N/A: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados en esta historia sin fines de lucro.


13. despertando de la pesadilla.



Algo me dice que ya no volverás

Estoy seguro que esta vez

No abra marcha atrás

Después de todo fui yo a decirte que no

Sabes bien que no es cierto

Estoy muriendo por dentro

Y ahora es que me doy cuenta

Que sin ti no soy nada

He perdido las fuerzas

He perdido las ganas

He intentado encontrarte

En otras personas

No es igual

No es lo mismo

Nos separa un abismo

Vuelve

Que sin ti la vida se me va

Vuelve

Que me falta el aire si tu no estas

Vuelve

Nadie ocupara tu lugar

BELLA POV

Habían pasado tres días desde aquel sueño…en la tina. No quería dormir mas, cada cerraba los ojos la imagen de Edward aparecía, y no es que no deseara volver a verlo era lo que mas añoraba pero el hecho de verlo en sueño y no tenerlo a mi lado me causaba mas dolor.

No había comido y casi no había bebido agua en tres días y mi cuerpo me estaba cobrando factura y sumándole que durante casi un mes apenas probé bocado y dormía unas cuantas horas, mi organismo estaba cambiando gracias a ello hoy me percate que hace mas de una semana me tenia que haber llegado la regla pero yo parecía una persona con trastornos alimenticios provocando que mi piel estuviera descolorida, que mis ojos estuvieras hundidos e hinchado y que mi pelo en estos momentos fuera opaco. Y a eso le agregamos otro pequeño detalle yo me sentía morir cada hora que pasaba sin encontrarlo, en definitiva y mi subconsciente me lo decía estaba agonizando lenta y dolorosamente. Pero mis cavilaciones sobre mi muerte fueron interrumpidas por unos nudillos que golpearon suavemente a mi puerta me levante lentamente y camine hacia la puerta la cual abrí de la misma manera.

Al abrirla vio al joven que la había atendido hace unos días, quien estaba sonriendo pero al verme su semblante cambio—seguramente mi aspecto es horrible—pensé.

—Señorita Swan se siente bien—me pregunto el hombre preocupado.

—Si, no se preocupe no he dormido bien últimamente—trate de sonreír pero creo que solo hice una mueca.

—No se ve muy bien… ¿quiere que llame al medico del hotel para que la revise? —añadió.

— De verdad no es necesario, solo una buena siesta y listo.

—De acuerdo—me sonrío— Bueno el hotel ha decidido regalarle una cortesía para que cene en nuestro restaurante o utilice nuestro spa—dijo entregándome un cupón.

—Gracias—respondí tratando de sonar emocionada.

—Me retiro señorita Swan y de verdad si necesita algo no dude en llamarme.

Cerré la puerta y deje el cupón en la mesa de noche estaba completamente segura que no lo utilizaría—suspire pesadamente—, camine hacia el baño y me mire al espejo y me di cuenta del por que aquel chico y del cual no recordaba su nombre se había preocupado por mi, es mas si no me estuviera viendo en estos momentos no lo creería.

A pesar de que había pasado toda la tarde en cama me sentía fatigada, como si hubiera entrado en un maratón, mi corazón estaba mas acelerado de lo normal provocándome escalofrío y que me faltara el aire.

Vi que el crepúsculo había llegado, la hora más esperada para mí. No me fije si estaba bien vestida o si pelo lucia bien lo único que quería era encontrar a Edward. Salí de mi habitación y alcance a subir al elevador antes de que puertas se cerraran. Camine directamente al pequeño parque que estaba cruzando la calle. Me detuve un momento al ver a los niños jugando y riendo, continúe caminando—o mejor dicho arrastrando mis pies—viendo a las parejas tomadas de la mano o mirarse con amor, provocando pinchazos dolorosos en mi ya herido corazón.

