Capítulo 13
Let the Flames Begin
En muchas ocasiones las cosas pasan por una sola razón, una razón que desconoces, una razón que esta fuera de tu alcance pero desconoces el motivo por lo que pueda parar. Quinn pasaba por esa circunstancia, había pasado por una situación bastante surreal aquel sábado por la noche, le había confesado al gemelo borracho de Rachel, que le gustaba, lo había dicho, Me gusta Rachel, tres palabras, 13 letras, un sentimiento…
Era rara aquella sensación, si, había muchas chicas que le gustaban, sin embargo, el que Rachel le gustaba era diferente, era tan diferente aquella sensación que le daba miedo, como aquella vez que soñó que Lord Voldemort era la muerte y le quitaba su vida diciéndole que su tiempo había llegado, si, era un sueño bastante raro, así como lo que sentía por Rachel.
Y es que Rachel Berry la hacía sentir bastante rara, la ponía nerviosa y por eso actuaba de la manera en la que actuaba. En cierto punto era su modo de defensa, actuar como idiota cuando no quería bajar su barrera, pero ya no podía fingir más, aquella barrera se desplomaba cuando el terremoto llamado "Rachel Berry" se hacia presente en ella.
Una vez estaba en clase de Filosofía y escuchaba como el Profesor Richards comenzaba a hablar de Aristóteles y lo importante que había sido para la filosofía, la verdad, Quinn no prestaba mucha atención, Filosofía nunca había sido una de sus materias preferidas. Su cabeza recostada en el pupitre viendo como la boca de aquel profesor se movía y se movía. A su lado estaba Puck el cual, descaradamente estaba dormido, una sonrisa se poso en sus labios maliciosamente. La chica corto una hoja de papel de su libreta y corto pequeños trocitos de papel, por suerte todavía conservaba dentro de aquel libro una pequeña pajilla de uno de los granizados que había mandado a aventar. Tomo un pequeño trozo de papel y lo metió a su boca, después puso la pajilla en la misma y en tres segundos después….
-¡No mama, te juro que yo no rompí tu jarrón!—el salón comenzó a estallar en risa. El profesor mirada molesto al chico y camino a paso lento hasta llegar donde estaban los dos jóvenes.
-Señor Puckerman, Srita. Fabray, por lo que veo mi clase no es lo suficientemente interesante para ustedes dos, por lo que les pido que se salgan de la clase—Puck miro a Quinn y esta encogió los hombros. Tomo su carpeta al mismo tiempo que su amigo y los dos caminaron hasta la puerta y al momento de salir—Para mañana quiero una exposición sobre la vida y obra de Aristóteles—les dijo para voltear su cara y continuar con la clase.
-Gracias, Quinn, en verdad muchas gracias—le dijo el chico con el ceño fruncido.
-¡Oh vamos! Estabas dormido, de igual manera no ibas a aprender de Aristóteles si te quedabas allí—ambos llegaron hasta una mesa en la cafetería, eran las 9 de la mañana y el estomago de la rubia rogaba por comida. Un emparedado de jamón y queso con un jugo de naranja y una ensalada de frutas fue el desayuno de la chica. Tranquilamente comenzaba a degustar de su comida cuando Puck comienza a hablar.
-Veo que Rachel y tu han mejorado su "relación"—Quinn sonrió y elevo una ceja
-¿Detecto acaso celos?—Puck negó—pues parece que si
-No, celos no. Es solo que es raro verlas hablar civilizadamente después de que te acostumbras a verlas peleando constantemente.
-Si, es raro, pero, se siente bien—dijo con una sonrisa contagiando a su amigo futbolista.
. . . . .
-Pero Sam tiene los labios muy grandes—dijo Santana
-Pero yo no quiero nada con él—le respondió Rachel
-Bueno, si alguien me dice que Sam esta lindo, obvio voy a pensar que ese alguien, quiere algo con él—Rachel rodo sus ojos. Ambas chicas estaban saliendo de lo que había sido su última clase para salir al receso.
