Chicas, sé que ha pasado demasiado (años en realidad) desde la última vez que lo actualicé, pero

por fin he vuelto y esta vez para terminar todo lo que dejé abierto (: Volví a la escritura después de mucho tiempo,

y créanme que lo extrañe. Sin más, espero disfruten este capítulo como solían disfrutarlos

Capítulo 13. Un Primer Baile

-Alice, ¿quieres bailar?- Me preguntó, al reconocer la canción.

Sentí mi corazón dar un vuelco.

Dios, definitivamente me estaba enamorando.


JASPER'S POV

Me tomó unos segundos reconocer la canción que estaban tocando; era mi favorita desde que tenía como 18 años. Después, fue como si alguien más hablara; no había pensado en invitarla siquiera, las palabras sólo surgieron.

"Alice, ¿quieres bailar?" Me sorprendí a mi mismo con estas palabras, pero la verdad es que me estaba muriendo de ganas de compartir un baile con ella. Ella me miró sonriente, y aceptó. Dejé escapar un suspiro que no sabía me estaba guardando.

"Bella, ¿Me harías el honor?" Le preguntó Edward a su esposa, juguetonamente, a sabiendas de que su esposa tenía dos pies izquierdos.

Reí por lo bajo, y sentí la mirada curiosa de Alice en mi. Me acerqué a susurrarle al oído la poca habilidad de Bella con el equilibrio, muy por el contrario de su esposo. Ella soltó una risilla y le guiñó un ojo a Bella, incitándola a acompañarnos. Bella soltó un suspiro y asintió, sonrojada, dejándose guiar por mi amigo a través de la pista. Al pasar a nuestro lado, Edward le dedicó una sonrisa a Alice en agradecimiento. No pude evitar sonreír al notar lo fácil que ella se había adaptado a mis amigos.

"¿Jasper?" Me llamó, sacándome de mi ensoñación.

Volteé a verla con una sonrisa, y le tendí la mano con un poco de nerviosismo. Ella la tomó y me dejó guiarla hasta un lugar a lado de Edward y Bella, donde comenzamos a bailar. Después de unas tres canciones, comenzó una más lenta que las demás, extrañándome.

"¿Desde cuándo ponen canciones tan lentas en un antro?" Le pregunté a ella, extrañado. Sí es cierto que llevaba un tiempo sin ir, pero no podría haber cambiado tanto ¿o sí?

Ella se rió por lo bajo, acercándose más a mí para susurrarme al oído. Claro que con el ruido, era la única manera de que la escuchara, además del hecho de que era considerablemente más bajita que yo, pero eso no evitó que me sintiera un choque eléctrico cuando su mejilla chocó con la mía, o que fuera completamente inconsciente de todo lo que nos rodeaba en el momento en que escuché su voz tan cerca mío, su aliento chocando contra mi cuello. Dejé escapar un suspiro, tratando de reponerme para poder entender lo que ella me decía. No quería parecer un estúpido en este momento.

"Desde que tu hermana es la DJ" Me contestó. Seguí su mirada, para encontrarme a Rosalie justo al lado del DJ, probablemente haciéndole varias peticiones, mientras Emmett la esperaba no muy contento, parado a su lado con los brazos cruzados.

"Pensé que estaban en el cine" Le contesté, perdido por un momento.

"Jasper, son las 11:00 ya, creo que hace rato que terminó la película" Me contestó divertida. Esto me tomó por sorpresa. No sabía cuánto tiempo habíamos perdido realmente con lo acontecido en mi casa, ni cuánto tiempo habíamos estado solamente platicando, pero jamás imaginé que fuera tan tarde. No es que me molestara, para nada. Pero el hecho de ya haber pasado tanto tiempo con ella, significaba también que cada vez me quedaba menos.

