Fairy Tail: Siempre Juntos
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima
Mavis Vermillion
Ese día estaba realizando una misión con Leo cuando nos apartamos debido a una intensa batalla que libro contra un poderoso mago, teníamos que asesinarlo y no dejar rastro alguno de nosotros. Corrí por los oscuros callejones, ya había amanecido y nos quedaba poco tiempo para cumplir con la misión. Al llegar a una de las calles principales note una gran cantidad de gente… normal para una gran ciudad comercial como Magnolia. Me cubrí con la capucha negra de mi capa y pase inadvertida, debía apresurarme y reunirme con… Caí al suelo debido a que alguien había chocado conmigo con fuerza.
Au…- dije levantando mi mirada hacia aquellos brillantes ojos verdes, una leve sonrisa se dibujó en el rostro de la chica y una cascada de cabello rubio caía por su espalda. Sorprendida me mantuve inmóvil, jamás había visto una persona que brillara como ella, pese a que quizás tenía 13 años al igual que yo.
Lo siento mucho, lo siento, lo siento.- dijo la chica haciendo rápidas reverencias como disculpas, estaba tan sorprendida que no fui capaz de contestarle, ella me observo y acerco su mano para ayudarme a levantarme.- Déjame ayudarte.
N-No, estoy bien.- dije asustada por su cercanía, no debíamos tener contacto con nadie, si no… esa persona debía morir, me levante y me dispuse a irme cuando rápidamente sujeto mi mano.
Espera, déjame darte esto por las molestias.- dijo la chica extendiendo un pequeño diario con una extraña marca en cubierta.- Es muy genial, es una historia que hice de un fabuloso gremio llamado Fairy Tail.
¿Gremio?- dije desconcertada, jamás había escuchado esa palabra.
Sí, es un lugar donde mucha gente se reúne y se divierten.- dijo entusiasmada, agito mi mano con la suya por la emoción.- Es una enorme familia que se cuidan entre ellos y jamás te sentirás sola ni abandonada ya que siempre tendrás un hogar al cual volver.
Sentí un dolor agudo en mi pecho, no necesitaba escuchar aquellas palabras cuando en mi vida se me había apartado todo eso, ya no tenía nada ni a nadie. Pero… quería, quería hacerlo, unirme a esa gran familia, unas lágrimas se asomaron en mis ojos y me aparte de ella asustada, no, esto no era bueno, él jamás me iba a dejar ir, me asesinaría y lastimaría a Leo.- N-No te acerques, por favor... Yo no necesito ese gremio… esa persona jamás lo permitirá.
¿Esa persona? No tengas miedo.- dijo la chica manteniéndome una firme mirada, estaba segura de sus palabras y ni siquiera titubeo, ¿cómo podía ser tan valiente? No, ella no tenía idea de quién es esa persona, con la mirada apagada, negué con la cabeza.- Te protegeré, yo y mis amigos te protegeremos, confía en mí.
No, ¡¿no lo entiendes?!- grite desesperada, la empuje y ella se sorprendió por mi actitud.- ¡Él asesinara a tus amigos, se reirá y quizás que te haga a ti! No necesitas preocuparte por mí… vete, por favor.
Lo siento pero...- dijo la chica estudiándome, se acercó y coloco una mano en el diario que tenía en mis manos.- Mi nombre es Mavis Vermillion y estoy fundando mi gremio llamado Fairy Tail, y desde hoy eres parte de mi gremio.
¿Eh?- dije sorprendida, la marca del libro brillo de un tono dorado brillante y un símbolo color rosa apareció en mi mano derecha, asustándome.- ¿Q-Qué es esto?
Es la marca, te identifica como miembro de Fairy Tail.- dijo Mavis con una sonrisa de lado.
Te dije que…- dije comenzando a enfadarme, ella no escuchaba nada de lo que decía.
No le tengo miedo a esa persona, Lucy.- dijo Mavis bajando la mirada con un rastro de tristeza en ellos.- Yo te protegeré, y siempre serás bienvenida en mi gremio ¿Entiendes?
