Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer...yo solo me divierto con ellos.
Capitulo 12: Confesiones
Así que ahora éramos amigos. Como siempre habíamos sido. Edward parecía no acordarse si quiera desde que casi nos besamos. De hecho se comportaba como si más que una amiga fuera su hermana o algo así. Me hacia bromas, se metía conmigo…como siempre. Solo que ahora me sacaba de quicio su aparente indiferencia.
Sin embargo, Edward no actuaba exactamente como siempre. Desde hacía unos días, se mostraba más pensativo de lo habitual, sobre todo cuando nos encontrábamos todo el grupo reunido. No estaba triste, ni callado, pero le conocía lo suficiente como para saber que había algo extraño en él. De hecho, parecía que tenia doble personalidad. Cuando estaba callado parecía completamente triste, y en cuanto alguien le decía algo, volvía a la normalidad.
Rosalie y Alice se dedicaban a estudiarnos a Edward y a mí a diario, a la espera de que uno de los dos diera señales de que lo que fuera que hubiera no estaba estancado. Insistí e insistí en que no había nada más que amistad, y que lo del otro día había sido una confusión, pero ellas estaban convencidas de que lo acabaría viendo de otro modo.
En cuanto a Jacob, todo seguía igual. Aparentemente nuestra relación seguía siendo perfecta, como antes de que me marchara, pero yo sentía que algo no iba bien, no sabía muy bien que era, pero algo había que no acababa de encajar. Edward, la distancia, o sencillamente el paso del tiempo, algo se estaba interponiendo entre nosotros, y aquello no me gustaba. Me aterraba que Jacob sintiera lo mismo, y era en esos momentos cuando más me convencía de que Edward era solo un amigo. No quería perder a Jacob. Pero no podía sacar a Edward de mi cabeza.
A pesar de todo, cada vez que tenia a Edward cerca, lo único que me rondaba la cabeza era que era ese algo extraño que veía en él, y porque parecía que cada vez que alguien se dirigía a él se esforzaba tanto en verse normal. Una noche que estábamos en el McJules, sin decir nada Edward se fue a fumar fuera del bar, y yo me llevé a Alice al baño.
- ¿Que le ocurre a Edward? ¿No le ves algo raro?
- Mmm…no.- Dijo Alice, sorprendida por mi pregunta.
- Alice, a ti no se te escapa una, y no son imaginaciones mías. Esta raro-insistí.
- Bella, si crees que le pasa algo, habla con él.- Dijo como quien no quiere la cosa. Estaba claro que me ocultaba algo.
- ¿Tú sabes algo, verdad?- La forma en que me había contestado, me había confirmado mis peores temores. Claro que Alice sabía lo que le ocurria. Siempre lo sabía todo.
- En serio, habla con él. Ahora está ahí fuera solo, es el momento perfecto. Se valiente y pregúntaselo directamente.
Y dicho esto, salió del baño arrastrándome con ella. Al llegar a nuestra mesa me señalo con la cabeza la puerta, sin dejar de sonreír. Con un suspiro cogí mi cerveza y me dirgí hacia fuera.
Edward estaba sentado en uno de los escalones de la entrada de la casa que había al lado del bar. Llevaba la capucha puesta, y estaba tan guapo como siempre. Sin embargo, su semblante era serio y preocupado, y daba caladas al cigarrillo sin dejar de mirar al suelo. Me acerqué a él y al verme se quedó callado, mirándome. Finalmente habló.
- Hola.
- Hola. ¿Puedo sentarme contigo?
-Claro.- Dijo, aparatándose un poco para hacerme sitio.- ¿Quieres uno?- preguntó acercándome el paquete de tabaco.
-No gracias. En realidad quería hablar contigo.- Hice una pausa y él dio otra calada- ¿Te ocurre algo? Te he notado algo extraño últimamente.
Edward se tensó, aunque disimuló tirando el cigarrillo al suelo, mientras echaba el humo. Se veía realmente sexy. Al alzar su vista hacia mí, esbozó una sonrisa, pero esta no se reflejó en sus ojos. Al ver aquellos ojos tristes, pareció que toda esa tristeza penetrara en mi cuerpo, como si lo que él sintiera, lo sentía yo también.
- Estoy bien, no te preocupes. Se me pasará.
- No me voy a preocupar, si me cuentas que ocurre.- Insistí.
- Es que no ocurre nada- Dijo encogiéndome de hombros- Te estás volviendo pesada con la edad, ¿sabes?
