ok hay niveles de descaro y durar casi 6 meses sin publicar, lo siento enserio pero no tuve tiempo de vivir este semestre O-O, entiéndase deshonor a mi, a mi familia y a mi vaca.

en todo caso traigo un capitulo mas de esta historia que espero les guste, este iba a ser el capitulo final pero decidí cortarlo para poder actualizar un poco antes, y si todo funciona el ultimo capitulo estará la próxima semana. si siguen leyendo esta historia a pesar de mi monumental descaro gracias enserio, sobre todo gracias a quienes la han leído desde que comencé su publicación. sin mas preámbulo espero que la disfruten.


Manami deslizo la puerta del laboratorio de la escuela, dejando que la luminosidad que se filtraba por las ventanas la cegara por un momento.

¡Manami chan¡ – dijo una animada voz desde una de las elevadas mesas del laboratorio

Satoshi senpai – contesto ella con un discreto movimiento de cabeza – buenas tardes.

El chico sonreía afectuosamente desde su mesa de laboratorio mientras la observaba organizar sus cosas en otro modulo.

Como de costumbre eres la primera en llegar, manami chan ¿a que planeas dedicarte hoy?

Debo llenar los reportes de los experimentos de la semana pasada antes de poder dedicarme a nada nuevo, pero sigo enfrascada en mi proyecto personal por ahora.

Ha ¿esa sustancia rara de la que hablabas? Quizá no sea te muy útil para tu currículo pero puedes hacer como quieras, después de todo el club de química da mucha libertad a sus miembros en esta escuela.

Si, esa es una de las razones por las que al final opte por la preparatoria aoba, aun así creo que hoy me iré temprano, en cuanto termine los reportes.

Ara, eso es inusual manami chan, por regla general eres también la última en abandonar el laboratorio.

Manami sonrió educadamente mientras organizaba los formatos que se disponía a rellenar. El joven se sonrojo discretamente desde su mesa de trabajo al otro lado del laboratorio, ella era así siempre, mucho más misteriosa de lo que su simple apariencia indicaba. Había conocido a manami el año anterior cuando trabajaba de medio tiempo en la tienda de suministros químicos de su tío. Ella se encargaba de comprar los materiales para el laboratorio de su escuela, los cuales cabe decir eran la lista más extravagante con al que él se hubiera topado, algunas sustancias incluso podían ser realmente letales. Él había notado al instante que ella era una amante del conocimiento, justo como el y quizá esto en particular fuese lo que lo hizo fijarse en ella más detenidamente para empezar.

Lo había encantado la delicadeza de sus facciones y sus tímidos movimientos, sumado a una resolución oculta, la cual a estas alturas el mismo no lograba definir, casi podía decirse que había sido amor a primera vista en su caso. Él había considerado sinceramente una victoria el que ella eligiera la misma preparatoria a la que el asistía como su primera elección, pero claro quizá el excelente currículo de ciencias había motivado esta decisión más que su presencia. Después de un rato suspiro levente, aun recordaba el día en que se armó de valor para confesarle sus sentimientos, hace casi un año cuando ella era aún estudiante de secundaria.

Entre tanto mientras rellenaba mecánicamente los formatos de observaciones ella se sumergía en sus recuerdos.

Aquella tarde, hace casi un año, el sol se había ocultado y manami se sentía inusualmente cansada y adormilada, había trabajado toda la tarde como de costumbre en el laboratorio secreto y estaba por dar concluido aquel día, pero antes de decidirse pensó que lo mejor sería probar las dos mezclas que finalmente se encontraban listas. Perezosamente se estiro y llamo como de costumbre a su compañero, quien se hallaba recostado en un nicho de piedra al otro lado de la cueva. Llevaba dos semanas trabajando en los venenos a base de lavanda roja silvestre y mandrágora, extrayendo los componentes básicos y conjugándolos con diferentes sustancias.

Karma también lucia cansado aquella tarde, mientras manami cortaba delicadamente dos trozos de tentáculo el pelirrojo bostezo perezosamente, cuidando que esta vez el trozo de carne amarillo que se retorcía en las pinzas no escapara.

Quizá solo pueda usar este tentáculo par pruebas más – suspiro ella antes de probar las mezclas – espero que encuentre el veneno adecuado pronto.

Por su observación era claro que ella no esperaba que ese veneno en específico funcionara, solo esperaba obtener los avances suficientes como para decantarse hacia una gama más amplia de mezclas basadas en la que tuviera el resultado más cercano al éxito. Por eso cuando dejó caer una gota de la sustancia carmesí sobre el pedazo de tentáculo que se agitaba incesantemente alrededor del alfiler observo con desinterés inicial el resultado, después se froto los ojos como si no pudiera creer lo que veía, su sueño se desvaneció en el acto.

