Cap 13

Cuando Henry notó que ya se había dormido, fue a despertarme.-Quiero que leas la mente de Clary y busques si le gusto.-Sonrió,me volví a recargar en la mesa.

-Eso es confidencial, investígalo tú solo.- intenté volver a dormir, él volvió a su mesa y se sentó frente a ella. Se quedó con la duda.

Se supone que los sueños deben estar llenos de fantasía y cosas felices, algo que no aparecía en el de ese rato. Todo comenzó negro y empecé a ver los malditos destellos verdes otra vez. Sin saberlo, empecé a gemir y a mover mis manos sobre la mesa de la biblioteca.

Henry notó que Clary estaba teniendo pesadillas, hizo instintivamente lo que hacía con su hermanita, acarició su cabello y la llamó por su nombre varias veces tratando de hacerla despertar sin ser brusco.

Reviví aquel momento de nuevo. Esas voces gritando por todas partes, pero sólo una decía mi nombre. Tenía cinco años otra vez y miraba a mi alrededor asustada, buscando algo pero no recordaba qué exactamente. Entre los destellos e imágenes borrosas, vi una mano acercarse y por instinto la tomé. No te vayas... por favor... no te vayas...

-Clary, despierta.-Ella había tomado su mano sin darse cuenta. No podía despertarla, supuso que quedaría esperar a que lo hiciera ella misma.-Clary

Apreté más mi mano. El rostro del dueño de esa mano empezó a tomar forma y me vio con tristeza. No lo hagas... Sentí que aflojaba su mano pero yo seguía tratando de retenerla.- Ian...

-¿Ian? Clary despierta.-Llegué a su lado y agité un poco a nuestra amiga.

-Me despertó su sueño.- la moví otro poco hasta despertarla. Henry aún la veía y aún tenía su mano agarrada.

Se fue alejando mientras deslizaba su mano de la mía, dejándola en forma de puño. Lloré y traté de gritarle que regresara pero no encontraba mi voz. Una luz dio directo en mi rostro y me cegó. Levanté mi cabeza de la mesa saliendo un sonido extraño de mi boca, como si me hubiera estado ahogando. Miré desorientada a mi alrededor, todo daba vueltas, excepto una mano. No me soltó. Parpadeé y el rostro no era el mismo.

-¿Estás bien?-le preguntó Henry acomodando un poco su cabello y secó un par de lágrimas que se le habían escapado mientras soñaba.

No entendía bien los sonidos que había en ese lugar, poco a poco recordé que había estado durmiendo en biblioteca. Miré mi mano, después el rostro de Henry y me solté lentamente. Seguía confundida.

-Come chocolate. Ayuda cuando tienes pesadillas comer algo dulce.-Agarré uno de los de Henry y se lo di, comí uno.- Tu sueño estuvo feo...- aunque realmente no le entendí. Henry seguía pensando en el nombre que ella dijo.

Tomé lo que Kailen me ofrecía como si no reconociera lo que era. Le encontré sentido a la mayoría de sus palabras.- Gracias... -metí rápido el chocolate a mi boca al reconocer que la voz susurrante era mía.

-Tranquila...-vi que Henry la miraba.- Tú también, tranquilo...

Mastiqué lentamente el chocolate para reordenar mi cabeza, borrar los rastros de la pesadilla y encontrarle a mi lengua el idioma adecuado.- Gracias.

-¿Ya mejor?-preguntó Henry.

Asentí y agarré otro chocolate.- ¿Qué pasó?

-Te dormiste y tuviste una pesadilla de esas que te absorben, era una pesadilla escandalosa así que estuvo fea.

-No te despertabas.-dijo Henry.

- ¿Viste el sueño? -miré a Kailen.

Asentí.- Incluso dormida los leo... lo siento.-sonreí un poco y comí un chocolate.

- Tengo que irme -me levanté y tomé mis cosas.- Aún hay tiempo para entrar a clase.

-Ya acabaron las clases.-dijo Henry, levantándose también.- Dormiste un buen rato.

- ¿En serio? -me acomodé la bolsa.- Iré a buscar a Nick.

