Cáp. 13

Sin recuerdos

El astro rey como todos los días cumplía con su función de llenar de luz y calor todos y cada uno de los rincones de la ciudad, y siendo medio día de un caluroso día de verano con mayor razón. Sin embargo a una inconsciente joven que yacía sedada en una cama de hospital, no le hacía ninguna gracia que los deslumbrantes rayos solares que se colaban por la cortina de la ventana, fueran los causantes de sacarla del profundo sueño en el que se encontraba.

Cubriéndose el rostro con el antebrazo por auto reflejo, fue abriendo perezosamente sus castaños ojos. En un principio no pudo ver bien en donde se encontraba, pero en cuanto se halló en una habitación de hospital y acompañada de sus padres, no comprendió absolutamente nada.

Kagome: ¿qué… hago aquí?

Naomi: ¡hija mía! ¡Despertaste! (la abrazó con cariño y la miró con los ojos llorosos)

Kagome: ¿mamá? ¿Papá? ¿Qué hago acá, qué hacen ustedes acá? (hizo una pausa y recordó el ataqué del que fue víctima) ¡oh, es cierto! ¡Papá! ¿Estás bien? ¿No te ocurrió nada?

Thiago: ¡hija! (rompió en llanto y se puso de rodillas ante ella) ¿cómo puedes tener un corazón tan grande? Te preocupas por mí, cuando fui yo la que te metió en todo este lío. ¡Perdóname hija, perdóname!

Kagome: (se levantó de la cama y se arrodilló a su lado, lo tomó del rostro y lo miró fijo) papá, tú no tienes porqué pedirme perdón. Nada de lo que ocurrió fue tu culpa; soy yo la que debe agradecerte todo el sacrificio que has hecho por mí desde el día en que nací.

Sé perfectamente que tu vida no es fácil y debes estar constantemente huyendo de una ciudad a otra para que la mafia no te mate, y todo… (Agachó la mirada) porque me diste vida

Thiago: (la abrazó enérgicamente y lloró aún más fuerte) ¡no digas eso hija mía, no lo vuelvas a decir por favor! Tú eres lo más importante que tengo en esta vida y por ti soy capaz de hacer lo que sea, es por ello que no tengo perdón alguno, por haberte puesto en peligro; pero te juro que eso se acabo, así me cueste la vida… cortaré de lleno mis nexos con la mafia.

El que hayan puesto en riesgo tu vida, fue la gota que colmó el vaso, es por ello que te juro, que desde este día tú estarás a salvo y podrás llevar una vida normal

Kagome: pero papá… si renuncias a la mafia, ellos acabaran contigo y yo… yo no lo podría soportar (se palpó el cuerpo) además mírame, estoy bien, no me pasó nada… tan sólo parece que me desmayé o algo así

Naomi: eso no es del todo cierto (la levantó del suelo y la ayudó a volver a la cama)

Cuando tu vecina Amelia nos contactó, nos informó que habías sufrido una aparatosa caída. Nos comentó que rodaste por las escaleras de emergencia desde el decimo piso, hasta el primero y que si no le falló la vista; los rufianes esos te dispararon, es por ello que te encuentras acá en la unidad de cuidados intensivos, ya que cuando llegaste a este hospital, todo un staff de médicos te operaron por largas horas

Kagome: ¿qué? Todo lo que dices no tiene sentido, si yo hubiese sufrido tan aparatoso accidente como dices, estaría… no sé, semi muerta

Thiago: eso es precisamente lo que nos tiene extrañados, es decir, no creas ni por un segundo que tu madre o yo quisiéramos que estés mal, sin embargo en cuanto llegamos, uno de los médicos que te operó nos informó que tu estado era muy delicado y que no sabían si sobrevivirías, pero luego de la cirugía, te trajeron acá y… (Miró a su ex esposa)

Naomi: y al poco rato de haber sido operada una enfermera te halló en el suelo llorando desconsoladamente, por lo que de inmediato llamó al uno de los tantos médicos que te operaron y te anestesiaron

Kagome: un momento, no entiendo nada, ni nada tiene sentido.

Si se supone que yo fui operada por horas ¿entonces, cómo se explican que estoy bien? Es decir no siento dolor alguno, ni mucho menos me siento como recién operada. Yo (se miró) me siento perfecta

Thiago: eso es lo que tiene totalmente desconcertados a los médicos. Ya que en cuanto la enfermera te encontró tendida en el piso y llorando sobre este, creyó que se te había pasado el efecto de la anestesia y te habías caído de la cama. Pero no fue así, te encontró en medio de una crisis emocional, pero perfectamente sana físicamente.

