DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Disney
El duelo contra Abeloth en la Laguna del Conocimiento fue tan agotador para Rey, que tuvo que sumirse en una hibernación de la Fuerza por tres días, siendo ese el tiempo que nadie pudo hablarle.
En ese tiempo, Han Dameron, aun siendo buscado, huyó del planeta, ayudado por su hermana y Temiri, sin poderse despedir de sus padres, en especial de su padre, tenía la esperanza de reconciliarse con él así que, por mediación de Shara, Poe fue invitado a Hapes.
Rey abrió los ojos, se sentía mejor pero aún sentía un poco de dolor en las articulaciones, reconoció que tuvo mucha suerte al sobrevivir en un evento de tal magnitud, en la enfermería estaba Siri y Bri.
—Bienvenida de vuelta—exclamó Siri sonriendo.
—Convoca a los maestros al Concejo—exclamó Rey poniéndose de pie con dificultad.
Rey se dio cuenta que echó de menos estar reunida en el concejo, los maestros llegaban de uno en uno y ocupaban sus asientos, reunidos en un círculo pero solo habían tres asientos vacíos, dos de ellos aún estaban en Ossus pero el tercero había fallecido cinco años atrás y hasta el momento su lugar todavía no fue ocupado, la veterana Jedi tendría que hacer una votación, pidiendo sugerencias para ascender a un caballero Jedi.
Cuando Temiri se sentó, Rey cruzó las manos.
—Ha pasado tiempo desde la última vez que nos reunimos todos—exclamó Bri Delpin.
—Tengo varios puntos que tocar—exclamó Rey— El primero es sobre Abeloth. La entidad no volverá porque fue destruida con la Daga de Mortis.
—¿Dónde conseguiste el arma? —preguntó Siri.
—Esa es la cuestión extraña. Según los monjes de Zallas, la Daga se encontraba en un planeta difícil de llegar llamado el Monolito de Mortis. Cuando usé mi proyección de la Fuerza hacia el planeta de Abeloth, donde me encontré con ella; mientras lo pienso, creo que no hubiera podido derrotarla si no me hubiera ayudado…un aliado imprevisto que fue ayudarme.
—¿Alguien te ayudó?
—Se hacía llamar Sith Único.— tras decir esto, hubo un silencio sepulcral en el ambiente— Él no tiene nada que ver con los Sith que enfrentaron en el Templo.
—¿Cómo lo sabes?
—Lo sentí, sentí que él era de otra rama de los Sith, además del nombre, no llevaba el sufijo "Darth" ni tampoco un nombre propio, parecía más un título.
—Entonces ¿él te entregó el arma?
—Si, inmovilizó a Abeloth y la apuñalé. Se fue sin decirme nada.
—¿Deberíamos redoblar la vigilancia, verdad?
—Deberíamos estar alertas, mandaremos un equipo de exploración.
—¿Los Sith? ¿Huyeron o…?
—Huyeron, pero apenas un puñado—exclamó Siri— Jek logró lanzarle un localizador, así que no tardaremos en hallar su escondite.
—Entonces, se asignará el equipo para rastrear a los Sith de Varth pero sobre el Sith único, no podemos hacer mucho, apenas sabemos de él.
—Sí—exclamó Temiri.
—¿Hay noticias de los afectados de la psicosis de la Fuerza?
—Están recuperados—exclamó Siri— Neespi no lograba entender la recuperación de ellos así que si Abeloth los controlaba, era verdad.
—Muerta Abeloth, los afectados vuelven a la normalidad, me alegro por Dan—exclamó Temiri, Rey sonrió, había llegado el momento de anunciar la idea que le rondaba la cabeza, su lucha contra Seimos así como contra Abeloth y los Sith, había llegado a la conclusión que debía pasar la antorcha.
—Solo estaré aquí por nueve meses—exclamó Rey, los maestros la miraron sorprendidos— He decido darme una jubilación y pasar tiempo con Poe y mi nieta.
Los maestros Jedi estaban sorprendidos, Rey guardó silencio para que sus compañeros asimilaran la idea de la partida de la Gran Maestra de la Orden Jedi.
—Siri ¿deseas continuar como la Gran Maestra o piensas ceder a alguien más?
—Estar a cargo de la Orden Jedi fue un honor, maestra Dameron pero mi intención era estar en este puesto mientras durase su exilio. Gale le perdonó su pena y creo que yo debería estar sentada al lado de la Gran Maestra. Cedo el lugar a alguien más.
Rey asintió.
