Disculpen la demora… pero aquí el capítulo.
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El trayecto le parecía eterno, y estaba completamente agradecido de estar envuelto en la cobija para que los otros dos no le vieran, le dolía el corazón… y sentía ganas de llorar… si por algo había tomado esa decisión era por despecho… A decir verdad el nunca había querido marcharse, siempre eran las situaciones las que lo obligaban.
Dos sombras avanzaban a toda velocidad a través del bosque, una de ellas cargaba un bulto en sus brazos, saltando de rama en rama intentaba que su a su carga no le molestara el movimiento.
A corta distancia de ellos una persona más se unía al grupo, pero este hacía lo posible por mantener el trecho y avanzar sin que los otros se percataran de su presencia, era afortunado de que fueran tan apurados y que no tuvieran tiempo para ir colocando trampas en el camino, había sido tan descuidado al salir desarmado…
-"Naruto… ¡eres un idiota!"- se lamentaba el azabache, intentando contener sus emociones, pero no podía, no quería… quería que el idiota que lo llevaba en brazos fuera su idiota, y así imaginando que las cosas eran diferentes, se abrazó como pudo el delgado cuerpo y se rindió ante el llanto.
Aquel que le llevaba se sorprendió, pero evitó decir algo cuando se percató de que su señor estaba llorando a lágrima tendida.
Incluso la otra persona que los acompañaba alcanzó a darse cuenta de ese nuevo y extraño comportamiento de su superior, preocupada y asustada apretó el paso para que el otro también aumentara la velocidad.
Oh, oh… el castaño que venía persiguiéndolos no era tan raudo y poco a poco la brecha que les separaba se estaba haciendo más grande, comenzaba a maldecir su suerte, pero no tuvo mucho tiempo de hacerlo por que un golpe en la nuca le hizo perder el conocimiento.
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Un chico rubio de piel canela corría tan rápido como sus piernas se lo permitían en la dirección que antes de la había dado Shikamaru… debía disculparse con el Nara una vez que estuviera de regreso por el desplante que había tenido, pero ahora no era tiempo de eso… se habían llevado a su Sasuke por andar tras la pista de la Sakura… era un imbécil. En sus ojos azules destellaba una llama rojiza…
Mientras junto a él, un jouunin de cabello plateado intentaba mantener el paso… no lo admitiría pero ya se sentía viejo al conocer la velocidad de su alumno…debía mantener la calma pero era difícil sabiendo que su pareja ya se encontraba tras de los secuestradores… si algo le pasaba a su delfín…
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Se había confiado… y ahora la cabeza le punzaba horriblemente… se incorporó despacio para verificar el lugar en donde se encontraba… una habitación grande con sólo la cama donde le había recostado y Sasuke… ¡un momento! ¡Sasuke estaba sentado junto a él!
Vestido con una yukata azul que apenas permitía ver su nívea piel y su redondo abdomen, tenía los ojos cerrados y los brazos cruzados, había recuperado esa expresión fría y prepotente por la que todos le identificaban.
-¿Por qué nos siguió?- preguntó secamente el azabache.
Iruka no cabía en su asombro, su parte "maternal" le había dejado de hostigar al ver que el chico estaba a salvo pero… ¿De que se había perdido? Las palabras no se formulaban bien en su cabeza, y aunque quisiera no pudo contestar.
Después de un incómodo silencio Sasuke abrió lo ojos para voltearle a ver de frente… e Iruka se dio cuenta de algo, esos ópalos estaban hinchados y rojizos y unos caminitos de sal que bajaban de ellos delataban que había estado llorando… sin dudarlo y aún con el punzante dolor el castaño se lanzó contra el chico apresándolo entre sus brazos, apretando un poco más de la cuenta.
El Uchiha se dejó… necesitaba de ese afecto, de sentirse querido y cuidado. Al sentirse un poco más en confianza se recargó el pecho del mayor y se quitó la careta de indiferencia para suspirar profundamente.
-¿Qué es todo esto Sasuke? ¿Dónde estamos? ¿Estás bien? ¡¿Te hicieron algo esos desgraciados?!