Kagome: no entiendo, no entiendo nada, ¿qué es lo que supone que está ocurriendo?

Naomi: nosotros tampoco entendemos. Sin embargo lo único que importa es que estás bien. Sea como sea, que hayan pasado las cosas, estás sana y salva y es lo único que nos debe importar

Thiago: no es lo único que debería importarnos

Naomi: ¿a qué te refieres?

Thiago: me refiero a que es nuestro deber, brindarle la mayor protección posible a nuestra hija, y yo voy a empezar por renunciar a la mafia siciliana, y denunciar ante las autoridades todo lo que han venido haciendo todos estos años

Kagome: ¡pero papá! Si los denuncias, es más que seguro que te mataran y yo no quiero eso

Thiago: (tomó sus manos entre las suyas) pediré protección al testigo hija mía, tú tranquila, que yo me encargaré de protegerte, aunque sea desde el extranjero

Kagome: (suspiró) sé que lo que más deseas es mi seguridad, pero lo que yo más deseo es saberte libre del yugo de esos criminales

Thiago: y lo seré hija, lo seré, quizá tenga que pagar condenad por mis fechorías o me destierren del país por traición a la patria, pero sea lo que pase hija, será lo mejor, tu seguridad es lo más importante y no importa qué precio deba pagar; lo haré con gusto, con tal de saberte fuera de todo peligro

Kagome: pero papá…

Naomi: tu padre tiene razón hija, lo mejor es que corte de una buena vez de raíz este problema y tú puedas tener una vida normal. Y para ello… (Lo miró como buscando su apoyo) he pensado que lo mejor es que te vayas a vivir a Francia conmigo

Kagome: pero… ¿qué hay de mis trabajos, mis amigos… y el idioma? Es decir yo tengo una vida hecha acá. No es que me disguste la idea de volver a vivir con al menos uno de ustedes, sin embargo desde que me fui de casa, me acostumbré a mi independencia, a imponer mis propias reglas y a vivir como yo quiero

Naomi: y lo podrás seguir haciendo. Ya eres mayor y sé que te puedes valer por ti misma, pero considero que viviendo juntas nos podríamos apoyar la una a la otra y además piensa hija, piensa que haya podrías hacer tu sueño realidad de ser una grandiosa chef en pastelería, ya que estamos hablando de Francia, el país con la mejor gastronomía del mundo

Kagome: no lo sé mamá, tu propuesta es muy repentina y además, acá también puedo seguir mis sueños; no necesariamente me tengo que mudar de "país" para alcanzar mis sueños, por lo que por ahora debo declinar de tu propuesta

Naomi: como gustes hija, sin embargo, te prometo que vendré más seguido a verte, después de todo venir hasta acá no es difícil, y antes de me repliques el por qué no le he hecho, es por…

Kagome: lo sé, lo sé, porque tu carrera como diseñadora de modas está en su cúspide y tiene mucha demanda laboral. Lo sé mamá, no tienes porqué excusarte conmigo

Naomi: te amo hija. Amo que seas tan comprensiva a pesar que te he fallado mil veces como madre

Kagome: ni tú, ni papá me han fallado, soy yo la que decidió dejarlo todo por un… estúpido novio, cuando tan sólo tenía 14 años. ¡Aish! Si tan sólo los hubiera escuchado en ese entonces, no tendría porque estarles dando está penosa disculpa

Thiago: (le acarició la cabeza cual niña chiquita) me enorgulleces hija, en verdad me enorgulleces, porque has demostrado ser mucho más madura que nosotros y porque posees un enorme corazón

Kagome: papá, no digas esas cosas que me vas a hacer llorar

En lo que conversaban, ingresó un médico acompañado de una enfermera.

Médico: buenas tardes señores. Soy el Dr. Jacko Giacopelli, neuro-traumatólogo y soy el médico líder que estuvo a cargo de la cirugía de la paciente.

Si me permiten quisiera examinarla y hacerle algunas preguntas, para lo cual, les pido que por favor me esperen afuera

Kagome: descuide Dr. Mis padres pueden estar presentes, no hay nada que yo les oculte, ni nada que no puedan saber

Médico: como usted indique señora Higurashi

Kagome: ¿señora? ¿Por qué me llama señora?, si no estoy casada, y aún soy muy joven para ser llamada de esa manera

Medico: (tomó asiento) entiendo. Por su respuesta veo que ignora su condición actual

Kagome: ¿condición?, por favor Dr. Sea claro; no quiero sonar grosera, pero no me gusta la gente que se anda con rodeos, así que si tiene algo que decirme, sea directo, por favor

Médico: de acuerdo. En vista que usted solicitó que sus padres estén presentes, le daré su diagnostico.