Días atrás, su amistad había crecido y no es que antes no la tuviera, simplemente era el hecho de que habían comenzado a convivir más, empezar a llevarse mejor, Santana había bajado un poco su guardia con la chica, había sido algo raro para la latina ya que ella no era así, con las únicas que había bajado su guardia para amistarse en tan poco tiempo había sido con Brittany y Quinn, sin embargo, algo en Rachel le hacía sentir que estaba bien que ella bajara su guardia con la chica y eso era algo bueno…
-Ya…pero yo no, lo ultimo que quiero en estos momentos—le dijo mirándola a los ojos y sentándose en una de las sillas disponibles en la cafetería—es tener una relación.
-Bueno, hace casi dos semanas que terminaste con Puck….
-¡Santana!—gimió exaltada—aunque somos amigos y no termino en un drama, sigue muy reciente. Además, Sam me gusta como amigo, no como algo más, no se, es muy rubio—santana sonrió— ¿sabes?—la latina la miro—si Quinn no fuera gay, ella y Sam harían una muy linda pareja—una carcajada se dejo escuchar por toda la cafetería. La cara de Santana estaba roja a causa de la risa y la chica susurraba entre carcajada y carcajada lo gracioso que ese comentario había sido…
-Dios—dijo limpiándose una lágrima que había salido de sus ojos a causa de la risa—te la sacaste de la manga, Berry
-¡Oye! Yo solo digo lo que veo y lo que veo o imagino es que ellos dos se verían bien, serían como la Barbie y el Ken, ¿no crees?—Santana asintió
-Aun así, a Quinn no le cae muy bien Sam, por lo que te recomiendo que no hagas ese comentario en frente de ella—Rachel la miro fijamente—no me mires así, Rachel, yo no soy Blaine—la diva sonrió
-No se de lo que me hablas—canturreo al momento que se levantaba y se dirigía al estante donde estaban los alimentos.
-¡Trame una ensalada, Rachel!—grito la latina. La diva simplemente la ignoro; le molestaba que la chica gritara como si estuviera en su casa, sin embargo, no quería un discurso a lo "Lima High Adgentes", por lo que le llevo la ensalada a Santana.
-Toma—y en cuanto Rachel se sentó, Puck y Quinn hacían acto de presencia. Puck se sentó a un lado de Rachel y Quinn a un lado de Santana justo enfrente de la morocha.
-¿No se suponen que deben estar en clase?—pregunto Santana
-Se supone—dijo Puck mientras tomaba una de las uvas de Rachel
-¿se supone?—pregunto Rachel
-¡Quinn!—grito Puck haciendo que la chica casi se atragantara con la porción de lechuga que tenía en su boca.
-¡idiota!—resopló Quinn—no estamos en Filosofía por que el profesor nos saco, por que Puck grito que no rompió el jarrón de su mamá—dijo con una gran sonrisa. Las otras dos chicas comenzaron a reír provocando el sonrojamiento del chico.
-Estaba quedándome dormido—Quinn la interrumpió
-No, ESTABAS dormido, que es diferente—el futbolista rodo los ojos
-Es agotador verlos juntos—resoplo Santana—es peor que ver a mis primitos de cinco años conspirando para quitarme mis cereales de chocolate.
-Ya… y los infantiles somos nosotros—le dijo Quinn.
-Como sea… ¿Dónde esta tu clon, Rachel?—la diva rodo los ojos
-Tiene clase de Economía—respondió
-Nerd—hablo Santana
-Tengo ganas de ver una película—dijo Puck— ¡Hey! ¿Por qué no vamos a casa de Quinn después de la escuela para verla?
-¡Oh claro, Puck! En mi casa, ¡genial!—le responde la rubia con ironía
-Vamos a mi casa, entonces—dijo Puck
-¿estas loco? ¡Tu casa y la de Berry esta súper lejos! Así que quedan descartadas esas dos casas, la mía, bueno, esta lejos, así que la tuya es la única opción, Fabray—la rubia resopló
-Pues si no ha nada más que hacer—dijo—solo hay que esperar a Kurt y a Blaine—la castaña la miro
-Pero yo todavía tengo dos clases más—Quinn sonrió maliciosamente—oh…no, ni creas que me voy a escapar las dos clases siguientes, además, después de eso, tenemos club Glee.
