Disclaimer: Los personajes no son míos, sino que de Stephanie Meyer. No los dejo sin antes mencionar que esta historia la adapté de un libro llamado "Tres Días Juntos" de Kate Walker. Disfrútenla ^^


Tres Días Juntos

Capitulo 12

-Señorita Swan, el director quiere hablar con usted- Bella inmediatamente se tensó al escuchar aquello, su jefe quería hablar con ella y no sabía el motivo aún.

Quizás después de un tiempo trabajando en el hotel midnight sun podría no reaccionar de esa manera cuando su jefe quisiera dirigirse a ella. Mientras caminaba hacia el despacho comenzó a recordar que a pesar de que habían pasado más de seis semanas desde aquel suceso con Edward, no había forma en que cuando caminara no mirara a todos lados viendo si él, precisamente, aparecía por algún lado para pedir su último día junto a ella.

Desgraciadamente, por un estúpido antojo del destino, después de haber estado un mes y medio en Forks junto a su padre, su jefe la había transferido al hotel que se encontraba precisamente en Inglaterra, justo donde se ubicaba la familia real Cullen. Ella al momento en que se lo dijeron, hubiera preferido cualquier otro sitio en el planeta que estar en la misma tierra que Edward, pero como era su primer puesto de trabajo, no podía negarse. Ahora estaba trabajando en el hotel en Inglaterra hace ya tres días.

Llegó junto a la puerta y golpeó esperando respuesta, por lo que al ver que ésta estaba junta empujó lentamente.

-¡Pase!- escuchó desde el interior.

Inmediatamente su cuerpo se tensó, la voz que la hizo pasar no se parecía en nada a la de su jefe, independiente de que la madera opacara totalmente la voz, ella sabía perfectamente quien se dirigía a ella; es más cuando entró a la dependencia todas sus sospechas fueron confirmadas por la figura que estaba junto al ventanal.

Entró y se paró al frente de la puerta, sabía que tenía problemas sobre todo porque él estaba de espaldas.

Estaba vestido como un príncipe, con su uniforme azul con diseños dorados a los costados, se veía como de su chaqueta colgaban medallas que obviamente se había ido ganando en el traspaso del tiempo; sin embargo aunque ella nunca lo había visto vestido de esa forma, ella lo reconoció de inmediato.

Los sentidos de Bella se pusieron inmediatamente en alerta, ella no quería caer de rodillas nuevamente, siempre había pensado que la dignidad era lo último que se perdía y obviamente él hacía que la perdiera de inmediato. Quien estaba con ella era nada más ni nada menos que Edward

Él se volvió lentamente al escuchar como la puerta se cerraba de golpe ante el apoyo de Bella contra ella, era imposible de olvidar cuál era el impacto que tenía él con esa imagen altanera con sus rasgos perfectamente pulidos.

Cómo era posible que hace tan solo seis semanas atrás sin estar con ella, su rostro se viera un poco demacrado y sin aquel brillo característico sobre esos oscuros y hermosos orbes, su pálida piel no era tan brillante como antes y la línea dura de su mandíbula no estaba tan…

Él podría decir que el tiempo había sido muy piadoso con ella, sus rasgos estaban más delineados y más hermosos, su pelo caía en cascada sobre su espalda y aquel traje le resaltaba sus curvas sin piedad; pero esto significaba que Edward estaba totalmente expuesto a su demoledora perfección.

- Buenas tardes, Bella

El cordial saludo que le dio a ella fue acompañado con una inclinación de cabeza, la cual fue tan leve que ni siquiera alcanzó para algo más que una aprobación o para ser acompañado del sarcasmo.

Ella se dio cuenta que cuando estaban en Alaska, la ropa que usaba era totalmente occidental y estaba segura que se había desecho de ello por completo. Y ahora que estaba en sus tierras, era un futuro rey desde la punta de los pies hasta su cabeza.

-Me alegro de verte de nuevo- Edward dijo un poco de sorna y una sonrisa irónica.

Independiente de que él intentara sonar normal, sus esfuerzos no fueron suficientes para que ella sintiera todo lo que quería transmitir. Sus pensamientos estaban divididos en dos, una parte estaba totalmente contenta de verla nuevamente y la otra estaba muy furiosa por la forma en que ella se había marchado de su casa en Alaska.

