Bueno por fin después de largo tiempo el capitulo nuevo. He tratado de desarrollarlo de la mejor manera, así que si notan algún error me disculparan. La verdad tuve unos dias seos de imaginación para este fic al menos jajaja en fin, espero no demorar...aunque cada vez que digo eso termino demorando más que antes.
Bueno sin más los dejo y los invito a pasarse por las nuevas historias que hemos publicado con dos grandes amigas mías.
Nadeshico y j4p4nis3: DESTINO
Ashamed y j4p4nis3: AÑORANDO EL PASADO
A leer...
La euforia acaparaba el lugar. Las porristas con sus pequeñas minifaldas y poblados pompones vitoreaban al equipo que en pocas horas se disputaría el titulo de campeón. Los alumnos iban de un lugar a otro, alegres por el gran acontecimiento y obvio, por la suspensión de clases… ¿Qué más se podía pedir? Era un día de fiesta en la universidad, aunque aún no tuvieran el trofeo en la amplia vitrina del salón de honores, ese donde todos los logros académicos y deportivos eran bien expuestos como orgullo del prestigioso centro de estudios.
La concentración había empezado desde la mañana, todos y cada uno de los miembros del equipo de fútbol americano, habían asistido puntuales. Entre ellos obvio, imposible de faltar, el capitán, Vegeta. Un calentamiento fue lo primero, todos llevaban la misma rutina de ejercicios, trabajando cada zona de sus cuerpos: brazos, piernas, etc. Luego una pequeña practica, lo suficiente para prepararlos pero no para fatigarlos, el grupo fue dividido en dos por orden de Vegeta, y ambas partes se enfrentarían en un pequeño partido buscando las posibles salidas en sus jugadas planeadas, había que disminuir al máximo las posibilidades del rival. Ahora, luego de ambas actividades, todos se encontraban reunidos en los vestidores, el capitán al lado del anciano coutch, narraba en una pizarra acrílica la primera jugada a poner en práctica. Todos escuchaban atentos las explicaciones del mismo, a excepción de uno, cuyo estomago gruñón interrumpió bruscamente las palabras del joven…
-eh…jeje, perdón –dijo mientras el causante sonreía torpemente - es que hoy no desayuné como de costumbre
-grr -gruñó el de puntiaguda cabellera, mientras apretaba ojos y dientes en un afán por contener su molestia- por un demonio Kakaroto, puedes callar tu maldito estomago de una buena vez –refunfuñó
-pero… como –respondió chocando infantilmente las puntas de sus dedos índices y con sus ojos convertidos en apenas dos minúsculos puntitos negros
-¡vete al maldito cafetín! –clamó señalándole la salida. El joven asintió sonriente y se puso de pie dispuesto a irse. Justo cuando estuvo a punto de cruzar la puerta la voz ronca de su malhumorado capitán lo detuvo
-¡cuidado Kakaroto! –Dijo en un tono de voz amenazador- si por algún maldito descuido tuyo afectas el desenvolvimiento del equipo…-hizo una breve pausa, levantó su mirada fría y posándola en él, continuó- te juro que tomo el maldito trofeo y te lo atravieso por el recto
-¿a que te refieres? –preguntó uno de los jugadores aun confuso por lo que había logrado entender de las palabras de su capitán
-hmp? -prorrumpió ante la cuestión del jugador
-¿quieres decir que este novato comenzará el partido?
El interrogado dibujó en su rostro la más sarcástica de las sonrisas y contestó- así es Mirato¿alguna otra duda? -culminó burlón
-pero…este sujeto tiene mi puesto…si él
-si él comienza, tu no juegas – completó- y así será. Estarás en la banca.
-¡¿pero…
-¿intentas refutarme acaso? - interrumpió al muchacho quien no dudó en ahogar su queja y negar con la cabeza. – bien- prosiguió el mandatario centrando denuevo su atención en el anterior jugador- Kakaroto lárgate de una buena vez, y tú Raiyu acompáñalo, fíjate que éste idiota no coma más de lo necesario- el risueño accedió e inmediatamente se puso de pie. Alcanzó a Gokú que ya estaba situado en la salida de los vestidores, y junto a él abandonó el lugar.
El maestro Roshi que hasta ese entonces había permanecido en silencio, giró su rostro en dirección al joven que literalmente, ejercía su trabajo, y le habló:
-¿y ahora que Vegeta? No puedes seguir explicando las jugadas si no están presentes todos…
-eso ya lo se anciano –espetó, cruzó los brazos y emprendió su andar rumbo a la salida a la vez que hablaba – tienen 30 minutos –comentó atravesándola.
