DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer pero la trama es mía.
Aviso: los que está en cursiva son las visiones de Alice.
CHAPTER 12
Alice P.O.V.
Jasper y yo avanzábamos por el bosque rumbo al claro para entrenarnos para el viernes. Íbamos a tener cuatro días completos y la mitad del viernes para estar preparados para nuestra visita.
Jasper tenía mi mano fuertemente cogida y me iba mirando de reojo y dedicándome sonrisas. Cuando estaba a su lado me sentía completamente segura y muy feliz. No quería ni pensar en lo que podía suceder o no el viernes. Aunque fuera entrenando, quería disfrutar de estos días porque quería estar preparada para lo peor.
Los demás avanzaban a ritmo pausado detrás de nosotros. Esme y Bella iban charlando animadamente, mientras que los demás iban bastante serios morando a su alrededor y admirando el hermoso paisaje que nos envolvía. Emmett es el que más cerca de nosotros iba. Cada vez que me giraba en su dirección, él me dedicaba una de sus enormes sonrisas, las cuales yo también correspondía.
Cuando llegamos al claro, Jasper se nos adelantó y se colocó delante nuestro, para indicarnos lo que debíamos hacer y cómo teníamos que hacerlo. Emmett se colocó a mi lado y me pasó su brazo por mis hombros.
-Piensa que yo no voy a permitir que te separen de mi lado –dijo Emmett acercándose a mi oído-. Necesitamos todos a nuestro duende protector- dijo guiñándome un ojo.
Yo le saqué la lengua y me puse a observar a mi marido, que estaba enormemente apuesto cuando se ponía serio y dispuesto a entrenarnos a todos. Perfecto.
-Bueno, ahora que estamos todos aquí vamos a empezar –empezó a decir Jasper-. Como somos pares nos pondremos todos por parejas. Esme tú irás con Bella. Emmett, con Tanya. Kate, con Charlotte. Y Alice, conmigo.
-De acuerdo –respondimos todos.
Cada uno de nosotros se colocó al lado de su pareja.
Jasper me indicó que me acercara a él. Me acerqué rápidamente y me coloqué a su lado.
-Alice y yo haremos como de modelos y os enseñaré algunas cosa que debéis de hacer y con las que tenéis que tener precaución –dijo Jasper-. Mirad.
Jasper se colocó delante de mí y me miró fijamente sin decir nada. Todos estaban en silencio, esperando que me dijera algo. Pero eso no sucedió, puesto que yo sabía perfectamente lo que quería hacer Jasper.
Jasper se acerca a mí e intenta atacarme por la parte izquierda.
Justo después de la visión, veo a Jasper hacer lo mismo que en mi visión. Yo me agacho rápidamente y lo empujo por las piernas para que se caiga al suelo. Me pongo encima de él, le agarro los brazos y lo inmovilizo en el suelo.
-¡Ahí está la prueba que con la enana no hay que pelearse! –dijo Emmett-. ¡Porque saldrás perdiendo!
Me levanté de encima de Jasper y lo ayudé a levantarse.
-Por eso os dije que los dones nos serían muy útiles. Por ejemplo, Alice ha visto que yo iba a atacarla por la izquierda antes de que yo lo hiciera, cosa plenamente útil para ella. Pero ahora mirad esto.
Jasper volvió a colocarse ante mí dispuesto a atacarme.
Jasper me atacaría, esta vez, por la derecha.
Vi a Jasper atacarme por la derecha, así que le agarré el brazo y corrí detrás de él. él se giró rápidamente hacia mí. Pero de repente, me empecé a sentir cansada. Me cedieron las piernas y acabé en el suelo. Jasper vino hacia mí e hizo lo mismo que yo le hice a él antes. Me inmovilizó en el suelo. Luego se levantó y me ayudó.
-¿Veis? –dijo Jasper-. Ahora he sido yo el que ha usado el don. He enviado olas de cansancio a Alice para que no pudiera moverse. Pues esto es lo que tenéis que tenéis que reforzar cada uno. Bella, tú tendrás facilidad para luchar contra Jane, por ejemplo. Ella no tiene ningún poder sobre ti.
Bella asintió.