Sus ojos color lavanda se abrieron y se acercó a examinar el inerte trozo de carne que yacía en la tabla. No se movía en lo absoluto, no había un rastro de vida en ese trozo de tentáculo al compararlo con la muestra vecina, que aún se agitaba tras haber cambiado de color hasta adquirir una tonalidad naranja, realizo observaciones mas detenidas movida por una súbita agitación, no había duda alguna. Incrédula había levantado su mirada a su compañero, quien parecía examinar con mayor detenimiento la reacción de la propia manami, en espera de un veredicto sobre el experimento. El rostro de sorpresa de la chica parecía ser toda la respuesta que necesitaba, y ella misma se había quedado sin habla.

Ha funcionado? – dijo el chico tras unos instantes de tenso silencio, mientras contenía su emoción

Ante esto ella se había limitado a asentir maquinalmente con su cabeza. Aun aturdida por el resultado, vio la reacción del chico como si corriera en cámara lenta. Coloco impasiblemente el tentáculo en el frasco que lo contenía y lo cerro cuidadosamente. Hasta ese momento ella no había podido registrar reacción alguna del chico hasta que sintió una vez más los ya conocidos y cálidos brazos que la rodeaban y la amable voz que decía:

Gran trabajo manami, sabía que lo lograrías.

Como de costumbre la sorpresa fue la primera emoción que se apodero de la chica, sacándola de súbito de la sensación de atemporalidad que la rodeaba, seguida de una emoción nueva para ella hasta entonces. Sintió una profunda pero calma alegría que se apoderaba de ella, como si nada pudiese entrar en ese círculo que los separaba a ella y a karma del resto del mundo, se sintió segura, se sintió capaz de todo, y sin darse cuenta sus brazos rodearon a su vez al chico, que no la soltó ni por un segundo.

Gracias karma kun, no lo hubiera logrado sin tu ayuda.

Eres la única que merece el mérito aquí Okuda san, ahora mereces descansar, déjame el resto a mí.

Ella simplemente asintió, se sentía verdaderamente feliz en ese momento, todo su trabajo, todos esos meses dedicada a esa única sustancia, finalmente habían dado resultado. Aún tenía que dedicar mucho tiempo al estudio de la sustancia en sí, cual es la vía de absorción más óptima, cuál es su configuración química específica, que podría neutralizarla; pero todo eso vendría después, ella estaba feliz por su éxito justo ahora y por la cercanía del chico que la había apoyado en la búsqueda incansable de ese líquido rojo que yacía sobre la mesa.

Por su parte karma se había visto enviado desde su aletargamiento previo hacia un torbellino de emociones inesperado, inicialmente lo embargo la más profunda alegría que lo empujo a abrazar, lleno de emoción, a la razón de esta; pero luego fue trágicamente consiente de un hecho que en su mente había evitado hasta ese momento "el fin se acercaba". Él se había hecho una promesa a sí mismo, en cuanto mataran a koro sensei se alejaría de manami, por el bien de ella, y por el bien de sí mismo; con el tiempo había descubierto que el dolor de ser dejado es incluso peor que el de abandonar a alguien, no quería arriesgarse a que ella lo abandonara un día, podría soportarlo de cualquier persona excepto de ella. Temeroso de que sus emociones se tradujeran en su rostro solo atino sostener con fuerza la delicada figura de la chica frente a él, mientras esperaba regresar a su usualmente neutra sonrisa.

Casi había logrado dominar su corazón cuando algo inesperado lo asalto, ella también lo estaba abrazando. Manami estaba avergonzada como de costumbre, pero no se alejaba de él, no lo apartaba, por un segundo fue tan feliz que la abrazo con aun más fuerza, diciéndose a sí mismo que esta sería la última vez que tendría tal indulgencia consigo mismo, una despedida, incluso si el plan fallaba, su fachada seria descubierta y ya no tendría más razones para trabajar con manami, no importa cuánto deseara hacerlo, por eso se aseguraría de no desperdiciar los esfuerzos de manami hasta ahora, haría el mejor plan de todos, haría una trampa de un nivel tal que koro sensei jamás vería venir tal impacto, lo haría por ella, sería su regalo de despedida para agradecerle que se quedara a su lado hasta ahora, que no se hubiera alejado de él, que aquella noche no hubiera dudado en tomar su mano y correr por el muelle, por haberle mostrado algo tan hermoso como el amor, incluso si justo ahora esa misma emoción lo atormentaba incansablemente.