Los demás miembros del equipo quedaron en silencio unos segundos, mirándose los rostros un tanto confusos, hasta que un nuevo mandato se hizo escuchar
-ya oyeron a su capitán muchachos, nos vemos aquí en media hora –culminó el coutch mostrando su incompleta sonrisa.
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-la verdad Bulma no entiendo porque ayer no le pediste a Sumiko que se fuera si…
-lo se, lo se –interrumpió la peliazul, tomó aire hondamente y sentándose frente a su tocador prosiguió- no quise dañar la reunión, es todo- culminó mientras secaba su cabello con una toalla
-uhm? En primer lugar no estaba invitada ¿no? –preguntó la morena echándose en la cama con ambos brazos tras la nuca
-si, pero a cierta personita se le olvidó ser un poco más discreta –respondió achicando los ojos a meda asta en son de acusación
-bueno, fue un error, lo que sucedió fue que…- la joven de negros ojos empezó su explicación, mientras su colocutora parecía sumergirse sin querer en los recuerdos de la noche anterior…
Flashback
-¿acaso lo vas a negar Bulma? –Cuestionó la pelirroja ante la atenta mirada de las demás presentes- ¿vas a decirme que Raditz no es muy apuesto?
-debes estar loca para creer que Raditz es atractivo –interfirió la mejor amiga de la cuestionada, en un intento por sacar a la joven de la molesta situación
-¿Cómo? Pero Milk, Raditz es hermano mayor de Gokú, son parecidos en algo, si él es feo, entonces tu novio…
-¡¿mi Gokú que?! –prorrumpió azotando ambas manos sobre la mesa de centro
-calma Milk –pidió la peliazul. Acto seguido y sin perder tiempo Sumiko se dispuso a centrarse nuevamente en su cometido, el de indisponer a la "momentánea" novia de Vegeta…
-es cierto Milk, relájate, son solo temas de mujeres –comentó con su mejor imitación de inocencia- ¿Qué tiene de malo que Bulma diga si le parece atractivo o no el hermano de tu novio? -hizo una breve pausa, posó el dedo índice sobre su mentón y prosiguió- además tomemos en cuenta que se parece un poco a Vegeta¿no lo crees?
-no, no les encuentro el parecido –respondió falta de convencimiento la dueña de casa
-¿no?, que raro, yo si, en la frente sobre todo jajaja –rió divertida- además ambos tienen ese aire de misterio, y ni que decir de sus cuerpos…
-parece ser que te has fijado mucho en Vegeta –dispuso Milk en un tono insinuante- y ni hablar de Raditz… al parecer, eres muy "observadora" ¿no Sumiko?, digo, apenas si lo viste unos instantes…
-eh… fue solo un comentario –la joven tragó saliva un tanto nerviosa y cambió el tema rápidamente- ¿puedo tomar un trozo de pizza?
-si…seguro –contestó la anfitriona visiblemente fastidiada…
Fin del Flashback
-"es cierto que Raditz tiene ciertos rasgos parecidos a Vegeta, pero… no, de eso a gustarme, es diferente", pensó la muchacha mientras peinaba su cabello mirándose al espejo… "no entiendo porque me fastidió tanto la pregunta de Sumiko, al fin de cuentas, no fue más que eso… una pregunta"…
-Bulma ¿me estas prestando atención?
La aludida sacudió su cabeza como regresando a la realidad y se viró en dirección a su amiga aun recostada en su cómodo colchón- discúlpame Milk¿qué me decías?
-olvídalo –respondió esta, a la vez que tomaba asiento. La miró fijamente a los ojos y con una expresión de preocupación en su rostro, se atrevió a preguntar- ¿Qué sucede amiga? Desde ayer te noto rara... sabes que puedes confiar en mi ¿no?
-uh? no…
-¡y no me digas que no te pasa nada eh! -interrumpió- te conozco -cruzándose de brazos y curvando una ceja.
La de cabellera exótica suspiró resignada, estaba de más que intentara ocultarle a su mejor amiga de años que algo la perturbaba, algo que ni ella misma estaba segura de que se trataba exactamente. Quizás la causa era el sospechar las malas intenciones de Sumiko, quien antes fue considerada por ella como una buena amiga¿sería capaz de caer tan bajo? Es decir ¿meterle a un chico por los ojos solo por conseguir que rompiera su relación?, y de ser así¿la creía tan tonta acaso como para no darse cuenta? No, no podía llegar a tanto, y es que, la pelirroja no es como Marron ¿o si?, negó con la cabeza, mientras su amiga observaba a detalle a la silenciosa jovencita.
