Disclaimer: League of Legends y sus personajes no me pertenecen… y estoy modo zombie, perdonen los errores de ortográfica que seguro esos si me pertenecen.


Capitulo 13


Otro tipo de luces


A Katarina le hubiera gustado apurar más el paso, pero la incesante lluvia hacía de los caminos un desastres, aun para un caballo tan bien entrado de guerra, aumentar más la velocidad de lo que ya iba era algo arriesgado.

La pelirroja notaba en su acompañante, quien iba sentada detrás de ella, cierta inmovilidad, por lo que en contadas ocasiones se tomó el tiempo de chequearla, ya sea preguntándole o tocándola con una de sus manos.

Lux ya se había puesto la máscara, pero estaba despierta, y cada vez que su captora veía por ella, esta contestaba dando muestra que "Estaba bien"

"Realmente me pregunto por lo que tuvo que pasar" pensaba la noxiana mientras trataba de concentrarse en el camino. Sentía en ella la necesidad de detenerse en alguna parada y descansar hasta que la lluvia cesara, pero sabía que si lo hacía solo sería por ver a Lux bien, para asegurarse de que realmente podía seguir y no necesitara descansar.

Cuando pensaba en eso su propia mente le reprendía. Sabía que de por si estaba atrasada y que su rehén debía ser no más que eso, un rehén tomado de Demacia.


Recién entrado el mediodía, cuando el sol, oculto por las nubes, iluminaba apagadamente los caminos, la lluvia dejó de caer tanto y se convirtió en llovizna.

Sabía que no estaba lejos del punto de encuentro y le gustaría detenerse para explicarle a su acompañante como seguía las cosas, pero por otro lado, y a diferencia de lo que era lo habitual en la demaciana, esta no había preguntado nada de como seguían las cosas, de hecho no había hablado nada aparte de cuando se le preguntaba si estaba bien.

La asesina sintió como le apretaban el brazo, no hacía falta, ella también se había percatado de lo mismo.

-Tranquila- dijo en voz clara bajando la marcha del equino- son noxianos- le aclaró al tiempo que dos jinetes aparecían saliendo de los costados del caminando acercándose a ellas- recuerda lo de la máscara y no hables- terminó de indicar, aunque le parecía que ya no tenía necesidad de aclararlo.

Los jinetes ya estaban a cada lado de ellas y cabalgaban al mismo ritmo. Katarina ni se molestó en mirarles y solo mantenía la vista en el camino. Lux en la protección de su máscara clavo su vista a la espalda que tenía en frente y así se quedó.

-No esperaba verlos tan pronto ¿Pasó algo?- preguntó con autoridad luego de unos minutos de silencio.

-Dos de nuestros halcones de reconocimiento no volvieron y se decidió ampliar la zona de guardia unos kilómetros.

-¿"Unos"?

-Varios- contestó el otro- hace un par de días unos magos bajaron una docena de nuestros hombres en una aduana cercana, se capturó y se exhibieron varios de ellos, esperábamos que los demás reaccionen antes sus compañeros mutilados, pero no fue así. Hay muchas posibilidades que sigan en el perímetro y que dos de nuestros halcones no vuelvan es sospechoso.

-Ya veo.

"Parece que tendré que esperar a llegar al campamento para hablar con ella" concluyó la asesina, que nuevamente sentía a su acompañante atrás de ella inmóvil.


Arribaron al improvisado campamento noxiano a las pocas horas de ser escoltadas.

Katarina descendió del caballo siendo observada por algunos cuantos de sus soldados y le extendió la mano a Lux para que bajara también, la maga lo hizo pisando un charco al descender, la llovizna aún seguía.

Nuevamente el sentimiento de consideración hacia su rehén apareció en su cabeza, con la necesidad de darle tiempo para que descanse y se recupere.

-Alístense, partiremos de inmediato- habló fuerte y claro acallando la voz interior que pedía hacer lo contrario. Los hombres a su alrededor asintieron en afirmación y se movilizaron.

La asesina se movió entre los soldados cargando su bolso y no necesitaba mirar hacia atrás, sabía que su rehén la seguía.

Entro a una tienda que aún no estaba siendo guardada y miró al soldado para que se retirara.

-Puedes sentarte si quieres- le dijo a la maga y está sin más tomó la sugerencia.

La noxiana apoyo su bolso y saco de él lo que necesitaba, escondiéndolo en su mano antes de dirigirse de nuevo a su rehén.

-Quítate la máscara- pidió y nuevamente fue obedecida sin ninguna demora.

El rostro de Lux se notaba mejor, seguía estando muy pálida pero las venas ya no se marcaban con ese tono oscuro, la venda de la frente estaba toda manchada, pero la sangre parecía haberse secado y dejado de fluir.

-¿Quieres un cambio de venda?- preguntó y la chica solo negó dirigiendo sus manos a la herida, y sacándose lo que le cubrió dejo su frente libre. Casi estaba curada.

Katarina respiró profundamente, aliviada de que la demaciana haya sido capaz de empezar a usar su magia a su favor nuevamente, aun la notaba desanimada y seguía pareciendo un fantasma, pero era un avance.

Se sentó a la par de ella perfilándose para que la viera, pero no lo hizo, mantenía la mirada baja. Abrió su mano y la acercó a la línea de sus ojos para que le pusiera atención.

-Supongo que no sabes lo que es esto- inquirió la asesina.

Lux miraba el objeto en su palma, parecía un anillo de algún tipo de metal opaco, pero fuera de eso no reconocía nada peculiar, negó con la cabeza.

-Esto es algo que los noxianos usamos para controlar, le llamamos "Opresor"- explico Katarina tomando uno de sus cuchillos y pinchándose con la punta de este uno de sus dedos.

Una gota roja se formó en su yema y acercó el anillo. Apenas tocar el metal su sangre, este se expandió haciendo de él una argolla del tamaño de un collar.

Katarina lo pasó sobre la cabeza de Lux y lo acomodo en su cuello, una vez allí apretó su manos en él de manera que quedara justo del tamaño de la garganta de la maga. Ahora se veía como una gargantilla de metal.