-A ver –dijo Jasper-, de los que estamos aquí, Bella, Alice y yo somos los que contamos con dones. Chicas, vosotras os quedaréis conmigo después de entrenar, ¿entendido? Practicaremos junto los demás que tengan dones.
-De acuerdo –respondimos Bella y yo.
Continuemos entrenando. Jasper y yo hacíamos de modelo sobre cosas que no se debían de hacer, como por ejemplo dar la espalda al enemigo, cuando te crees que ya has ganado levantarte sin más e irte (cosa que no se puede hacer porque el enemigo podría levantarse y matarte), distraerte… Un buen ejemplo de éste último fue muy divertido.
Emmett estaba entrenando con Tanya unos ejercicios que había propuesto Jasper. Consistía en atacar al contrincante y subir a un árbol y tirarte sobre el "enemigo". Ese ejercicio lo enseñé yo. Bueno, a lo que iba. Pues Emmett estaba con Tanya, cuando Jasper me dijo:
-Distráelo con algo cielo –me dijo guiñándome un ojo.
Y yo me detuve a pensar. ¿Con qué podía yo distraer a Emmett? A ver, Rosalie no estaba así que… no sé, algo a lo que Emmett le tenga mucho cariño… ¡Ya está! Seguro que eso no fallará.
-¡Emmett! ¡Emmett! –le grité poniendo cara de asustada, así aproveché para poner en marcha mi faceta de gran actriz-. ¡Emmett! ¡No te lo vas a creer!
-¡¿Qué? –me dijo sin mirarme y sin dejar de luchar con Tanya-. ¿Has visto a los Teletubbies?
Hahaha… no me podía creer que mi súper hermano fuera tan infantil. Él sabe que no me gustan mucho los Teletubbies, porque cada vez que él los está viendo hago ver que me muero. No tengo nada en contra de ésos dibujos, pero tengo cosas más importantes que hacer que ver ésos dibujos.
-¡¿Qué? –grité yo-. ¡No! ¡No, no seas estúpido!
-¿¡Pues qué pasa, enana!
-¡Están rayando a tu bebé! –le grité.
-¡¿Qué? ¡No! ¡No! ¡Cualquier cosa menos eso! –gritó casi llorando. Sabía que decir eso sobre su "bebé", o sea, su Jeep, iba a funcionar-. ¿¡Cuando Alice!
-Emmmmm…deja que lo piense… -me hice la pensativa, sabiendo lo que iba a pasar.
Mientras Emmett me miraba como si le fuera la vida en ello y con unos ojos suplicantes para que le dijera algo, Tanya se abalanzó sobre él, dejándolo tendido en el suelo. Emmett, sorprendido y sin comprender muy bien lo que estaba pasando, tenía los ojos abiertos como platos.
Al final entendió lo que había sucedido, pues apartó a Tanya de encima suyo (con cuidado inexistente) y se fue acercando rápidamente hacia mí.
-¡Oye enana! –empezó a gritar mi hermanito oso-. ¡Me cago en…! ¡Pero cómo…! ¿¡Por qué lo has hecho! ¡Por tu culpa Tanya me ha ganado! ¡A mí! ¡A Emmett McCarthy Cullen! ¿¡Cómo te atreves enana psíquica duende de jardín!
-¡Oye! –le respondí yo-. ¡A mí no me llames así, oso pardo mezclado con el yeti!
-Ssshhhhh –nos dijo Jasper a los dos-. ¡Ya vale! ¡Emmett ni se te ocurra volver a llamar a Alice así! ¿Entendido? Y además se lo he pedido yo.
-¿¡Pero por qué! ¡Tanto me odias hermanito mío? –preguntó Emmett con cara de cordero degollado.
-Hahahaha ¡No! Es una estrategia para que te des cuenta de que cualquier distracción puede resultar fatal. Te has distraído por una tontería, y ahora no pasa nada, puesto que es un entrenamiento, pero el viernes eso te podría costar la vida. ¿Entendido?
-Vale, de acuerdo. Prestaré más atención.
Y así fue cómo la primera clase de entrenamiento transcurrió sin más incidencias, siendo un día tranquilo y en familia. La verdad es que resultó muy divertido el entrenamiento, y todo gracias a Emmett. Estar con Emmett realmente era genial, era capaz de arreglarte el día con tan sólo ser él mismo.
Peter P.O.V.
