Días después.

Kaneki estaba leyendo un libro sentado en el suelo sobre un cojín junto a la mesa, ambos estaban en la casa de Touka, era un poco más de medio día.

- ¿Qué estás haciendo? – le pregunto Kaneki a Touka a quien la vio con un block de dibujo.

Ella también estaba en el suelo sentada junto a Kaneki, el block lo tenía a apoyado en la mesa, pero cuidando que este no viera lo ella estaba dibujando.

- Dibujo, estoy buscando algún pasatiempo tú tienes los libros y yo dibujare, tal vez me meta algún taller de arte o algo así.

- ¿Enserio? eso sería muy bueno… déjame ver - pidio Kaneki aproximándose a Touka

- Oye no, no esta tan bueno y además no está terminado…

- Ay vamos, dibujas muy bien con la espuma del café y en los carteles de la tienda

- Pero eso es fácil – reclamo Touka intentado que Kaneki no viera su dibujo.

- Vamos, quiero ver – le insistió Kaneki.

- Bien, pero no te rías, no mejor se sincero

Kaneki vio el dibujo y se dio cuenta que era el leyendo, pero era un dibujo, aunque bueno muy superficial, le faltaba definir las líneas y el rostro estaba totalmente en blanco.

- ¿Soy yo? - dijo Kaneki

- Bueno no tenía tazón de frutas, debía ocupar lo que había a mi alrededor como modelo, además es un dibujo en blanco y negro como tú.

- En ese caso seguiré leyendo para que avances con tu dibujo.

- ¿Y qué es lo que estás leyendo? Leo el titulo pero no lo entiendo "¿Renglones… de …?" como que eso no va contigo

- No es lo que piensas, trata de una detective que entra a un centro psiquiátrico para investigar un crimen, ya que el culpable al parecer se encuentra internado en ese lugar, lo cual la lleva a convivir con los múltiples pacientes psiquiátricos conociendo sus vida y sus enfermedades demostrando que no son unos locos desquiciados, solo tienen otra forma de ver el mundo al grado que te encariña a muchos pacientes, además que hay historias muy interesantes entre ellos… ¿Te estoy aburriendo? – pregunto este al ver a Touka con el mentón apoyado en la mesa.

- No, te estoy escuchando – le respondió ella – me gusta que me cuentes los libros, cuando tú me cuentas se oye mucho más divertido que leerlo y me da pereza leer, por suerte te tengo a ti, mis resúmenes y cuenta cuentos andantes.

- Pero de esa forma no te introduces como debe ser en la historia y al final no cumples el objetivo.

- ¿Quién te dice que no me introduzco en la historia escuchando?

Touka va a la mesa para seguir dibujando.

- Me da pereza leer.

- Solo hay que enconar un libro que te entrega. – Kaneki se estaba entusiasmando, pero Touka no lo tomaba mucho en cuenta.

- Encuentra un libro que disfrute y tal vez intente con otros.

- Si te hago disfrutar un libro ¿leerás?

- Si, si. –le dice ella con indiferencia.

Kaneki se aproximó a Touka le empieza a apretar los hombros haciéndole masaje.

- Oye ¿Por qué eso? - le pregunto Touka

- Me leí un libro de masajes, de vez en cuando me duele la espalda en especial en el área lumbar, que es más o menos donde sale mi Kagune, me imagino que en tu caso será más el área cervical y poco de la dorsal.

- Okey, pero esto no me hará cambiar de opinión, menos voy leer un aburrido libro de masajes

- Como quieras - Le respondió Kaneki subiendo sus manos hacia su cuello.

Luego siguió subiendo la cabeza, las orejas las cuales primero acaricio de arriba abajo, luego de abajo hacia arriba, una y otra vez hasta que de acariciar paso a apretar, lo cual probaba en Touka un gran relajo, que le hacía contraer la planta de los pies, paso a la cabeza a mover el cuero cabelludo, le estiro la frente, el contorno de los ojos, mejillas, estiro todo su rostro hasta llegar a los labios, los cuales caricia lentamente, eso provoco en Touka una larga inhalación; volvió a su cuello y hombros paso sus manos con fuerza para relajar los músculos.