-Vamos a movernos con este campamento por varios días hasta que la misión que se nos encomendó termine. Ya habrás podido notar que no estamos en una isla aislada y que nos movimos alejándonos de Noxus, así que esas ya no son razones que te aten a mi lado- explicó, y sabía que Lux la estaba escuchando pese a que seguía con la mirada caída- déjame darte una nueva buena razón ahora. Eso que tienes en el cuello, nadie te lo va a poder quitar, no importa lo que hagan, es prácticamente indestructible y muy efectivo en su fin. Yo soy la dueña porque se activó con mi sangre. Si ese collar se aleja de mí lo suficiente comenzara a achicarse, se cerrara tanto como el anillo que viste al principio.

La rubia respiró profundamente pero no hizo más por cambiar su postura, inclusive parecía no estar sorprendida.

-En breves palabras, si tú te alejas de mí lo suficiente, morirás estrangulada…

-Es un collar para perros- la interrumpió con tranquilidad- entiendo.

Katarina no contradijo eso y solo vio cuando Lux le levantó la mirada, parecía tan cansada. Sin que se lo pidieran volvió a ponerse la máscara.

-Estamos listo, señorita- anuncio al poco tiempo uno de los soldados desde afuera de la tienda.

La pelirroja creyó que necesitaría más tiempo para explicarle a Lux a donde se dirigían, cuáles eran sus objetivos y cómo debían proseguir, no que realmente lo necesitara, pero se había acostumbrado a dar explicaciones a la maga para que cooperara.

Esta vez no parecía el caso. Lux no ponía ninguna resistencia, simplemente hacia lo que le pedían y ya.

Y esto debería de ser un alivio para ella, debería de sentirse afortunada de tener un rehén tan cooperativo, debería de sentirse satisfecha con esa reacción, con esa obediencia, con esa sumisión, debería de estar feliz de que ahora resultaba tan simple manejarla…

Pero no lo estaba.


Los soldados se movieron por tierra, marchando durante todo el día. La noche estaba pronta a caer y los caminos comenzaban a oscurecerse.

Katarina sabía que no más adelante ya debería dar la orden de parada para pasar la noche y abastecer fuerzas. Montada en su caballo miró a su costado, y ahí como había estado todo el día se encontraba Lux manteniendo el ritmo de caminata.

La del alto mando le había ofrecido un caballo, o que se sentara en una de las carretas por un tiempo, inclusive le insinuó dejarle el suyo por un par de horas, pero la maga, enmascarada y con la capucha puesta, había negado con la cabeza todas las sugerencias y solo se dedicó a caminar manteniendo la proximidad entre ambas.

Ya estaba pensando en preguntarle si se encontraba cansada o tenía hambre cuando otro caballo se posiciono a su lado de repente.

-Los adalides que mandamos a explorar el territorio ya han llegados- le informaron y Katarina puso su mirada en quien le hablaba.

Cassiopeia iba montada en su caballo de costado, como si de una dama se tratara, llevaba la capucha de su sobretodo aun cubriéndola, pese a que ya la lluvia les había dejado en paz varias horas atrás.

-No hay peligros cerca y unos dos kilómetros adelante encontraron un buen lugar para levantar el campamento de descanso.

-Bien, es perfecto supongo- contestó y volvió su mirada en frente- da orden de hacer un perímetro y acomodarse allí.

-Sí- contestó su hermana pero ya no mirándola a ella, sino a la persona que caminaba a su lado.

-Vete- ordenó adivinando como el sentimiento de rencor crecía en la otra Du Couteau solo por contemplar a la maga.

Cassiopeia miró mal a la pelirroja pero no le reprochó y se alejó a dar las órdenes.

-Mira, más adelante armaremos una pequeña resistencia para pasar la noche y descansar- comenzó a explicar para Lux- Sería una buena idea que…

Pero apenas miró a su costado dejo lo que iba a decir al no ver a la demaciana.

Detuvo su caballo y miró hacia atrás, allí estaba, parada, dejando que los soldados pasaran a su lado.

Katarina la vio luego caminar hacia un costado del camino y luego empezar a levitar un poco.

-¿Qué te sucede?- preguntó acercándose un poco, pero entonces Lux levitó un poco más y salió volando a toda velocidad alejándose de la marcha- ¡No! ¡¿Qué haces?!


Lux podía sentirlo, sabía que estaban cerca, lo sabía su cuerpo, su mente, sabía que estaban en esa dirección, lo había percibido ya durante un rato y solo se concentró en saber la dirección exacta.

Estaban cerca.

Los iba a encontrar.

Apuró más su vuelo. Frente ella solo había árboles y pastizales altos que ya se cubrían por la oscuridad de la noche, pero no necesitaba un camino, solo debía seguir el sentimiento que al empeorar le hacía saber que se acercaba.

Estaba tan concentrada en interpretar lo que sus sentimientos le decían que tardo más de lo debido en notar que algo la asfixiaba. Se detuvo en el aire y con ambas manos se tomó el cuello, ya no podía respirar, el metal que le rodeaba la oprimía tanto.

No fue hasta que su cuerpo choco contra el piso que notó que ya no volaba, ya no podía hacer nada más que retorcerse buscando como deshacerse del collar que la estaba matando.

De momento a otro, sin haber hecho nada, el mismo aparato comenzó a dilatarse de nuevo, dejando de a poco que respirara, lo cual lo hizo con grandes bocanadas de aire. Sentía que la cabeza le iba a explotar.

Vio como una daga se clavaba a su costado en la tierra y al momento siguiente unas botas aparecían en el lugar.

-¡¿Eres idiota?!- le preguntó Katarina totalmente irritada- Si te quieres matar, solo debes decirlo y veré una forma más rápida de hacerlo.

Lux trató de recuperar su aliento y vio que de hecho la chica a su lado estaba igual, parecía tan molesta como agitada.

-El collar para perros- murmuró al darse cuenta del porqué de repente ya no le apretaba, Katarina se había acercado dándole vida de nuevo.

-Sí ¿O acaso pensabas que bromeaba?