O tal vez no era eso, es decir ¿tanto le podía afectar perder una amistad que a pesar de ser buena en su corto tiempo, no lo fue profunda? Era un tanto absurdo si lo pensaba bien. Por otro lado, bueno si… Raditz era bien parecido, tenía que aceptarlo pero, de ahí a verse atraída por él, no, por más que se pareciera a Vegeta. Es más aun si fuese idéntico, simplemente no seria Vegeta. Sonrió, de algo estaba totalmente segura, no existía nadie en el mundo comparable con su novio.
Apoyó el codo sobre su tocador y sostuvo su rostro con la palma de su mano perdiendo su mirada en el horizonte a través de su ventana… "puede que sean ambas" pensó un tanto más decidida "¡ja! si alguien pudiera oír lo que pienso, creería que estoy dudando de mis sentimientos…ay no, no pienses eso Bulma, ni de broma"…se recriminó, la idea de que al exponer sus "problemas" pusiera en duda para otros, las bases de su relación era angustiante.
-Bulma…denuevo estas divagando…
La mencionada retornó nuevamente del "país de los pensamientos" y permaneció callada unos segundos buscando las palabras exactas para explicarse, lo que menos quería era que hubiera un mal entendido y que lo que dijera fuera tomado como inseguridad sobre su relación con el jugador fe fútbol… ¡por su puesto que no!, no lo permitiría, amaba a Vegeta más que a nadie jamás y de eso ni duda.
-Veras Milk –empezó- la verdad es que lo de ayer me tiene un tanto fastidiada
-te refieres a Sumiko ¿no?
-bueno si…
-no le hagas caso, no vale la pena- interrumpió poniéndose de pie y caminando en dirección a la ventana
-no solo es eso –continuó- es lo que dijo
-¿lo que dijo¿Sobre que?
-sobre Raditz
-¡¿Qué?! –clamó girándose rápidamente y acercándose a su amiga en un abrir y cerrar de ojos- ¡no me digas que te gusta! -prosiguió mientras la zamaqueaba por los hombros
-Mi…il…ilk… ¡Milk! –exclamó soltándose finalmente de su agarre, acarició sus hombros y se dispuso a refutar lo formulado por la morena- no, no me gusta. Yo amo a Vegeta
-vaya es un alivio –suspiró dejándose caer sobre la cama. Se incorporó sobre sus muslos y continuó- entonces ¿que tiene que ver lo que dijo sobre Raditz?
-lo que pasa es que en algo tiene razón, él es un muchacho bien parecido
-pe…
-déjame continuar –pidió haciendo un ademán con la mano para detener la irrupción verbal de su amiga- pero de ahí a querer metérmelo por los ojos, nose… me incomodó bastante
-supongo que lo dices por lo lejos que llegó…
-así es, si a mi que era su "amiga" me hace esas cosas, imagina lo que sería capaz de hacer…
-vamos Bulma, no te tortures más.- se puso de pie y la tomó por los hombros apretando las yemas de sus dedos sobre el tenso cuello de su amiga- si el "Sr. Frialdad" fue capaz de decirte "te amo", quiere decir que esta relación va en serio, por ende no creo que debas preocuparte.-culminó dándole pequeñas palmaditas a la zona masajeada, para luego sentarse nuevamente en su anterior ubicación.
-lo se, es solo que…-pausó sus palabras y un semblante melancólico se apoderó de su rostro. Desvió la mirada nuevamente al paisaje que le dejaba ver la ventana en su habitación y prosiguió- tengo miedo, es como un presentimiento…no quiero que esto termine.
La morena quedó boquiabierta por un instante, nunca había visto tan afectada a la peliazul, por nadie. En realidad estaba enamorada de ese muchacho a su parecer tan prepotente y engreído, sin embargo, algo bueno debería haber en él como para tener a su amiga en ese estado.- no seas pesimista Bulma, no es más que miedo como tú lo dijiste, a todas nos pasa cuando nos enamoramos de verdad.
-¿lo crees?
-si, y ahora arréglate rápido, el partido esta por empezar…
-pero faltan dos horas aun
-lo se, pero tú no eres la reina de la rapidez que digamos
La ojiazul frunció – ¡chistosa! –espetó sacándole la lengua después. Seguidamente se dirigió a su closet recientemente implementado y se sumergió en él en busca de la vestimenta indicada.
Las porras del grupo de animadoras se vitoreaban por ambos lados del estadio de la universidad. Ambos equipos disputaban una lucha no solo en la explanada sino también en las gradas donde a todo pulmón alentaban a sus respectivos representantes, buscando ser obviamente, los que más resalten.