Usted señora Higurashi, se encuentra llevando a cabo una saludable gestación de 3 semanas aproximadamente

Kagome: (atónita) ¡¿Qué… acaba de decir?!

Médico: increíblemente, pese a sus múltiples lesiones, que inexplicablemente han sanado, su gestación no se vio afectada en lo más mínimo

Kagome: ¡lo escuché perfectamente la primera vez! Pero me temo mucho Dr. Que usted está en un grave error, ya que yo soy ¡virgen! ¡Jamás en mi vida he tenido relaciones sexuales, por lo que su diagnostico está errado! Y por ende le pido que me realice nuevamente los exámenes correspondientes

Médico: si le estoy informando su diagnostico, es porque todos los exámenes que se realizaron al ingresar al hospital, se le han sido tomados por segunda vez, durante el período en el que usted estuvo inconsciente, que fueron aproximadamente 40 horas, por lo que no hay error alguno con respecto a su gestación

Kagome: ¡entonces el reactivo que el laboratorista utilizó, está vencido o defectuoso, ya que no hay posibilidad de que yo esté embarazada! Le repito que soy virgen

Médico: no pongo en duda su palabra señora, sin embargo cabe la posibilidad de que aún siendo virgen, haya podido concebir, mediante las siguientes posibilidades.

Juegos sexuales, sin penetración, donde exista eyaculación…

Kagome: le repito que no tengo pareja

Médico: en una piscina donde se hallasen restos de esperma

Kagome: no he ido a ninguna piscina

Médico: uso de baños públicos

Kagome: a los únicos que voy son los de mis trabajos y son de damas

Médico: existen algunas otras posibilidades, pero en vista de sus contantes negativas, está de más que se las expliqué. Lo que voy a hacer es prescribirle una cita con la ginecóloga de este mismo hospital, además de tener que pasar una revisión médica con el neurólogo, traumatólogo, cirujano general y el psiquiatra

Kagome: ¿psiquiatra? ¿Por qué?

Médico: debido a su aparatoso accidente, puede que esté sufriendo de lagunas mentales y su mente esté suprimiendo recuerdos que le son traumáticos o bien esté sufriendo de amnesia, por lo cual debería recurrir al neurólogo.

Kagome: ¡yo no estoy amnésica! Recuerdo perfectamente todo, por lo que no entiendo, el por qué deba ir al psiquiatra

Médico: es completamente normal, que luego de un accidente como el suyo, le queden trastornos emocionales, por lo que le haría bien ser orientada y en su defecto medicada

Kagome: nada de eso, usted no entiende, ¡no entiende nada!

Naomi: cariño, no te alteres, el Dr. Sólo lo está haciendo por tu bien

Kagome: ¿por mi bien? Me está tildando de loca amnésica y hasta de mentirosa y tú dices ¿Qué es por mi bien?

Thiago: ¡Kagome! Ya cálmate, en ningún momento el Dr. Te he tildado de ningún tipo, y eres tú la que está sacando conjeturas apresuradas

Médico: su caso señor Higurashi, es uno que nos ha dejado a todo el staff médico totalmente desconcertados, por lo que nos gustaría que nos permitiera poder examinarla más de cerca, claro, si usted lo permite

Kagome: ¡no seré el conejillo de indias de nadie! Y mucho menos de usted, que lo único que ha hecho es desatar mi ira, intentando convencerme de algo que no es cierto

Médico: está usted bastante alterada, por lo que mejor me retiro, y como ya se lo mencioné, el hecho de que desee examinar su caso, es porque es algo extraordinario y no se dará, si usted no lo desea.

Con su permiso, señores, me retiro

Thiago: (siguió al Dr. Fuera del consultorio) usted disculpe, pero cree que sería posible que el embarazo de mi hija, se deba a algún tipo de inseminación no consentida o fruto de una violación no agresiva

Médico: no descarto la posibilidad en lo absoluto, por lo que si usted desea que levante una orden para que las autoridades correspondientes, tomen cartas en el asunto, se la puedo extender

Thiago: se lo agradecería

Médico: de acuerdo, en ese caso búsqueme en mi consultorio en unos minutos y le extenderé una orden

Naomi: no llores hija, la noticia que te dio el médico no es del todo mala

Kagome: ¡¿que no llore?! ¿Me pides que no llore, luego de escuchar que estoy embarazada de un perfecto desconocido? ¡No mamá! ¡Es la peor noticia que puedo haber recibido en mi vida!