La maga se puso de pie y se quitó la capucha y la máscara, elevó una de sus manos y la hizo brillar para que la asesina la pudiera ver en medio de los oscuros pastizales.

Ninguna de las dos habló por varios segundos, Lux sabía que había logrado mostrar lo que quería. No necesitaba verse, lo sentía. Sabía que su rostro estaba pálido de nuevo y que seguro esas horribles venas oscuras se marcaban como si su sangre estuviera podrida.

-¿Por qué tienes ese aspecto de nuevo?- preguntó finalmente.

-Porque están cerca. Y no es solo el aspecto, yo siento… me siento muy mal de nuevo, sé que están cerca.

-¿Quiénes están cerca?

-Los que me hicieron esto… y… esos niños, estaban vivos…

-¿Qué niños?

-Lo que me hicieron a mí, esto, se lo hicieron a otros- pero se interrumpió y miró hacia sus espaldas- se están alejando- explicó y comenzó a levitar de nuevo- voy a matarlos.

Pero antes de que pudiera salir de nuevo a su encuentro algo la detuvo de la muñeca.

-Te vas a matar antes de que llegues a ellos- explicó Katarina- no sé qué te haya pasado antes, pero olvídalo y ya. Tengo cosas importantes que hacer y voy a volver con mis hombres para llevarlas a cabo.

-Pues vete.

-Eres aún más idiota cuando estás molesta- se burló la mayor- si yo vuelvo y tú no vuelves conmigo, morirás por el opresor en tu cuello. Si te lejas de mí esa cosa no parara hasta decapitarte prácticamente.

-Entonces quítamelo.

-Yo no hare eso- contestó sin duda, intentando ponerle un punto al asunto- vámonos.

-No voy a volver, voy a detener a esos tipos… voy a matarlos.

-Interesante actitud, pensé que los demacianos eran más… ammm piadosos.

-No tengo tiempo para tus bromas- le contestó con enojo, y al notar que tenía fuerzas para enojarse con Katarina, razonó que se estaban alejando más- quítame esto.

-No.

-Bien, entonces moriré porque no voy a volver contigo.

-Por mi perfecto- dijo la asesina encogiéndose de hombros, y dándose vuelta comenzó a caminar en dirección al campamento de noxianos.

A sus espaldas no tardo en sentir unos sonidos y luego la invadió el silencio, al darse vuelta se encontró sola.

-Agh… esto no puede ser.


El hombre que conducía el carro tiró de las riendas de los caballos para que estos se detuvieran.

Frente suyo, iluminado por unos faroles, se encontraba el puente para cruzar el rio, no había otro camino que conociera para poder hacer pasar la carreta, pero lo que le impedía tomarlo, era la imagen de una persona justo al inicio del mismo.

Una voz le habló desde atrás, haciéndole saber que la persona que tenían en frente era una infectada.

Ahora con confianza el sujeto se bajó de su asiento y comenzó a caminar hacia el puente, no tardo muchos pasos más en reconocer a la chica rubia del hotel, y en efecto, su piel pálida y las venas que se marcaban en su rostro le decían que estaba bajo los poderes de su mujer.

-Debes sentirte cansada- habló el tipo con una voz que parecía embotellada, lejana- ¿Por qué no subes al carruaje? podrás descansar allí.

-Yo… yo voy a matarlos- contesto la rubia, sus ojos estaban tan irritados y rojos que sus claros azules se marcaban más.

-¿Qué sentido tendría matarnos? ¿No tiene más sentido que tú estés muerta? Yo sé que lo piensas y tienes razón ¿Por qué seguir luchando? Es más sencillo dormir ¿No crees?

Los hombros de la chica se bajaron y ahora tenía una expresión aún más agotadora. El hombre sonrió y puso su mano en uno de los hombros, haciéndole más peso.

-Ven con nosotros- la persuadió y la chica, agotada puso ambas manos en su hombro también, recargando su peso- vamos.

-No.

La respuesta tan segura hizo que el hombre dudara, y cuando la chica miró a sus ojos la vio sonreír. Acto seguido un rayo de luz lo iluminó todo y sintió como le atravesaban el hombro tirándolo hacia atrás.

Lux cayó de rodillas al piso. Lidiar con los sentimientos depresivos, que se tornaron abrumadores ahora que estaba solo a metros de los responsables, y aparte tener que luchar con ellos, se había vuelto realmente algo fuera de sus cálculos. Costaba muchísimo siquiera sentir su mana, más aun tener que conjurar los hechizo que bien conocía.

Levantó la mirada y vio al tipo retorcerse en el suelo, se agarraba el brazo que casi lo tenía amputado, le había volado todo su hombro con la fuerza que había podido concentrar.

El tipo gritaba palabras que no podía entender, parecía otro idioma ahora.

La mirada de la maga se dirigió entonces a la carreta, de ella salió la mujer que había visto sentada aquella vez en el pueblo. Habló tranquila, mas palabras que ella no comprendía.

-Eso… eso no lo había contemplado- murmuró cuando dos criaturas horribles, parecidas a unos perros con aspecto distorsionados, salieron de detrás de la mujer.

Con una orden, la mujer mandó a los perros hacia la dirección de Lux. La maga logró un hechizo de explosión al primero que se le lanzó, arrogándolo lejos, pero no pudo hacer nada con el segundo que le mordió de lleno en el brazo, clavando horriblemente sus dientes en la piel, no tardando nada en comenzar a mover sus cabeza de un lado a otro intentando arrancarle por completo el miembro.

La rubia puso su otra mano sobre la cabeza de la bestia y trató un rayo. El dolor de la mordedura la hacía despabilar y con esto logró un hechizo lo suficientemente fuerte para que la soltaran y el perro se reagrupara con su compañero.

La mujer volvió a ordenar mientras Lux se cubría el brazo lastimado, temía vérselo pero ya sentía mucha sangre saliendo de él.

Los perros se perfilaron a su presa nuevamente y con un nuevo grito de su dueña, se abalanzaron contra la chica.

