Disclaimer: Los personajes que se presentan a continuación no me pertenecen, son exclusivos de Craig Bartlett, excepto los que creare para poder dar sentido a mi historia.
De igual forma mencionaré marcas internacionales importantes, cuentos y obras de teatro; así como nombres de algunos grupos musicales con sus respectivas canciones (los cuales no me pertenecen y se usan sin fines de lucro).
Nota: Las frases en cursiva son pensamientos de los personajes, o en su caso pueden referirse a un recuerdo o pasado.
LA CHICA DE MI SUEÑOS
Capítulo 13-. Lo que pasa en la fiesta se queda en la fiesta.
Como es que el cielo puede ser a veces tan azul y perfecto; y el viento tan fresco y embriagador que te invita a quedarte afuera sentado bajo la sombra de un árbol; pero que muchas veces esto no es suficiente: ni el viento, el cielo, ni el perfecto ambiente ayuda a quitarte el mal humor que pueda sucintarse por unas cuantas diferencias de ideas; y por más que uno quiera tatar de razonar y decirse así mismo que es una simple tontería, el enojo nos nubla tanto para poder dejarlo pasar. Y efectivamente, esta era la situación de Helga Patakí; la cual estaba lidiando en este momento con su enfado, tratando de que el coraje se le olvide. La chica se encontraba sentada recargando su espalda en el tronco de un árbol (que se encuentra en los jardines traseros de la escuela) y junto a ella tenía varios engargolados que había conseguido el día anterior, razón de una pequeña parte de su disgusto - Todo esto es estúpido, estúpido, estúpido…..ya superaste esto Helga- se decía así misma.
Mientras la chica estaba luchando con su disgusto un trío de amigos se encontraba cerca caminando hacia el lugar en el que se ubicaba Helga.
-Chicos si siguen así, no creo que tengan ningún problema contra el partido que viene- dijo Pheobe animando a su novio y amigo, por la práctica de beisbol que acaba de ver- juegan muy bien y ya están bien acoplados.
-Eso espero amor, pero no podemos confiarnos, el equipo contra el cual nos enfrentaremos es muy fuerte y si no más no recuerdo juega sucio- dijo Gerald abrazando a su novia por el costado mientras caminaban.
-Si "Los Tiburones" de la preparatoria 120 son algo sucios a la hora de jugar, la última vez que jugamos con ellos Stinky salió algo lesionado de la entrepierna- comentó Arnold recordando uno de los partidos que tuvieron contra dicho equipo, en una ocasión desafortunada donde Stinky se barrió para llegar a la tercera base y uno del equipo contrario lo patio disimuladamente.
-Como olvidarlo, por esa razón estuvo Stinky unas semanas sin poder jugar, y después decidió abandonar el equipo para entrar al de basquetbol- dijo Gerald algo pensativo, pero; de pronto visualizo a alguien conocido sentado bajo un árbol- por cierto ahí esta Helga y parece…..
-¡Molesta!- dijeron en unísono Arnold y Pheobe.
Gerald solo puso cara de asombro, abriendo bien los ojos-¡Ustedes a veces me asustan de lo bien que conocen a Patakí!
-¡Eres un exagerado Gerald!- dijo Pheobe mientras rodaba los ojos.
- Será mejor que la dejemos en paz- pero Arnold y Pheobe ya se habían aproximado a Helga ignorando por completo al moreno; y se sentaron junto a la chica- mmm parece que no… ya que- dijo algo desconfiado y se sentó junto a los demás.
-¡Hola Helga! ¿Cómo estás? - saludo cordialmente Pheobe brindándole una sonrisa.
-¡Que tal Phebs! Pues estoy bien, aquí descansando un poco- dijo Helga tratando de sonar lo más sincera posible.
-¿Seguro? - dijo con sarcasmo- Según estos- levantó las dos manos y señaló con sus dos dedos pulgares a Arnold y a Pheobe respectivamente- andas de muy mal humor, pero a mí me parece que andas igual de amargada.
-¡Que considerado eres!- Helga se llevo una mano al pecho- te preocupas por mí, dulce cabecita de plumero.
En tanto Gerald y Helga comenzaban a discutir, se acercaron al grupo de amigos Rhonda y Lorenzo, los cuales acaban de salir de su junta del Comité Estudiantil.
-¡Hola chicos!- saludo Rhonda- acabamos de terminar de hablar con la directora, y cada grupo de tercero ya tiene encomendada una tarea para la kermes de la Semana Cultural, en el último modulo pasaremos con la directora hablar con los salones- ambos castaños se sentaron en el suelo junto a los demás.
-¡Uhhh qué emoción! - contestó Helga- no sabes lo preocupada que estaba por no saber que me había tocado.
-Tranquila Helga, veo que no estás de buen humor- dijo Lorenzo.
-Por cierto Helga, ¿hablaste con el maestro Brooks? ¿Qué te dijo sobre la obra?- pregunto seriamente Rhonda.
-Sí hable con él- dijo Helga con cara de fastidio- los chicos de primer año montarán una obra de teatro y podremos vender las entradas- cruzo los brazos y puso otra vez su cara disgustada- Siempre y cuando YO SUPERVISE TODA LA DIRECCIÓN DE LA ESTUPIDA OBRA ESCOLAR, YA QUE CON ELLA INAUGURARÁ LA SEMANA CULTURAL.
-Eso es fantástico Helga- dijo muy alegre y entusiasta Arnold, el cual llevaba un buen rato callado- quiere decir que tu maestro te tiene mucha confianza.
-¿FANTÁSTICO? ¿HABLAS EN SERIO CABEZA DE BALÓN? - contestó irritada- ¿CREES QUE TENGO GANAS Y TIEMPO? TENIENDO PRIMERO- comenzó a enumerar con los dedos de la mano derecha- LA ESCUELA Y LAS TAREAS, DOS EL TRABAJO EN LA TIENDA DE BIG BOB, Y TRES EL INSOPORTABLE CAMBIO HORMONAL DE MI HERMANA, A LA CUAL TENGO QUE AYUDAR PORQUE SU ESPOSO TRABAJA CASI TODO EL DÍA Y MIRIAM NO PUEDE LIDIAR. PUES NO ARNOLD, CLARO QUE NO ME PARECE FANTÁSTICO.
-Yo lo siento Helga, no…. No lo pensé de esa manera- dijo Arnold desanimado bajando la vista hacia el suelo.
-Helga no te preocupes, nosotros de ayudaremos ¿verdad chicos?- dijo Pheobe para tranquilizar a su amiga.
-Claro Helga, sabes que siempre puedes contar con nosotros - recalco Arnold.
-¿Y qué obra montarán? ¿Cabaret? ¿Chicago? - preguntó Rhonda de manera soñadora juntando las dos manos y mirando hacia arriba como si pudiera visualizarlas en el aire.
-Jajajaja con trabajo hablan y caminan esos pelmazos y quieres que canten y bailen a la vez- Helga abrazo su estomago y comenzó a reírse- muy buen chiste princesa, para que hagan eso necesitaría artistas de verdad.
-Pues yo pienso que sería genial que Rhonda y tú hagan los papeles de Roxy y Velma; estoy seguro que se verían muy sexys en corsé y ligueros - comentó Lorenzo de manera picará levantando las dos cejas.
-De verdad Lorenzo, lo digo por tu bien- Helga se llevó la mano izquierda a la boca como si estuviera aguantando un sollozo y puso cara de preocupación- busca una chica….cualquiera, y por favor que te baje la calentura del cerebro antes que de plano se te atrofie más.