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El estadio era una fiesta entera, dividido en dos por los colores distintivos de cada universidad, oriente de verde y blanco como las camisetas del equipo visitante y occidente rojo y azul eléctrico, como las del equipo local.
El juego transcurría muy parejo, incluso con unos cuantos enfrentamientos fuera de juego, ya sea de tipo verbal o físico, y claro, infaltable en ellos estaba Vegeta. Las disputas entre capitán y capitán eran cada vez mas fuertes, incluso los demás jugadores (de ambos equipos) se vieron obligados en un par de ocasiones a separarlos, si es que no querían que por culpa de pésimo temperamento del que eran poseedores ambos lideres, fuesen descalificados y perdieran por ende los trofeos de primer y segundo puesto que tanto habían luchado por conseguir, y que dicho sea de paso, tenían bien merecidos.
-Bien…necesitamos recuperar…la ofensiva –decía agitadamente el mandatario local en un circulo cerrado de jugadores- esta…será nuestra…última jugada, si logramos hacernos de la ofensiva… ganaremos el partido –culminó
-¿que jugada haremos? –Preguntó de la misma forma entrecortada el risueño jugador-
-Kakaroto, se encargara de hacer un sefty…el resto dependerá de nosotros dos –contestó haciendo alusión con una mano al que segundos antes le formulara la pregunta.
Ambos jugadores nombrados asintieron, y tras unas palabras de ánimos vitorearon al unísono un grito. Se colocaron nuevamente sus cascos e ingresaron a la cancha de juego. Cada uno en su respectiva posición, la jugada ya estaba decidida y había llegado la hora de ponerla en marcha…tan solo de ello dependía que ganasen el titulo de campeones.
…
-Profesor Akamatsu ¿Cómo esta?
-uhm? Señorita Miyashiro¿no debería estar con el resto de los alumnos viendo el partido? –preguntó mientras tomaba sus gafas por una de sus patas y las colocaba sobre la mesa
-si, bueno estaba…pero, quería preguntarle si tiene los nombres de los alumnos que irán a intercambio -dijo tomando asiento en una silla cercana a su superior
-¿los nombres? Eh…si los tengo, pero pensaba publicar la lista el lunes…
-déle profesor, no sea malo…no nos haga esperar hasta el lunes -pidió haciendo un puchero bastante infantil
-señorita por favor –aclaró su garganta y prosiguió- además, que yo sepa…usted no entró al programa
-tiene razón profesor Akamatsu, pero mi mejor amiga si, y que mejor que en un día de celebraciones como este se entere que fue aceptada en el intercambio, piénselo
-bueno, puede que tenga razón pero…
-por favor, por favor, sería la mejor noticia que podría recibir
-esta bien –aceptó el maestro, acto seguido sacó un fólder de su maletín y empezó a revisar la mencionada lista- su amiga se llama…
-Briefs, Bulma Briefs –contestó inmediatamente la pelirroja
-pues si, fue aceptada, es más encabeza la lista por su alto record de notas
-¿en serio¡Que bueno! –clamó poniéndose de pie de un solo salto y tumbando la silla hacia atrás.- jeje perdón…dígame¿cree que podría llamarla para que le de la noticia?-preguntó a la vez que la recogía
-esta bien, aunque dudo mucho que venga a minutos de culminar el partido –comentó cerrando su fólder y poniéndose nuevamente las gafas- pero si usted insiste…
-claro que vendrá, para ella esto es muy importante –sentenció dándose vuelta prontamente y abandonando la sala de maestros.
…
Se colocaron nuevamente sus cascos e ingresaron a la cancha de juego. Cada uno en su respectiva posición, la jugada ya estaba decidida y había llegado la hora de ponerla en marcha…tan solo de ello dependía que ganasen el titulo de campeones.
-que nervios Bulma, ya casi acaba el partido y nos llevan 3 puntos de ventaja –enunció la morena entrelazando sus manos y apretándolas fuerte sobre sus piernas
-tranquila Milk, ya veras que ganamos -comentó ésta mordiendo la uña de su dedo índice y con la mirada fija en su novio
-pues tú no estas muy tranquila que digamos eh…-mirándola con los ojos a media hasta
-no puedo –suspiró angustiada- este juego es tan salvaje, y Vegeta ha estado a punto de pelearse tantas veces que…
-jaja pues si, tu…
-¡Bulma! –gritó la pelirroja interrumpiendo la platica que sostenían las dos jóvenes
-ushh otra vez esa…
-calma Milk, mejor es no amargarnos –comentó la de azules ojos
Tan rápido como pudo la pelirroja subió las gradas que la separaba de las otras dos muchachas, sorteó asiento tras asiento hasta que finalmente estuvo al lado de ellas.
