Capítulo 12: Juicio
Aunque el temor y las ganas de salir corriendo me invadían seguí adelante sin mirar atrás, ahí estaba justo donde me pidieron que me ubique; presente y fuerte a pesar de que en mi interior dominara lo antes descrito, esperando todo.
-Serena Tsukino- Habló uno de los encapotados en las copas de los árboles.- Se te acusa de alterar el orden entre el mundo vampírico y el humano en complicidad del vampiro Lee Mamoru ahora conocido como Darien Chiba, sin olvidar la intervención reciente del Vampiro Jedeite Sanjoin ¿Cómo te declaras?- Empezó a juzgar
-Inocente señor- contesté erguida y dirigiéndole la mirada.
Una serie de murmullos empezaron a hacerse presentes entre los vampiros ubicados en las copas de los árboles.
-¡Me encanta tu cinismo!- Bufó el juez- Pero necesitaras más que ello para salvarte.
El vampiro anfitrión se preparó para cambiar su papel por el de fiscal, se acercó donde yo y se preparó para hablar.
-Si me permite señor- Pidió la palabra- Es ese mismo cinismo y su espíritu anarquista combinado con la personalidad insurrecta de sus cómplices es lo crearon todo este embrollo- Se atrevió a comentar de manera sucia y agresiva- ¿Cierto o no señorita Tsukino?- Cuestionó.
-Depende de lo que usted considere anarquismo e insurrección- Para el fiscal era fácil juzgar pero no averiguar razones ni analizar situaciones.
La mirada escarlata del vampiro fiscal pasó de ser burlona a ser de odio y amenza. Traté de relajarme para que no cambie mi olor y él se percatara que estaba más asustada que un corderito entre lobos.
-¡Silencio!- Ordenó el juez- Señorita Tsukino límitese a contestar lo que se le pregunta, una más y me veré en la penosa necesidad de declararla culpable y condenarla- Me advirtió.
El fiscal me miró de forma burlesca por su triunfo, yo le contesté con una mirada de odio, para no hacer las cosas más grandes simplemente asentí con la cabeza, no quería líos.
-Señorita Tsukino- ¿Cierto o no que usted es cómplice de los vampiros mencionados?- Repitió
-No lo soy- Contesté escéptica. Estaba a punto de decir más pero los murmullos se hicieron presentes de nuevo y lo impidieron.
-Así es señores, es evidente que la acusada está encubriendo a sus cómplices- dijo en tono triunfante.
-¡Silencio!- Acalló Yue- La acusada no ha terminado de hablar, prosiga.- Ordenó
-No soy cómplice por que ni ellos ni yo hemos hecho algo malo, nunca han agredido a ningún humano y yo no tengo más relación con otros vampiros además de ellos y su clan.- Terminé de explicar.
-Lo ven, ahí está la respuesta a todo, les sirve de amante- ironizó Umino.
-¡Protesto!- Intervino Kunzite- Señor Yue Serena es incapaz de hacer daño alguno o de rebajarse al nivel que menciona el señor Umino.- Atestiguó ante el juez.
A pesar de la capucha y la densa oscuridad pude ver que Yue frunció los labios primero y luego asintió con la cabeza ante lo dicho a Kunzite. Volteé a ver a mis protectores y tanto ellos como yo nos percatamos que algo no andaba bien en el juicio y menos en las acusaciones, sin embargo quedamos en seguir el juego hasta descubrir que pasaba.
-Señor Umino desde ahora se le prohíbe sacar prejuicios y respecto a los acompañantes de la humana se les queda prohibido intervenir sin pedir la palabra antes.- ordenó
Todos asentimos y el juez hizo la seña para que continúe el juicio. Nuevamente el fiscal se preparó para continuar y yo por lo consiguiente, poco a poco me iba sintiendo más preparada.
-Señorita Tsukino ¿Qué me puede decir del atentado ocurrido en la casa de la señora Beryl y su clan?-
Aunque no pude verlos pero me percaté que el clan tuvo la misma reacción de sorpresa que yo por la pregunta del fiscal ¿Qué tenía que ver esto con que Darien, Jedeite y yo alteramos el orden entre humanos y vampiros? ¿Era esto una trampa de Beryl? Además ¿por qué no tomaban en cuenta a los demás si ellos igual intervinieron en todo?
-Bueno… ella me secuestró, en primera, en segunda intentó matarme tres veces y en tercera ha invadido mi casa también- Dice escéptica.
Umino dedicó una sonrisa descarada primero, luego de mordió ligeramente el labio inferior y se preparó para hablar nuevamente.
