Hinata Danger

Este es el décimo tercer capítulo. Espero les guste a continuación:

PD: Antes de leer el capítulo, sé que me tarde mucho para subir la continuación, pero como explique en mi último capítulo de Multiverso Naruto pase por varias cosas que frenaban mis ánimos de seguir escribiendo. Pero aquí estoy, este quizás sea mi pequeño regalo para navidad para ustedes las personas que siguen mis fics con ansias y cariño y que me dejan sus reviews ya sean sugerencias, cosas que no esperaban o más. Les agradezco por leerme, de antemano, feliz navidad. Aquí en mi país son las 11:44 pm cuando estoy escribiendo esto. Espero que tengan un magnifico año nuevo a lado de la familia. Nos leeremos más tarde. Feliz Navidad de parte de Lion Omega X. Ahora si el capítulo:

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Ha sido un gran día para una chica de ojos aperlados, no solo empieza su vida como la novia del chico que ha estado enamorada toda su vida, sino que también sus amigas y su prima la apoyan a que esa relación siga adelante. Desafortunada aun no habla con su hermana, pero sabe que tarde o temprano ella se dará cuenta de lo que el rubio y ella están de novios. Pero desea ser ella que lo diga y no una tercera persona que puede decirlo de una manera que dañe el corazón de su hermana menor. Lo menos que desea es que su querida hermana Hanabi comience a odiarla.

- Ah… Hanabi-chan… - susurro Hinata al ver el techo de su habitación mientras esta acostada en su cama aun con el uniforme que usa para ir a clases.

- Creo que debo hablar ya con ella… - dijo para después ver su teléfono celular y ver la fotografía que tiene con su novio como fondo de pantalla. Ambos están comiendo helados en la foto, acompañado de la típica sonrisa traviesa que caracteriza al rubio y una mirada de inocencia de la chica.

- "Sabes que estás enamorado cuando tomas una fotografía a la persona que amas, y la llevas como fondo de pantalla de tu teléfono." - recordó la chica al ver la fotografía ya que ese mismo día que se tomaron la fotografía ella vio como en el teléfono del rubio había una foto de ella, en el salón de clase, con una mirada de concentración hacia el pizarrón. Ella se sonrojo porque le tomaron esa foto de manera desprevenida, pero le pareció a la vez lindo que el rubio estuviera pendiente de ella…

- Prima, estas sonrojada. ¿Estás pensando en cierto rubio que tiene una gran sonrisa en el rostro? - dijo Rina de manera traviesa.

- ¡Rina! - grito Hinata asustada al ver a su prima en su habitación.

- Calma, está bien. Estas en todo tu derecho de sentirte como debes, es decir, el chico del cual tu corazón late, del cual tu rostro se pone rojo cada vez, el chico que hace que tus ojos brillen y en el pasado te desmayaras es ahora tu novio. Deberíamos celebrarlo entre nosotras sabes. -

- Se a lo que te refieres prima… -

- Sé que estás pensando en la pequeña Hanabi. La prima entenderá si se lo dices tú no crees. Ella te confeso lo que sentía por Naruto después de todo. - dijo Rina abrazando un peluche de Ninetales que se encuentra en la habitación de Hinata.

- Sera lo mejor verdad… - dijo Hinata abrazando un peluche de Lucario que también tiene en su habitación.

- Claro que lo creo, oye a todo esto ¿de dónde salieron estos Pokémon? No los tenías antes… -

- Bueno es que son de parte de Naruto-kun… - dijo la chica con un claro sonrojo en su rostro.

- Esta bien… los peluches de mi enamorado que genial. -

El día estaba iniciando, pero para una chica de cabello rubio no parecía ser igual. Despertó desde hace varias horas, aun el sol no se posaba en el horizonte desde que ella tiene los ojos abiertos. Pero ella solo estaba metida en la cama, no pensaba en nada más. Solamente estaba desnuda en su cama, con muestras de lágrimas en sus ojos. Parpadeo un poco y se limpió las lágrimas que provocaron que su maquillaje se corriera por toda su cara. Se puso de pie y sin nada que cubriese su cuerpo fue al baño donde se vio en el espejo y noto como estaba de maltrecha su rostro.

