Simplemente amor. (Aun Jueves)

Camus no le quitaba la vista de encima a su herma y su futuro, inevitablemente, cuñado. A los demás el muchacho les había caído simpático por lo cual no entendían por qué razón Camus no podía ver al muchacho. La forma que miraba a Gabrielle solo se debía al simple hecho de estar enamorado de la joven.

-Hey Milo…-Un muchacho de piel morena se acercó al grupo jugando con una flecha plateada.-A que no adivinas de quien es esta flecha…

-Te doy 50 si la haces desaparecer.-Milo sonrió burlón. La flecha desapareció de la mano del joven y Milo le tendió un billete de 50.

-Qué bonito-El muchacho miro alarmado a Gabrielle, que le observaba fijamente. –Me pregunto qué dirá el señor Eros cuando se entere que estas cobrando para no flechar a las personas…

-No por favor…-El muchacho se puso blanco.-Cualquier cosa menos avisarle al señor Eros…

-¿Que no me tengo que enterar…?-Athena y Eros aparecían en compañía de Shion.

-Pues…-Gabrielle de Colibrí miro al joven parecía disfrutar la situación.

-Algunos andan preguntando si tendrán que trabajar cuando este nuestra boda.-Pregunto tranquilamente Ferdinand.- Lo que pasa es que los demás no sabían si había que importunarlo por esa duda.

-Por supuesto que no hay problema de atrasar un poco el trabajo.-Eros sonrió.- ¿Tanto melodrama para eso…?-El dios soltó una cándida risa.- Ven Athena… Psique nos está esperando.-los dioses se retiraron.

-Que salvada… gracias Ferd-El muchacho comenzó a cobrar el color de nuevo.- Me moría si me pasa igual que al último que Eros agarro no cumpliendo con su deber.

-Te refieres a: desterrarlo de estas tierras, negarle todos los sentimientos que llevan al amor, sin contar la quita de los sentimientos placenteros.-Pregunto tranquilamente el novio de Gabrielle. El muchacho se volvió a poner pálido y asintió.-No te preocupes… solo no vuelvas hacerlo porque mi deber y el de Gabrielle es informar de las "irregularidades" en el reparto de flechas.

-En otras palabras ustedes dos están por debajo de Eros en el orden de cargos.-Aioria le miro, por lo cual los otros dos asintieron.

-Eso sonó feo…-comento Mascara, Ferdinand le miro y sonrió.- ¿Por qué sonríes?

-¿Él es al que Eros propuso recompensa por si le logran atinar?-Pregunto mientras miraba a Gabrielle y a Mascara se le caía la quijada. La joven asintió.- Hermano te estamos intentando flechar hace casi 10 años… siempre te corres y la flecha te pasa de largo.

-¿No han podido flechar a Mascara?-Aioros junto con los demás estaban con los ojos bien abiertos.

-Espera que te confirmo.-El muchacho saco un pergamino. A simple vista parecía un pergamino pequeño, pero cuando el joven lo extendió se comenzó a desenrollar y parecía no tener fin jamás.- Haber… Ángelo Dominic Di Santi…-comenzó a buscar a Mascara en la inmensa lista. Que estaba deseando matar al joven al pronunciar su nombre completo.

-¿Dominic?-Milo le sonreía por demás burlón mientras se contenía junto con el resto la risa.

-Ya te encontré…-El muchacho levanto la vista.-Si le vuelven a errar te tocara uno de nosotros dos… y te aseguro algo.-El muchacho le observo malicioso.-No por nada somos los heraldos mayores… -Mascara paso saliva, eso no le gustó nada. Aunque tampoco le agradaba la idea de ser flechado.

-Estas jodido Masqui…-se burló Shaka. Estaba esperando el momento para vengarse.