- Pero que tensa – le comento Kaneki – hay nudos por donde toque Touka

- Yo soy así ¿Algún problema?

- Hey se supone que te estas relajando – dijo Kaneki al sentir un tono molesto en la voz de Touka.

- Entonces no me hables

- Igual no puedo seguir así

- ¿Por qué? ¿Por qué estoy muy tensa?

- No porque tengo que seguir más abajo, así que quítate la blusa – dijo este serio, ya que se estaba tomando muy enserio el papel de masajista.

- Quítamela tú, has bien tu trabajo masajista.- contesto ella con tono desafiante

- Bien – dijo con un suspiro de derrota.

Kaneki comenzó a desabotonar la blusa de la chica se la quitó para luego recostarla sobre la mesita.

- ¿Así? – Hablo Touka.

- Me es mal fácil para mi

- Okey, se supone que tú eres el que sabe

Recorrió de arriba abajo la espalda de Touka acariciándola con tan solo yema de sus dedos, esta sintió un cosquilleo agradable, el cual se fue repitiendo ya que Kaneki repetía los recorridos, mientras más lo hacia la respiración de Touka se volvía más profunda y larga. Kaneki cambio el recorrido de la espalda siguiendo el camino de la columna del cuello al coxis, al llegar al final a la chica se le empezó a acelerar el corazón, pero aún continuaba con la misma respiración.

Sintió sobre su espalda el cuerpo tibio de Kaneki, lo cual al hizo dar un enorme suspiro de excitación, para luego pasar otra vez a ese cosquilleo agradable, cabeza, cuello hombros, espalda.

- ¿Estas desnudo? – le pregunto Touka a Kaneki al sentir su piel sobre ella, esta no se movió y apenas reacciono al hacer la pregunta debido al relajo.

- Solo de arriba – Contesto él.

Las caricias se extendieron a la planta de los pies, piernas, muslos, en donde se encontró con el short de Touka, mientas pasaba por ese sector sobre la ropa de ella, Kaneki volví a pegar su torso a la espalda de la chica

- ¿Quieres hacerlo? – le susurró al oído.

Touka estaba tan excitantemente relajada que solo asintió.

Toco las caderas de la chica desabrochando el short lo bajo hasta quítaselo, después él hizo lo mismo con sus bermudas, Touka sintió más de la piel de Kaneki sobre ella, la muchacha dio una profunda inhalación al percatarse que el chico le estaba quitado al bragas.

- ¡Ahh! – exhalo rápido, se aferró al borde de la mesita, al momento que sintió que el coito iniciaba.

Luego de unos pocos movimientos Kaneki levanto a Touka, cambiando su posición quedando ambos sentados.

- Umh, mh, mh - Kaneki tenía sus brazos enredados alrededor de ella uno en la cintura y el otro sobre sus hombro, con lo cual mantenía muy ambos cuerpos bien pegado.

Touka giro la cabeza hacia atrás para poder ver a Kaneki, llevo una de sus manos a la nuca de este, para acercar su cara a la de ella. Kaneki quito la mano que tenía en los hombros de Touka, llevándola a los labios de esta para acariciarlos, ella acerco más las caras de ambos, Kaneki tomo con una mano las mejillas de la chica las apretó, acercándose lo que le faltaba para besarla, sus respiraciones se detuvieron, por lo que después de unos largos segundos debieron separarse para recuperar el aliento.

- Ahhh, ahhh – suspiro sonriente Touka mientras metía sus dedos por el cabello de Kaneki.

Poco a poco las respiraciones de ambos se sincronizaron a la vez que se aceleraran aún más, estaban llegando al clímax del momento. Touka tenía uno de sus brazos rodeando el cuello de Kaneki, mientras que la palma de la otra mano ejercía presión sobre el pecho del muchacho, Kaneki tomo esa mano que ejercía presión sobre él para entrelazarla con la suya.

- Mhh mhh Tohh Touka…

- Ahh, Ahh, Ahhhh… – gimió ella apretando con fuerza la mano de su pareja.

Dieron sus últimas respiraciones juntos tratando de recuperar el aire, se separaron y volvieron a vestirse.

