Fic

Peligro

Mujer al volante

Por Mayra Exitosa

Ella estaba en el lugar de su hermano, ¿Por qué? Las ambulancias aún se escuchaban lejos, pero hasta el sonido de otras unidades ya se escuchaba, pronto descubrirían que Candy había tomado el lugar de su hermano. ¿Algo le había pasado a Connor? Recordaba todo lo comentado, como al día siguiente Brown no había podido conducir el auto, podía ser ahora lo mismo, su hermana siendo enfermera debió haberlo atendido y… ¡Tomo su lugar! ¿Cómo pudo manejar esta unidad? ¿Lo habría hecho antes? ¡Imposible!

- ¡Albert! ¡Albert!

Ella agonizaba y mencionaba su nombre, no podía continuar ahí, la tomaba en sus brazos y la subía en su regazo en su vehículo, al ser tan pequeña podía llevarla hasta el hospital, pero algo lo detuvo de hacerlo.

- ¡Explosivos! ¡Nuestros autos explotan! Les pusieron explosivos. ¡Albert!

El espanto al entender lo que decía fue agonizante, de inmediato dejo su cuerpo y asomo su rostro donde habían estado golpeándolo en la carrera y si, ahí estaba un parpadeo constante, esperando recibir el impacto, ahora lo entendía, pero con la explosión aun sobrevivía su auto. El parpadeo de la luz, lo hizo correr. Tomando en sus brazos a Candy, como si de un bebe se tratara comenzaba alejándose de su propio vehículo, era posible que no explotara, pero el primer movimiento podría activarlo, ya había recibido varios golpes de las piezas, no podía exponerse.

Grandchester cerraba el entrecejo, ¿Andrew se estaba robando a su piloto y dejaba el auto? Las ambulancias ya estaban a doscientos metros, pero al ver como intentaba decir algo y huía de su coche, significaba, ¡peligro!

De inmediato tomaba su vehículo y arrancándolo como si no necesitara mucho calentamiento, se atravesaba rompiendo las murallas e impidiendo que los demás pudieran llegar, salía de su auto, gritaba deteniéndolos

- ¡Peligro!

En la autopista, al centro lucían bellos lagos, estos daban una sensación de belleza al lugar, tratando de no dañar la ecología, o simplemente por ver que algunos necesitarían agua, al pensarlo, ahora podía ver que son útiles, pues la explosión fue tal que las piezas de nuevo volaban, incluyendo otras que ya habían caído y estas eran arrastradas de tal manera que parecía alcanzar la pista y jugar carreras con los autos que aún seguían en la carrera, uno de los que iba muy concentrado veía como una llanta y una sola puerta, acomodada de manera que se visualizaba el número, iba por el carril izquierdo, a tal velocidad que lo dejaba asustado, como si un fantasma manejara, se desconcentraba, era la puerta de Andrew la que lo rebasaba, y lo seguro era que la llanta también era de su auto, porque iban con la misma velocidad, como si él estuviera manejando.

Fue tal el impacto, que la seguridad corría a detener a quienes habían estado golpeando insistentemente los autos Andrew, la misma cuadrilla de su equipo explotaba, mecánicos tomaban a golpes a la cuadrilla de los autos sospechosos, era tal el enfado, que viendo una y otra vez las cámaras, como William, asomaba su cabeza a su propio auto, que aún continuaba en buen estado y como este tomaba el cuerpo de su amigo Connor y se iba con él en brazos, deteniendo con gritos a Grandchester, que estaba al otro costado y que se iba en marcha a ayudarlo. Pero al explotar, se ve el cuerpo de ambos pilotos Andrew entrar en el lago central de la pista y los cuerpos aun abrazados, flotaban en el centro sin moverse.

Son esos minutos, que parece que no son nada, que son instantes que cuentan, que son momentos que pasan, pero qué más da, minutos más o minutos menos, dile eso a la mujer que da a luz, al hombre que nada unos cuantos metros para una medalla olímpica, o a ese hombre que solo unos instantes bastaron para tomarla de nuevo en sus brazos y volar con ella de nuevo.

Por fin llegaban la ambulancia, los bomberos y demasiados autos que detenían el paso a los demás, si, Tom y Walter estaban dentro, ambos en las dos ambulancias uno cuidando a William, otro a su hermana, pues solo uno podía entrar y ambos no se esperarían, las ambulancias salían con el rostro de ambos corredores cubierto de oxígeno y si poderles ver el rostro.