Porque la amaba realmente se aseguraría de no traerle más desgracias de las necesarias, su afecto seguiría creciendo de forma incontrolable si permanecía a su lado, él lo sabía, era como un rosal abandonado sobre tierra fértil, solo crecería hasta rodearla más y más hundiendo sus espinas en el corazón de manami, sin dar jamás una sola flor. La protegería, era todo lo que podía hacer por la chica que amaba, después de todo, mientras el no estuviera cerca ella podría encontrar a alguien más apropiado, alguien que fuera menos peligroso que el temible Akabane karma, no es así?

Después de unos minutos el chico consiguió obligarse a separe de manami y recomponiendo su mejor sonrisa dijo:

Te invito a cenar, Okuda san. Desde mañana me dedicare a planear nuestra estrategia, así que esta será la última vez, desde ahora seremos especialmente cuidadosos y trabajaremos solo por mensajes si?

Manami se sintió sobresaltada por el cambio que sintió en el pelirrojo en ese momento, mientras la estaba abrazando ella pudo sentir una mezcla de emociones desde el, una mezcla de alegría, tristeza y resolución, ella misma no sabría explicar cómo pudo sentir todo esto de tan cortos instantes, pero la verdad era que lo había sentido y no sabía decir si aquella sonrisa ensayada que él le mostraba ahora podía relacionarse en algo con tan intenso flujo de emociones.

Cuando fue consiente de este pensamiento se sintió francamente tonta, no era posible tener tal percepción de las emociones de una persona o sí?, más importante aún se sintió morir de vergüenza cuando fue consciente de que una vez más el la había abrazado de esa forma, y más aún que ella le había correspondido, debía ser el sueño nublando su juicio, en definitiva nada más que su imaginación dejándose llevar. Que más podía hacer que su resolución de ocultar su amor por el chico flaqueara de forma tan patética? Su objetivo era proteger la amistad que había logrado construir, era consiente de no poder aspirar a nada más.

Por eso su respuesta inicialmente busco esconder su propia vergüenza. Un asentimiento de cabeza con media sonrisa y ella apresurándose a guardar los utensilios de laboratorio, el veneno y las anotaciones. Se sentía realmente cansada, estaba muy confundida y a la vez demasiado feliz como para pensar a profundidad en nada, en ese momento en su cabeza había solo una gran idea que abarcaba todo su pensamiento. Lo había conseguido, el veneno definitivo era una realidad. Como informe mezcla de ideas esta se mantuvo en su lugar mientas cenaba junto a su compañero, como de costumbre en el café del distrito comercial, y batallaba por mantenerse consiente.

Pero una única inseguridad se movía en ese momento en su cabeza tan llena de todo, era una ínfima cantidad de preocupación comparada con toda la alegría que sentía, pero estaba presente. Karma no había sonreído sinceramente ni una vez en toda la tarde. Para él era usual usar una insulsa sonrisa como tapadera de sus emociones, pero no frente a manami, para ella se había convertido en un hábito durante esas semanas ver una sonrisa diferente, una sonrisa que no dejaba lugar a dudas que él era feliz en ese momento, o que se sentía enojado o aburrido. Era cierto que era reservado, pero manami había notado que cuando estaban solo los dos el bajaba un poco la guardia. Fue este pensamiento el que escapo de la boca de manami cuando , después de cenar sentados uno al lado del otro en un vagón de metro casi vacío, ella comenzó a quedarse dormida, sintió en un instante como si todo el cansancio de aquellas noches trabajando hasta muy tarde, todo el esfuerzo mental de la investigación, el esfuerzo físico de los entrenamientos, la alcanzara de repente y recostada en el hombro de su compañero comenzó a cabecear, y mientras se deslizaba en la oscuridad de un corto sueño de su boca salió algo que ella no recordaría después, pero que el repasaría una y otra vez, preguntándose por su significado.

Estoy feliz de haber completado el veneno, pero extraño la sonrisa de karma kun, la sonrisa de verdad de karma kun me gusta mucho.

Ella se quedó dormida después de eso y el chico, francamente impactado se alegró de que no hubiera nadie lo suficientemente cerca como para ver el sonrojo que ahora tenía en su rostro.


espero que lo hayan disfrutado, tengan una linda semana n-n

postdata, la segunda temporada de assasination classroom arranca esta temporada *-* q emocion