- Parece como que haya llorado por horas… - dijo Shion para inmediatamente lavarse la cara.

- ¿Qué debería hacer? ¿Seguir intentan algo con Naruko-kun? O ¿Irme de nuevo a mi casa y ver como se muere mi madre poco a poco…? - se preguntó la chica para después salir del baño y pasar frente a un espejo donde vio todo su cuerpo. Ella siempre mira su desnudez para ver qué es lo que ella tiene mal…

- No veo nada que me haga ver diferente a las demás chicas del mundo… - paso sus manos por la cicatriz que tiene en su abdomen… inconscientemente comenzó a pensar en Naruto… provocando un sonrojo en su rostro. Cerro los ojos e imagino que las manos que pasaban sobre su cuerpo no eran las suyas, sino las de Naruto.

- Se amable… Naruto-kun… - cayo sentada en el suelo mientras seguía con los ojos cerrados y tocándose, llevando sus manos a áreas en las cuales el sol no puede llegar. Suspiros salían de su boca… y un nombre era el único que podía pronunciar con claridad…

- Naruto-kun… Naru… ¡Naruto-kun! -

- ¡Achoo! - estornudo un rubio mientras hacia un dibujo a su madre.

- ¿Sucede algo hijo? ¿Te vas a resfriar? - pregunto Kushina mientras estaba en una pose como de estatua griega antigua.

- No mamá, no me siento como para enfermarme, creo que alguien ha de estar hablando de mí. - dijo el rubio limpiándose la nariz para seguir dibujando a su madre.

- Esta bien, si te zumban los oídos están hablando mal de ti. - dijo Minato mientras se sentaba a lado de su hijo para ver cómo iba el dibujo.

- ¿Qué te parece? - pregunto Naruto a su padre.

- Te está quedando bien. - dijo con una sonrisa el rubio mayor.

- Sábado por la mañana y yo aquí posando para un dibujo. Hacemos esto desde que mejoraste tu técnica de dibujo hijo. -

- ¿Y eso fue? -

- Cuando tenías 4 años ya dibujabas de manera hermosa. - dijo Minato con una sonrisa.

- Creo que pronto terminaremos mamá. Solo me falta tu cabello. -

- Dibújalo bien, mira que fue lo que hizo que tu padre se fijara en mí. - dijo Kushina con un sonrojo que provoco una sonrisa y risa traviesa de parte de Minato y una cara de no entender nada de parte de Naruto…

- Hare mi mejor esfuerzo, después de todo soy dibujante, no estilista. -

- ¿Qué quieres decir con eso jovencito? -

- ¡Nada mamá! -

Una pequeña niña de ojos aperlados estaba despertando. Se restregó los ojos con su mano derecha mientras que con su brazo izquierdo tenia abrazado un peluche de perrito. A bostezo mientras miraba la hora que era… 7:25 am… incluso los sábados ella tenía la costumbre de despertar temprano. Ella y su familia en general. Comenzó a estirar su cuerpo y comenzó a sacar sus pies de la cama solo para estirarse. Ya una vez hecho su estiramiento ella decidió hacer unos ejercicios que lleva años realizando al despertar. Después de unos minutos y unas cuantas articulaciones de su cuerpo estirados ella estaba lista para salir, pero, no sale de su habitación sin antes darse una pequeña ducha, así que sacando una toalla de su armario se fue al baño que tiene dentro de su habitación.

- Ahhh… están relajante darse un baño… - suspiro la chica al sentir el agua en su piel. Ella estaba feliz. Mientras tanto pensaba en una sonrisa en particular.

- Naruto-kun… empiezo mis días y pienso en ti. - sonrió con inocencia para después jugar un poco con su patito de goma.

- Y bien… ¿Cómo se lo dirás a la pequeña? - pregunto Rina mientras miraba un partido de la UEFA en repetición.