Sentí mi corazón dar un vuelco ante esta idea, y me reprimí mentalmente. ¿Qué demonios me estaba ocurriendo? Pero decidí ignorar todo esto y, armándome de valor, tomé la mano de Alice y la acerqué a mí, con la duda en los ojos. Ella entrelazó sus dedos con los míos, y lentamente comenzamos a bailar al ritmo de la música. Varios bailarines habían abandonado la pista, pero en ese momento no me importaba, era consciente también de Edward y Bella, a unos cuantos metros de distancia, bailando, mientras nos dirigían unas cuantas miradas curiosas, pero eso tampoco me importó. Ya llevábamos unos minutos bailando, cuando Alice recargó su cabeza en mi pecho. Estoy seguro que sonreí como un idiota, porque sentí mi piel estirarse y quedarse ahí, como una máscara, pero ella no podía verme así que decidí no prestarle atención a aquello. Sin pensarlo, yo también incliné un poco la cabeza, rozando sus cabellos con mi cuello.

Tardé un tiempo en darme cuenta que la canción había terminado, y una nueva mucho más rápida había comenzado, pero Alice tampoco había hecho ningún indicio de haberse dado cuenta. Le levanté la cara con cuidado, temeroso de romper el momento, pero no quería que ella se diera cuenta después y se molestara o algo.

"Terminó la canción" Le informé, y ella me vio con cara de comprender nada, que segundos después se transformó en una de vergüenza, su cara completamente roja y trató de desviar la mirada. "No" Le dije, manteniendo mi mano bajo su barbilla, impidiéndole voltearse "Yo también me acabo de dar cuenta, y por la cantidad de gente que volvió a la pista, la canción terminó hace rato" Admití, viendo a mi alrededor por primera vez y notando la cantidad de gente que había en la pista de nuevo.

Ella rió, volteando a ver alrededor también. Después me volteó a ver a mí de nuevo, con esos ojos soñadores que tantos suspiros me habían robado. "Me gustó bailar contigo"

Y sólo necesité escuchar esas palabras para convencerme de que estaba completamente e irremediablemente enamorado de aquella mujer entre mis brazos. Pero también fue todo lo que necesite para saber que era un cobarde que no haría nada, al menos no por el momento.

"A mí también" Le contesté, medio ausente, perdido en mis cavilaciones.

Ella volvió a recargar su cabeza en mi pecho. "Me gustaba más la otra canción"

"Entonces bailemos esa canción" Le contesté, reanudando nuestro baile, sin prestar atención a la música que sonaba en el lugar.

Duramos un rato así, en silencio. No pude evitar pensar en ella, en nosotros. En qué hacer. Pero nada me venía a la mente.

"Me agradan tus amigos. Y creo que no me odian" Me dijo ella, meditativa.

"¿Qué?" Le pregunté, atónito. Me había tomado con la guardia baja.

"Que, creo que tus amigos no me odian" Me contestó ella, como si estuviera hablando del clima. Me eché a reír.

"¿En serio tenías miedo de eso?"

"¿La verdad? Sí. No sé porque, jamás me había pasado" Parecía hablar con ella misma más que conmigo. Para este momento habíamos dejado de bailar, pero nuestras manos seguían entrelazadas, y mi otra mano reposaba en sus caderas. Su mirada estaba fija en un punto en la distancia, y la expresión en su cara era como de quién trata de descubrir un misterio. Y no pude evitar verla, se veía tan hermosa.

"Por supuesto que no te odian" Dije, por fin "No hay razones para eso"

Ella me dirigió una sonrisa que jamás olvidaré. "Gracias" Y me plantó un beso en la mejilla. Seguimos así, viéndonos un rato, hasta que ella comenzó a bailar otra vez, de nuevo en aquel ritmo lento al que habíamos estado bailando. Le seguí el paso, feliz por primera vez en tanto tiempo con alguien que no eran mis hijas.

Por mi mente pasó nuevamente lo ocurrido más temprano esa noche, cuando él la había llevado a su habitación, dispuesto a decirle lo que sentía. Aún tenía ese debate interior, ahora que estaba seguro de lo que sentía, pero no sabía cómo decírselo o sí decírselo para empezar.

