Promesas 13
Yuri... quédate conmigo en la línea! Yuri? —De ser un mar de gritos y gemidos de dolor hubo un silencio tras el teléfono el cual le hizo erizar la piel a la doctora temiendo lo peor— Yuri! Sigues en la línea? Estoy a veinte minutos de su residencia!
—S... sangre —menciona por fin con voz débil pero lo suficientemente serena para el médico— Hay... sangre.
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Las puertas de urgencias se abrieron de par en par mientras entraban tras ellas el médico y paramédicos tirando de una camilla con un joven azabache quien en silencio mordía su mano y espesas lágrimas rodaban por sus mejillas.
—Yuuri, todo saldrá bien, Pidan el quirófano y traigan el equipo necesario! Haremos una cesárea de emergencia.
—Que hay de sus familiares?— cuestiona una enfermera recibiendo una fría mirada por parte del médico tratante.
—Esta solo…
Yuri acarició su vientre por última vez antes de que un nuevo espasmo le hiciera gritar y la movilización del personal le comenzaba a marear.
"Te veré pronto… pequeña"
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—Anna a la hora de avanzar trata de no separar mucho tus rodillas! Mientras te deslizas! Hazlo con mas suavidad
—Si, tío Seung! —gritaba la niña mientras hacia lo posible por acatar cada orden del mayor.
—Seung, ella no esta recibiendo ningún entrenamiento, solo es por "Diversión"
—Lo sé y me parece un gran desperdicio no entrenarla desde ahora.
—Creí que no te agradaban las chicas.
—Ella es un caso especial.
—Anna aún es muy Pequeña para hacer todo esto y Yuuri me mataría si se entera que planeas tomarla como aprendiz
—Plisetsky tenía su edad cuando entro al mundo del patinaje, Nikiforov igual y Anna tiene el potencial para superar a esos rusos.
—ppero Yuri no querrá que!
—Seré yo quien la entrene, Katsuki no tendrá porque maltratarte.
EL coreano mira con severidad al nervioso tailandés. y ladeando la comisura de sus labios en una especie de sonrisa ladina trataba de darle seguridad, causando el efecto contrario.
—S… Seung! Todavía tienes corazón! —el tailandés se lanza a los brazos del chico apretándolo en un efusivo abrazo haciendo que las mejillas del azabache se tornaran rosas.
Pichit esperaba que en cualquier momento SeunGill volviera a apartarle, afín de cuentas las cosas se fueron al caño entre ellos por su culpa pero… ese rechazo jamás llego.
—Chulanont, Aún tenemos muchas cosas de que hablar y dejar en claro
—sentencia el coreano con severidad mirando de reojo al tailandés— Tan… que tan complicado era hablarme acerca de Katsuki y su hija? Sabes lo mucho que se puede malinterpretar un "tengo una niña que cuidar"… eres idiota acaso? —seung inhala profundamente liberando un sonoro suspiro en un tono de resignación y enojo— O… aún sientes algo por katsuki?
Ambos chicos permanecieron en silencio por largos segundos, Pichit no hacia mas que fijar la vista en la niña de amplia sonrisa en forma de corazón que patinaba no muy lejos de ellos.
—yo… —susurra el moreno bastante tranquilo
—Tío Seung! Mira! -volvió a gritar la niña llamando la atención de ambos jóvenes. Anna se encontraba a unos metros mientras con toda la agilidad que le permitía su corta edad daba un salto simple en el hielo dejando boquiabiertos a ambos chicos quienes aun se mantenían juntos.
—Bien hecho ANNA! —Grita el tailandés en cerca del oído del palinegro haciendo que este deshaga su abrazo en un movimiento violento —Upss perdon Seungil —ríe con levedad tras ver como el chico trataba de recuperarse.
—Tsk, como sea. Te dije que ella podría superar a Plisetski y Nikiforov. Anna! AHORA Repite ese salto tomando más impulso! —grita haciendo que Anna moviendo rápido la cabeza asintiendo tomara camino para volver a intentarlo
—Sabes, Yuri se molestará si Anna termina agotada por esto. Él no quiere por nada del mundo que ella participe en alguna competencia de patinaje, aunque lo lleve en la sangre…
—Parece que Katsuki realmente se preocupa de cosas innecesarias, siempre la sobreprotege.
—Tal vez se siente culpable…
—ah? A que te refieres con eso?
Pichit al ver la cara de intriga del contrario patina hacia la niña aplaudiendo cada que ella trataba de dar un salto pequeño y sus rodillas temblaban. Si que había heredado ese talento en el hielo.