—Entonces…
—Debería ser Bri Delpin—exclamó Temiri— Ella ayudó con la evacuación de los aprendices en la crisis con los mandalorianos y supo defender el Templo contra los Sith. Si esto fuera por votaciones, elijo a ella.
El resto de los maestros asintieron, de acuerdo con las palabras de Temiri Blagg, que curiosamente, Bri fue su maestra brevemente mientras Rey llevaba los últimos meses de embarazo de los mellizos.
—Bri Delpin ¿alguno tiene un nombre más que añadir?
—Ella es la idónea para el cargo, maestra— exclamó Jek, un t'wileko de piel azul.
—Apoyo a Delpin—exclamó Siri.
—Entonces, Bri Delpin será la Gran Maestra Jedi ¿estás de acuerdo?
—Es todo un honor, maestra Rey y agradezco sus votos de confianza, compañeros.
Rey sonrió.
—Mientras aún este sentada en este sillón, Bri, te enseñaré algunas cosas para familiarizarte con el puesto.
—Se lo agradezco.
—Bueno, mientras estaba en la hibernación ¿Maris Gale sigue siendo la Jefa de Estado?
—Mañana asume Kaydel Ko Connix, Gale fue vacada por medio de una moción de censura— exclamó Siri— Además, hoy es el funeral de Finn.
Rey se entristeció al recordar a su viejo amigo, Abeloth lo había asesinado, aunque su hija Rori ya era una mujer adulta, no podía evitar compadecerse de ella, solo un año atrás perdió a su madre y ahora a su padre.
—Iré al funeral—exclamó Rey— ¿Han?
—Bueno—exclamó Temiri algo incómodo— Cuando los Sith se retiraron, Han…
—Él me buscó—exclamó Siri—Me dijo que no va a regresar a la Orden Jedi, aún si perdonan su crimen. Presentó su dimisión de forma oficial y huyó en la madrugada por medio de Shara y Temiri.
—Así que regresó a Hapes, aunque dudo mucho que Kaydel le perdone la pena a Han—exclamó Rey.— Ha cometido excesos cuando estaba en el Lado Oscuro.
—¿Y Porque eligió ese camino? — preguntó Temiri— Si Kylo Ren estuvo contactándolo, debió decirnos.
Rey suspiró y contó toda la historia de Han, desde que conoció a Kylo Ren en Ziost en plena invasión grysk hasta la visión del futuro que vio en el Lago del Conocimiento. Los maestros la escucharon sin decir una palabra.
—Así que la pequeña Cilliana es la clave después de todo—exclamó Bri— Tengo entendido que aún no está en la Academia ¿verdad?
—Irá a Ossus en tres meses—exclamó Rey— al menos así me contó Poe.
—Tiene ocho años.
—Bueno, sí, dos años mayor de la edad que normalmente un niño empieza su camino Jedi pero aún está a tiempo.
—Yo le enseñé algunas cosas de la Fuerza mientras estuvo a mi cuidado y también su madre, Tara Lar, le enseñó a usar la Fuerza.
—Se adaptará entonces, si tiene conocimiento básico.
— Y antes de dar por finalizada la reunión ¿A quién proponemos para ocupar el lugar de Maestro Jedi? —preguntó Siri— Mi voto es Shara Dameron.
El nombre no tomó por sorpresa a nadie, era bien sabido que Shara era una de las Jedi más talentosas y ella no lo decía porque fue su discípula, lo decía porque ya veía la experiencia en su antigua pupila.
—Yo también elijo a Shara—exclamó Temiri— En los momentos de crisis ha logrado sobrellevar ¿Recuerdan la crisis killik? ¿la 3era guerra civil? O ¿la invasión mandaloriana?
— Ciertamente—exclamó Bri Delpin— Hay que decirle.
—Yo la diré —exclamó Rey.
—Entonces, su nombramiento será en una semana. Valga decir que será la primer caballero nombrada maestra sin haber entrenado a un aprendiz.
—Si, curioso— exclamó Temiri— Pero algún día tutelará a un aprendiz.
—Entonces la reunión se da por finalizada.
—Que la Fuerza los acompañe a todos— exclamó Rey.
Todos se pusieron de pie y abandonaron la sala de a pocos, Rey se movilizaba ayudada por un bastón, tomo un turboascensor y llegó a los pisos inferiores donde entró a una cafetería, ahí vio a su hija, tal como lo quería, estaba sola para decirle la noticia de su ascenso.
—Shara.