-Está bien. Nos vemos luego o mañana.- Henry parecía que ya se iba a ir.-Déjala ir en paz. No seas chismoso.- me miró feo y se sentó de nuevo.

-Nos vemos Clary.-le sonrió un poco.

- No se preocupen, chicos. Nos vemos después -les sonreí y me di media vuelta, pero me volteé de nuevo.- Me siento mal usándote así, pero... ¿sabes dónde podría estar Nick, Kailen?

-Mmm...espera...-rara vez hacía eso así que me costaba un poco de trabajar, ubicar personas leyendo su mente no es sencillo pues hay muchas mentes que evitar y la distancia es un factor importante; aunque los pensamientos de los demás servían también para localizar. Unos minutos y un dolor de cabeza después lo había encontrado.- Va hacia las escaleras que se mueven.

- Gracias y perdón por usarte de esta manera -empecé a caminar.- Nos vemos.

-Bye bye.- me recargué en la mesa y cerré los ojos.-A ella si la despiertas con cariño.-sentí un empujón.

-No te quejes. ¿Qué pasó con el chico de la mañana?

Me sonrojé y me puse el suéter encima.-Me pidió ser su novia y lo rechacé, me dijo que estaba bien, me dio los chocolates de todos modos y huyó. Me sentí culpable y me vine a dormir.

Cuando salí de la biblioteca, corrí a buscar a Nick a punto de llorar. Lo encontré exactamente donde Kailen me había dicho, estaba recibiendo una cajita de una chica de Ravenclaw. Me vio, le agradeció a la chica y llegó conmigo antes.

- ¿Qué pasó? -preguntó preocupado.

- Soñé con Ian -y lloré mientras me abrazaba.

Henry se burló de mí, hasta que le di un golpe con un libro. Lo obligué a cargarme y nos fuimos a la sala común, me quedé dormida en el camino. Cuando desperté ya era de día y los dos estábamos aún en la sala de nuestra casa.

Le conté lo que recordaba de mi sueño entre lágrimas. Faltó a su última clase y me acompañó a la sala común. Me quedé dormida de nuevo pero sólo un rato porque empecé a inquietarme de nuevo. Me mandó a mi habitación y la noche fue difícil, apenas pude dormir.

Antes de que Henry despertara me arreglé y salí. Justo cuando me dirigía al lago vi a la lechuza que le regalé a mi hermano volar hacia donde estaban las aves. Me dirigí hacia allá, le evitaría el ir a entregarme el correo. Me senté en las escaleras a leer la correspondencia, terminé con sentimientos encontrados. Contesté la carta, pero decidí enviarla luego, Newton, como mi hermano decidió llamar a su nueva mascota, debía estar cansado.

Me fastidié de estar acostada en la cama sin poder dormir. Salí a dar una vuelta para ver si me daba sueño y encontré a Kailen en las escaleras. Me extrañó.- ¿Levantada tan temprano?

Estaba dibujando cuando Clary me habló, no me había dado cuenta de que estaba por ahí.-Desperté en el sillón y ya no pude seguir durmiendo. Luego vi llegar la lechuza de mi hermano. ¿Y tú?

Me senté junto a ella.- Pesadillas -sonreí.- ¿Y qué dice tu hermano?

-Mmm...¿Ves que todos mis hermanos y yo somos adoptados?... es en parte porque eso da imagen de que son personas caritativas que adoptan... pero siempre es también porque no pueden tener hijos... pero mis padres ya lo lograron... en unos meses habrá un Teshbock legítimo, mis hermanos se pusieron locos, los mayores porque se la han pasado los últimos años peleando para ver quien hereda más.. y tuve un sueño... con rostros... -suspiré.- En verano le diré a mi familia la verdad.

- Hay problemas... -me quedé viendo a la lejanía.- Pues si crees que decirles la verdad es lo mejor, adelante. Si tienes algún problema, siempre contarás con Henry y conmigo, seguro que él también apoyara la decisión que tomes. Pero... también te preocupa el sueño, ¿verdad?

