Lolli se encuentran en su frío y oscuro rincón frente a la computadora, notan que la observan y voltea, sus ojos se ven cansados y su rostro tiene una mueca de hartazgo
—Así que...—Da un largo suspiro—heme aquí
Frozen no me pertenece, de ser así hubiera habido Helsa de principio a fin y muchos chistes nada apropiados para niños
Advertencias/Aclaraciones: Genderbend, Modern AU
Jugando a la conquista
Imprudencia
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Hannah miró hipnotizada al grácil acto frente a ella, con pánico vio a Jackie Frost resbalar y caerse sobre el frío y duro hielo de la pista de patinaje, la adolescente tenía en su adorable rostro una mueca de dolor que trató de recomponer en seguida al mismo tiempo que se incorporaba y volvía a patinar. Hannah se relajó en cuanto la vio tomar nuevamente velocidad en su andar sobre los patines de hielo.
—Toma–Elliot le acercó una lata de gaseosa que le había pedido minutos atrás—. Ella es talentosa sin duda—Comentó sentándose en las gradas junto a ella.
—Lo es–Asintió mientras intentaba abrir la lata–¿Dices que la conoces desde pequeña?
—No es mucha diferencia a como está ahora—El blondo le quitó la lata para abrirla él mismo—. Es una chica agradable, siempre y cuando no seas su crush del momento.
Hannah lo miró con una sonrisa torcida al tiempo que tomaba de vuelta su bebida.
—¿Qué hacemos aquí?—Preguntó tranquila, puesto que la pista de hielo fue su última opción para esconderse. Elliot se encogió de hombros.
—Está abierta a todo público hasta las cuatro de la tarde, entonces Jackie viene a practicar dos horas en las cuales la pista solo es privada para patinadores y cursos. Después abren la pista un par de horas más para el público antes de cerrarla nuevamente para las prácticas de hockey.
—Eres bastante asiduo al deporte ¿verdad?
—Yo diría que mi pasión viene más que nada de practicar sobre el hielo, a veces practico snowboarding.
—¿No te ha dado una hipotermia o algo?
—No, el frío no me molesta. Claro excepto por aquella vez que pesqué un resfriado horrendo—El blondo hacía círculos con su índice sobre su propia lata.
—Humm ya–Comentó la pelirroja, golpeándose mentalmente por no saber continuar la conversación.
–¿Tú no patinas?—Preguntó el blondo mirándola fija mente.
Hannah acomodó un mechón de cabello rojizo sobre su oreja.
—Lo intenté cuando era niña—Hizo un mohín de disgusto—Me caí y comencé a llorar, entonces decidieron llevarme a prácticas de polo.
—Espera ¿polo? ¿En serio? Eso sí que es cambiar de aires—Exclamó Elliot enarcando una ceja sorprendida. La pelirroja soltó una risa cantarina.
—Lo sé, pero me encanta ¿sabes? Aun lo práctico de hecho pero con la escuela, el concejo y el trabajo no puedo darme abasto, Sitrón debe de extrañarme.
—¿Trabajo?
—Oh, solo es ocasional, mamá lo consiguió para mi—Hannah, bebió incómoda, suplicando a una fuerza superior que cambiasen de tema—. ¿No te sientes inmoral cuando Jackie trata de coquetearte?
—Bueno, gracias por llamarme pedófilo.–Replicó ofendido
—En realidad–Hannah esbozó su sonrisa gatuna–. Creo que es solo un enamoramiento normal a un chico que es un Idol.
Elliot se ahogó con su bebida y tosió violentamente.
—Esto no está pasando—Dijo desviando la mirada abochornado.
—La persona que te grabó ¿era Andy? ¿Cierto?—Se aventuró la rojiza.
—Eran otros tiempos—Se excusó incómodo.
—Es una linda canción—Hannah sonrió dulcemente y Elliot sintió que su pulso se aceleraba—. No la reconocí, ¿la escribiste?
El blondo tragó pesadamente.