Inconcientemente su mano se fue al puente de su nariz para apretarlo para disminuir su estrés, aunque no sabía si ese arco reflejo era su respuesta ante el atractivo sexual que aquella castaña con sus hermosos orbes cafés.

-Te he extrañado- dijo nuevamente Edward después de estar varios minutos en silencio esperando respuesta de Bella, obviamente esta frase activo aquella gata que tenía escondida dentro para agredirle.

-Lo siento Edward, pero no te puedo decir lo mismo- dijo seriamente evitando el contacto ocular con él, mirando directamente el escritorio que se encontraba vacío.- Es más, estaría más feliz si nunca te hubieras cruzado por mi camino. No quería venir a Inglaterra pero era mi única opción.

Ella se cruzó de brazos, sinceramente tenía sentimientos encontrados, qué hubiera dado por verlo antes, pero por todo el daño que le había causado no quería que ni se le cruzara por delante. Ella no estaba feliz de verle ni tampoco lo extrañaba, o por lo menos de eso se quería convencer.

-Obviamente no tuviste opción- Esta respuesta fue lo suficientemente fuerte como para que Bella lo mirara inmediatamente, el tono de su voz la sonrisa en los labios de él, produjo una ligera sospecha.

-¿Qué demonios significa eso? ¿Cómo tengo que interpretarlo?- Bella inmediatamente se cruzó de brazos, no creía que él fuera capaz de hacer algo semejante.

-Bella, tranquila, solo te daba la razón. La elección no fue tuya en absoluto

La ironía por parte de Edward, estaba colmando la poca paciencia que le quedaba de cupo a Bella.

-¿De quién fue exactamente entonces?- su voz sonó irritada, es más, todas sus respuestas corporales mostraban que estaba a segundos de explotar su ira contra él; pero la postura de tranquilidad de él, produjo que ella respirara mil veces amor y botara odio para no darle en el gusto y demostrar que seguía siendo importante para ella.

-Pues la idea fue mía, por supuesto- Ahora la sonrisa que tenía Edward en sus hermosos labios se había transformado en uno totalmente socarrón.

-¿Tu idea? ¿Qué tienes tú que ver en todo esto de mi transferencia a Inglaterra?

-Bella, Inglaterra no es un país que le dé trabajo a mujeres solteras de Estados Unidos. Antes de cubrir los vacantes que hay en los hoteles, el director y el encargado envían una lista con los posibles candidatos entre los que yo que soy el príncipe heredero elijo. Primero solo sugerí tu nombre y luego, obviamente lo elegí.

Con cada palabra que decía Edward, Bella cada vez intentaba calmarse, pero ¿Qué demonios pensaba en llevarla a Inglaterra? ¿Acaso tenía algún trastorno de masoquismo o qué?

- ¡Claro! No sé como no se me ocurrió antes cuando me transfirieron acá sin embargo ¿Por qué me quieres tener en tú país después de lo que pasó? En todo este tiempo pensé que estarías alegre de que desapareciera de tu camino.

- Bueno, Bells. No podías estar más equivocada.

Bella ya estaba comenzando a odiar aquella sonrisa socarrona. Como dicen por ahí, si una serpiente pudiera sonreír seguro tendría la misma expresión de rostro. La deslumbrante sonrisa era mismo tiempo detestable, peligroso, amenazador y una amonestación. No existía nadie agradable en ella.

-Desde que te marchaste hace seis semanas sin decir NADA, tengo que destacar eso; te he buscado por cielo mar y tierra para poder encontrarte y estar ahora frente a ti.

-Bueno, no si sentirme atemorizada porque parecieras un sicópata o preguntarte el por qué de mi búsqueda- Bella sonrió al ver el rostro de interrogante de Edward al escuchar que parecía un sicópata.

-Bueno respondiendo tu pregunta, tenemos asuntos pendientes que conversar. Un ejemplo que tengo que destacar es que la aventura de "tres días juntos" no llegó a su fin. Una cantidad de promesas incumplidas y algunos pasos que no se dieron ni llegaron a su fin… esta relación no terminó como yo había planeado.