Para su sorpresa uno de los canes erró su salto cayendo al suelo, al verlo notó que estaba tirado, muerto.

El otro perro pareció confundido y empezó a ladrar y gruñir, no tardó en correr hacia Lux tratando de morderla de nuevo. Esta vez a la bestia la freno un cuchillo en su pata, que lo hizo clavarse en el suelo para luego recibir una certera patada en la cabeza, tirándolo a un lado.

Katarina inspiró ampliamente y luego suspiró. Se llevó una mano a la cabeza y se encamino hacia el perro que había saltado primero, sacando de su cuerpo una de sus dagas.

-Pero que hermosos animales… tenías- comentó limpiando su cuchillo y volviendo a la par de Lux. El otro perro gruño molesto, haciéndose notar, y se posicionó al frente del hombre que ya había dejado de gritar y miraba a ambas chicas ahora desde el suelo- oh, bueno… aun te quedan dos animales con vida por lo menos- dijo refiriéndose también al sujeto.

Lux se puso de pie y miró la espalda de la chica, podía verla agitada. Sabía que Katarina la estaba siguiendo, no se explicaba otra forma del porque el collar no había comenzado a ahorcarla, pero tampoco la había podido ver en el trayecto.

-Si querías te hubiera esperado más- comentó lamentándose de que ahora ambas estuvieran cansadas.

-Cállate- le dijo sin mirarla, analizando, ahora que apenas llegaba, el escenario en el que se había involucrado- Muy bien. Ustedes no son rivales para mí, si se resisten o luchan terminaran muertos. Así que este es el trato, ustedes se rinden, me muestran el cuello, yo los cortos y tienen una muerta más rápida y menos dolorosa. Todos felices.

La mujer habló, y el hombre pareció contestarle.

-Sí, verán, no tome mis clases de… el idioma que sea que estén hablando- se burló la pelirroja- así que quizás podrían…

Pero las palabras quedaron en la nada cuando la mujer sin previo aviso cambio su forma agraciada y esbelta quebrando su columna hacia atrás, sus cabellos crecieron formando como delgados brazos esqueléticos y sus piernas se abrieron y ahora era una criatura en cuatro patas, giro para que su cabeza mirara a las chicas, su boca era mucho más grande y los ojos parecían estar afuera de sus huecos.

El hombre también se puso de pie y se terminó arrancando el brazo por su cuenta, su pecho se inflo y se rompieron las costuras de sus prendas, el esqueleto quedaba expuesto y podía verse otro rostro saliendo de él.

-Mmmm- exclamó pensativa la asesina- Pues yo creo que hacen una muy bonita pareja, seguro tendrían unos hijos preciosos.

-No puedo luchar- dijo Lux poniendo todo de sí para detener la hemorragia que salía de su brazo- estando cerca de ellos siento que me drenan la vida. Ni siquiera puedo enfocarme bien.

-Vaya novedad- comentó con fastidio la pelirroja y saco sus cuchillos poniéndose en guardia.

-Perdón.

-Mira solo…- comenzó pero creyó que no era buen momento para discutir- hablaste sobre unos niños ¿No es así? ¿Dónde?

-En la carreta.

-¿Y si yo hago la parte de "matarlos" que tanto quieres, tu podrías ser capaz de hacer la otra de los niños para que de una buena vez regresemos al campamento?

-Con ellos vigilando la carreta y estando cerca, no.

-Bien, considéralo hecho, solo… no me estorbes.

-Tratare.

Katarina no esperó a ser atacada, rápidamente lanzo una de sus dagas directo a la cabeza del hombre y apareció a su lado al segundo siguiente sacándosela de entre medio de la frente.

Para su sorpresa el mismo cuerpo, con el brazo que le quedaba la agarró por la pierna y con gran fuerza la levanto por los aires y la llevo con gran impacto al suelo, antes de que la bestia pudiera darle otro golpe, la hábil asesina tiro una daga lejos, teletrasportándose con ella al instante.

-Claro… tiene dos cabezas- comentó sosteniéndose el costado que fue la parte que más golpeo al tocar el piso.

Veía a lo que era antes el hombre, la cabeza de arriba tenía un horrible tajo de su cuchillo, y los ojos estaban tirados hacia atrás, como si estuviera muerto, pero la cabeza que le salía del pecho la miraba.

No tuvo más tiempo para pensar en eso, pues a su izquierda el enorme perro se le apareció amenazando con morderla, le encesto una nueva patada a su costado, pero el animal se inmuto poco y se abalanzo de nuevo contra ella, obligándola a moverse rápido.

Comenzó a esquivar las embestidas del animal, enfocándose en encontrar un momento propicio para clavarle un cuchillo terminante.

En tanto que se movía mantenía una mirada atenta al hombre y trataba de mantenerse alejada de él. El mounstro se movía con cierta lentitud, así que solo se preocupó por el perro.

Se apoyó firme en el suelo y sacó una de sus dagas, espero a que el perro se le volviera a tirar para moverse y atacarlo, pero cuando el animal salto y ella trató de esquivarle, sus piernas no lo hicieron y el animal la embistió de lleno en el pecho quitándole el aire.

Cayó hacia atrás, pero se las ingenió para girar y ponerse en pie rápidamente. Miró en dirección al suelo donde se había quedado parada y algo se movió en ese sector, en la tierra.

Observo su medio: El hombre con la cabeza en el pecho se movía hacia ella, caminando lento pero seguro, el perro se ponía en posición de ataque, la mujer, lo que antes era una mujer, tenía las manos y los cabellos enterrados en el suelo.

Al verla mejor notó que la tierra se movía debajo de ella, a gran velocidad lo que eso fuera se dirigió hacia sus pies y Katarina saltó justo a tiempo para observar unos brazos pálidos y esqueléticos saliendo del suelo, volviéndose a meter al fallar su objetivo.

-Mmmm curioso- comentó al tener ya una mejor idea de lo que se estaba enfrentando.

