DEE POV
Cuando acabé de cenar, me fui hacia la mesa de Hufflepuff para decirle a Dree que no me esperara, porque tenía que hablar con Remus.
-Ohhh ¡vas a hablar con Remus! - se puso las manos en la cabeza exageradamente
-Sí, pedazo de pava. Luego te cuento, ¿vale?
-Te estaré esperando con ansia…
- Lo sé jajajaja. ¡Nos vemos luego!
Salí del Gran Comedor y me senté en las escaleras para esperar a Remus. Nada más sentarme, una voz me dijo desde atrás
-Dee, ¿ya has cenado?
-¿Eh? Ahh hola Remus. Pensaba que aún estabas dentro…
-No, acabé hace un rato- como me vio con cara de ¿y qué has estado haciendo todo este tiempo, entonces?, me dijo- estaba ultimando una cosa.
-Ahhm. Bueno, ¿qué era eso que querías decirme?
-Sí, verás, son varias cosas, en realidad.
-Dispara
-Lo primero, ¿tus compañeras de cuarto son Christie Bradley, Laurie Ross, Denise Blumer y Mary Lowell?
-Vaya, que bien informado te veo… Si, lo son ¿por?
-Por nada…
-¿Te aprendes sus nombres por nada? Venga ya…
-No, enserio, olvídalo. Lo segundo: no te duermas cuando llegues a tu dormitorio, ¿vale?
-¿Cómo que no me duerma? Y qué quieres ¿Qué monte una fiesta con Chris, Denise y las demás?
-No, ellas no van a estar
-¿Qué? ¿Qué dices?
-Tienen "cita de estudios" con Sirius
-¿Cómo que "cita de estudios" con Sirius? ¿De qué va esto? ¿Qué les vais a hacer?
-Nada, tranquila. Confía en mí. - Ante mi cara de "¿con Black de por medio? Ni de broma" me dijo - Por favor, confía en mí, ¿vale? Te lo contaré todo luego, espero
-Remus, ¿Cómo que luego? Es tarde, mañana hay clases, los alumnos no podemos estar por los pasillos, y menos nosotros: ¡somos prefectos!
-¿Quién ha dicho nada de "pasillos"?
-¿Pero qué…?- la conversación no tenía ni pies ni cabeza
-Tú solo no te metas en la cama, ¿vale?
-Remus, esto no me…- y lo que pasó a continuación me hizo perder completamente el sentido de la realidad: me besó.
Pero no un beso "casto y fraternal" en la mejilla, no: un BESO, en la boca. Me puso la mano en la mejilla y sin más se (literalmente) estampó contra mi boca. Fue como… ¡WAU! Y más porque no me lo esperaba. A lo que a mí me parecieron horas, nos separamos. Mi cara, supongo, sería un poema… Él me sonrió sin más.
-Ahora nos vemos, ¿vale? Espérame. - y se fue escaleras arriba sin mediar más palabra.
Me quedé en el sitio en el que estaba, con una mano sobre los labios como… ¿10 minutos? Era como si de repente fuera a aparecer mi madre y decirme "Dianne, ¡a levantarse!". ¿De verdad REMUS me había BESADO, a MÍ? No parecía real… Cuando por fin recobré la conciencia, subí corriendo a la torre Ravenclaw.
Al llegar a mi dormitorio me di cuenta de que, efectivamente, estaba vacío. "No es posible…" pensé. Me fui hacia mi baúl, para buscar el pijama. Era color aguamarina, muy calentito, ideal para las noches de nevada de Hogwarts donde, a pesar de las chimeneas, solía hacer algo de frío por las noches. Fui al baño, me aseé y volví a la habitación para ponerme la bata, preguntándome donde diantres se habían metido las chicas. Y cuando me la estaba poniendo, oí un ruido en la ventana.
Era imposible, pero parecía que estaban pegando en la ventana con los nudillos, como si fuera una puerta que diera al vacío desde 15 pisos de altura; no en vano, la torre Ravenclaw era una de las más altas. Fui hacia la ventana y descorrí las cortinas. Fuera no nevaba, por lo que no había sido el ruido de la tormenta; pero tampoco había nadie. Y entonces, de la nada, apareció Remus, flotando en el aire. Mi primera reacción fue gritar (grito por todo, así que no era de extrañar). Cuando miré mejor vi que se acababa de quitar una capa (la cual supuse llevaba un hechizo desilusionador) y estaba sobre una escoba. Cuando todo encajó en mi mente, lo primero que se me ocurrió decir fue:
-Remus ¿¡SE PUEDE SABER QUE HACES! Estas en una…escoba, de noche flotando alrededor de la torre. ¿En qué piensas?¡Te vas a meter en un lío! O peor ¡me vas a meter a mí en un lío!
-Eh eh tranquila. James y Peter me cubren.
-¿Como que te cubren? - pero pasó olímpicamente de mi pregunta.
-Era la única forma de poder hablar contigo sin que me pillasen.
-Claro, y flotar a… doscientos metros de altura es muy discreto, ¿verdad?