—Sí, yo, bueno, eran otros tiempos como ya dije.
Antes de que alguno de los dos agregara algo más los teléfonos de ambos sonaron con la notificación de un mensaje.
—Marvin nos está buscando—Hannah dijo en voz alta aunque no era necesario—Le diré que nos vea aquí con Tooth.
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—Entonces, el plan es…—Meraud caminaba tranquilo a de Frieda y los gemelos.
—¿Qué te parece si quemamos el lugar y tomamos lo valioso?—Ruffnut contestó—. Se ve que tienen cosas buenas en esta escuela.
—En serio, ¿por qué vinieron?—Preguntó el pelirrojo a la trigueña.
—Porque son muy hábiles y me divierten más de lo que tú lo haces melenudo—Frieda ya estaba tan acostumbrada al carácter del chico que ni se inmutó.
Frankie los había llevado hasta ahí, pero se había ido por cosas de la mascota que según ella eran serias. Ahora los cuatro estaban caminando hacia el edificio para jóvenes dotados. Entraron después de enseñar los pases de visitante.
—Separémonos—Indicó Frieda—No sabemos dónde puede estar Tagomi, e investiguen si hay algún chico interesado en ella—Sin fijarse chocó con un chico alto de lentes con bata—. Oh, lo siento.
—No es nada señorita–Repuso el otro acomodando sus anteojos, luego reparó en los gafetes de visitante— ¿Puedo ayudarles en algo?
–Sí, buscamos a Tagomi Hamada ¿la conoces?—Preguntó la castaña.
El rostro del chico se iluminó.
—¿Conocerla? Ella y yo somos…—De repente el brillo en sus ojos verdes se opacó–Somos buenos amigos ¿Para qué la buscan?–Preguntó ligeramente receloso.
Los cuatro visitantes intercambiaron una mirada rápida. Habían matado dos pájaros de un tiro.
—Soy Frieda Ryder, miembro de los Jóvenes Altruistas de Drammen, creemos que Tagomi podría ser un gran aditamento a nuestro equipo, de hecho gran parte de los estudiantes de este instituto. ¿Sabes lo qué hacemos?
—Uh, creo que he escuchado un poco. Participan en actividades sociales para ayudar a los grupos más vulnerables ¿No?—Aventuró el rubio de piel tostada.
—Ciertamente mi querido… ¿cómo te llamas?
—Soy Aoki Miyazaki, pero todos me dicen Honey Lemon—Respondió él con una sonrisa cortés.
—¡Pero qué dulce!—Exclamó Frieda acercándose a él y pasando un brazo por sus hombros—. Te tenemos una propuesta que no puedes rechazar.
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Ahora que Hannah ya no tenía ninguna bebida en mano y Jackie había terminado su entrenamiento no tenía a donde mirar más que a su regazo, miró discretamente a su rubio acompañante, su cabello rubio cenizo su piel casi tan blanca como la nieve, sus profundos ojos azules, su nariz un tanto respingada, sus delgados labios, su mentón firme, su manzana de Adán que resultaba hipnótica cuando tragaba saliva, su pecho amplio pero no demasiado, simplemente lo suficiente, su vientre plano que de seguro tenía unos abdominales marcados, su entrepierna…. Mejor parar el curso de esa mirada y de aquellos pensamientos.
Conforme su vista descendía su discreción también lo hacía, por lo cual el rubio sintió aquella inspección que le hacía, volteó interrogante y ella sorprendida en el acto miró hacia el frente con la espalada recta y fingiendo que no había pasado nada.
Elliot miró a la pelirroja, era realmente hermosa, con esos ojos verdes que no tenían comparación, el cabello pelirrojo que siempre se veía tan brillante. Las pecas que se distribuían en su rostro dándole un aspecto más aniñado, sus labios rojos completamente carnosos y que a veces se descubría a si mismo viéndolos más de lo usual. Al bajar la mirada se encontró con que a pesar del abrigo para la época otoñal su busto se marcaba de una forma deliciosa, su cintura era tan pequeña y se veía compensada por lo ancho de sus cadera, decidió volver a mirar hacia su rostro porque prácticamente mirarla como lo estaba haciendo no era lo correcto, a pesar de que ella lo hiciera hace unos momentos, se encontró con que un mechón pelirrojo caía en un lugar que no debería. Acercó sus largos dedos níveos y lo acomodó con suavidad detrás de su oreja.