Me di cuenta que la gente evitaba estar cercas de mi—hasta yo misma lo haría si me viera—como si tuviera la peste, pero los entendía seguramente parecía una loca o una indigente o era el frijol negro en el arroz, desentonaba ante toda la alegría que rebosaba y expresaba toda esta gente.

Comencé a sentir de nuevo como me faltaba el aire, y mi vista comenzó a nublarse al mismo tiempo que sentía como el suelo que pisaba giraba ¿Acaso mi muerte seria tan patética? Seria uno de los extraños casos donde las personas que morían de Amor.

Si mi hora había llegado quería hacerlo de una forma… viendo el rostro de Edward por última vez. Sentí como de nuevo las malditas lagrimas bañar mis mejillas, camine unos cuantos pasos mas antes de sentir como todo comenzaba obscurecerse levante mi rostro y frente a mi estaba mi salvación, dios y mi subconsciente eran misericordiosos conmigo dejándome apreciar por ultima ves esa divina imagen, aunque mi Ángel tuviera un mirada triste, quería acercarme reconfortarlo y decirle que todo estaría bien pero mi cuerpo ya no respondía a mis ordenes.

—Edward…—mi voz apenas era un murmullo—Edward…

Y de pronto caí en una total obscuridad. Era abrasadora y me halaba hacia el lado más obscuro, apretándome y asfixiándome, sentí de pronto como se abrían dos caminos para mi, una luz que con solo verla me daba paz y del otro lado se encontraba Edward…que era la razón por la cual yo seguía luchando, me había jurado a misma que encontraría a Edward y lo cumpliría y de nuevo la obscuridad me abrazo.

De nuevo era dueña de mi cuerpo y mi conciencia, aunque la obscuridad aun me abrumaba… ¿Acaso así era la muerte? Podía sentir como mi cuerpo se quejaba a gritos, me dolía todo pero esperen un momento… por que mi muerte se sentía dolorosa, no se decía que los males y las dolencias se iban con ella y lo mas extraño es que la muerte era cómoda y blanda…¿Cómoda y blanda?

Luche por abrir mis ojos hasta que lo logre, me encontraba en una habitación extraña…Pero lo peor aun era el delicioso olor que desprendían las sabanas, aquella esencia que me volvía loca y a la vez me causaba estragos, yo nunca fui muy imaginativa y Edward ya me lo había dicho una vez ¿acaso no era solo mi imaginación?. Trate de levantarme pero sentí mi cuerpo muy pesado además de que unas manos aparecieron de repente y me hicieron quedar en mi lugar.

—No, Bella tienes que descansar tienes prohibido levantarte de la cama—sentí que todo lo que había pasado en un mes solo era un pesadilla, mi corazón parecía haber sanado solo con escuchar su voz.

Levante mi rostro y me tope con sus ojos dorados mirándome con preocupación, alce mi mano y acaricie las ojeras que había bajo su rostro sus pómulos y por ultimo sus labios.

—Edward…lo siento tanto, fui una estupida…solo que me deje llevar—sentí como un nudo se formaba en mi garganta y las lagrimas corrían por mis mejillas—te amo y te necesito para poder vivir, si no quieres hacerlo me pondré de rodillas y suplicare que me perdones.

—No tienes por que pedirme disculpas amor, te entiendo, querías tener algo que yo no puedo darte—suspiro y acaricio una de mis mejillas— el que debe pedir perdón soy yo, nunca debí dejarte, así me lo hubieras pedido y debería haber prestado atención a las señales y no pensar que eran juegos de mi subconsciente... lo siento Bella por mi culpa casi mueres.

Estaba segura Edward estaba aquí, tratando de culparse de algo que no era responsable. Sentí como la ira se estaba apoderando poco a poco de mi, quite sus manos de mi cara para llevar las mías a la suya, el me miro con aprensión.