-Dee, tengo poco tiempo, y me gustaría decir todo lo que tengo que decir - aquello me hizo olvidar por completo el momento "regañina maternal"
-Oh lo siento… Es que todo esto es muy raro. Ya me callo; habla, no te corto más.
-Lo sé, perdona. Bueno, verás… no sé si lo habrás notado, pero desde que empezó el curso nos hemos hecho muy amigos, ¿no?
-Ajá
-Pues bien… Lo cierto es que me caes muy bien, eres una chica muy simpática, buena amiga y muy centrada. Eres responsable y siempre estás dispuesta a ayudar a quien sea. La verdad, poca gente se ha portado tan bien conmigo como tú…
-Vaya Remus, eso es… muy bonito… Uy lo siento, me callo, me callo.
-Jejejeje - ¿eso ha sido una sonrisa nerviosa? - Y bueno, esto… lo cierto es que desde hace tiempo te has convertido en una persona muy importante para mi… no creas que les voy mandando regalos de Navidad a todas las chicas que se hayan sentado conmigo en Transformaciones…
-Eso espero… jajajajaja. Tranquilo, es broma; no lo había pensado - viendo cómo iba la conversación, casi instintivamente me eché sobre el alfeizar de la ventana, como quien se recuesta sobre el mostrador de una tienda mientras espera al encargado, con los brazos cruzados y el peso del cuerpo echado encima de ellos. Eso hizo que mi cabeza se saliera del ancho del muro, y quedara por fuera del balcón, más cerca de él.
-Bien, bien… Y en fin, lo que he venido a decirte es que… que me gustas Dee; y mucho. Y he querido decírtelo y, bueno… saber si tú también sientes lo mismo… por mí - lo dijo casi de carrerilla y me costó como 5 segundos procesarlo todo. Como el silencio se hizo incómodo, con mi cara de ida mirando al infinito, él lo rompió - Bueno, se que soltado así a bocajarro puede sonar, no sé…. Hay veces en las que me pongo a hablar y al final no he dicho nada de lo que quería decir y me pongo a divagar…
-No, no, tranquilo… Ha… ha sido…perfecto
-No tienes que decirme nada ahora, Dee… En serio. Solo espero que no te rías de mi me digas que soy un lobo chalado y que me vaya a mi madriguera con el rabo entre las piernas…
-¿Qué? ¡NO! Yo jamás me reiría de ti, y menos después de lo que me has dicho; a demás, me encantan los lobos.. Es solo que… no sé. No me lo esperaba
- Ahh… Bien…. Bueno. De verdad, no tienes que decirme nada ahora - soltó una mano de la escoba y me cogió la mía. Si antes estaba a punto de hiperventilar hasta caerme redonda, se me añadió un amago de shock nervioso. Parecía que tenía una jaula de snitches en el estómago…- Piénsatelo, tómate el tiempo que sea, en serio.
-Tiempo… ¿Tu sabes cuánto tiempo llevo yo esperando esto? - definitivamente, me estaba dando un infarto.
-¿Qué? Quieres decir que… ¿yo también te gusto? - no sé por qué puse la misma cara de ternura que le ponía a mi sobrino Alex cuando le veía dormir en su cunita. Odio no poder controlar las expresiones de mi cara…
-Sí. Oh, Merlín soy un desastre. Lo siento, tú me dices que me quieres y yo digo solo "si".
-Jajajajaja no te preocupes. Estas cosas suelen dejar a la gente algo… descolocada. Lo sé porque James se pone hecho un bobo cuando ve a Lily… Con el tiempo lo ha ido superando; ya casi es normal cuando ella pasa por delante…jejejejeje
-Jajajajaja - estaba como embobada mirándole reír… Y yo tampoco podía parar de sonreír
-Bueno, Dee, me tengo que ir ya, ¿vale? Como McGonagall me pille nos despelleja a los cuatro…
-¿Y qué hay de mí?
-Nada; ella no tiene por qué saber la verdadera razón de por qué estoy montado en una escoba de noche volando alrededor de las torres del castillo, ¿no? - movió un poco la escoba para acercarse a la ventana
-Gracias… - yo también me incliné hacia delante
-¡Pss Romeo! -¿ese era Potter? Este chico y su don de la oportunidad… - Si no nos largamos YA nos vamos a pasar el trimestre fregando retretes; y la verdad, tengo mejores planes para las tardes de invierno... Por cierto, hola Ackerley.
-Hola, Potter… - la situación no podía ser más rara.
-Lunático, ¡nos van a desollar vivos! ¿Quieres darte prisa?
-Nos vemos mañana en clase, ¿vale? - se acercó del todo y me dio un beso corto de despedida.
-Claro… - le contesté medio ida
-Hasta mañana, Ackerley - me dijo Potter casi a voces, bajando en picado con la escoba.
-Le encanta hacer el Amago de Wronsky - me dijo Remus, antes de seguirle - ¡Hasta mañana, Dee!
