Nota: este es mi primer fanfic, es una idea loca que salió de mi cabeza. Los personajes no me pertenecen, son de la inteligente, talentosa y hermosa Stephanie Meyer. El resultado de esta historia nace del inmenso amor que siento por la saga que capturó mi alma y corazón desde el principio.

Capitulo sin betear espero les gusto sé qué hace tiempo no actualizaba mil disculpas y también sé que me van amatar por esperar tanto.

Este capítulo está lleno de muchas sorpresas buenas y malas noticias será muy complicado par Bella y también decirles que esta historia está llegando a su fin.

Gracias a todos por sus reviews, me animan a seguir adelante con este sueño. En especial a mi seguidora Tecupi y a todos los que me leen. ¡Gracias! Prometo terminar de escribirlo, no importa cuántos lo lean, fue algo que me prometí.

Espero les gusto este capi es muy bueno actualizare otra vez esta semana antes que se acabe. Gracias a las que siguen mi página recientemente y por todos sus mensajes.

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CAPÍTULO 13: MI DÍA FELIZ

Me confundía la reacción de Alice y Edward porque ella me había dicho prácticamente que Edward no quería tener hijos y él estaba feliz con la noticia así que no sabía que creer. Edward estremeció mi cuerpo cuando me quede sin reacción y preguntó.

—Pero amor eres tú la que no pareces emocionada con la noticia ¿Qué te pasa?

—Edward tu y yo nunca nos hemos ocultado nada así que voy a serte sincera hable con Alice primero antes de contarte de los bebes ella me dijo que tú estabas reacio a tener hijos pero que debías ser tu quien lo decidiera así que tengo que preguntarte ¿Tienes algo que contarme? Que yo no sepa.

—Ya sé a qué te refieres.

Su semblante cambio se puso rígido llevó sus manos a la cabeza y respiro profundo.

—Si hay algo que decir Bella y Alice tiene razón es a mi quien me corresponde decirlo.

—Te escucho entonces Edward. Así que me acomode en el asiento y espere que mi futuro esposo me contara que pasaba. Todos estaban dormidos habíamos vivido demasiada cosas difíciles faltaba solo una hora para aterrizar así que ese era el tiempo que Edward tenia para contarme.

—Hace algunos años conocí a una mujer su nombre era Elena era una mujer muy bella.

— ¡Era ¡¿murió?

—Sí, lamentablemente falleció hace 8 años, la conocí en la universidad ambos estábamos en la misma carrera y el mismo semestre, ella era una mujer muy dulce así que por su belleza externa e interna cautivo mi corazón en tan solo unos meses.

Su rostro cambio totalmente sus ojos se humedecieron, parecía que esta situación afectaba mucho a Edward.

—Amor de pronto no es el momento para contármelo —Le dije

—No Bella si lo es, es el mejor momento solo quiero que calles y me escuches y las preguntas déjalas para el final.

—Está bien, tienes razón voy a escucharte.

—nos hicimos novio la amé mucho intensamente y cuando mi familia la conoció obviamente la amaron, pero cuando estábamos en el tercer año de nuestras carreras ella me dio una noticia que no esperaba, ella estaba embarazada de dos meses y había estado reuniendo el valor para decírmelo, recuerdo sus rostro estaba muerta del miedo por mi reacción en ocasiones anteriores le había manifestado mí no deseo de tener hijos en esos momentos, pero como caballero puse la cara por mi error, pero nuestra relación se deterioró mucho entre la universidad el embarazo y el no estar preparados para ser padres todo se convirtió en un desastre teníamos contantes discusiones y cuando ella iba en su octavo mes de embarazo se adelantó el parto.

Los ojos de Edward eran inundados de lágrimas no sabía que hacer así que lo abrace lo más fuerte que pude y le dije que todo había pasado que todo estaba bien.

—Déjame terminar para que entiendas.

—Está bien Edward —Seco sus lágrimas tomo unos respiros y continúo.

—la lleve al hospital y allí me entere que ella me mintió, nunca fue a hacerse chequeos fue descuidada con su embarazo y allí entre medio de esa sala de cirugías me confeso que no quería ese bebe y que lo daría en adopción. Yo me sentía culpable ella no había encontrado apoyo en mi pero nunca permitiría que mi hijo fuera adoptada así que mientras sujetaba su mano le dije que me lo diera que yo me haría cargo y ella acepto.

Pero nada de eso pudo ser por su estado de descuido durante todo el embarazo le tuvieron que practicar una cesárea de emergencia y o la soporto falleció ella lo hizo con su mano sujetando la mía lo único que pudo pronunciar era cuídalo por mí.