-obvio que no acabo como tú lo habías planeado, sino que terminó como YO quería- contestó Bella caminando sin querer hacia él- Y por mi parte estoy contenta con el resultado final.

¡Pero qué mentira más grande! Se reprochó mentalmente con angustia, no podía ser que ahora pudiera mentir con tanta facilidad. Si ella hubiera estado tan contenta con el resultado final, no hubiera pasado casi dos días llorando sobre la almohada y no le hubiera dolido tanto el corazón cuando supo que se casaría; y bueno también no habría temido tanto su visita en el hotel más importante.

- Pero yo no estoy contento- declaró Edward con frialdad, con aquella postura de futuro rey que tenía- Y quiero cambiar eso. Así que tengo planes para nuestra última noche.

-¡Es que no lo puedo creer! Déjame decirte alteza real, que independiente de que este contigo tengo algo de moral y no salgo con hombres casados- Bella se dio cuenta que la cercanía que tenía con él era muy peligrosa, por lo que después de terminar se volteó y se dirigió dos pasos hacia la puerta (en caso de emergencia sabía que saldría por ahí y no se tiraría por el ventanal)

-Yo no estoy casado Bella- dijo este tomando una postura algo incómoda, lo cual ella lentamente volteó con sus ojos casi saliéndose de sus cuencas.

-En ese caso, quizás aún no estas casado; pero tampoco salgo con hombres comprometidos- los hombros de ella subieron y bajaron a su posición normal, inmediatamente tomó un vaso y lo llenó de agua donde había un bidón a su costado.

-Tampoco estoy comprometido, Bella- le respondió él, mirándola viendo cómo reaccionaría ante esto.

-¿Cómo que no estas comprometido ni casado? Tú mismo me dijiste que tenías que volver a Inglaterra porque tu futura esposa te estaba esperando. ¿No deberías estar casado ya? No soy una estúpida Edward, sacarte el anillo es muy fácil.

- Agh Bella, si te lo juro por mi país ¿Me creerías?- Bella lo fulminó con la mirada, claramente no estaba para que le tomaran el pelo.

-Seguro pensaste en tu país cuando te acostaste conmigo- Bella no quería decir eso, claramente su lengua no estaba en su poder, miró a Edward y se dio cuenta que lo había dañado un poco, bueno de ese modo se sentiría como ella por un momento.

-Bella, créeme. No estoy casado ni comprometido ¿Puedes creerme?

Obvio que parecía sincero, sus ojos lo demostraban. Incluso por un momento quiso creer en él, pero no podía correr ese riesgo. Con esto recordó lo último que le había hecho, por lo que se negó a volver a hacer contacto visual nuevamente con él; sobre su cadáver caería nuevamente en sus redes.

-No te creo- y con ello tomó agua del vaso que tenía servido en su mano, y ni siquiera se dignó a preguntarle a él si quería un poco, si tenía sed que se lo sirviera él solo.

-Pues créelo Bella- dijo insistiendo con la dureza marcada en la voz, estaba perdiendo la paciencia pero él sabía perfectamente que era un testaruda- Porque sinceramente es verdad. No estoy casado y dudo que eso cambie drásticamente.

-Pero… ¿Qué sucedió?- la voz de Bella no era para nada interesante, solo la pregunta salió de sus labios involuntariamente. Independiente de que sus pensamientos quería que le contara todo, intentó parecer desinteresada y diablos que mentía bien.

Los oscuros ojos de Edward se clavaron nuevamente en los de ella, lo que causó que por un momento sus rodillas temblaran no por lujuria precisamente sino que por temor, temor por no saber si Edward era capaz de leer la mente y captar esa pequeña luz de esperanza y alegría al saber que aún seguía siendo libre. Sin embargo era imposible que ellos estuvieran juntos, pero soñar es gratis.

-Tú- dijo él sin tomarle importancia a su respuesta.

-¿Yo? Pero ¿Qué tengo que ver yo con …- Bella no alcanzó a terminar su pregunta, ya que Edward sabía a dónde iba y le explicaría con detalles el por qué de la situación.

-El matrimonio que tendría con Tanya Denali era parte del plan de la realeza, es decir mis padres. Fueron nuestros padres que acordaron el matrimonio, y fueron los míos que eligieron a la novia con un carácter correspondiente y una educación lo suficientemente buena para desempeñar el papel de futura reina como corresponde. Es más yo ni siquiera la conocía.