-Me intriga más que nada... desde que tengo edad para acordarme de mis sueños recuerdo a dos mujeres pero de lejos las veo... desde hace un tiempo sueño que corro junto a una, hay una explosión y la otra desaparece, luego ya nada... pero ya van dos noches que veo el rostro de una y no logro recordarla bien...-suspiré.

Recordé un momento de mi sueño y cerré los ojos.- ¿Sabías que los sueños no son siempre cosas creadas por tu mente... que también pueden ser recuerdos?

Asentí.-Lo sé... a veces sueño con la serpiente...a veces con el hospital... las mil clases...los he soñado, pero a estas mujeres no las conozco.

No abrí los ojos.- ¿A qué edad fuiste adoptada?

-A los... no sé... o a los dos años o a los cuatro meses... -saqué la carta que ya había escrito y le escribí un párrafo más.

- ¿Cómo te ves tú en el sueño? Dime lo que más recuerdes -me relajé pero seguí con los ojos cerrados.

-Generalmente como si yo estuviera ahí de colada y viera lo que hacen...-empecé a pensar en ello mucho.- Su voz... esa sí se me hace conocida... y el hombre solo aparece unos segundos y no logro verlo bien, sé que es hombre porque... grita... un hechizo... no me había dado cuenta de eso...

- ¿Me dejarías verlo? -abrí los ojos despacio y la miré.

-Me oyes en parsel... no creo que pueda lograr que veas algo...las imágenes y las palabras son diferentes... pero suena interesante tratar. Aunque solo recuerdo fragmentos al despertar.- Guardé mi cuaderno y carta en la mochila, ya me había ganado la curiosidad de ese pequeño experimento.

- Exacto, no se pierde nada con intentarlo -no dejé de mirarla.- Haz lo que siempre haces cuando logró escucharte, sumérgete en el sueño. Aunque sólo sean fragmentos, nos pueden servir de algo si logro verlos.

Cerré los ojos, suspiré. Estaba acostumbrada a hacer esos experimentos con Henry, sentía extraño hacer algo con mi mente que involucrara a alguien más. Pero fue curioso como esos mismos pensamientos me llevaron a esa concentración necesaria.-Parsel...-Aún no terminaba de aceptarlo.-A Henry ya le metí una idea una vez...- intenté concentrarme otro poco, sentía la extraña invasión de la otra vez, traté de calmarme para dejarla entrar.

Empezó con esa voz sin sentido, pero se le estaba dificultando un poco. También cerré los ojos.- Concéntrate sólo en el sueño -susurré, pues pensarlo no me serviría de nada. Las palabras encontraron orden en mi cabeza, seguía sin concentrarse.

Seguí concentrándome, dejé de oír nada fuera de mí, era como si no estuviera en las escaleras ni en ningún lado, ya había pasado una vez y daba que ella ya estaba allí y que yo lo sabía, aunque a ella probablemente llegaría como un eco porque incluso yo encontraba las cosas un poco difusas. Entonces pensé en el sueño y lo vi lejano, me pareció que ella lo veía como si estuviese imaginando algo. Y ahí estábamos, en mi sueño, en una habitación con paredes de piedra, luz propia del atardecer y olor a mar.

La mente es un gran misterio y la de Kailen aún más. Escuchaba su voz como... si me estuviera contando su sueño. Y al captarlo, mi propia mente recreaba lo que ella decía. Entonces pude verlo mientras aquella voz seguía recitando.

No había prestado atención a eso, miré a mi derecha, ahí estaban las dos mujeres dándome la espalda, una recogió algo de una mesa.

-Gracias Jos.-hubo una serie de explosiones, luces de colores anaranjados y rojizos entraron por la ventana.

-Corre.-todo se volvió borroso.

Son destellos... ¡Hechizos! Seguí mirando la escena que Kailen me describía. Sí, dos mujeres... pero no me estás dando detalles... necesito un poco más...

De pronto corría atrás de una de las mujeres, llevaba algo abrazado en sus brazos. Nos detuvimos, miró hacia atrás, miré también.

-¡Imperio!-gritó una voz de hombre, la mujer de a lado abrió los ojos un poco más. Hubo otro par de estallidos, una pared se derrumbó.-¡Crucio!-se escucharon unos gritos de mujer, un llanto. La mujer sacó su varita y golpeó una pared. Se volvió borroso de nuevo.