"Lo que más molesta es ese perro" pensó viendo como el animal era lo que más rápido la atacaba "Y esa manos" siguió notando como cada vez que se movía las manos adivinaban más rápidamente donde iba a caer o hacia donde se dirigían "El hombre con la cabeza se mueve muy lento para mí, es verdad que tiene una fuerza asquerosamente notable, me hará mucho daño si es que me agarra… bien, vamos por parte"

Esta vez en lugar de esperar por esquivar al perro, Katarina fue a su encuentro, esto confundió al animal que trato de echarse un lado, al hacerlo la asesina le paso su daga por todo el costado, haciendo que el animal chillara y se alejara dejando un rastro de sangre abundante.

"Bien, eso se muere" pensó, y se movió de su lugar con rapidez por inercia, esperando que los brazos trataran de atraparla desde el suelo, pero nada apareció y cuando intentó buscar a la mujer no la encontró en el sitio que estaba antes.

-¡¿Qué?!- preguntó cuándo sintió todo su cuerpo preso, la criatura se había movido y se lanzó contra ella aprisionándola con sus brazos y piernas, ahora su rostro lo tenía en frente de su cara.

"Es muy rápida"

Se las ingenió para zafar uno de sus brazos con su cuchilla, y le apuñalo la espalda muchas veces, pero el rostro que la miraba ahora no parecía molestarse. Fue solo cuando soltó el cuchillo y con su mano tomo del rostro de la mujer, hundiendo con fuerza su pulgar en uno de sus ojos, que esta se alejó molesta.

Katarina entonces intentó recuperar su cuchillo, y al hacerlo el perro tuvo su oportunidad de morderla, agarrando esa mano, apretando su mandíbula con profundidad y comenzando a mover su cabeza con violencia para agravar el daño.

La pelirroja ante el dolor comenzó a pegar la cabeza del animal con su puño cerrado, no logrando nada, finalmente reaccionó sacando una pequeña navaja y se la clavó en la cabeza. Se zafó y comenzó a darle patadas y pisar el lomo del animal donde ella lo había lastimado

-¡¿Es que este perro de mierda no se va a cansar de que le dé patadas?!- decía mientras atinaba fuertes pisotones a la criatura hasta dejarla finalmente muerta.

La distracción y el enojo le costaron que sus piernas fueran apresadas por las manos de la que tanto había escapado antes y fue arrastrada por ellas hasta cerca del hombre. Ahora esas manos abrazaban sus piernas y le impedían pararse.

Apretó con fuerza la daga de su mano, pero al tratar de sacar otro cuchillo con su mano lastimada sintió que no era capaz de hacerlo, le dolía horriblemente y no podía cerrar bien los dedos para tomar la empuñadura.

El tipo la tomó de los cabellos, ahora que estaba inmovilizada y por más que la noxiana acertó a darle muchas tajadas en las piernas, único sector que llegaba a alcanzar, no pudo evitar que el sujeto atinara un buen golpe en su cabeza, haciéndola perder el conocimiento de momentos.

El horrible dolor que sintio en su mano la hizo gritar, estaba mareada y su oídos zumbaban, al enfocar su vista miró a su mano y podía ver como la bota del tipo se hundía en su palma, esta se levantó solo para bajar con más fuerza provocándole otro grito.

Apretó su mandíbula para no gritar de nuevo y con los ojos llenos de odio miró a la cara que le salía del pecho.

La criatura dejo de mirarla y levanto su vista. Le gritó algo a la mujer y esta soltó sus piernas, irguiéndose, de repente la criatura comenzó a alejarse a gran velocidad.

-¡Lux!- gritó la pelirroja cuando sus ojos vieron lo mismo que habían visto ambos mounstros- ¡Lux!

La maga se encontraba de rodillas no muy lejos de la carreta, estaba de espalda a donde estaba la pelirroja, no se movía pese a los gritos.

La asesina se concentró en el hombre, con las piernas liberadas se encogió y se extendió con rapidez, golpeando con gran fuerza su entrepierna, el tipo retrocedió, y con la daga su mano que aun sostenía firmemente le rajo el rostro del pecho, procurando que las tajadas sean profundas.

La bestia cayó hacia atrás, retorciéndose y sangrando más de lo que ella hubiera podido imaginarse.

Desde su posición podía ver la velocidad con la que la criatura de cuatro patas se acercaba a la carreta nuevamente. Con su mano sana se concentró y lanzo su daga.

El filo le apareció a la bestia justo detrás de Lux y frente de su cara, lo miró extrañada cuando fuertemente fue golpeada con el cuerpo de Katarina.

Confundida y ya asustada, la mujer trato de subir a la carreta, pero fue seguida por la asesina cuando llegó adentro.

Katarina la hizo voltearse y tomándola del rostro y aun con su mano doliéndole y sangrando, clavo sus pulgares en los ojos de la criatura, haciéndola sangrar y dejándola ciega.

La bestia la abrazo y comenzó a hablarle, las palabras seguían siendo en un idioma que ella no entendía pero pensamientos claros comenzaron a formarse en su cabeza.

"Tu estas totalmente perdida" "Eres una broma" "Avergüenzas a Noxus" "Antes de que tu padre vea en lo que te has convertido, matate, muere de una vez, no dejes que él se llene de vergüenza y deshonra por una hija tan poco digna"

Katarina rio alejando sus manos del rostro de la bestia, vio un pedazo de madera en el suelo de la carreta, tenía una punta, y con eso, tomándola con ambas manos, comenzó a clavársela una y otra vez en el rostro de la chica.

Poco a poco la mujer volvió a tomar la forma agraciada y bella que había sido en un principio, solo que muchísimo más muerta ahora.

-¿Y se suponía que debía ponerme a llorar?- preguntó al cadáver.

Se puso de pie y salió del interior del carro. Estaba tranquila creyendo que ya había ganado la batalla y se podía distender, pero apenas mirar afuera se apresuró a saltar y correr al lado de Lux.

La rubia estaba tirada en el suelo y no se movía, pero apenas Katarina la tomó entre sus brazos notó que respiraba.

-¿Lux?- la llamó y esta abrió los ojos, mirándola.

-Le mataste.

-Sí.

-Sí, puedo sentirlo, ya comienzo a sentirme mejor.

