un arandano.

-Canada, acelera-.

-¿Por que?, ¿Que esta pasando?-.

-Me acaban de disparar.- Mexico apretaba la herida, lo primordial era disminuir la hemorragia, un quejido se le escapo.

-¡¿Que?!.-

-Tranquilo, pudo una bala perdida pero no nos conviene estar en campo abierto, sigue conduciendo y acelera.- La mexicana lo dijo en el tono mas amable que pudo. Lo ultimo que necesitaba es que el muchacho se angustiara.

Matt hacia lo que mexico le habia pedido. Ella por su parte se quejaba cuando los movimientos del carro sacudian su brazo derecho. Diana dirigia varias miradas al espejo retrovisor. Sintió un vacio en el estomago cuando vio un auto negro siguiendoles.

-Matt, no quiero asusutarte, pero creo que un coche nos esta siguiendo-.

-¡Maldicion!, ¿que hago?.- Inquirio con nervisismo.

-Sigue conduciendo, no te detengas.- Ella le contesto suavemente.

Siguio avanzando a la maxima velocidad por la carretera, lanzo una bocanada de alivio cuando el vehículo giro en un camino secundario y se perdio de su vista.

A los pocos minutos, el canadiense vio a la lejania lo que parecia ser un diminuto puesto de vigilancia. Le informo de ello a la mujer, quien con el mayor cuidado alcanzo el abrigo que estaba en el asiento trasero. Apretando los dientes al tener que ponerselo para ocultar su herida.

Llegaron al pequeño puesto. Matthew bajo el vidrio, un soldado austriaco con una dentadura blanca y sin imperfecciones se le acerco.

-Sus documentos de identidad por favor.-Pidio amablemente. Matt se los dio.

-Olga y Rudolf Beilschmidt.- El militar se fijo tambien en la mujer.- Vuelvo en un segundo-.

-¿Esta todo bien?.- Pregunto Canada.

-Si, es solo algo de rutina.- El soldado se alejo.

Matthew presto mas atencion a su entorno. En el lugar habia una barra de madera que le impedia segir y una caseta de vigilancia sencilla con un militar aparte del que le habia pedido la identificacion.

-¿Que pasa Matt?.- Pregunto la joven, el abrigo comenzaba a empaparse.

-No tengo ni idea-.

El austriaco regreso, les entrego sus papeles y les pidio que salieran del auto.

-¿Ocurre algo malo?.- Cuestiono el rubio.

-Es solo el protocolo-. Dijo el militar mientras veia salir al canadiense y a la mexicana.- ¿De donde son?-.

-De Prusia.- Contesto Matt. El veia que Diana se estaba poniendo palida. El soldado que estaba en la caseta se habia puesto detras de ella.

-¿Y que hacen por aqui?-.

-Solo venimos a visitar a unos familiares.-

-Ah, claro. Bueno, ya vimos la cara que pones cuando mientes. Ahora veamos la expresion que haces cuando dices la verdad-.

Matt desvio la vista, vio al auto que les habia seguido, estacionandose a unos metros de alli. Dos hombres de traje se bajaron y venian a su encuentro.

-No estoy entendiendo señor-.

El soldado sonrio, despues le dio un puñetazo en la cara. Mexico ahogo un grito y Canada sintio un hilillo de sangre correr por su mandibula,

-Estan cometiendo una terrible equivocacion.- Diana empezo a intervenir, haciendo amago de acercarse a su compañero. El otro militar le jalo el cabello, deteniendo su avance. Los caballeros del coche estaban alli. Era la Gestapo.

-Mira nada mas.- Dijo uno de los recien llegados, alto, corpulento.- Pareces una sucia rata judia, me atrevo a afirmar que eres una de ellos.- Se acerco a ella, parecia un gato que esta a punto de capturar a su presa, la tomo de la mandibula, obligandola a verle.- Te seguimos la pista desde casi un mes, ¿creiste que nos tragabamos el cuento de que visitabas a un familiar?.-

Ahora lo recordaba, el era el estupido soldado de Graz que los habia fastidiado con tantas preguntas hacia tres semanas.