Y tampoco lo pude hacer Bella porque tres días después por las condiciones críticas de mi hijo le dio un paro respiratorio y murió.

—Lo siento Edward, no quería remover tu pasado pero necesitaba entender.

—No amor merecías saber si te lo cuento es para que entiendas el miedo de Alice, paso mucho tiempo para que me recuperara me llevo mucho superarlo y por mucho tiempo manifesté a Alice que no quería hijos lo que ella no sabe es que cuando apareciste tu cambiaste todo y contigo lo quiero y lo tengo todo amor mi gran amor —Dijo secando sus lágrimas y abrazándome fuerte. No tengas miedo yo estoy aquí corazón.

—Lo que Edward no sabía es que yo rompería su corazón y lo dejaría como lo hizo Elena pero la diferencia es que tendría esta vez a sus hijos, me sentí culpable pero tenía que callar por Edward.

Esa conversación quedo en ese avión aterrizamos bien gracias a Dios y todos volvimos a la normalidad los dos nos recuperábamos perfectamente bien y le dimos a Alice el mes que necesitaba para organizar la boda decidimos descansar del trabajo, el por su recuperación y yo por mi embarazo por los primeros meses y para estar pendiente a todos los arreglos de la boda.

Ya casi se acercaba la fecha yo con casi tres meses de embarazo, mi vientre se notaba de forma diminuta y todos estábamos a tope sobre todo Alice ya todos sabían la noticia y estaban que no cabían de la dicha a Rose le faltaban cinco meses para dar a luz y yo estaba feliz por conocer a mi sobrino. Edward estaba emocionado con la idea de ser padre, les había comprado ya muchas cosas a los gemelos aunque yo le decía que era muy pronto, hacia caso omiso a mis palabras.

Este últimos mes había sido muy ajetreado pero estaba dichosa junto Alice y Rose organizando los preparativos y compartir este tiempo con Edward había sido fantástico él estaba feliz no solo con la idea de ser esposos sino con tener a sus hijos con el lástima que yo no iba a estar en sus vidas, todo este mes había tratado de no pensar en eso y así lo había hecho había distraído mi mente con todos los preparativos de la boda y trabajo que tenía a montones.

Pero hoy, era el gran día nuestra boda, había decidido hacer de cuenta que no pasaba nada y disfrutar del poco tiempo que me quedaba con Edward, mi vientre se notaba diminutamente, mi vestido era un poco ancho color blanco perla, me lo había diseñado mi madre por supuesto, tenía encaje en gran parte de la espalda era corte corazón arriba apretaba hasta debajo de mis senos para luego soltar en la parte de abajo estaba lleno de perlas y brillante que lo hacían relucir mi madre se había lucido era hermoso dije mientras me miraba en el espejo.

—Te ves hermosa Bella—Gritó mi madre eufórica como siempre lo soñé cuando entro por la puerta.

Habíamos decidido celebrar la boda en casa de mama porque tenía un jardín hermoso que era muy adecuado para la decoración y muy amplio para los más de 300 invitados que habría dentro de unos minutos.

—Tu madre tiene razón estas hermosa estoy tan feliz por ustedes—Dijo Rose con su barriga mucho más grande tenía 4 meses de embarazo quien había estado junto con Alice ayudándome por más de tres horas a arreglarme era muy afortunada había ganada dos hermanas preciosas y excelentes seres humanos que me querían y mucho.

—Gracias Rose tú te ves maravillosa estas radiante, el embarazo te hace ver hermosa.

En ese momento entro mi hermana y casi le da un infarto al verme se iluminaron sus ojos, como los iba a extrañar los amaba como a Edward y a mis hijos por ellos los hacía.

—Hermana siempre soñé con verte así vestida estas más hermosa de lo que imagine —Me tomo de las manos —Y dijo deseo que seas muy feliz y que Dios te de larga vida para vivirla.

Como pude me agache hasta ella porque estaba montada en un pedestal y le dije casi con lágrimas en mis ojos —Dios escuche tu deseo gracias hermana te amo.

—Y yo a ti, te espero afuera y se despidió con un beso en la mejilla.

—Bueno prohibido llorar — Exclamó Alice.

—Si nada de llanto hoy es el día de mi princesa —Gritó mi madre y tomo mi mano antes que me olvide hija este prendedor quiero que lo tengas era de tu abuela es de buena suerte y este es su velo también hija lo guarde para ti.

