Me fui por mucho tiempo! Perdon! Acá esta una cancion de Panic! At the Disco traducida y editada para pedir disculpas(?

Oh, how it's been so long (Oh, ha sido mucho tiempo)
We're so sorry we've been gone (Te pido perdon por haberme ido)
We were busy writing ficts for you (Estuve ocupada escribiendo ficts para ti)

*Malisimo*

En resumen, me fui pero aqui estoy! Espero que les guste el Cap.

Creo que todos nos imaginamos la habitacion de Hiccup como en ''dragones defensores de berk'' o ''jinetes de Berk'' bueno, yo tambien la imagino asi, solo que agregué una puerta cuando se sube la escalera.


- ¿Jack? - Preguntó Hiccup a la nada al despertarse en la mañana de su cumpleaños, solo.

Jack no estaba, lo más probable es que se haya ido a desayunar, parecía tarde. La verdad era que no tenía ganas de salir de su cama, pero quería pasar todo su cumpleaños con la persona que mas amaba. Se quito con rapidez las sabanas que lo cubrían y se encontró a el mismo desnudo. Qué vergüenza. Intentó salir de su cama para buscar ropa, pero al poner su único pie en el piso cayó desplomado. Sentía una fuerte punzada en sus caderas, que no la había sentido la noche anterior.

Trató de levantarse, pero no podía hacerlo con la poca fuerza de sus piernas en ese momento, así que se coloco sobre sus rodillas en una posición parecida a la de un perro. Su cuerpo se crispo al oír unos pesados pies subir las escaleras en dirección a la única habitación que había en el segundo piso. Esto era malo, muy malo. Alguien se estaba acercando y el estaba allí, en esa posición tan humillante para cualquier ser humano. Su corazón empezó a acelerarse, estaba desesperado. La ropa de la noche anterior estaba muy lejos y ni siquiera podía cubrirse con las sabanas, ya que no estaba en la cama. Su mente estaba en blanco, no sabría que excusa dar, porque perfectamente sabía que esas pesadas pisadas no eran de Jack a quien se había entregado en cuerpo y alma la noche anterior.

El vikingo sintió un hocico escamoso en su abdomen que lo levantaba y lo dejaba acostado en la cama de vuelta. Chimuelo, su mejor amigo que no había dormido en su propia habitación la noche anterior, lo estaba rescatando. Chimuelo cerró los ojos, le lamió la cara al vikingo y se fue de la misma manera en la que vino, por la gran ventana de la habitación en silencio.

- ¿Hiccup? - Estoico tocó la puerta, pero no espero una respuesta - Respeto tu privacidad tocando tu puerta, pero reafirmo mi autoridad como padre entrando de todas formas -

Hiccup no tuvo tiempo ni de pensar que le diría a su padre cuando lo viera así. Estaba desnudo (aunque estaba tapado con sabanas) en una cama, por suerte Jack no estaba si no, seguramente hubiera dicho: "Suegro, por favor déjenos continuar en lo que estábamos y si no quiere escuchar muchos ruidos vaya a fuera de la casa" Hiccup temblaba al pensar que Jack pudiera decir eso, porque sabía que era capaz.

Estoico entro a la habitación y quedo impactado, empezó a balbucear pero no encontraba palabras para la situación.

- Me-acabo-de-bañar-y-tuve-frío - Casi no se entendió una palabra de lo que dijo el pequeño vikingo, al hablar tan rápido. Estoico bufó y salió de la habitación diciendo: ''Feliz cumpleaños hijo... le debo mucho a Bocón'' Lo ultimo sonó más como un suspiro. Hiccup no entendió y cuando su padre salió de la habitación se arrastro (si, desnudo) a pegar la oreja contra la puerta.

- ¿Estaba desnudo? - Escucho preguntar a Bocón, que probablemente estaba desayunando.

- Si Bocón - Dijo Estoico entre dientes, como si no quisiera admitirlo

- ¿Y te dio la excusa de que se fue a bañar y tuvo frío? - Hiccup se sobresalto y se golpeó la cabeza contra el picaporte de la puerta ¿Cómo es que Bocón sabía todo eso?