—Hola, mamá—exclamó mientras dejaba su taza, a Rey le agradó ver una sonrisa en su rostro, hacía mucho que no veía tal gesto en su hija.— ¿Cómo fue la reunión?
—Hablamos de muchas cosas, Abeloth, los Sith y sobre Han.
—Han—exclamó Shara— Arreglé las cosas con él, estamos en contacto, aunque sé que las cosas no serán como antes.
—Sí.
—Papá está en casa si preguntas. Te llevaré con él.
—Te lo agradezco ¿irá donde Han?
—En tres días—exclamó Shara— Rori está un poco calmada pero triste.
—Tengo algo que decirte, Shara—exclamó Rey— Dejaré la Orden en nueve meses.
—¿Qué? ¿Nos dejas, mamá?
—Han sido años maravillosos, pero siento que es hora de dejar el mando a otra persona. Bri Delpin será ahora la Gran Maestra Jedi, me jubilaré y me iré a Ossus con Poe.
Shara sonrió, le alegraba la idea de ver a sus padres en Ossus, tal vez ahora más cerca con Cilliana que iniciará su camino Jedi.
—A papá le gustará la idea de regresar a Ossus—exclamó la joven Dameron.
—Eso no es todo—exclamó la veterana Jedi con una sonrisa enigmática— En una semana te llamaremos al Concejo porque ahora te ascenderemos al rango de Maestra Jedi y ocuparás un sillón en el Concejo.
Shara agrandó los ojos, ¿ahora Maestra Jedi? Movió los labios sin emitir sonido alguno hasta que logró recuperar el aplomo.
—Gracias, mamá—exclamó Shara radiante— Jaz se pondrá contento.—Sí, estoy orgullosa de ti, Shara. Ha sido un largo camino y me iré a mi retiro sabiendo que eres una maestra jedi.
—Gracias a ti, mamá—exclamó Shara.— y a Siri, por enseñarme en los caminos de la Fuerza.
Tres días después, Hapes
—Han— exclamó Tara Lar ingresando a una sala donde se hallaba el mencionado meditando— Ha llegado tu padre.
El antiguo Jedi se sorprendió de que su padre aceptase su invitación de venir al planeta para tener una conversación y limar asperezas. Se puso de pie y avanzó hacia donde estaba Tara.
—¿Dónde está?
—En los jardines, por cierto, dile que se quede a cenar y pasar la noche aquí. No tengo problemas.
—Está bien, veré que como sale esta conversación.
—confío en que arreglarán las cosas—dijo Tara y besó a Han por unos segundos.
Han asintió y salió de la habitación.
Vio a su padre, de pie en los jardines, observaba el cielo estrellado hapano; tenía su chaqueta marrón de piloto, ya un poco gastada por el tiempo, Han sentía algo de nervios pero se contuvo, la última vez que se vieron no fueron en buenos términos; él le había dicho que era una decepción.
Esa era una época donde estaba en el Lado Oscuro y era aliado de Kylo Ren, el mismo que torturó a sus padres en el pasado. Nunca se había percatado de eso si no le hubiera dicho su madre.
—Papá—exclamó Han deteniéndose, Poe se giró, su rostro tenía emoción alguna pero el Jedi podía sentir diversas emociones, pero el enojo y el odio no eran una de ellas.
—Me sorprendió un poco cuando recibí tu mensaje, confieso que lo tuve que pensar y no fue después del funeral de Finn que decidí venir aquí.
—Escuché lo de tío Finn, lo lamento mucho—exclamó Han tocándose la parte trasera de su cabeza— Lamento haberle hecho daño, estaba asustado cuando Kylo Ren…ya sabes, a mi me sorprendió que matase a Rose.
—Sí—exclamó Poe— La muerte de Rose hizo que Finn se alejase de nosotros, sus mejores amigos desde la época de la Resistencia.
—Papá, sé que no puedo arreglar lo que hice— exclamó Han acercándose aún más— Fue un error, estaba cegado por salvar a mi hija.
—Sé lo de Cilliana, Rey me contó lo que vio en el Lago ese y de los asesinos que buscaban hacerla daño, pero debiste confiar en mi o en tu madre no en Kylo Ren.
—Lo siento—exclamó Han bajado la mirada.
—Me decepcionaste, Han. Cuando escuché que fuiste uno de los que participaron en el golpe de estado, no quise creerlo. Me negué a creer que mi hijo fuese un Ren como Kylo, él mismo que entró en mi mente y me torturó.
—Sé lo de Kylo Ren, me usó como también usó a mi mamá.