Lorenzo solo entrecerró los ojos poniendo la cara de incrédulo- Muy graciosa amiga, muy graciosa.
-Ya en serio Helga, ¿qué obra tienes pensado montar?- insistió Rhonda
- Ya lo decidió Edward- respondió Helga
-¿Y bien? ¿Cuál?- volvió a insistir la pelinegra.
-Sroshsyjueshs- dijo en murmuro Helga para que no la escucharán, y todos los chicos solo se miraban unos a otros porque de verdad no habían entendido ninguna palabra de la chica.
-¿Cuál no te entendí?- dijo de nuevo Rhonda levantado solo la ceja derecha.
-Roshayjuesh- volvió a decir Helga bajando un poco la cabeza.
-Ya habla claro Helga, que estás acabando con mi paciencia- reclamó Rhonda poniendo las manos en su cintura.
-ROMEO Y JULIETA ¡CONTENTA! - gritó Helga
-¿Otra vez esa obra? ¿Por qué? ¿Acaso no conocen otra?- dijo Rhonda algo indignada.
-No me mires así princesita, que yo no tengo nada que ver con la decisión. Fue culpa de la gran bocota de Eugene- cruzó los brazos y giró su rostro para no verla a la cara.
-¿Por qué culpa de Eugene?- preguntó una curiosa Pheobe.
-Pues verán- comenzó a explicar Helga- ya había hablado con Edward sobre la intención que teníamos de cobrar las entradas de la obra escolar para la graduación. De hecho un día antes de hablar con él, fui al Centro Cultural de Hillwood a buscar guiones teatrales- y puso la palma derecha de la mano encima de los engargolados- para que vea lo serio que lo estamos tomando y no llegar con las manos vacías. Pero todo fue en vano porque un estúpido chico de primero al escuchar las propuestas que tenía, no le agrado y pidió algo más serio;…..que a su altura bahh- exclamó e hizo una mueca.
Gerald agarro los engargolados y leyó en voz alta los títulos de los guiones- "Caperucita Roja", "Blanca Nieves", "La Bruja Piruja", "La Cenicienta", "La leyenda de la Llorona", "La Asamblea de los Ratones", "Esperando a Godot", "Actividad Nocturna"- miró incrédulo a Helga- si no me equivocó la mayoría son obras infantiles.
-Pues si Geraldo ¿qué obras querían que presenten? "¿Macbeth? ¿La Dama de Negro?, ¿Edipo Rey?" - elevó la mano y con el dedo índice hizo el movimiento kinestésico de "no"- Ah ah, claro que no, y dejar que destruyan un clásico, jamás.
-¿Y por qué Eugene tiene la culpa?- preguntó Arnold.
-Porque cuando el buko ese se quejó, Eugene sugirió la obra de Romeo y Julieta- Helga imitó la voz del pelirrojo- "¡Helga! ¿Por qué no montan Romeo y Julieta? Sí nosotros teniendo diez años pudimos hacerla, pues creo que ellos también pueden, aparte es un clásico literario; e hiciste una excelente Julieta"…y a Edward al escuchar al estúpido de Eugene, le encantó la idea, es más dijo, "Helga como ya estás familiarizada con la obra será pan comido para ti, y no tendrás ninguna duda. Es un hecho chicos esa haremos"- exhalo la rubia al recordar lo que acaba de contar- Y ya no me dio chance de objetar, así que se hará esa obra. - En tanto Pheobe solo observaba a Helga, ya comprendía en cierta forma de donde provenía su enojo.
-Pues en parte tiene razón tu maestro- dijo Rhonda- y la verdad no contamos con mucho tiempo. Ya ni modos qué se le va hacer, lo importante es la recaudación de dinero- volteo a ver a Lorenzo y recordó otro asunto a tratar con la rubia- por cierto Helga te espero mañana a las 7:00 de la noche para comenzar alistarnos para la fiesta de Lorenzo.
-Cambio de planes Rhonda, no podré ir a tu casa a las siete - dijo con abatimiento la rubia.
-No me digas que no vas a mi fiesta primor- dijo Lorenzo desilusionado.
-No estoy diciendo eso Lorenzo, simplemente no podré llegar a las siete a la casa de Rhonda, tengo que acompañar a Olga al doctor por la tarde y conociendo a mi hermana va a tardar su consulta- dijo desanimadamente poniendo cara de cansancio- y a la señorita cordial no le gusta que sean impuntuales. Así que querida estimada no tengo hora de llegada, tendré que verte en la fiesta.
-Pues ya ni modos, ¿siempre te vas quedar a dormir verdad?- preguntó Rhonda
-Sí, Rhonda solo no me voy a arreglar en tu casa- volteó a ver Arnold- ¿Será que pueda dejar mis cosas en la cajuela de tu auto Arnold? Así no tengo que pasar a mi casa por mis cosas y voy directo a la fiesta, y antes de que me quite de la fiesta me las das.
-Claro Helga no hay problema- contesto cordialmente Arnold brindándole una sonrisa.
-Solo espero que vayas presentable querida, y no vayas en las fachas de siempre- dijo Rhonda mirando de pies a cabeza a Helga.
-Claro unos cerdos con alas me van arreglar para la fiesta para lucir como una princesa- dijo con sarcasmo acariciando su cabello que llevaba en una coleta alta.
-¡HELGAA! DE VERDAD QUE LA POCA PACIENCIA QUE TENGO RÁPIDO LA PIERDO CONTIGO- dijo irritada y cansada a la vez, ya que la chica lleva años queriendo arreglar a la rubia para que parezca una chica más femenina.
-Es una lástima que nos perdamos la fiesta Phebs- dijo Gerald abrazando a su novia ignorando la plática de sus dos amigas.
-No todos los días cumplen tus abuelos cincuenta años juntos Gerald- contestó Phebs alegremente.
-De lo que se van a perder, tengo pensado que juguemos a "Verdad o Reto"- dijo Lorenzo con arrogancia puliéndose los dedos con su playera y luego los miró como si no quedará rastro de suciedad.
-Ese tipo de juegos están pasado de moda, es muy de los noventas- dijo Rhonda mirando la hora del reloj de su muñeca.
-Por supuesto que no, siempre ponen en situaciones comprometedoras a los demás- contestó Lorenzo con ironía y miró a Helga- por ejemplo ¿Helga cuando y con quién fue tu primera vez?- y todos lo voltearon a ver con estupefacción y los ojos bien abiertos hacia Helga, nadie pensó que Lorenzo se atreviera a preguntarle una cosa así a la chica más ruda de la escuela.
-¿QUÉ TE PASA LORENZO? ¿POR QUÉ TENGO QUE CONTESTARTE ESO SI NO ESTOY JUGANDO?- se molestó Helga mostrando un leve sonrojo de vergüenza en su cara.
-Entonces eso quiere decir que nunca los has hecho- y Lorenzo miró de manera suspicaz a la rubia.
-ESO NO ES DE TU INCUMBENCIA LORENZO- respondió avergonzada Helga- PREGÚNTALE A OTRO QUE REALMENTE TE QUIERA CONTESTAR.
-Y ¿tu Arnold? ¿Cuándo fue tu primera vez y con quién? - preguntó un divertido Lorenzo de nuevo, pero esta vez al chico de cabeza de balón; sabía que de alguna manera que el rubio reaccionaría de igual manera (solo que de forma más pasiva) que Helga.
-Yo….yo…..es es algo muy intimo Lorenzo, a parte…yo tampoco estoy jugando- contesto un sonrojado Arnold, el cual comenzó ligeramente a sudar por la frente.