El delfín cuestionaba exaltado, tenía demasiadas preguntas en la cabeza. El azabache negó con la cabeza… y ocultando su rostro bajo el mentón del otro contestó débilmente.
-lo… lo… lo…lamento… pero no debió seguirnos… sólo hará las cosas más difíciles…
El castaño ahora estaba más confundido que al principio.
-Esta es mi guarida Iruka-san… y el tarado que le golpeó fue uno de mis subordinados.
Un escalofrío le recorrió toda la espalda y de un jaló separó al pequeño de él…
-¡Explica que es todo esto Sasuke!- le exigió duramente el moreno tomándolo por los hombros.
El Uchiha desvió la mirada, apenado, y triste, pero sabía que la otra persona tenía toda la razón para reaccionar de esa abrupta forma.
Ante el sutil gesto del azabache Iruka se dio cuenta de que no debía actuar de esa manera, lo soltó de inmediato y se quedó esperando a que el pequeño hablara.
Tomó una amplia bocanada de aire y se acomodó la yukata que se había abierto demás por el agarre del mayor.
-El plan no salió como esperaba…- murmuró suavemente, volviendo a suspirar y tomando entre sus manos su redondo vientre para comenzar a acariciarlo- yo sólo quería hacer renacer mi clan… pero nunca esperé que fuera a tomarle tanto cariño…
El castaño enarcó las cejas, confundido.
-Orochimaru está muerto… hace mucho que yo le maté, me sorprende que no lo supieran… lo único que me falta por hacer es… terminar con la vida de Itachi… será una pelea a muerte… donde seguramente ninguno sobreviva…
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-¡Naruto! ¡Detente!-gritaba a todo pulmón el jounin peliplata que se estaba quedando atrás.
-Kuchiyose no jutsu!- gritó estrellando la palma de su mano contra el tronco de un árbol.
-¿Qué quieres Kakashi?- de una nube de humo salió un pequeño perro café con banda ninja en la cabeza, lamiéndose una de sus patitas.
-Necesito que sigas el rastro de Iruka- ordenó preocupado el ninja.
-¿otra vez se ha escapado de tus perversiones?-
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-Entonces… por eso te… embarazaste-preguntó inseguro el chunnin…
Sasuke afirmó silenciosamente.-"sólo así pude revivir mi clan"-pensaba apesadumbrado.
La confesión del Uchiha menor realmente le sorprendía… entonces… todo había sido planeado desde un principio…
-Y… si se puede saber… ¿Por qué precisamente de Naruto?
Sasuke volvió a suspirar, escuchar nombrar a aquella persona le hacía sentir nuevamente ese escozor alrededor de sus ojos.
-¿No es lógico? El tiene sorprendentes capacidades, no sólo por ser el contenedor de zorro… seguramente nuestros hijos será muy fuertes…-volvió a hacer una pausa por si el mayor quería decir algo…pero al parecer estaba tan impresionado que no articulaba ningún sonido así que continuó con su explicación.
-Yo sólo quería quedar encinta…-ante esa frase un tenue rubor lo cubrió- y que él nunca supiera.
-¿No crees que eso hubiera sido muy cruel? Si tú los hubieras tenido y hubieras muerto peleando con tu hermano… se habrían quedado huérfanos…
-puede… ser… pero eso ya no importa…-dijo en un murmullo donde parecía restarle importancia, sin embargo lo que tenía en mente era otra cosa…
"lo sé… por eso mismo me arrepentí al haberlo conseguido… no quiero que estén igual de solos que yo… por eso… al ver que el plan no resultaría como quería pensé en abortar… pero… Naruto…"
Pensaba algo muy distinto a lo que había dicho, pero así era la mente del último sobreviviente del clan Uchiha… siempre guardando las cosas importantes…
-Entonces… ¿por que has vuelto a dejar la villa?
-Nunca pensé decir esto… pero, es culpa de Naruto… él… no nos quiere-dijo amargamente abrazando protectoramente a sus bebes- él… todo este tiempo él-su voz baja a un susurro que estaba pronto a formar parte del llanto- a él sólo le preocupa Sakura…
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Ambos ninjas corrían siguiendo al perro había convocado el Hatate…
Naruto se sentía frustrado de no poder avanzar más veloz, necesitaba alcanzarles ¡ya! ¡Sus niños y su Sasuke estaban en peligro y el perro no se daba prisa!