—Esas heridas tardarán en sanar, Han—exclamó Poe y miró al cielo— Como dijo Rey antes de venir aquí: "Crix no querrá vernos distanciados, él habrá querido que estemos reunidos como una familia".
—Crix…lo hecho tanto de menos, debí decirle que lo quería y que las tomaduras de pelo solo eran tonterías de hermanos.
Poe bajó la mirada, la sombra de la ausencia de Crix aún pesaba en la familia Dameron a pesar de que ya han pasado casi siete años de su partida. El retirado piloto se acercó a su hijo y lo abrazó, sintió como él se aferraba a los brazos de su padre.
—Perdóname, papá; perdóname por haberlos causado dolor y estoy tratando de ser un hombre mejor y ser un mejor padre para Cilliana.
—Cilliana irá a Ossus, así que puedes verla en cualquier momento.
—Me alegra oírlo, Tara me contó que empezará su entrenamiento Jedi.
Han Dameron tenía prohibido ir a un planeta que perteneciese a la Alianza Galáctica pero Ossus no lo era así que podía ir cuando quisiese.
—¿Escuchaste de Rey? ¿De Shara?
—¿Qué pasa con ellas?
—Rey deja la Orden Jedi y Shara será Maestra Jedi.
—¿Mamá se retira? — exclamó el antiguo Jedi sorprendido y el antiguo piloto asiente- Merecido lo de Shara, será una gran maestra- acotó sonriendo y separándose del abrazo— Quédate a cenar, papá y me cuentas más los detalles. Y puedes pasar la noche aquí, Tara Lar no tiene problemas en ello, mañana puedes regresar a Coruscant.
Poe sonrió a su hijo después de mucho tiempo.
—Suena bien, vámonos Han.
Padre e hijo, juntos ingresaron al palacio, aunque tardarían tiempo en que las cosas volviesen a la normalidad, era un buen comienzo.
Un año después, en Ossus
Solo tres meses atrás era la Gran Maestra Jedi, ahora solo era una Jedi retirada de la Orden pero aun así, recibía a sus antiguos compañeros para darles consejos o comentarios, quedando más como una consultora.
De solo ver el clima y las extensas áreas verdes del planeta, era suficiente saber porque consideraba su planeta favorito, y ese día decidió dar un paseo sobre la Academia Jedi, observando a los Iniciados en sus tareas de aprendizaje entre ellos estaba su nieta Cilliana, aprendiendo sobre los caminos de la Fuerza.
La niña de cabellos rojos saludó con la mano a su abuela y ella le devolvió el gesto, la sonrisa de ella era bastante parecida a la suya y era como verse un espejo, aunque más joven y pelirroja.
—¡Mamá!
Rey se giró y vio a Shara avanzar lentamente, vio el anillo de casada en su mano, señal que se había casado con Jaz solo hace cuatro meses.
—Shara ¿Cómo estás?
—Estoy bien—exclamó Shara observando a los Iniciados— Le dije a la maestra Delpin que me permitiese entrenar a Cilliana en el año que viene.
—Sí, entiendo que este es su último año como Iniciada, un tiempo muy breve.
—La ventaja que tiene es que ha recibido entrenamiento en casa, de parte de Tara Lar— asintió Shara— Además, Temiri y Kaity encontraron el planeta de los Sith de Varth. Enviaremos un equipo para apresarlos.
—Tengan cuidado y no los subestimen.
—Lo tendremos en cuenta—exclamó Shara— Por cierto, vendrá Jaz a la cena de esta noche.
—Han y Tara Lar también así que haré un plato más para Jaz—exclamó Rey y sonrió de forma picara— ¿Y tú también me darás un nieto? Espero un varoncito.
La retirada Jedi rió y las mejillas de Shara enrojecieron, recordó que su madre hizo un comentario similar hace dos años cuando exclamó que estaba lista para ser abuela, pero estaba vez miraba a Han, quien irónicamente ya tenía una hija en ese entonces.
—No lo he pensado—exclamó Shara sintiendo calor.
—Solo bromeo, hija—exclamó Rey, Shara sonrió y colocó una mano sobre el hombro de su madre.
Después de una vida entera resolviendo conflictos y participando en guerras, Rey Dameron, antigua chatarrera de Jakku, disfrutaba de los tiempos de paz y tranquilidad, una vida que empezaba a adorarla. Lo que una vez buscaba con tanto ahínco, una familia y ahora podría decir que ya lo había encontrado y estaba feliz.
Y podía sentir a Luke y a Leia, sonriendo desde el otro lado.
FIN