-El Sr. Shue no va a venir, así que…
-¡Oh Dios mío! No me voy a escapar las clases—dijo Rachel cruzándose de brazos y cerrando los ojos. Los tres chicos sonrieron, se pararon de su mesa y cuidadosamente se levantaron sin hacer ruido alguno, Santana se puso a su lado derecho, Quinn a su lado izquierdo y Puck atrás de la chica y en un abrir y cerrar de ojos, los tres cargaban a Rachel procurando que esta no gritara o llamara la atención.
Para cuando Rachel estaba en el carro de Puck, Kurt y Blaine habían llegado. Los dos chicos miraron a la castaña la cual gritaba y pataleaba, pero por "arte de magia" los gritos de la chica no se escuchaban. Blaine miro a Quinn y esta le guiño el ojo haciendo que el gemelo sonriera.
-¿Qué le hicieron?—pregunto Kurt viendo aun como Rachel seguía pataleando
-Nos vamos a su casa –señalando a Quinn—a ver una película, pero ya sabes como es Rachel de nerd y bueno—sonrió Santana—la secuestramos—Blaine masajeo con sus dedos sus cienes y suspiro pesadamente, no por el hecho de la broma de aquellos tres chicos, si no por el hecho de que Rachel estaría molesta, y Rachel Berry molesta era peor que el llanto de un bebe recién nacido a las tres de la mañana para una persona que no había dormido.
-Solo espero que estén preparados para la guerra "Rachel Berry"—les dijo Blaine. A paso cauteloso camino hasta llegas a la ventanilla de aquel auto donde tenía más acceso para ver a su hermana. Había dejado de patalear y por lo visto de gritar, pero sus brazos cruzados sobre su pecho y el hecho fruncido con las cejas caídas, daban a entender a Blaine que su gemela, por lo visto, no estaba muy feliz.
-¿Y que esperamos?—pregunto Quinn
-A Brittany—le contesto Santana mirando a todos lados para localizar a su chica y solo basto mirar a su izquierda para ver como Brittany venía casi corriendo.
-Lo siento—dijo agitaba—pero había dejado a la Señorita Tupsy en mi locker—continuó señalando un adorable unicornio de peluche—y no la podía dejar sola, demás, es un regalo de Santy—termino de decir con una enorme sonrisa la chica rubia, logrando el sonrojamiento de la latina.
-Awwww's Santy—canturreo Quinn—pero si eres todo una sentimental—sonrió la chica
-¡Cállate, Fabray! Y ahora vámonos, no quiero que Berry grite más fuerte y rompa los cristales del auto—dijo para tomar la mano de su novia y caminar hasta el carro de Quinn. Kurt también se fue junto con ellas dándole un último vistazo a su amiga.
Blaine ya estaba dentro del automóvil y la cara del chico no decía mucho, bueno solo una cosa: paciencia, por que eso era lo que necesitaba en esos momentos. Amaba a su hermana, en verdad lo hacia, pero había ocasiones en las que Rachel era más insoportable que una niña de 5 años pidiendo una Barbie, y ese momento era una de esas ocasiones.
-Rachel, por una vez que te saltes la clase no va a pasar nada—la consoló su hermano. La chica aparto sus manos de su cara y miro incrédula a su hermano…
-Esta decidido, hablare con papa y le diré que nos queremos regresar a Nueva York—Blaine frunció el ceño
-Rachel, estas llevando estas llevando esto a las ligas mayores…
-No, por una vez que te saltes la clase no va a pasar nada—imito a su hermano—creo que el juntarte mucho con Quinn y con Noah te esta afectando.
-¡Hey! ¿Qué onda con el odio hacia mí?—exclamo Puck una vez ya dentro del automóvil y arrancando siguiendo al de Quinn que iba delante de el—la vida es muy corta para pensar en las consecuencias de un acto tan simple como este, Rachel. Tienes que vivir más y dejar de ser tan Rachel, y es allí donde entramos Quinn, Santana y yo—le dijo mirándola por el retrovisor sonriendo por aquella cara que Rachel tenía.