- No tiene gracia, realmente me preocupas.- Le confesé, un tanto nerviosa.
- Si que la tiene. Estoy perfectamente, no hay nada extraño.
- A veces pareces abstraído, y en cuanto te das cuenta que estamos ahí vuelves a la normalidad.- le expliqué. Él se encogió de hombros.
- No sé, puede que esté más distraído que de costumbre. Pero en serio, no es nada, déjalo ya Bella.
- ¿Qué es lo que te hace estar distraído?- No podía dejar de insistir, sencillamente no podía.
- No quieres saberlo.
- Así que si que hay algo.- asumí mientras él me dirigia una mirada de advertencia. No quería seguir hablando.
- Te he dicho que no quieres saberlo.- Espetó algo enfadado. Lo miré con ojos tristes y él suspiró- Me estoy esforzando mucho en algo y por eso a veces tengo que abstraerme para asegurarme de que lo estoy haciendo bien.
- No entiendo nada, en serio Edward, ¿Que es lo que te pasa?- Pregunté con un tono de histerismo. Edward me miró de nuevo y su mirada me dijo todo lo que quería saber. O lo que, como él había advertido, no quería saber. En ese instante, supe que era lo que ocurría. Yo. Nosotros. Quise retirar mis palabras y no sonsacarle nada más, no estaba preparada. Él suspiró y supe que se me había acabado el tiempo de tregua. La garganta se me secó.
- Bella, lo que ocurre es que no puedo seguir fingiendo que no me gustas. No puedo seguir fingiendo que no te considero la chica más hermosa, sexy, divertida, inteligente, amable y perfecta que he conocido.- Las palabras se atropellaban en sus labios, como si fuera una burbuja que acababa de explotar, pero las pronunciaba todas cuidadosamente, a pesar de su nerviosismo Cada palabra, daba un vuelvo a mi corazón.- No puedo seguir fingiendo que no me muero por tocarte, por besarte, y que lo del otro día fue un accidente. Porque no lo fue. Llevaba queriendo intentarlo desde hacia tiempo, pero sé que tienes novio y no quería ponerte en esta situación.
- Edward, yo…- no me salían las palabras, solo podía bajar la mirada y tratar con todas mis fuerzas de darle una contestación decente, pero él continuó.
- No lo habría hecho si no fuera porque he visto como me miras- Levanté mi vista, ante la seguridad con que había dicho esas palabras.- Se que yo también te gusto, se que algo hay entre nosotros, porque en ocasiones te miro, me miras y sé que estamos pensando lo mismo. Pero el día en que casi nos besamos comprendí que no puedo forzar las cosas.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro?- me sorprendía su confianza.
- Bella, ¿te das cuenta de cómo me miras? ¿Y cómo me hablas? Todos se han dado cuenta.-Dijo señalando hacia la puerta del bar- Tiene que significar algo.
- Está bien.- suspiré.- Me gustas. No puedo negarlo porque al parecer consigues ver más allá de lo que yo he querido mostrarte.- De golpe, las palabras fluían, él me había dado fuerzas.- Pero estoy demasiado confundida. No sé bien que siento por ti, y creo que ya ni siquiera se bien que siento por Jacob.- Edward bufó al oír su nombre- Se que le quiero, pero no sé si le quiero como una vez le quise. Ahora mismo…no sé nada.- Dije con voz triste, abrumada por la angustia, mientras una lágrima recorría mi mejilla. Edward la secó con un dedo, mientras acariciaba mi rostro con su mano. Su contacto era cálido y reconfortante, y a pesar de la confusión, sabía que podía contar con él.
- Lo sé Bella, por eso mismo no voy a forzarte. Ahora ya lo sabes. Me gustas, y te necesito cerca. Por ahora, me conformo con que seas mi amiga, y no voy a presionarte para que decidas nada. Sé que eso solo te haría daño, y por consiguiente, me haría daño a mí mismo. Así que tienes tiempo, tiempo para pensar en que sientes por mí, que sientes por Jacob, y en si decides darle una oportunidad a lo nuestro. No voy a intentar nada más, lo dejo en tus manos. Solo quiero que seas feliz, y nadie mejor que tu puede saber con quién puedes lograr eso.