Realmente estaba encantado de que hubieran pensad en dividirnos en dos grupos y nombrarme a mí como entrenador. Estaba muy agradecido y por qué no decirlo, ilusionado. Me gustaba volver a entrenar, y lo mejor de todo es que estos no eran ni neófitos ni nada raro: eran amigos y familia. Porque para mí los Cullen son como mi familia, los quiero muchísimo y cada vez que yo y Charlotte hemos ido a visitarlos nos han tratado fenomenal. Además eran muy bueno como amigos, se podía confiar en ellos y podías estar tranquilo de que ellos te guardarían el secreto y te ayudarían en lo que fuese. Estaba muy contento por Jasper, porque además de haber encontrado a una mujer fantástica (y muy guapa, todo hay que decirlo) que lo amaba con locura y él a ella, había encontrado una familia con la que podía estar seguro y sentirse muy querido. A veces me daba envidia, puesto que yo también querría tener una familia como la suya, pero yo ya estoy muy feliz con Charlotte, yo tampoco estoy hecho para vivir en un sitio permanentemente. Además, aunque he probado la dieta vegetariana, y hay que decir que no está nada mal, no me veo alimentándome solamente de sangre animal, ni siquiera sé cómo Jasper puede. Por eso cuando me dice que es débil y que tiene muchas tentaciones, yo no lo veo así. Él es fuerte, porque lleva muchos años con ésa dieta y sobreviviendo con ello. Al revés, yo lo veo más fuerte que los demás, porque Jasper se ha estado alimentando de sangre humana durante muchísimos años, así que para él es mucho más complicado acostumbrarse a ésa dieta. Por eso lo admiro muchísimo.
-Eso mismo es lo que pienso yo, ¿sabes? Estoy completamente de acuerdo contigo –me dijo Edward. Yo le miré extrañado-. Leo mentes, ¿recuerdas?
¡Ostras! Se me había olvidado. No sé dónde tengo la cabeza.
En mi grupo iban Garrett, Rosalie, Edward, Carmen, Eleazar y Carlisle. Jasper me había dicho que en su grupo iban a hacer parejas, pero yo no podía porque entonces alguien se iba a quedar marginado. Yo iría haciendo turnos de parejas, y así todo el mundo tendría con quien luchar.
La mañana pasó muy rápida y fue realmente entretenida. Y estaba realmente contento porque todos obedecieron mis órdenes, incluso Rosalie, que yo me pensaba que iba a ser más difícil, estuvo muy agradable. Desde que había llegado, Rosalie no había estado muy amable conmigo. Pero la entiendo, no debe de ser nada agradable que los vampiros más "poderosos" del mundo se quieran llevar a tus dos hermanos. No la culpo por eso, yo ya no era el mismo de siempre y eso que no estaba siempre con Jasper. Pero yo no quería que sufriera por Edward, y sobre todo por Alice.
Alice P.O.V.
Cuando acabemos de entrenar, más o menos al mediodía, Bella y yo nos quedemos con Jasper tal y como él nos había indicado, mientras los demás se iban a casa o a cazar.
Los tres nos sentemos debajo de la sombra de un árbol, en unas piedras mohosas que había por ahí. Estábamos esperando a la resta del grupo que tenían dones, o sea, Edward.
-¿Ha sido divertido, verdad? –pregunté yo.
-Me lo he pasado genial –respondió Bella con una radiante sonrisa en su rostro-. Ahora vuelvo, un momento, voy a llamar a Jacob para que luego vaya a casa y así le pregunto si se une a nosotros.
-Ally –dijo Jasper una vez Bella se había ido con el teléfono en la mano-, ¿sabes cuándo vendrán los demás?
-Pues…. A ver… Esta noche llegarán Alistair, Charles y Makenna…¡Ah! Y también Vladimir y Steffan. Los demás irán llegando poco a poco.
-Vale cielo –me dijo dándome un beso en la mejilla, muy cerca de la comisura de mis labios.
Al poco rato apareció Edward y pudimos empezar el "entrenamiento de los vampiros con dones", como habíamos decidido llamarlo. Intentemos sacar el máximo partido a nuestros dones para que nos resultaran más útiles el viernes si había alguna batalla.
Cuando acabemos de entrenar, Bella y Edward se fueron a buscar a Nessie y así hablar con los lobos para ver si se quieren unir a nosotros para ayudarnos.