Y-Yo no te he dicho mi nombre.- dije asustada y aún más confundida, ¿cómo era posible que no le tuviera miedo? ¿Acaso lo conocía? No, eso no podía ser así.
¡¿Lucy?!- grito una voz que me sobresalto, era Leo, me aparte de inmediato pero ella se acercó de nuevo y sujeto mi mano derecha con cuidado, cubriéndola con las suyas, antes de poder decirle algo, se alejó y la marca había desaparecido.
¿Qué…?- dije dirigiéndole la mirada, ella suspiro y se encogió de hombros.
Si te ven la marca solo te causara problemas ¿no es así?- dijo Mavis dirigiendo su mirada a Leo quien comenzó a caminar en dirección hacia donde estábamos.- Eres una buena chica, Lucy sé que algún día perdonaras a esa persona.- con una triste sonrisa me mantuvo la mirada hasta que un grito me desconcentro.
¡¿Mavis?!- grito una persona a espaldas de ella, era un chico rubio y parecía bastante preocupado, le seguían dos hombres más, aparte mi mirada de ellos y volví a observarla, ¿Qué debía hacer en ese momento? Ellos me dirían que la asesine, pero… Estaba demasiado confundida… ¿A qué se refería con perdonar?
Tú…- dije acercándome pero ella retrocedió y se alejó rápidamente, iba a seguirla pero un fuerte tirón hizo que me estabilizara y cayera al suelo, le dirigí la mirada a la persona que me sujeto y era Leo quien tenía una fiera mirada.
¡Te dije que esperaras donde siempre! ¡Andando!- dijo Leo con brusquedad, tiro de mi mano y me encamino al lugar de encuentro con los otros agentes de la organización.
Observe hacia atrás aunque aquel largo cabello rubio ya había desaparecido entre la multitud, sentí que mi corazón estaba latiendo rápidamente, no sabía por qué pero estaba aliviada de que Leo no se percatara de que había hablado con aquella niña ni mucho menos del diario, aproveche la oportunidad de ocultarlo entre mi capa y volví mi mirada hacia adelante, hacia la enorme y hermosa ciudad que se extendía hacia adelante.
Volveré…- susurre, tenía demasiadas dudas, la niña conocía a esa persona y había hecho algo muy extraño, aun no entendía el significado de aquella marca ni menos que sucedería más adelante, pero estaba segura de una cosa y era de que jamás olvidaría a aquella brillante chica, llamada Mavis.
-o-
Lucy suspiro agotada, había recordado algo innecesario en un momento inoportuno, estaban por llegar a la zona de batalla y ya había acordado la forma de batalla con Natsu, solo esperaba que cumpliera de la mejor manera. Observo a su alrededor y había un gran invernadero aun lado del gimnasio reconoció de inmediato ese lugar e intento relajarse. La misión… comenzaba hoy.
Tranquila.- dijo Natsu con una sonrisa de lado, se había vuelto a entusiasmar en el camino por la batalla y ahora estaba sonriendo.- Les ganaremos.
Estas muy confiado, Salamander…- dijo Lucy con una mueca divertida.
Hoy le pateare el trasero a Erza.- dijo Natsu estirando los brazos, preparándose para la batalla.- Por cierto, Lucy nunca te he visto usar esas llaves doradas.- la observo con curiosidad.
Ah…- dijo Lucy algo nerviosa.- Bueno, hoy lo veras…- bajo la mirada con algo de angustia.
Jajaja sí, estoy emocionado.- dijo Natsu sonriendo, se detuvo al ver a Erza acompañada por Gajeel.
Listo, Salamander?- dijo Gajeel comenzando a caminar hacia ellos, su brazo comenzó a transformarse en un tubo de hierro y sonrió.- No soy muy paciente que digamos.
Erza suspiro, y un brillo la envolvió, transformando su uniforme en solo un pantalón anaranjado con rojo y dos espadas. Sus pechos estaban cubiertos por vendas y le dirigió una seria mirada a Lucy.