-Señores ¿creen que la señora Beryl haría aberraciones de ese tipo?- Más que preguntar parecía afirmar la inocencia de la vampira pelirroja con sus palabras.
-Háblenos de ella- Pidió Yue.
-claro- Aceptó el fiscal- La señora Beryl ha intervenido en guerras para que se salven todas las vidas humanas posibles, ella mejor que nadie se preocupa por la sobre población de vampiros y también por guardar el secreto. Siempre ha sido discreta en su labor. Por otro lado también es la servidora más leal del señor Helios; ella ha sido la encargada de atrapar aquellos insurrectos que no aceptan las leyes impuestas por el señor y su hermano y de igual modo ha sido ella la que se encarga de enseñar a disfrutar la vida vampírica a aquellos novatos que han tenido que ser transformados para ser salvados ¿Necesitan saber algo más?
-¿Qué más?- Exigió el juez
-Bueno…-
-me permite la palabra Señoría- Intervino Kunzite
-Adelante- Otorgó el permiso el juez.
-¿Qué tienen que ver las buenas acciones con las acusaciones hechas a la humana y a los vampiros?- cuestionó Kunzite.
Nuevamente los murmullos se hicieron presentes y todas las cabezas encapotadas estaban en dirección hacia a mí. La mirada de Yue se hizo más fría y acusadora y el semblante de Umino aún más hostil. Nuevamente el temor y la impotencia se hicieron presentes, ahora más que nunca quería salir corriendo de ahí, el juicio se me estaba haciendo eterno. Por otra parte podía sentir la intriga que esta situación le transmitía a los del clan. Era obvio que todo esto era plan de Beryl sólo faltaba ponerlo en evidencia y además ¿por qué el afán de hacer este circo? Si tanto desea matarme junto con mi novio y amistades ¿por qué no lo hizo directamente? De todas formas tiene el poder para hacerlo.
-Porque son la razón de que haya sido agredida por la humana y sus cómplices además de que no es la única víctima.- intervino agresivamente Umino.
-Su punto es interesante señor Umino, claro, teniendo en Cuenta que la señora Beryl es la que más vidas humanas y vampíricas ha salvado, prosiga.- No podía creer lo que escuché, ahora todo estaba claro, era todo una trampa de esa…esa…
-Bueno, también debemos tomar en cuenta la muerte de nuestros colegas; Rubeus, Diamante y Zafiro, según supe ellos trataron de razonar amablemente con Darien respecto a su relación sentimental con la humana pero éste se negó y él junto con Jedeite y la humana se encargaron de matarlos. – Me acusó, no podía creerlo aún… Beryl había llegado demasiado lejos con esto.
-Señoría si me permite-Intervino Soicite.-
-Adelante- Concedió el juez.- Fui integrante del clan de Beryl y lo único que recibí de ella fueron amenazas y agresiones, ella con los fallecidos se encargaban de crear caos en todo Tokyo además de amenazar y chantajear a la acusada con sus "complices" como dicen. No sé que tanto les haya dicho pero sea lo que sea no es cierto y si estoy aquí es gracias a la aquí presente y mis colegas vampiros también presentes. – Las palabras de Soicite dejaron pensando a los encapotados.
-¿Tiene pruebas de lo que dice?- Cuestionó el juez
-Beryl me agredió para transformarme, les puedo mostrar mis cicatrices si quieren.- Soicite pasó al frente justo a mi lado mostrando unas horrendas cicatrices en las muñecas, el cuello y el centro del pecho.- Sin olvidar que me chantajeó con matar a los míos en varias ocasiones o de quemarme si no le servía en todo lo que ella pidiera.- Concluyó sin apartarse de mi lado.
-Está bien, puede retirarse a su lugar.- Ordenó Yue
Soicite volvió de nuevo a su lugar bajo la mirada amenazante de Umino y los murmullos renacido entre las copas de los árboles. Yue se quedó pensativo un momento y luego hizo una seña para acallar a todos y retomar el juicio.
-Se tomará un receso de 15 minutos. Nadie puede alejarse más de kilómetro de la zona, pueden retirarse- Exhortó Yue.
Me acerqué de inmediato donde mis amigos para discutir sobre lo evidente, por lo visto ellos tenían las mismas ansias, en cuanto me acerqué cerraron círculo para empezar a hablar del asunto.
-Es evidente que Beryl es la cabecilla de todo esto- empezó Nephrite- Claro, todo es sobre ella- Concluyó con ira.
-Calma- Sugirió Kunzite- Sigamos el juego hasta donde se pueda, mejor dicho hagamos un plan.
