Invadido por el dolor, no he podido dormir bien, mis heridas, duelen arden, pulsan me recuerda a cada segundo que no estoy bien.
Loa medicamentos que tomo ayudan, pero me entorpecen tanto que apenas puedo caminar, mi mundo se ha reducido a mis libros mis notas y mi ordenador, esto en verdad es un escape para mi.
Gracias por sus reviews, gracias por su apoyo y si les asqueó tanto la histotria que no llegaron a este punto, gracias tambien.
Ya que estoy cercano al los miles de visitas en forma apresurada.
Los dejo con la historia, es bastante emocional, a mi me dieron algo de ganas de llorar escribirlo.
DISFRUTEN.
Capitulo XIII
Memorias de Stan.
Otro amanecer, esta vez frio y oscuro cubre las calles con una ligera niebla, pequeñas partículas de agua se forman dando un aroma agradable a tierra mojada a cada pequeño rincón, en la casa de los Pines todo era tranquilidad, la fría madera de los suelos crujía.
En la habitación Mabel bosteza estirando sus brazos en el aire, aún podía sentir el calor de la noche anterior sobre su piel, Dipper duerme plácidamente un ronquido adorable era todo lo que lo conectaba con el mundo real, Mabel besó su nariz a lo que respondió con un gesto somnoliento.
Quitando las sabanas con cuidado termina de estirarse, sintiendo el aire frio contra su piel semi-desnuda, se mira un momento en el espejo de cuerpo completo que cuelga en su habitación, el término "Classy Bitch" revotó por su mente, se veía realmente salvaje, nunca había sido fanática de ese tipo de ropa, la simpleza y la comodidad lo eran todo, pero en el fondo le gustaba sentirse sensual, especialmente ante los ojos de Dipper.
Abrió la puerta emitiendo un segundo bostezo aún más marcado, la casa parecía más vacía que de costumbre, -¿Soos? – Preguntó en voz alta dándose el valor de salir de la habitación -¿Waddles? – Preguntó en un tono aún más alto.
-¿Mabel?
Un pánico inesperado recorre la espalda de Mabel.
-¿Mamá? ¿Q-que haces a-aquí?
-La que debería preguntar aquí soy yo, ¿Qué haces vestida así?- Preguntó la mujer escandalizada, Mabel se mira por un momento su sensual tenida intentando cubrirse.
-¡N-NADA!
-¡¿Acaso estabas durmiendo con algún chico?!
-¿Qué? ¡NO MAMÁ! – Grita avergonzada sintiendo su rostro enrojecerse con fuerza
Su madre hace un gesto de incredulidad caminando a toda velocidad a la habitación de la chica, - No, ¡espera mamá!- La puerta de su habitación se abre estruendosamente, Dipper se levanta con sobresalto haciendo notar su completa desnudez.
Un silencio incomodo cubrió el aire haciéndolo denso como el aceite, la mujer miró a sus hijos, no tardó en deducir lo peor antes de gritar al borde de la histeria.
-DIPPER Y MABEL PINES ¡¿QUÉ DIABLOS ESTÁ PASANDO AQUÍ?!-
Todo alrededor de Mabel parecía distorsionarse y volverse lejano, sentía como si se fuera a desmayar.
¿Mabel?
¡Mabel despierta!
-¡MAMÁ NO ES LO QUE PARECE, EL… YO! – La joven de cabello castaño mira a su alrededor confundida, aún estaba en su habitación arropada junto a su hermano que la miraba con preocupación.
-¿Una pesadilla? –Pregunta acariciando su rostro.
-Si…
-¿Soñabas con ese monstruo otra vez?
Mabel guardó silencio, aún podía sentir su corazón latir en su garganta y el sudor adrenalinico mojar su frente, había sido demasiado real.
-N-No- Logro articular –Era algo peor- Mabel lanzó su cuerpo contra la cama en un largo suspiro, mirando el techo fijamente.
-¿Podría saber qué?
-Soñe… - Dice respirando profundamente para dar valor a sus palabras- soñé que mamá nos descubría.
-Auch – agrega su hermano con una mueca impresionada, Mabel se levanta aferrándose a sus rodillas, una angustiante sensación invadió su pecho.
-Hemos sido muy irresponsables Dipper, sabes que te amo, pero eres mi hermano después de todo- Las palabras de Mabel rasgaron profundo en su pecho como habían hecho por tantos años- llevamos semanas follando y ni siquiera hemos usado un condón, ¿Qué pasaría si quedo embarazada?
El rostro de Dipper se deformó en una mueca de profunda tristeza- Pensé que usabas píldoras- Dijo fríamente aguantando las lagrimas que sentía asomarse por sus ojos.
-Lo hago, pero… ¿Y si llega a pasar Dip? ¿Qué haremos?
-Si llegara a pasar... yo sería el hombre más feliz sobre la faz de la tierra- La voz de Dipper comenzó a quebrarse dolorosamente- T-Te amo Mabel, te amo más que a nada- Las lagrimas comienzan a caer por su rostro entorpeciendo sus palabras- No habría cosa que me hiciera más feliz que saber que algo tan bello nacería de nuestro amor.
El rostro de Mabel se entristece abrazando con fuerza a su hermano, este la aleja un momento tomándola por los hombros – Y si nos llegan a descubrir ¡¿Qué importa?! Al diablo sus tabús, al diablo nuestras familias, tu eres todo lo que me importa.
Los ojos de Mabel se llenan de lagrimas- Yo también te amo Dipper, no… no se en que estaba pensando- Ambos se abrazan en un llanto tranquilo.
-Nos iremos lejos de aquí ¿de acuerdo? Donde nadie sepa quiénes somos, creo que el mundo es suficientemente grande.