Hannah abrió los ojos mesuradamente y volteó a verlo confundida, se encontró con la mirada profunda del albino y un ligero rubor se extendió ligeramente por sus mejillas. Compartiendo aquel momento y sin ninguna palabra de por medio se fueron acercando poco a poco, la respiración de ambos se volvió pausada, con temor a romper aquella atmosfera, sus labios rozaron ligeramente, uniéndose y moviéndose con lentitud, Hannah suspiró, era mucho más perfecto de lo que se hubiese imaginado.
—¿En dónde están?—Escucharon la voz de Tooth cerca y Elliot se alejó de ella como si quemara, con los ojos abiertos y se incorporó como resorte, no se atrevió a mirarla, obviamente arrepentido de aquello.
Eso dolió.
—Oh, aquí están—Marvin apareció por la entrada más cercana a ellos—Íbamos a vernos para ensayar hoy–Acusó y luego notó algo raro en el ambiente– ¿Qué pasa?
—Nada—Respondió fríamente Elliot—. Lo olvidamos, vine a asesorar a Jackie con su entrenamiento—Mintió.
Eso dolió aún más.
Había una pregunta obvia, como el hecho de porque Hannah estaba con él, pero Marvin era un tanto más de no forzar las cosas, claro que pensaba que ellos dos harían una increíble pareja y por eso los había obligado a convivir, con alguien neutral obviamente, Tooth ni siquiera sabía que estaba siendo utilizado de cupido.
—¡Elliot!—El humor del albino empeoró aún más al escuchar la voz de su joven acosadora, que corría hacía ellos—¡Me alegra verte por aquí!—Se detuvo con una gran sonrisa en el rostro y un rubor extendiéndose en su rostro.
El rubio abrió la boca no muy seguro de lo que diría, sin embargo el varón más joven se le adelantó.
—Que lindos dientes tienes—Comentó bastante entusiasta y acercándose a su dentadura.
Jackie reparó en el moreno de ojos violáceos y se sonrojo ligeramente.
—Yo… ah… gra-gracias—Comenzó a jugar con su cabello avellana—. Mi abuelo me enseñó a cuidarlos y a pesar de que como muchos dulces están muy sanos.
—Eso se nota—Respondió Tooth de inmediato.
Los tres jóvenes adultos miraron el intercambio entre adolescentes con interés. Entonces Marvin posó una mano en el hombro del chico.
—¡Me alegra tanto que se conozcan! Tooth ella es Jackie, Jackie él es Tooth un prodigio musical, tal vez te ayude con tu problema en tu nueva rutina Jackie—Entonces volteó hacia el albo y la rojiza–. ¿Les importa si omitimos el ensayo?—Antes de que pudieran contestar encaminó a los más jóvenes a la salida–Por cierto Hannah, les hablaré de la asociación—Dijo antes de desaparecer de su campo de visión dejándolos solos.
Elliot se sintió terriblemente incómodo y miró a la pelirroja que se hallaba con el ceño fruncido recogiendo sus pertenencias. Respirando profundamente y con las manos en los bolsillos se acercó a ella.
—Oye, yo…—Comenzó inseguro
—¿Qué?—Respondió bruscamente sin mirarle.
—Sobre el beso, creo que…
—Fue una equivocación, ¿por qué alguien como yo, estaría besándome con alguien como tú?—Soltó la última palabra con todo el rencor que le fue posible.
El rubio enfureció.
—¡Entonces hagamos de cuenta que nada de esto pasó!— Exclamó.