- Agh ya cállate imbécil, mañana te pagaré por la apuesta - Hiccup no lo podía creer, ellos habían apostado. ¡No tenían que hacerlo! ¿Qué les importaba a ellos si Jack y él lo hacían? Thor santísimo.

- Hola - Se escucho una voz femenina, seguramente Astrid - ¿Le debo algo a los gemelos? - La vikinga no se mordió la lengua, nunca tendrían de su parte un '' ¿Y cómo anda todo?" o un "¿Como fueron las cosechas?" No, jamás. Astrid siempre iba a al grano.

- Los gemelos te deben a ti - Se escuchó decir al unísono

- Genial - Astrid acababa de entrar en la lista de 'Asesinatos sin compasión'' de Hiccup quien estaba rojo a más no poder.

El adolescente de ahora dieciséis años, escucho a su amiga subir las escaleras corriendo y trabo la puerta desesperadamente, para darse tiempo de ponerse algo de ropa. Astrid, impaciente golpeo la puerta, pero sin previo aviso se detuvo. Cuando el vikingo termino de cambiarse, destrabo la puerta y Astrid cayó al suelo. La muy desgraciada había estado escuchando detrás de la puerta por si había más ''acción'' por parte de él y Jack.

- Hola Astrid - Hiccup saludo con un tono acusador, con los brazos cruzados. El dolor de sus caderas era disimulado muy bien por parte del vikingo, pero dolían como si fueran pinchazos del lado izquierdo y derecho al mismo tiempo.

- Hola - Astrid, en cambio, lo saludo normalmente como si no estuviera mal escuchar detrás de una puerta. - ¿Y Jack?

- No tengo ni idea, pensé que estaba con mi papa o algo - Hiccup no se preocuparía porque Jack no estuviera, sabía que a este le gustaba ir de acá para allá - ¿No estará con los demás?

- No lo sé - Astrid levanto sus hombros - Rapunzel y Mérida no estaban cuando yo me desperté

- ¿Y Eugene si estaba? - Hiccup vio como su amiga asentía con la cabeza

- El sigue buscándolas - ¿Buscándolas? ¿Por qué las chicas no estaban? - por eso quería ver si tu y Jack estaban aquí - Astrid se cruzo de brazos - Al parecer queda uno solo de los grandes cuatro

- ¿Grandes cuatro? - Pregunto el vikingo, curioso.

- Si, eso dijo Eugene - Astrid suspiro y cerró la puerta de la habitación de Hiccup - Te contaré lo que paso esta mañana...

- ¡Astrid! - Eugene movía con rapidez a la vikinga, así esta pudiera despertar

- ¿Que quieres imbécil? - Astrid saludo lo más femeninamente posible a su amigo

- Mérida y Rapunzel no están - El hombre estaba agitado, como si hubiera buscado a las chicas en toda la casa - Pensé que había sido un asunto con las libretas, Rapunzel estuvo leyendo la suya hasta tarde- Astrid tenía la cara aun atontada porque recién se levantaba, pero escuchaba con atención - ¡Pero la libreta de ella esta vacía!

- Tranquilo... - Astrid intento calmar a Eugene y razonar que es lo que debían hacer con la poca información que tenía hasta ese momento -¿Te fijaste en la libreta de Mérida? - Si no había nada en la libreta de Rapunzel tampoco lo habría en la de Mérida pero... ¿Que costaría intentar?

Eugene negó con la cabeza y Astrid se levanto completamente de su cama y fue a buscar la libreta de su querida amiga. Ambos buscaron en las sabanas y frazadas que estaban tiradas en el piso, levantaron el colchón, pero no encontraron nada. Dieron vuelta toda la habitación pero la maldita libreta no estaba. Cuando ambos estaban a punto de rendirse, se escucho el relinchar del caballo de la princesa. 1...2...3... ¡El bolso que colgaba Angus! Ambos bajaron las escaleras corriendo, salieron de la casa y se fijaron en el bolso que tenía el caballo.