- Creo que es obvio, diciéndole que ya tengo novio y bueno que necesito decirle quien es… - dijo Hinata mientras jugaba con sus dedos índices.

- Me parece lo mejor… ¡GOL! - grito Rina con emoción.

- ¿Sabes que ese partido es repetición verdad? -

- No es delito emocionarse una y otra vez con lo mismo. ¿O sí? -

- Punto a tu favor. - dijo Hinata mientras la puerta de su habitación se abría y una pequeña cabeza aparecía.

- Buenos días. ¿puedo estar con ustedes? - pregunto la pequeña Hanabi.

- Claro que si Hanabi-chan. - dijo Hinata con una gran sonrisa.

- Eso sí, ahorita no te pondré ni Kamen Rider ni mucho menos Super Sentai. - dijo Rina mientras el partido entraba al minuto 62.

- No te preocupes, tuve tiempo el jueves para verlos. - dijo Hanabi mientras entraba a la habitación y saltaba sobre la cama. Del salto que dio un peluche salió volando y este cayó sobre ella a lo cual lo abrazo.

- Abrazas fuerte a mi Buneary. -

- Es lindo. - dijo la chica con una sonrisa.

Pasaron las horas y el grupo de chicas de ojos aperlados pasaron riendo, jugando y muchas actividades que solo entre chicas realizan. Mientras tanto en una habitación, Shion estaba acostada en su cama, aún seguía desnuda, alrededor de su cama había varios pedazos de papel toalla desechable usados. Saliva corría por la comisura de sus labios mientras su pecho se expandía por cada exhalación que realizaba. Sus manos y pies temblaban, mientras la sabana se llenaba del sudor que ella producía.

- Naruto-kun… ámame… ámame… ámame… ¡NARUTO-KUN! - en ese último grito la chica cayo debilitada… su mano húmeda se separó de su cuerpo para caer fuera de la cama. Su respiración era agitada y con el paso de los minutos esta se iba normalizando. Con su otra mano se limpió la saliva para después comenzar a cerrar los ojos por el esfuerzo físico que realizo…

- Naruto-kun… será que solo en mi imaginación podremos ser uno… - dijo Shion para después caer dormida.

Mientras tanto en la residencia de los Hyugas un rubio entraba por la puerta de la casa acompañado de una de las chicas que atienden la casa.

- Espere aquí a Hanabi-sama por favor, Naruto-san. -

- Claro que sí. Muchas gracias. -

- Las gracias son para usted. - dijo la chica haciendo una reverencia mientras se marchaba.

- ¡Naruto-kun! - grito con una emoción la pequeña Hyuga.

- Hola Hanabi-chan. - dijo el rubio con una sonrisa de oreja a oreja.

- Seguiremos donde nos quedamos la vez pasada verdad. -

- Claro, pero me acuerdo que cierta niña me pidió que le enseñara como hacer mangas. - sonrió el rubio.

- ¡¿Me enseñaras?! - se emocionó la chica.

- Claro que sí. -

- ¡SIIIII! -

La chica fue con el rubio hasta el estudio. Afuera del mismo ambas chicas rubias mayores miraban como Hanabi y Naruto interactuaban como estudiante y maestro respectivamente. No parecía nada fuera de lo común, pero en el pecho de Hinata estaba la curiosidad de como su hermana pequeña llego a sentir algo por el rubio. Hanabi estaba sentada en la silla donde su padre pasa a trabajar en casa mientras Naruto estaba sentado de manera muy educada frente a ella leyendo un libro sobre la biografía de Picasso, todo era normal. En ocasiones Hanabi pedía supervisión del rubio que amablemente el chico realizaba, le mostraba técnicas de como sostener el lápiz y con cuanta fuerza debía poner en el mismo lápiz para que el dibujo quedara bien. Mientras el rubio le mostraba esto a la chica un recuerdo paso por su mente, de cómo le costaba casi al punto de querer dejar de dibujar, pero algo que le dijo el rubio la marco de por vida.