-¿Qué sucede Sumiko? –interrogó intrigada
La cuestionada tomó aire hondamente, recuperando el aliento y respondió –te llama el profesor Akamatsu…se trata del plan de intercambio…
-oh¿En serio? Pero¿ahora?
-no puede esperar hasta el lunes acaso –participó la de azabache mirada
-quiere verte ahora mismo, esta en la sala de maestros –continuó la informante ignorando por completo a la otra muchacha
-bueno, supongo que no tardare -dijo poniéndose de pie y encaminándose al lugar mencionado. Por su parte la pelirroja le regaló una sonrisa burlesca a Milk mientras esta parecía asesinarla con la mirada.
De pronto un grito capto la atención de las dos jovencitas, todo el occidente gritaba eufórico el logro de Gokú, aquel jugador que había conseguido tal y como se lo encargaron tacklear al jugador contrario en su propia zona de anotación.
-¿Qué…que paso? –cuestionó al aire la morena
-¡¿viste Milk?! –Gritó Krilin acercándose a ella rápidamente- ¡Gokú logró un sefty!
-¿un que?
-Un sefty, cuando el adversario es derribado en su propia zona…
-y eso quiere decir… -interrumpió ansiosa
-que ahora tenemos 2 puntos más y la diferencia es de un punto solamente, además la ofensiva ya es nuestra y si anotamos lograremos 6 puntos y…
-¡seremos campeones! –exclamó completando la oración de su calvo amigo
-¡exacto!
-yo mejor me voy de aquí –musitó Sumiko, poniéndose de pie y perdiéndose entre la excitada multitud
…
-¡dios¿Por qué serán esos gritos? –Comentó para si la peliazul mientras caminaba rumbo a la sala de profesores- ojala y sea nuestro favor…-culminó posando una mano sobre su pecho. Pocos pasos después llegó a su destino, tocó la puerta sutilmente y una voz se hizo escuchar al otro lado…
-adelante –dijo el Sr. Akamatsu
-Buenas tardes –saludó la joven mientras ingresaba.
-Ud. debe ser la señorita Briefs ¿verdad?
-si, me dijo una compañera que quería informarme sobre el plan de intercambio universitario -respondió acercándose a él a paso lento
El maestro asintió, se acomodó en su silla y bebió un sorbo de su soda para luego continuar- es cierto, quería felicitarla, porque no solo ingresó al programa, sino que obtuvo el mayor record en calificaciones. Por lo tanto usted será la primera alumna en ir a una universidad extranjera, en tan solo un mes.
-¿un mes¡Es maravilloso! –exclamó alegre, por fin su sueño era realidad, podría expandir sus conocimientos yendo a una universidad por todo un periodo, no era mucho, pero sin embargo era prometedor, tendría nuevos retos, y experimentaría otro modo de enseñanza. Era simplemente perfecto, aquello por lo que tanto había luchado era por fin un hecho.
…
Los jugadores nuevamente estaban ubicados en sus posiciones respectivas, el conteo comenzó y la ultima jugada también. Un punto los separaba de ser los ganadores, tan solo uno y si hacían bien la jugada planeada, obtendrían el ansiado trofeo.
El balón pasó a manos de Gokú, quien rápidamente se movilizó por la cancha esquivando ágilmente a los contrarios que buscaban detenerlo en su avance, pasó el ovoide a su compañero, el mano derecha de Vegeta, el tiempo corría en contra, tan solo un pase más y lograrían la anotación.
Raiyu tomó el balón, contrajo su brazo sobre su hombro atrás de su cabeza y ejerciendo la mayor fuerza posible lo lanzó a su capitán. Lamentablemente en ese preciso instante en que el objeto en juego dejó sus manos, el líder del equipo contrario le cayó encima bruscamente, lanzándolo contra el gras en una posición bastante riesgosa. Lo primero en tocar el suelo había sido el cuello del muchacho, el cual emitió un crujido escalofriante en cuanto impactó.
Por su parte Vegeta obtuvo el balón, y antes que el tiempo acabara, logró hacer el ultimo touchdown clavando con furia el ovoide en el ultimo rectangulo marcado sobre el gras, lo que los declaraba indiscutiblemente como los campeones de la liga.