-Tu eres Shaka… ¿Cómo se pronuncia tu apellido…? parece trabalenguas…- El muchacho le miro.- Te vas a tener que esconder en el infierno para escapar… -El muchacho le miro- La encargada del disparo es Tania, cuando te toque- aclaro-… Es muy, pero muy extraño que no acierte al blanco.- Shaka se puso pálido, el heraldo comenzó a juntar el pergamino, que pareció acortarse mágicamente. –Si me disculpan tengo que terminar un trabajo que deje pendiente… -El muchacho desapareció en un torbellino blanco y rojo.

-Gabrielle…-Le llamo Camus.

-No empieces…-le advirtió su hermana, mientras se incorporaba del lugar donde estaba sentada y era revestida por una armadura blanca que desprendía destellos verdes. –No quiero seguir peleando…

-No te iba a pelear…- Camus cerro los ojos mientras los demás le alentaban a decir esa palabra que tanto cuesta a veces pronunciar.-Dis…disculpa.

-No te preocupes… fui yo la que se pasó primero… -La joven coloco una flecha en el arco.

-¿Para qué es esa flecha…?-Varios se escondieron detrás de los pilares más cercanos. Mu se quedó dónde estaba y formulo la palabra.

-Para nada en especial…-La joven apunto hacia el cielo…-Solo es para fastidiar a alguien…-En ese momento una joven de cabellera negra y piel morena (Tania/Tanya) se acercaba sumamente distraída leyendo un libro. En un movimiento sumamente veloz que por poco y los caballeros no ven. Gabrielle cambio la trayectoria de la flecha. Que atravesó el libro para clavarse, para luego desaparecer, en el pecho de la joven que pareció no notar el hecho y siguió caminando.

-¿Por qué hiciste eso…?-Camus salió detrás del pilar y se acercó a la joven.- ¿Tania estas bien…?-La joven levanto la vista y lo primero que vio fue inevitablemente a Camus.

-Claro ¿Por qué no estaría bien?-Le respondió la joven sonriente. Desde un par de metros escondido entre unos rosales estaba Ferdinand apuntando con su arco al acuariano. Solo le tomo a la flecha dos segundos impactar en el hombro de Camus. Sin que nadie, exceptuando Gabrielle, viera esa flecha.

-Quería hablar contigo de algo… si no te molesta.-La joven negó con la cabeza y le indico que le siguiera. Ferdinand se acercó a los demás, que no entendían la razón del repentino cambio de actitud de Camus.

-¿Quieres ir a tomar un café a Paris?-Pregunto dulcemente a su novia.

-sí, Monsieur-La joven sonrió y tomo la mano que el joven le tendía para luego desaparecer.

-Soy el único que piensa que ese par está directamente relacionado con el repentino cambio de actitud de Camus-Pregunto Saga, todos se miraron. Sospechaban lo mismo.

Cafetería en Atenas.

Kanon reía, nunca esperaría que Alice que siempre se mostraba seria fuera tan graciosa. Su forma de percibir todo lo que le rodeaba le daba un curioso sentido del humor.

-¿Tienes familia a parte de tu gemelo?-La joven le sonrió…-Me refiero a si consideras a alguien más como parte de tu familia.

-Pues se podría decir que si…-Podría considerar a la bola de inadaptados como mi familia…- ¿Tú tienes familia?

-Sí, madre, padre, tíos, primos y abuelos todos en Irlanda.-La joven soltó una risita.-Casi se caen de las sillas cuando les dije que vendría a estudiar un posgrado aquí… Me hubiera encantado ver cuando eso pasaba.-Kanon sonrió, a pesar de sus palabras estas estaban libres de toda maldad. Solo eran palabras acompañadas de una voz risueña.

-¿Eres hija única?-Pregunto al fin.

-Ahora si…-la joven exhalo un suspiro- mi hermana murió en el mismo accidente en el que yo me quede ciega…

-Lo lamento…-se apresuró a decir Kanon.

-No te preocupes… me gusta creer que mi hermana está en el cielo jugando como cuando éramos niñas…-la joven sonrió.-No te preocupes por ello.

-Disculpa ¿Qué edad tenías cuando tuviste el accidente? Si no es mucha indiscreción preguntar.