-Claro-Acordó Soicite.- Por lo visto creó todo este circo para atraer a Darien-
-Es lo más obvio- Concordé con la vampira.- Es muy probable que saquen a flote mi relación y la agresión de días atrás…- empecé a reflexionar pero…
-Cierto- Intervino Nephrite
-Lo que no entiendo es ¿Por qué no se menciona en lo absoluto algo relacionado con Helios?- Continué- Si es el líder deberían renombrar una y otra vez lo que permite y no permite y los porqués, además… a estas horas ya se debió llevar a cabo la sentencia de Darien y Jedeite y por ende debieron informarnos como advertencia a que podría sucederme. No cabe duda que Helios no autorizó nada.
-Muy Bien pequeña, por algo te adora Darien.- Me halagó Nephrite revolviendo mi cabello.
-Basta de ternura, el tiempo se acaba.- Intervino Soicite.
-Haremos esto- Empezó a hablar Kunzite.- Vamos a dejarles seguir un poco más, a la primera oportunidad de una ofensa en tu contra Serena gritaré "objeción", cuando lo haga no dudes en salir corriendo con todas tus fuerzas, nosotros detendremos los que podamos. De todas formas tenemos todo para improvisar antorchas ya que no podemos tocar los talismanes Hi. Por favor, sólo corre y no mires atrás a la mínima amenaza no dudes en usar todo lo que te hemos brindado para defenderte.
Todos asentimos con la cabeza, el plan de Kunzite parecía algo tonto tomando en cuenta la diferencia de clanes; ellos eran tres y los otros ocho pero era la única forma de hallar un escape. Soicite sacó una túnica con capucha idéntica a la de mis verdugos y me vistió con ella.
-Está impregnada con esencia de madera para que se pierda tu rastro. Al correr hazlo de lado a lado para que los confundas y si puedes hacerlo entre los árboles mejor aún.- Sugirió terminando de vestirme.
-Sabíamos que buscarían una forma de condenarte, por eso preparamos las túnicas- Dijo Nephrite sacando una para él y otras dos para sus colegas.
-¡Se retoma el juicio!- empezó a Yue.
Me dirigí al estrado sin mirar hacia atrás nuevamente, me sentía más tranquila y más segura aún con el plan improvisado. Sólo me importaba mantenerme viva para reencontrarme con Darien. Nuevamente ahí estaba al frente y al centro del círculo formado por los árboles.
-Continuamos…- Pidió Yue.- Prosiga Umino.- Exhortó a continuar al fiscal.
-Retomando lo anterior su señoría… Esta… Señorita… Es el caos personalizado, la maldad pura…-
-Protesto ante la crítica- interrumpí ante las ofensas ya no tolerables.
-Protesta denegada- Exclamó Yue- Prosiga Umino.- Convocó de nuevo el juez.
-Continuando… Esta señorita incluso cuenta con bajos instintos, además de crear caos y de promover la destrucción de su mundo… Alimenta su lujuria con el vampiro Lee Mamoru.- Hizo énfasis en la última frase. Los murmullos y la sorpresa entre los presentes no se hizo esperar.
-¿Es cierto eso?- Me preguntó el juez
-¿Qué considera como lujuria?- Pregunté con sarcasmo
-Señorita limítese a contestar lo que pregunté- Me regañó
-Sea específico- Le aclaré
-¿Han tenido el señor Lee y usted relaciones íntimas?- Se sinceró por fin.
-Tenemos una relación, cierto, pero no hemos llegado tan lejos.- Especifiqué.
-¡Lo ven una verdad oculta!- Gritó alebrestado Umino- Afirmó que es su amante y además que tiene algo entre manos.- Estaba a punto de acusarme de algo más cuando…
-¡objeción!- Gritó Kunzite.
Entonces supe que había llegado el momento de huir, empecé a correr con todas mis fuerzas tal como me fue pedido; en cuanto escuché los horrendos gruñidos y los estruendos me dieron ganas de volver y entregarme pero en solo pensar que truncaría el sacrificio de mis amigos me abstuve y corrí aún más rápido de lado a lado tal como me fue sugerido.
La oscuridad era bastante densa en el bosque apenas podía ver para no tropezarme y con la capucha de la túnica puesta la cosa era más complicada. Pronto empecé a escuchar que un grupo de vampiros me perseguía, para perderme empecé a esconderme entre árboles y arbustos para perderles. En cuanto veía que estaban lo bastante lejos volvía a correr tal como me lo ordenaron, mantenía una dirección vertical para no perderme, esa parte del bosque no la conocía aún. Llegó un momento en el que ya no sentía las piernas y me metí como pude en un árbol con que tenía un escondite, parecía hecho para mí. Escuché pasos acelerados y luego murmullos, eran de mis persecutores sin duda.