-Te ves mejor- concordó la pelirroja al ver que el rostro de la chica comenzaba a tomar color y ya no se marcaban esas oscuras venas.

-No puedo hacer que despierten- habló y desvió su mirada al costado.

La mayor siguió esa línea y vio los cuerpos de varios niños y jóvenes extendidos en el suelo, a la par de ellos unas enormes bolsas de tela marrón.

Lux se apartó de ella y se acercó al niño más cercano.

-Yo sabía que estaban vivos, la primera vez que los vi en las bolsas, estaba convencida que los vi moverse, como si respiraran, tenían la mirada perdida como ahora, pero mira, respiran- explicó a la asesina.

Katarina se acercó a ella y se arrodillo a su lado, contemplado más detenidamente el cuerpo del chico. Apoyó sus dedos en la garganta del cuerpo y luego miró a la maga.

-Sí, ya lo sé, no tienen pulsos- se apresuró a agregar antes que la mayor dijera algo- no lo entiendo del todo, pero ¿Si ves que respiran?

-Sí, apenas…

-Pero respiran.

-Lux- la interrumpió y esperó que la chica la mirara- yo sé que sabes más de esto que yo.

Katarina acercó sus dedos a la nariz del muchacho, una suave briza toco su piel, como si respirara.

-Están muertos, todos ellos- le dijo mirando los demás cuerpos- esto que sientes "Que respiran" se llama "aliento de la opresión" es magia. Los cuerpos vacíos, sin almas, más si son tan jóvenes, valen muchísimo si se sabe a quienes vender. Si están intactos y pueden reutilizarse, se los venden a quienes quieren un recipiente más "joven". Es magia antigua y oscura, en los mercados negros de Noxus se conocen estas cosas. No es algo legal pero… pasa. Estoy muy segura que alguien como tú sabe de estas prácticas.

-Ellos respiran- volvió a insistir.

La asesina entendió que podría seguir hablándole un rato pero que quizás la maga seguiría negándole lo que ambas sabían.

Tomó el brazo del chico y sacando una de sus dagas le corto de lado a lado la muñeca. Nada salió de la herida.

-Están muertos, no tienen pulso. La sangre se congela en su lugar para coagularse, como si se congelara para ser utilizada luego. Su aliento se queda en el cuerpo porque sus almas… deben de estar cerca. No me hagas explicarte, yo no entiendo muy bien esto como seguro tu sabes. Si tienes algún problema de negación o algo, soluciónalo pronto y vámonos.

Pero la maga solo mantenía la cabeza agachada, Katarina vio como sus puños se cerraban en su rodilla y unas gotas comenzaron a caer en ellos.

-Por favor, no hagas eso- le pidió y la rubia asintió y se limpió el rostro con sus mangas, mas no se paró de la par del niño.

Suspirando la pelirroja se puso de pie y se alejó de la escena un poco, miró el carro y no tardó en resolver lo que debía hacer a continuación.

Se subió a la caja de atrás y empezó a desordenarla buscando. Finalmente creyó ver una luz en una caja detrás de los asientos delanteros. Levantó la tapa y ahí estaba. Una lámpara de metal oscuro y totalmente redonda, de vidrios anaranjados, adentro se podían ver como si fueran luciérnagas de colores.

-Ok… vamos afuera- dijo extendiendo su mano sana para tomarla, pero entonces la caja se cerró de golpe y su visión se tornó oscura, una red pesada cayó sobre su cabeza y algo la empujó con fuerza afuera del carro.

Ya en el suelo forcejeo con la red para quitársela pero parecía que mientras más lo hacía más se enredaba.

Escuchó el sonido de los caballos y como una voz le ordenaba galopar. Luego sintió que la carreta se movía y alejaba. Cuando finalmente se deshizo de la red la carreta ya iba a mitad del puente, en los asientos de conductor podía ver al hombre con un solo brazo tomando las riendas de los animales.

-Seguía vivo- comentó observando como el carro avanzaba a gran velocidad sin saber cómo alcanzarlo- ¡Maldita sea!

Dio unos pasos dispuesta a empezar a correr pero entonces a su lado un enorme rayo de luz pasó iluminando toda la noche, impactando en el puente justo donde pasaba la carreta, ocasionando una gran explosión.

Katarina miro hacia atrás y pudo ver que en su posición de sentada Lux tenía levantado una mano apuntando hacia el puente.

-Sorprendente- dijo mirando ahora el puente que pese a ser de piedra empezó a desmoronarse justo en el medio. La carreta caía al rio junto con los escombros-Demonios- maldijo y empezó a correr, llego a donde se hacia la brecha y mirando hacia las aguas donde la carreta había desaparecido se lanzó también, sumergiéndose.

Lux se quedó viendo hacia el rio pero no se levantó de su lugar, había sido un impulso muy torpe de su parte, recién estaba recuperando sus fuerzas como para lanzar tanta energía de golpe.

-¿Kat?- la llamó cuando ya le pareció demasiado el tiempo en que la chica no salía del agua. Se paró y comenzó a caminar hasta la orilla, pero no avanzó mucho cuando de las aguas pudo ver la cabellera roja de la noxiana.

Katarina empezó a nadar a la orilla, hasta que sus hombros comenzaron a salir, luego su cintura y en unos segundos ya se encontraba caminando fuera de la orilla. En sus manos llevaba una lámpara que pese a recién salir de las aguas, estaba encendida.

-¿Qué estas…?- preguntó la maga, pero antes de seguir, Katarina levantó la lámpara sobre su cabeza y con fuerza la estrello contra el suelo.

Unas luces salieron de ellas, disparadas lejos de donde se encontraban, haciendo un sonido extraño de viento, luego ambas fueron rodeadas del silencio de la noche.

Lux se acercó nuevamente a donde estaban los cuerpos de los chicos, miro atenta el pecho del que Katarina había cortado y se agacho a su lado de nuevo, pasando su dorso cerca de su nariz.

-Ya no respira- comentó y miró a Katarina, esta solo suspiró y se sentó en el suelo a descansar a la par de la lámpara rota- ya no respiran- dijo mirando los cuerpos de los demás- están muertos.