Un recorrido de 10 minutos basto para llegar a casa de los Fabray. Los siete chicos bajaron de los respectivos automóviles y caminaron por aquella vereda que daba paso para llegar a la puerta. Rachel no perdía vista de cada detalle de aquella gran casa, el lugar era simplemente hermoso.
Y sus ojos se abrieron más al ver la casa por dentro, la fina y hermosa residencia tenía un estilo muy europeo, muy similar a la de su casa en Nueva York, aquella casa era simplemente maravillosa. No estuvieron mucho tiempo en la sala, así que solo pudo apreciar unas cuantas fotos de ambos gemelos cuando eran muy pequeños y fotos de una pareja, que figuro eran los padres de Quinn y Kurt. Avanzaron subiendo las escaleras para llegar al cuarto de Quinn.
Las paredes pintadas en un azul cielo con destellos blancos que creaban una grandiosa sutileza al lugar, un gran ventanal que daba vista alas grandes montañas verdes como paisaje, había suficiente espacio para los siete chicos. La cama fue el lugar donde todos se habían acomodado, claro, todos menos Rachel, estaba molesta ¿recuerdan?
-Oh, vamos Rachel, quita esa cara—le hablo Quinn al momento que conectaba los cables para que lo que pasaba en la computadora se viera en la televisión—mira que si sigues así, te saldrán arrugas—sonrió al ver como Rachel rodaba los ojos
-Yo debería estar en clase de Lógica en estos momentos—hablo la chica
-Pero estas aquí a punto de ver la lógica que hay en "Actividad Paranormal" así que, trae tu diminuto trasero para la cama y obedece como buena chica—conto hasta diez para no saltarle a la yugular a Santana, quien seguía palpando un lugar extenso en la cama a un lado de ella.
La chica suspiro pesadamente y camino hasta quedar a un lado de Santana. La cama era bastante amplia por lo que Puck quedo en una orilla a su lado estaba Brittany quien era abrazada por Santana, al lado de Santana estaba Kurt para después dejar ver a Rachel quien era seguida por su gemelo y eso dejaba a Quinn fuera de la cama, pero no por mucho tiempo.
La rubia llegaba con una bandeja con palomitas, papas fritas, sodas y alguno que otro dulce. Dejo la bandeja en una pequeña mesa que estaba a un lado de su cama, camino hasta su closet y saco un par de jeans y una camisa holgada, los comentarios por parte de Noah no se hicieron esperar provocando algo de incomodidad en Rachel, quien trato de ahuyentar, concentrando su atención en abrir una bolsa de gomitas en forma de ositos.
Minutos después, Quinn salió vestida y acomodo perfectamente su uniforme de porrista en un cesto. Camino hasta llegar a su ordenador donde la película ya estaba seleccionada, conecto los cables a la computadora y le puso Play a la película. Sus pasos se detuvieron al ver el lugar que iba a tomar, por más que su instinto le dijera que se pusiera junto con Rachel opto por recostarse a un lado de Blaine.
A la media hora de la película, Rachel desvió su mirada de la pantalla para ver la cara algo asustada de Puck, para ver como la cara de Brittany estaba hundida en el cuello de Santana y como esta sonreía al ver los acontecimientos de la película, de reojo miro a Blaine que en cada escena, arrugaba su nariz y abría un poco su boca, denotando algo de confusión, y lo entendía, después de todo, ellos eran gemelos y no estaban acostumbrados a ver ese tipo de películas, pero aquellos pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió que unos dedos comenzaban a acariciar su cuello pausadamente, sintió como su piel comenzaba a erizarse y hacia lo posible por controlarse, para su sorpresa, no era Blaine, su hermano tenía sus dos manos entrelazadas entre si y ambas al alcance de su vista y sin dudarlo, su mirada se poso en Quinn quien no apartaba su mirada de la tele, pero al mismo tiempo, esa sonrisa no abandonaba su rostro.
Aquellos dedos que acariciaban su cuello eran los de Quinn, estaba segura, o sea, era más que obvio…la castaña trato de calmarse, no quería dejarle ver a la rubia que con ese simple contacto se estaba comenzando a poner nerviosa. La chica se movió en su lugar captando la atención de Blaine, quien la miro confundido, Rachel solo le sonrió.