-Tampoco lo has hecho heee- y comenzó a reírse Lorenzo llevándose una mano al pecho para no atragantarse con su risa.
-Yo me voy de aquí; tengo cosas mejores que hacer que estar perdiendo mi tiempo con estas tonterías- Helga se levantó agarrando los engargolados del piso.
-Espérame Helga yo te acompaño- dijo Pheobe y ambas chicas se alejaron del grupo.
-Así que Arnold ¿en serio nunca lo has hecho con ninguna chica?- volvió a decir Lorenzo- deberías ir mínimo a las fueras de la ciudad, ahí hay cada chica con la cual puedes practicar.
-¡Que necedades estoy escuchando!...Yo igual ya me voy, antes de que Lorenzo quiera estrenar a Arnold frente a mis hermosos ojos- dijo Rhonda con afección y se levantó del suelo haciendo a un lado su cabello que tenía en los hombros, ante este comentario Gerald comenzó a reírse escandalosamente tirándose al suelo- nos vemos a rato chicos.
-¡RHONDA!- exclamó un poco asustado Arnold por lo que dijo la pelinegra.
-Oye Rhonda, no me pareció gracioso, van a creer que me gustan los hombres- dijo Lorenzo consternado.
-Yo nunca dije que te gustan los hombres querido, eso lo dijiste tú - y le dio un golpecito en la nariz de Lorenzo con el dedo índice, provocando más la risa de Gerald- ahora sí nos vemos, que Harold me debe estar esperando para comer.
-Tú tienes la culpa por molestar Arnold- dijo Gerald entre risas limpiándose una lagrima que le corría por la mejía izquierda a causa de la risa.
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Mientras tanto Helga y Pheobe se dirigían al casillero de la rubia para guardas los engargolados antes del descanso.
-Y bien Helga ¿Me vas a decir por qué estás enfadada? - dijo Pheobe mirando de reojo a Helga mientras caminaban al locker.
-Nada Phebs es una tontería, ya se me pasará- respondió la rubia, la cual ya había llegado a su casillero y comenzó a poner la combinación.
-A mí no me engañas Patakí; si no me equivoco, lo cual dudo mucho ¿tiene que ver con la obra?- y la pequeña chica se acomodo las gafas.
-Así que "hermana" ya lo habías deducido- y le dio una mirada cómplice a su amiga- jajajaja eres muy modesta, no te preocupes Phebs, es algo tonto.
-Sí fuera algo tonto no te molestaría- replico Pheobe cruzando los brazos por su espalda y esperando la respuesta de la chica.
-¡Ok!... Está bien- Helga trató de ocultar su cabeza metiéndola en el casillero- lo que pasa, no me agrada la idea de montar la obra de "Romeo y Julieta"….pues…..porque - empezó a titubear- en cierta forma, tengo un muy bonito recuerdo, y…..gracias a ella…..pude….pude…darle mi primer beso a Mantecado…y….
-Sientes que de alguna manera estás…mmmm como decirlo- Pheobe no buscaba como expresar lo que quería decir sin que Helga se moleste o altere- como si estuvieras manchando ese recuerdo.
Helga se sonrojo al ver que su amiga había entendido lo que sentía- Sí Phebs, siento que si ayudo con esa obra, de alguna manera borraré ese bonito recuerdo, y no quiero eso; sé que suena muy tonto pero….
Pheobe interrumpió a Helga- No es tonto Helga, al contrario se me hace algo tierno de tu parte. Pero ten en cuenta que nosotros no fuimos el primer grupo y obviamente tampoco seremos los últimos en representar Romeo y Julieta.
-Eso lo sé muy bien Phebs- contestó resignada viendo al piso.
-Helga, mira- la chica toco el hombro de la rubia para que sienta que la apoya- sé que tienes miedo que ese recuerdo te lo quiten, porque de alguna manera, y no quiero sonar cruel, es lo que te queda de Arnold aparte de una bonita amistad. Pero nadie, absolutamente nadie te lo puede quitar, al menos que tú quieras o lo permitas… es algo muy tuyo amiga.
-¡Gracias hermana! Siempre sabes que decir y como regañarme- le brindo una sonrisa reconfortante a la pequeña- ya estoy mejor.
-¡De nada Helga! Para ese tipo de situaciones estamos las amigas- elevo los hombros- para escucharnos y decirnos las cosas como son, aunque no queramos escucharlas.
-Así es, la sinceridad ante todo- guiño el ojo- y por cierto Phebs…
-¡Está conversación jamás sucedió!- dijo la pequeña lo que siempre dice su amiga- olvidando como siempre.
-Jajajajaja gracias amiga, eres la mejor- dijo con mucha alegría y tranquilidad, ya que se sentía mejor gracias a su pequeña y gran amiga del alma.
-En cuanto lo que dijo Lorenzo ¿cómo te sientes?- Hizo una pequeña mueca de lado con los labios.
-Con ese tema estoy bien, no te preocupes. A veces Lorenzo se pasa de estúpido y de metiche- se llevo las manos a los bolsillos de su pantalón.
-Como vi que te molestaste no solo porque te pregunto a ti- y voltio a ver por todos lados para ver si no había alguien que las pudiera escuchar- si no que también a "Mantecado", pensé que de alguna manera te había afectado algo.
-No te voy a mentir, cuando le pregunto a Mantecado- dijo esto último susurrando- al principio si me sorprendió, y en cierta forma quería saber, pero, rápidamente lo pensé mejor y la verdad "NO QUIERO SABER LA RESPUESTA" si es algo afirmativo. Una cosa es que vea que coquetee y salga con otras chicas, pero saber si pasa algo más allá de simples besos, eso me destrozaría por completo- dijo algo deprimida viendo hacia el suelo.
-¡Helga! Tienes que continuar con tu vida, deja de aferrarte a tu amor de la infancia. Y porque soy tu amiga y te quiero, y a lo mejor te lastimo con decirte esto- miró a su amiga con compasión y seriedad, viéndola directamente a los ojos- Arnold te quiere mucho, y te aprecia, pero solo como amiga….
-Eso lo sé, y en serio ya no me idealizó con él y que va a venir a declararme su amor….Arnold es demasiado ciego para ver lo que siento- tomo un poco de aire elevando el torso y suspiró- pero estoy feliz en que me consideré su mejor amiga…..Y…. ya….ya no lo veo como algo más; en serio.
-No te creo Helga, que no lo sigas viendo así, más por lo que hace unos minutos hablamos. Y se me hace que eres muy cruel contigo misma en conformarte con ser solo su amiga, porque sientes algo más….te repito trata de verlo de verdad como tu amigo, porque la única que sufre eres tú; pero la decisión está en ti; y nadie te puede obligar hacer algo que no quieres- dijo tranquilamente.
-Tienes razón Pheobe, gracias por tus consejos, en serio, los tomaré en cuenta, entiende que no es fácil- dijo abatida- pero ya es hora que tome las riendas de esto, y de plano veré a Arnold solo como mi mejor amigo- habló decididamente.
Mientras tanto, en el otro extremo del pasillo, se encontraban platicando dos chicos: Dylan y su mejor amigo Steve (chico rubio con corte tipo hongo, ojos color cafés, alto de 1.72 y atlético) platicando sobre la apuesta que habían hecho con Harold.
-¿Y cómo le vas hacer para acercarte a Patakí y que a la vez tu prima no se moleste?- preguntó Steve a su amigo.
-La verdad me tiene un poco de cuidado lo que piensa Brenda, lo importante es ganarle la apuesta al gordinflón ese- dijo Dylan mientras tronaba los nudillos de las manos.