—Tío Pichit! Tengo hambre —puchereaba la peli plata
—Que tal si antes de llegar a casa compramos una pizza?
—Sii!
—No, a partir de este momento cuidare tu alimentación. —interviene el coreano— ... Ve por Tu padre y pregunta por alguna buena pizzería cerca.
EL rostro de la niña se ilumino y deslizándose hacia la puerta de la pista se apresura a quitarse el equipo de patinaje y corriendo hacia los vestidores, lugar donde vio por última vez a su padre.
—Chulanont. A que te referías con culpable? Acaso Katsuki no demuestra el suficiente y empalagosas muestras de afecto?
—Bueno…. Fueron momentos difíciles días después del nacimiento de Anna —Saca su teléfono de entre sus ropas comenzando a buscar en galería, y soltando un ligero suspiro muestra al contrario la foto del azabache mientras con una débil sonrisa cargaba con el pequeño bulto de cabello platinado y ojos turquesa apenas abriéndolos —Es la única foto que tengo de ellos… Yuuri estaba decidido a darla en adopción.
—Qué!? —grita el coreano llamando la atención de los pocos clientes que patinaban en el ice castle —Debes estar bromeando Chulanont.
—Hubiese sido mejor que lo fuera —suspira con resignación —pero me temo que no fue así, él realmente sufrió después de desaparecer de la vista de la prensa y familia.
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—Buenos días madre primeriza! —entraba Pichit al cuarto de hospital mientras en sus brazos cargaba montones de peluches y globos con la leyenda "es niña", Pero Yuri en cambio continuaba con la vista fija en la ventana sin prestarle la mínima atención, solo movía su diestra sobre su abdomen ahora plano, dando leves caricias.
Habían pasado cerca de trece días desde el nacimiento del bebé y Yuri debía permanecer acostado en esa cama. A su llegada al hospital el medico decidió hacer una cesaría de emergencia debido a la anatomía del japonés; a pesar de ser uno de los pocos hombres con esa capacidad aun no habían estudios suficientes para hacer un parto natural que no conllevara algún riesgo para ambos.
—Yuuri, adivina a quien vi ahora?... —Yuri seguía perdido entre sus pensamientos ignorando cualquier conversación acerca del bebé. Desde el momento en que ella salió a luz fue llevada de emergencia a la unidad de cuidados intensivos neonatales por su bajo peso y otro factor el cual el personal médico decidió ocultarlo— Hoy fui a visitar a tu bebé en Terapia! Te mostraría fotos pero Las enfermeras casi me arrancan el brazo cuando traté de sacar mi teléfono Pff…
—Bien.
—Pero dicen que a pesar de ser sietemesina, ella mejora muy rápido en unos días mas podrá alimentarse como un bebé normal y no con esa cosa.
— Bien.
— ganará un poco mas de peso y podremos cargarla! ¿no te alegra? —Yuuri ligeramente centra la vista en su mejor amigo analizando con detalle los nuevos regalos del tailandes— Mi madre dijo que lamenta no poder visitarte ya que mi hermana tambien esta por dar a luz por estos dias... Yuri? Estas escuchándome?
—Porque no ha venido EL Medico Anna? Dijo que me traería los papeles de adopción.
—Aun estas pensando en eso!? —deja todos los regalos aun costado para acercarse al japonés tomando su mano—Yuuri, tu bebé esta bien, aunque ahora le hacen infinidad de estudios por… no tengo idea pero sabes, Es una niña muy inquieta. Y se parece muuucho a…
—NO quiero saber a quien se parece!
—Pero Yuri es tu hija! Acaso no tienes curiosidad?
—No quiero Pichit!, No quiero verla, no quiero abrazarla, no quiero saber de ella! Simplemente anhelo que todo vuelva a ser como antes! Quiero recuperar mi vida!
—Sabes perfectamente lo difícil que será volver a esos días…Yuri, iniciemos algo nuevo los tres, tu yo y la niña. Vivamos juntos aquí en Tailandia, llevémosla al parque, aprendamos a cambiar pañales, enseñémosle a respetar y a ser fuerte ante los comentarios que pueda recibir en un futuro y tal vez en algún momento regresemos a Japón y verás que tus padres la amarán!
—No puedo regresar a casa con un bebé!, tu escuchaste todo lo que ellos dijeron sobre mi condición, no quiero exponerla a que viva entre el rechazo por ser…hija de alguien c-como yo... —las manos de Yuri habían adquirido ese temblor que caracterizaba sus crisis, sus ojos comenzaban a arder— y sobre todo no quiero saber nada que me recuerde a Víctor!
