-Un café para la señorita Annabeth, un frapuccino de caramelo para la señorita Percy ... - dijo la cajera mientras anotaba sus pedidos antes de sonreírle coqueta a Apollo - y para el chico guapo ... ¿Qué le puedo ofrecer?
Percy alzó una ceja molesta cuando la cajera se quedó mirando a su novio más del tiempo que exige la buena educación y la obvia insinuación. Annabeth lo notó y retuvo una carcajada.
-Lo mismo que ella - dijo el dios sonriéndole divertido a Percy, notando también sus obvios celos.
-Muy bien - dijo la cajera un poco decepcionada por su falta de atención, pero no por eso, por mayor molestia de Percy. - Y a nombre de ...
-Apollo - dijo tomando la mano de tu novia reteniendo una carcajada al igual que Annabeth. Usualmente, de los dos, Apollo era el celoso, por lo que se puede ver a Percy.
-Lindo nombre - la cajera realmente no se rendía. Apollo, viendo como Percy llegó a un punto de arrojar sobre la chica, dio un simple gracias y dijo que Annabeth pagara la orden en el tiempo que se tiene una novia y una mesa que no tiene lugar. Los pasos de las calles de Nueva York.
- ¿Estás enojada? - Se ha presentado con Apollo junto a ella y se ha mostrado un brazo en el espaldar de su silla.
- ¿Debería? - Consultado de vuelta mirándolo.
-No - dijo él.
-Pues entonces no lo estoy.
- ¿En verdad te pusiste celosa por esa chica que no llega ni a los talones, mi amor? - Apollo sonrió en grande.
- ¿Celosa? ¿Yo? - Percy bufó como si no hubiera nada más ridículo - ¡por supuesto que no!
-Si, como no - Annabeth llegó con una bandeja para los cafés y se sentó frente a ellos mientras se unía a la conversación. - Estabas a punto de lanzarte sobre ella, Percy.
-Así que no es cierto - negó la hija del mar - yo no soy celosa.
- ¿Ni siquiera te diga que escribió su número y su nombre en una de las servilletas? - Prepara tu mejor amiga.
- ¿Qué esa perra hizo qué? - Percibió rápidamente la servilleta que Annabeth señalaba y cuando vio que era verdad con sus ojos centellearon con furia y celos. - ¿Pero que se cree?
-Hey, mira - Apollo le quitó la servilleta, y después de que no hay ningún mortal estar mirando, la incineró en sus manos. - ¿Qué tal? Ya no hay como comunicarnos con ella.
-Más te valía no intentarlo - amenazó a Percy apartándose el pelo de la cara. - Aunque para asegurarnos, podrías hacer lo mismo que hiciste con la servilleta ... en ella.
Apollo y Annabeth se echaron a reír.
-No es gracioso, hablo en serio. - dijo molesta Percy.
-Lo sabemos, amor. - dijo el dios besándola en la vida mientras Annabeth sacaba un cuaderno y un lápiz de su mochila y comenzó a dibujar unos planos, ignorando deliberadamente a la pareja. - Pero no tienes que preocuparte, solo recuerda con quien estoy. Confía en mí.
Percy le miró a los ojos y lentamente comenzó a calmar. Suspiró y se acercó para darle un beso a la mejilla.
-Perdón por la escena, amor. - dijo avergonzada por su comportamiento, aunque no lo demostró.
-Bueno, la cantidad de veces que te monté esas mismas escenas ... No tengo derecho alguno a quejarme. - Se encogió de hombros y quiso un mecanismo de pelo de la cara de su novia.
-Creo que debemos trabajar en eso. - rio Percy acercando su silla a la de él y apoyando la cabeza en su hombro.
-Tenemos tiempo para eso. - dijo Apolo por una mano en su pierna con cariño. - ¿Qué haces, Annabeth?
-Estaba haciendo un plano para uno de los templos. - contestó ella dejando de dibujar y empujando el cuaderno en su dirección a través de la mesa. - ¿Qué opinan?
...
Semanas después en el Campamento Mestizo…
...
-Eres un poco inútil para esto, la verdad - dijo Percy agachándose para esquivar a débil estocada del hijo de Ares.