—¡No podría estar más de acuerdo!—Respondió la pelirroja en el mismo tono, comenzando a alejarse
—¡Bien! ¡Por qué jamás estaría con una chica como ti, con ese exterior tan reluciente y tan podrida por dentro!—Elliot gritó.
Hannah detuvo sus pasos con los ojos abiertos e iracunda regresó sobre sus pasos para darle una bofetada, que dejó la mejilla del níveo tan roja como el cabello de la joven, él le miró con los ojos llenos de furia y se llevó una mano al rostro.
—Escúchame bien Elliot, eres el más grande idiota con el que me he cruzado–La pelirroja le miró con un gesto dolido que duró solo por un segundo que lo dejó confundido e indignado ¡Ella era la que había seducido a su hermano! ¡¿Por qué se hacía la víctima?!
Hannah se alejó rápidamente de ahí, al entrar a su auto en el estacionamiento botó su bolsa con brusquedad y arrancó, conforme iba manejando sus ojos se humedecieron, pero se rehusó a soltar alguna lagrima. Llegó hasta a su hogar y pasó de largo cuando Lara la saludó. Al llegar hasta su habitación, respiró profundamente y dejó que todo lo que estaba acumulando. Tomó un cojín de su colchón y lo utilizó para amortiguar el grito que soltó, para después hacerlo víctima de sus puños soltados de manera infantil, gruesas lágrimas de rabia resbalaron por su mejilla.
Todo en ese beso había sido perfecto, tanto que por un momento se sintió correspondida, pero después Elliot la miró como un monstruo y hasta le había insinuado que el la veía como uno. Jamás en toda su vida había pensado que un chico le lastimaría, pero ahí estaba como cualquier chica patética que lloraba por no ser correspondida ¿por qué? Ella era atractiva, no había duda de eso. ¿Por qué buscaba sentirse así? Era un amor no correspondido, punto final.
Ya no sufriría más por Elliot Rendell, tendría que aceptar su derrota, con el tiempo se iba a olvidar de eso que le hacía sentir y volvería a ser ella misma.
Justo después de llegar a esa resolución su teléfono sonó lo tomó de su bolso y vio el nombre, lo pensó un poco, pero terminó contestando.
—Hola Heath. Lamento no contestarte antes, estuve ocupada.
—Hola, quería preguntarte sí te apetecía salir este sábado
—Sí, eso, eso sería lindo.
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Nota de autor, larga y sin importancia (Como mi vida ¡Ja!)
Este capítulo iba a ser publicado mucho, muuucho después, pero al ver mi poca habilidad en fanfiction y que trolleó a una gran mayoría al eliminar una nota de autor decidí postearlo. El fic sigue su curso, hay una cuartilla y media en word esperando su continuación, pero no es lo único, de a ratos estuve trabajando en este, de a ratos en el otro que tengo pendiente de postear (pero por lo que me estoy exigiendo para ese aún no ha visto la luz del día), y en otras ocasiones trabajé en otros fandoms (lindos fandoms).
Considerando, lo que ha cambiado mi vida desde que empecé a escribir este fic hasta ahora lo hubiera abandonado. Pero en este fandom jamás pasará eso. Sí, puede haber ocasiones en que vean que escribí para otro mientras dejo esto abandonado, pero siempre regresaré, porque el fandom merece esto, merece seguir vivo, créanlo, llevo en esto de los fandoms desde hace más de diez años. El ritmo de mi escritura seguirá lento, pero jamás detenido. Actualmente no tengo mucho tiempo, con siete materias en la universidad (donde descubrí que no estaba hecha para la carrera pero a falta de lo que quiero en el país decidí terminar esa singular experiencia) idiomas y un curso extracurricular. Además de brindar atención a las relaciones con las personas que me rodean.
Otra de las cosas que simplemente no me motivan a escribir en demasía son las noticias de Frozen 2, no me malentiendan, Anna es bellísima y Elsa está bien, pero no hay nada de Hans y simplemente los pronósticos sobre él no son nada alentadores.