El silencio volvía adueñarse de dicha habitación y los movimientos fuera de la habitacion habían cesado solo para escuchar su pelea. Enfermería sabia a la perfección que el paciente asiático de dicha habitación sufría de Depresión y según las anotaciones de su médico No debían dejarle solo además que tenían prohibido mencionarle el estado físico del niño.
— En algún momento deberás superar a Nikiforov —Pichit miraba con seriedad al mayor mientras este le retaba tratando de no romperse y ceder a lo que realmente deseaba y su instinto le mandaba.
—Dale la oportunidad de tener una familia. ¿Qué te impide hacerlo, El fantasma de tu pasado!?
—Es un bebé recién nacido... pronto le encontraran una familia —responde con frialdad. Pichit molesto suelta la mano del contrario dándole la espalda hasta llegar de nuevo a la puerta.
—Si es lo que en verdad quieres, bien! No te diré más… pero nunca esperé que Katsuki Yuri diría algo similar —Sale de la habitación cerrando de golpe la puerta dejando el eco de ello en la habitación.
Al estar completamente solo Yuri cubre su rostro con ambas manos y espesas lagrimas comienzan a surcar por sus mejillas, Desde el día que subió al avión sabia que no podría darle una vida correcta a ese ser, sería señalada por ser hija de un hombre con su capacidad, estarían solos, no tenia ni la mas mínima idea de cómo cambiar un pañal, no tenia recursos económicos necesarios para cuidarla… por eso y más tomo la decisión de no mostrarle síntoma de cariño para que fuera más sencillo dejarla ir, pero a pesar de sus esfuerzos ¿Por qué dolía tanto?
—Buenos Días! em… ¿interrumpo algo? —lentamente ingresa Anna, su médico de cabecera y amiga, se veía ligeramente más agotada que la última vez que la vio— Que tal te sientes Yuri? Según tus estudios podrías estar fuera del hospital mañana mismo pero tu bebé tendría que quedarse un poco mas… es una niña muy inquieta. Parece que se ha ganado el corazón de enfermería —Ríe con levedad a su vez Yuri usando su ante brazo trata de limpiar el mayor numero de lagrimas posibles— ¿Dónde esta Chulanont?
—Pichit se ha ido, no regresara hasta dentro de un par de horas.
— Volvieron a pelear? Sabes, muchas mujeres suelen comportarse bastante hormonales después de dar a luz.
-Yo no soy una mujer! Y tampoco estoy hormonal — menciona con un leve sonrojo en sus mejillas
—Esta bien, no eres una chica y mucho menos hormonal —vuelve a reir el medico relajando un poco el ambiente anterior
—Em… ¿Tiene los papeles de adopción listos? -dice casi en un susurro y encogiéndose ligeramente de hombros— entre más rápido ella consiga una nueva familia todo estará bien.
—¿Aún crees que es lo correcto? El amor consuela como el resplandor del sol después una tormenta y que amor tan mas puro que el de un hijo a su madre… —suspira resignada— Yuri, desde el momento en el que comencé a tratarte pude notar tu severa depresión y era inminente que ella sería que la causante de la activación prematura del eje hipotalámico-pituitariosuprarrenal materno fetal como respuesta a estrés materno.
—Qué? — Gritan al unísono Yuuri y Pichit quien entraba a la habitación colocándose cerca de su mejor amigo.
—Y eso es grave? Mi mejor amigo casi muere? Qué es eso!? —responde el Tailandés casi al borde de los nervios sacando otra ligera risa de la chica.
—No, Katsuki esta excelente en cuanto a salud física y a lo que me refería era que desde la primera vez que vi Yuri supe que sería un parto prematuro, El índice de nacimientos prematuros es mayor entre madres solteras, madres con un nivel de renta bajo y madres que viven experiencias muy estresantes, como el racismo o la violencia...
—No tiene que mencionarlo.
—A todo esto solo dale una oportunidad para amarla.
—Desde un principio he sido claro, no quiero saber de ella. Y... sé que será más feliz viviendo en una familia normal con una madre y un padre, no sólo yo...
—ya sé! Te llevare a verla, Esta por alcanzar el peso promedio y una vez después de la vista prometo entregarte los papeles de Adopción.
—no sé si sea una gran idea —interviene el moreno— pero hay que probarlo, ¿Qué dices Yuuri?
—Solo hay algo que debes saber… Durante estos días he estado estudiando acerca del… caso de Albinismo y no será fácil ver a su niñ… De que te ríes Chulanont!? Es un caso serio!
