Hey chicos! Esto es una doble actualización, así que si has entrado a este capítulo sin antes pasar por el anterior ve a verlo. Sin más preámbulo, al fic!
Capítulo 12: Amigos perdidos, Amigos ganados.
Hace un esfuerzo por abrir sus ojos, solo logrando pestañar vagamente un par de veces. Sentía un pitido en los oídos e intenta abrir los ojos nuevamente, esta vez los logra dejar abiertos y logra ver gracias a la luz de la luna que estaba en la furgoneta toda destruida y las puertas traseras derruidas por el choque.
Mira lentamente hacia el lado y ve sangre, demasiada como para ser de él solamente.– ¿A-Albe-ert?-. Ni siquiera se escuchaba a él mismo por el molesto ruido en sus oídos.
Se intenta reincorporar pero solo logra caerse de nuevo, un dolor de cabeza y el ruido no lo dejaban despertar del todo. Una vez más intenta levantarse y lo logra, ahora recostándose a la pared de la furgoneta camina un poco hacia donde esta su dueño.– ¿Albert?
Logra llegar pero enseguida cae al piso por lo que vió.– No, no Albert-. Dice llorando.– Esto no puede estar pasando, no puede... -. No logra recomponerse, pero el ruido de su oído se va y escucha otra voz detrás de él.
– ¿Káiser?
Káiser se voltea y encuentra a su amigo levantándose.– Rayan...-. No logra decir y su amigo lo abraza reconfortándolo.
– No pasa nada Káiser-. Entonces escuchan unos gemidos de dolor, era Hax, quien estaba tirado en el piso agonizando.– Tú ve a por él, yo veré si el supervisor y... veré si siguen con vida, ¿de acuerdo?
Káiser inspecciona a Hax y encuentra algo que no se ve nada bien, su pata trasera izquierda esta torcida y una parte del hueso podía verse por fuera, Káiser frunce el ceño por esto y lo mira.
– Hax, esto... -. Es cortado por Hax.
– Sí, ya lo ví-. Responde asintiendo con la cabeza y haciendo lo mejor para distraerse del dolor, se muerde el labio hasta el punto en que sale sangre de este.
Regresa Rayan junto a ellos.– ¿Están...?-. Pregunta Káiser.
Rayan agita la cabeza y Káiser siente un par de lágrimas correr por su cara.– Chicos...-. Dice Hax y señala hacia afuera de la furgoneta, las luces de un carro se podían ver acercándose desde lo lejos.– Vayanse sin mí.
– ¿Estás loco? ¡No te abandonaremos!-. Habla Káiser e intenta levantarlo, apenas lo movió un poco el dolor era insoportable haciéndolo gritar.
– ¡Ahhhh, no, no, por favor no!-. Grita Hax y con su pata empuja a Káiser.– Solo vayanse, yo ya estoy condenado.
Rayan le coloca una pata en su hombro.– Gracias.
– Je, quiero ver sus caras cuando sepan que la información ya no está aquí-. Menciona Hax riendo para de alguna manera dar a entender que está bien así.
Rayan se voltea a Káiser.– Recoge mi pup pack, nos vamos de aquí-. Káiser así lo hace y se equipa con el pup pack de Rayan que contenía todavía el Pen Drive.
Se dirigen hacia el bosque al lado de la carretera no sin antes notar que dos autos venían de ambas direcciones de la carretera, no tenían otra opción entonces más que entrar en el bosque y con suerte escapar.
Los autos se detienen rodeando la furgoneta, Hax seguramente dio una buena pelea antes de escucharse una explosión que recorrió el bosque entero. Rayan y Káiser corrían para escapar a través del bosque, sabían que estaban siendo perseguidos.
En un punto llegan a un lugar sin escapatoria, el bosque seguía luego de un precipicio. Ambos se voltean y se escuchan voces y los arbustos moverse.
– No tenemos escapatoria, ¿que hacemos?-. Dice Káiser mirando cuan alto es el precipicio.
– Tengo una idea, ¡Saltemos!-. Dice Rayan con una pequeña risa.
Káiser lo mira por un segundo pero comprende que sería lo más lógico en vez de solo rendirse y esperar a ser asesinado.
Káiser traga.– Ok, podemos hacerlo...
Pero pronto se escuchan un montón de disparos desde detrás y Káiser no salta, se voltea y una mujer se aproximaba con unos hombres detrás con armas apuntándoles. Pero es cuando ve a Rayan tirado en el suelo rodeado por un charco de sangre que no lo aguanta más.
– ¡NO! ¡Rayan tú no!-. Grita con todas sus fuerzas y con lágrimas desprendiéndose de sus ojos.– ¡¿Por qué?! ¡¿POR QUÉ?!-. Les grita furioso pero el pedazo de suelo sosteniendo sus patas empieza a ceder.