-Te dije desde un principio que…- comenzó con fastidio la asesina, pero al ver como la maga abrazaba el cuerpo del niño prefirió guardarse el reproche.

-Perdón- escuchó que Lux decía, y no sabía a quién se dirigía- todo fue una pérdida de tiempo ¿Verdad? No quería creer… lo inútil que yo… perdón.


Katarina optó por simplemente no discutir cuando Lux expresó su deseo de hacer algo por los cuerpos de los chicos.

Inclusive fue ella la que comentó que a veces, si se peleaba en aguas, los noxianos hundían un barco con todos los cuerpos de los soldados caídos.

Ahora solo miraba como la maga acomodaba los cuerpos de los niños sobre la red que antes la había aprisionado y rompía las bolsas para alargar la tela y cubrir los cuerpos.

Se le pasó por la cabeza ayudar a la chica, pero se contuvo y se mantuvo a un lado de brazos cruzados. La escena la ponía incomoda, ver que la maga sentía tanta empatía y cuidaba de acomodar los cuerpos de niños desconocidos con tanto cuidado le llenaba el pecho de un sentimiento que no podía darle nombre.

Entre los cuerpos colocó algunas rocas y luego de estar conforme ató como pudo a los chicos, cubriéndolo.

-Ya casi terminó- le dijo a Katarina viéndola. La mayor pudo ver que llevaba los ojos rojos y las mejillas sonrojadas.

Lux entonces se puso de pie y tratando de concentrarse levantó ambas manos en dirección a los cuerpos, pero la distrajo un sonido de pisadas acercándose detrás de ella.

-Escucha- comenzó la noxiana al llegar a su lado- yo no creo que… lo que hiciste fuera inútil ¿Sabes? Por estos chicos, me refiero.

La rubia bajo los brazos y contemplo que la mayor miraba al rio.

-La lámpara que rompimos…

-Sí, sé que no era una lámpara común y corriente- agregó sabiendo que ese artefacto encarcelaba las almas.

-Sí, ahora pueden descansar- siguió hablando mirando ahora las telas que cubrían los cuerpos- eso fue gracias a ti.

Lux no pudo evitar sonreír un poco, estaban tratando de consolarla.

Frente a ella, apareció una mano a la altura de sus ojos, Katarina se la mostraba y Lux podía ver el rostro de la más grande avergonzada, con los ojos cerrados.

-¿Podrías curarme?- le pidió y entonces la maga puso más atención en la mano, tenía una herida muy fea y la piel hinchada.

-Oh… sí- contestó la maga tomándola con cuidado con ambas manos.

Katarina sentía su mano tibia cuando la empezaron a tratar, el dolor comenzó a desaparecer poco a poco, de reojo vio la labor que hacia la más chica, y la observo viendo su mano con una pequeña sonrisa en sus labios, concentrada en el pequeño brillo que desprendía sus palmas.

Luego de unos minutos el brillo se apagó y Lux la miró haciéndole entender que había terminado.

-Gracias- dijo honestamente la pelirroja y la maga asintió, soltando de a poco su mano y volviendo a poner atención a los cuerpos- ¿Necesitas ayuda?

-No, estoy bien, puedo- contestó y levantando sus manos en dirección de nuevo a los cuerpos, hizo que el conjunto que había armado comenzara a levitar.

Comenzó a subir el puente acompañando por detrás al improvisado sepelio y cuando llego a donde este se rompía, deslizo a los cuerpos a un costado y comenzó a bajarlos lentamente.

El agua recibió las telas hasta cubrirlas por completo y cuando Lux sintió que ya no era necesario seguir guiándole bajo los brazos.

El sentimiento de impotencia y tristeza volvió a invadirla y se sintió miserable, pero sabía que la estaban esperando, y pese a que Katarina no había dicho nada, sabia de su deseo de volver pronto con sus hombres.

Se dio la vuelta para encaminarse a donde veía a la pelirroja, pero entonces una pequeña luz apareció tocando su nariz. Trato de apartarla con una mano pero la luz se movió alejándose de ella por si sola. A la par de esta apareció otra luz similar, y luego otra.

Katarina también podía verlas, se movían de manera lenta cerca del cuerpo de Lux, como si quisiera que la chica las viera, y las estaba viendo, les sonreía.

El alivio parecía haber invadido el rostro de la demaciana mientras se distraía con esas pequeñas luces. Algunas se dirigieron a donde estaba Katarina, haciendo que la maga mirara hacia allí también al seguirlas.

A diferencia de ella Katarina no miraba las luces, la miraba a ella, de forma seria y profunda, y Lux le sonrió… Y fue sencillamente demasiado.

Las luces, la noche, la calma luego de una batalla, Lux sonriéndole y como su pecho se sentía tibio e inquieto.

No paso mucho hasta que las luces terminaron apagándose y ahora solo las iluminaban las de los faroles al principio del puente.

La maga comenzó a caminar en dirección a su captora, quien no había dejado de verla con la misma expresión en todo el tiempo.

-¿Qué?- preguntó ya sintiéndose más animada, pero la pelirroja no contesto nada por varios segundos.

Finalmente desvió su mirada y luego le dio la espalda empezándose a alejar.

-Sera mejor que regresemos pronto- habló mirando el camino que tenían en frente y pudo escuchar los pasos de la demaciana siguiéndola.


Caminaron en silencio por un buen tramo. Al haber volado tan rápido, Lux no recordaba que el camino sería tan largo. Lamentaba que Katarina tuviera que recorrer todo de nuevo y recordó que al aparecer para luchar contra los perros, esta estaba agitada.

"La hice correr todo esto, y luego luchar… debe de estar cansada" pensó viéndole la espalda y notó que sus prendas estaban mojadas.

-¿Tienes frio?- preguntó rompiendo el silencio- está helando en realidad, y tú te mojaste toda ¿No tienes frio?

-Estoy bien.

-¿Quieres que te de mi sobretodo? Puedes sacarte el tuyo, te lo llevó y tú ponte el mío.