— E-es solo que pff jajaja! Ella! Oh por! Usted creyó que! HAHAHAHA —Sin poder resistirlo más el tailandés estalla en carcajadas ganándose un golpe en el hombro por parte del medico— Ella es una mini Nikif… no perdamos el tiempo, Yuuri vamos a verla!
—bien, es un trato... -menciona el japonés mientras hace el esfuerzo por levantarse aún com el leve dolor de la cirugía.
—No comprendo a que te refieres Chulanont! Llego el momento de que por fin la conozcas
Con ayuda de ambos, Yuri logra ponerse de pie mientras caminaban por los largos pasillos del hospital hacia UCIN. El japonés cada paso que daba podía sentirse mas inquieto, por fin la vería pero ¿todo saldría bien?. No tardaron mucho en arribar a su paradero Yuuri escuchaba el llanto de varios niños ¿y si entre ellos se encontraba su bebé? Las manos del mayor comenzaban adquirir un temblor y Pichit sin dudarlo sujeta sus manos dedicándole una amplia sonrisa como solía hacerlo Victor...
—No te preocupes Yuuri, no te dejaré solo. Siempre estaré para ti —El celular del tailandés comenzó a sonar y antes de volver a ser regañado por alguna enfermera corre en dirección contraria para contestar abandonando al japonés y al médico.
—Pichit? Tsk, dijiste que no me abandonarías!
—Em... Katsuki, puedes esperar aquí? Necesito revisar algunos historiales, no tardo y si lo hago una de las enfermeras te dirá quien es la niña.
Y sin decir mas la mujer camina a paso rapido junto al personal de salud dejando al japones completamente solo en el pasillo. El llanto de los niños iba en aumento junto con sus nervios y por primera vez en nueve meses se preguntaba en como sería la apariencia del bebé.
Tomando una gran cantidad de aire empuja la puerta adentrándose en una gran sala en blanco donde podía ver como pocas enfermeras atareadas caminaban de incubadora en incubadora tratando de que los niños que lloraban se calmaran un poco, junto a ellas en algunas podía ver como familias miraban con ternura a sus hijos, algunos conectados algun ventilador mecánico, otros con el uso de mascarillas. El ambiente le era bastante triste pero le parecía increíble como aquellos niños tan pequeños se aferraran a la vida...
Un sentimiento de culpabilidad volvía a él como había podido considerar el terminar con la vida de su...
—Señor? No puede entrar aquí con esa ropa necesita una bata, acompáñeme.
Yuuri mira de reojo a la enfermera, ahora entendía el miedo de Pichit por ellas. Pero antes de proseguir a cambiarse escucha el llanto de otro niño haciéndole detener en seco por instinto regresa adentrarse en la habitación haciendo caso omiso a las enfermeras.
Yuri seguía caminando pasando varias incubadoras hasta llegar a la antepenúltima de la habitación deteniéndose a unos cuantos pasos de ella.
"Asi que... ella es mi bebé" —Menciona para sus adentros y con pasos temerosos se acerca al cunero quedando inmóvil frente a la niña. Quien continuaba llorando mientras con sus pequeños brazos trataba de remover la mascarilla de oxigeno que le habían colocado las enfermeras. Era la viva imagen de Víctor; Piel nívea con un leve sonrojo en sus mejillas, largas pestañas, el poco cabello que cubría su cabecita era de color platinado pero lo mas impresionante para el japones era ver como ella tenia los ojos ligeramente abiertos dejando a la vista unos hermosos ojos azul turquesa cual manglar.
Fueron largos segundos en los que Yuuri se habia quedado frente a ella observando cada faccion, cada gesto cada movimiento que ella hacia. La niña continuaba llorando y no fue hasta que una de las enfermeras mueve el hombro de este logra sacarlo de entre sus pensamientos.
—Tal parece que la encontraste katsuki —Menciona su medico mientras toma la carpeta de la niña leyendo su progreso— Es increíble que Naciera con un peso bajo de 1.800 gramos y ahora este casi recuperada, es muy activa sabes.
Yuri continuaba a unos pasos de ella, no se atrevía a tocarla.
—Katsuki, quieres cargarla?
Ante la pregunta el japonés mira fijamente al médico sin saber que responder, deseaba con todo el alma poder cargarla pero sus inseguridades comenzaban a destrozarlo. Asintiendo con la cabeza el médico entiende su señal y acercándose al cunero tomando con cuidado a la niña quien parecía no querer dejar de llorar.