Jasper y yo nos fuimos a casa a descansar un poco, puesto que no íbamos a estar todo el día entrenando. Emmett se llevó a Jasper y a Carlisle de compras de chicos y yo hice lo mismo con mamá y Rosalie. Fue una tarde verdaderamente divertida que me permitió evadirme un poco de la realidad y distraerme. Decidimos no llegar muy tarde a casa porque llegarían algunos refuerzos y al menos tendríamos que saludarles y explicarles el plan y lo que íbamos a hacer.
Por casualidad lleguemos a casa al mismo tiempo que los chicos. Cuando subimos al salón, estaban allí Edward, Bella y Nessie y los lobos.
-Estamos con vosotros –nos dijo Jacob-.
-Gracias –le respondí en señal de agradecimiento.
-¡Claro Alice! –me dijo Seth-. Aunque no lo creas nos caes muy bien, así que haremos lo que sea.
-Muchas gracias –le dije con una de mis mejores sonrisas.
Los lobos, Bella, Edward y Nessie se marcharon porque se hizo tarde, mientras nosotros esperábamos la llegada de nuestros invitados, que se pasarían a saludar y a preguntar qué había que hacer.
Sobre media noche aparecieron Vladimir y Steffan.
-¡Qué rápido habéis llegado! –les dijo Jasper.
-Por supuesto, si es contra los Vulturis nos hace ilusión y todo. A ver, ¿qué hay que hacer?
-Mirad, mañana sobre las nueve empezaremos el entrenamiento conjunto.
-De acuerdo, hasta mañana entonces.
Y se fueron corriendo a través de la oscuridad del bosque. Hasta que al poco rato aparecieron Alistair, Charles y Makenna, con los que mantuvimos prácticamente la misma conversación, aunque Alistair se entretuvo a hablar un rato con Carlisle. Todos estarían listos para el entrenamiento de mañana.
Y así fueron transcurriendo los días, entrenando, recibiendo a los nuevos refuerzos…
Jasper y yo, por las noches hacíamos entrenamientos privados, los dos solos en el bosque. Emmett decía que en realidad íbamos a hacer cosas malas y de adultos. Bueno, en realidad tenía un poco de razón, puesto que no nos íbamos a estar toda la noche entrenando, también debíamos "descansar" un poco y aprovechar que estábamos solos y disfrutar las noches.
Mary y Randall llegaron el miércoles por la mañana a mitad del entrenamiento matutino. Zafrina, Senna y Kachiri llegaron el martes por la noche. Tia, Amun, Benjamin, Kebi, Siobham, Liam y Maggie llegaron todos el jueves por la noche.
El jueves se podría decir que fue el peor día de todos. Porque sumando los nervios de lo que podía suceder al día siguiente, luego el cansancio del entrenamiento y todo, estaba agotada. Bueno, yo y todos.
Jasper y yo, por las noches hacíamos entrenamientos privados, los dos solos en el bosque. Emmett decía que en realidad íbamos a hacer cosas malas y de adultos. Bueno, en realidad tenía un poco de razón, puesto que no nos íbamos a estar toda la noche entrenando, también debíamos "descansar" un poco y aprovechar que estábamos solos.
Cuando se hizo de noche (el jueves), Jasper y yo nos dirigimos a nuestra habitación para intentar descansar un poco, aunque técnicamente no estábamos nada cansados, pero psicológicamente estábamos agotados.
Me tomé una ducha y me tumbé en la cama. Al poco rato Jasper también se tumbó a mi lado.
-¿Estás bien cielo? –me preguntó dándome un abrazo-. Te noto preocupada.
-Sí, sí…Estoy bien Jazzy. Es sólo que…bueno, sí, estoy preocupada por mañana. No veo nada de lo que pueda pasar. Es como si Aro me tuviera bloqueada…o no tiene nada planeado…o no quiere tener nada planeado.
-Ssshh tranquila mi amor…nada va a pasar…
Jasper me cogió por la cintura y me acercó aun más a él. Él y yo estábamos tumbados, él me tenía entre sus brazos y yo tenía la cabeza recostada en su pecho. Estaba realmente cómoda.