Allí estaba, la libreta de Mérida. La abrieron y lo único que encontraron fue un dibujo muy grande de Mérida, Rapunzel, Hiccup y Jack. Y de ahí vino la inteligente suposición de Eugene de ''Ah son los grandes cuatro'' Si, mucha lógica. Los dibujos de Mérida y Rapunzel estaban borrosos, el de Hiccup era normal y el de Jack era el más chico, como si estuviera lejos de todos.

- El único dibujo normal es el de Hiccup, ve a fijarte si Jack está con él - Sugirió Eugene, yo seguiré buscando a Punzie y Mérida. - La adolescente asintió con la cabeza y salió en dirección a la casa de su mejor amigo, cuando estuvo allí y escuchó hablar sobre las apuestas de Estoico, el tema principal se le había olvidado un poco.

- Eso fue lo que sucedió, por eso quiero saber que hay en tu libreta - Dijo Astrid, como si se tratara de una detective privada siguiendo las pistas.

- Si eso dices que fue lo que sucedió - Hiccup se tiro al suelo y buscó la libreta debajo de la cama, le sorprendió que la libreta de Jack y el no estuviera, es más, ahora solo había una libreta con un símbolo

- Ábrela - Astrid se fue alejando de Hiccup, quien la miro asustado y abrió la libreta.

Una luz enceguecedora hizo que el vikingo tuviera que cerrar los ojos. Todo se volvió blanco. Con desesperación de estar en un lugar desconocido comenzó a caminar, en la nada misma. De un momento a otro, se encontró con una gran cabellera roja y otra morena. Eran las chicas y tenían puesto un vestido blanco cada una. Se miro a sí mismo y se encontró con su ropa de siempre, pero completamente blanca. El pelo de yak de su chaleco, tan marrón que parecía negro, se convirtió en blanco, lo único que conservo su color en su vestimenta fue su prótesis de metal.

- ¡Rapunzel! ¡Mérida! - Grito el vikingo de la emoción al encontrarse con sus amigas, pero no recibió ninguna respuesta.

Ellas ni siquiera dieron vuelta la cabeza. Hiccup se acerco corriendo y cuando estuvo al lado de ellas poso su mano en el hombro de Punzie. Las atravesó. Ahogo un grito de pánico ¿Era un fantasma? ¿Murió? ¿Por qué ellas no podían verlo, ni siquiera tocarlo? De un momento a otro, las chicas se dieron media vuelta y fueron desapareciendo mientras el vikingo las seguía con la mirada. Al darse vuelta, cayó al suelo del susto. Un hombre de mirada amable pero seria, cabello plateado y ojos grises estaba detrás de él.

-¿Quién eres? - Pregunto el vikingo, con temblor en su voz. Realmente el hombre lo había asustado, aunque no fue con intención.

-Soy el hombre de la luna, pero puedes llamarme MiM - Respondió el hombre acercándose a una mesa y una silla, dándole la espalda a un Hiccup, que juraría que jamás estuvieron allí esos muebles.

- Tus amigas no necesitaban verte, por eso no te vieron - Explicó el hombre sentándose en la silla e invitando a Hiccup con la mirada a que se sentara también.

- ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué me trajiste a este lugar? - Pregunto el vikingo cuando se sentó en la silla y ya estaba un poco más calmado.

- Yo no te traje aquí, viniste por tu propia cuenta al abrir la libreta - Respondió MiM

- Así que... cada vez que abra la libreta ¿vendré aquí? - Supuso Hiccup

- No, tendrías que leer una frase de alguna página para venir aquí - Respondió la Luna, sorprendido por la rápida e inesperada respuesta del vikingo. Nadie, sin incluir a Jack, le contestaba de esa manera tan... ¿Osada?

- Pero yo no leí ninguna frase y sin embargo estoy aquí, eso significa que tú me llamaste - El vikingo soltaba sus conclusiones sin la menor vergüenza, cualquier persona se hubiera guardado sus suposiciones. Pero no estamos hablando de una persona cualquiera.

- No es verdad - La forma en la que Hiccup enfrentaba, en una discusión sin sentido, hacia que MiM se enojara un poco, pero de forma cariñosa.

- ¿te estoy incomodando? - Hiccup levantó una ceja, divertido.