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-Yo… yo no debí creer que el la olvidaría…- su temple poco a poco se resquebrajaba fundiéndose con el sollozo.- no… no… estuvo mal…
El azabache se había recostado en el regazo del que anteriormente fuera su maestro mientras el castaño acariciaba sus cabellos intentando reconfortarlo. En parte el chico tenía la razón, Naruto no había olvidado a la Haruno, pero porque él era así con todas sus amistades, para él cualquier persona con quien formaba un vínculo era importante… pero estaba seguro de que por encima de todos el rubio tenía a Sasuke y a su futura familia.
Se lo aclararía en cuanto pudiera… pero por ahora… era mejor que se desahogara.
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Una chica pelirroja entró en la habitación, procurando no hacer ningún ruido, llevaba en sus manos una jarra con agua y un vaso.
-¿necesita algo más?- preguntó en un susurro acercándose a la cama y regalando una sonrisa a la persona que le quitaba el vaso de las manos.
-todo está bien, gracias- agradeció cordialmente el castaño, igualmente contestando bajito mientras le servían el líquido.
Sasuke después de estar llorando se había quedado dormido sobre las piernas de Iruka, un rato mas tarde habían entrado dos jóvenes a la habitación en busca de su jefe, pero prefirieron no molestarle al verle descansando.
-ha cuidado muy bien de él…
La chica se sentó a su lado, procurando moverse lo menos posible y puso la jarra en el piso.
-Me hace muy feliz saber que pronto seré abuelo… susurró alegremente el castaño acariciando los cabellos negros del que yacía en su regazo.
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-Lo siento pero de aquí no podrán pasar- les detuvieron unas personas encapuchadas, parecía que una ilusión cubría la entrada del lugar que estaban buscando.
-Apártense bastardos no tengo su tiempo-
Naruto estaba enfurecido, estaban a unos metros de su pareja según lo que decía Pak-kun y llegaban esas personas a taparles el paso… seguramente ellos eran parte de los secuestradores.
-Nos volvemos a ver mocoso…- una de las personas se adelantó unos pasos al frente para encarar al pequeño ojiazul.
-No sé quien seas tú… pero no me importa ¡Regrésenme a Sasuke o los mato!-
El ojiazul comenzaba a concentrar toda su fuerza en sus brazos y sus puños, cubriéndose por un chacra rojizo, dispuesto a atacar.
-Taiju! Kage bunshin no jutsu!- gritó el rubio y ante el aparecieron un centenar de réplicas suyas que comenzaron a atacar sin piedad a los tipos que les impedían el paso, patadas, golpes, lanzamiento de kunais y shurikens que los encapuchados apenas podían esquivar… no sabían a cual de todas las réplicas atacar, pero antes de que pudieran hacer algo el verdadero se dio a revelar cuando de frente les llegó.
-¡Rasengan!-
Una bola de energía se estrelló contra ellos lanzándolos lejos y dejándoles inconcientes.
Sin importarle nada más en ese momento entró al lugar buscando entre todas las puertas.
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-debo recordar nunca molestar a Sasu-chan en su presencia…-
Kakashi entraba en la guarida cargando los cuerpos inconcientes de sus atacantes… revisando el lugar dio con un largo pasillo que se le hacía familiar…
-"Se parece al lugar donde los encontré"
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Hacía tan sólo unos instantes en que todo estaba tan tranquilo que maldecía al tonto que se atrevía a perturbar la paz de su señor.
Sasuke sin previo aviso se había despertado y levantado… y sin decir palabra alguna se colocó junto a la puerta en espera de algo…o alguien.
-"ese par de inútiles seguramente no pudieron con él"- pensaba con resignación la pelirroja al ver la actitud que acababa de asumir su señor.
Iruka estaba extrañado de la repentina reacción de azabache, pero esperó pacientemente a ver que sucedería.
Unos pasos resonaban por el pasillo que daba al lugar, de repente se detenían y se alcanzaba a escuchar una puerta abriéndose de golpe para después continuar con su marcha. Así continuó hasta llegar a donde ellos se encontraban.