Ahora, si lo notaron estuve en nuevos fandoms, pero hay uno que ha sido muy especial(Además de Hataraku Saibou, je)(Pueden dejar de leer esto es puro spam que escribo porque tengo que sacarlo de mi ser):
Elena de Ávalor: Recuerdo que cuando vi el anuncio de una princesa latina pegué al grito al cielo, completamente molesta y hasta ahora me doy cuenta de mi actuar tan incorrecto, no creo que haya madurado como persona, sino que más bien he adquirido un poquito más de perspectiva, como cuando dejas de mirar por unos binoculares para apreciar el panorama completo. Siempre he tenido el deseo de crear una Mahou Shojo (Chica mágica) y ciertamente he sufrido muchas decepciones por los ejemplos dados por Japón, EUA y demás. Las protagonistas, eran torpes, irritantes, enamoradizas y demás, pero está bien, porque yo no soy el público meta. Hasta que en un día de diciembre (mes en el cual sufrí por falta de internet, La Fanficker fue testigo XD... perdón pero es que somos comadres que se comparten fanarts y noticias y fangirlean juntas) haciendo zapping en la tele como a las diez de la mañana lo encontré, me dije "Ah, es la princesa latina" dejé solo un momento en el que Esteban estaba hablando y le cambié (no, no me enamoré a primera vista jajajajaja), al no haber nada mejor le regresé y vi lo que restaba y fue un gran meh, pero empecé a verlo a partir de entonces, había días que lo veía completo, había veces en las que solo veía los últimos cinco minutos u otros donde me aventaba la horrible animación de Sofía y me parecía ridículo el como resolvía todo (pero Sofía es agradable) y continuaba viendo Elena de Ávalor. Los escenarios me parecía de lo mejor, las historias no eran malas pero no eran gran cosa y luego... tuve Internet y terminé de ver las temporadas que tenía pendiente de Elementary, seguí con She-Ra, Hilda, Tangled the series, Viva el Rey Julien y Boss Baby y cuando no hubo nada más que ver Netflix Kids (cuenta de la que me apropié) me recomendó Elena, yo no entendía ni un carajo la historia y me dije ¿Por qué no?
Y ahí todo se fue a la mierda.
Porque me encantó. La personalidad de Elena, la dinámica de su familia, los elementos de sus amigos (ese modo de que Gabe siempre le habla de usted a Elena es un detalle que me hace llorar), la magia, los enemigos, los Jaquins, la arquitectura, la vestimenta, la comida(a excepción del taco, pero el pozole y los tamales compensaron)y eso, como creativa me hizo volver a tener fe en las chicas mágicas, porque para mí Elena, es la clase de chica mágica que representa la verdad (y eso que Adora de She-Ra me encantó, pero es del tipo militar y era de esperar que fuera buena guerrera), femenina, impulsiva, con dolor en su corazón y el mismo lleno de amor para todos quienes lo quieran. Pero hay otro pequeño detalle de mi ser para mi amor por la serie.
No, aquí sí se fue todo a la mierda.
Esteban, un hombre maduro de más de 50 años a quién ya he nombrado como uno de mis husbandos principales. Lo cual no tiene importancia y no es grave, lo grave es que lo shippeo fervientemente con Naomi, lo cual me hace preguntar sobre mi escala de lo moral si siento que esto es más perturbador que shippear a Hans y Elsa, porque si me encanta shippearlos sin llegar a los AU de absolutamente todos los demás donde los quieren juntos con un Esteban joven, yo no, yo quiero que sea su Sugar Daddy. Razón por la cual me dan ganas de alcoholizarme por consternación y celebración cada vez que leo los lemmons a la mitad que escribo de ellos. (El hecho de que sus actores de doblaje interpreten a personajes que son pareja en Frozen y Tangled no ayuda)
*Suspira hondo*
Pude haber resumido todo ese spam en el último párrafo porque estoy consciente de que muchos me dirán que Elena de Ávalor no es una buena serie. Pero a mi me encanta y eso no cambiará.
Tal como yo escribiendo Helsa.
02 de Febrero de 2019