—Gracias mamá es una gran sorpresa para mí son hermosos— Dije sollozando y combina con el vestido y todas soltaron una carcajada por el comentario de mi madre, cuanto la iba a echar de menos.

—Cariño nada de llanto hoy es tu día y tiene que ser magnifico, lo guarde porque tenía la esperanza en lo más profundo de mi corazón que encontraras a ese hombre de tus sueños y estoy orgullosa porque sé que Edward te hará muy feliz cielo —Dijo mi madre poniendo sus suaves manos en mi rostro y finalizando con un fuerte abrazo.

—Tienes razón madre Edward es lo mejor que me pasó en la vida.

—Te espero afuera entonces cariño para que te retoquen el maquillaje que sin querer eche a perder por mi melancolía de vieja.

—No, ma gracias por tus palabras son importantes para mí —No sabes cuánto dije en mi mente y las vi salir junto a Rose que quería supervisar que todo estuviera bien.

—Bella, Bella —Gritaba Alice ¿Qué pasa cariño te has ido de pronto?

— Alice tengo que decirte algo, escúchame.

—Si te escucho pero no me gusta tu tono Isabella —Dijo con gesto de preocupación y es que era delicado lo que le iba a contar así que decidí decírselo sin anestesia.

—No le he dicho toda la verdad a Edward, Alice porque tiene mucha ilusión con los bebes— Le solté sosteniendo sus manos.

—¿Qué pasa Bella? ¿Qué es lo que no le has dicho a Edward ni a mí? —Soltó con tono desesperado.

—Me vas a dejar hablar sin interrumpir por favor.

—Está bien prometo no decir nada hasta que no termines.

— Yo no voy a estar en la vida de mis hijos.

—De que hablas Isabella.

—No voy a sobrevivir al parto por problemas de Salud y en el momento que el doctor me lo conto me hizo decidir y escogí a mis hijos —Las lágrimas empezaron a correr por el rostro de Alice inmediatamente y aun así proseguí, pero no le dije a Edward nada, y necesito que tú me prometas que tampoco le vas a decir nada, ¡júramelo! —Le pedí en suplicas.

—No puedo creer lo que estás diciendo pero que es lo que tienes si siempre has sido una persona muy sana— empezaba a ponerse histérica y daba vueltas por toda la habitación estaba en estado de shock.

—Alice, Alice escúchame amiga ven siéntate por favor, no te pongas así no es momento nadie puede enterarse y tampoco te lo puedo explicar no ahora, escúchame, prométeme que no le dirás nada a Edward —Le dije sosteniendo sus brazos y haciendo que me mirara mientras las dos estábamos sentadas en un sofá.

—No puedo Bella es mi hermano y es un secreto muy fuerte —Dijo entre medio de sollozos.

—Antes de ser tu cuñada y hermana he sido tu mejor amiga durante muchos años y te necesito ahora más que nunca eres la única que lo sabe lo he callado por meses así que prométemelo — Le exigí.

—Está bien Bella te lo juro pero esto no es fácil para mi amiga —Decía con lagrima desgarradoras.

—Escúchame este es mi plan y no lo puedo hacer sola, cuando ya esté casi para dar a luz por lo menos un mes antes, nadie va a saber hacia dónde solo me voy a ir.

—Pero Isabella.

—Lo prometiste, pero escúchame te voy a llamar una semana antes para que estés ahí conmigo, pero me tienes que prometer que no se lo vas a decir a nadie, sino hasta que los bebes estén fuera de peligro, prométemelo

—Bella ¿Por qué así?

—Porque no quiero que Edward pase por esto no quiero que me vea morir entiendes ni tampoco que se haga una esperanza ni que se vuelva loco intentando encontrar una solución, ni mucho menos que piense que los bebes son culpables quiero que los ame, y tú lo vas ayudar a seguir adelante como a mí me hubiese gustado, Alice no llores por favor.

—Te voy a perder para siempre pero te lo prometo amiga.

—Gracias amiga ahora te secas esas lágrimas y tienes que fingir que nada paso y salir como si no te hubiera dicho nada, en ese preciso momento entro Rose.

—Es hora el novio espera, ¿Pasa algo? —Preguntó Rose.

—No todo está bien Rose — respondió Alice en dos minutos estamos.

—Está bien solo no se demoren.

Agradecí a Dios tener una amiga como Alice ella cumplió su promesa hizo de cuenta como si no pasaba nada y continuamos como si no le hubiese dicho nada, ese día lo guardare en mi memoria para siempre fue hermoso Edward tan feliz como nunca. Alice y yo éramos cómplices en una mentira, pero por el bien de Edward y la familia era mejor así…