El lado que albergaba a los alumnos locales estalló en felicidad, el trofeo finalmente se quedaba en casa. Las porras, gritos, aplausos y silbidos no se hicieron esperar, el bullicio era capaz de asordar a cualquiera. Sin embargo parecía no importarle a nadie, un momento como ese, nada lo opacaría…o al menos eso pensaban…
Los jugadores gritaban excitados su victoria, a excepción del castaño, que permanecía tendido en el lugar donde había sido derribado. Rápidamente Vegeta se acercó a él, un mal presentimiento se apoderó de su estomago y un nudo se formó en su garganta…
-Raiyu –llamó con esfuerzo sin obtener respuesta del joven- ¡Raiyu maldita sea contéstame! –exclamó hoscamente, obteniendo el mismo resultado…nada…
Pronto los demás jugadores notaron la escena, el silencio se propago por el estadio como una plaga sin control, y los susurros pesimistas no se hicieron esperar. El momento era perturbador, el cuchicheo de algunos presagiando un fatal destino para el caído, hacia eco en la cabeza de Vegeta. La rabia comenzó a inundar su cuerpo y un bramido abandonó su boca…
-¡llamen a un maldito medico por un demonio!
Rápidamente se inició la movilización, curiosos bajaban de las gradas para lograr posicionarse más cerca y obtener una mejor vista de los acontecimientos, los jugadores rivales permanecían apartados manteniéndose al margen para no dificultar más la situación, en tanto los del mismo equipo rodeaban preocupados a su amigo…
-¡Apártense!-clamó el maestro Roshi acercándose acompañado de un doctor. La ambulancia llegó pocos segundos después. Se detuvo a las afueras de la cancha y dos hombres con enterizos celestes bajaron de ella cargando una camilla mientras una mujer vestida de la misma forma los seguía con un maletín.
Se posicionaron alrededor del muchacho, revisaron sus signos vitales y le pusieron un collarín. Con cuidado lo alzaron del piso y lo recostaron sobre la camilla. Seguidamente introdujeron esta en la ambulancia y con el coutch se apresuraron en dirigirse al hospital.
El de puntiaguda cabellera no emitió palabra alguna, apretó ambos puños, furioso por la impotencia y decidió dar su merecido al causante del maldito desastre.
Se abrió paso entre los miembros de su equipo y curiosos empujándolos con el menor de los cuidados, y se dirigió al otro lado del campo, donde se encontraban los jugadores contrarios.
-¡maldito insecto! –exclamó atrayendo la atención del capitán adversario, logrando hacerlo voltear hacia él y propinándole un certero puñetazo en el tabique, rompiéndoselo en el acto.
La reacción fue sin embargo diferente a la imaginada, los visitantes no se disponían a devolver el ataque, sino que por el contrario, permanecieron inmóviles ante el hecho, e incluso deteniendo al agredido para que no devolviera el golpe. En tanto Gokú intervenía también, tomando a Vegeta por los brazos para impedir que prosiguiera con la agresión.
-¡vamos Vegeta no es momento! -espetó el joven mientras luchaba por contenerlo
-¡suéltame gusano! –Vociferaba fuera de sus cabales- ¡Voy a acabar con este inepto de una vez por todas!
-¡no es el momento¡Entiende! -gritó con mayor fuerza el novato, consiguiendo hacerle entrar en razón…
-suéltame –espetó librándose finalmente de su agarre, dándose la vuelta y marchándose directo al estacionamiento. Abordó su coche enseguida y sin perder más tiempo condujo hacia el hospital.
Milk, Krilin y Gokú también se enrumbaron al nosocomio. En un parpadear de ojos, la ciudad universitaria estaba vacía, en el estadio y campus solo quedaban rezagos de lo que debía ser una celebración y que lamentablemente terminó siendo una tragedia.
…
-Gracias por la información profesor
-de nada señorita Briefs, estoy seguro que si sigue mis consejos le ira más que bien en esa universidad.-contestó el mayor acompañándola hasta la salida del salón- ¿uhm? Parece ser que el partido ya acabó
-supongo que lo dice por el silencio que reina en el campus…-comentó un poco decaída por no presenciar la final del encuentro.
El hombre asintió ante el comentario y se despidió- que tenga un buen día señorita Briefs -finalizó cerrando la puerta
La heredera de los Briefs no perdió más tiempo y retomó el camino que la llevaría al estadio…
-¡Bulma¡Debes estar muy feliz! –exclamó la pelirroja que esperaba a unos pasos de ahí.