– No me dejes solo-. Finalmente dice sin energías.
– ¡Fuego!-. Grita secamente la mujer y los hombres detrás comienzan a disparar, de repente el suelo debajo de Káiser se desprende y por unos momentos el tiempo parecía ir lento para él, una bala pasa peligrosamente cerca de su cara y otras solo lo rozan mientras que otra logra impactar en su cuerpo.
Cae sin más por el precipicio sin embargo antes de perder la conciencia en pleno aire, puede recordar la sensación de vacío en la que se encontraba, ahora no solo al caer sino tambien por lo sufrido por él en una misma noche.
En la base todo empezaba normalmente, como cualquier otro día, pero no fue así por mucho, de hecho lo fue por muy poco tiempo, esa mañana recibieron malas noticias de una misión que no salió bien. Las noticias vinieron de un cachorro que se veía más que herido, quien cojeaba hasta la base, desecho completamente, no quedaban signos de querer vivir en su mirada.
El cachorro llega a la base y rápidamente un tumulto de personas lo rodean, él no puede dar un paso más, solo daba a entender que la misión se completó pero todos tuvieron que pagar el precio más alto, incluso él deseaba estar en el lugar de su amigo o su dueño en vez de seguir viviendo sin ellos.
La cantidad de gente llama la atención de un pequeño lobo que tras escuchar que su padre ya no volvería comienza a llorar desconsolado. La situación era terrible, vidas como las de ese pequeño lobo y ese cachorro cambiarían hoy y para siempre.
El cachorro herido es llevado rápidamente en una camilla hacia el centro médico de la base, donde es tratado.
Al día siguiente se encuentra dormido en una de las tantas celdas del lugar que fue preparada para que descansara esa noche. Era el único presente en toda la amplia sala. Como sea, es ligeramente despertado por el sonido de la puerta al abrirse, él no abre los ojos, solo escucha acercarse alguien a su celda que pronto cesa de moverse una vez frente a esta.
'Quién es' Piensa Káiser.
La persona se arrodilla ante la cerrada celda y ante la vista del aparentemente dormido cachorro, vendas cubren casi todo su cuerpo haciéndo apenas visible su pelaje.
– Es mi culpa-. Menciona la persona.– Es mi culpa y probablemente me odiarías si lo supieras-. Su mirada al piso
La persona agarra fuertemente un barrote de la celda.– Es todo mi culpa, no debí pensar... ¿cómo se me pudo haber ocurrido?
Ahora Káiser recuerda lo sucedido, los recuerdos se presentaron frescamente en su mente, él trata de abrir los ojos mientras lágrimas se formaban pero no puede, está paralizado por los recuerdos.
– Pero, ¿sabes qué? Eso que tuvistes que vivir no volverá a pasar. Rayan, Albert, cargaré con la culpa...-. Un fuerte golpe es dado en el suelo.– ... pero este será el último error que cometa.
Unas lágrimas corren por la cara de Káiser logrando abrir un poco sus ojos logra ver a la persona marchándose, es el joven que había visto en el entrenamiento.
'¿Es él?' Se pregunta.
La puerta es abierta antes de que llegara a ella y un hombre se acerca y comienza a hablar con él antes de que otro apareciera en la puerta, este último uniformado a diferencia del primero.
– Señor, hay una cachorra causando problemas allá afuera, ¿que hacemos?-. Menciona el hombre en la puerta.
El joven se voltea a quien habló primero con él, le asiente con la cabeza y se marcha.
– Káiser, ¿estas despierto?-. Royer se acerca y abre la celda, nota que está despierto pero no habla, su cara ahora empapada.
Se sienta en su cama.– Vine lo más rápido posible. Solo te quiero decir, sé que es duro este momento, pero ni mi hijo ni Rayan hubieran querido que no superáramos esto. No es momento para pararse en un lugar, hay que seguir adelante, ¿entiendes? Por favor, sé que puedes.
En ese momento Káiser recuerda las palabras de su dueño.– ... siempre sé bueno y fuerte...¡sé que algún día serás un gran perro!
– Este lugar ya no es mi hogar-. Dice levantándose de una vez.
Ya no sentía que su hogar estuviera aquí, ese cálido sentimiento al encontrarse en la cabaña hablando con su dueño Albert había sido remplazado por una sensación de fría soledad y miedo. No, no sería lo mismo estar aquí sin ellos.
– Entiendo, ¿entonces, vendrías conmigo?
Káiser se confunde ante la pregunta.