-Pues mira ahí se encuentra tu objetivo- y señalo con la cabeza Steve a Helga que se encontraba platicando con Pheobe por los casilleros.
-Nos vemos en un rato en las canchas- se despidió de su amigo juntando las palmas de las manos y después chocando los puños; y emprendió el camino en dirección a Helga.
-¡Suerte amigo! Que con esta chica la necesitarás- le grito a Dylan que se alejaba, y esté último solo voltio a verlo con una mirada asesina por su indiscreción.
Dylan se acerco a las dos chicas y se puso atrás de Helga y carraspeó llevándose el puño izquierdo a los labios- Uh uh, ¡Hola señoritas! Disculpen la interrupción ¿Helga verdad? - y estrecho su mano hacia la rubia.
Helga ignoró el saludo de mano y mostro una mirada de desconfianza- ¿Qué es lo que quieres?
-Platicar unos minutos contigo preciosa- y elevo la ceja derecha y sonrío coquetamente.
Pheobe al notar las intenciones del chico, sintió que sobraba y que esta era una buena oportunidad para que su amiga se fijara en otro, tal vez este le ayudaría por lo cotizado y guapo que es- Iré a apartar una mesa en la cafetería, te veo ahí.
Helga solo puso cara de ¿qué estás haciendo? -Pheobe espera- trato de detenerla pero Dylan ya se había interpuesto y se puso en el lugar que estaba su amiga hace unos minutos- ¿Qué es lo que quieres? Y que sea rápido- Helga solo cruzo los brazos y se recargo en su casillero (el cual todavía tenía abierto)
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Toda esta escena fue vista a lo lejos (y por ende no se escuchaba lo que decían) por Rhonda y Harold que pasaban por ahí.
-¿Helga y Dylan juntos? ¿Y hablando?- preguntó Rhonda atónita.
-¿Qué tiene de extraño?- preguntó Harold con disimulo como si no supiera nada.
-¿En serio? ¿Patakí? Parece que no la conoces- se apoyo sobre un pie y cruzo los brazos.
-No debe ser nada importante flaquita- la abrazo por los hombros y técnicamente comenzó a llevársela más lejos- vamos que muero de hambre, tuve un entrenamiento muy fuerte- y la pareja se alejo dejando de ver la plática que se llevaba a cabo.
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Continuación de la plática de Helga y Dylan (que se lleva en el momento que se alejan Rhonda y Harold)
-Ya te dije platicar unos minutos contigo- apoyo un brazo en el casillero de la chica.
Rodo los ojos- No creo que tengamos un tema en común de que platicar- dijo Helga secamente.
-Yo creo que sí ¿qué te parece si vas conmigo a la fiesta de Lorenzo? Paso por ti a las 8.
La tanta seguridad del muchacho disgustaba a Helga jajaja como si fuera una de esas cabezas huecas que caen con una simple sonrisa pensó- Helga se giro y cerró su casillero fuertemente majando casi los dedos del chico pero este los movió rápido- Mmmm buenos reflejos, que lastima- miró al chico con desagrado- la respuesta es no.
-¿Qué? ¿Ya tienes pareja?- preguntó incrédulo porque sabía que esta chica realmente no tenía pretendientes.
-No- hizo una pequeña mueca con los labios.
-¿Pues no piensas ir? ¿O qué?- preguntó con inocencia, no pensaba que la estuviera rechazando, no a él.
-Claro que iré, no faltaré a la fiesta de mi amigo Lorenzo- dije mi amigo Lorenzo- pensó de inmediato Helga- ya me está afectando mucho juntarme con Arnold-
-¿Me estás rechazando?- preguntó molesto e indignado a la vez, llevándose la yema de dedos de la mano derecha al pecho y la otra mano a la cintura.
-Oh, parece que sí ¡Eres un chico muy listo!- contestó con malicia.
-¿Sabes cuántas chicas quieren ir conmigo a la fiesta?- dijo triunfante.
-Entonces no tendrás ningún problema en ir solo- la chica se dio la media vuelta y emprendió su camino a la cafetería.
-Vas a caer como todas Patakí, ya lo veraz- se dijo a sí mismo una vez que estuvo solo.
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En la cafetería de la escuela.
Pheobe se encontraba sentada en una de las mesas de la cafetería (junto con el resto del grupo Rhonda, Harold, Gerald, Arnold, Lila, Brainy, Nadine, Shenna, Stinky y Sid) desayunando y platicando sobre el tema de la fiesta, la cual se iba a perder.
Helga llego a la mesa con su bandeja de comida y se sentó a lado de su mejor amiga.
-¿Dónde andabas?- preguntó muy cautelosamente Rhonda, la cual había visto a Helga platicando con su ex; y claro que quería saber el chisme.
-Por ahí ¿por?- contestó Helga llevándose un bocado de su emparedado a la boca.
-No más, es que los chicos se están poniendo de acuerdo para ir a la fiesta- se excuso Rhonda mirando con mucho interés a su interlocutora.
-Ya te había dicho que los iba a ver en la fiesta- y continuó devorando su comida.
-Es verdad, se me olvido por un momento- Rhonda hizo una mueca y comenzó a cavilar, en otro momento le sacaría la información.
Pheobe se acerco discretamente un poco más a Helga y dijo en susurro para que nadie más escuchará- ¿Y bien? ¿Qué paso? ¿Qué quería Dylan?
-Solo hablar de babosadas- contestó susurrando igual.
-¿Qué tipo de babosadas?-la oriental tomó un poco de su refresco, para disimular la plática que llevaban las dos amigas.
-¿No me vas a dejar comer hasta que te lo diga, verdad?-miró a la pequeña con aburrimiento- según él, me quería invitar a la fiesta de Lorenzo.
-¡Qué bien! ¿Qué le dijiste?- Pheobe estaba ilusionada y muy feliz por su amiga, esta era una buena oportunidad para que Helga avance en cuanto su vida amorosa.
-Obviamente no
-¿Por qué? Se me hace un chico muy apuesto e interesante- Pheobe puso su cara como estás loca por rechazar a un chico así.
-Sí, sí, muy interesante, más si te encanta los chicos vacíos y sin cerebro….claro si andas con uno así- contestó molesta.
-¡HELGA! - Pheobe se había enfurecido que de cierta manera insulte a su novio- Sabes que Gerald no es así.
-Disculpa, pero me molesto que me hayas dejado con ese cabeza hueca- bebió un poco de su soda.
-Pensé que te hacía un favor- Pheobe bajo la mirada, se sentía un poco apenada.
-Olvidemos este tema ¿A qué hora sale tu vuelo para Chicago?- cambio la conversación Helga para no seguir discutiendo con su amiga.
-A las 5:00 de la tarde, de hecho Gerald y yo no entraremos a la última clase para poder ir a buscar mis cosas, y después ir con su familia a su casa.
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Sábado por la tarde, casa de los Patakí.
-¡Olga! Ya llegó el taxi, apresúrate que no llegaremos a tu cita- dijo impacientemente Helga, la cual se encontraba parada junto a las escaleras esperando a su hermana.
-Ya voy hermanita, ¿no entiendo por qué no podemos llevar mi auto?- dijo Olga que bajaba las escaleras con mucho cuidado, Helga se acercó y ayudo a su hermana.
-Porque tu panza no te permite manejar bien- dijo Helga.
-¿Me estás diciendo gorda hermanita?- Olga empezó a lagrimar.
Ya va empezar a llorar, haaaa, malditos cambios de humor del embarazo- pensó Helga- No Olga, te estoy recordando que estás embarazada, y que es peligroso que manejes por si te da algún achaque de este.