"Edward y Bella ya están sentados en la mesa. Y nos están mirando" Comentó, divertida, viendo a la pareja sentados en la mesa. En efecto, tenían su mirada en nosotros. Edward se veía divertido, mientras Bella nos veía soñadora, con un leve sonrojo en sus mejillas. Pero eso no fue lo que me llamó la atención, si no la imagen que ellos en general proyectaban; sus manos entrelazadas, el brazo de Edward que abrazaba a su amada esposa por la cintura, ambos anillos visibles bajo la luz tenían un brillo especial, probablemente por las luces intermitentes que habían puesto. Y, por un momento, ya no eran Edward y Bella, era él mismo y Alice. Movió la cabeza rápidamente, tratando de borrar la imagen. Eso era imposible, completamente imposible.

"¡Jasper!" Escuché su voz, por el tono y su sonrisa divertida, pude advertir que tenía ya un rato llamándome.

Le sonreí culpable, pidiéndole perdón con los ojos. Ella negó con la cabeza, sin borrar nunca la sonrisa de su rostro.

"Te decía que si quieres ir a sentarte con ellos un rato, Jasper" Apenas asentí, y esta mujer ya me estaba prácticamente arrastrando de regreso, sin soltar mi mano en ningún momento. Y yo me dejé llevar, sonriendo.

ALICE'S POV

No podía creer la manera en que me estaba comportando, pero la verdad es que no había nada que pudiera hacer al respecto, me sentía atraída a Jasper como un imán. Sabía que me estaba enamorando, pero tenía una necesidad física de estar a su lado, como si al separarme doliera, como si al estar lejos de su alcance, lejos de su mirada, me llevara a un abismo del que no podía salir. Y era feliz, como hacía mucho tiempo no lo era. No tenía que fingir mis sonrisas, era como si todo dentro de mí sonriera conmigo, en lugar de reprimir aquella agonía que tan familiar se me hacía ya.

Caminamos de la mano entre la gente, hasta llegar a la mesa donde se encontraban los amigos de Jasper. En verdad estaban a menos de 5 metros de nosotros, pero nos tomó un buen rato llegar a ellos, codeándonos entre las personas.

"Hola" Saludé de nuevo, con renovada energía, mientras me sentaba en la silla que Jasper me tenía.

"Hola" Me contestó Bella, sonriendo.

"Entonces… ¿Cómo se conocieron?" Preguntó Edward, directo al grano.

Bella nos miró alarmada y se disculpó. "Lo siento," dijo apresurada "lo que pasa es que estábamos tratando de recordarlo pero no podíamos así que terminamos apostando" Explicó.

Reí ante la situación.

"¿Qué apostaron cada uno?" Le pregunté, intrigada.

"Bella dijo que por el trabajo. Yo estoy más seguro de que fue por Rosalie" Esta vez fue el turno de Edward de hablar.

"Te diré si tú me cuentas como estuvo París, hermano" Sentenció Jasper, tomando el asiento a mi lado, con una sonrisa retadora en el rostro. Aún no me había soltado la mano, cosa que no me molestaba para nada, pero que me tenía sonrojada desde hacía ya unos minutos.

"Qué te puedo decir, Jasper…¡Fue perfecto!" Y así fue como nos contaron todas sus vacaciones, los lugares que habían visitado, e incluso cuando terminaron en el hospital porque habían ido a andar en bicicleta en un recorrido y Bella se había accidentado contra un farol. No había pasado nada, fuera de un par de moretones, pero aparentemente Edward era una persona sobreprotectora y la había llevado al hospital de todas maneras, para que la revisaran.

"¿Sólo hubo un accidente?" Preguntó Jasper, sonriente.

"No, pero sólo hubo uno digno de contar, gracias a Dios" Contestó Bella, contrariada.

Reí un poco y le tomé la mano. "Estoy segura de que eso no es cierto, pero que Edward decidió que uno era suficiente para la historia"

Bella me vio con una sonrisa apenada, y todos echaron a reír.

"La chica que tienes ahí, Jasper, sabe lo que dice" Comentó Edward, mientras le daba un beso en la sien a su mujer. "Pero, ahora es tu turno de desenmascarar el misterio"

Y así, Jasper comenzó a relatar la historia de nuestro primer encuentro. Se veía tan feliz; movía las manos mientras hablaba, un hábito que yo no había visto en él hasta aquel momento, la sonrisa en su rostro era notoria, incluso mientras hablaba, y sus ojos brillaban, pero esta vez no era dolor o angustia lo que se escondía detrás de ellos, no, era algo más…era el mismo brillo que ella había visto en su reflejo en los últimos días; esperanza.