En lo que resto de la película, aquellas carisias a lo largo de su cuello se hicieron presentes. Rachel había perdido toda atención en la película para poner su atención en sentir aquellos delicados toques que Quinn le otorgaba. No era nada brusco o sexual, para nada. Era simplemente el contacto de las yemas de los dedos de la rubia palpando delicadamente la piel suave de la diva.
Aquella película había llegado al final y con ello también el final de aquellas suaves carisias. Quinn quito la película y se recargo un poco en el escritorio mirando hacia la cama y después mirando a Rachel sonriéndole dulcemente, aquella chica no se puso resistir y le devolvió la risa. Pensaron que habían sido discretas, pero, nada es bastante discreto para Kurt Fabray.
-Bueno, al menos algo bueno salió de esta película—hablo Santana al sentarse correctamente en la cama.
-¿Qué? Por qué la película fue un asco—le responde Puck
-Bueno, no hablaba precisamente de la película—continuo la latina mirando a su rubia
-Creo que—hablo Rachel poniéndose de pie—es tiempo de que nos vayamos, Blaine—su gemelo la miro y asintió.
-Bueno, pues eso quiere decir que yo también—dijo Puck poniéndose de pie.
-Oh no, Noah, podemos hablarle a Charles para que venga por nosotros—pero el chico negó
-Es lo menos que puedo hacer después de que te secuestramos—le dijo con una sonrisa. Rachel asintió, sabía que era inútil discutir con Puck, además, vivían prácticamente juntos.
-Bueno, nos vemos—se despidió Puck de todos al mismo tiempo que Blaine y saliendo ambos de aquel cuarto. Rachel se despidió de cada una de las personas con un beso en la mejilla, pero cuando llego a Kurt, este la pegó más a su cuerpo y le susurro al oído…
-Chat intensivo esta tarde—y al separarse, la castaña solo asintió con una leve sonrisa. Camino hasta llegar con Quinn, internamente suspiro y acerco sus labios a la mejilla de la chica para besarla y despedirse con un "hasta luego"
-Veo que no perdiste tiempo, hermanita—la rubia miro a su hermano una vez que vio como Rachel desaparecía de su habitación.
-No sé de que hablas—finalizo el tema saliendo de su habitación seguida por Santana y Brittany.
. . . . . .
Kurt Fabray acaba de iniciar sesión
Rachel suspiro y se tomo unos minutos para contestar aquel mensaje que le había llegado por parte del hermano gemelo de Quinn. Lo supo, sabía que nadie era lo bastante discreto para Kurt, lo sabía. Hacia unas horas que había llegado a su casa, había comido con sus padres, había hecho sus deberes y ahora estaba sentada en su escritorio con sus lentes de aumento mientras miraba su cuenta de correo electrónico.
Mientras Rachel tomaba un baño, la sensación de aquellas carisias, volvían a su cuerpo, recordando como aquel simple contacto de las yemas de las dedos de la rubia la estremecieron poco a poco acaparando completamente su atención, olvidándose de aquella película y dejándose llevar por aquella agradable sensación.
Sabía que era rara, por supuesto que lo era, era de Quinn Fabray de la que estaba hablando. Y después, aquella sonrisa. Rachel siempre pensó que Quinn tenía una sonrisa bonita, sin embargo todas las sonrisas que había recibido por parte de la rubia eran egocéntricas y altaneras, pero la sonrisa dulce y delicada de hacia unas horas, había comprobado que en verdad, Quinn Fabray tenía una de las sonrisas más lindas que sus ojos hubieran visto.
*Rachel Berry
Lo siento, ¿de que quieres hablar, Kurt?
*Kurt Fabray
Lo vi todo, Rachel.
*Rachel Berry
¿Y que fue eso que viste, Kurt?
*Kurt Fabray
Quinn acariciando tú delicado y hermoso cuello. ¡Dios mio, Rachel! ¿Acaso esta pasando lo que creo que esta pasando?