¿Maldiciones imperdonables? Desde el ángulo en el que se encuentra Kailen... ¡La primera guerra mágica! Sentí un escalofrío porque la voz del hombre resonaba en mi cabeza como un eco, a pesar de que el momento se había esfumado. ¿La habré escuchado antes?

Ahora todo estaba oscuro, solo la varita de la mujer iluminaba una especie de pasillo. Sus pasos resonaban en el suelo, el ambiente estaba frío y húmedo. Hubo otra explosión y el túnel se iluminó momentáneamente, ella gritó. De pronto el hombre estaba frente a nosotras. Ella agitó su varita y la tierra literalmente nos tragó. Lo oí gritar de frustración o enojo. No recordaba haber soñado eso. Ahora estaba cada vez más interesada en eso, ya me había olvidado de Clary y de que existía algo llamado Hogwarts.

No, es imposible que lo conozca... pero... ¿por qué reconozco su voz? La mujer era indiscutiblemente una bruja, tal vez verle el rostro me ayudaría a saber qué relación tenía con Kailen. Cada vez su voz iba más a prisa y las imágenes pasaban rápido. Se ha sumergido en el sueño.

Estábamos ahora en una habitación pequeña y oscura, probablemente de algún hostal inglés en algún lugar. Estaba muy oscuro. Solo se oí su voz cantando y sollozando a la vez. Mis ojos se humedecieron sin saber porqué, como cada que soñaba eso.

-Kailen... no llores...-siguió cantando. Sin darme cuenta saqué a Clary de mi mente, cerré mis ojos y escuché a la mujer cantar.

Lo poco que alcancé a ver fue suficiente. Sentí como la voz callaba de repente, las imágenes se hacían polvo y una fuerza me empujaba hacia atrás... literalmente. La fuerza con la que Kailen me sacó de su mente fue tal que me golpeé en las escaleras.

- Eres poderosa, Kailen Aeryn -susurré y me puse a pensar para sacar mis propias conclusiones y esperar a que regresara.

En el mundo material estaba recargada en una pared, aparentemente dormida. Dentro del mundo de mi mente, estaba en esa habitación, cantando con ella esa canción. Empezó a llover, se levantó a cerrar la ventana.

-Espero Jos esté bien...-me senté y la miré.- Kailen...-le vi el rostro. Desperté, me dio un dolor de cabeza y mareos tan fuertes que volví a cerrar los ojos y me tambalié. Olvidé su rostro.

- ¿Estás bien? -le pregunté, saqué algo de mi bolsillo y se lo di.- ¿Chocolate?

Negué, abracé mis rodillas, esperando a que el mareo bajara. Abrí los ojos y empeoró un poco el asunto, los cerré de nuevo.- Quiero vomitar...-respiré hondo y traté de levantarme sin caer.

-No, no, no, no te levantes -la retuve por los hombros.- No importa, hazlo aquí. Ya limpiaré después.

Negué, abrí los ojos, me di cuenta que no enfocaba bien y me sentía como si estuviera a punto de quedarme dormida.-Quiero dormir...tengo calor...-cerré los ojos.

- ¡Dormir menos! -la sacudí un poco.- ¡Escúchame! No te duermas -miré a mi alrededor, todos seguían en sus habitaciones.- ¡Rayos! -me quité el cabestrillo y lo dejé en las escaleras.- Lo que necesitas es aire fresco -subí las mangas de mi sueter y traté de levantar a Kailen, era más pequeña que yo pero aún así me iiba a costar llevarla hasta afuera.

Negué.-Te vas a lastimar... mejor busca a Henry... ve por Nick, no me voy a dormir... lo prometo...-Me senté recargada en una pared.

- Perderé tiempo en buscarlos, así que te voy a llevar yo -pasé un brazo debajo de sus rodillas y el otro lo dejé en su espalda.- Pasa un brazo por mi cuello y agárrate lo más que puedas. El camino no es muy largo.