-Deberías aprender a manejar hermanita, así te ahorras en tiempo en llegar a varios lugares- Olga se apoyaba con una mano del brazo de Helga para poder caminar mejor, mientras que la otra mano la tenía en la espalda.
-Cuando tenga mi propio auto lo haré- y las dos hermanas salieron de la casa.
-Sabes que te puedo prestar mi auto, así vas a tu fiesta y regresas a casa sana y salva- Olga se acomodo en el asiento de atrás junto a su hermana.
-Al Hospital General de Hillwood- le dijo Helga al taxista, y luego miró a su hermana un poco agradecida por su ofrecimiento- lo tendré de cuenta a la próxima ¿sí?
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Ya por la noche, Harold pasó por Rhonda para ir a la dichosa fiesta. El chico había pedido prestado el auto de su padre (un Volkswagen Bora Style color blanco) para poder transporta a su chica fácilmente, sin la necesidad de estar tomando taxi a altas horas de la noche; más por lo especial y en cierta forma desconfiada que podía ser Rhonda.
Recogió a la chica, y se fueron de la casa (no sí antes prometerle a su suegro traer a su pequeña hija sana y salva). Ambos ya se encontraban en el carro rumbo a la casa de Lorenzo.
-¡Vaya flaquita! - chifló- Como siempre te ves hermosa- dijo Harold mientras conducía el auto.
-Gracias amor- Rhonda se estaba retocando sus labios. (Y la verdad es que la chica se veía bastante bien, llevaba puesto un vestido recto arriba de la rodilla, no muy corto, sin magas, color azul rey, con pequeños detalles transparentes por el pecho; cabello recogido, unos aretes largos color plateados, al igual que la pulseras; y unos zapatos cerrado de tacón color negro).- Igual tú te ves bastante bien (camisa negra de maga larga, un pantalón de vestir del color gris, y zapatos negros)
-Claro, pues estoy aprendiendo de la mejor- volteo a ver de reojo a su novia la cual parecía que andaba algo distraída- ¿sucede algo?
-Sí…no….bueno sí, me intriga mucho que es lo que hacían platicando Helga y Dylan ayer- se llevo un dedo a la boca (la uña) en señal de estar especulando.
-No debe ser nada serio- dijo tranquilamente.
-No lo creo, es raro- y volteo su cara hacia la ventana.
-¿Estás celosa verdad? No te agrada que tu ex este detrás de Helga- Harold comenzó a molestarse.
-Claro que no Harold, no seas tonto-miró fríamente a Harold.
-AHORA RESULTA QUE SOY TONTO- elevó la voz el chico- DESDE AYER NO DEJAS DE HABLAR Y PREGUNTAR POR ÉL; QUE SE ME HACE QUE NO LO HAS OLVIDADO RHONDA.
-¿EN SERIO PIENSAS ESO?-Rhonda apretó fuertemente las manos haciéndolas puños (agarrando ligeramente la tela del vestido), la chica comenzaba de verdad a molestarse.
-PUES SÍ, NO SÉ QUÉ TANTO PASÓ ENTRE USTEDES PARA QUE NO PUEDAS OLVIDARLO. HABER ¿CUÉNTAME QUÉ TIENE O QUÉ HIZO DE ESPECIAL? QUE LA VERDAD ESTOY MUY INTERESADO- dijo de manera retadora.
-¡ESTÁS LOCO! ¿ACASO YO TE PREGUNTO QUÉ TANTO HICISTE CON PATTY?
-PUES DEBERÍAS, PERO CREO QUE NO TE INTERESO TANTO COMO DYLAN- Harold estaciono el auto, pues ya habían llegado a la fiesta.
-AHHHH…..¡ERES UN IDIOTA BERMAN!- Rhonda salió del auto, azotó la puerta y emprendió el camino hacia la fiesta.
-¿Y AHORA SOY BERMAN? ¿VES QUE TENGO RAZÓN LLOYD?- y también entro a la fiesta, pero cada quien por separado.
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Después de un prolongado tiempo con su hermana y el ginecobstetra, por fin Helga podía relajarse y divertirse esta larga noche, la cual necesitaba desde hace un buen rato.
Helga llegó a la fiesta; la cual parecía muy divertida y con muy buen ambiente; casi toda la casa estaba llena de chicos (los cuales dudaba que todos asistieran a la misma preparatoria, había hasta chicos más grande que ella, y eso se notaba a leguas). La calle y parte de la entrada de la mansión de Lorenzo estaba llena de autos; cuando llegó a la entrada de la casa, pudo ver que el recibidor y la sala la habían ambientado como una disco (luces, dj, lobbys pequeños de color negro, y una barra libre con tres barman) y en la parte trasera de la casa habían llenado la piscina, había un grupo de rock en vivo, y al igual había otra barra libre con otros tres barman (así que el alcohol muy difícil se les podía acabar).
Buscó con la mirada a sus amigos; y pudo visualizar a cada uno de ellos: Lila y Brainy estaban bailando al compás de la música; Nadine, Sheena y Eugene estaban nadando en la piscina y disfrutando de unas margaritas; Stinky y Harold se encontraban bebiendo junto a un grupo de compañeros de la escuela (aparentemente estaban con los chicos del equipo del futbol americano); Lorenzo estaba con otro grupo de muchachos (para Helga desconocidos) aparentemente jugando a "Preguntas indiscretas" -Ni de loca me acerco ahí- pensó Helga- siguió buscando a los demás, y por fin encontró a Sid y a Arnold, que también estaba con una bola de chicos de la prepa justo detrás del lobby en el cual estaba sentada Brenda y sus lacayas - Que novedad, estúpidos y patéticos hombres - se dijo así misma- Helga se dio a vuelta y percibió a Dylan arrinconado junto a las escaleras con una chica- ¡y ese que quería venir conmigo! Y lo reafirmo HOMBRES ESTÚPIDOS Y CALENTURIENTOS- se dirigió a la barra de bebidas y se sentó.
-Dame una cerveza- pidió Helga al barman.
-¡Miren nada más!, ¡Hasta que al fin te dignaste a venir!- dijo Rhonda que estaba parada detrás de ella con las manos en la cintura.
-No empieces princesita, te dije que no tenía hora de llegada- Helga viro de su silla para verla y tomo un poco de su cerveza.
-Mínimo hubieras venido mejor vestida y no como una leñadora-camionera- critico Rhonda a ver la vestimenta de Helga. Ya que tenía puesto un pantalón de azul fuerte de mezclilla rasgado, una playera gris y sobre esta una camisa de cuadros de manga larga azul con negro, unos convers color negros igual, y el cabello amarrado en un coleta como siempre; una moda tipo grunge.
-Di lo que quieras, yo estoy cómoda con lo que tengo- giró de nuevo hacia la barra y continuo bebiendo.
Rhonda ignoro lo último y se acercó a la barra junto a Helga- ¿Qué estás tomando?- le arrebato la cerveza a Helga, la puso a un lado.
-¡Hey! Eso es mío- se indigno la rubia por tal acción.
-Aunque sea toma algo con más clase- levantó la mano y llamo al cantinero- Sírveme dos Cosmopolitan.
-Tonterías tuyas como siempre- dijo disgustada y luego hablo con ironía- hablando de cosas tontas ¿y el panzón de tu novio? ¿Por qué no estás con él vigilando lo que toma?
-Está por ahí, de seguro con los chicos- giro su cabeza para otro lado.