-Contra los oponentes como tú ¿Quién no es inútil? Llevas entrenando, ¿Cuánto? ¿Tres, cuatro años? Es probable que la furia corra por sus venas.
-Casi cinco. - Percy le miró suspirando y con el ceño fruncido. - ¿Qué no eres hijo de Ares? ¡Se supone que la guerra está en tu sangre, se supone que no deberías haber ganado en los últimos seis días!
Shane Conratt se quedó en blanco. ¿Qué se supone que debería decir? ¿Lo siento, Percy, me quedé mirándote como en un idioma cuando hiciste esas cosas y no me encontré con mis manos con la excusa de que tienes más experiencia que yo?
Percy le miró exasperada y furiosa.
-Toma tus cosas y vete. Vuelve aquí cuando sepas bloquear una estocada. - Se irguió con molestia. - Dile a Clarisse que quiero entrenar con ella.
Percibió su botella de agua, volvió a poner su espada en su forma de bolígrafo y se fue de ahí.
...
- ¿Y cómo van los entrenamientos con ese hijo de Ares? - Se la ha pedido Annabeth masticando su hamburguesa. - Oí que ayer te negaste a reemplazar a Clarisse y entrenarlo en lucha libre.
Clarisse había ido junto a Chris a visitar a la señora La calle.
-Ese chico es horrible, listilla. - Percy suspiró y jugueteó con una papa frita. - Cada duelo que tenemos en la lucha de espadas se pierde por quedarse mirándome como idiota.
-Vamos, sesos de alga, no puede ser tan malo. Llegó hace dos semanas y tiene catorce años. - Annabeth deshizo su desordenada coleta y la hizo de nuevo.
-Tiene membrillo. - la corrigió su mejor amiga - ¡Y ahora tengo una lección con él! No resistiré. Además, no tengo mucha paciencia últimamente. No me siento muy bien.
- ¿Estás enferma o algo? - Le pregunté a Annabeth preocupada, la verdad es que ella también tenía algo raro en su amiga. Estaba poco irritado y constantemente irritable, pero no se explicaba por qué. Todo el viento en popa y hasta la misma Percy lo admitía. La relación con Apolo era cada vez mejor, los dioses estaban cumpliendo con la promesa de reconocer a sus hijos, las cabañas se construyeron con éxito y no había guerras que luchar.
-Quizás es el comienzo de una queja - dijo Percy no muy convencida, ella en raras ocasiones se enfermó porque el sistema inmunológico de los semidioses fue muchísimo más resistente que el de un simple mortal, de hecho, podría contar con los dedos de una mano Las veces que se había enfermado de verdad. - Mañana si tengo tiempo en el lugar de la vida.
-Dímelo a mí. - bufé Annabeth poniéndose de pie junto a Percy, su hora de descanso había terminado - Parezco una maestra mortal enseñándole el griego antiguo a un grupo de niños. ¿Por qué no me dejaron las clases individuales? La vida me era mucho más fácil entonces.
Percy rio y le pasó un brazo por los hombros.
-Ya pasara, chica lista. Nos quedan tres semanas de libertad antes de volver al coche ... eh, la escuela - Annabeth rodó los ojos y el dio un codazo.
- ¡La escuela no es una cárcel, cerebro de algas!
- ¡Pues para mi si! ¡Es la peor y más horrible cárcel! - se quejó Percy sin darse cuenta de quien ha aparecido a su lado.
- ¿De qué cárcel hablan? - Ambas semidiosas pegaron un respingo y se giraron a toda velocidad.
- ¡Apolo! - exclamó Annabeth al tiempo que Percy decía: - ¡No vuelvas a asustarme así!
-Lo siento - dijo el dios sonriendo divertido dejando en claro que no lo hice en lo más mínimo.
-Bueno, yo los dejo. Tengo una clase que dar… - Annabeth se despidió de ambos y se fue corriendo.
-Me agrada that girl - declaró Apollo sonriéndole a su novia mientras la abrazaba por la cintura.
-Es bastante genial - admitió la pelinegra correspondiendo su sonrisa y mirándolo curiosa - ¿Qué haces aquí? Creí que vendrías en la noche.
-Iba a hacerlo, pero encontré una hora libre y una vid a verte. - dijo encogiéndose de hombros.