-Ya lo sé… aunque lo que no soportaría es perderte –le dije antes de alzar la cabeza para unir mis labios con los suyos. Fue un beso tierno, dulce, sin prisas.
-No sabes cuánto amo estos pequeños momentos a tu lado, Ally.
No respondí, simplemente volví a unir mis labios con los suyos. Quería disfrutar de cada momento con él. Por si acaso. Estar con Jasper es lo mejor que me podía pasar en la vida. Mi vida con él había cambiado mucho, era mucho más feliz. Esos veintiocho años que pasé sin él, fueron un infierno, en comparación. Simplemente no sé qué sería de mi vida sin él. De repente Jasper separó sus labios y me preguntó:
-Ally, ¿en qué estás pensando cielo?
-Pues que no sé qué sería de mi vida sin ti.
-Ally amor, no tienes que pensar en eso. Nunca me voy a separar de tu lado.
Y así fue cómo transcurrió la noche, demostrándole mi amor con él, abrazada al amor de mi vida y esperanzada que el mal presentimiento que tenía no fuera nada malo.
Ésa noche, Bella, Edward y Nessie habían decidido pasar la noche en casa, para estar todos juntos por si había algún imprevisto.
Sobre las cuatro de la madrugada, Jasper estaba leyendo un libro mientras yo pensaba. Decidí salir un poco fuera para despejarme un poco.
-Jasper, voy un rato fuera, ¿vale? Ahora vuelvo.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, no hace falta cariño. Sólo será un momento.
Me acerqué a él y le di un casto beso en los labios. Tras eso, me dirigí hacia fuera.
Había luna llena, y había un paisaje precioso. Noté cómo alguien se acercaba a mí.
-¿No puedes dormir? –me preguntó Edward.
Edward se sentó a mi lado y me pasó su brazo por mis hombros.
-No mucho –le respondí con una sonrisa.
-¿Sabes? Ya hacía un par de días que quería pasar un rato a solas con mi hermanita preferida.
-¿Conmigo? ¿Por qué?
-Pues porque te quiero. ¿Por qué va a ser tontita? Mira, quiero que sepas que nunca voy a permitir que se te lleven, eso ya te lo dije.
-Igualmente hermanito –le dije dándole un beso en la mejilla.
-Además de no permitirlo porque te quiero mucho, no puedo permitir que se nos vaya la pieza que mantiene a esta familia unida.
-Oooh… eso es muy bonito Eddie.
Yo soy la única de la familia a la que Edward permite que le llame Eddie. Ni siquiera Bella le llama así.
-Sí, pero no abuses Ally –me dijo en respuesta a mis pensamientos. Yo sólo le dediqué una sonrisa.
**Visión**
Estábamos todos en el claro por el que aparecerían los Vulturis. Edward y yo estábamos delante, como desafiando. Los demás estaban detrás de nosotros pero Jasper y Emmett eran los que estaban más cerca de nosotros.
-¡Vaya! –dijo Aro-. ¡Mira qué tenemos aquí! La familia Cullen al completo y muy bien acompañada. Alice, seguro que nos viste venir, cada vez me doy cuenta de lo mucho que quiero que te unas a nosotros.
-Pues ves esperando –le respondí.
-Ay Alice, Alice. Aunque no lo quieras, te acabarás uniendo a nosotros.
**Fin de la visión**
-Al fin he visto algo –es lo único que pude decir. Aunque lo que había visto no me había gustado nada en absoluto-.
-A mi tampoco –dijo leyéndome el pensamiento-. Venga Alice, vamos arriba a intentar descansar un poco que dentro de poco habrá que entrenarse y estar listos para la tan "esperada" llegada de los Vulturis. ¿Sobre qué hora pasaba la visión?
-No lo sé… tal vez al mediodía.
Edward me dio la mano y los dos fuimos hacia arriba, a nuestras habitaciones. Edward me dio un beso en la mejilla y yo entré en mi habitación y allí estaba Jasper, todavía leyendo.
-¿Todo bien Ally? –me preguntó-.
-Sí, si claro.
-¿Seguro?
-He tenido una visión. No he visto mucho, pero he visto la llegada de Aro en la que me decía que yo me cabaré uniendo a ellos aunque no quiera.
-No lo permitiré.
Volvimos a abrazarnos hasta que llegó el amanecer.
