Nuevo capitulo ^^/ es un poco corto pero creo que alcanzara para que sepan quien es la sirena e.e espero les guste y gracias a quienes lo leen y dejan un review :3
CAPITULO XII
Nuevo amor, nuevo desafío
"Debería darle una oportunidad al amor"
Darien suspiraba recostado en su cama recordando aquel beso que le robo a Serena, pensando una y otra vez si había hecho lo correcto, que pensaría ella de él de ahora en adelante o si habrá sentido lo mismo que el sintió.
"Sin darme cuenta me he enamorado de ella"
"Quiero estar con ella, pero no sé nada de su vida"
"¿Qué pasaría si lo que ella quiere decirme esta tarde cambia todo?"
Darien cubrió su rostro con la almohada para ocultar las ganas de gritar de tantos cruces de sentimientos que rondaban en su cabeza y corazón. Había olvidado esa obsesión por la sombra que lo estaba matando y había abierto un nuevo camino en el cual cualquier cosa podría encontrarse en el.
"¿Qué debo hacer?"
¿Estaría preparado para comenzar una nueva historia de amor aun con la sombra suelta en la ciudad? El presentimiento que Darien sentía de que la sombra estaba provocándolo a él le hacía pensar que podría ir en búsqueda de Serena y asesinarla a ella también.
Tras largos minutos de pensar, decide buscar ayuda de quien más confiaba; su mejor amigo. Se levanta de la cama para marcar el número de línea de Andrew, con la esperanza que él le diera una respuesta como siempre lo había hecho.
…
La vivienda de Andrew estaba en completo silencio, a pesar de ser la hora en que el mundo comenzaba a moverse. El sonido del teléfono fue el causante de despertarlo, moviendo solo una mano con una almohada sobre su cabeza buscando el teléfono que estaba en la mesa de noche de al lado de su cama.
- ¿Quién? –Respondió el llamado con la voz adormecida.
- ¿Estas despierto? –Responde Darien del otro lado del tubo.
- No, te está hablando la contestadora mientras Andrew está en estado de zombi maldiciendo a un idiota que no lo deja dormir, ¿Qué quieres?
- Siempre tan amable –Se rio en tono irónico- Levántate que te espero en la heladería de Zafiro, necesito unos de tus sabios consejos. –Cuelga el teléfono.
"Qué demonios… Me despierta y me cuelga tan repentinamente, que bien eliges a tus amigos Andrew"
Andrew se levanto aun adormecido, bostezando y maldiciendo una y otra vez a su amigo, pero tenía curiosidad de saber que era lo que hacía a Darien rebajarse a tal nivel de necesitar de sus malos consejos. Sin más preámbulo se vistió con lo primero que encontró en su armario, tomo unas media lunas para comer en el camino y se dirigió al punto de encuentro con Darien.
…
Allí estaba el, sentado en el banco de la heladería quien al ver que Andrew ya había llegado hace una señal con la mano de que se siente a su lado.
- ¿Y esa cara? –Pregunto Darien mientras Andrew tomaba asiento.
- Estaba durmiendo plácidamente y alguien me despertó, ¿Te dice algo eso? –Bostezo.
- Es casi mediodía, ¿Hasta qué hora piensas estar durmiendo?
Andrew suspiro y apoyo su cabeza sobre su mano para evitar que cayera del sueño contra la mesa haciendo una señal para que comience a hablar.
Darien agacho su cabeza expresando un rostro serio –Bien iré directo al grano- Cerro sus ojos y tomo aire- Creo que estoy enamorado.
- ¿QUE? –Grito Andrew levantándose del banco golpeando sus manos contra la mesa.
- Baja la voz, no quiero que nadie oiga –Hace una señal para que Andrew vuelva a tomar asiento.
- ¿Cómo que estas enamorado? ¿De quién? ¿Cómo te diste cuenta?
- Una pregunta a la vez –Interrumpe Darien fastidiado por tantas preguntas- No lo sé –Suspira- Toda la noche estuve pensando en ella, desde hace un tiempo estuve sintiendo cosas que no les preste atención –Dirige su mirada hacia sus manos tomándose unos segundos antes de continuar- Pero esta madrugada, cuando la bese…
- ¿Qué hiciste qué? –Interrumpe- ¿La besaste?