Un alivio bañó por completo el cuerpo de Bella, estaba tan aliviada. Sin embargo internamente ella se reprochó este acto, claramente lo que le contaba Edward no significaba que ella le importaba en lo más mínimo, quizás solo fue una coincidencia. Pero saber que su futura novia no había sido elección de él precisamente, calmó en una pequeña fracción el constante dolor que su pecho sentía desde que se había ido de Alaska.

-¿Y aún así te hubieras casado con ella? ¿Así sin conocerla?

-Y ¿Por qué no?- respondió Edward encogiéndose de hombros como si lo que hubiera dicho fuera lo más normal de la vida

-¡Porque no la querías, Edward!

-Bella, la vida no es tan simple como parece, sobre todo cuando eres de la familia de la realeza, aquí no le damos tanta importancia al amor. Nunca he estado tan enamorado como para comprometerme con alguna mujer. Nunca había conocido a nadie que me costara dejar de ser soltero.

Bueno eso claramente ella lo sabía, lo había leído en el artículo de la revista, sin embargo dolió que lo dijera él tan a la ligera; es que ¿No se daba cuenta que había estado con ella también?

-El amor no se trata de un matrimonio de conveniencia. Si las personas tienen suerte, éste llegará después, pero no es prerrequisito para casarse.

- ¡Ah bueno ahora entiendo todo!- Bella cada vez se enteraba de más cosas que cuando estuvieron juntos- No es prerrequisito el amor, sin embargo la educación y el carácter si… interesante- la ironía de Bella era casi palpable en el aire.

-Por favor, Bella. No seas irónica ¿Quieres? A parte, si, el carácter y la educación son importante para mis padres, bueno junto a otras cosas más- Edward pensó que tendría que llegar el momento de contarle a Bella que una de esas características era que su novia fuera un vampiro, sin embargo ahora no era el momento preciso para ello. Sabía que tendría que hacerlo luego, pero no sabía como empezar.- Bueno ahora nada de esto importa ya que la boda nunca se realizará.

-Aún no me has explicado el motivo- Bella miró como caminaba hacia el escritorio y del pequeño refrigerador sacaba una botella de agua helada, la miró con ese pequeño brillo en sus ojos, sabía que ella preguntaría aquello.

"No tengas esperanzas, Bella" se advirtió nuevamente "claramente no fue por ti que no se casó"

-¿Quieres saber el motivo?- Edward con una destreza y rapidez impresionante sacó un trozo de papel del bolsillo de su uniforme de príncipe- Éste es el motivo, Bella.

Bella observó el papel totalmente trastornada. El papel era una hoja del periódico con una fotografía totalmente comprometedora de ellos dos tomada precisamente cuando se conocieron en la sala VIP del aeropuerto cuando esperaban el avión que nunca llegó, mientras tomaban un café. Ambos tenían su cabeza muy junta, cualquier persona con dos dedos de frente se daría cuenta los sentimientos que tenían en esa foto.

-¿Quién la sacó?- Bella no podía creer lo que veía, no era solo una fotografía, sino que había aparecido en el diario, es decir que casi todo el mundo la conocía.

-Cualquier fotógrafo de alguna revista que no tenía nada más que hacer que sacarnos fotos y hacerse millonario con ello. Pero eso no es lo importante de eso. Lo que importa es que Tanya la vio, mis padres y hermano la vieron y la boda se canceló. Es por esto que tú precisamente estás aquí.- Edward se acercó por primera vez hacia ella, necesitaba tenerla cerca, sentía que su cuerpo no podía aguantar más tanta distancia.

-¿Yo?- preguntó un poco asustada por como Edward tomaba cercanía hacia ella- Perdóname Edward, pero yo estoy aquí por trabajo, no por ti.

-¿Seriamente crees que me tomé tantas molestias en buscarte para que trabajes en este hotel? No, mi Bella. Tengo otros planes para ti- uno de sus dedos se enredó en uno de los castaños rizos de ella, sin embargo no estuvo mucho tiempo en esa posición.