No tardemos mucho en levantarnos y dirigirnos hacia abajo, donde gran parte de la familia e invitados ja nos estaban esperando.
-¡Buenos días! –saludé a toda la familia. Aunque ya fuera viernes y eso, había que ser optimista-.
-¡Esa es mi hermana! –me dijo Edward después de que él y toda la familia me saludaran, a mí y a Jasper-.
-Escúchenme todos –dijo Carlisle como buen jefe de familia-. A ver, hoy llegan los Vulturis. No sabemos a qué hora van a llegar, así que lo mejor que podemos hacer es ir a cazar para estar fuertes, ¿entendido? No nos tenemos que alejar mucho los unos de los otros, pero más que nada no hay que alejarse de Alice. Ella nos avisará de cuando vendrán y nos podremos dirigir al claro a esperarlos.
-Entendido –dijimos todos al unísono-.
Jasper, Peter, Charlotte y yo nos fuimos los cuatro juntos a cazar, mientras que los demás se fueron a su aire. Estuvimos gran parte de la mañana los cuatro solos, conversando de cómo habían cambiado sus vidas, o cosas sobre sus vidas. Más o menos a las diez de la mañana notemos cómo muchos de nuestros compañeros se acercaban a nosotros, supuse que por la advertencia de Carlisle sobre no alejarse demasiado de mí, para estar todos alerta de la llegada de los Vulturis. A veces me diento como la mujer del tarot o del tiempo. Prediciendo cosas, como la llegada de nuestros queridos Vulturis. Pero realmente estoy muy orgullosa de mi don. No desearía no tenerlo o tener algún otro.
Cuando era cerca de mediodía, tuve una horrible visión.
**Visión**
Era mediodía, nublado. Los Vulturis y toda la guardia se acercaban rápidamente hacia el claro, en el que todos nosotros estábamos esperando. todos iban muy serios excepto Aro, el cual llevaba una sonrisa de oreja a oreja; y Jane, que llevaba en el rostro una maléfica sonrisa propia de una bruja.
**Fin de la visión**
-¡Ya vienen! –les grité a los demás.
Jasper, mientras estaba teniendo la visión, me cogió de la mano para tranquilizarme.
Todos, como estaban cerca de nosotros, se acercaron hasta que estuvimos reunidos.
-Vámonos hacia el claro –dijo Edward señalando hacia la dirección en la que se encontraba el claro del bosque.
Basándose en mi visión y en la cercana llegada de los Vulturis, nos fuimos todos hacia el claro en el que se realizaría el encuentro.
Estábamos todos en el claro del bosque. Estaba nublado, aunque hacía bastante calor. La hierba de debajo de nuestros pies estaba todavía húmeda por el rocío y la humedad de la madrugada. La tensión se notaba en el ambiente.
-Jasper, cielo, ¿puedes calmar un poco el ambiente? –le susurré acercándome a él-.
-Por supuesto.
Al poco rato noté una agradable calma. Con un ambiente mucho más relajado, me vi capaz de intentar ver el futuro para ver qué iba a pasar. Debía intentarlo, quizás Aro ya lo tenía todo planeado y podía ver algo.
**Visión**
Toda mi familia estaba llorando. Nessie estaba llorando desconsoladamente en brazos de Bella. Jasper estaba destrozado, al igual que toda la familia. Todos estaban mal y algunos tenían cara de culpabilidad. No sé a qué se podía deber eso, pero algo malo iba a suceder.
-¿Nos vamos ya? –preguntó Aro-. Quiero llegar pronto a Volterra.
**Fin de la visión**
-Mierda –fue lo único que pude decir, al igual que Edward-.
No, esto no podía ser. Si mi visión no era errónea, mañana uno de nosotros se iba a ir, pero ¿quién?
Los demás nos estaban mirando a Edward y a mí con cara de intriga por saber qué era lo que yo había visto, así que me puse a explicárselo.
-Os he visto a todos llorando y destrozados porque alguien se iba a ir con los Vulturis, ya que Aro preguntó "¿Nos vamos ya?". Lo que pasa es que no sé a quién se debía de referir –les expliqué.
-Pues a nadie –dijo Jasper, pasándome su brazo por encima en actitud protectora-, porque ninguno se va a ir con ellos.