- Si, y a ella pareció gustarle también, fue en ese entonces cuando me di cuenta de que yo… -Se detiene sorprendido al oír unos gemidos- ¿Qué te ocurre, por qué lloras?
Andrew estaba llorando como un niño, con una enorme sonrisa en su rostro. Guardo silencio observando como Darien lo miraba con preocupación hasta que tomo aliento y comenzó a hablar.
- Finalmente has encontrado un nuevo amor. –Comienza a llorar más desconsoladamente.
Darien observa al idiota de su amigo alegrarse por él, comienza a reír a carcajadas puesto que finalmente luego de casi tres años de sufrimiento Darien había encontrado nuevamente la felicidad.
- Pero, ¿Qué consejos quieres que te dé? –Seca sus lágrimas y comienza a ponerse serio en el tema.
- ¿Qué debo hacer? –Vuelve a agachar su mirada- La sombra sigue suelta, tengo miedo de que la lastime. ¿Qué tal si ella no siente lo mismo que yo, o si la sombra la busca y la mata, y que pasaría si yo no logro hacerla feliz?
Andrew golpea la mesa logrando su cometido, que Darien cerrara la boca.
- Creo que lo que tú tienes es miedo a amar.
- ¿Miedo a amar? Explícate.
- Mira, después de todo lo que has atravesado por la muerte de Kakyuu, la sombra y esas papar usadas sientes miedo de volver a amar de la misma manera y que algo o alguien vuelva a arruinarlo.
Darien se queda sin palabras ante la forma de analizar que tenia Andrew, a pesar de que sus consejos no resultan ser del todo buenos, el lo conocía más que nadie y sabía que era el único con el que podía contar.
- Y entonces, tu consejo es…
- Dime más detalles, una mente brillante como la mía necesita tener todas las piezas del rompecabezas para dar un consejo colosal. –Sonríe presumidamente.
- Bien –Suspira- No se casi nada de su pasado, la conozco hace un año, se que esconde algo y no sé que es pero esta tarde me prometió que me lo revelaría. Cuando la bese sentí ese mismo sentimiento que sentía cuando besaba a Kakyuu.
Andrew guarda silencio por un momento luego de que Darien terminara de darle los detalles.
- ¿Quién es? –Pregunto de forma seria y fría.
- Por el momento no puedo decírtelo.
Darien noto el cambio de ánimo de Andrew, estaba serio y pensante aunque de todas formas acepto su decisión de no revelarle por el momento de quien se trataba.
- Te daré un consejo –lleva sus manos hacia su mentón- Ve a esa cita y espera a que ella te revele su secreto, si en verdad la amas por más oscuro que sea eso que quiera contarte no te importara y querrás estar con ella pero si ocurre lo contrario sabrás que ella no es para ti y que tampoco podrás hacerla feliz.
Darien asintió con la cabeza, se dio cuenta que su consejo era coherente y lo único que podría hacer hasta el momento.
- Sabia que podía contar contigo –Sonríe levantándose de la mesa para retirarse.
- ¿Iras a prepararte?
Darien afirma con la cabeza. Andrew también se levanta para volver a su casa a dormir lo que Darien no le permitió, pero antes le deja algo mas en que pensar.
- Ten en cuenta que ese secreto será la clave de tu decisión –Sonríe y da la media vuelta sin nada más que decir ni escuchar.
"Te lo agradezco, amigo"
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Departamento de investigaciones, 13:45 pm las puertas están cerradas al público para una conversación privada entre dos hombres; Ojo de Tigre y Ojo de Pez.
- ¿Estás listo? –Preguntaba Ojo de Tigre observando a través de su preciada ventana.
- Si –Suspira- Pero…
- ¿No me digas que tienes miedo? –Interrumpe volteándose hacia él.
- No es eso, no es la primera vez que lo hago pero… -Se detiene agachando su mirada.
Ojo de Tigre se acerca hacia él, apoyando su mano sobre su hombro regalándole una sonrisa amistosa.
- Se a que le tienes miedo, no te preocupes se que odias las muertes en vano por eso si tu mueres en esta misión ten por seguro que no permitiré que sea en vano.
Ojo de Pez sonríe levemente sin levantar la mirada, aunque confiaba en su fiel compañero nadie le garantizaba que esta misión seria exitosa.
- Esta misión es clave, el más mínimo error podría resultar en una tragedia. Debes esforzarte para que eso no suceda, no te dejare sin respaldo, recuerda que si salimos victoriosos confirmaremos la verdadera identidad de la sombra y será su fin.