- Bien leeré tu condenado libro – dijo ella abotonándose la blusa – pero quiero ir a elegirlo yo misma.

- Como quieras – le respondió Kaneki .

- Además… – Touka se recostó en el suelo de espaldas, Kaneki hizo lo mismo pero de lado para poder verla mientras ella le hablaba - quiero una reseña de todos los libros que me llamen la atención, para saber que estoy eligiendo uno bueno.

- ¿Una reseña?

- Sí o un mini resumen de lo que trata, sin spoilers obvio – Touka se dio vuelta para también mirar a Kaneki.

- ¿Alguna vez te he pasado un libro que no te ha gustado?

- La verdad, es que no….lo admito tienes buen gusto o por lo menos sabes que recomendar

- Entonces ¿Por qué te tardas como un siglo en leer?

- Oye es que tú te los tragas, yo tengo mi ritmo, además el ultimo que me pasaste, ese de la niña loca, me lo leí en semana y media.

- Era un cuento con poco más de 100 páginas Touka y no estaba loca. – señalo Kaneki mirándola con ojos cansados -_-, en recuesta a su comentario.

- Ay se dedicó a buscar un conejo blanco sin importarle caerse a un Hoyo o casi ahogarse para alcanzarlo y eso solo en los primeros capítulos, esa niña era suicida.

- Sabes cuándo me convertí en ghoul en un principio me sentí miserable Gregorio Samsa (protagonista de la metamorfosis), pero luego empecé a enfocarme en que podía ser más bien como Alicia entrando al país de los ghouls y la verdad ese pensamiento comenzó a acentuarse más en mi cuando descubrí que las cosas no eran tan malas como las pensé en un principio y más firme se volvió cuando me encontré con conejo blanco. – dijo mirando a Touka a los ojos, lo cual le causo a ella un pequeño sonrojo.

- Entonces si tú eres Alicia, retiro eso que dije de que estaba loca, perdóname. – Expreso Touka mirando hacia abajo, triste.

- Touka… - Kaneki hizo una pausa reflexiva – yo sé que estoy perturbado… eso es algo de lo que soy muy consiente. – le confieso el chico.

Touka lo miro afligida y con los ojos vidriosos, este al darse cuenta le acaricio el cabello, para luego tocarle el mentón sujetando su cabeza, así tuvo la vista de ella fija en él cuando le dijo:

- Pero mientras tenga cerca de mí a mi conejo blanco, sé que me podré seguir manteniendo cuerdo.

- No pienses esas cosas idiota – le contesto ella tomándole la mano.

Kaneki estaba saliendo de la Universidad, sus clases habían terminado.

- ¿Qué Tsukiyama te pidió trabajo? – Kaneki estaba hablando por teléfono con Touka

- Bueno no exactamente, solo lo dijo como pensando en la posibilidad, estuvo aquí en la mañana y empezó aquejarse de su agonía de ser pobre y que talvez verte la cara todos los días como compañeros de trajo alegraría su apagado ser.

- Solo está pasando por una crisis, ya se le pasara… pero de todas formas mejor que no les des trabajo, no me gustaría tener que verlo todos los días – dijo con una risita – y creo que es más seguro estar con él con el mesón de la barra en medio de ambos.

- Si, pienso lo mismo, además de seguro se metería con el diseño de los uniformes y el local

- Te haría usar tacones - se rio Kaneki, risa que fue interrumpida al ver a la investigadora de cabello verde afuera, en la salida de la universidad.

- ¿Pasa algo Kaneki? - Pregunto Touka al otro lado del teléfono, ya que se dio cuenta que este había dejado de hablar de repente

- Es Tooru - dijo Kaneki - está aquí.

- ¿La pirata? - Ese era el nombre que le había puesto Touka.

- Sí, veré que quiere

- Bien, oye si necesitas llegar más tarde lo puedes hacer la cafetería está muy tranquila

- Bueno, luego te cuento, que tal – Kaneki levanto su mano en señal de saludo cuando Mutsuki lo miro - ¡Hola Tooru! ¿Qué es lo que haces aquí?