Naomi: bueno hija, no sé qué decirte para consolarte, ya que lo que está pasando es bastante insólito, pero… sin que te disgustes… ¿estás segura que nunca has tenido nada que ver con ningún muchacho?

Kagome: ¡no mamá, nunca! ¡Nunca he tenido nada con nadie! Yo… nunca le entregaría mi virginidad a un sujeto que no ame. Es por eso que ni cuando estuve con Bankotsu lo hicimos, ya que en ese entonces yo no sentía que fuera amor

Naomi: y… no será que uno de tus trabajos… como en la discoteca, algún cliente… ¿te pudo haber puesto algo en una bebida?

Kagome: jamás tomo cuando estoy en la discoteca, precisamente para evitar ello y… por otro lado, el médico mencionó que tengo 3 semanas

Naomi: ¿qué con eso?

Kagome: que yo no recuerdo del todo bien lo que pasó entre Bankotsu y yo la última vez que nos vimos, que fue hace aproximadamente 3 semanas atrás

Naomi: ¿entonces? Tú crees que él te pueda haber hecho algo

Kagome: no lo sé, no lo creo posible, ya que no tendría el porqué, pero no descartó la posibilidad… aunque aquella vez que nos vimos, recuerdo que fue de día, que estuvimos almorzando en un restauran y me puse mal, y por ende me llevó hasta mi apartamento

Naomi: ¿y hasta qué hora se quedó?

Kagome: creo que varias horas, ya que cuando se fue estaba oscureciendo y yo tenía ganas de dormir y por ello lo eché

Naomi: entonces tú crees, que él…

Kagome: no lo sé mamá, en serio no lo sé, es decir, siempre me pidió que nos acostáramos cuando fuimos novios, pero jamás intentó forzarme y como me negué tantas veces rompimos, pero no lo creo capaz de haberme sedado para violarme o algo así, es decir, lo conozco lo suficiente como para saber que no me haría daño

Naomi: lo que podemos hacer para salir de dudas es: pedirle al portero de tu edificio que te de todos los vídeos de seguridad de no sé 2 meses atrás hasta la fecha y así salir de dudas si Bankotsu te hizo o no algo

Kagome: ¿tú crees que eso nos sirva?

Naomi: sabiendo que día estuvo contigo en tu apartamento, podremos sacar las cuentas y saber si fue o no él

Kagome: ¿y si no lo fue?

Naomi: seguiremos investigando

Kagome: por más que hago memoria, no recuerdo haber sido violada, ni mucho menos haberme acostado con alguien, por lo qué… ¿podría ser que haya concebido siendo virgen?

Naomi: para ello deberás ver a la ginecóloga, que te sugirió el Dr.

Kagome: en ese caso iré a verla ahora mismo

Un par de horas más tardes en el consultorio ginecológico…

La Dra. A cargo ya había terminado de examinar a Kagome y le había hecho una nueva prueba de embarazo.

Dra.: muy bien ya tengo tus resultados de laboratorio, así como mis propias conclusiones

Kagome: ¿y bien? ¿De verdad estoy embarazada?

Dra.: efectivamente no cabe duda que estás llevando a cabo una gestación de 3 semanas y debo informarte que la concepción debió ser de forma natural, ya que no eres virgen y por lo que pude observar, el cuello de tu útero está dilatado, por lo que no sólo fue una vez que mantuviste relaciones sexuales, sino en varias ocasiones

Kagome: ¡¿qué?! Eso es imposible, yo jamás he estado con un hombre

Dra.: por los exámenes que te acabo de realizar no me cabe duda que has mantenido una vida sexualmente activa desde hace algún tiempo, además que estuviste consumiendo anticonceptivos por el alto contenido de estrógeno que se halló en tu sangre

Kagome: ¡no!, es que no es posible, ¿usted me está queriendo decir, que yo he estado manteniendo una relación con alguien?

