Capítulo 13: ¿Podrás ser el príncipe que ella necesita?
¿Había valido la pena?
Fue lo que fue me pregunté los pocos minutos antes de alistarme para ir a la facultad, ya que obviamente no pude dormir. Ese y muchos pensamientos vinieron a mi mente, ¿Qué sucedería ahora?, ¿Y si padre le decía a mis hermanos, de que serían capaces?, ¿Qué pasaría si padre me enviaba lejos, tal vez con los abuelos a Winterfell? Escuche esa vieja historia de que Benjen era un chico problemático y para arreglarlo lo enviaron por un año en el frio y helado internado en la muralla, Por suerte no aceptaban mujeres, pero entonces ¿Qué sucedería?
Decidí no informarle a Rhaegar que me habían descubierto, eso solo complicaría las cosas, además no quería que se sintiera culpable.
En ruido comenzó a incrementarse en toda la casa, eso indicaba que mis hermanos habían despertado, esa típica pelea por la ducha era inconfundible. No quise ver a mis hermanos en ningún momento si no hasta que fuera necesario, mucho menos a mis padres, por lo que tuve que esperar a que todos se ducharan para entrar yo y comenzarme a arreglar. Esperé lo más que pude en mi habitación, hasta que fue completamente necesario salir para ir a la facultad.
Con un nudo en el estómago y los nervios a flor de piel, me fui a la cocina, donde todos estaban reunidos tomando el desayuno, disimulando lo mejor que pude entre.
-Buen día- Dije temerosa.
-Buen día cariño- Respondió Madre
-Buen día princesa- Dijo Padre alegremente, haciéndome dudar si lo de anoche había sido verdad.
-¿Te sientes mejor?- Preguntó Madre besando mi mejilla.
-Mejor, gracias- Dije abrazándola.
-Será mejor que comas rápido- Dijo Jon –Casi es hora de irnos-
-Si no les molesta chicos- Dijo Padre poniéndose de pie –Yo llevaré a Lyanna hoy, necesito que me recuerde unos datos de una junta de la semana pasada, ¿Los recuerdas princesa?- Dijo padre viéndome con una gran sonrisa, haciéndome dudar aún más.
-Sí, los recuerdo- Dije sonriendo de igual manera.
-¿Cat, podrías poner la comida de Lyanna para llevar?-Preguntó padre.
-Por supuesto Ned- Dijo Madre sonriendo, levantándose.
-Gracias- Dije levantándome de mi asiento.
-De acuerdo Princesa, hora de irnos- Dijo Padre con camino a la puerta. –Tengan un buen día chicos, Cat- Dijo antes de acercase a besar a Madre.
Me había librado de la furia y gritos de mis hermanos y por lo visto ni siquiera Madre sabía de mi escapada nocturna, pero si Padre se había ofrecido a llevarme, esto solo significaba una cosa, mi sentencia seria dictada en ese camino.
Escuchábamos la radio, en completo silencio de camino, aun había algo de esperanza de que Padre realmente quisiera hablar de alguna junta y no de mi escapada nocturna, pero toda esa esperanza acabo cuando llegamos a una luz en rojo y Padre bajo el volumen de la música, ahí supe que aquí era el fin.
-Lyanna, ¿Sabes que lo que hiciste no estuvo bien, lo sabes cierto?- Preguntó Padre seriamente.
-Lo sé- Conteste honestamente.
-¿Y qué fue lo que te llevó a hacer tal locura?-
-Padre, no debes creer todo lo que mis hermanos dicen, se dejan llevar por falsas apariencias de Rhaegar, él es…- Dije yo rogando.
-Rhaegar, por fin conozco su nombre- Dijo Padre sonriendo.
-Lo ves, ni su nombre te dijeron, no conocen en lo más mínimo, sé que estas molesto y tienes todo el derecho del mundo de estar furioso…-
-No estoy furioso- Respondió Padre.
-¿No?- Pregunté asombrada.
-No, tal vez un poco decepcionado, pero en completo estoy Intrigado- Dijo padre riendo.