- ¿Conseguiste una hora libre justo cuando ya termino la mía? - Previamente divertida.
-Quiero ver como entrenas a esos niños - reconoció su novio.
-Ya lo noté. - dijo sonriendo antes de su rostro en una mueca adorable en la opinión de Apolo que no se resistió y dio un beso en cada mejilla. - Tengo clases con un hijo de Ares que llegó hace unas semanas.
-Y eso es malo por… - Apollo dejó la frase en el aire para que la chica la completara.
- ¡Pues que no puedo enseñarle nada, amor, cada vez que se pierda, aunque lo único que se hace es mover un poco la espada! ¡Esta toda la clase se ha centrado en mi idioma!
-De acuerdo, ahora quiero conocer a ese niño - Apollo perdió su sonrisa y entrecerró los ojos. - Y enseñarle un poco de modales…
- ¡Mi amor! - exclamó Percy interrumpiéndolo.
- ¿What? - Se hizo el inocente, aunque por dentro hervía. Ya tenía bastante con esos mortales que estaban enamorados de su libro.
-Nada - suspiró Percy sin querer hablar por culpa de la molestia en su cabeza.
- ¿Estás bien, mi amor? - preguntó Apollo sorprendido. Percy siempre le paraba los pies si considera que estaba pasando, y su tono en el interrumpirlo dejó en claro que así había sido. ¿Por qué esa repentina rendición?
-Solo vamos a esa clase - Percy lo tomó de la mano y lo guio hasta la arena del entrenamiento. - Me duele la cabeza y es mi última clase antes que vaya a supervisar la construcción de las cabinas.
Apollo frunció el ceño dejándose arrastrar. Sin que Percy lo notara hizo un chequeo de su salud al momento. Su presión arterial era un poco bajo, pero nada de lo que estaba preocupado, se estabilizaría en el momento en que dejara de caminar. No tenía fiebre, ni ningún principio de queja. No tenía problemas con el azúcar en su sangre. ¿Qué le pasaba entonces?
- ¡Shane! - despertó de su estado de ensoñación ante el grito de Percy, el cual iba dirigido a… un mini Ares, no había otra manera de describirlo. Mismo pelo castaño rojizo, mismos rasgos toscos. La única diferencia clara era que la constante mueca de Ares, que no estaba presente en la cara de ese niño, que tenía una cita o quince años.
- ¡Aquí estoy! – exclamó el niño corriendo hasta estar frente a ellos, pero Apollo notó que en ningún momento le había dirigido la mirada, porque estaba muy ocupado mirando a su Percy con entusiasmo… y algo más. Bufo internamente. Novato.
- ¿Listo para la clase de hoy? – preguntó resignada Percy mientras Apollo se iba a sentar en las gradas para presenciar a la clase.
…
- ¿Papá? – preguntó Will Solace acercándose a donde Apollo estaba.
-Hola, hijo – saludo con alegría el dios. - ¿Cómo estás?
-Muy bien – sonrió el chico - ¿Qué haces aquí? Usualmente vienes más tarde.
-Tenia un rato libre y vine a verlos. – dijo Apollo mirando a Percy enseñarle al niño como bloquear una estocada.
-O más bien, vienes a ver a Percy – señaló Will divertido. Apollo se encogió de hombros. ¿Para qué negarlo? – ¿Sabes? Sospecho que ese chico siente algo por Percy.
-No eres el único - Apollo frunció el ceño molesto por la mirada que el chico le lanzaba a su novia en ese momento.
-De todas las formas - Continuará Voluntariamente. Es divertido ver al chico ser rechazado inconscientemente por ella.
- ¿Ha intentado algo? - Apolo con los ojos arrepentidos más oscuros. Se lo notó, pero no hizo ningún comentario.
-Que yo sepa no. Y si fuera a intentarlo acabaría igual que ese mortal que trato de sobrepasarse con ella. Oí que terminó por romper su nariz - el rubio semidios sonrió al ver como su padre comenzó a responder.
-Si, le dio un golpe bastante fuerte - sus ojos centellearon con orgullo mientras volvimos a ver a su novia.
- ¿Qué hay de esa mortal que trato de coquetearte? - Preguntó Will - Annabeth me dijo que Percy por poco y va a golpearla.
Apollo volvió a reír.
