Capítulo 13
Ya faltaba poco para que el avión aterrizara en Tokio, en el trayecto, Mark no paraba de hablar con su madre sobre todo lo sucedido con su vida, desde la gran amistad que tenía con la primogénita de Taichi hasta lo bien que se llevaba con Saori y su familia.
Sora solo sonreía y en su interior pensaba que lo primero cuando viera a Saori sería darle las gracias por haber cuidado tan bien a su hijo.
Todavía no se lo creía, ella volvía a casa cuando había decidido que jamás regresaría. Había hecho una nueva vida en Australia, incluso había encontrado una amiga en su asistenta. Al despedirse de ella, había llorado de la emoción. Su gratitud por haberse hecho cargo de su hija y dándole consejos no había forma de expresarlo con palabras. Ella había sido como una segunda madre que se había portado comprensivamente al entender que su hogar no estaba allí sino junto a su marido, aquel al que amaba.
Pero eso no había sido todo. Un día antes de partir, había recibido la llamada de Gordon donde le pedía desesperadamente que se quedara. Había despedido a su socio Murai donde le había contado absurdas mentiras sobre ella que el empresario no había creído.
Sin embargo, ella le había dejado muy claro que aunque fuera el trabajo de su vida, lo que había soñado, amaba más a su familia.
Sonrió involuntariamente al recordar su resignación, aún así le había prometido hacer realidad ese sueño en Japón, que contaría con todo su apoyo para lograrlo.
-"será mejor que no se lo diga a Matt pero... creo que Joe en vez de separarnos y hacer que nos odiáramos hizo justamente lo contrario..." –atrayendo a su hijo que de tanto hablar se iba quedando dormido- "mi pequeño." –acariciando su cabellera rubia idéntica a la de su padre. Su rostro angelical no había cambiado desde la última vez que lo había visto hace siete años.
-
Kira miraba continuamente la ventana con expresión triste. Cierto que se dirigía a un nuevo destino, al país natal de sus padres y hermano. Pero ella, se sentía como una completa extraña. Aunque no tuviera amigos, excepto Chiaki, se sentía más segura en las calles australianas. Ahora debía comenzar una nueva vida en un país desconocido, con costumbres desconocidas y con gente desconocida, entre ellos a su familia y los amigos de sus padres. No quería admitirlo pero le daba pánico estar frente a ellos y presentarse como la hija oculta. Sabía que los estaban esperando en el aeropuerto y eso la ponía más nerviosa.
-¿preocupada? –le preguntó Matt intuyendo su estado.
-¿eh? –mirándole donde él le sonreía- no... –acomodándose en su asiento- es solo que echaré de menos Australia. nada más.
-ya sabes que de vez en cuando haremos alguna visita. le estoy muy agradecido a Chiaki-sama por haber cuidado muy bien de ti. Ha hecho un excelente trabajo.
-¿suenas como si eso te asombrara?
-y tanto. –empezó divertido- eres mi hija, la copia a carbón. Cuidar de alguien tan rebelde es algo imposible para un ser humano. –riéndose brevemente- solo alguien con la tenacidad de tu madre es capaz.
Pero ella no se rió como él, volvió a posar su mirada por la ventana donde empezaba a verse los edificios de la ciudad. Dentro de poco se enfrentaría a un montón de personas con miles de preguntas y cuchicheos hacia su persona.
-estate tranquila. –dijo Matt de repente haciendo que Kira se volteara a verlo sorprendida- son muy buena gente. Tu tía Hikari y Taichi tienen muchas ganas de conocerte, por no hablar de mi hermano y sus hijos. De hecho cuando les llamé, me pidieron para hablar contigo, pero sabía que no estarías preparada.
-pero papá¿cómo sabías que estaba inquieta por eso?
-eres mi hija, la copia a carbón. –mirándola con ternura- que por cierto, espero que seas igual a mí en cuidar a tu hermanito. –guiñándole el ojo. El asombro de Kira creció considerablemente mirándole con incredulidad- parece que a tu madre y a mí se nos ha vuelto a olvidar y está otra vez embarazada. –rascándose la nuca.
-¡Matt! –le reprendió Sora roja girándose para atrás haciendo que su hijo se despertara- habíamos acordado en que eso lo comunicaríamos con todos presentes.