Vaya… parece que Erza vendrá por mi.- susurro Lucy sujetando su llave dorada y retrocediendo ligeramente.
Yo me encargare.- dijo Natsu ensombreciendo su mirada.- No dejes que Gajeel te lastime.- tras decir eso se movió rápidamente y salto sobre Gajeel sorprendiéndolo por su ágil movimiento, rápidamente intento darle una patada a Erza quien la recibió con su brazo, sin inmutarse.
Natsu…- dijo Erza frunciendo el ceño, lo aparto con un suave golpe de su espada y apunto la otra hacia él.- Tú no eres mi objetivo.
Es una batalla.- dijo Natsu con unas llamas envolviendo su cuerpo, se apresuró a intentar dar otro golpe y recibió una patada en el estómago.
No me dejas alternativa.- dijo Erza apretando con fuerza las espadas y tomando una posición de combate.- Acabare contigo y luego iré por Heartfilia.
Natsu solo sonrió y le indico con su mano que fuera por él, molestando a la pelirroja y así comenzando una intensa batalla.
Parece que quedamos tú y yo.- dijo Gajeel suspirando, había desvanecido el tubo de hierro y tenía una fiera mirada hacia la rubia.- Vamos saca a ese bastardo.
No me gusta que me des ventaja.- dijo Lucy suspirando, no la había atacado y él sabía perfectamente que sin sus llaves no podría luchar.-Yo soy tu objetivo, no Leo.
Estas equivocada.- dijo Gajeel con frialdad.- Yo planeo acabar con su vida.
Lucy le mantuvo la mirada por unos segundos y resignada, extendió una llave al cielo. El brillo inundo el lugar y cegó por un momento a Gajeel, quien al abrir los ojos se sorprendió al ver a Leo al frente pero no había rastros de Lucy.
¿Dónde se fue?- dijo Gajeel frunciendo el ceño, no le agradaba la idea de que se marchara, aun podía sentir su esencia y medito un momento sobre seguirla pero aquel sujeto que estaba al frente de él nublo todos aquellos pensamientos. Un tubo de hierro se formó de inmediato y comenzó a atacarlo sin siquiera decirle algo.
Esto es realmente patético.- dijo Leo con una sonrisa de lado, comenzó a luchar contra él pero le molestaba la idea de que Lucy lo dejara atrás, sin siquiera darle una orden.
Lucy corrió con todas sus fuerzas, consiguiendo escapar de la zona de batalla, no debía demorar mucho dado que en el peor de los casos Leo podría acabar con la vida de alguien, suspiro y algo nerviosa observo a su alrededor. Estaba en las puertas del invernadero, solo unos pasos más y podría cumplir con… Se detuvo al sentir una enorme presión en el aire, se paralizo ante ello y observo asustada como una figura oscura comenzaba a formarme delante de ella. Aquellos ojos oscuros la observaron con diversión y su cuerpo se formó por completo en unos segundos.
Ah… este lugar es muy brillante.- dijo con una voz agotada y se cubrió los ojos para evitar la luz del sol.- Hace tiempo que no te veo, Lucy…
Lucy intento moverse pero estaba paralizada, no esperaba la aparición de aquella persona y eso arruino parte de su plan, frunció el ceño y le dirigió una mirada asesina.
Zeref…- dijo Lucy con odio, estaba demasiado enojada y aquellos ojos la hacían perder su compostura.
Lucy, tienes que concentrarte.- dijo Zeref caminando lentamente hacia ella, su cuerpo era intangible y comenzaba a verse borroso.- No debes hacer eso… tienes que cumplir con tu misión.- Acerco su mano al cabello de ella y sonrió.- Eres una buena chica, ¿no?
La parálisis desapareció y los ojos de Lucy temblaron, estaba demasiado cerca de ella, estaba a centímetros de tocar su cabello y sus ojos la estaban envolviendo en la oscuridad.
¿Recuerdas cuál es tu misión?- dijo Zeref con una cálida voz, tan suave que vagos recuerdos de su niñez aparecieron en la mente de la rubia, aquella persona… es la única que tiene.