Me quedé mirándole. Jamás había sentido tanto agradecimiento por nadie. Sí, era cierto que no estaba preparada para este momento, pero Edward me conocía tan bien que se había dado cuenta de ello. Él si estaba preparado para expresar sus sentimientos, y lo había hecho sin esperar nada a cambio. Porque realmente, a pesar de todo, era mi amigo. Tímidamente, me incliné hacia él, y le abracé, apretando mi cabeza contra su pecho. Él me acunó entre sus brazos.
- Gracias.
- No hay de qué. De momento soy tu amigo, pero solo quería que supieras que existe la opción de ser algo más. Ahora no te preocupes, nada va a cambiar. Seguiremos siendo buenos amigos, mientras sea eso lo que tú deseas.
- Suerte que no ocurría nada.- Comenté sarcásticamente, aún entre sus brazos mientras levantaba la cabeza para mirarle.
- No quería decirte nada de esto…parece que no tengo demasiado autocontrol.- Rió y yo me reí con él.- Eres la primera que me hace sentir así, supongo que no sé muy bien como tengo que llevar todo esto.
- Yo tampoco.
Le sonreí, tanto por sus palabras como por lo reconfortante que era notar su mano acariciando mi pelo. Nos quedamos allí, sentados y abrazados durante algunos minutos. Su mano recorría mi cabello, y yo observaba el movimiento en la calle, sin pensar en nada. Sus palabras me habían tranquilizado, lejos de confundirme aún más. Ciertamente, debía pensar en cuales eran mis sentimientos, pero no tenia porque hacerlo ahora. Él era lo bastante bueno para no ponerme en esa situación.
Minutos más tarde, decidimos que lo mejor sería volver dentro, y tan pronto como lo hicimos, Alice y Rosalie me arrastraron al baño. Les conté las palabras de Edward, mientras las dos daban saltitos de alegría, que se acabaron al llegar a la última parte del relato.
-¿Como que solo amigos?- gritaron al unísono.
- No gritéis.-dije haciendo señales de silencio con el dedo.- Lo hace por mí, chicas, no estoy lista para decidir si siento algo más por Edward que amistad y atracción, y si eso es lo suficiente como para alejarme de Jacob. Él ha sido comprensivo, y me ha dado tiempo y su amistad, ¿no podéis hacer vosotras lo mismo?
- ¡Claro que sientes algo más! ¡ Ya has reconocido que te gusta!- chilló Alice.
- Shhh…que te van a oír- dije bajando mi voz- Esta bien , me gusta, pero no se si quiero arriesgarme a perder lo mío con Jacob…ni si puedo hacerlo. Por favor, necesito tiempo. ¿Podéis dármelo?
-Claro que si Bella,-Dijo Rosalie abrazándome- La verdad es que estáis siendo muy maduros los dos. Estas cosas no hay que forzarlas.
- Gracias Rose. ¿Alice?- Pregunté girándome hacia ella. Por su expresión, ella hubiera forzado tanto como hubiera sido necesario, pero al parecer mi mirada consiguió convencerla de lo contrario.
-Está bien, pero no quiero que tengas a mi hermano esperando siempre. Sé que realmente le gustas mucho, y no es justo que este así. Te quiero Bella, y por eso voy a darte tiempo, pero por favor, prométeme que lo pensaras.
- Prometido.
Alice empezó a dar saltitos y me abrazó también.
- Ya lo verás…¡vamos a ser cuñadas!
- Alice, ¿Qué te acabo de pedir?- pregunté con una sonrisa.
- Lo sé, lo sé, me portaré bien.
Salimos del baño y volvimos con los chicos, y al sentarme en la mesa noté la mirada de Edward puesta sobre mí. Cuando nuestros ojos se cruzaron, los dos esbozamos una gran sonrisa, y supe que pasara lo que pasara, él estaba allí, como mi amigo.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Otro capitulo!! Ya sabemos lo que todas imaginabais...¡Edward no era indiferente!jeje
El pròximo capitulo es la fiesta de cumpleaños de Bella..así que será el primer encuentro Jacob/Edward...¿notará algo Jacob?¿Como llevará Edward ver a Bella con otro?
Iba a tardar más dias en acrualizar pero he visto el trailer de Luna Nueva..y me ha entrado la inspiración jejej ¡Me ha encantado! Aunque al final parece que han cambiado la escena con Laurent, pero puede que solo sea cosa delmontaje del Trailer...aunque la verdad esque si lo han cambiado, parecía que la escena tenía buena pinta.
En fin, dejen reviews, comentarios...lo que quieran! Y gracias por leer!
Besos!