-¡Dios! –Clamó dando un pequeño brinquito sobre su lugar y presionando su pecho con ambas manos- ¡me asustaste Sumiko!-siguiendo su camino sin detenerse a hablar
-lo siento, no era mi intención…-dispuso andando atrás suyo- ganamos el partido con anotación de Vegeta
-¿si¡que alegría! Vegeta debe estar muy satisfecho, entrenó tanto tiempo para esto…iré a verlo –sentenció acelerando el paso
-pero no esta
-¿Cómo?- cuestionó volteándose a verla
-si, se fue a celebrar con sus amigos. Hasta Milk se fue con Gokú, claro que ellos a parte.
-no lo creo, Vegeta no se iría así sin…
-¿sin avisarte? vamos Bulma¿no lo conoces acaso? -cruzó ambos brazos y con detestable ironía prosiguió- deberías saber, tú que eres su novia, que él nunca da razón de sus acciones a nadie. Pero no perdamos tiempo, te propongo algo…
-¿Qué? –respondió levemente afligida. Detestaba hacer el ridículo de esa manera, que todos previeran las acciones de su novio y se las echasen en cara. Tenía ganas de llamarlo y reclamarle, pero eso sería mostrarse afectada y no lo haría.
-Vayamos a celebrar juntas -propuso esbozando una sonrisa
Bulma pensó unos segundos, en realidad no sentía muchos ánimos de festejar, sin embargo, no se iría a encerrar en su departamento o su casa solo porque su desconsiderado novio no la invitase a acompañarlo en su celebración. Además si él festejaba su triunfo, entonces ella también lo haría, porque después de todo su futuro traslado temporal, era suficiente razón para hacerlo
-Bueno, vamos.-sentenció a lo que la pelirroja asintió satisfecha. Ambas se dirigieron al vehiculo de la peliazul y montándose en él partieron rumbo a un conocido bar.
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La sala de espera estaba plagada de personas, siendo en su gran mayoría, familiares, amigos y compañeros del joven jugador de fútbol americano. La mamá de Raiyu lloraba desconsolada en brazos de su esposo, mientras los demás miembros del equipo parecían haber perdido el vigor de su juventud…cabizbajos y en silencio permanecían en sus lugares, esperando a que el medico en turno les diera noticias sobre el estado del risueño.
Vegeta estaba sentado a parte de todos, en una banca ubicada en una largo pasillo, con los codos apoyados sobre sus rodillas, la cabeza gacha y la mirada perdida en su imagen reflejada en el brilloso piso blanco del sanatorio. Lo único que esperaba era que la maldita operación acabara y con ella esa pesadilla. Pensó en las miles de ocasiones que el joven estuvo acompañándolo, soportando muchas veces su mal humor, siempre con una sonrisa en rostro y dispuesto a todo. A pesar de ser él una persona fría, el castaño siempre lo llamó amigo… y esa maldita palabra ahora retumbaba en su cabeza una y otra vez. Nunca fue demostrativo, salvo con Bulma a solas, pero con nadie más, ni compañeros, ni familiares, nadie. Pero eso no quería decir que no apreciara Raiyu, al fin de cuentas fue el único que lo soportó durante todo el tiempo que duró la carrera que estudiaban, y que estaban a una semana de culminar…
-grr…maldita sea -refunfuñó
-disculpe –interfirió una voz. El moreno alzó la mirada dispuesto a mandar a volar a quien se dirigía a él, pero al reconocer de quien se trataba, se contuvo…en un esfuerzo sobrehumano valga aclarar.
-Usted es el capitán del equipo de Orange¿verdad? -cuestionó recibiendo como respuesta un movimiento de cabeza que afirmaba la suposición.- Soy representante de…
-se quien es –interrumpió falto de tacto.
El hombre sonrió ante la respuesta y se sentó al lado del irritado jugador- nos interesa mucho hacerle una propuesta, sin embargo se que no es el momento indicado- metió una mano en el bolsillo de su chaqueta y sacó una tarjeta, se puso de pie y en la silla que segundos antes ocupó la dejo reposar- espero su llamada.-giró sobre sus talones e iniciando su andar emitió un ultimo comentario- y que su amigo se recupere pronto-culminó alejándose de él.
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La noche llegó, y con ella los indicios de que un cambio de clima estaba próximo a darse. El frío era ciertamente incomodo además de que su sobriedad se había perdido entre tantos licores ingeridos…una mezcla impresionante a decir verdad, vodka, cuba libre, etc.… una variedad de tragos que ahora parecían haber abandonado su estomago para alojarse en su cabeza…
-maldita sea…este frío es insopor… ¡hip! …insoportable -comentó con suma dificultad mientras acariciaba sus brazos desnudos
-tranquila Bulma, pronto llegaremos a tu departamento…-contestó su acompañante guiándola hacia el lugar donde habían aparcado el coche
-no… ¡hip! yo quiero que me lleves a mi casa ¡hip!