-Dije que estoy bien.

-Está bien- contestó y mantuvo el silencio por otros minutos- ¿Sabes? He recuperado mucho mis energías, si quieres puedo cargarte y llevarte en vuelo, llegaríamos más rápido y…

-No existe forma que permita que hagas eso- contestó con contundencia.

-Oh… claro mmmm… ¿Crees que nos falta mucho por llegar?

-Sí, nos falta bastante, pero sería una buena idea que te pongas la máscara y la capucha pronto. Nosotros siempre cubrimos un perímetro muy amplio para poder descansar, los vigías nos encontraran antes que nosotros a ellos.

-Claro, entiendo.

-Si tenemos suerte, quizás tengan un caballo y podremos ir en él.

-¿Estas cansada?- preguntó creyendo que por eso deseaba el caballo.

-Solo quiero llegar pronto.

-Claro, claro… ¿Es porque estas herida en algún otro sitio? Puedo curarte ahora si quieres y…

-No, estoy bien- la cortó y con esto la maga pareció entender que quería un poco de silencio.

Siguieron caminando por varios minutos y finalmente fue la pelirroja quien hablo.

-Creo que estamos cerca, sería una buena idea que te pusieras ahora la máscara.

-Claro- contestó la maga y comenzó a acomodarse la capucha, pero antes de ponerse la máscara se detuvo- espera.

Katarina obedeció y se dio la vuelta, mirándola con curiosidad.

-¿Qué tienes?

-Antes que sigamos quería… darte las gracias.

-Por favor no, olvida esto- dijo dándose la vuelta de nuevo y caminando.

-No es por… bueno, salvarme de nuevo y… esperarme. Yo sé que no tardaras en encontrar una buena excusa para decir que lo hiciste porque te conviene tenerme con vida y que valgo dinero.

-Y sería la verdad, no sería una excusa, no creas estúpidamente que lo hice por… yo que sé, ser amable contigo o por piedad a esos niños que ni siquiera conozco, no.

-Tú nunca me pides que te cure.

-¿Qué?

-Inclusive cuando te estabas muriendo desangrada aquella vez en tu cama, no me pediste que te curara, es más, me pateaste al intentar hacerlo.

-¿De qué hablas? Siempre te estoy utilizando como arma, o para explorar el lugar, siempre veo en que me puedes ser útil.

-Sí, es verdad, y me has llegado a pedir que cure y vea a tus hombres, pero nunca me has pedido que te cure a ti, que cuide de ti.

-Como sea ¿Qué importa?- contestó sintiéndose acusada y no deteniendo su marcha.

-Me pediste que te curara la mano.

-Sí, me dolía y estaba perdiendo sangre.

-Querías que me sintiera útil- contestó muy segura la maga y Katarina dejo de avanzar- Me hizo sentir bien cuando te curaba, me recordó mis poderes y lo que logró con ellos.

-No sé de qué hablas.

-Nunca me pides que te cure, y seguramente no ibas a pedirme que te cure la mano tampoco, prefieres morir antes que admitir que necesitas mi ayuda para recuperarte. Me pediste que te cure no porque querías mi ayuda, sino porque querías ayudarme a mi ¿No es así?- terminó diciendo convencida y finalmente Katarina giró su rostro para verla, abrió la boca para discutirle pero la cerró nuevamente, ganando que Lux le sonriera de nuevo- Muchas gracias.

Katarina se cruzó de brazos y le dio un vistazo a su alrededor.

-Ponte la máscara- pidió de nuevo y Lux asintió, poniéndosela de inmediato.

A los pocos segundos un grupo de soldados la tenían rodeada.

-La estábamos esperando, señorita- contestó uno de los hombres y a Katarina le dio gusto ver que alguno de ellos venían a caballo.


Llegaron al campamento muy entrada la noche, la mayoría allí dormía. Al parecer la segunda al mando, su hermana, también lo hacía, cosa que agradecía, porque ya no le quedaban energías ni para discutirle.

Llego hasta la tienda que habían reservado para ellas y le indicó a Lux que podía dormir en donde ella quisiera.

Salió a buscar algo para comer, pero ya tan tarde solo encontró frutas. Cogió varias de estas mientras comenzaba a comer una manzana y se dirigió de nuevo a su tienda.

-Solo quedaron unas frutas, tendrás que esperar al desayuno para poder comer realmente bien y…- comenzó a explicar cuando entro, pero al encontrarse con la maga tirada en un rincón donde había unos cojines y telas, se calló

Dejo las frutas a un costado y se acercó a la chica, quitándole la máscara con cuidado, como pensó tenía los ojos cerrados y una expresión cansada en el rostro, dormía profundamente.

-Y era ella la que me preguntaba a mi si yo estaba cansada…-dijo y un bostezo se hizo presente en su boca acompañado del cansancio. Solo quedársela viendo le daba aún más sueño.

Cambio sus ropas mojadas rápidamente y se sentó a la par de Lux a terminar la manzana. Pensó en tomar algún cojín y alguna tela y llevarse al otro lado de la tienda, pero la rubia simplemente se acostó encima de todo.

-Me haces problemas hasta con esto- murmuró acomodándose cerca para poder dormir también con la ventaja de los cojines y telas. Notó que ya estaba por dormirse y con las últimas fuerzas le acomodo la máscara de nuevo- sí que eres problemática.


Nota del autor:

Más de un mes sin actualizar, perdón, les prometo que ya ahora vuelvo a lo de actualizar cada semana o cada semana y media.

De verdad lamento tanto no haber actualizado antes y le puse mucha ganas a este cap, ojala lo hayan disfrutado.

Escribiré pronto los demás, y ya se que siempre les digo que se viene capítulos muy buenos… y se los voy a volver a decir, porque tengo pensando grandes cosas para los que siguen. Yo siempre muero por escribirlos y que lo puedan leer pronto, es solo que a veces… no se puede, y bueno… tardo, de verdad lo lamento.

Gracias por leer y si pueden apoyar esta historia y a mí con sus cometarios se los agradecería el doble.

Que tengan una linda semana ;)