La puerta se abrió bruscamente y en tan sólo décimas de segundo el azabache había tomado entre sus manos una espada… encajando el mango de esta en el estómago de la persona que iba entrando dejándolo sin aire.
Parsimoniosamente dejó el objeto junto a la puerta, de donde lo había tomado y se volteó para avanzar en dirección a la cama donde antes había estado recostado, no sin ver como el rubio caía de rodillas al piso por el dolor que le causó el golpe.
-dobe…-alcanzó a murmurar el Uchiha recriminando su enojo.
Después enfocó su furia sobre la pelirroja que estaba al lado de su ex maestro… la pobre chica sintió horrible al ver el enojo contenido en aquella simple mirada que le dirigían… todo culpa de sus compañeros.
-¿Dónde están esos dos?- preguntó con el tono más gélido que poseía el azabache.
-Si preguntabas por los tipos de la entrada Naruto los dejó inconcientes y están en la entrada.
Kakashi hacía acto de aparición ayudando al joven ojiazul a levantarse, vaya que Sasuke sabía donde golpear exactamente….
-¡Lárguense ahora!-chilló el Uchiha sin mirarles.
-te venimos a rescatar…- el ojiazul hablaba dolorosamente… confundido era poco a como se encontraba en ese instante.
-No tienen nada que hacer aquí…-gruñía el azabache cerrando los ojos con fuerza conteniendo sus sentimientos, no debía retractarse.
-Pero… Sasuke…- el pobre Naruto no entendía nada… ¿no se suponía que lo había secuestrado? Entonces… ¿por que no se quería ir?
-Calla! Mentiroso…- gritó Sasuke lleno de rencor, no le había dado tiempo a Iruka de ayudar a Sasuke a comprender las acciones del rubio.
Kakashi solo miraba de Naruto a Sasuke y de Sasuke a Iruka, quien intentaba comunicarle que había que calmar la situación.
-¿Mentiroso?- repitió el anonadado ojiazul separándose del agarre del peliplata.
-Largate! No entendiste… que quieres si ya tienes de regreso a la rosada esa!-
Sasuke se había volteado a verle… y le había soltado una cachetada al rubio con todas las fuerzas que pudo reunir… pero a él no le había dolido el golpe.
-¿Qui...quien te dijo?...
Naruto se llevó la mano a la mejilla donde había quedado marcada la palma de su amado. Intentó irle a abrazar pero el azabache lo desprecio.
-No es algo que te importe.
Las palabras del azabache eran mordaces… a él también le dolían.
Ahora ambos jóvenes se hallaban en un forcejeo Naruto intentándolo apresar entre sus brazos para que lo mirara fijamente y el azabache impidiendo aquel contacto. Los demás preferían no interferir en aquella discusión.
-¡Yo no quiero a Sakura! ¿De donde has sacado esa idea-dattebayo?
-¡Nos abandonaste para ir a buscarla!- gritó el encolerizado azabache sintiendo como su abdomen empezaba a punzar.
-la buscaba por que también va a ser madre…- el rubio bajó la voz y detuvo sus infructuosos intentos por apresar a su Sasuke.
-¡Por eso te olvidaste de nosotros!...- necesitaba soltarlo todo de una buena vez y esa era su oportunidad.
-Yo no los olvide… es solo que…
Pero Sasuke no le permitió continuar, cortó sus palabras para continuar con su desahogo.
-Siempre la has querido a ella, sólo nos tienes lástima… nunca nos has querido deja de fingir!
Poco a poco el dolor que había comenzado como un piquete punzaba más y más… al ritmo que aumentaba su enojo.
-¡Nos olvidaste! ¡tan poco te importamos!
El rubio cambió de estrategia y esta vez lo tomó por la espalda. Acercando su rostro al cuello del alterado azabache.
-Ustedes son lo más importante que tengo.
Todos se quedaron pasmados unos instantes… pareciera haber sido un "mágico" abrazo por que se había esfumado la ira del Uchiha.
Pero es que esa caricia no era la razón de que el moreno se quedase callado…
-Naruto… duele…- susurró a su pareja antes de soltar un alarido de sufrimiento y llevarse las manos a su vientre.