- Nadie puede incomodarme ¡Soy la luna! - El hombre alzo la voz un poco, hace mucho tiempo que no veía a Jack y extrañaba que alguien lo sacara de su eterna paz.

- Pues perdóname, pero pareces incomodo - El vikingo se cruzo de brazos

- Se nota que has pasado mucho tiempo con Jack - Rió MiM

- ¿El estuvo conversando contigo? ¿Por eso no estaba? - Hiccup suspiro aliviado, sospechando que la respuesta seria un sí.

- No, el se fue y no volverá - Contestó. Las risas desaparecieron y la cara de Hiccup se volvió seria e incrédula, pero luego paso a estar enojado.

- ¿Qué? ¿Cómo que Jack se fue y no volverá? - El vikingo estaba muy sorprendido de esa respuesta, que no era la que esperaba. Sus ojos se mantenían muy abiertos por como lo tomo la noticia. No podía creerlo siquiera.

MiM lo miró con ojos tristes, llenos de pena por Hiccup. Pero a la vez sentía que el vikingo no debería reaccionar de esa manera. Jack se fue, es cierto, pero con un motivo muy importante que era salvarlo a él y a sus amigas. Aunque la palabra adecuada no sería ''salvar'' porque lo único que estaba haciendo el guardián era retrasar sus muertes. Jack no quería que les sucediera lo mismo que a él, que murió joven sin poder disfrutar a su familia lo suficiente. No permitiría que a las chicas, mucho menos a Hiccup les sucediera lo mismo.

- Jack se fue con un propósito - Dijo MiM con calma.

- ¡Mentira! - Grito el vikingo que se había levantado súbitamente de su silla y había golpeado la mesa con ambas manos en forma de protesta. Tímidas lágrimas se acumulaban en sus ojos, los cuales miraban con determinación al hombre en frente suyo. - ¿Cual sería ese ''propósito'' para abandonarme hoy? ¡Es 25 de Diciembre! ¡Es mi cumpleaños! Podría haberse ido en cualquier otro momento... ¡Pero justo hoy! - Esa era una excusa tonta, pero a Hiccup le importaba muy poco en ese momento.

- Jack no se fue para siempre - Dijo la luna con voz amable, tratando de tranquilizar a Hiccup. El vikingo se sentó abruptamente en la silla y miro a la luna de forma despectiva. Se quito rápidamente las lágrimas que aun no habían caído. Y aguardo a que MiM le contara los motivos de Jack para irse.

La luna le contó que él y las princesas estaban destinados a ser los espíritus de las estaciones que acompañaran a Jack en la inmortalidad. Hiccup se tendría que encargar del otoño, Mérida del verano y Rapunzel de la primavera. El motivo por el cual Jack se fue, era que él se estaba ocupando de encontrar los centros de ellos. Las personas que se convertirían en espíritus de las estaciones no podían tener más de 21 al morir y resucitar como espíritus a menos que ya hayan encontrado sus centros en su vida terrenal.

Los 21 años es la edad más vieja que podría tener un espíritu de estación. Si un humano destinado a ser espíritu muere después de sus 21 años, y sin embargo vuelve como espíritu, no tendría la voluntad para poder encontrar su centro. Jack, al haberse enterado de esto decidió buscar los centros de sus amigos, así estos pudieran vivir su vida hasta una edad muy avanzada y luego de morir, resucitar. El vikingo, por un momento, recordó cuando Jack había contestado a sus preguntas el primer día que se conocieron y que lo que más le dolió a Jack fue el no poder haber estado el tiempo suficiente con su familia.

Al ver que Hiccup no entendía completamente esta idea tan compleja decidió dar un simple ejemplo. Si Jack encontraba el centro de Mérida, cuando ella tuviera 19 años, viviría toda su vida normalmente y en el momento de resucitar volvería con esos 19 años y sus recuerdos completamente intactos.

- Yo... eh... - Hiccup no podía articular palabra, con ese ejemplo final lo entendió un poco más, sabía que Jack se fue con un motivo justo ¿Pero por qué no se había despedido?