No…- dijo Lucy inmóvil, sus ojos se volvieron opacos y bajo la mirada.- ¿Cuáles eran mis órdenes?
Acaba con Makarov Dreyar…- dijo Zeref sonriendo con malicia.- Acaba con el sucesor de Mavis Vermillion y desintegra el gremio llamado Fairy Tail.
Lucy abrió los ojos sorprendida, ¿esa era su misión? No, había algo mal, esa… no… observo aquellos ojos oscuros que comenzaron a desvanecerse, y asintió, él no le mentiría, aquella era su misión y debía cumplirla.
A tus ordenes, Zeref.- dijo Lucy sin emoción alguna, no era capaz de pensar con claridad y ahora solo una cosa estaba en su mente.- Acabare con Makarov Dreyar…
-o-
Juvia tenía un mal presentimiento pero no fue capaz de meditar mucho sobre ello, estaba en medio de la batalla contra sus propios compañeros de clase, eran fuertes pero gracias a la ayuda de Gray estaban ganando la batalla.
Cayo al suelo de rodillas completamente agotada y empapada, dado que aún no controlaba bien su magia, había resultado así pero de algún modo fue capaz de apoyar a Gray. Este se sentó a su lado y suspiro aliviado.
Hemos ganado la primera ronda.- dijo Gray con una sonrisa de lado.
S-Si, Juvia se esforzó…- dijo Juvia con nerviosismo, había cumplido con ello y ahora tenía que ir a ver a Lucy, se levantó y se encamino rápidamente hacia donde debían encontrarse.- Pero… Juvia tiene que ayudar a Lucy.
Espera, no podemos interferir en una batalla.- dijo Gray siguiéndola de cerca.
Aun así, si Lucy está en peligro, Juvia la ayudara.- dijo Juvia sin mirarlo, comenzó a caminar más rápido pero se detuvo al ver a Sting caminando hacia la misma dirección que ella, acompañado por Rogue, se sorprendió al ver pequeñas manchas de sangre en la ropa de Sting y aquella sonrisa siniestra no le dio una buena impresión.- E-Ellos irán por Lucy…
¿Qué? ¿Qué tienen que ver ellos con Lucy?- dijo Gray recordando el rostro de ambos chicos y dudando por las palabras de la peli azul.- Vamos Juvia no crees que estas…
¡Es la verdad!- dijo Juvia dándose vuelta para darle la cara.- ¡Ellos quieren lastimar a Lucy!
Aun así… ¿cómo planeas detenerlos?- dijo Gray frunciendo el ceño, Juvia aún era muy débil comparado con los demás.
Juvia no permitirá que lleguen a donde están.- dijo Juvia comenzando a caminar pero fue sujetada por Gray obligándola a detenerse.
Mira Juvia, no estás pensando con claridad.- dijo Gray sujetándola con fuerza de la mano.- Solo sigámoslos y si van lastimar a Lucy los detendremos en ese momento ¿de acuerdo?
N-No…- dijo Juvia dudando, quizás después fuera demasiado tarde pero los profundos ojos de Gray la hicieron titubear y finalmente asintió.- De acuerdo…
Vamos, cuando llegue el momento.- dijo Gray comenzando a caminar, seguido por la peli azul.- Yo te ayudaré.
-o-
Oh vaya mira lo que me he encontrado.- dijo Laxus con una sonrisa llena de satisfacción, observo a la chica pelirroja que todos estaban buscando acompañada por un extraño sujeto, eso lo emociono aún más dado que podía ser un enemigo y si era si, podría tener un momento de diversión.- Flare ¿no?
L-Laxus…- dijo Flare retrocediendo, él era la persona que le enseño parte del colegio hasta que no soporto más a los gemelos y se marchó, estaba nerviosa ya que parecía tener toda la intención de luchar.
¿Qué demonios haces en el bosque?- dijo Laxus acercándose unos pasos y estudio con la mirada al otro sujeto, estaba cubierto con una capa oscura y una capucha, pero fue capaz de distinguir un extraño tatuaje en el rostro.- ¿Quién es él?
