Capítulo 13

Cuddy

Cuando Wilson y House salieron de su despacho la mirada de Lisa Cuddy se volvió de nuevo sobre la pequeña dormida en su regazo. Tenía aún las mejillas rojas, acaloradas tras el sofocón que había pasado, pero su respiración era regular y fuerte. Recordó los primeros días, cuando se hizo cargo de ella, y cómo se pasaba el tiempo escuchando que respirase normal mientras dormía. Recordó también las tristes circunstancias que rodearon el nacimiento de la niña, y cómo ella la había encontrado, en aquella casa abandonada, milagrosamente viva cuando lo que esperaba hallar era un pequeño cadáver en el lugar en que Natalie la había dejado, creyéndola muerta. Pero gracias a la intervención de aquella pareja de drogadictos, la niña había sobrevivido. Habían desparecido de allí cuando Cuddy volvió para agradecerles que se hubieran hecho cargo de la niña en sus primeros días y para ofrecerles su ayuda… Nunca más supo de ellos.

Ella se llevó a la niña al hospital, y su madre pudo verla antes de morir. También su padre, y sus abuelos. Cuando murió Natalie a causa de la eclampsia que desarrolló tras el embarazo que nadie conocía, nadie se quiso hacer cargo de la niña. Un padre y cuatro abuelos, y nadie la quiso. Sólo ella, Lisa, que la había recogido en aquella casa helada, que la había dado calor con su cuerpo hasta llegar al hospital, que adoraba la sensación de mantenerla junto a su cuerpo, de mirar esa carita sonrosada y besar su nariz, que se sintió feliz cuando la pequeña se agarró con fuerza a su dedo, como si nunca quisiera soltarse… Sólo ella, Lisa Cuddy, la había querido. Y ahora, un año después, ya no podía imaginar su vida sin su niña.

Rachel se removió un poco, el ritmo de su respiración cambió y se despertó. Encontró los ojos de su madre mirándola.

- "Mami" levantó su manita hasta acariciar la cara de Cuddy y sonrió. El gesto con la boca le recordó lo que había sucedido y se llevó la mano al mentón.

- "Pupu"

- "Sí, corazón, pero ya está, ya no duele ni sangra más. Ya está curado"

- "Apa…"

Cuddy se sorprendía de que, a pesar del estado de furia que Rachel tenía, se acordara tan bien de lo que pasó

- "Sí, Apa curó a Rachel el pupu"

La comida que House le había dicho a la secretaria de Cuddy que pidiera llegó entonces. Un sandwich, ensalada y café de la cafetería para Cuddy y una bandeja del ala pediátrica con un menú infantil. Cuddy se dispuso a dar de comer a Rachel, pero ella tenía recientes algunos acontecimientos y había deducido que si quería tener a su papá con ella lo que tenía que hacer era pedirlo con insistencia…

- "Apa…" y empezó haciendo amagos de llanto. Cuddy entendió su juego, pero no pudo menos que pensar que su pequeña intrigante era realmente inteligente. Tomó el teléfono y marcó el número de House

House

Estaba nervioso, mucho. Este asunto escapaba a su control, y eso no le gustaba. Después de hablar con Lucas ya no sabía qué más podía hacer. Wilson había hablado con el abogado del hospital y habían convenido en que estuviera presente en la entrevista con al asistenta social esa tarde en casa de Cuddy. Ya no sabía qué más hacer. Wilson propuso ir a comer y se dirigieron a la cafetería. Se acababan de sentar cuando Cuddy le llamó. Rachel le quería con ella para comer. La primera sonrisa genuina de todo ese desgraciado día se dibujó en su cara. Agarró su plato, dejó a Wilson sin explicaciones y se dirigió al despacho de Cuddy.

Rachel estaba sentada con su madre cuando oyó el golpeteo del bastón sobre el suelo de madrea. Antes de que House abriera la puerta, ella ya se había escurrido al suelo y estaba caminando. Cuando House abrió, ella corrió hacia él, abrazándose a su pierna buena. Cuddy estaba boquiabierta, House la levantó en brazos, repitiendo el ritual

- "¡Apaaaaa!" y ella le besaba.

- "¿Cómo se llama mi niña?"

- "¡Eichel!" House repetía cada día el mismo ritual de preguntas

- ¿Y cómo te llamo yo?

- "Atón, atonsito"

- "¿Y mi ratón va a comer todo?"

- "Síiii, odo, odo"

Ante el asombro de Cuddy, que había puesto sobre la mesa el plato y la cuchara, House tomó la servilleta, la ató con cuidado al cuello de Rachel y después le dio su plato cucharada a cucharada sin que Rachel protestara en ningún momento. Después, de la misma forma se comió un yogur. Tras terminar la niña su comida, los dos adultos comieron a su vez, apenas sin hablar. Cuddy se preguntaba cómo no se había dado cuenta antes de lo que él había cambiado.

Claro que su relación con House había sido tan tortuosa, que nadie le podría reprochar que quisiera alejarse, o encontrar una estabilidad que con él no lograría… al menos no con el antiguo House. Pero él se había ido para rehabilitarse, para cambiar, para mejorar… y ella no le había dado la oportunidad de demostrar que lo había conseguido…

House la miraba con disimulo. Sabía que perder a Rachel sería una tragedia para Lisa Cuddy. Recordaba aquella noche en que se besaron, cuando había perdido a Joy, y el estado lamentable en que la había encontrado. Y eso que entonces ni siquiera había tenido a la niña. Ahora había criado a este bebé, hasta convertirla en la preciosa personita que es, había criado a su hija. Ahora si le quitaban a Rachel, le estaban quitando a su hija, parte de sí misma. House no quería ni pensar qué sería de Cuddy si llegaban a ese extremo.

Lucas

Las incursiones de Lucas en diferentes páginas de la red habían sido muy reveladoras. Ahora estaba clara la motivación de los abuelos de Rachel para querer su custodia. Pero... también estaba claro que no había nada estrictamente ilegal en ello, por mucho que éticamente fuera reprochable… y que, de todas formas, seguían siendo sus abuelos. Si les tocaba un juez que le diera la máxima importancia al hecho de ser familiares de sangre, estaban perdidos.

Lucas también sospechaba que de la misma forma que ellos estaban investigando la vida y proceder de los abuelos de la niña, ellos también habrían hecho sus indagaciones en la de Cuddy, y eso le preocupaba. Al fin y al cabo, Lisa era una mujer soltera con poca estabilidad sentimental, como lo probaba el hecho de que en el breve periodo en que había estado al cargo de Rachel había tenido una relación que había finalizado y estaba iniciando otra, o más bien, recuperando la anterior. Que volvería a House era algo que Lucas no dudaba. Pero ese otro implicado en este asunto, House, había pasado una temporada en un hospital psiquiátrico... Mala cosa para exponer ante un juez alguien que quiere obtener la tutela de un niño, aún un bebé.

No, no sonaba nada bien.

Le envió a House un correo electrónico con lo que había averiguado, y un mensaje telefónico para avisarle del e-mail. Esperaba, por el bien de Lisa y de la niña, que todo saliera como ellos querían. Conociendo tan bien a Cuddy, sabía que perder a Rachel la hundiría.

Continuará