- "Puedes rendirte si deseas y abandonar las ganas de aprender como dibujar, pero si lo abandonas es posibles que abandones muchas cosas más en tu vida solo por no lograr hacerlas bien. Todo es de ensayo y error. Crezco, corrijo, perfecciono, y demuestro que puedo lograr algo. No importa cuántas veces uno cae tratándolo sino cuantas veces te levantas y lo logras." - y acompañada de una sonrisa sincera y un dibujo que hizo Naruto de Hanabi concentrada fue todo para marcar su vida.

- Vas muy bien Hanabi. Me sorprendes con lo rápido que has logrado dibujar. - dijo el rubio mostrando su sonrisa que sonrojo a Hanabi y afuera del estudio su novia casi se desmaya.

- ¡Hinata! - dijo Rina sujetando a su prima.

- Lo siento… es la sonrisa… - dijo Hinata apenada.

- Rayos… que amor… -

- Me alegra que progresas muy rápido. -

- Oye Naruto-kun, ¿crees que me puedas enseñar a hacer retratos luego? -

- ¿Aparte de los comics? -

- Si. Es que quiero hacerle un retrato a mi prima Rina. -

- ¿Y porque un retrato? -

- Porque a pesar de que las fotos puedan llegar a durar por más tiempo siento yo que es más hermoso un retrato de las tres juntas, ella, Hinata y yo… - dijo Hanabi con suma alegría e inocencia que al otro lado de la puerta Rina casi se desmaya.

- ¡Rina! -

- Lo siento… exceso de ternura… -

- Rayos… -

- Suena genial. Pero si deseas que salgan las tres porque no mejor me dejas yo mismo hacerles el retrato. -

- ¡Enserio! -

- Por supuesto que sí. -

- Gracias Naruto-kun. - dijo Hanabi saltando de la silla para abrazar a Naruto.

- Veo que tu novio de verdad es un amor, sin querer puede llegar a enamorar a las chicas. - dijo Rina a Hinata en voz baja.

- ¿Tú crees? -

- Claro que sí, no solo es talentoso en el área de los dibujos, sino que también es un chico sumamente amable. Creo que un chico así vale mucho la pena, he conocido a varios chicos que han tratado de enamorarme allá en Londres, pero dejan mucho que desear. No son para humildes, muchos creen que por ser menores de edad porque aún no llegan ni a los 18 años y ya toman, fuman, hacen drogas son los más geniales de la cuadra… pues no. Para mí solo son chicos que se destruyen y yo no quiero a un novio que sea una bomba de tiempo… quiero a un chico humilde, educado, que tenga metas en la vida, que sea fan del futbol, no importa si es fanático del equipo rival al que le voy pero que sea sano, que ame su familia y que ame la vida… un chico como Naruto quiero en mi corazón. -

- Rina… - las palabras de su prima la dejaron sorprendida. En todo el tiempo que llevaban juntas la prima nunca habia abierto de tal manera su corazón, para Hinata era increíble ver que su prima tenia también su corazoncito, oculto, pero lo tenía. Y que tal como ella, Rina desea un amor hermoso.

- Rina, aún existen chicos como Naruto-kun, solo debes esperar a enamorarte del correcto. Los chicos como él se están extinguiendo… pero, no significa que es imposible encontrarlos. -

- Lo se prima… no estoy diciendo esto para quitarte a Naruto ni nada. -

- Lo se Rina, solo deseas amor del sincero. Y créeme que lo encontraras, yo tarde 16 años de mi vida en confesarle mi amor a él, y él me correspondió… - una sonrisa acompaño el rostro de Hinata. Ambas chicas se vieron a la cara y Hinata asintió. Sabía que era el momento.

- Naruto-kun ¿tienes novia? - pregunto Hanabi frenando a las dos chicas de entrar al estudio.