Noté que pretendía cargarme, me levanté por mi propia cuenta y me recargué en la pared.-No voy a dejar que hagas eso... te vas a lastimar por mi culpa... iré a la enfermería..-No sabía bien aún donde estaba, pero comencé a caminar con una mano tocando la pared como guía.

- ¡Testaruda! -pasé su brazo libre por mis hombros.- Ni siquiera sabes a donde vas y la enfermería está más lejos que la salida. ¿O nos vamos así o hago lo posible por cargarte para que me hagas caso?

-Está bien, pero ponte tu cabestrillo.-tenía ganas de decirle que me dejara en paz, pero era solo por lo desesperante que me era el cómo me sentía. Me recargué en la pared. "¿Dónde están los amigos hombres cuando se les necesita?" pensé.

- Ok, ok -regresé por mi cabestrillo y pasé su brazo de nuevo.- Vamos.

-Tengo que ir a la enfermería.-le dije mientras caminábamos, trataba de ir derecha.-¿Habrá muerto?-acababa de recordar el grito en mi sueño.

Suspiré.- Vamos a la enfermería. ¿Una de las mujeres? No lo sé, dímelo tú. ¿Qué tanto recuerdas ahorita?

-Espero Jos esté bien... Kailen...eso dijo...vi su rostro y lo olvidé...-me detuve un momento.-Ya están saliendo para el desayuno...-caminé de nuevo.

- Deprisa entonces. Si hay personas en los pasillos, el recorrido será más difícil -traté de hacerla caminar lo más rápido posible y no supe cómo, pero llegamos a la enfermería.

Cuando la señora Pomfrey preguntó que había pasado, bastó con decirle que lo de siempre pero más fuerte para que me viera con mirada de regaño. Caminé hacia el pequeño baño de la enfermería y vomité. Me enjuagué y fui a la cama que me indicó.-Gracias por traerme Clary.

- Para eso estamos los amigos, Kailen -miré a la señora Pomfrey.- ¿Le va a dar alguna poción?

-¿A qué juegan ustedes? Seguido viene según cansada, pero hoy se ve peor.-Me puso una mano en la frente.- Pareciera que se hubiera golpeado la cabeza. Le prepararé una poción, dile que no se duerma.-Se fue a prepararla.

-¡Ah! Yo quiero dormir...

- No se preocupe, señora Pomfrey. La mantendré despierta -la vi irse y miré a Kailen de nuevo, me quité el cabestrillo y crucé los brazos.- Ya ves, te dije que dormir no era conveniente.

-No me mires como mamá regañona.-cerré los ojos.

Moví sus piernas para sentarme en la orilla de la cama y hacerla abrir los ojos.- Si te duermes, me vengaré de ti de alguna manera.

Encogí un poco las piernas y me acosté de costado.-No me preocupa tu amenaza.-me puse una mano en el oído que no daba contra la ventana como si eso callara los pensamientos de los que pasaban cerca.-De todos modos no me dejan dormir...

- Gracias por subestimarme y deprimirme más -volví a cruzar los brazos.- Por lo menos ahora tiene un lado bueno tu habilidad, no te dejará dormir... pero seguro que la poción que la señora Pomfrey te traiga sí lo hará, así que no te desesperes y espera un poco más.

-¿Ahora yo tengo la culpa de que te deprimas?-suspiré y me acosté boca abajo.- Mi cabeza va a estallar... bueno... así se siente...

- No, ya estaba deprimida. Tú sólo le sumaste unos puntos a eso -sonreí.- Ya que duermas, las voces se van a apagar y podrás dormir bien. La poción te hará descansar. Anímate un poco.

-Las oigo aún cuando duermo...-me senté cuando regresó la señora Pomfrey, bebí su poción, no pude evitar hacer una mueca. Me acosté de nuevo.-Tú anímate también.-Me dió aún más sueño.

- Te aseguro que esta poción si te hará descansar al grado de reprimir las voces -reconocía el olor y también el sabor.- Me animaré cuando estes mejor.

-Come dulces...verduras no...-ya me estaba quedando dormida.-Las verduras son tristes...