— ¡Escúchame bien Edward!—tome una bocanada de aire— tu no tienes la culpa de nada de lo que paso de acuerdo—iba a replicar cuando puse una de mis manos en su boca—yo cometí el mayor error de mi vida, al pensar que podía vivir sin ti, tu no tienes la culpa de que sea una estupidas, entiéndelo de nada, y ahora solo quiero escuchar que me perdonas.

—Yo no tengo nada que perdonarte.

— Por mi salud mental tienes que decirme que me perdonas de acuerdo—quite mis manos de su rostro para quitarme las sabanas y mantas que tenia encima—hazlo por mí— gatee a su lado y rodee su cuello— solo hazlo por favor—le susurre.

—Te perdono Bella—dijo con voz ahogada.

Sonreí después de bastante tiempo y lo bese, no me importo mi aliento solo quería sentir sus labios sobre los míos, moviéndose con amor y pasión, con mi lengua trace su labio inferior y Edward gimió provocando que el calor comenzara a llegar a mi estomago. Pero como siempre Edward se separo de mí.

—No sabes cuanto extrañaba sentir tus calor—acaricio mi mejillas provocando que se sonrojara—tu hermoso sonrojo—acaricio mis cabellos—y el olor de pelo y el que desprende tu piel—dijo llevando su nariz a mi cuello y bajando por mi clavícula.

Sentí como mi corazón se aceraba al sentir su contacto tan íntimo—y por supuesto el latir de tu corazón.

Baje mi mirada y me di cuenta de algo: en primer lugar no llevaba mi ropa, en segundo llevaba una camiseta que apenas me cubría y sabía que era de Edward y en tercero que logro que el sonrojo se apoderara furiosamente de mi, y que me alejara de Edward y me metiera bajo las mantas ante su mirada intrigada… mis pezones estaba bastante erectos lo que solo significaba que no llevaba sujetador. En un hábil movimiento bajo las mantas, lleve una de mis manos por mis muslos y la subí lentamente—trague en seco— al darme cuenta que no llevaba ropa interior. Edward me observaba curioso.

—Bella, ¿que sucede? —Me pregunto angustiado— valla…creo saber la razón—suspiro— soy un caballero Bella, y solo te cambie de ropas por que estabas temblando de frío así que te prepare un baño y te metí con tu ropa, no esperarías que te dejara con esas prendas mojadas—me sentí aun mas avergonzada.

— Se que nunca harías nada para perjudicarme Edward—trate de sonreír.

—Tonta Bella—dijo acercándose a mi y tomarme entre sus brazos—Te amo tanto, Bella eres la razón de mi existencia júrame que no harás nada que te ponga en peligro de nuevo.

—Te lo prometo Edward pero tu tienes que prometerme que nunca me dejaras aun si yo te lo pido—levante mi rostro para encontrarme con su mirada dulce.

—Tenlo por hecho, nunca mas me apartare de tu vida aun si te me lo pides—beso mi frente—Ahora tienes que llamar a Charlie…esta muy preocupado por ti.

— ¡OH Charlie!, soy tan egoísta que solo me preocupe por mi felicidad haciéndolo infeliz a el.

Edward me entrego su teléfono y salio de la habitación dándome algo de privacidad para hablar con mi padre. Marque el número y escuche como sonaba hasta que la bocina se levanto.

— ¿hola?


Después de semanas estoy de regreso, se que varias querrán echarme a los Vulturis y lo entiendo, pero no tenia nada bueno que escribir, así que…por eso no había podido actualizar…pasando a otro tema necesito su opinión:

Quedan poco capítulos no tengo idea de cuantos en realidad, pero se que el final se acerca pronto, y ya estoy trabajando con dos posibles historias que sustituirán esta pero solo subiré una de las dos así que las que seguirán leyéndome, prefieren una historia de Todos humanos o otra de vampiros y humanos, espero su ayuda por favor.

Fragmento de la canción: Vuelve, Ricky Martín

Por cierto... pondre la reaccion de Edward al desnudar a bella en el proximo capitulo...pobre de mi Eddy