P-Por favor, vete de aquí.- dijo Flare asustada.
Eso lo hace aún más sospechoso.- dijo Laxus frunciendo el ceño, un pequeño rayo paso entre medio de ellos y la electricidad comenzó a hacerse visible con pequeños destellos.- ¿Quién eres?
Soy Jellal Fernandes.- dijo Jellal quitándose la capucha y la capa, el uniforme quedo a la vista sorprendiendo a Laxus.- Soy estudiante de tercer año.
Nunca te había visto.- dijo Laxus acercándose con una postura intimidante.- Es una mentira.
No estoy mintiendo.- dijo Jellal con una sonrisa, aparto a Flare, quien le dirigió una asustada mirada.- Vete de aquí.
P-Pero…- dijo Flare nerviosa ante la tensión del ambiente.
Reúnete con Lucy.- susurro Jellal sin mirarla, comenzó a rodearlo una potente magia y tenía una seria mirada dirigida a Laxus, quien solo sonrió.
¿L-Lucy?- dijo Flare aun sin creer lo que iba a hacer, negó con la cabeza y se apresuró a alejarse del lugar con la intensión de buscar a esa persona.
Vaya parece que estas bastante confiado.- dijo Laxus quien de un segundo a otro apareció aun lado de Jellal y lo golpeo con fuerza, se movía como un rayo, lo observo con seriedad al ver que Jellal choco con fuerza contra un árbol sin siquiera defenderse.- Ahora dime quien eres en realidad o terminare matándote.
Ja…- dijo Jellal riéndose tan solo pensar en ello.- Es mejor que te detengas, Laxus o no me contendré…
Basura.- dijo Laxus golpeándolo nuevamente, le molestaba su actitud y le inquietaba nunca haberlo visto.- Habla.
Unos espíritus malignos comenzaron a rodear a Jellal quien se levantó sin siquiera inmutarse por la herida del golpe y la sangre que comenzó a escupir por la boca. Tras un rápido movimiento, los espíritus comenzaron a atacarlo, seguido por unos poderosos ataques de Jellal, incapaz de contener todos los ataques, Laxus genero un potente rayo que cayó sobre todos, haciendo desaparecer a los espíritus y lastimando a Jellal quien volvió a levantarse.
No sabes cuándo rendirte ¿no?- dijo Laxus con una fría mirada.
No puedo perder.- dijo Jellal limpiándose la sangre de la boca, le dirigió una divertida mirada y los espíritus comenzaron a rodearlo nuevamente.- Hay alguien esperando por mí.
-o-
Erza tuvo un mal presentimiento y eso la desconcentro de la batalla, fue rápidamente golpeada en el estómago siendo lanzada hacia la pared. Se levantó y observo como las llamas habían dejado enrojecida la parte del golpe. Dirigió la mirada a Natsu quien estaba luchando con seriedad, se acercó a ella para golpearla nuevamente pero fue más rápida y lo aparto con una poderosa patada.
Ya detente Natsu.- dijo Erza molesta, no quería pelear con Natsu, después de todo lo que había pasado ni siquiera podía concentrarse en la batalla.- ¿Por qué vienes por mí?
Lucy me ha pedido que me encargue de ti.- dijo Natsu acercándose y las llamas se volvieron aún más intensas, pero se detuvo a unos pasos de ellas y sonrió.- Bueno en realidad quería darle una paliza a Gajeel por haberla hecho llorar.
¿De qué hablas?- dijo Erza frunciendo el ceño, y sujetando con fuerza ambas espadas.- ¿Cómo puedes confiar en ella…?
¿Por qué tú no puedes?- dijo Natsu con una seria mirada.
E-Ella es… de una familia de asesinos.- dijo Erza mordiéndose el labio, no, no era solo eso, no podía justificar por completo su desconfianza hacia aquella rubia, había algo que la inquietaba pero no era capaz de explicarlo con palabras, sentía que su mente se nublaba cuando intentaba ver el lado positivo de Lucy.- No tiene derecho a ser parte de esta familia.