Solté una risita y me levanté de la cama. La cubrí con la manta hasta los hombros.- Felicidades, Kailen. Ahora por lo menos sabemos que eres de sangre mestiza -susurré y vi que se había quedado dormida. Creeme, he probado esa poción antes. Salí de la enfermería a buscar a Henry y Nick. Sí, la probé por primera vez a los cinco años después de que el mortífago de tus sueños matara a Ian. Había reconocido la voz.

Me quedé bien dormida, dormí durante horas enteras, de pronto sueños iguales a los de antes, de pronto sueños sin sentido y luego esos sueños que nunca se recuerdan. Henry estaba desayunando, mirando de vez en cuando a la puerta por si nos veía entrar a las dos.

Aún perdida en mis pensamientos, entré al Gran Comedor sin hambre. Miré la mesa de Slytherin, le hice un gesto a Nick para que se acercara. Después a la mesa de Hufflepuff e hice lo mismo con Henry. Me di media vuelta y me recargué en la pared esperando a que salieran. ¿Pero qué relación tiene la familia biológica de Kailen con ese mortífago? ¿Será su madre, tía o prima tal vez? ¿Estarán vivas aquellas mujeres? Pero él sí que está vivo, lleva más de 7 años vivo en mis pesadillas.

Henry vio a Clary, se le hizo rara esa manera de llamarlo, agarró su mochila y fue con ella, con una rebanada de pan tostado en la boca y un pastelillo en una mano.

Nick y Henry llegaron casi juntos a donde yo estaba.

- ¿Qué pasa? -me preguntó mi primo.

- Es Kailen, está en la enfermería -tenía los brazos cruzados y no me había despegado de la pared.

Por un momento Henry se espantó pues pensó en las petrificaciones, pero al ver a Clary supuso que era algo no muy grave.

-¿Por qué está en la enfermería?

- De cierta manera es mi culpa... -agaché la mirada.- Esforzó mucho su habilidad y terminó con náuseas, dolor de cabeza y fiebre. Pero ahora duerme.

- ¿Duerme después de lo que le pasó? -me preguntó Nick alarmado, negué con la cabeza y lo miré por un momento.

- La señora Pomfrey le dio una poción con la que descansará por un largo rato -él asintió.

Henry suspiró aliviado.-Creí que algo más grave le había pasado... supongo en la cena ya estará comiendo como si no hubiera un mañana.

- No estaría tan calmada si hubiera sido algo más grave -sentí frío en el brazo y descubrí que había dejado el cabestrillo en la enfermería.- Tal vez no despierte hasta mañana muy temprano.

-¿Y qué hacían ? Se le acabó la pila muy temprano.-mordió su pastelillo.

No sabía si Henry sabía lo de los sueños de Kailen así que le dije una verdad a medias.- Queríamos ver qué tanto tiempo duraba bloqueandose y yo escuchando su mente, pero creo que se esforzó mucho. Así que podemos pasar a verla después pero dudo mucho que esté despierta.- Nick asintió nuevamente pero con una enorme interrogativa en su rostro.

Henry no le creyó pero lo más que hizo fue morder de nuevo su panecillo.

- Yo voy por mis cosas a mi habitación y al terminar las clases, iré a verla por si quieren acompañarme.

- Voy contigo a nuestra Casa -dijo Nick poniéndose a mi lado.

-¿Ya traía su mochila? Para agarrar sus tareas y entregarlas en clase.-preguntó.

- Sí, se quedó en la enfermería -empecé a caminar con Nick a mis espaldas.- ¡Ah! Dejé el cabestrillo allá, ¿puedes dármelo después?

- Sí, nos vemos luego.- Y tal como dijo fue por mis tareas, me dejó unos chocolates y galletas por si en algún momento despertaba y se fue a clases.

Ya que estuvimos en la sala común, Nick me detuvo.

- Quiero saber lo que pasó realmente.

- No puedo. Sólo Kailen me puede decir a quién doy esa información... pero sólo te puedo decir algo...

- ¿Qué es?

- Nuestras vidas pueden estar relacionadas más allá que por un lazo de amistad -me miró confundido.- El asesino de Ian tiene las respuestas.