Claramente a Bella no le gustó para nada lo que oyó o cómo dijo aquella afirmación (N/A: osea discúlpenme, pero ¿A quién le gustaría que alguien le dijera algo así? Lo siento me dejé llevar xD, los dejo leer) Y demonios, ¿Cuándo había llegado tan cerca de ella? Y peor aún ¿en qué momento él estaba enredando sus dedos de esa manera tan deslumbrante sobre sus rizos?

Bella se dio cuenta y se volteó para alejarse un poco, su cercanía la estaba sofocando, sin embargo antes de que pudiera dar un paso, él la sujetó del brazo.

-Tú no tienes NINGUN derecho de hacer planes para mi, discúlpame Edward- sonrió con ironía, pero ¿Quién demonios se creía? ¿El rey de Inglaterra? Bueno tomando la pregunta literalmente él aún no era el rey, seguía siendo príncipe. Sus pensamientos fueron invadidos inmediatamente cuando observó cómo Edward meneaba la cabeza.

-Tengo TODO el derecho del mundo, Bella. Arregló mi matrimonio porque quiere herederos para su trono. Y el matrimonio se canceló por TÚ culpa.

-¿¡MI CULPA! Por favor Edward, cierto que tú eres la blanca paloma ¿Cierto? ¡Todo esto también fue tu culpa!- Bella rió lo que causó que su cabeza se echara inmediatamente para atrás. No podía creer que él fuera tan cara dura- Tú también participaste en la seducción es más tú me sedujiste o ¿No lo recuerdas?

- Nos sedujimos el uno al otro, Bella- le corrigió inmediatamente Edward, agregándole a su voz el exquisito tono de dulce amenaza- Y esta fotografía es una prueba explícita de ello.

Obvio que no podía negarlo, por lo que Bella se sintió terrible mientras miraba aquella foto de ellos dos, es más ahora veía que sus manos estaban unidas sobre la mesa, ambos concentrados totalmente en el otro.

-Mis padres aún quieren a los herederos, quiere nietos- Al escuchar esto, se soltó del agarre de Edward y se fue hacia donde estaba el escritorio de su jefe afirmándose con ambas manos.

-¿Qué significa eso?- los ojos de ella no podían estar más fuera de la cavidad auricular.

-Como tú fuiste la culpable de que Tanya se marchara, tú debes ser quién la reemplace- Automáticamente la boca de Bella se abrió, no podía creer que Él le dijera semejante estupidez.

-¡Ah no! ¡Eso si que no! Lo siento, pero no puedes obligarme a hacer eso, no me casaré ni tendré hijos ahora, lo siento dile a tu padre que se busque a otra. (N/A: precisamente eso sería lo que yo diría en caso de emergencia xD)

-Bella, soy el príncipe heredero al trono- dijo Edward con arrogancia- puedo hacer lo que se me dé la gana.

-Pero no conmigo, Edward Cullen. Yo no vine aquí para estar contigo, yo estoy aquí por trabajo- Bella no podía creer que estuvieran discutiendo sobre SU futuro, es que independiente de que su corazón le diga que Edward es para ella, estaba en contra de estar con él de esta manera.

-Siento informarte que para trabajar necesitas el permiso de la familia real

-Renunciaré y me iré de aquí

-Para irte necesitas también permiso de la familia real.

-Llamaré a la delegación- terminó de decir ella, lo cual se estaba poniendo nerviosa al no tener escapatoria, ¿Cómo se iría de ahí sin una aprobación de la realeza?

Nuevamente aquella sonrisa de serpiente estaba acabando con la poca compostura y cordura que le quedaba.

-¡Sabes que no puedes obligarme, Edward! ¡No puedes forzarme a un matrimonio que no quiero tener!

-Solamente tu boca dice que no quieres…- en un murmullo casi audible habló Edward acercándose rápidamente a donde estaba Bella, levantando su mano para acariciar su rostro.

Ante el contacto Bella cerró los ojos, no quería reaccionar de esa manera pero era lo único que podía hacer, disfrutar de su caricia, la cual extrañaba tanto.

-… sin embargo todo tu lenguaje corporal dice que si quieres, Bella.