-Aaah ¡Así que se pelearon! ¿No lo dejaste comer?- Helga recargo su brazo en la mesa y levanto una ceja viendo seriamente a Rhonda.
-Nada que ver, fue por algo más tonto que la comida- tomo un sorbo de su copa la cual ya les habían servido a ambas chicas.
-Ok, como digas- hizo una sonrisa forzada, probo la bebida (le gusto, y volvió a tomar otro sorbo)
-Sí tanto quieres saber, fue porque ayer te vi con Dylan y se me hizo raro- soltó al fin la pelinegra, ya que desde que los vio juntos la duda la mataba, nada se le puede escapar a Rhonda Lloyd.
-Jajajajaja ya me imaginaba que te morías por saber el chisme, tardaste mucho en soltarlo princesa- apoyo sus dos codos en la mesa y recargo el mentón en la mano derecha- pero no sé cómo te atreviste hablar de otro chico frente a Harold, sabes lo celoso, inseguro, machista, tonto, malhumorado…..
-¡YA TE ENTENDÍ HELGA!- alzó la voz la chica y miró a Helga con suspicacia- ¿Y bien? ¿Qué hacías con Dylan?
-¿Conoces bien a tu ex, no?- dijo inteligente, no iba a soltar toda la sopa a Rhonda- solo se estaba pavoneando.
-¿Solo eso?- Rhonda no le creía del todo a Helga- ¿Nada más paso?
-Nada- vio fijamente a Rhonda a los ojos.
Rhonda exhaló un gran suspiró-No es que me interese si tienes o no algo con Dylan Helga, eso para mí ya quedó en el pasado; solo…..solo…no te fíes en él.
Helga abrió los ojos, se quedó algo sorprendida por lo dicho por su amiga, nunca paso por su mente que Rhonda se preocupará de esa manera- No pasa nada entre nosotros, eso te lo puedo asegurar.
-Bueno, sí pasará "algo"- Rhonda levando las dos manos haciendo comillas en el aire- por mí no te detengas, solo te digo que tengas cuidado.
-Ok, lo tendré en cuenta ¡Gracias princesa!- hizo media sonrisa, y probo un poco del Cosmopolitan. De repente Helga volteo ligeramente el cuerpo hacia atrás, por donde estaba Arnold, y notó a lo lejos que este intentaba acercarse a Brenda, pero los nervios le ganaban al chico; a percatarse de esto Helga se molesto y de nuevo se giró hacia el frente para no seguir observando la escena.
Las acciones de Helga fueron percibidas por Rhonda -¿Y desde cuando te gusta Shortman?
Helga se atraganto con la bebida, y comenzó a toser- ¿No sé de hablas?
-Vamos Helga, no me puedes mentir.
-Vaya que no tienes aguante, con una bebida y ya quedaste borracha jajajaja- comenzó a reírse por los nervios.
-Pues sí es así, dicen que los niños y borrachos dicen la verdad- miró con mucha seguridad a la rubia- ¿Te gusta Arnold?
Helga sudaba por la frente, y se puso algo nerviosa- No…no me gusta Arnold. Ser novia de Harold te hace decir muchas tonterías- se excuso.
-Primero el alcohol, y ahora Harold- pidió de nuevo otra bebida al barman y continuó- eres buena con los pretextos, pero a mí no me engañas. No sabes disimular nada Helga.
Helga quedó boquiabierta, no se había percatado que no sabía encubrir las cosas- ¿En serio se nota mucho?
-Sí- sonrío triunfante Rhonda, por fin acepto las cosas su oyente- ¿desde cuándo te gusta?
Helga emitió un suspiró, ya no podía seguirle mintiendo a Rhonda, ya la había cachado ¿qué más da? pensó - Desde hace un par de años, creo que el último año de primaria o secundaria, la verdad no recuerdo- mintió un poco- no le voy a decir que desde jardín de niños, va a decir que estoy loca o que soy patética- se dijo mentalmente así misma.
-Wao, sí que te gusta desde hace mucho ¿y él lo sabe?
-No- contestó rápidamente, y ordenó otra bebida más.
-Pues deberías decírselo.
-Es que lo sabe- se contradijo, y se tomo de un solo trago la bebida, y volvió a pedir otra.
-¿Entonces sí lo sabe?- Rhonda está confundida.
-Mmmm sí…no….ya no lo sé- bajo la mirada a su bebida.
-¿Lo sabe o no?- movió ligeramente la cabeza (señal de que no comprendía a Helga)
-Cuando estábamos en la primaria se lo dije, pero creo que ya se le olvido.
-Pero eso es de entenderse Helga, eso fue cuando eran niños… y es normal que lo olviden; ya sabes cómo son los hombres, imagínate teniendo diez o doce años, son igual de inmaduros que los chicos de nuestra de edad, y ese tiempo muy pocos piensan en chicas, solo en videojuegos y deportes. Así que no cuenta.
Helga solo entrecerró los ojos- Lo que tú digas Rhonda.
-¿Estás segura que Arnold no sospecha nada de nada?
-Arnold es demasiado denso y despistado para darse cuenta de las cosas.
-Pues más a mí favor de que deberías decírselo directamente.
Helga se tocó la sien y la masajeo con los dedos, no quería comenzar a discutir con la morena en plena fiesta- Rhonda no quiero seguir hablando de Arnold, o de Dylan o Harold; es más no quiero hablar de ningún estúpido chico.
-¿Sabes qué? Estoy de acuerdo contigo, no hablaremos de ningún chico. Esta noche es de nosotras, solo de chicas- levantó la mano y llamó al cantinero- ¡Hey tú! Sírveme diez caballitos de tequila- y se dirigió de nuevo a Helga- Querida la noche apenas comienza.
Y ambas chicas comenzaron a divertirse.
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Al otro lado del salón se encontraba Dylan con su tropa de amigos. Steve se acercó para poder platicar con él sin que el resto del grupo los escuche.
-Pensé que ibas a venir con Patakí a la fiesta- afirmo Steve.
-Lo mismo pensé, pero no quiso- tomo un poco de la cerveza que tenía en las manos.
-Entonces quieres decir que te rechazo- Steve sonrío de manera burlona- Parece que siempre hay una primera vez- y le dio una palmada en la espalda a Dylan- Tendrás que cumplir con el castigo de Harold.
-Esto apenas comienza amigo, ya verás que Patakí va a caer como todas tarde o temprano- el chico puso una mirada maliciosa.
-Sí tu lo dices- levantó los hombros- eso quiero verlo, no me imagino cómo te las vas a ingeniar para que te haga caso.
-Ni yo lo sé, pero algo se me ocurrirá- Dylan se puso algo pensativo.
-Pasando a cosas más agradables ¿Vino la sexy de tu prima? No la he visto en toda la noche- preguntó Steve mientras tomaba su cerveza, y movía un pie al ritmo de la música.
Dylan buscó con la mirada el lugar, y distinguió a su prima sentada en uno de los lobbys con sus dos amigas- Mira ahí está sentada, la del vestido café- la señaló con la mirada- pero a Dylan le llamó la atención que cierto rubio intentaba acercarse a su prima, pero noto que los nervios de dicho chico se lo impedía- ¿dónde he visto a este chico antes? - se preguntó así mismo.
-Fiuu- chifló Steve- Sí que se va guapísima.
-¿Quién es el chico rubio que está atrás de mi prima?
-¿Quién? ¿Él de la camisa roja?- inquiría con la mirada Steve.
-Sí, ese mero.
-Ese- señaló con su cerveza- es Arnold Shortman, está con nosotros en la clase de historia y sociología.