– Mi hijo Albert lo sabía, pero le dije que no te contara para que no te preocuparas-. Una sonrisa melancólica decora su rostro.– Recientemente perdí a mi esposa y a la madre de Carol, ella está siendo cuidada por una amiga pero le hago falta, estaba terminando mis últimos días de trabajo para luego regresar con ella.
Sin darse cuenta Káiser estaba junto a él.– ¿Vendrás conmigo?-. Le pregunta Royer cogiéndolo entre sus manos y abrazandolo seguidamente.
– Claro... papá.
Káiser se mantenía con la cabeza agachada, de modo que no se le veía parte de la cara. Marshall se encuentra llorando en su camilla por la historia pero Starlock parecía aguantar mejor las lágrimas.
– Eso... eso debió de ser díficil-. Marshall habla llorando desde su camilla.– No puedo creer que te halla pasado todo eso.
– No pasa nada Marshall, aunque fue difícil en su momento ahora ya no importa, solo desearía olvidarlo todo...
– ¡No!-. Starlock salta a la misma camilla de Káiser, le pone sus patas en sus hombros.– ¡No debes pensar eso, si olvidas de donde vienes olvidarás también hacia donde ir! No seas como yo, no sé ni siquiera quien soy ni adonde pertenezco, no quiero que te pase a tí, ni a nadie, es lo peor-. Starlock ahora lo abraza y tal vez haya evitado que un par de lágrimas ocultas cayeran de su cara al suelo, pero estas desaparecen en el otro pelaje como si no fueran nada.
– ¿Sabes qué? Siento como si pudieras ser mi mejor amigo, tal vez en otro mundo o en otras circunstancias.
Káiser abre los ojos y regresa el abrazo.– Gracias-. Más lágrimas van apareciendo pero desapareciendo rápidamente en el otro pelaje, estas son solo de felicidad.
– ¿Pero por qué no? Podríamos serlo a partir de ahora, ¿qué dices?
– ¿Mejores amigos?
– ¡Por supuesto!-. Responde Starlock.
Pero al separarse del abrazo de repente algo se les aproxima sin previo aviso... solo una frase rápida.
– ¡Cuidado chicos!
– ¡Ouch!
Pasó que Marshall quería saltar a la camilla de Káiser pero se enredó con su propia sábana debajo de sus pies.
– ¿Están bien?-. Pregunta Marshall.
– Au, sí pero me sigo preguntando ¿cómo haces eso?-. Comenta Starlock.
– ¿Práctica?-. Insinúa Marshall encongiendo los hombros.
Los tres se ríen mientras que alguien entra en la habitanción y se sorprende un poco.
– ¿No se supone que estarían descansando ustedes?-. Katie pregunta recibiendo solo risas nerviosas.
Pronto entra Ryder también.– ¡Chicos les tengo una sorpresa, nos vamos a la montaña de Jake!
– Aww, que pena que no podamos ir-. Marshall dice triste.
– No Marshall, por supuesto que ustedes vienen también-. Le dice Ryder enseguida animándolo.
– Pero, ¿Katie...?-. Dice Marshall.
– Ella dice que estarán bien.
– Pero, ¿Royer...?-. Dice Káiser
– Ya hablé con él y dice que está bien.
Entonces se hace un silencio en la habitación y todos miran a Starlock, como para que dijera algo.
– Emm... Pero, ¿Ryder...?-. Dice Starlock.
– Yo iré con ustedes y también los demás cachorros así que, ¿nos vamos ya?-. Dice Ryder y los invita a seguirlo.
Marshall entonces se dirige a sus amigos.– ¡No puedo esperar a que conozcan a nuestra amiga Everest, ella es parte del equipo también...!-. Y Marshall les empieza a contar emocionado sobre su amiga.
Káiser mientras tanto tenía su mente procesando la información reciente, ¡había conseguido nuevos amigos! Ahora no solo contaba con una familia sino que también con amigos y probablemente un mejor amigo. Sentía que nada podría dañarlo ya y que gracias a ellos podría ser tan fuerte como Albert quiso que fuera, pero, siempre estaba ese temor de que los perdiera a todos nuevamente y pase lo que pase no lograba quitarse ese pensamiento de la cabeza.
Nuevamente agradecer a mi amigo y colega autor marcogalmich por permitirme el uso de un personaje de su autoría: Káiser.
También es cierto que me demoré un poco en actualizar, pero es lo máximo que puedo hacer por ello aquí, en serio estoy haciendo lo que puedo para subir los capítulos lo más rápido pero no saben lo difícil que es en mi condición.
Como sea, si les gustaron los capítulos por favor dejad una review, últimamente no estoy recibiendo muchas, tan solo un pequeño comentario se agradecería, pero da igual, no importa, yo seguiré hasta el final como sea.
Que la pasen bien en lo que queda de vacaciones y nos vemos en la próxima,
cubanguy out!