Bella inmediatamente abrió su boca para refutar aquel punto el cual no estaba de acuerdo en absoluto, sin embargo ningún sonido salió ya que Edward impertinentemente la acalló con un beso y obviamente ella supo que estaba perdida; sobre todo cuando él juguetonamente mordió su labio inferior causando que sus rodillas casi cedieran.

El cuerpo de Edward se acercó inmediatamente al de ella, cada movimiento era como un éxtasis para el de Bella. Cada gemido que salía de la boca de ella, hacía que Edward reaccionara besándola más y más. Las manos de él rodearon su cintura lo que automáticamente produjo que Bella se subiera al escritorio y abriera sus piernas para él; las manos de ella fueron a su cuello inmediatamente para tomar su broncíneo pelo lo cual lo acercó más hacia ella, besándolo efusivamente.

-¡Basta!- dijo Edward suspirando, separándose repentinamente de ella- Éste lugar no es apropiado para esto, prefiero mi habitación.

Ella se puso de pie arreglándose su uniforme e intentando esconder el sonrojo de sus mejillas por la vergüenza que sentía de ella misma Que no la dejara seducir Já basura de pensamiento.

-Pareces muy seguro de ti mismo, Edward- Bella habló con la voz un poco temblorosa.

-No amor, estoy seguro de ti- murmuró él con suavidad, nunca ella lo había visto tan expuesto como ahora.

No quería pensar que el tenía razón por miedo a que le leyera no solo su pensamiento, sino que su "lenguaje corporal" ¿De verdad sería capaz de rechazar la oferta de matrimonio por parte de Edward? Ella estaba segura que estaba enamorada con desesperación, independiente de que él no lo quisiera.

-¿Así que por tu reino eres capaz de casarte con una mujer que no quieres?- pregunto ella inmediatamente después de que sus pensamientos fueran bañados en ella y Edward.

-Estuve preparado una vez y lo estaré de nuevo- claramente esa no era la respuesta que ella esperaba.

Edward pensó que si ella supiera lo feliz que estaría de que ella aceptara su propuesta. Y por ninguna razón que tuviera que ver con sus padres o el reino. Aquellas seis infernales semanas que había estado sin ella, había sido incapaz de disfrutar nada, casi el gusto por la vida se le había esfumado; hasta que buscarla había sido una idea genial que se le había ocurrido a su hermano Jasper. Sin embargo ahroa después de unos cuantos minutos de su compañía, su cuerpo había vuelto a se el mismo y a estar más despierto y revitalizado que nunca.

-Y cuando la mujer es tan hermosa y deseable como tú, no es demasiado sacrificio para mí. Sería capaz de renunciar a todo para estar contigo (N/A: awwww *u* si igual tiene algo de corazón xD)

¿Sería algún tipo de alucinación? Pensó Bella después de que Edward dijera eso, es que sinceramente en ningún momento él había dicho sus sentimientos, ni a ella ni hacia ella.

-¿Qué me respondes?- preguntó Edward, sin más.

Si el la quería sabía como ocultarlo perfectamente pero si ella no se arriesgaba no sabría como serían los sentimientos, y tenía que averiguarlo.

-Me prometiste estar conmigo tres días y tres noches. Prometiste que sería el idilio de mi vida y no lo cumpliste. Edward quiero que volvamos a comenzar nuevamente. Así que como estamos en tu país, enséñamelo. Muéstrame todo tu reino. Y cuando los tres días se acaben te daré mi respuesta si me caso o no contigo.

.

..

¡Fin del capi!


¡Hola! Bueno este capi me costó demasiado, creo que estuve casi seis horas en terminarlo xD… pero vale la pena si ustedes están contentas =).

Les recuerdo que quedan solo dos capis para terminar *u* siii… queda poco! T.T pero bueno, y el próximo capi es un poquitito corto xD…

Ya un saludo, nos vemos en el próximo capi =) y déjenme su apreciación, recuerden que sus reviews son las baterías que mis manos necesitan para escribir. Siento si no les devolvi los reviews a los que me escribieron, me pondre al dia lo juro =D

Bye!

Nacha Malfoy

PS: dedicado a mi melliza Magdi que la extraño un millón y que espero ansiosa nuestro martes Humo- sturbucks y blah blah! =)

PS2: Y también dedicado a mi vampiro personal que se tomo unas vacaciones y ya lo extraño U.u te adoro!