Dra.: efectivamente, ya que bien puedes haber estado consumiendo anticonceptivos por algún desorden hormonal o bien como medio de cuidado y por tu estado físico, me inclinaría por la segunda opción

Kagome: ¡esto es una pesadilla, nada de esto es real! No, nada de esto está pasando, es que… ¡no puede ser! Según usted, yo… concebí, a pesar de estarme cuidando y tuve sexo con alguien por mi propia voluntad, yo… yo… simplemente no entiendo nada

Dra.: leo en tu expediente médico que tuviste sufriste un aparatoso accidente y que fuiste sometida a una extensa y complicada cirugía por contusiones múltiples, por lo cual no sería nada extraño que estés sufriendo de amnesia selectiva

Kagome: ¿selectiva?

Dra.: podría ser que tu mente esté suprimiendo recuerdos acerca de momentos o personas especificas porque te causaban daño y puede que esa persona sea el padre de tu hijo, por lo que lo que sería prudente que te vea un psiquiatra y un neurólogo

Kagome: apartando que estuviera amnésica… usted cree que… ¿podría interrumpir mi embarazo? Es decir, yo no estoy dispuesta a tener un hijo de un hombre cuyo rostro desconozco o que en su defecto me causó daño

Dra.: estás en todo tu derecho de decidir si continuar o interrumpir tu embarazo, para lo cual tienes tiempo de pensarlo hasta la octava semana, ya que hasta ese entonces el sistema nervioso del embrión no está desarrollado y no sentirá dolor alguno, pero pasado ese tiempo, deberás conseguir la orden de un juez ya que estarías atentando contra la vida de un ser que ya siente

Kagome: lo tomaré en cuenta

En cuanto salió del consultorio se encontró con su madre y le contó todo lo que la Dra. Le había dicho.

Por su parte, su madre le informó que su padre ya tenía la orden respectiva para solicitar que se le entregaran todos los vídeos de seguridad del edificio, así mismo que con la misma orden podía pedir los vídeos de seguridad de sus respectivos trabajos y hasta del centro comercial donde había realizado algunas compras días atrás.

Los días transcurrían y a pesar que ella se sentía bien, el médico a cargo se negaba a darle el alta, por lo que pasó por varios especialistas entre ellos el neurólogo y el psiquiatra. El primero le informó que se encontraba perfectamente bien, por lo que quedó descartada la posibilidad de una amnesia selectiva, mientras que el psiquiatra no le encontraba ningún problema del tipo mental

La noticia de su aparatoso accidente, así como su extraña recuperación, corrió como pólvora; por lo que muchos de sus amigos la iban a visitar frecuentemente al hospital; entre ellos Bankotsu, el cual fue extenuantemente interrogado por los padres de Kagome y ella misma, y él en todo momento negó haber mantenido una relación sentimental y/o sexual con ella.

En la habitación de Kagome…

Se encontraba a solas con ex novio, intentando sonsacarle cualquier tipo de información, pero siempre era la misma respuesta. Él sólo la había visto un par de veces. La primera cuando la detuvo una noche mientras llevaba prisa por volver a su casa y la segunda ocasión cuando almorzaron juntos y le hizo compañía en su apartamento hasta que ella misma lo echó.

Bankotsu: (cansado de responder lo mismo una y otra vez) ¿por qué sigues insistiendo en cuando fue la última vez que nos vimos?

Kagome: porque para mí es muy importante, así que tan sólo limítate a responderme

Bankotsu: (roló los ojos) ya te lo dije fue hace casi 2 meses atrás cuando te invité a almorzar y te propuse que trabajarás para mí como chef en mi restaurant

Kagome: ¿estás seguro que fue hace casi 2 meses?

Bankotsu: ¡sí! Porque a los 2 días viajé a suiza, para llevar un curso rápido de finanzas y administración durante 1 mes

Kagome: uhm, y tienes pruebas de ello

Bankotsu: honestamente no sé qué te ocurre, pero sí, sí tengo pruebas (sacó de su maletín un certificado con la fecha de inicio y fin del curso que siguió)

Kagome: ¿este documento es verdadero?

Bankotsu: ¡claro que lo es! ¿Qué ocurre? Siento que cada vez que vengo a verte me sometes a un interrogatorio policial, ¿te sucede o sucedió algo? Ya que sea lo que sea, parece que sospechas de mí

Kagome: no pasa nada, es tan sólo que ando un poco paranoica por el accidente que sufrí

Bankotsu: ¡hey! Tú bien sabes que yo siempre te he tenido un enorme cariño y sería incapaz de lastimarte; por si sospechas que yo hice algo en tu contra, te equivocas

Kagome: (se sintió apenada) tienes razón, he hecho mal todo este tiempo en desconfiar de ti. Lo siento

Bankotsu: (la abrazó con ternura) descuida, soy yo el que debe disculparse contigo por no ser más comprensivo. Fuiste atacada por un par de desalmados sujetos, y es natural que sospeches de todo mundo; soy un tonto por molestarme

Kagome: gracias por entenderme

Bankotsu: no tienes porqué agradecerme. Tú bien sabes que haría lo que fuera por ti

Kagome: (sonrió) mentiroso, si eso fuera cierto no hubiéramos terminado

Bankotsu: lo sé, sé que soy un completo idiota por haberte perdido… pero, ¿qué me dirías si te propongo retomar nuestra relación?