*Rachel Berry
Por supuesto que no, Kurt. Mira, solo te diré que las dos nos dejamos llevar por la situación. Tu sabes que lo mió con Quinn, con trabajo y llega a lo que se puede llamar una amistad, creo que es muy pronto e ilógico que pienses en cosas que no van a llegar a pasar.
*Kurt Fabray
Yo no hago esto con el fin de molestarte, Rachel. Simplemente eres mi amiga y como tal, tengo que estar al tanto de lo que la idiota de mi hermana haga, después de todo, por más que la quiera, mi hermana no es una bella paloma blanca
Rachel releía aquel mensaje escrito por Kurt. Y el gemelo tenía razón, ¿Cómo saber que las intensiones de Quinn eran las correctas? ¿Cómo saber que aquella nueva actitud de la rubia hacia ella no era más que un plan para llevar a acabo un cometido que Quinn tuviera?
Eran muchas las preguntas que rondaban por su mente en aquellos momentos, pero de una cosa estaba segura, las flamas en su interior comenzaban a arder y eso era solo señal de…
Quinn Fabray acaba de iniciar sesión
*Quinn Fabray
Hey
*Rachel Berry
Hey
*Quinn Fabray
¿Que haces?
*Rachel Berry
Platico con Kurt, ¿y tú?
*Quinn Fabray
Platico contigo
No era la primera vez que ambas comenzaban a platicar por medio del Messenger, sin embargo, era la primera vez que sus preguntas y respuestas eran tan cortas y tan tontas, o sea, se sentía aquella incomodidad por parte de Rachel y también se sentía la incertidumbre por parte de Quinn, estaban platicando por medio de un aparato, eso era verdad, pero se podía sentir eso
*Quinn Fabray
Yo…si te incomode por lo de hace un rato, lo siento, simplemente me deje llevar. No se…en verdad lo siento si te molesto.
*Rachel Berry
No me molesto, simplemente me pareció que estuvo un poco fuera de lugar. Pero, ya fue, no te preocupes
*Quinn Fabray
Ya…es solo que es imposible resistirme a tocar tu piel, se ve tan suave y tersa y…Dios…no se, ¿dime algo en ti que no sea maravilloso?
La cara de Rachel se torno roja al máximo, aquel comentario de Quinn hacia ella había sido el primero que dejaba entre ver que las intenciones de Quinn con Rachel iban más allá a lo de una amistad.
*Rachel Berry
Quinn…
*Quinn Fabray
Ya, lo siento, no me puedo contener. En verdad, cuando hablo contigo o te veo o simplemente te escucho, actuó por impulso, no soy dueña de mis acciones, ¿sabes que me estoy yendo a la ruina con decirte eso?
*Rachel Berry
No, no lo se… ¿Por qué?
*Quinn Fabray
Porque ahora puedes usar cualquiera de esas cosas que ya te dije para hacer conmigo lo que quieras
*Rachel Berry
Créeme que no lo hare. Me tengo que ir Quinn, pero nos vemos mañana.
Un beso, buenas noches
Y antes de que Quinn le contestara, Rachel había cerrado sesión. Aquellos mensajes vagaban por su mente, se habían quedado en ella y por lo visto no tenían ganas de borrarse. Le encantaba aquella sensación que Quinn despertaba en ella, le gustaba y al mismo tiempo le asustaba.
Era Quinn Fabray, ella no se enamoraba, ¿Por qué Rachel estaba pensando en amor?, ni ella misma lo sabía, pero de una cosa estaba segura, las flamas habían comenzado.
Buenos días
HOY CUMPLO 19 AÑOS (:
Como sea….aquí les dejo el nuevo capítulo. Una cosa, sé que dos veces por semana a much s les parecen "pocas" sin embargo, esta fuera de mi alcance *nótese la promoción* actualizar más seguido.
GRACIAS POR TODA LA BUENA ONDA QUE LE DAN AL FIC. Nunca diré las gracias suficientes.
Alguna duda que tengan del fic o algo por el estilo
Twitter: *arroba*KarlaAvalos
ASK: /KarlaAvalos
Página: Yo también Leo "Secuestrando Al Amor" y "Quien decide es el Corazón"
Nos vemos el lunes.