-¡Ow Dipper!- Mabel se abalanza sobre el abrazándolo con fuerza, una risa tranquila sale de los hermanos, que se besan tiernamente.
…
…
-Necesitamos ir a Gravity Falls
-¡wow! Ese si es un cambio repentino- dice Soos con un tono divertido
-Vamos Soooos- Dice Mabel en tono suplicante
-¿Sabe su madre de sus planes?
-Um… No – Responden los gemelos al unisonó.
-Ni siquiera será por muchos días, solo este fin de semana y luego… - Replica Dipper antes de ser interrumpido- Yo no tengo ningún problema niños, pero si aunque sea me dijeran el motivo de su repentino deseo de ir a Gravity Falls los ayudaría.
-Queremos ver la tumba del tío Stan, sabes que estamos en vísperas de su muerte y… eeeh además el nos dejó una carta que
-Si… digo no, no es exactamente eso.
Soos guardó silencio mientras sacaba una vieja y amarillenta pieza de papel de su billetera.
-Stan dejó una para ustedes antes de morir, pero me pidió que se las entregara solo si es que algo muy, muy especifico estuviera ocurriendo, ahora díganme ¿Por qué exactamente quieren ir a Gravity Falls? - Los hermanos pines guardan silencio mirándose con complicidad- Yo fui confidente de su tío por mucho tiempo, saben que pueden decirme.
-Tiene que ver con los libros Soos- Agrega Mabel con valentía, Dipper da un paso y dice- Si eras confidente del tío Stan debías saber algo de la sombra que lo asechaba, hemos estado recordando y…
-¡SHHH!- Soos hace una señal con su mano- Tengan la carta, pero no quiero oír ni una palabra más- En todos esos años nunca habían escuchado a su amigo usar ese tono- Les conseguiré pasajes directos a Gravity Falls- Los ojos de Soos parecían volverse cristalinos, como los de alguien que ha aguantado el llanto por demasiado tiempo- Podrán partir esta misma tarde solo… acaben con toda esta locura.
La tarde llegó ventosa, Dipper y Mabel habían arreglado sus mochilas, listos para emprender su viaje, un trayecto de algo más de seis horas los separaba de su destino, Soos les entrega sus boletos de autobús, despidiéndose cariñosamente.
-Cuídense niños saben que los quiero- Dijo abrazando fuertemente a los gemelos
-Nos veremos pronto Soos
-Adios Waddles, volveré pronto-
Dipper y Mabel se acurrucaron en sus asientos, viendo las millas pasar por las ventanas cada vez más empañadas al contacto de los alientos perezosos del autobús.
Mabel dormía tranquilamente sobre el hombro de su hermano, tenía la costumbre de dormirse en los caminos largos, mientras Dipper releía la vieja carta, ya por sexta vez.
Para Mabel y Dipper:
Temo en el fondo de mi alma que esta carta llegue a sus manos, aunque la verdad, es muy posible.
Dipper, dentro de unos días te entregaré mi peculiar colección, en ella, se oculta una vieja historia, una historia que la verdad temo narrar, incluso a través de esta carta, pero supongo, que si la recibieron, todo salió tan mal como podría haber salido.
La historia comienza en un invierno como en el que escribo actualmente esta carta, un invierno hace ya casi 37 años, cuando aún era un joven y apuesto investigador con una insana fijación por lo paranormal.
Acababa de llegar del viejo mundo con una pieza importante en el rompecabezas de aquello que es desconocido. Una tablilla dorada, una de una colección de siete fundidas en las mismas llamas de la inquisición, cada una de ellas llamada como uno de los males que pandora liberó al mundo.
¿Qué dirían los sabios y eruditos si supieran que la iglesia no ganó poder ni por intervención divina ni por cuestiones políticas, si no, por métodos mucho más oscuros?
Estas tablas fueron alguna vez el pasaje directo de seres de naturaleza incomprensible a nuestro mundo, grandes atrocidades fueron realizadas en beneficio de estas criaturas y su inagotable sed de caos y sufrimiento.
Lo primero que deben aprender es que no se enfrentan a seres divinos, estos mostruos, sienten, se alimentan e
incluso pueden morir, no deben temerles, así como yo les temí.
¿Qué son? No lo sé, su naturaleza sobrepasa por mucho la simple cordura de los hombres, solo puedo decir que estos se expresan a través de sus portales.
Una a una las tablas fueron siendo destruidas, haciendo su poder cada vez menor, para finales de la edad oscura solo quedaban 4 tablas ocultas en cada rincón del planeta.
Yo conseguí una de ellas, creía que un poder semejante podría utilizarse, no quise destruirla, no podía hacerlo, fue muy tonto de mi parte.
4 de diciembre; es la fecha en que esta criatura, este Bezlichen fue liberado, sediento de sangre como cualquiera de los de su naturaleza, con ayuda de los libros logré encerrarlo, renunciando a 37 años de mi vida, razón por la cual escribo estas cartas, ya que, dentro de 20 días el plazo terminará y no sé qué ocurrirá con el sello del libro.
Creí que en más de 30 años aprendería suficiente como para dominar el poder de esta tabla, pero me equivoqué, nada puede, esta debe ser destruida, no hay otra forma de librar al mundo de estos seres.
Deben destruirla, son frágiles, pero su poder sobre la mente es mayor al que hallan experimentado jamás, intentará por todos los medios evitar su destino.
No tengo nada más que decir.
He adjuntado un mapa con la ubicación exacta de este viejo objeto, me aseguré que nadie nunca lo encontraría por error.
Los ama más que a nada.
STAN PINES.