- Si te preguntas el por qué él no se despidió - Supuso MiM - es porque yo no lo dejé. - Algo dentro de la impaciente cabeza del vikingo se crispó.

- ¿Qué? ¿Y eso por qué? - Alzo la voz, molesto.

- Si el llegaba a despedirse de ti, primero hubiera sufrido un montón. Y segundo, tu tampoco lo dejarías ir ¿Estoy en lo correcto? - Hiccup suspiró pesadamente y se cruzó de brazos, tenía razón. - Además encontrar el centro de una persona que no es uno mismo, es un trabajo arduo y muy difícil. Jack debe estar muy apurado buscándolo

- Si Punzie tiene veinte... Jack solo tiene un año para encontrar su centro, ¿No? - El hombre de la luna le afirmó con un movimiento de la cabeza - Mérida tiene diecisiete, eso significa que luego tendrá que buscar el de ella, y yo soy el ultimo con mis dieciséis años - El hombre de la luna lo miraba con algo de pena.

- Todo esto es muy estresante para tu mente, aquí es un lugar ''especial'' donde la cabeza no sufre - Aclaró MiM - Pero cuando vuelvas a Berk, todos tus sentimientos y pensamientos serán muy shockeantes. No hagas ninguna estupidez - Y con esa frase la luna se despidió.

Luego de esa intensa charla con la luna, Hiccup volvió muy abrumado a Berk, tal y como había dicho la luna cayó en la cuenta de todo lo que había pasado. No estaba en su habitación como cuando se había ido. Ahora estaba en medio de la plaza central. Astrid al verlo corrió hacia él y le pregunto que le sucedía, pero el vikingo no le contesto y paso de largo. Estaba demasiado impactado con la nueva información que tenía en su cabeza, que en resumen decía que él no podría ver a Jack en mucho, mucho tiempo. Chimuelo se acercó a él, pero el vikingo lo ignoró de la misma manera en la que había ignorado a Astrid.

En el camino a su casa se cruzó con Mérida y Punzie. Ellas no dijeron nada, ni trataron de obstruirle el camino. Solamente lo miraron con lástima como entraba a su casa, en la cual no estaba su padre, y subía las escaleras rumbó a encerrarse en su habitación. Lo único que hizo fue llorar recostado en la cama que compartía con Jack. Lo extrañaba, todavía quedaba su olor a menta en la cama. Su noche junta había sido tan hermosa, pero cuando llegó la mañana se encontró sola y con la más pesada de las tristezas. Lloró, jamás se detuvo, lo único que hacía era pensar en todo el tiempo que estuvieron juntos. Esas carreras en el cielo, esas cenas con amigos, esas noches llenas de besos. Intentaba dormir para dejar de llorar, pero no podía. Chimuelo entro por la ventana del techo y vio como Hic tenía los ojos llenos de lágrimas, acostado en su cama, sin moverse. Se acercó a él y con el hocico trato de moverlo un poco, Hiccup lo miro por un segundo y volvió a mostrarle su espalda. El dragón lo empujo hasta que hizo que, a duras penas, bajara de la cama.

Al salir de la cama y todavía afligido, Hiccup vio como Chimuelo se recostaba en su propia gran ''cama'' y dejaba un lugar. El dragón le indico con su cabeza a Hiccup que se acostara al lado suyo. Hiccup, sin fuerzas para discutir, se acostó al lado del dragón y recostó su cabeza en la pata de este. En el momento que el vikingo se acostó, Chimuelo lo envolvió con sus alas, protegiéndolo igual que aquella vez en la que Hiccup perdió su pie. El vikingo pudo dejar de llorar, gracias a esa contención. Agradeció ese consuelo silencioso por parte del dragón, que era lo que más necesitaba y poco a poco se quedó dormido dejando, por lo menos un rato, sus penas.


Holaaa! eché un ratito a mi lindo Jack, ahora le voy a prestar más atencion al pobre Chimuelo que fue muy ignorado hasta ahora.

IMPORTANTE:

¿Quieren que aparezca un OC que ponga celosito a Jack? Esto lo dejo a decision de ustedes, sino, lo decidire por mi propia cuenta

Amaria un review tuyo!

Gracias por leer.