- Kaneki, perdón por venir sin avisar, es que esta es la única forma que tengo de contactarte, espero no ser muy… atrevido por aparecer así – explico ella nerviosa - tal vez tu tenías planes… pero es que necesitaba hablar con alguien. – Tooru se veía muy triste.

- Esto… yo tengo que ir a trabajar… - comento Kaneki, pero al verla tan triste le dio lastima, una parte de él pensó que al estar ella así tan frágil le podía ayudar a sacarle información , pero otra parte lo creyó injusto aprovechase de eso, sin embargo escucharla en ese momento que ella estaba tan necesitada de hablar también podía ser una buena obra para compensar lo que él estaba haciendo con ella, todas esas cosas se le pasaron por la cabeza hasta que finalmente tomo una decisión-… aunque primero tengo que ir a buscar mi uniforme, así que ¿Podemos conversar por el camino si no te molesta?

- ¿El camino a tu casa? – pregunto ella

- Sí, camino a mi casa, pero iremos a mi casa – aclaro este inmediatamente - ósea… si tengo que ir… pero al lado de los departamentos hay una fuente de sodas ¿podemos llegar hasta allá? – Kaneki no vivía muy lejos de la universidad.

- Si, gracias. – respondió ella.

- ¿Bien y que es lo que pasa? - le pregunto Kaneki mientras caminaban.

- La verdad es que no debería decirte esto porque es sobre mi trabajo, pero ya no puedo más retenerlo

- ¿Tu trabajo? ¿Ósea cazando Ghouls? - le pregunto Kaneki con una cara de sorpresa e inocencia aun que en el fondo estaba totalmente atento y feliz de llegar a esa parte tan rápido, pero igual quería ser precavido porque parecía que todo era extrañamente fácil.

- Si, lo que pasa es que…. – Tooru bajo la cabeza y empezó a jugar con sus manos nerviosa– en nuestra última misión… un amigo muy querido murió, él era mi compañero, talvez lo recuerdes porque fuimos con él a la cafetería… era el chico rubio.

- Ah, sí, lo recuerdo – dijo Kaneki – [Así que el ukaku murió] – pensó Kaneki.

- Aunque todo eso paso hace casi una semana, pero como fue un trabajo muy importante debí entregar mis reportes y todo lo respectivo al caso, por eso deje pasar el tiempo sin expresar como se debía esta pena, no fui ni al funeral por el trabajo, aunque esa no es la única razón por la que no fui al funeral, solo que eso otro no te lo puedo contar. (Por que robaron el cuerpo de Shirazu)

- ¿Y qué hay del resto de tus compañeros? ¿Hablo de la chiquita y el con cara seria como se lo han tomado? – pregunto Kaneki.

- Saiko no paro de llorar los primeros días , ella es muy sensible, la verdad, es que ella es muy buena persona para ser una investigadora y Urie, él ha cambiado, aunque cambio para mejor, porque se preocupa más por nosotros, está más amables ya que realmente se entristeció mucho cuando Shirazu… - Unas lágrimas cayeron de los ojos de la chica – Urie se supone que era el más frio y fuerte del grupo, pero se quebró completamente, por lo que no me quedo más remedio que ser yo la fuerte, por lo que me enfoque en el trabajo y en ayudarlos a ellos, pero ahora que me han dado un tiempo libre ya no puedo más… no quiero seguir reteniéndolo…¡Ya no puedo! – Tooru lloro con más lágrimas.

Kaneki se empezó a ponerse nervioso al no saber cómo contenerla, por fin veía el local que estaba cerca de su departamento.

- Oye… este Tooru… tranquila ¡Ay! Tranquilo, ag lo volví a hacer - gruñe Kaneki al darse cuenta que la trato como chica.

Tooru se rio.

- No te preocupes no me molesta que me hables como chica – señalo ella secándose las lágrimas – aunque si prefiero que en público me hablas como varón

- Si lo tengo claro… oye ¿entremos?

Mensaje autora

Hola si tienen problemas para encontrar a historia en wattpad también la pueden buscar por "Telaraña de ciempiés (Kaneki x Touka)" (actualmente está hasta el capítulo 12) no puedo colocar el link, por que esta pagina no me deja TT.
PD: la portada es la misma de aquí ya que la cambie.

Chauu nos leemos