Ojo de Pez levanta su mirada esta vez con suma confianza, el peso que cargaba en su espalda era el motivo por el cual no debía permitir el fallo en su misión. Quedaba en su deber revelar la identidad de la sombra por lo que sonríe seguro de sí mismo confiando en sus compañeros.
- Déjelo todo en mis manos, prometo que esta misión será exitosa aun si eso costara mi propia vida.
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- Gracias por venir amigas –Sonreía Serena sentada sobre la cama de su habitación abrazando con fuerza un almohadón.
- Sabes que puedes confiar en nosotras, como siempre lo has hecho pero, ¿Estás segura de lo que harás? –Preguntaba preocupada Lita sentada en la silla de escritorio de Serena.
Serena guardo unos minutos de silencio mientras las demás esperaban una respuesta.
- Darien me beso, estuve esperando ese beso desde que llegue a la ciudad.
- ¿Crees que sea el momento adecuado? ¿Qué tal si luego de saber la verdad no quiere saber más nada de ti? –Mencionaba Rei quien estaba sentada en la cama justo al lado de Serena.
- No le digas eso, todas aquí sabemos que ese era el propósito por el cual nos unimos al departamento de investigaciones. –Mina regañaba a Rei- Aun cuando nosotras no sabíamos nada de crímenes y misterios nos unimos al departamento con el fin que Serena cumpliera su deseo.
- Siempre he amado a Darien, desde aquel día pero nuestras diferencias no me permitían acercarme a él. –Serena agacha su mirada, parecía convencida de lo que iba a hacer.
- También estaba esa mujer, Kakyuu –Interrumpe Ami- Pero ahora todo cambio, Darien te beso y eso significa que algo siente por ti aunque no te haya dicho nada después del beso –Sonríe- Ya no hay nada que pueda detenerte a ser feliz a su lado.
- ¿No hay nada? –Serena levanto su mirada y su rostro parecía aun más preocupado.
- Salvo ese detalle, pero se lo dirás. Ten en cuenta que el destino de ustedes dos depende de ese secreto –Continúa Ami- Si él te ama de verdad te aceptara no importa lo que seas, pero si te rechaza…
- Si la rechaza, nosotras acabaremos con el –Sonríe maliciosamente Mina.
Ellas continuaban hablando mientras Serena escuchaba sus sugerencias, pero los ánimos y alegría que sus amigas transmitían en esa habitación hacían sonreír alegremente a Serena recordando el día en que se conocieron.
"Ami, Mina, Lita y Rei habían sido amigas desde el jardín de infantes, eran inseparables a pesar de las duras peleas que tenían que afrontar ya sea por gustar del mismo chico o por tener ideas diferentes. Las vacaciones siempre las tomaban separadas en familia pero al ingresar en la preparatoria habían decidido tomar sus primeras vacaciones solas las cuatro juntas en una playa cercana a la ciudad de Tokio.
Fue la noche anterior antes de regresar a sus respectivos hogares cuando conocieron a Serena en una extraña situación…"
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"¿En donde esta?"
Darien se encontraba a unos pocos centímetros del mar esperando la llegada de Serena, quien había prometido que estaría allí antes del atardecer pero para su sorpresa ella no estaba allí.
Se sentó sobre la arena a esperar observando el ocaso intentando no perder la paciencia. La noche llegaba, incluso llego antes que la propia Serena lo que hizo preocupar a Darien.
"¿Le habrá pasado algo?"
Se levanto de sobre la arena para dirigirse hacia la calle con el fin de ver si ella estaba llegando pero antes que pudiera adelantar un paso hacia la calle oye una dulce voz que provenía del mar lo que hace que vuelva a dar la media vuelta sorprendido.
"¿Eres tú?"
En el primer intento no alcanzo a ver a nadie allí, suponiendo que su sirena había vuelto. Al tercer llamado logra alcanzar a oír que esa voz provenía de las rocas lejanas que estaban a unos metros de donde él estaba por lo que decide correr para alcanzar su voz.
- Sal de donde quieras que estés –Grito hacia la oscuridad.
- Estoy aquí –La sirena había salido del fondo del agua para reposarse sobre una de las rocas a tan solo unos pocos metros de distancia con él, pero no los suficientes como para poder ver su rostro.