-No te preocupes por ello. Tenía 8, mi madre siempre nos decía que no nos acercáramos a la zona de la caldera que un día pasaría algo malo.- La joven sonrió con tristeza.-Y un día paso algo malo… a mí me costó la vista… a mi hermana la vida. Si le hubiéramos creído a mi madre…eso jamás hubiera pasado.

-No te aflijas perdona por abordar el tema…-Kanon coloco su mano sobre la joven para recordarle que él estaba ahí para ella, en ese momento.- ¿Tus padres trabajan?-Se apresuró a decir quería cambiar el tema.

-Evita los temas que te molestan…-la joven se rio suavemente. –Si mi padre es abogado… y mi madre arquitecta. ¿Tu estudias algo? O ya estas recibido jamás te pregunte eso… lo pase por completo por alto…-La joven pareció meditarlo.

-Me falta entregar mi tesis… estudie la carrera de abogacía para matar el tiempo, pero jamás presente mi tesis para el doctorado.-Comento como quien no quiere la cosa Kanon.

-¿Ya eres abogado?-Kanon asintió y se acordó del pequeño detalle que la joven era ciega y no podía ver ese movimiento.

-Si… porque un profesor me alentó comencé a realizar mi tesis para el doctorado. Pero luego fue algo que paso a segundo plano.-Necesitaba tiempo completo para dominar a Poseidón, agrego para sí.

-¿Y por qué no continuas?-la joven le sonrío…-Tal vez logres distraerte si prosigues con la escritura.

-Tal vez… me resulte beneficioso…-Por ejemplo refregarle en la cara mi título universitario a Saga que dice que soy un vago.

-Si quieres te puedo contactar con mi padre… él es profesor de ética en la universidad que enseña.- Kanon lo peso un momento. Tal vez… si lograba tener le simpatía al padre de la joven esta le vería de otra forma…- Capaz tengas razón… capaz tengas razón.

-Bueno llego la hora de retirarme…-la joven paro la alarma de su reloj digital, que decía la hora en voz alta y toda esa cosa.

-¿Gustas que te acompañe? Hasta la puerta de tu apartamento.-Kanon le ayudo a ponerse el saco. Aunque la joven no necesitara ayuda para ello.

-Son solo un par de cuadras Kanon… no es necesario.-La joven le sonrio.

-Prefiero estar seguro que llegaste a salvo.-Kanon coloco la mano de la joven en su hombro para ayudarla a guiarse. Esta soltó una pequeña risita.

-Ya estas aprendiendo…

-No sé con qué fin es…esta postura. Solo sé que te es beneficiosa.-Kanon sonrío y salieron del local.

-Kanon eres un encanto…-Le dijo la joven. Ya comenzaba a hacerse de noche, por esa razón Kanon había insistido en acompañarla.

-Supongo que si tú lo dices debe de ser cierto.-Kanon soltó una risa libre de maldad. Cuando llegaron al edificio le sorprendió lo bien que la joven se manejaba.

-¿Quieres que te pida un taxi? A si no vuelves solo por estas calles de noche.-La joven se sacó los lentes negros, dejando a la vista sus ojos nublados.

-No es necesario Alice…-La joven se acercó a Kanon. Acaricio el rostro de él, provocando que el caballero se sonroje y le beso la mejilla.

-Nos vemos Kanon…-La joven subió los cuatro escalones que la separaban de la entrada.

-Espera-Kanon se le acerco, la joven podía percibirle cerca suyo.- Me siento tonto pidiéndote esto… pero…

-Pero-repitió la joven.

-Me darías otro beso…-Kanon sabía que se jugaba todo en esta mano.-en los labios…-la joven se sonrojo por completo a pesar de tener 26 años sin duda esas palabras le hacían ruborizarse como si fuera una colegiala.

-Este bueno…-Kanon no le dejo terminar de expresar sus dudas, la tomo cuidadosamente de la cintura y le beso en los labios…

Continuara….

Si lo sé, se está volviendo muy romántico el asunto.