Cuando Remus y Potter se fueron, cerré la ventana y me acerqué a mi cama. Tras un segundo me tiré en plancha y me puse a gritar contra la almohada moviendo las piernas como una loca. Una vez hube liberado la sobredosis de adrenalina, me metí entre las sábanas y me propuse intentar dormir, aunque seguía con la sonrisa pava en la cara. Al poco rato llegaron mis compañeras de cuarto; opté por hacerme la dormida. Unos minutos después, me dormí de verdad.
Al día siguiente me levanté temprano. No por nada, sino porque no podía dormir más. Me vestí y bajé a esperar a Dree para contárselo todo antes del desayuno. Cuando la vi bajando las escaleras, le grité:
-¡DREEEEE! - y salí corriendo hacia ella
-¡Merlín, que energía! ¿Se puede saber a qué viene tanta efusividad? ¿Qué pasa, Remus te ha pedido matrimonio, o algo así?
-Algo así…
-Perdona… ¿QUÉ?
Estuve un rato contándole todo o que había pasado. Cada poco, la pobre Dree ponía la misma cara que si se hubiera cogido un empacho de ranas de chocolate. Tengo que comprarle la próxima vez que vaya a Hogsmeade… soportarme hoy bien lo merece… Luego entramos al Gran Comedor a desayunar. Cuando acabé, subí a la sala común. Tenía aún dos horas libres antes de la primera clase y me fui a preparar la mochila con lo que necesitaba; cuando acabé estuve un rato leyendo. Una media hora antes de que empezara mi clase de Transformaciones, cogí la mochila y me dirigí al aula. Di un rodeo a propósito, para "relajarme" un poco. Como no quería parecer una loca histérica desesperada cuando viera a Remus, preferí darme una vuelta antes por el patio y que me diera un poco el aire.
Por fin llegué delante del aula cuando faltaban 10 minutos para empezar la clase. Me senté en el suelo apoyada en la pared y me puse a leer el capítulo que íbamos a trabajar hoy en clase. Al poco rato, una voz me sacó de la cabeza los encantamientos casco-burbuja.
-¿Adelantando trabajo?
-¿Qué? Ohh Hola, Remus. Sí, estaba matando el tiempo - automáticamente cerré el libro y lo guardé en la mochila. - ¿Ya es la hora? - le pregunté mientras me levantaba del suelo.
-Casi, tiene que estar a punto de sonar la campana - y casi como si alguien le hubiera estado escuchando, sonó la campana y MacGonagall abrió la puerta, mandándonos entrar.
-Ehh ¿nos ponemos donde siempre? - me preguntó Remus
-Claro - le respondí con una sonrisa.
La clase pasó sin que ocurriera nada memorable, salvo que Potter y Black fueron los primeros en hacerse mutuamente el encantamiento casco-burbuja. Me despedí de ellos antes de bajar a comer; entonces Remus me llevó un poco aparte.
-Oye, ¿esta noche haces algo?
-¿Aparte de dormir, te refieres? Ehh creo que no, ¿por?
-¿Te apetece dar una vuelta en escoba?
-Una… ¿vuelta en escoba? ¿Cómo?
-Pues con la escoba de Canuto y la capa de invisibilidad de Cornamenta
-¿Quién, dices, tiene una capa de invisibilidad?
-James. Es de su padre, pero se la dio a él.
-Ahhmm Pues, déjame ver… Una, dos tres… ¿Crees que nos expulsarían sin infringimos como 40 normas de la escuela? - intenté que la ironía tuviera tono de broma.
-¿No te fías de mi?
-De ti, si. Pero con Potter y Black de por medio… Sé que son tus amigos, pero…ya sabes: "cría mala fama…"
-Se que te gusta cumplir las normas; a mí también: soy prefecto. Pero de vez en cuando no viene mal sacar el lado Merodeador a pasear, ¿sabes?
-Lado merodeador… ya. - estuve un poco en silencio, sopesando las opciones: ser una sosa mojigata niña buena que se va a dormir a las 9 o salir por ahí de noche en escoba con un chico (¡y qué chico!) por primera vez en la vida-¿Me prometes que no nos van a expulsar ni a poner a fregar retretes?
-Palabra de Merodeador - puso cara seria, levantó la mano izquierda y se puso la derecha sobre el corazón, haciendo el juramento. Yo no pude más que sonreír.
-Bueeno, de acuerdo. Perote advierto que no me gustan mucho las escobas… Para 10 minutos, sí. Pero no me lleves a… yo que sé, sobrevolar el Bosque Prohibido. No le tengo mucho apego a las escobas.
-Vaya… quién lo diría. Bueno, tendré que cancelar lo de ir volando a Edimburgo… - puse cara de auténtico pánico - Tranquila, era una broma… De acuerdo, prescindimos de escobas. Entonces… ¿esta noche a las 9? Te recojo en la ventana
-¿Sin escoba y en la torre? Soy Ravenclaw, pero aún no tengo complejo de águila….
-Solo usaremos la escoba para bajar. Bueno, me voy, los chicos me esperan. ¡Ponte bufanda! - y salió corriendo en busca de sus amigos.
-¿Qué? Genial, la primera cita que tengo en mi vida y me lleva en escoba… Sencillamente genial.