¿Solo por su pasado?- dijo Natsu ensombreciendo su mirada, las llamas se extendieron inundando el lugar con una gran ola de calor.- Tú no eres así Erza…
Silencio.- dijo Erza con una fría mirada.- Tú eres quien está confundido.
No y no perdonare a nadie que lastime a Lucy.- dijo Natsu comenzando a acercarse nuevamente, tenía que terminar la batalla e ir a ayudarla.- ¿Te convertirás en mi enemiga?
Erza se sorprendió y bajo la mirada.- Si, no me dejas alternativa.
La lucha entre Leo y Gajeel se había intensificado, ambos luchaban sin piedad y estaban comenzando a sangrar. Pese a que Leo estaba luchando por su propio poder para no afectar a Lucy eso le generaba una ligera desventaja dado que no podía luchar con todo su potencial. En cambio, Gajeel estaba luchando con todas sus fuerzas, había realizado una gran cantidad de ataques y ahora se habían detenido. Mantenían una seria mirada entre ellos, estudiando cada uno de sus movimientos.
Parece que deseas morir en mis manos al igual que Metalica ¿no?- dijo Leo con una sonrisa llena de malicia.
No digas estupideces, Metalica no había perdido contra un debilucho como tú.- dijo Gajeel enojado por sus palabras, él iba a acabar con Leo por todo el daño que había causado en su organización, pese a que los rumores decían que él había acabado con su padre eso no tenía sentido, su padre era demasiado poderoso para caer de esa manera, sonrió de tan solo pensar en esa estupidez.- Acabemos con esto.- se abalanzo hacia él para golpearlo nuevamente y así continuaron con la batalla sin siquiera percatarse de su alrededor.
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Lucy camino lentamente hacia la academia, se había alejado unos metros de donde estaba el invernadero pero había una lucha interna en su mente, no era posible que su misión fuera esa pero a la vez estaba segura que sí. Se detuvo y sintió un intenso dolor de cabeza, todo esto no era más que una tortura, sentía que perdía la conciencia cuando un brillo la obligo a abrir los ojos, una de sus llaves estaba brillando de un extraño color rojizo, la sujeto con suavidad y sintió una extraña sensación recorrer su cuerpo. La llave de Virgo brillo y apareció delante de ella, con una expresión nerviosa.
Lucy… me pediste que te entregara esto… si algo sucedía.- dijo Virgo nerviosa, no era común verla en ese estado y Lucy abrió los ojos sorprendida al ver aquello que estaba en sus manos.- Ten.- comenzó a envolverlo en su cuello y un brillo envolvió por completo el cuerpo de la rubia.
Lucy…- dijo una voz sorprendiéndola, había una especie de interferencia pero fue capaz de escuchar su voz claramente.- Tu misión… es… Mavis… Recuérdalo.
Si…- dijo Lucy al momento en que el brillo ceso y observo al invernadero con seguridad.- Lamento haber caído en su juego.- Asomo una ligera sonrisa y sujeto con suavidad aquella cómoda bufanda blanca que rodeaba su cuello.- Virgo, llévame al invernadero, necesitamos cumplir con nuestra misión.
Si.- dijo Virgo sujetando a Lucy en sus brazos con facilidad y de un salto atravesó el techo del invernadero, el cual estaba iluminado por una enorme esfera que emitía una cálida luz dorada.- Ten cuidado, Lucy.- desapareció sin dejar rastro.
De acuerdo.- dijo Lucy observando a aquella extraña esfera, entorno los ojos en ella y fue capaz de distinguir el rostro de aquella chica, apretó los puños con fuerza y asomo una triste sonrisa.- Hola, Mavis… he vuelto.
-o-
Continuará…
¡Aquí les dejo la continuación, espero que les guste y no olviden comentar que tal les pareció! :D
Por otro lado, ahora las cosas podrían comenzar a ser confusas así que espero que no se enreden x-x