-¡No la toques!.- Vocifero el canadiense, un puñetazo en el estomago por parte del militar austriaco lo silencio.

-Era verdad todo lo que dije.- La mujer recibio un buen bofeton.

-No mientas querida, sabemos que quieres ir a Suiza para que no te detengamos, pero, mirame.- Ella se nego, recibio otra bofetada y el la tomo del cabello.- Nosotros haremos lo posible por deshacernos de la plaga judia. A cualquier costo.- El hombre la solto. Le acaricio las mejillas, los labios, el menton y deslizo sus dedos por el cuello, hizo a un lado el abrigo y pudo apreciar la herida en el hombro de Diana. Le sonrio y solto un puñetazo directo. Ella grito.- Hans si que tiene buena punteria.

El hombre de la Gestapo se dio la vuelta.

-Hagan lo que quieran con ella, pero quiero que despues caben una fosa tan profunda que nadie pueda encontrar, en cuanto a el.- Dijo refiriendose a canada.- Lo llevaremos a Bergen-Belsen, ahi le daran un castigo ejemplar, es lo minimo que merece por intentar ayudar a esa basura-.

Antes de que los soldados o los hombres de traje pudieran ponerle las manos encima, Matt saco el revolver que le habian dado en Tunez, antes de volar hacia Italia. Quito el seguro y disparo con rapidez y precision. Un tiro en la cabeza y otro en el pecho para los del auto. Una bala alojada en el cuello para el soldado que lo habia golpeado y justo cuando se estaba dando la vuelta, un grito de dolor, tan lleno de angustia y miedo le hizo palidecer. Mato al otro soldado de la caseta. Cuando el hombre cayo, Mexico se desplomo junto con el.

Canada rodeo el coche y vio la escena. Diana yacia de espaldas en el piso, con una bayoneta incrustada en su abdomen. Un charco de sangre comenzaba a cubrir la carretera.

-Matt.- La joven respiraba con dificultad.- Necesito que me saques esto. Por favor.-Susurro.

-Bien.- El canadiense tomo el mango del arma.- Lista.- La chica asintio.- Uno, dos, tres.- Canada arranco el arma, la mexicana grito aun mas, intento levantarse pero no pudo.

-Estoy bien, no te preocupes.- Le tranquilizo. El solo nego con la cabeza.

El canadiense la tomo en brazos, abrio la puerta trasera del coche y la recosto en el asiento de atras. Despues de ello, el abordo el automovil, abandonando a toda prisa aquel lugar. Destrozando la barra de madera que les cerraba el paso. Comenzaba a hacerse de noche y pequeñas gotas de agua empezaban a caer.

-Matthew.- La mujer se quejo.- Détente.-

Canada salio del camino, estacionandose entre unos arboles. Con algo de suerte nadie que pasara por alli los veria. Abrio la puerta, esperando que al menos el sangrado de Diana se hubiese detenido. No fue asi. El asiento estaba empapado en liquido carmesi. Ella estaba temblando. El canadiense trepo al asiento y puso la cabeza de ella en su regazo.

-Matt, creo que hasta aqui llegue.- La chica le miro, queria ver su rostro.- Debes dejarme aqui, debes continuar.- Estaba al borde de las lagrimas, le tomo la mano.

-¿Por que dices eso?, te vas a curar, ¡lo sabes!, nosotros no podemos morir.- Canada nego con la cabeza.- ¡No digas tonterias saldremos de esta y cuando eso pase cantaras para mi!-.

Dos lagrimas silenciosas se deslizaron de las orbes de la mujer. Esbozo una sonrisa.

-Hice algo que no me permite… sanar por mi misma. Lo siento- Afirmo.

-No-.

Diana respiraba con pesadumbre, intentando no cerrar los ojos.

-Mi nombre… es Sara.- La joven sostenia con ambas manos la de Matthew. Ladeo la cabeza y se desmayo.

Su mundo se acababa de sumir en la oscuridad.