-¿el qué¿Qué pasa? –preguntaba Mark soñoliento.
-mejor que ni lo sepas. –dijo Kira algo incómoda por hablar de temas como esos sobre sus padres. Ya le llegaba cuando su madre le había contado todo el lío formado. Le extrañaba que no quedara traumatizada.
-pues ahora quiero saberlo. –completamente desperezado y mirando enfadado a su hermana- dímelo¿qué pasa? –miró a su padre que reía y a su madre suspirando negativamente- pero¿por qué soy el único que no lo sabe? No es justo.
-señores por favor, -acercándose una azafata- abróchense los cinturones, dentro de poco aterrizaremos.
La risa de Matt se esfumó de repente al ver a aquella mujer. Estaba estático. Era igual a aquella mujer que hace siete años había visto, aquella que le había dicho que no perdiera la esperanza.
-¿papá? –le llamó Kira confusa.
Matt no le hizo caso, se levantó de su asiento para ver como aquella mujer le decía lo mismo a su mujer y a su hijo.
-oiga señorita¿usted es...? –empezó para asegurarse.
-veo que no se rindió. –le cortó con una sonrisa amable- las personas luchadoras como usted consiguen la felicidad deseada.
-gracias. –con una sonrisa como ella.
La mujer asintió para atender al resto de pasajeros y darles el comunicado. Aunque Matt veía que ella no era una azafata común. ¿Su ángel guardián¿El ángel de la esperanza? Quizás algún día lo sabría.
-oye Sora, –mirando a la azafata para luego mirarla a ella dulcemente- ¿te gustaría casarte conmigo otra vez?
La azafata tras haber atendido a otros pasajeros miró hacia atrás con ternura, satisfecha de su trabajo, aunque sabía que no todo había terminado. Todavía faltaba algo muy importante y por eso debería seguir velando por él, por Sora, por sus hijos y por la felicidad de aquella familia, antes de que quedase destruida y esta vez para siempre.
o.o.o.o.o
-tardan mucho. –decía una Miyako zapateando el pié.
-tranquila cariño. –le dijo su marido cargando un recién nacido, ya que debido a los nervios de su esposa el pequeño se dedicaba a llorar.
-Miyako, tiene razón. Yo ya quiero ver a esa sobrina mía. –dijo Tk como si fuera un niño en la noche antes de navidad.
-según Yama, era idéntica a él, aunque lo dudo. Si es hija de Sora, tiene que tener algo de ella como Mark. –opinó Taichi.
-si así fuera, entonces no tendría problemas en llevarse bien con tu hijo¿no hermano? –señaló Kari a un pequeño de seis años que era clavadito a Taichi.
Mientras los amigos conversaban imaginándose a la hija de Matt y Sora, los señores Takenouchi quiénes estaban con los señores Ishida tenían otro tema de conversación que no era la pequeña Kira.
-me alegro por Yamato. La verdad no tenía mucha esperanza en que encontrase a Sora y hacerla regresar. –dijo la madre.
-cuando Sora está con una idea es muy difícil hacerla cambiar. –dijo el Sr. Takenouchi.
-Matt también es así. Y para que admita sus errores tiene que estar desesperado.
-en eso se parece bastante a su padre. –opinó Natsuko mirando a su marido.
-papá, mamá. Es tío Matt, tío Matt, tío Matt, tío Yama. –decía un niño todo alegre de aspecto idéntico a Kari.
Otro niño que estaba a su lado, al escuchar lo que había dicho ensanchó su sonrisa todo lo que pudo, hasta el grado que le dolían las mejillas y fue corriendo hacia el rubio chocando con todo aquel que se cruzaba delante.
-¡tíito querido! –echándose a sus brazos- ¿me trajiste algo de tus viajes¿Sí¿Sí¿Sí? –le preguntaba el pequeño con ojitos soñadores que le recordaba mucho a Takeru, y como no recordarle si era la imagen de su padre reencarnada en aquel diminuto cuerpo.
-¿no vas a saludar primero a tu tía Sora? –le preguntó señalándola con la mirada donde estaba ella cabizbaja de la pena, a su lado Mark todo sonriente con su mano cogida como si el niño fuera el que le diera valor.
El resto de amigos y familia se fueron acercando, los niños todo emocionados en conocer a Sora y a su nueva amiguita.
-¡que guapa! –exclamó el niño- oye tío, pues sí que tienes buen ojo para las mujeres.
-¡Takeshi! (NA: pongo los mismos nombres que en digimon:tnw, es que me da pereza inventarlos) –le reprendió Hikari- se nota que aprende demasiado de su padre¿no Tk? –mirándole de reojo.
-ejem... –tosiendo nervioso.
-¡oh Sora! –corriendo Yolei a abrazarla con fuerza hasta casi asfixiarla pero que Sora solo sonreía porque nada de ella había cambiado- que bien que hayas vuelto. Te he echado de menos. –escapando alguna que otra lágrima.
-yo también Yolei, pero no llores que me contagias. –decía ella en el mismo estado.
-ya sabes que Yolei ha sido muy emotiva. –dijo Ken acercándose- bienvenida a casa. –con una sonrisa.
Y así todos y cada uno de ellos se fueron acercando a la pelirroja, saludándola, recibiéndola cordialmente, mientras que Kira se quedaba atrás de su padre. Eran más personas de las que se había imaginado. Y todas ellas eran gente muy abierta que se conocían desde hacían años, lo mismo que aquellos niños. Desde luego no iba a encajar en aquel grupo.
-pero a ver Yamato¿qué no nos habías dicho que tenías una hija? Que quiero verla. –decía Tk impaciente mirando para todos lados sin ver a la criatura.
Yamato se hizo a un lado donde Kira quedaba a la vista de todos dejándolos con la boca abierta al verla. La pequeña sintió todas esas miradas como divisando más allá, dentro de su alma. Se sentía bastante intimidada, aunque quería aparentar lo contrario. Ser alguien fuerte como siempre había sido. Pero algo entonces la asustó.
-¡¡MATT SE HA CONVERTIDO EN UNA NIÑA!! –dijeron todos al unísono.
Sora y Mark no pudieron evitar reírse, mientras que Matt no sabía si ofenderse por aquel grito que hasta sus propios padres habían lanzado o golpearles por idiotas.
Los niños, sin embargo, se acercaron a Kira más contentos y emocionados.
-¿así que tú eres mi prima? –empezó una niña de la edad de Mark rubia y de ojos azules- encantada, mi nombre es Kibou. (NA: no os quejéis que aquí está viva, jajaja)
-¿cómo te llamas¿Cuántos años tienes? –preguntó una niña bastante alta que se parecía bastante a Yolei excepto en el pelo que era como el de su padre.
-ah Kira.
-entonces¿tú eres la hermana de Mark? –empezó otra niña morena- yo soy Arima y la mejor amiga de tu hermano. Espero que tú también lo seas.
Y como había pasado con Sora, todos y cada uno se fueron presentando, aunque parecía que primero estaban los niños que no dejaban a sus padres meterse en lo que habían llamado "conversación infantil personal" Fue cuando Kira se dio cuenta que en pocos minutos tenía amigos de verdad.
o.o.o.o.o
o.o.o.o.o
Un año había pasado de aquello, un año de felicidad donde Yamato y Sora habían aprovechado todo cuanto podían en recuperar todo el tiempo perdido. En ese lapso de tiempo, había nacido su tercer hijo. Un pequeño varón de aspecto parecido a Sora donde la inocencia y la dulzura se reflejaban en su mirada. Era tan adorable que Mark y Kira no se cansaban de mirarlo y atenderlo más que sus propios padres.
Todo era felicidad, alegrías, sonrisas... pero todo lo bueno siempre llega a su fin y eso era algo que cierta persona estaba dispuesto a ponérselo.
-tu plan de separarlos y que se odiaran se ha vuelto en tu contra.
-¡cállate! –espetó Joe en las sombras- si supiera que Yamato se había acostado antes que ella –soltando una mueca de fastidio- aún así parecía ir bien, pero, esos malditos incompetentes tuvieron que equivocarse. Tenía que haber dejado los resultados yo mismo.
-ellos no tienen la culpa. Tú les dijiste a unos y luego a otros, otra, que no me extraña. –dijo aquella voz femenina de forma tranquila mirando de vez en cuando lo que hacía un pequeño- con tu plan has logrado que Taichi se volviera también contra ti y arde en deseos de matarte, más que el propio Yama-kun. Por tu bien, te aconsejo que te vayas del país, antes de que sepan que has estado en mi casa todo este tiempo.
-bien que te gustan esas noches que pasamos juntos, Mimi. –cogiendo a la mujer por la cintura sonriendo burlonamente.
-eres tú el que quiere, no yo. –sintiéndose incómoda por ese agarre.
-pero te gusta llamarme Matt cuando lo hacemos. Deja de hacerte la inocente y reconoce que a ti también te había dado rabia que Yamato escogiera a Sora y no a ti.
-sí, pero, –deprimida al recordarlo- Sora es también mi mejor amiga.
-si así lo fuera, tendría en cuenta tus sentimientos y te habría dejado a Yamato.
-de todas formas ahora ya no se puede hacer nada. –soltándose de su agarre, apoyándose en el marco de la puerta para ver mejor lo que hacía su hijo- Matt y Sora son felices, viven con sus hijos y no hay nada que se pueda hacer para romperla. Y yo también estoy feliz con mi hijo... y sola... –encarándole- si se enteran que tú estás aquí, podrían culparme a mí cuando lo único que te ofrecí es hospitalidad y apoyo por culpa de mi buen corazón.
-¿y te gusta vivir sola con el pequeño Michael¿Sin su padre? –acercándose nuevamente a ella cogiéndola por la cintura.
-ya sabes lo que pasó. –virando la cabeza dolida- y no quiero hablar de ello.
-yo solo te quiero ofrecer un padre para tu hijo.
Mimi le miró sorprendida sin comprender a lo que se refería.
-si se ve mejor, ese niño es bastante parecido a Matt. Puedes llevarle a Sora y a Matt las pruebas de ADN que yo mismo cambiaré por las de Mark, pides los derechos de ese Ishida para que se haga cargo de tu hijo.
-aunque me creyesen, lo único que conseguiría es que Matt reconozca a Michael como hijo suyo.
-usa esa cabecita superficial que tienes. Sora no lo va a soportar y no querrá ver a Matt ni en pintura. Yamato andará tan decaído que tú podrías volver a aprovecharte como hace siete años, pero esta vez no uses el cuerpo sino el cerebro. Consuélalo y ofrécele tu apoyo y hospitalidad. De esta manera, antes de que acabe la semana lo tendrás durmiendo a tu lado en tu mismo lecho.
-pero...
-¿de verdad quieres vivir como una mujer soltera? Que deshonor. Todas tus amigas con su pareja y tú, una mujer bella y famosa de la televisión, sola. Piénsalo, tienes la oportunidad de tener a Yamato y disfrutar de su cuerpo sin necesidad de vivir en una fantasía.
-esta bien. –aceptando, aunque realmente no le gustaba.
CONTINUARÁ...
--------------------------------------------------
Notas de la autora:
Mis más humildes disculpas por la tardanza de este capítulo y eso que lo tenía hecho y corregido desde hace tiempo. Así que lo publico así y ya está, es que tenía la idea de reescribirlo porque había cosas que no me gustaban.
Lío más las cosas, lo sé, pero en esta ocasión es porque aunque los personajes sean felices y eso, algo habrá que hacer con Joe (aunque por ahí me dieron ciertas ideas macabras ¬¬) que es el eje de todo lo sucedido. No puedo poner que aparece, que lo perdonan, que lo matan o lo que sea y fin de la historia. Así que paciencia. También, comento que esta vez tardaré menos en subir el capítulo, pero antes de eso, actualizaré Yuuki Vs. Okami donde se desvelará el verdadero culpable de todo… creo. Jajaja.
Agradecimientos especiales a: Ayumi –Night Beauty-, Antotis, sakura-hop, SkuAg, Vero.Sasuke.Uchiha.,Isfryd Beloved, Naoko Tsukino, ilovekurama218, Esme-Chan TS-DN, Alexeigirl, Chikage-SP, selene, MIYAKOROCKER23, sakura uchiha-06, LohanLove, soraDark666, Priss Yoshisuky, CieloCriss, MiZu-kohai, Freederth, AnGiEwAtSoN, Jenlic, stephanie chacon y Liv Sluijter.
'Atori'