- ¿Qué si tengo novia? Bueno, recientemente acabo de iniciar con una chica a tener una relación amorosa. -

- ¿La amas? -

- Bueno… ¿me creerás si te digo que llevo años sintiendo amor por ella pero que me daba miedo decirle mis sentimientos? -

- Eso me suena familiar. - dijo Hanabi con inocencia en su respuesta. A pesar de la conversación que se estaba llevando a cabo Hanabi no mostro rasgos de que le molestaba el hecho de que Naruto tenía novia.

- Sabes algo Naruto-kun. Yo llegue a sentir que me gustabas. - dijo Hanabi sorprendiendo a Naruto y a las chicas detrás de la puerta.

- Sabia que lo que sentía en mi corazón por ti nunca lo había sentido por nadie más. Pero, sabía que era algo imposible que llegáramos hacer novios, tanto por la edad, y otros motivos, sé que quizás lo que llegue a sentir por ti era un amor platónico, admiración y todos esos sentimientos. Es verdad que esto es como una declaración de mi parte, pero quería decírtela. - dijo Hanabi con una gran sonrisa y claro sonrojo en su rostro.

- Hanabi… - tanto Naruto como las chicas fuera del estudio estaban sorprendidos por las palabras de la pequeña.

- Solo espero que de verdad tu novia sea Hinata porque si no se le romperá el corazón. - dijo Hanabi haciendo un puchero a lo que Naruto se rio.

- Hanabi, tu eres mi cuñada sabes. - esas palabras le dieron mucha alegría a Hanabi tanto que su rostro se ilumino más.

- ¡Enserio! ¡Mi cuñado es Naruto-kun! ¡Hinata! ¿Cuándo me ibas a contar? - grito con fuerza Hanabi asustando a las dos chicas detrás de la puerta.

- La enana demostró que expresa más fácil las cosas… - dijo Rina sorprendida.

- Eso lo acabo de conocer de mi hermana. - dijo Hinata abriendo la puerta. Ambas chicas entraron al estudio siendo regañadas por Hanabi de cuando le iban a contar. Entre risas, dulces y bebidas con gaseosa los cuatro jóvenes pasaron el día. Y no pudo faltar la pequeña Hanabi acompañada de Rina a molestar a Hinata…

- ¡Beso! ¡Beso! - a lo que la pareja de novios cumplió, Hinata con un sonrojo que casi se desmaya y el Naruto con una sonrisa que nadie se la podrá borrar, ni mucho menos Sasuke y sus momentos "emos".

- ¿Qué puedo hacer…? - se preguntó a si misma Shion. Acaba de salir de la ducha, solo una toalla cubría su desnudez. Se estaba secando el cabello con otra toalla mientras en su mente pasaron las imágenes de Naruto y Hinata besándose después de cada uno declararse al otro. Eso la lastimo un poco más, pero no saco más lagrimas por ese hecho.

- Aun no cumplen mucho tiempo juntos como novios. Puedo separarlos, puedo hacer que la idea que tiene Naruto-kun sobre Hinata cambie para mal, y cuando Naruto-kun se sienta destruido, yo estaré ahí para consolarlo y después seré su novia. - dijo Shion para después quitarse la toalla y salir al balcón de su habitación siendo bañada por la oscuridad de la calle y la luz de la luna.

- Naruto-kun, serás mío, aunque sea lo último que haga. - dijo la chica para después escupir a la calle.

- ¡Muy bien! Ya puse el temporizador. Todos digan ¡Queso! -

- ¡Queso! - en ese momento una cámara disparo su flash a cuatro chicos en un estudio. Hanabi, Rina, Naruto y Hinata juntos en la fotografía que con alegría se han tomado, alegría que esperan perdure por mucho, mucho tiempo. Y que los momentos que vienen sean solo alegría.

Continuara:

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Décimo Tercer capítulo de Hinata Danger. ¿Qué les parece este capítulo? Creo que no es necesario saber que hizo Shion verdad… Por otra parte, creo que me pareció adorable la manera que Hanabi dijo lo que sentía. Si tienen alguna sugerencia o alguna idea que creen que sería interesante háganmelo saber. Lo apreciare mucho. Gracias por continuar leyéndome.

Lion Omega X, nos leemos luego.