Pumm! He aqui el nombre verdadero de Mexico. Bien, ¿Por que diantres le puse asi? La trama del capitulo va un poco con ello.. Los jefes de Toño le decian a ella "joya de la corona" y los hombre de la Gestapo la acusan de ser judia (explicare de eso mas abajo) Pues bien, Sara es un nombre hebreo que significa "princesa". ¿Se dan cuenta?, Ademas, tengo la creencia de que Antonio la llamo asi gracias a la impresion que se llevo al verla por primera vez, y mas aun cuando fue la primera gran conquista que tuvo.

No quise ponerle "Maria" , "Isabel", "Guadalupe" o nombres asi (no estoy en contra de quienes llamana asi a sus OC) porque no queria caer en lo tipico. Lamento si no les gusta mi decision. :/

Respecto a eso de ser Judia, en este capitulo estan mas o menos en Octubre de 1944, para ese tiempo la derrota de la Alemania Nazi era practicamente segura. Pero eso no disminuyo los animos de Hitler por acabar con los judios, aun existian varios campos de concentracion en territorio aleman (Bergen-Belsen fue liberado por los britanicos hasta 1945). El que los agentes aparecieran y la acusaran de ello no es mas que un ejemplo de hasta donde puede llegar la estupidez, el odio y frustracion en los seres humanos. El ejercito rojo estaba avanzando a esa region y digamos que lo nazis fervientes se desquitaban con los mas desfavorecidos.

Respecto a la Gestapo, era la policia secreta que se encargaba de perseguir toda actividad que amenazaba al Tercer Reich. En este caso acusan de traicionar a Matt (al querer salvar a una "judia") y lo iban a llevar a ese campo de concentracion. Usualmente hacian que el acusado firmara una acta confesando el "crimen" y declarandose culpable. Obviamente lo torturaban para que lo hiciera.

Victoria Grayson: Muchas gracias por seguir leyendo, xD me da risa la palabra "pasiva", no se porque, pero si, a Canada lo ponen como un pelele que no puede hacer nada. Para nada, Matthew tiene un caracter sumamente fuerte. Aunque la mayoria del tiempo no lo demuestre. Ya pronto encontraran a Alfred! Gracias por comentar!.

MonserratPantoja: El Imperio del Sol es una de mis peliculas favoritas y esa cancion en especial me encanta. Lo que sucede con Sara, es que tiene mucho miedo, en este capitulo se muestra un poco a que le temia tanto. Pero tambien (y creo que lo he dicho antes) es muy valiente y dispuesta a salir adelante aunque que tiemblen las rodillas.

Si Matt y Sara se separan se acaba el fic xD oh no, dejare de comentar porque me arriesgo a hacer un spoiler.

Sep, Matthew cuando se enoja no mide las palabras y si, le dijo ultimo recurso. Es comprensible ya que ellos establecieron relaciones diplomaticas el 29 de Enero de 1944 (sep, practicamente la fecha en que empieza esta historia) y no la conocia realmente. Que loco ¿no?, a veces un desconocido nos puede ayudar mas que un aliado o un supuesto amigo. Lo digo por experiencia.

¿Harper fue el que exigio que los mexicanos tuvieran una visa para entrar a Canada? No lo recuerdo muy bien, pero creo que eso si levanto bastante polemica. Tratare el tema de, como me gusta llamarla, La Inutil Liga de Naciones mas adelante :D y respecto al review, no se como borrarlo D: la opcion que tengo para remover opiniones solo funciona con los anonimos, por favor, si sabes como puedo borrar lo que pides solo dimelo :D

Yep, pertenece a The Last of Us y eres la ganadora (la unica que comento xD) y el One-Shot… ejem xD ¿De que genero te gustaria? Ya sabes, Angst, Romance o asi (no me pidas lemon, no lo escribo y tampoco comedia, soy pesima en ello xD) Prometo publicar el fic lo mas pronto que pueda c:

Saludos e infinitas gracias por leer!

¿Que pasara con Sara?, ¿Que hara Matt? ¿Lograra sobrevivir o Canada tendra que continuar su viaje sin ella? Todo eso y mas en los capitulos que siguen! Disculpen las faltas de ortografia.

El titulo del capitulo corresponde a la cancion "All Gone (Seasons)" de Gustavo Santoalalla.