-Si, pobre chica. - Recordó ese momento con la diversión.
- ¿Te digo algo, papá? Yo vine a ver a Percy también. - Admisión Will después de un momento de silencio.
- ¿Oh yes? - ¿El dios curioso? - ¿Pasó algo?
-Annabeth me dijo que lo que había buscado un chequeo médico, pero ya que estas aquí ... - dijo Will haciendo un gesto hacia Percy.
-Ya le hice one - Apollo recordó su extraño comportamiento - No tiene nada, está en perfecto estado de salud.
- ¿Entonces por qué se siente tan mal? - Se preguntará Hasta que se produzca una posibilidad. - No puede ser ... ¿O sí?
- ¿Estás bien, Will? - Apolo se presentó, su hijo había palidecido de la nada.
-Si, sí. - Apollo no le creyó ni por segundo - ¿Ya terminaron?
...
-Ha mejorado - admitió a Percy cuando acabaron. - Estás un poco menos desconcentrado.
- ¿Quién es ese chico de ahí? - ¿Ha dicho Shane?
Percy se mostró molesta hasta que vio a quien se refiere, entonces su mirada se suavizó y una sonrisa floreció en su rostro. Shane lo notó y no le gustó para nada.
-Es Apolo, el dios del sol. ¡Adiós, Shane, nos vemos la próxima clase! - dijo caminando hacia las gradas donde su novio charlaba con Will. El hijo de Ares palideció. Había sido escuchado que era normal ver al dios del sol pasearse por el campamento al ser el novio de una campista, pero no se había encontrado el mismo día.
- ¿Ya terminaron? - Se preguntará cuando se vean un acercar a Percy.
-Así es - sonrió ella sentándose en el regazo de su novio. - ¿Qué tal todo?
-Muy bien - dijo Apollo abrazándola por la cintura. A lo lejos, Shane se había quedado de piedra, y cuando pudo reaccionar, salió corriendo de allí. - Aunque va a haber tenido algo raro.
-No es nada - dijo el semidios sacudiendo la cabeza.
-Si tu lo dices. - Sonrió Apollo. - De todos los modos, ya debo irme. Vendré más tarde.
-Pues mas tarde nos vemos - Dijo Percy parándose de un salto y haciendo una ligera mueca que por suerte nadie notó.
-Nos vemos - Apollo sonrió y esperó hasta que Will y Percy apartaran la vista para irse.
- ¿Qué te paso en el brazo? - Se le preguntará cuando su padre se fue.
-Sólo es una herida. - le mostró Percy. Era, sin embargo, nada grave. Violará su oportunidad.
-Lo es, pero será mejor que vayamos a la enfermería. Te manchaste toda y los baños están en la reconstrucción después de esa broma de los Stolls. Además, me dijo que estabas necesitando un chequeo médico. - dijo guiándola a la enfermería.
-Annabeth debería aprender a cerrar la boca. - Resopló a Percy siguiéndolo a regañadientes.
Una vez en la enfermería Terminará de curar la herida y limpiará la sangre fresca con un gas absorbente y un algodón para limpiar la seca. A continuación, pasó a hacer un total chequeo médico. La luz de una linterna, su temperatura arterial, su presión arterial, y sus pulmones estaban ventilando bien ... y otro par de cosas que Percy no se molestó en el sentido. Si hubiera estado más atenta, habría visto como Se guardaría la gasa absorbente con su sangre en una bolsa hermética.
- ¿Y qué tal estoy, Doc? - dijo Percy bajando de un salto de la camilla. Sí, no, no se hubiera atrapado.
-Ten cuidado - le advirtió el hijo de Apolo, pensando en una rápida excusa para su estado, no se puede decir de sus sospechas aún. - Tienes la presión un poco baja. Relájate un poco, tomate las cosas con más calma y estarás mejor.
-Bueno, si era solo eso… - Percy rodó los ojos. - ¿Dices que solo debo tomarme un descanso y ya?
-Por ahora - dijo Will suspirando - Debes cuidarte más que nunca, Percy, no queremos que tu presión baje aún más y comiences a enfermarte de verdad.
-Mmm-Hmm - acordó Percy tomando una camiseta limpia de uno de los estantes. - Me cambiaré la camiseta e iré a supervisar la construcción. No te preocupes, me tomaré las cosas con calma.