La tragedia era mencionada por todo el mundo, tanto los que amaban las carreras de fórmula uno, como otros que no eran fanáticos, era tal el impacto al ver el saboteo de años, por fin ser descubierto, Annie era protegida por su novio, para que no diera entrevistas, pero la policía la mandaba llamar, y ellos tenían que estar presentes, los Cornwall, ahora sabían más a través de sus labios, todo lo que había estado pasando, desde que la habían obligado a interferir, solo para que no mataran a Archie. Ella lo amaba, era el amor de su vida, ahora tenía que pagar al haber ayudado a otros, pero al menos él estaba bien. Lloraba al verla y declarar que lo volvería a hacer, pero a su novio, lo quería con vida.

- Señorita Britter, ¿usted drogó a los otros corredores?

- No, la bebida ya estaba ahí, ellos hacían todo, solo que si no les ayudaba, tenían a un franco tirador siempre tras mi novio, varias veces me mostraron la luz en su cabeza, listos para disparar.

- ¿Tuvo algo que ver con los corredores?

- No, nunca los conocí realmente, me tomaban por resbaladiza o por engañar a mi novio, ellos mismos me decían que estaba loca, en ocasiones, ni querían hablar conmigo, pero debía estar ahí, para que ellos pudieran hacer lo que querían, solo les hacía conversación, me daba vergüenza, hasta fui insultada pro el señor Barretti, pero tenía razón, el solo me dijo que no merecía que Archie me amará. Que una mujer no es buena cuando busca a tantos hombres, pero yo… nunca me acerque a él demasiado, solo lo detenía en frente a la puerta de su camper, nunca entraba, le pedía de favor que… me dijera algo, que necesitaba algo de tomar o, cualquier tontería, tenía que esperar ahí, tres minutos, solo tres minutos y con eso, me dejaban volver a buscar a Archie, pero si le decía algo… no viviríamos para contarlo.

Archie, bajaba el rostro avergonzado, pensando como ella se enfrentaba todos los malos rumores por mantenerlo con vida, al estar amenazada, apretaba los puños, mientras su hermano y su novia, quien se escondía en su pecho, lloraba al escuchar todo el detalle de Annie al detective. Ella que siempre la había juzgado mal, resultaba que Archie era su único novio y que la respetaba, que había una relación limpia y sana y que solo había estado con él y el aseguraba que desde hacía tres años era su único novio.

En el hospital, William se molestaba, decía que no tenía nada y que solo había sido el impacto, que quería ver a su novia. Walter lo escuchaba y no podía dejar de llorar al saber que el no se daba cuenta que sus gritos estaban mostrando que no escuchaba bien y que su tono de voz era tan alto por no poder escuchar a los médicos.

Una enfermera le escribía en el pizarrón, que su novia estaba afuera, que el no escuchaba bien por estar tan cerca de la explosión que pronto se recuperaría, pero que no podía ver a su chica, que estaba siendo atendida.

William asentía, se calmaba y con toda serenidad, sin hacer ni un solo ruido aceptaba, se ponía de pie y se mareaba, luego se tomaba de la pared, se agarraba del carrito porta suero y como no les escuchaba, se disponía a salir de la habitación a buscar ver a Candy. Al salir con dos enfermeras tratando de ponerle una inyección y este se las arrebataba, veía a Walter y lo abrazaba, tomando el pizarrón der la enfermera le escribía en letra mal hecha "Perdóname, Candy es Connor"

Incrédulo al pensar que su chica había cubierto a su hermano, se distraía y un doctor tomaba la inyección de la enfermera y se la colocaba en la pompa, dejando de inmediato sedado a William, varios paramédicos varones, lo tomaban y lo introducían de nuevo a su habitación. Walter se quedaba ahí marcando a Tom, para que cambiaran de lugar, pero este no accedía, y se tenía que esperar a que alguien de los demás aparecerá para dejar a William con ellos, así poder ir a ver dónde tenían a su pequeña.

CONTINUARA…


Si tan solo escribir fuera todo, si soñar no cuesta nada, plasmar letras solo son teclas y un poco de tiempo, para que la historia diga lo que hay en los sueños, como formar la historia y hacértela conocer, si tan solo es eso, ojala fuera así de simple, deseando sea de su agrado, otro capítulo de esta linda historia, una chica, se hace pasar pro chico y ahora... todos lo saben.

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa