EL AMOR NO DUELE…MATA

Capitulo 13: Esta Noche…

Bella intentaba mantener la calma, pero su corazón latina vertiginosamente, todos los recuerdos se agolpaban en su cabeza dolorosamente hasta el punto de hacerla doler; la castaña se miro fijamente ante el espejo que se encontraba frente a ella y abrió el grifo y se mojo el rostro en un intento desesperado para concentrarse, todo lo que tenia ahora era esta noche, su vida se basaba en esta noche, y ya no había marcha atrás.

-Ya casi van a despertar ¿Segura que quieres esto? Aun hay tiempo- Le recordó Jacob, con una extraña expresión en su rostro.

-Estoy segura, así es como debe acabar todo- Aseguro la castaña mirándose nuevamente al espejo, pero por más que miraba no se encontraba.

-Bella te traje un poco de agua… para calmar los ánimos- Dijo Mike entrado al baño.

-Gracias Mike… siempre tan dulce- Le dijo Bella tomando de un solo trago el vaso de agua.

-Bueno creo que todos ya estamos preparados para iniciar el show… ¿Segura de esto?- Le pregunto Mike mirando de reojo a Jacob.

-¿Ustedes están seguros?- Le pregunto Bella ante tantas preguntas.

-Claro que si, juramos ayudarte hasta el final… no importara cual fuera… ahí estaríamos… aquí estamos… para cumplir lo pactado- Le aseguro Mike con una solemne determinación.

-¿Y tu Jake?- Le pregunto Bella a su mejor amigo de la infancia.

-Sabes que estoy contigo hasta el final- Le recordó el policía bajando la mirada.

-Esta bien, voy a preparar las herramientas- Les dijo la castaña saliendo del baño y dejando a los hombres allí.

-¿Por qué la ayudamos a esto?- Pregunto sorpresivamente Jacob con la mirada perdida.

-Es obvio… los dos la amamos… y es tan grande nuestro amor que moriría y mataría por ella… ¿O te queda alguna duda?- Le respondió Mike intentando controlar sus emociones, ya no era momento de encrucijadas, era hora de la verdad.

-No… ya no hay dudas… no puede haber dudas, si queremos que esto salga bien, no podemos dudar- Le aseguro Jacob respirando hondo, para salir y enfrentar por ultima vez a su destino –Bueno que comience el show- Anuncio saliendo del baño seguido por Mike.

Mientras que Alice regresaba a su casa casi al borde de un colapso, aun no había noticia de su familia y eso la estaba enloqueciendo; la sensación de la tragedia no la dejaba respirar. Cuando Jasper estaciono el auto frente a la casa, vieron como un hombre estaba golpeando.

-Buenas noches- Saludo Alice bajando del auto.

-Buenas noches ¿Usted vive aquí?- Pregunto el hombre acercándose a la joven.

-Si, ¿A quien busca?- le pregunto Alice mientras Jasper protectoramente la abrazaba por la espalda.

-A Edward Cullen- Le dijo el hombre.

-¿Quién es usted?- Le pregunto Alice preocupada llevándose inconscientemente la mano al corazón.

-Soy el detective DiMaggio, de la policía de New York- Se presento el detective mostrando su placa.

-¿Para que busca a mi hermano?- Le pregunto Alice aparentemente tranquila pero en el interior aterrorizada.

-Creo que el señor Cullen es pieza clave en una investigación federal- Le explico el hombre detallando a la joven.

-El no se encuentra- Dijo cortantemente la jovencita.

-¿Y donde lo puedo encontrar?- Pregunto el detective.

-No lo se, salió con mi madre- Le dijo Alice sin saber por que estaba mintiendo, pero ahora sabia que no podía decir nada a la policía, era un fuerte presentimiento -¿De que se trata la investigación?- le pregunto repentinamente.

-No puedo decir mucho, pero es sobre unos asesinatos… los mal llamados "Decapitados Capitales"; así que cuando su hermano aparezca, dígale que me llame, no importa la hora- Le pidió el detective entregándole una tarjeta.

-Claro, que pase buena noche- Le dijo Alice guardando la tarjeta en el bolcillo, mientras apretaba la mano de su novio.

-Igualmente- le dijo el detective subiéndose a su auto y alejándose de allí.

-¿Por qué no le dijiste que tu familia no aparece desde ayer?- Le pregunto Jasper sorprendido.

-No se… fue un presentimiento… no se como explicarlo- Le aseguro Alice girándose para ver a su novio.

-¿Alice que pasa?- Le pregunto Jasper.

-No se, pero dentro de poco llegara Emmett, y tomaremos una decisión, pero ahora necesito que me ayudes a buscar algo que me diga donde están… por favor- Le pidió la jovencita confundida.

-Tal vez te estas equivocando… y no se si quiero ser parte de esto- Le dijo Jasper muy serio.

-No me dejes ahora, realmente te necesito a mi lado… solo necesito tener las cosas más claras… por favor confía en mi- Le pidió Alice tomando el rostro del joven entre sus manos para que la viera.

-Pero no sabes lo que estas haciendo- le recordó el joven cariñosamente.

-Tienes razón, pero estoy segura de que no me estoy equivocando- Le dijo firmemente la jovencita ocultando su rostro en el pecho de Jasper, a lo lejos podían escuchar un auto estacionarse.

-¿Alice que ha pasado?- Le pregunto Emmett bajando de su camioneta hasta llegar a su hermana, pero Alice se quedo en silencio.

–Algo ha pasado… creo que ahora todo estará bien- Susurro casi incoherentemente la pequeña.

-Alice siempre me asustas cuando te pones así- le aseguro Emmett mirando de reojo a su hermana. Hasta que un auto les ilumino el rostro, impidiéndoles la vista, en el momento en que el auto se estaciono alguien bajo corriendo, los jóvenes se asustaron al principio, pero era Esme que corría abrazar a sus hijos.

-Mis niños, perdónenme por todo, no saben cuando los amo, siempre han sido lo más importante en mi vida, y siempre los he amado igual… tienen que perdonarme- Les imploró la pelirroja abrazando a sus dos hijos y llenándolos de besos mientras Edward y Carlisle también bajaban del auto.

-Mamá tranquila… lo sabemos- Le aseguro Emmett algo extrañado jamás había visto a sus padres y su hermano mayor juntos desde el divorcio.

-¿Mamá estas bien?- Le pregunto Alice aferrándose a su madre.

-Claro mi amor, ahora todo esta bien, prometo que todo va a cambiar, seré mejor- Les aseguro Esme sin soltar a sus dos pequeños niños.

-Mamá esta Jasper ¿Qué va a pensar?- Le pregunto Emmett algo apenado.

-Que su mamá ama a sus hijos por igual y que son lo más importante de su vida- les aseguro Esme feliz, como hace mucho tiempo no lo había estado, se sentía liberada, por primera vez en muchos años se sentía libre. Después de un par de minutos por fin Esme los soltó y Alice se giro para ver a su padre.

-¿Dónde estuviste todo este tiempo? ¿Por qué no llegaste casa?- Le pregunto Alice a su padre mientras corría abrazarlo.

-Lo lamento… pasaron cosas… pero ahora todo va estar bien- Le aseguro Carlisle muy serio abrazando a su niña con mucho dolor –Emmett ¿No le darás un abrazo a tu viejo padre?- Le pregunto el medico a su hijo mientras el joven se acercaba y les daba un fuerte abrazo a los dos.

-Emmett cuidado aun estoy aquí- Le recordó Alice intentando soltarse.

-Lo siento es que eres tan pequeña- le dijo Emmett con una sonrisa –¿Y tu también quieres abrazo?- le pregunto a Edward mientras lo abrazaba y lo levantaba del suelo. La pequeña Alice también abrazo a Edward, y por primera vez en seis años se sentían una verdadera familia.

-¿Que tal si entramos y pedimos una pizza?- Propuso Esme muy agradecida mirando a Carlisle.

-Es una gran idea, ¿Jasper te gustaría acompañarnos?- Le pregunto Carlisle manteniendo su expresión seria.

-No se, esto parece familiar- Le contesto Jasper apenado.

-Pero si eres parte de la familia, anda- Le alentó el medico mientras el joven asentía con una sonría y entraba a la casa, seguido de Esme, Alice y Emmett, dejando solos a Carlisle y Edward.

-Papá- Le llamo Edward haciendo que Carlisle se emocionara mucho ya había olvidado como sonaba esa palabra en la voz de su hijo.

-¿Qué pasa hijo?- Le pregunto Carlisle con una triste sonrisa.

-Estuve pensando, que tal vez, podría pedir un traslado y trabajar junto a ti en el hospital NewYork-Presbyterian ¿Qué te parece? – Le pregunto Edward temeroso.

-Me encantaría hijo- Le aseguro Carlisle abrazando a su hijo como hacia muchos años no lo había hecho, el medico rompió el contacto al sentir su celular- Entra ya te alcanzo- le dijo mientras el joven entraba a la casa –Hola Marco ¿Encontraste algo?- le pregunto el rubio esperanzado.

-Nada Carlisle, cuando llegaron mis agentes la bodega estaba limpia, y había sido alquilada por una sociedad anónima, así que nada se sabe, con respecto al apartamento de la joven, fue traspasado a otra persona- Le comento el fiscal.

-¿A quien?- Pregunto el medico curioso.

-A ti Carlisle, ella te dejo todas sus cosas…- le respondió Marco con cierto dolor, queriendo olvidar lo que habían vivido horas antes –Creo que lo mejor es dejar de investigar… además jamás supimos el nombre de sus cómplices, no hay nada que se pueda hacer, lo tenían planeado todo, aunque sea muy triste, tal vez es mejor no seguir indagando- Le sugirió el hombre.

-Tienes razón, es mejor dejar todo así- le aseguro Carlisle que aunque sabia la identidad de los cómplices de Bella, había preferido callar, todo era lo suficientemente doloroso, además al final ella obtuvo la redención que había buscado, pero no entendía por que el corazón le dolía tanto –Estamos hablando amigo- concluyo el medico.

-Claro amigo; cuando quieras- Le contesto el fiscal terminando la llamada.

Carlisle entro a la casa con cierta melancolía, pero no permitiría que el sufrimiento de Bella fuera en vano, su sacrificio serviría para tener una nueva vida, aunque había jurado no estar triste ni llorar, al paso del tiempo era más difícil, pero lo había jurado y cumpliría, se lo debía a su gran amor. Entro a la casa para encontrar la cálida sonrisa de su ex esposa, mientras se sentaba a su lado y ella le daba unos golpecitos en la pierna.

-¿Esta bien?- Le pregunto Esme preocupada.

-No lo se- Le aseguro el medico apretando la mano de la pelirroja.

Ni Alice ni Emmett se atrevieron a indagar más sobre el paradero de sus padre o que era lo que había sucedido, jamás se habían sentido tan en familia que los dos jóvenes prefirieron callar, no importaba que hubiera pasado solo importaba que otra vez eran felices, que otra vez estaban juntos. Después de haber comido llego el momento de la despedida el primero había sido Jasper, Carlisle se levanto con el mismo objetivo.

-¿Por qué no te quedas esta también es tu casa?- Le sugirió la pelirroja.

-Creo que te tomare la palabra, estoy muy cansado, gracias- Le dijo Carlisle.

-No te preocupes- Le dijo Esme recogiendo toda la loza que había sobre la mesa.

El medico subió al segundo piso y entro a la habitación de su ex esposa y se sentó un momento en la cama, fue cuando Alice entro a la habitación.

-¿Papá puedo preguntarte algo?- le pregunto Alice inocentemente.

-Claro mi bailarina- Le dijo Carlisle, con una triste sonrisa.

-¿Mamá y tu van a volver?- Le pregunto la joven con verdadera curiosidad.

-No cariño, tu mamá y yo ya no funcionamos como pareja, pero eso no quiere decir que no podamos ser amigos, tenemos tres hijos, y tu madre ha sido la mujer que más he amado, me dio unos maravillosos veinte años, pero no podemos borrar el pasado, pero podemos hacer un mejor futuro… para todos- le contesto Carlisle mirando fijamente a su hija.

-No te ofendas, pero creo que es lo mejor, además me agrada mucho Bella, no quisiera que le hicieras daño- le dijo ingenuamente Alice.

-Amor, hay algo que tengo que decirte sobre Bella- le dijo Carlisle muy serio, mientras sus ojos se humedecían.

-¿Qué paso papá?- le pregunto Alice alarmada.

-Bella murió- Le susurro Carlisle aun digiriendo esa devastadora verdad.

-¿Pero cuando? ¿Cómo?- Le pregunto Alice atacándose a llorar.

-Ayer un accidente automovilístico- Le dijo Carlisle abrazando a su hija, mordiéndose la lengua para no decir la verdad.

-No puede ser… pero era tan joven- Le dijo Alice aferrándose más a su padre -¿Cuándo es la ceremonia?-Le pregunto la joven destrozada.

-No va haber ceremonia fue cremada esta tarde, su único familiar decidió lanzar sus cenizas sobre Forks, un pequeño pueblo donde había crecido, allí estará junto a su padre y su madre- le explico el medico cerrando los ojos para no llorar.

-¿Por qué no me aviste?- Le pregunto Alice aun sorprendida.

-Lo intente, pero solo puede comunicarme con tu madre; y ella y Edward me acompañaron… y creo que eso sirvió para hacer las pases con ellos- Le aseguro Carlisle intentando secar las lagrimas de su hija.

-No puedo creer que Bella haya muerto… es que no puede ser- le repitió Alice sin dejar de llorar.

-Yo tampoco lo hubiera creído, si no, hubiera visto su cuerpo… Creo que aun estoy en shock, no puedo asimilarlo aun, que jamás volveré a ver su sonrisa… Pero perderla me ha enseñado que debo valorar cada instante con las personas que amo… la vida es demasiado efímera y puede cambiar cuando menos lo esperas, el hecho más insignificante puede ser determinante en la vida de alguien más, por eso hay que vivir limpiamente… Esta vida es un efecto mariposa, nunca sabes a quien va afectar tus actos, así que en nombre de Bella tienes que vivir Alice, pero vivir bien, sin secretos siempre con las cartas sobre la mesa… ¿Me lo prometes?- Le pregunto Carlisle sintiendo la voz ronca intentando que el nudo que se había formado en su garganta no delatara todo el dolor que estaba experimentando.

-Claro que si papá… ¿Pero tu estas bien?- Le pregunto Alice secándose las lagrimas con la manga de su blusa.

-Por ahora no… pero lo estaré, lo prometo- Afirmo el medico con determinación –Ve a dormir amor, ya es muy tarde y mañana será un nuevo día- Le dijo, la joven solo asintió y le dio un beso en la mejilla a su padre saliendo de la habitación. Carlisle se quedo unos cuantos segundos más antes de levantarse y buscar cobijas en la cómoda de su esposa, sabia que ella las guardaba ahí fue cuando sintió la presencia de ella en la habitación.

-Me hubieras dicho y las hubiera buscado por ti- Le dijo Esme.

-No te preocupes, no es nada- Le aseguro el medico mirándola detenidamente.

-Mañana mismo voy a buscar ayuda…Solo que aun no se como decírselo a los niños ¿me ayudaras?- Le pregunto la pelirroja.

-Claro que si, aunque no seamos pareja, seguimos siendo un equipo… Además creo que también les deberías hablar de Marco, traerlo a la casa, hacerlo parte de la familia, no solo de tu vida… se ha ganado esa oportunidad ¿No crees?- le cuestiono el medico.

-Si… también había estado pensando en eso –le susurro la pelirroja rompiendo en llanto-Lamento muchísimo todo lo que ha pasado… todo fue culpa mía, pero de verdad solo intentaba protegerte… tenia tanto miedo a perderte que al final… te termine perdiendo –Le aseguro ocultando su rostro en sus manos.

-No es solo tu culpa, yo estaba demasiado ocupado para ver que estabas enferma… Yo debía haberlo notado, yo era el medico, pero permití que me alejaras y no pregunte- Argumento Carlisle cerrando los ojos.

-¿Se ha sabido algo?- Le pregunto temerosa Esme.

-Nada, supongo que la enterraran con su padre, no se- Creyó el medico -¿Sabes? Me dejo todo sus bienes… no se si seré capaz de volver a su apartamento y saber que murió por mi culpa- Le confeso el rubio dejando escapar algunas lagrimas que limpio inmediatamente.

-Si necesitas una amiga, aquí estaré… cuentas conmigo- Le recordó Esme lamentando el dolor del rubio.

-Lo se, pero lo que necesito ahora es dormir… realmente lo necesito- Le aseguro el medico.

-Que pases buena noche- le deseo Esme, pero el hombre solo asintió y cerró la puerta a sus espaldas, estaba tan cansado que sabia que por lo menos esa noche dormiría. Entró a la habitación y se recostó en la cama miro al techo, pero sin realmente mirar nada en particular, y pensó en los ojos de Bella, quería dormirse con ese recuerdo, con esa sensación, hasta que el cansancio lo venció y quedo completamente dormido.

Hacia las once de la mañana Carlisle se encontraba sentado en aquella sala blanca en la que había estado ayer, esperando a la misma persona que sin saberlo había cambiado su vida para siempre.

-Dr. Cullen Que sorpresa tenerlo aquí- le saludo Mike entrado a la sala vestido completamente de negro y con los ojos rojos.

-¿Mike como estas?- Le pregunto Carlisle levantándose.

-No muy bien vengo de un entierro muy triste, solo estábamos dos personas… Pero es que ella lo quiso así- Le aseguro Mike como si fuera una disculpa.

-¿Dónde se encuentra?- Le pregunto Carlisle bajando la mirada.

-En el cementerio central… junto a su padre-Le contesto Mike sentándose al lado donde minutos antes había estado sentado el rubio, y este a su vez lo imito.

-Supe que el detective DiMaggio está buscando a su hijo- le comento Mike mirando hacia la nada.

-Si, Alice lo comento esta mañana, Edward esta tarde va ir hablar con él- Le comento Carlisle levantándose- Bueno espero que nos hablemos pronto-

-Dr.- Llamó Mike haciendo que el rubio se volviera a sentar -¿Por qué no me odia después de lo que hice?- le pregunto realmente curioso.

-No puedo… no tengo espacio para el odio… Solo para el amor- Le aseguro Carlisle muy tranquilo.

-¿Incluso si ese amor duele peor que una tortura?- Le pregunto Mike culpable.

-El amor no duele… mata- Le susurro Carlisle –Aunque parezca que duele mucho, simplemente es el dolor de algo que muere por dentro- le aseguro levantándose.

-¿Cree que alguna vez obtendremos el perdón por todo lo que hemos hecho?- le pregunto Mike poniéndose de pie.

-No lo se…Ya no pienso en eso para ser sincero… Ya no busco la redención… solo quiero ver felices a mis hijos… eso todo, ya no aspiro a más- le aseguro Carlisle con una triste sonrisa.

-¿Podríamos almorzar algún día?- Le pregunto Mike.

-Claro, cuando quieras- le aseguro Carlisle.

-Lo llamaré- Le aseguro Mike –Que tenga buen día- le deseo el medico caminando a su oficina, mientras Carlisle salía el edificio.

Manejo con calma por toda la ciudad, ya no había afán, paro en una floristería y compro ramo enorme de rosas rojas, y continuo su recorrido. Después de media hora por fin llego al Cementerio Central, camino hacia el velador y le pregunto donde podría encontrar la tumba. Cuando llego vio la majestuosa tumba del jefe Swan, y al lado mucho más modesta la lapida recién puesta en la que rezaba el nombre de Isabella Mary Swan. Carlisle se arrodillo frente al cumulo de tierra fresca y puso las rosas recostadas sobre la lapida.

-No sabes cuando me arrepiento de jamás haberte regalado flores; debía haberte llenado de regalos todos los días, jamás me imagine estar trayendo rosas a tu tumba…- Le confesó el medico mientras algunas lagrimas bajaban por su rostro -Jamás será suficientes los perdones, y ya son inútiles… pero te juro que si el tiempo regresara, haría las cosas muy diferentes, incluso si eso significara jamás conocerte, con tal de poder darte una nueva oportunidad, lo haría… pero ya es tarde ¿verdad?... ¿Eres feliz? ¿Ya te perdonaste? ¿Ya me perdonaste?... creo que eso jamás lo sabré… Pero prometo que ya que no llene tu vida de flores… tu tumba siempre estará rebosante de ellas…Dios mío te amo tanto…Nos veremos pronto Amor- le aseguro levantándose de la tumba, cerrando así el pasado, pero sin iniciar un futuro, no aun.

.:. CONTINUARA .:.

Notas de autor:

A que esto no se lo esperaban ¿verdad? Aun quedan un par de sorpresas.

Próximo Cap "Tiempo de Recordar"

Mariana, tal vez esto te ha parecido muy sorpresivo pero hay una explicación, lo juro.

Gracias a todos por siempre acompañarme y escucho consejos, sugerencia, comentarios… Gracias!

¡Hasta el Próximo capitulo!

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