Yuri estaba nervioso, nunca en su vida había abrazado a un bebé y menos uno tan pequeño y frágil, cuando los nishigori tuvieron a sus trillizas él se encontraba en Detroit por lo tanto no tuvo aquella experiencia.
—Sujeta con cuidado su cabeza... así, muy bien —lentamente la chica coloca al bebé en los brazos de su progenitor y este por inercia deja de llorar fijando la vista en su padre— parece que te reconoce! Dile algo, háblale... lo que quieras
—Te ves igual a tu estúpido padre... — La niña trataba de abrir sus ojos pero poco a poco volvía a cerrarlos hasta quedar dormida entre los brazos de su padre— Pero... así esta bien, eres hermosa.
Yuri miraba incrédulo a su hija, sentía como su corazón latía tan fuerte que en cualquier momento se saldría de su pecho, era una sensación nueva.
—Cual es el su nombre? Lo necesito para los papeles que querías Katsuki... —Interviene Anna su medico acercándose al japones con varias hojas, Yuuri mira hacía la chica esbozando una leve sonrisa.
Ella había hecho de todo desde que llegaron la clínica, veía por su bienestar y el de ella, le había aconsejado durante el embarazo y tratado no como paciente si no como lo haría una amiga o hasta un familiar, estaba decidido.
Regresa la mirada hacia su niña y no hizo mas que esbozar una ligera sonrisa a ese pequeño ser entre sus manos.
—Anna... Katsuki Anna
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Tras el relato, Yuri con el rostro hacia el suelo no hacia más que esperar reacción alguna por parte del peli plata, solo hacía falta decir cuatro palabras "Ella es tu hija" para que por fin la conciencia del japonés descansara.
—Eso quiere decir que Anna… nació directamente de ti, no hay madre, no hubo alguna mujer… no nada? —aun analizando las palabras del contrario lo sujeta por los hombros
—No hay ninguna…
—Entonces… —las palabras se aglomeraban en su garganta, quería preguntarlo, rectificar lo que su mente pedía a gritos— Quien es… su padre?
—….. —cinco segundos, diez, veinte segundos, un minuto en silencio y Víctor no quitaba la mirada del japonés, Este poco a poco trataba de calmarse para no golpearlo ahí mismo— ACASO NO ME ESCUCHASTE CON ATENCION!? QUE HACIAS TODO ESTE TIEMPO NIKIFOROV!
Estalla en gritos regañando al peli plata, era tanto su molestia que ninguno se percato de cierta niña quien llevaba horas detrás de la puerta escuchando todo lo que hablaba su padre.
—Pero… no puedo dejar de pensar que, no sé tal vez alguien te uso como experimento, o fue una… v-violac…No puedo ni pensarlo! Yuri ¿Quién es el verdadero padre de Anna?
—Verdadero padre? …Anna N-no tiene mamá!? —desde la pequeña puerta de la habitación la peli plata miraba con los ojos muy abiertos a su padre derramando espesas lagrimas humedeciendo sus mejillas, estaba destrozada— papá, Me has mentido todo este tiempo!
Ambos adultos miraban absortos a la frágil niña quien lloraba en el umbral de la puerta, Yuri no reaccionaba solo miraba a su hija llorar.
—Anna, ¿Desde hace cuanto llevas aquí? —Víctor rompiendo el silencio trata de acercarse a la niña pero ella se alejaba evitando cualquier toque heredo el Frágil corazón de su madre.
—Papá me has mentido! —grita la niña ahora mientras señala al japonés.
—Ann… yo no quería que t… Anna, por favor escúchame —Yuri entraba en pánico, su voz comenzaba a romperse y al igual que su hija sentía como el llanto inundaba sus ojos
—NO quiero! —alza la voz mientras cubre sus oídos— Siempre me decías que mi mamá era igual a mí!
—Anna yo… No quería que te enteraras así, Solo escúchame…
—papá miente! —Yuri no sabía que hacer, la conmoción le estaba mareando, los nervios volvían a consumirlo y fue en un parpadeo en el cual Anna Salió corriendo por la puerta corrediza hacia las calles de Hasetsu
Notas finales:
Esto no es un simulacro repito, Esto No es un simulacro He actualizado dentro del tiempo predicho! Hasta yo me asusto de esto pero realmente desde que inicié el fic quería escribir está parte ^^
Más adelante Habrá un poco más de Pichit y Seung y muchas cosas se revelarán...
En fin, muchas gracias por leer y dejar sus comentarios del capítulo me animan muchísimo saber que les gustó! Nos vemos en 15 días!
skarllet northman
SenkoHasegawa
Aly Zama
jessicaraya
Serena Azul
Graciass! :33