-¿Ah Sí?- no lo recordaba haberlo visto en clases - Creo que lo he visto en otro lado, pero no estoy seguro en donde.
-Creo que ya sé- Steve recordó haber visto las practicas de beisbol que se daba en la cancha de junto; y muchas veces lo vio en compañía de un grupo de chicos, incluyendo a Helga- Shortman es muy amigo de Patakí, lo habrás visto junto a ella en varias ocasiones.
-Tienes razón- al ver la actitud del rubio con su prima, comenzó a tener una idea- Este chico me puede servir de mucho- sonrío astutamente.
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Arnold no se decidía acercarse a Brenda: no sabía por dónde empezar o qué decir; sí invitarla a bailar o simplemente sentarse junto con el resto y platicar. Cuando el chico por fin ya estaba a punto de tocarle el hombro fue interceptado por un amigo.
-¡Arnold, Arnold! Por favor necesito de tu ayuda- dijo un desesperado Harold sacudiendo por los hombros al pobre muchacho.
-Tranquilo Harold, dime ¿qué pasa?- Arnold se soltó del agarre y trato de calmar a su amigo.
-Rhonda y Helga están dando un show a todos los chicos del lugar- se llevo una mano a la frente y se secó el sudor de este.
-¿Cómo? No te comprendo Harold- Arnold tenía la cara de incrédulo.
-Sí, es que ambas tomaron mucho, y están encima de la barra bailando- hablo rápido, se puso molesto y celoso, aunque eso no le preocupaba tanto.
-¿Cómo que están borrachas?- se sorprendió y preocupo a la vez.
Harold se puso a temblar- Sí, de seguro Helga convenció a Rhonda para que bebiera….y sí el papá de Rhonda se entera me mata ¡Por favor! Ayúdame a bajarlas y a llevármelas de aquí.
-Me lo hubieras dicho antes- y Arnold fue corriendo ayudar a sus amigas.
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Encima de la barra de bebidas estaban Rhonda y Helga cantando y bailando con la música "I Love Rock 'n' Roll" de The Arrows, y alrededor de ella se encontraban varios chicos cantando, aplaudiendo, gritando y animándolas para que bailen (y la qué más bailaba era Rhonda y la que más cantaba era Helga). Arnold llegó corriendo junto a Harold a la barra, y las llamaron.
-Helga, Rhonda bajen de ahí que se pueden caer- dijo tranquilamente Arnold a ambas chicas, tratando de tocarlas para bajarlas pero ninguna estaba quieta.
-Sí flaca, por favor baja, que sí tu padre te ve nos mata- rogo Harold.
-Yo...- A Rhonda le daba trabajo hablar claramente- no quiero, me estoy…. Diviiii..tiendo muuusssho con Helllgaa- y abrazó a su amiga.
-Síiii- gritó Helga y levanto los dos brazos- ¿quién quiere más alcohol?- y todos los chicos que estaban ahí gritaron "yo"- ahí le vas- Helga agarro una botella y la rego encima del grupo.
Por fin ambos pudieron Harold bajar a las chicas. Rhonda se sentó un momento en una silla; y Helga estaba apoyada en los hombros de Arnold.
-Arnold tengo que llevar a Rhonda a su casa, y ver que entre sin que mi suegro se dé cuenta de su estado; pero sí me llevo a Helga a casa de….
-Sí te entiendo. No vas a poder con las dos, y podrían despertar a los padres de Rhonda- Arnold volteo a ver a su amiga que estaba realmente bien "happy"- No te preocupes Harold, yo me encargo de Helga, se puede quedar en la casa de huéspedes, total tengo sus cosas en la cajuela del auto.
-¡Gracias amigo! Te debo una-Harold ayudó a Rhonda a levantarse y se la llevó al auto, dejando a los dos rubios.
-Pues bien Helga; andando vamos a casa.
-Nooo quieeero….la fiesssta todavía no acaba- Helga se rehusaba a irse.
-Por favor no empieces, vamos a descansar- dijo con serenidad Arnold, agarrando a su amiga por el costado, pero Helga lo empujo.
-Yaaa tee dijeee que nooo.
-Pues si por las buenas no quieres, ni modos te llevaré por las malas- Arnold agarro a Helga por las piernas, la cargo y se la llevó a los hombros- tenía en mente que pesabas más- inició el camino entre la multitud de chicos hacia la salida.
Helga estaba tan ebria que no se daba cuenta de lo que hacía o decía- ¿Cómooo es que puedo ver mi trasero?- dijo mientras Arnold la cargaba por encima como un costal (en los hombros del chico, por ende el torso superior y la cabeza quedaban justo por detrás del chico)- jajajaja no sabía que lo tenía bonito y firme- apretó y pellizco los glúteos de Arnold mientras este caminaba- me gustan muchooooo.
Arnold solo se sonrojo por la acción de su amiga- Helga, estate quieta, deja de pellizcar mi trasero- pero la chica no se detenía- en serio Helga que te me vas caer.
Arnold llegó a su auto, abrió la puerta y acomodo a Helga en el lado del copiloto. Una vez adentro del auto, emprendió el camino hacia la casa de huéspedes. Todo el trayecto la chica no estaba quieta: se la paso jugando primero con el estero del carro, se puso a cantar una que otra canción; después bajo la ventanilla, sacaba parte de su torso y se ponía a gritar; Arnold solo trataba de jalarla hacia dentro para que no sé saliera por la ventana.
Llegaron a la casa de huéspedes, Arnold estaciono el carro, sacó la mochila de su amiga de la cajuela, y ayudó a Helga a salir del auto, y la chica se recargo en los hombros de este. -Helga, debemos entrar a la casa sin hacer ruido, no quiero que despertemos a los inquilinos- abrió sigilosamente la puerta.
-Shhhh - se llevó un dedo al labio para callar a su amigo- hace tiempo que no lo hago, pero puedo entrar sin hacer ruido.
Arnold no comprendió a que se refería, pero se imagino que solo dice tonterías por su estado- Te llevaré a mi cuarto, no hay habitaciones disponibles, yo dormiré en el sofá- subieron las escaleras hasta llegar a la habitación del chico.
Helga al llegar se subió a la cama y prendió en estero que estaba arriba de esta; se escuchaba una canción movida y a raíz de esta comenzó a brincar y bailar. Arnold subió igual rápidamente y apago el estero- "Helga"- la regaño- acabo de decirte que no hagamos ruido que podemos despertar a alguien- se bajó de la cama y extendió su brazo para ayudar a su amiga para bajar- ven, ten cuidado al bajar.
Helga se bajo de mala gana- Eres un aguafiestas, eres muy apretado.
-Yo no soy ningún apretado- Arnold se molesto.
-Claro que sí Arnold, jamás haces algo alocado- la chica se cruzo de brazos.
-Eso no es cierto Helga, solo no me gusto hacer cosas malas que parezcan buenas.
-¡ABURRIDOOO!- giró los ojos y bostezo.
-Así, como si tú fueras la Reyna de las locuras- dijo seguro de sí mismo.
-O sea que quieres que te lo demuestre- Helga se acercaba peligrosamente al chico- Quieres ver lo loca que puedo ser- y comenzó a quitarse la camisa de cuadros que tenía encima.
Arnold se puso nervioso, que retrocedía un poco cada vez que se acercaba más su amiga- ¿Qué estás haciendo Helga?- el chico trago saliva, Helga estaba demasiado cerca de él.
-Shhhh- siseo Helga poniendo su dedo en la boca del chico.