Cuando las historias hubieron terminado, y los chicos estaban soltando bromas a costa de nostras, Jasper llamó a un camarero para pedir bebidas, a lo que Bella se negó pidiendo solo agua.

"Bella, querida" Comenzó Jasper, con una ternura que me estremeció "no importa si bebes o no, igual vas a tener un mal equilibrio y Edward te va a tener que cuidar"

Bella lo fulminó con la mirada, pero eso duró unos instantes porque una sonrisa se dibujó en su rostro. Los brazos de Edward alrededor de ella la estrecharon un poco más fuerte, sacándole una risita.

"Hay una noticia que aún no te hemos dado, Jasper" La voz de Edward era agradable al oído, como si cantara en lugar de hablar, pero esta vez las palabras salieron tan rápido, golpeando la una a la otra, que pensé que no había escuchado nada.

"¿Una noticia? " Dijo Jasper, anticipándose. Era obvio lo que era, pero no hizo comentario alguno, esperando que ellos fueran los que le dijesen.

"Estoy embarazada" Dijo Bella por fin, completamente roja. La sonrisa en la cara de Edward no podría ser más grande, porque entonces literalmente se saldría de su rostro.

"¡Felicidades!" Exclamó Jasper, parándose a abrazarlos.

"Felicidades" Dije yo también, poniéndome de pie. Rodeé a Bella con mis brazos, mientras la felicitaba de nuevo. "¿Cuánto tiene?" Le pregunté, emocionada. Esa era una situación con la que soñaba desde niña; casarme con el amor de mi vida, estar embarazada, rodeada de amigos que me querían. Y todo eso se me había sido arrebatado de la noche a la mañana. Después, volteé a ver a Jasper y me sonrojé. O quizá no, quizá aún no era demasiado tarde. Despejé ese pensamiento de mi cabeza, tratando de olvidarme de aquel cuento de hadas que me había escrito en mi cabeza. Yo sabía que esas cosas no existían, pero por alguna razón seguía aferrándome a ellas como si no existiera algo diferente.

"Un mes" Me contestó Bella, alegre.

"Un mes," Repitió Jasper, pero su mirada estaba en Edward "Un mes, y ¿no me dijiste nada?"

"¡Quería hacerlo en persona, hermano! Mi primer hijo, ¿lo puedes creer?" Le contestó ilusionado, mientras acercaba a Jasper para darle un abrazo de lado. Sonreí para mis adentros, estos dos parecían hermanos en serio.

Después de esto, se despidieron, porque Bella ya estaba cansada, había sido un largo viaje pero morían de ganas de ver a Jasper, y a la muchacha de la que tanto les había hablado. Me sonrojé ante tales palabras, pero no hice nada al respecto. Así que Jasper había hablado de mí… Me sorprendí al darme cuenta de lo mucho que me agradaba esa idea.

"Entonces, ¿te quieres ir ya o quieres bailar un rato más?" Me ofreció él, tomando mi mano de nuevo. Yo fijé la vista en nuestras manos entrelazadas, para después volver a encararlo y sonreírle.

"Pues… siempre me ha gustado bailar" Le dije, y él entendió perfectamente, mientras me llevaba de nuevo a la pista. Esta vez, no de la mano, si no que su mano me rodeaba la cintura, acercándome a su pecho. Caminé a su lado, dejándome llevar por el momento, mientras nos perdíamos de nuevo en un baile.

No habíamos cruzado palabra desde que llegamos a la pista, no era necesario. El silencio que había entre nosotros en ese momento expresaba mucho más que lo que nuestras palabras hubieran podido decir. Su sonrisa era mucho más cálida que cualquier palabra dulce, su mirada jamás se fue de mis ojos. Era como un momento mágico, que nada a nuestro alrededor hubiese podido romper.

Hasta que su mirada se oscureció un momento. Me volteó a ver con las duda en los ojos. Y de repente, sentí sus labios contra los míos.

- Alicehalenn