- ¿Qué haces aquí? –Pregunto seriamente.
- Me estabas buscando.
- Estoy buscando a otra persona, no a ti.
- No lo entiendes verdad –Acaricia su cabello- ¿Te gustaría oír una pequeña historia?
- No tengo tiempo para escucharte, estoy esperando a alguien así que…
Antes que pudiera continuar es interrumpido por la sirena.
- Entonces no te importaría oírla mientras la esperas.
Darien no respondió a esa cuestión, estaba preocupado de que Serena no había llegado aun pero el encanto y dulzura de la sirena que lo había salvado en reiteradas ocasiones lo encantaban.
- Date prisa, mi novia está por llegar.
La joven sirena aunque no pudiera ver su rostro expresaba sorpresa y encanto al oír sobre "la novia de Darien" por lo que agacho su mirada y comenzó a murmurar algunas palabras.
- ¿Así que tienes novia? Dime, ¿Seguirás amándola luego de oír la historia que te contare?
Darien perdió el aliento y quedo anonadado de tal insinuación, ¿A qué se refería? Sin duda estaba obligado a oír esa historia.
- ¿Tienes idea de cuantos secretos puede ocultar una persona? –Suspira- A veces un solo secreto puede alcanzar el mismo valor que cientos de secretos, pero algunas personas sienten tanto miedo de cómo puedan reaccionar las personas que mas aprecian que se llevan a la tumba ese secreto.
- No entiendo de lo que hablas, ¿Quieres confesarme algo? –Pregunta impaciente Darien.
La sirena comienza a morder las uñas de sus dedos, parecía que algo la incomodaba.
- ¿Sabes lo difícil que es amar a una persona tan diferente a ti? –Dirige su mirada hacia la enorme luna llena de esa noche. –Es lo que tuve que afrontar al enamorarme de un detective.
El corazón de Darien latía con fuerza, su sangre corría helada sin comprender que había sido encantado por las palabras de la sirena aunque aun no las comprendiera. El intento acercarse a ella mientras miraba hacia otra dirección creyendo que ella no se percataría de ello.
- No te acerques –Grito- Aun no lo hagas –Comienza a llorar.
- No lo entiendo, ¿Qué es lo que me quieres decir? –Pregunta Darien con sus pies ya puestos dentro del agua.
- Me jure a mi misma que nunca revelaría mi secreto a esa persona que amo, pero ese pensamiento cambio cuando él me beso –Lleva sus manos hacia su rostro cubriéndolo por completo llorando desconsoladamente. – Me uní al departamento de investigaciones solo por ti, Darien –Grito desesperadamente agitando su cabeza dejando caer sus lagrimas sobre el agua.
En ese momento Darien lo comprendió, su sirena era alguien cercana a él, ella había estado a su lado todo este tiempo sin que él se diera cuenta de ello y el porqué sentía esa paz interior cuando estaba cerca de ella estaba frente a sus ojos.
- No me digas que tú eres…
- No digas mi nombre –Grita sin dejar de llorar. –Si ya sabes quién soy no digas mi nombre.
- ¿Por qué? ¿Por qué no me lo habías dicho desde un principio? ¿Hace cuanto tiempo me conoces? –Comienza a gritar desesperadamente. –Contéstame, por favor.
La sirena guardo unos minutos de silencio antes de responder los interrogantes de Darien. Una vez que comenzó la batalla no podía abandonar si en verdad quera estar junto al único hombre que amo.
- Te conozco más tiempo del que te puedas imaginar, pero en ese entonces no me hice presente ante ti porque había alguien que me lo impedía.
- ¿Quién era? ¿Quién era esa persona?
Ella suspira y dirige su mirada hacia él, tratando de contener esas ganas insaciables de llorar.
- Ya han pasado los treinta minutos que me has dado, aun así ¿Quieres oír la historia?
El silencio fue protagonista de esa noche por unos minutos, solo pudiéndose oír las olas chocar contra las rocas. Darien había entendido que ella no quería que él se acercara aun, solo se digno a mantener distancia con ella mientras oía la sorprendente historia de alguien que estuvo siempre a su lado mientras él nunca se había dado cuenta hasta esa noche.
Pero tampoco había notado que mientras trataba de salir de la sorpresa que se llevo con su sirena, alguien los estaba observando desde lo alto del edificio más próximo a la playa.