Arnold estaba extrañado- ¿Qué le está pasando a su amiga?- estaba preparado para lo peor, parecía que iba a besarlo; pero oh no, Helga solo vomito (sin querer) en los zapatos del blondo- Pero Helga- miró sus zapatos algo asqueado- ¿qué has hecho? ¿Te sientes bien?
-No- se llevo su mano a la boca para no vomitar más, pero al parecer iba a seguir.
-Pasemos al baño para que termines de vomitar y te cambies- ayudo a la chica llegar al baño, y ponerse en la taza de esta para seguir vomitando, le recogió el pelo para que ella no se manchará-Ahora regreso voy por tus cosas para que te cambies.
Volvió a la alcoba, busco la mochila y la abrió. Al ver la ropa interior de la chica se sonrojo y cerró de nuevo la bolsa- Será mejor que le presté ropa, sí se entera que vi sus bragas me mata.
Regreso al baño, y toco la puerta- ¿puedo pasar?
Helga seguía vomitando- Sí- dijo contrabajo.
-Ten toma una playera y un short para que te puedas cambiar. Aquí hay enjuague bucal cuando termines.
-Ok, gracias- y volvió acomodarse en el suelo junto a la letrina.
Pasó aproximadamente treinta minutos desde que Arnold dejó a Helga en el baño. Como vio que tardo, regreso de nuevo para ver si está bien- Helga- toco la puerta- ¿te encuentras bien?
Pero Helga no respondía.
-¿Helga?- volvió a tocar- Voy a entrar- al abrir la puerta encontró a Helga sentada y dormida abrazando el retrete (la chica ya se había cambiado pero al parecer su malestar había continuado). Intentó despertarla, pero dormía profundamente, la cargo entre los brazos y Helga se acurruco unos momentos en su pecho- ¿Cómo es posible que cuando duermes parezcas un tierno angelito y despierta un travieso diablo?- la llevó de nuevo arriba y la recostó en su cama.
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La luz que entraba por el tragaluz del cuarto de Arnold despertó a Helga. Esta luz la lastimaba, le dolía mucho la cabeza, abrió los ojos y vio que no estaba en la alcoba de Rhonda- ¿Cómo diantres llegue aquí? ¿volví a comer chicarrón y caminé sonámbula? - se sentó y masajeo su frente, le dolía mucho la cabeza. Bajo la vista y vio que no tenía puesta su ropa- ¿pero qué? Acaso…..
Tocaron la puerta, y entró Arnold con una charola de comida (Zumo de naranja, huevo revueltos con pan tostado, y una taza de rebanaditas de plátano)- ¡Buenos días Helga! ¿Cómo te sientes?- se aproximo a la cama.
-Como si me hubieran pasado miles de bicicletas encima- volvió a masajear su cabeza.
-Eso se le llama reseca- se rió- Ten, este desayuno es bueno para calmarla- puso la charola en sus piernas.
-¿Ya has tenido una?- puso cara de suspicaz.
-Para nada, pero algunos inquilinos sí, y cuando se sienten así mi abuela les prepara esto o les da leche, atún o salchichas, pero me supongo que no se te antoja- se sentó en la punta de la cama.
-No, esto está bien- miró hacia abajo y se ruborizo ligeramente sin que Arnold lo note- estén….como llegué aquí…..y como es que tengo puesto….tu…tu ropa….¿acaso?
Arnold se sonrojo un poco- No, no, para nada….sabes que tú …..y …..yo…..solo somos amigos- se llevo la mano a la nuca.
-Sí, claro no…no he dicho lo contrario, solo somos amigos, nada más, solo amigos- bajo la vista, estaba triste porque solo así la veía Arnold (no porque no paso nada)- aparte eres todo un caballero, y sé que no harías nada de eso; pero no me explico de cómo llegué aquí; se supone que debía estar en casa de Rhonda; y ¿cómo es que no tengo mi ropa?
-Rhonda y tú bebieron de más. Harold al verlas así me pidió ayuda. No podía llevar a ambas a la casa de Rhonda por el estado en el que estaban, y más porque podían levantar a los Srs. Lloyd y meter en problemas a Harold. Así que te traje aquí, como no había habitaciones disponibles te ofrecí mi cama y yo dormí en el sofá- miró hacia el sillón que todavía tenía una almohada y cobertor- te presté ropa y tú te cambiaste en el baño, pero te quedaste dormida ahí, y te recosté en la cama.
-¿En serio nos pusimos ebrias? No lo puedo creer, la verdad no recuerdo nada- miro avergonzadamente a Arnold- ¡Gracias! Y disculpa los inconvenientes que te cause.
-No te preocupes, para eso estamos los amigos- se levantó de la cama y le sonrió.
-Por cierto ¿Qué hora son? Tengo que estar en casa a la una, voy a salir con la familia.
-Son las 11:30, si quieres te alcanzo a rato- se ofreció el chico como siempre.
-Sí, gracias de nuevo Arnold.
-Te dejo para que desayunes y te cambies, mientras estaré abajo- se dirigió hacia la puerta- Por cierto Helga, ya sé tú secreto- y miró a Helga con interés y le guiño el ojo.
-Mí….mí….mí secreto- tartamudeo Helga-No sé de qué secreto hablas- ¿Habré dicho algo de nuevo mis sentimientos? No…no…puede ser- especuló.
-Claro que sí- ligeramente se giró y se inclinó un poco- ¡De que te gusta mucho mi trasero, que es bonito y firme!- le dio un ataque de risa, llevándose las manos al estomago.
Helga solo se abochorno y después se molesto por las burlas- ¡ERES UN IDIOTA ARNOLD!- le lanzó una almohada al chico, pero él se agacho a tiempo para esquivarla.
-Como digas Helga. Un idiota, pero con un hermoso trasero- Le sacó la lengua en son de broma y cerró la puerta antes que le tiré toda la charola de comida- disfruta con calma tu desayuno amiga, provecho-le gritó detrás de la puerta.
CONTINUARÁ…...
Notas de la autora:
Primero que nada, disculpen por tardar muchooooo en subir otro capítulo, no fue mi intención dejarlos picados por tanto tiempo, pero la verdad no he tenido mucho tiempo (el trabajo, la casa, los sobrinos, jajaja extraño ser estudiante y mantenida jajajajaja).
Muchas a gracias a todos los que se han tomado la molestia de leer mi fic y más por tomarse el tiempo de comentar, me alegran mucho y hace que uno se motive.
Gracias a esas 41 personas que me tienen como favorita y a los 45 seguidores siiiii me hace muy feliz feliz feliz, engordo de felicidad.
Y sí trataré de continuarlo pronto, y no dajarlo pasar mucho. Pero advierto que vienen capítulos más cortos (dependiendo de la musa) y ya mero nos acercamos al final.
Gracias de nuevo, ahora responderé los Reviews (unos los responderé por PM y los que no pueda acceder por aquí) gracias de nuevo nos leemos pronto.
Mily: disculpa, aquí está la continuación espero que te guste. Saludos.
Lisa: hola aquí está el siguiente espero que te guste. Saludos.
Karito: sí duele olvidar, ¿será que nuestra chica pueda? Ya lo veremos pronto. Saludos.
bell8: hola gracias por comentar. Me alegra que te guste. Amo la novela de Orgullo Y Prejuicio, y me recuerda mucho a esta pareja. Trataré de actualizar en 15 días el siguiente, pero no prometo nada por el tiempo metido que tengo, saludos y de nuevo gracias.
Gracias de nuevo a todos, espero Reviews y por fis sean piadosos jajajaja más para que me motive, y disculpen las faltas y errores gramaticales, trataré de no hacer muchos.
Saludos Sweet-Sol
