Brick sospechaba que la salud de su mentor no era claramente la mejor, pero ese viejo roble ingles había dado demasiadas batallas durante su estancia en Qatar como para dejarse vencer por un leve resfriado
- Creo que podríamos suspender la expedición – inquirió el chico mirando al anciano arqueólogo con un leve gesto casi imperceptible de compasión
- Tan acabado te parezco que ya te urge ir a enterrar mis cansados huesos en la madre patria – reclamo el anciano intentándose levantar – para quedarte el logro que ambos conseguimos – una tos invadió en ese momento al viejo titán, obligándole a recostarse
- Ni la envidia ni los laureles de victoria me interesan – respondió el chico fríamente – me interesa su salud –
- Que sabrás tú de salud – reclamo el anciano – te alimentas como un puerco, vives a base de comida chatarra, si no estás estudiando estas perdido en algún libro oh en esos juegos de internet que tanto te fascinan –
Brick sonrió nunca había dejado que alguien jamás en su vida se pusiera al tú por tú con él, ni si quiera a Mojo oh Él le había permitido eso y ahora ese vejestorio lo regañaba como su padre, miro hacia la ventana, y lo extraño es que parecía que su alma pedía agritos un poco más de ese regaño paternal
- Tenemos que regresar – inquirió el chico seriamente – su salud está mal – puntualizo – los fondos se están acabando y el doctor Al-shamen se hará cargo ahora que el instituto de investigación histórica Qatar se interesó en el emplazamiento –
- Chacales que quieren mi gloria – reclamo intentándose poner de pie – que te dije huelen un poco de fama y te arrancaran los brazos si es posible – un bastonazo salió disparado hacia la pared – pero no esta vez – exclamo el anciano antes de sentir unas manos fuertes sobre sus hombros que lo obligaban a recostarse de nueva cuenta
- Escúcheme – dijo el chico con un tono de voz por demás tétrico – que Al-shamen se quede con ese puerto – susurro al oído de su maestro – tengo algo mejor para inmortalizar nuestros nombres en la historia –
El anciano respiro profundamente, ese chico lo mataría, seguramente lo mataría, pero algo en su interior no podía evitar sentir que era un ángel enviado de alguna parte para escoltarlo hasta las puertas de la inmortalidad
- Regresaremos a Londres – explico el chico – ahí armaremos una expedición y después –
- ¿Después qué? – una pregunta que flotaba en el aire
- Le entregare la flota de Cantulo Pompinio Falseneniano Polimonio – el anciano sintió el aire escapar de sus pulmones y un leve rose de la muerte al escuchar ese nombre escapar de los labios de su aprendiz, mientras su se repetía una palabra sin cesar
ORO
Bombón miro sus ahorros, no tendrían suficiente dinero para permanecer más tiempo en parís, quizás dos oh tres días más pero sería lo justo para regresar a estados unidos en avión, frunció el ceño, nada ni una pista ninguna señal de los tres idiotas es como si la tierra se los hubiera tragado
- Burbuja ¿eres tú? – pregunto mientras se asomaba desde "su cuarto" como le decía a la recamara de Brick
- Si – inquirió la rubia mientras caminaba pesadamente dejando ver su ropa mega sensual
- Pero donde diablos te fuiste a meter – exclamo - pareces una – repuso la peli naranja antes de quedarse callada
- ¿Una que bombón? – Reclamo la rubia – una puta, una cualquiera, una prostituta, una ramera, una libidinosa, ninfómana, desesperada, la lista es larga – el reto surgía desde su interior
Ambas miradas se toparon una frente a la otra rosa contra azul, azul contra rosa
Mientras en otro lugar
Bucth miro su departamento y sonrió, África un lugar misterioso incluso para ellos que anduvieron vagabundeando como exiliados durante un tiempo, tomo una maleta y metió algunas cosas, no llevaría demasiado, pero si lo esencial, un leve escalofrío recorrió su espina dorsal, al instante de mirar su arma asignada
Trajo levemente, matar para proteger ¿estaría dispuesto a eso?
- ¿Buscas ah dios? – una pregunta algo rara – oh ¿buscas el concepto de lo que tú crees que es dios? – una pregunta a una más rara para una comida al aire libre
Boomer miro a su amigo ciego, y no pudo evitar sonreír ante esa extraña circunstancia
- Me alegro haberte hecho sonreír mi joven amigo – exclamo el anciano haciendo que el chico se sorprendiera un poco – pero créeme que mi pregunta es más profunda de lo que podría parecer –
El rubio miro hacia el firmamento azul mientras horus reposaba en un árbol cercano y su pequeña amiga la comadreja que en esos momentos intentaba roer el hueso del jamón
- Yo solo soy un peregrino – inquirió el chico
- Un peregrino esta en búsqueda de dios – respondió el anciano – mas no siempre lo encontrara en donde el cree que tiene que buscar –
El rubio sonrió mirando a su alrededor ese bosque era hermoso, pero solo la sombra de un a un más gigantesco en los tiempos del imperio romano – el hombre ha destruido a la creación – susurro mirando hacia un pequeño pueblo en el fondo del valle
- Quizás – susurro el anciano – oh quizás solo intenta emular a dios creando este mundo a su imagen –
Bellota llego rendida no quería saber nada mas de búsquedas no quería seguir un fantasma que quizás nunca aparecería, no quería saber nada de nada
Entro en el departamento y miro a sus hermanas en el centro de la sala, mientras las chispas continuaban saliendo de su alrededor
- ¿Me perdí de algo? – inquirió la azabache mientras ambas chicas se volteaban a verlas
- Si – fue lo único que contestaron antes de ir cada una a sus habitaciones
La ojo verde sonrió torpemente y camino hacia el teléfono
- Quisiera ordenar comida a domicilio por favor – en momentos así agradecía conocer en parís un buen restaurante de comida china con entrega a domicilio