-No debe estar lejos- dijo uno de mis persecutores.
-No hay rastro suyo alguno, eso es lo extraño- Dijo otro
- Está bien protegida, cierto, pero tiene que aparecer- Dijo uno más.
Pronto empezaron su recorrido de nuevo, calculé que estuvieran lo suficientemente lejos y salí, empecé a correr del mismo modo, unos metros después, tal como en mis sueños empecé a sentirme perdida, empecé a bajarle a mi ritmo tratando de observar con detalle si había alguna vivienda cerca o algo pero nada.
Quería gritar pero no podía porque sería hallada, me sentía tan vulnerable sobre todo ahora que estaba perdida y sola; sin mis amigos, sin pista alguna de donde estaba y con un grupo de vampiros famélicos persiguiéndome.
Justo creí perdidas mis esperanzas visualicé a lo lejos una hermosa casa de color blanco, era de aspecto bastante elegante y cuidado y eso me daba confianza empecé a correr en su dirección, cuando llegué decidí entrar para explorar, por desgracia no pude ingresar al interior, la puerta estaba cerrada y las ventanas cubiertas. Supuse que era mejor resignarme. Me quedé recostada un rato, después de tanta tensión el descanso me cayó bastante.
Justo cuando estaba cómoda escuché que algo o alguien se acercaba me eché a correr otra vez, volteé a mirar a atrás y no había nada ni nadie, sin embargo no quise detenerme y empecé a preparar los talismanes Hi por cualquier cosa incluso tenía listas ramas secas por si necesitaba prender fuego.
Corría de un lado hacia otro como me fue ordenado otra vez. Para mi desgracia no podía ver bien por la densa oscuridad y me tropecé raspando mi brazo izquierdo con unas ramas de arbusto.
-¡Demonios!- Maldije al ver la sangre chorreando.
Corté un pedazo de la túnica e improvisé un pequeño torniquete para detener el sangrado y poder continuar con mi fuga. Justo cuando estaba a punto de partir.
-Te dije que no podía llegar tan lejos- Escuche que diga una de las voces de momentos atrás.
-Sabes, tanta persecución me dejó hambriento- Dijo su compañero.
Me eché a correr nuevamente con todas mis fuerzas, más tardé en empezar a correr que en lo que uno de ellos se me plantó enfrente, para suerte lo tenía lo suficientemente cerca para echarle uno de los talismanes Hi. En cuanto vi que empezó a retorcerse y a chillar del dolor le di un buen empujón y continué mi carrera. El sufrir de aquél vampiro distrajo lo suficiente a sus compañeros para que pudiera continuar escapando.
Corrí de lado a lado para no dejar rastro alguno para que me hallen, incluso cubrí mi herida lo suficiente para que la sangre no los atrajera. La carrera de los vampiros se escuchaba cada vez más cerca. Nuevamente empecé a maniobrar escondiéndome entre arbustos y árboles con el debido cuidado para luego continuar.
En una de esas nuevamente no vi bien por donde iba y el torniquete se trabó con unas ramas de los arbustos donde me ocultaba y se rompió dejando mi herida sangrante expuesta.
-¡Demonios!- Susurré enojada por el incidente.
Empecé a correr velozmente nuevamente de lado a lado pero fue inútil uno de los vampiros se plantó frente empecé a correr por el lado contrario pero otro se me plantó, luego traté de correr hacia un lado y el otro pero estaba rodeada; cuatro vampiros famélicos me tenían rodeada, poco a poco se me iban acercando exponiendo sus blancos y afilados colmillos.
Ya que estuvieron lo suficientemente cerca lancé los talismanes Hi que tenía y con una de las ramas secas incendié a uno de ellos, hecho esto me dispuse a escapar una vez más con las fuerzas que me quedaban.
Corrí por la densa oscuridad nuevamente rogando porque todo saliera bien y ya no tuviera otra herida, ya no tenía fuerzas para otro combate. Por fin me encontraba a salvo, al menos hasta el momento, cuando menos me lo esperé un gran peso y una dolorosa punzada en el cuello se encargaron de hacer que todo terminara.
Wah! ¿Qué pasó? Serena dinos!!!...jejeje ¿Qué tal chicas? Lo prometido es deuda, espero que el capítulo sea de su agrado. La verdad hace mucho que este cap me venía acosando; en sueños, en la uni, estudiando, haciendo mi tarea, en fin, la verdad es que ya quería escribirlo. Me despido y como siempre todo mi cariño y agradecimiento por su apoyo.