-Eso es indiscutible –dijo Emmett-.
Los Vulturis están a unos doscientos metros y se acercan rápidamente hacia nosotros.
-Ya están aquí –dije-. Un minuto.
Todos se pusieron en fila. Edward y yo nos pusimos delante, ya que era a nosotros a los que iba a buscar. Jasper y Emmett estaban prácticamente a nuestro lado y los demás estaban por detrás de nosotros. Nessie estaba con Jacob, el cual la tenía en brazos para protegerla de cualquier amenaza. A los Vulturis no les iba a hacer ninguna gracia ver a los licántropos por aquí,por eso estaban un poco más alejados, lo suficiente para que ellos no detectaran el olor a perro.
Al poco rato ya los vimos aparecer de entre los árboles, viniendo todos bastante rápido hacia nosotros. Todos llevaban una cara muy seria y desafiadora, todos excepto Aro, que llevaba una "sonrisa" en el rostro. Jane llevaba una cara maléfica, realmente parecía una bruja.
-¡Vaya! –dijo Aro-. ¡Mira qué tenemos aquí! La familia Cullen al completo y muy, muy bien acompañada. Alice, seguro que nos viste venir, cada vez me doy cuenta de lo mucho que quiero que te unas a nosotros.
-Pues ves esperando –le respondí.
Todo estaba sucediendo exactamente como en mi visión, espero que la última no se cumpliese.
-Ay Alice, Alice. Aunque no lo quieras, te acabarás uniendo a nosotros –me dijo sin quitar esa horrenda sonrisa de su cara-. Supongo que ya sabes por qué hemos venido.
-Sí, y que sepas que no te vas a salir con la tuya –le dije con cara de enfadada-.
-Hahahahaha –empezó a reír Aro-. Ay Alice…qué linda que eres… vas a destacar bastante en nuestra guardia, no sólo por tu don, sino por tu alegría y tu buen sentido del humor.
-¿Realmente te crees que si por cualquier cosa me uniera a ti, iba a ser la misma Alice que soy ahora? ¿De verdad te crees que estaría feliz?
-Con el paso del tiempo estoy seguro de que sí, Alice –me contestó Aro-. Bueno, y cambiando de tema por un segundo, ¡Carlisle! ¡Amigo! ¿Cómo va todo? –le preguntó acercándose un poco a mi padre-.
-Iría mejor si sólo hubieras venido de visita y no a llevarte a ninguno de mis hijos –dijo Carlisle con el semblante completamente serio-.
-¿Tus hijos? –preguntó extrañado Aro. Miró a Marco-. ¿Tan fuerte es su relación?
-Tienen una relación muy fuerte entre todos. Realmente parecen una familia. Y muy unida por cierto, por lo que siento se quieren tanto que serían capaces de dar la vida para salvar a la familia –explicó Marco a Aro-.
-¿Cada uno de ellos?
-Cada uno de ellos.
-Sorprendente. Carlisle, veo que tus hijos te quieren muchísimo –dijo Aro quedándose pensativo durante unos segundos mientras fruncía el ceño-. Bueno, y volviendo al tema por el que hemos venido aquí y aprovechando que estamos todos entre familia:
¿Quién quiere venirse a Volterra con el tío Aro?
¿Hola? Acepto (porque me lo merezco) tomatazos, silbidos y de todo… Emmm..no sé de cuántas maneras disculparme por este enoooooorme retraso… como ya les dije tuve mucha faena en el instituto y no tenía tiempo para escribir esta historia. Ya sé que deberá pensar : ¿Y sí tuviste tiempo para las demás historias? Pues sí porque son adaptaciones que aunque tengo que escribirlas yo no tengo que pensar tanto ni estar inspirada ni nada..que es lo que más me ha faltado a mí, INSPIRACIÓN.
Pero bueno, ya vuelvo a estar aquí, ahora JURO que no volveré a desaparecer y ya estoy trabajando en el nuevo capi que estará publicado antes de una semana (espero, porque mi mamá me quitó el portátil y no tengo tanto tiempo pero tengo que compensarlas jajaja ;P)
Bueno, una vez más agradezco muchiiisimo sus reviews, sus alertas y favoritos ;D
Gracias a todas ;D
Besos,
Christina.
P.D.: de nuevo: PERDON xD