-¿quieres que tus papas te vean en ese estado acaso? -preguntó la pelirroja conciente que la respuesta seria negativa
-tienes razón… mejor a mi departamento…-dijo sacando las llaves de su auto y entregándoselas. Ambas subieron al automóvil, y se dirigieron al lugar acordado.
-sabesss…Sumiko… ¡hip! por un momento pensé que eras una maldita bruja metiche –dijo con los ojos cerrados y apoyando su cabeza en el respaldar de su asiento-
-¿y ya no lo piensas?
La joven negó con un movimiento de cabeza bastante torpe y sonrió de una manera muy graciosa- ahora creo solo que eres una brujita incomprendida jajaja –rió divertida
-ja ja –rió con falsedad- ahora… ¿podría saber porque me considerabas así? Digo, pensé que éramos amigas…
-lo éramos, pero tú cambiaste ¡hip!, cambiaste, es decir sabiendo que Vegeta era miii novio ¡hip!, ósea ¡mío de mi y de nadie más!, te le metías por los ojos…claro que él siempre te despreció porque, jeje o sea…jeje yo soy más bonita obvio…
-llegamos –interrumpió Sumiko estacionando el vehiculo. Bajó de él y ayudó a la peliazul a hacer lo mismo. Luego, tomándola de un brazo la llevó al interior de su edificio. Una vez ahí no perdió tiempo en poner en práctica su ocasional plan…
-¿Por qué no subimos? –preguntó curiosa la menor de los Briefs
-es que yo sola no puedo, necesito que alguien me ayude…-contestó mientras miraba a ambos lados esperando que la persona indicada hiciera su aparición- y ahí estás –aseveró mientras la llevaba prácticamente a rastras consigo
-disculpa ¿podrías ayudarnos?
-uhm? –El joven de larga cabellera volteó y observó levemente asombrado, la graciosa escena de la que era protagonista la guapa muchacha del sexto piso- claro, déjame cargarla -propuso "amablemente". Colocó uno de sus brazos en la espalda y el otro tras las rodillas de la ebria jovencita y ágilmente la alzó. Caminó con ella en brazos hasta el ascensor y junto a su "amiga" lo abordó. Esta presionó el botón número 6, y el elevador empezó su función.
Una vez arriba, salieron del mismo, Sumiko buscó en el bolso de Bulma las llaves de su departamento y tras varios intentos logró dar con la indicada abriendo la puerta para su ingreso.
-Yo debo irme, aquí esta su cartera, las llaves del departamento y las del coche se encuentran dentro de ella –dijo haciéndole entrega de la misma al musculoso muchacho
-¿no piensas acompañarla? –preguntó intrigado, a su parecer era muy raro que abandonara a su amiga en ese estado y sobre todo en manos de un desconocido, porque aunque lo habían visto y sabían que laboraba ahí, no lo conocían en absoluto.
-debo irme, es tarde y no traigo coche –explicó poniéndose en marcha lo antes posible.
Raditz entró con la muchacha a su departamento, caminó hasta su habitación y sutilmente la recostó sobre la cama. Se había quedado completamente dormida en cuestión de instantes…y, a pesar de estar ebria, se veía sumamente hermosa. Se sentó al lado suyo, y con una mano acarició su rostro sonrojado por el alcohol ingerido. Su belleza era atrapante, sus labios…observó detenidamente cada rasgo de su cara, y nada en ese instante se veía más provocador que el carmesí de su boca. Lentamente fue acercando su rostro al femenino hasta que al fin, sus labios poseyeron los de ella…
-esto era todo lo que necesitaba –susurró para si la de cabellos rojos, mientras escondida tras una columna, grababa con su móvil la escena que protagonizaban Bulma y Raditz.
-Vegeta…-susurró ella entre sueños al sentir el beso en su boca, logrando de esta manera apartar al muchacho y alertar a la que permanecía oculta, quien velozmente guardó el celular en su bolsillo y se marchó.
El joven frunció el ceño molesto por el nombre mencionado y sin titubear se puso de pie para desalojar la pieza, no sin antes colocar el bolso sobre el tocador.
Abandonó la alcoba caminó hasta la salida y sin mirar atrás musitó-maldito afortunado…- cerrando la puerta del departamento tras su salida.
Espero que les haya agradado el capitulo, nos vemos en el siguiente
atte:
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