-Así que espero - sonrió el rubio mientras percibe el baño de la enfermería. - Ven mañana a eso de las cuatro y veremos que tal.
- ¡Como digas! - Le gritó ella desde el baño.
...
- ¿Ya te sientes mejor? - Aprendió Apolo apareciendo de la nada y abrazándola por la espalda mientras todos caminaban hacia la fogata.
-Así es. Will me dijo que me tomara las cosas con calma y la verdad es que funcionó. - dijo dándosela. - Me siento muchísimo mejor.
-Eso es bueno - dijo Apollo inclinándose para besarla.
-Oye, Per ... - Shane se cortó una palabra mediática ... cy.
La pareja se separó y apoloó con el niño y la niña, mientras que en la espalda de Percy, en los puños.
- ¿Qué quieres, Shane? - Consultó Percy suspirando al tiempo que rogaba la paciencia.
-Es sólo que no te vi en la fogata. - dijo el hijo de Ares. - Lamento si interrumpí algo.
-Estás perdonado si das media vuelta y nos dejas seguir con lo que estamos. - dijo Apollo sonriendo y atrayendo a Percy aún más cerca de él.
-Sí, sí, por supuesto, mi señor - más rápido que la mayoría esperaría, Shane se fue corriendo hacia la fogata.
-No era necesario que te asustaras de esa forma, amor- pero a pesar de sus palabras, Percy estaba riendo.
- ¿Quién dijo que lo estaba asustando? - recibió Apollo con inocencia justo antes de retomar lo que había estado haciendo antes de que los interrumpieran.
- ¿Te quedas esta noche? - preguntó Percy cuando se separaron.
Apollo suspiró.
-Me encantaría, pero ya sabes como está mi padre. Está tan molesto que exige que todos los dioses están en el Olimpo antes de los diez. - Percy rodó los ojos - Ya me ha quitado muchas veces diciendo que voy a estar en el palacio submarino de tu padre toda la noche cuando en realidad me quedo contigo. Pero hoy el tío se quedó en el Olimpo, así como mi amor, que no puedo poner excusas.
Percy hizo un puchero.
-Bueno, pues supongo que tendremos que conformar con estar contigo lo que queda antes de irte. - La hija del mar lo guio hacia la playa. - Todos están en la fogata, vamos a pasar un rato.
-Amo cuando te pones así de divertida - rio el dios del sol abrazándola a su costado.
-Amas todo de mi - dijo Percy sonriendo con falsa arrogancia.
-Tienes razón, también demasiado, absolutamente todo de ti. - Se admitió como si nada. Percy sonrió y le dio un beso en la mandíbula.
-Yo también te amo - dijo pegándose aun mas a él. Ahora fue el turno de Apollo para sonreír. Jamás se cansaría de escuchar esas palabras que antes eran un sueño para él. - ¿Te quedarás mañana?
-Haré lo posible - respondió tranquilamente.
Pero esa mañana no ocurrió, porque esa misma noche Percy desapareció. Y no la volvió a ver en muchos meses.
...
Tres días después.
...
Will estaba sentado en una de las cámaras de la enfermería con un sobre en sus manos. Mientras que Annabeth y Butch iban por esos nuevos campistas, él había ido a un laboratorio de Nueva York, donde trabajaba la madre de una de sus hermanas para recoger un examen. No había querido abrirlo allí y no quería abrirlo ahora. No tenía el valor.
Suspiró.
¿Qué haría en caso de que el resultado fuera el esperado? ¡Percy no estaba!
¿Qué les diría a los campistas?
¿Qué le diría a Annabeth?
¿Un Quirón?
¡A su padre! ¿Qué Hades le diría a su papá?
Soltó otro suspiro mientras se armaba de valor. Abrió el sobre y sacó la hoja del examen.
NOMBRE: PERSONA NEREA JACKSON
IDENTIFICACIÓN:
MEDICO: DRA. MAIA GOLDEN
INGRESADO: 20 de enero de 20XX
FINALIZADO: 23 de enero de 20XX.
Prueba Resultado
HCG SUB-BETA EN SANGRE POSITIVO
(Prueba de embarazo)
¡Mierda!