A cierta hora de la tarde, cuando las clases habían terminado ya, Henry se encontró con Clary. Él había estado pensando un poco en la verdadera razón de haberme cansado tan pronto y tanto, tenía algunas teorías pero supuso que si ya le había mentido no le diría ahora la verdad. Cuando llegaron a la enfermería yo estaba dormida.

-Ya se despertó en algún momento.-comentó Henry al notar que faltaba medio paquete de galletas.

- Entonces no fue tan grave -suspiré y miré las camas tapadas con cortinas, sonreí irónicamente.- O alguien más se comió las galletas.

Henry se encogió de hombros y se llevó a la boca una de las galletas que quedaba.-Cuanto a que la despierto sin moverla.

- ¿No sería mejor dejarla dormir más? -me senté en la orilla de la cama de Kailen.- Pero como quieras...

Oí ruido, me giré y abracé la almohada.- Ya se volverá a dormir...-dijo él.

Mi sueño ya se había vuelvo un poco ligero desde el ruido de todos los que salieron de clases. -Cállate Henry.-susurré, bostecé, sin abrir los ojos.

- Ya ves -sonreí.- Ella quiere dormir.

-Bueno, me acabaré las galletas entonces.

-No, son mías.- abrí los ojos y agarré una. Se rió, le enseñé la lengua y la comí.

Me reí.- Parece que ya estás mejor.

Asentí y comí un chocolate.- Aún me duele la cabeza y tengo sueño pero ya como cualquier día puede pasar.-bostecé, vi a Nick.-Hola.

- Siento que eso no debería tranquilizarme pero lo hace -Nick levantó la mano a manera de saludo.

-Ya estoy mejor.-sonreí y comí otra galleta.

-Entonces... ¿me cuentas realmente qué estaban practicando?-preguntó Henry con curiosidad.

-Chismoso. Le mostré a Clary unos sueños, es genial ¿no? Creo que así como puedo leer mentes también puedo enseñar la mía...-me dio un escalofrío.- Pero al mismo tiempo es escalofriante.-Más porque de pronto se me olvidó que no estaba sola...

- No puedo negarlo, fue genial... diferente -miré a Henry.- Realmente no te mentí... creo.

-Dijiste la verdad a medias. -dijo a Clary.-Me voy a poner celoso siempre soy yo con quien practicas.- me despeinó aún más de lo que ya estaba, le enseñé la lengua, vi a Clary.

-¿Concluiste algo?

- Por lo menos ahora sabes que se siente cuando te guardan un secreto -sonreí pero después fruncí el ceño.- Te lo dije antes de dormir, pero posiblemente no lo escuchaste. Hasta ahora, podemos decir que eres sangre mestiza.

Miré el techo, pensando.- Entonces crees que esas mujeres son mi familia ¿no? -miré a Henry.- Sí, ese sueño...-me dio un chocolate y lo comí.-Jossete...-susurré.-Si tuviera el apellido sería fácil buscar un poco de información, supongo que tal vez en algún momento podré recordar. Gracias por la ayuda Clary.-sonreí.

- No es todo lo concluí -sonreí a medias y miré a Nick.- ¿Quieres que lo diga o prefieres leerlo de mi mente?

-¿Eh? mmm dilo.-comí una galleta.

- Bueno... -me levanté de la cama y empecé a andar por una parte de la habitación.- Lo que ya sabes es que no es un sueño, es un recuerdo. Que esas dos mujeres son parte de tu familia, tienen facciones similares. Una de ellas usó magia, así que era, o es, una bruja...

- ¿Usó magia para qué? -preguntó Nick.

- Para defenderse de un mortífago. En la primera guerra mágica, como todos los de nuestra edad, éramos muy pequeños para recordar algo, pero tu mente guardó un poco de eso. Tal vez ya no sea tan difícil dar con ellas al ubicarlas en un espacio determinado... pero aún queda un detalle... -me callé insegura de continuar.

-En realidad ambas usaron magia...-traté de recordar otro poco.

-¿Qué cosa?-preguntó Henry antes que yo, cada vez le daba más curiosidad.

- Sí aún no estás preparada, no tienes que decirlo -susurró Nick y lo miré.

- Kailen, conocemos al mortífago que atacó a tu familia.