Kagome: ¡ah! ¿Te has vuelto loco? Lo nuestro terminó y punto

Bankotsu: tanto como y punto no, ya que yo te he seguido amando todo este tiempo y te lo dije la última vez que nos vimos

Kagome: y yo recuerdo que te dije que yo no siento nada por ti

Bankotsu: vamos Kagome, dame la oportunidad de volver a ingresar en tu corazón

Kagome: (volteó el rostro) no creo que nadie pueda entrar en mi corazón, mucho menos con lo que está pasando

Bankotsu: ¿y qué está pasando?

Kagome: no estoy muy segura de cómo explicarte algo que ni yo misma entiendo, pero sólo te puedo decir que hasta que no lo resuelva mi corazón está cerrado a la posibilidad de amar

Bankotsu: no te preocupes, yo te ayudaré a sanar ese corazón tuyo y cuando estés lista, sin importar cuánto tiempo haya pasado, yo estaré ahí para ti

Kagome: que galante, si no te conociera, me enamoraría de ti en un instante, pero como te conozco, no lograrás conquistarme… no de nuevo

Bankotsu: siempre existe una segunda vez, por lo que estoy seguro que con paciencia te lograré reconquistar (le sonrió confiado de lo que decía)

Algunas semanas transcurrieron y finalmente Kagome fue dada alta.

Absolutamente todos sus exámenes médicos salieron bien, por lo que los médicos no sabían cómo justificar su acelerada recuperación, luego de la cirugía tan delicada por la que pasó.

En cuanto finalmente pudo volver a su hogar, le pidió a sus padres que la dejaran sola, ya que quería hallarse a sí misma.

Cuando estuvo dentro de su pequeño apartamento, se sintió una extraña en su propio espacio. Algunas cosas se veían diferentes, empezando por la pecera, ya que ella no recordaba haber comprado una más grande.

En su baño encontró accesorios para dos, desde cepillos de dientes y toallas, y en cuanto revisó su guardarropa encontró ropa para hombre, ropa que no le pertenecía a su padre, ya que era ropa demasiado juvenil como para que él la usara.

Muchas preguntas y montones de dudas se formaron en su cabeza, preguntas como ¿había estado viviendo con alguien? Si era así, ¿por qué no lo recordaba? ¿Quién estuvo en su casa durante su estadía en el hospital? ¿Por qué el lugar se sentía diferente?

De inmediato llamó a sus padres y les preguntó si habían estado en su casa, y ambos respondieron que no, pero que su vecina había estado yendo a darle de comer a los peces.

Buscó a Amelia; y esta se alegró al verla de vuelta sana y salvo, pero en cuanto Kagome le preguntó si había estado ocupando alguien su apartamento durante su ausencia, ella lo negó. Le explicó que el portero le abría la puerta de su apartamento cada 2 días para darle de comer a los peces, pero que luego se retiraba.

Aquellas palabras las corroboró con los vídeos de vigilancia, por lo que supo que no era mentira, sin embargo no lograba sacarse la duda de: ¿a quién le pertenecía la ropa de hombre en su guardarropa?

En el infierno…

Miroku estaba cansado de vigilar el pesado y profundo sueño en el que se encontraba sumergido aquel nuevo ser.

Naraku le había ordenado que estuviera al pendiente perenne de su nueva creación y le ordenó explícitamente que no intentará despertarlo, sin importar cuanto durara su sueño; ya que a diferencia de las demás almas, la transformación permanente de esté, había sido mucho más complicada, y era natural que se encontrara sumergido en un sueño profundo para recuperar energías. Sin embargo como buen shinigami que era, no estaba dispuesto a acatar órdenes y empezó a zarandear a su vigilado para que de una buena vez despertara y lo librara de su absurdo papel de vigilante de su sueño.

No le costó mucho hacerlo despertar, y en cuanto esté abrió sus ambarinos ojos, se sintió libre de seguir con su tarea de vigilante.