No comprendía la actitud de Padre, y no fue hasta su siguiente línea que comencé a comprender todo.
-Quiero conocer lo fascínate que es Rhaegar, para que fueras capaz de desafiar mi autoridad y la de tus hermanos-Dijo Padre viéndome fijamente.
-¿Estás diciéndome que quieres conocerlo?-Pregunté confundida.
-Eso es correcto, así no escucharé avecillas susurrando a mis oídos- Dijo sonriendo.
-Eso es perfecto Padre, en cuanto lleguemos a la facultad, lo llamaré y podrás…- Decía yo completamente sorprendida.
-Nada de eso- Dijo Padre interrumpiéndome –Si lo conoceremos, lo haremos como se debe, lo invitaras a la casa el Sábado por la noche-Dijo dándome un hueco en el estómago.-Cenaremos y después podremos hablar-
-Por supuesto- Dije dándole la razón –Aceptará estoy segura- Respondí felizmente.
-Eso espero- Dijo Padre riendo.
No cabía en mi emoción, esto había sido una de las mejores cosa que me podrían pasar, finalmente mis hermanos no tendrían opinión en cabezas ajenas y se darían cuenta de lo equivocados que estaban.
-Padre- Dije algo temerosa.
-¿Qué sucede Princesa?-
-Faltan varios días para el Sábado- Dije disimulando mi sonrisa- Durante estos días…- Dije sin saber cómo preguntarlo -… ¿Cómo decirlo?, ¿Tengo permitido interactuar con Rhaegar durante las clases?- Pregunté sonriendo.
-Claro que si- Respondió Padre riendo –Supongo que eso fue cosa de tus hermanos, Los únicos que tenemos autoridad para prohibirte algo, somos tu madre y yo- Dijo cambiando ese rostro alegre por completa seriedad –Además, prefiero que lo veas durante el día, a que te escapes por la noches a solo los dioses saben dónde-
-Te lo agradezco mucho padre- Dije acercándome a besar su mejilla.
-No hay de que, solo prométeme que no lo volverás a hacer-
-Lo prometo- Dije levantando mi mano.
-Excelente, por cierto, si tus hermanos causan algún problema, diles que me llamen y lo arreglaremos- Dijo Padre una vez que llegamos. –Ten un excelente día princesa- Dijo Besando mi frente.
-Lo hare, tenlo por seguro- Dije bajando del auto con toda la emoción del mundo.
Rápidamente corrí por los pasillos radiando felicidad, tenía que llegar a mi salón y contarle todo a Rhaegar, tan veloz iba que no me percaté he impacte con Cercei Lannister al dar una vuelta.
-¿Porque no te fijas por donde caminas Stark?- Dijo furiosa poniéndose de pie.
-Lo siento mucho- Dije con una gran sonrisa.
-¿Qué sucede contigo, los golpes no te duelen?-
-Es que, yo…- Balbuceaba poniéndome de pie.
-¡Ahh! Eres tan torpe- Dijo burlándose.
-Lo siento Cercei, pero ni siquiera tu puedes arruinar este día- Dije continuando mi camino.
Y era cierto, aun con lo mucho que me había dolido la caída yo continuaba con una sonrisa. Finalmente cuando llegue a mi salón, me detuve en la puerta, donde observé que estaban casi todos, pero en especial en su habitual lugar, estaba Rhaegar y con una sonrisa más grande, caminé hacia él y me detuve justo al frente.
-¿Qué haces?- Preguntó Rhaegar buscando peligros en cada esquina -¿No se supone que no debemos hablar?-
-Eso se acabó- Dije sonriendo.
-¿De que estas hablando?- Preguntó él confundido.
-De esto- Dije presuntuosamente, para después acercarme y darle tremendo beso.
Al cabo de unos segundos Oberyn, Tormund, Renly y Loras comenzaron a aplaudir.
-Esa es mi niña- Dijo Oberyn en tono de señora, simulando que lloraba.
-Ha crecido tanto- Decía Tormund siguiendo la corriente.
-¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?- Preguntó Bronn que venía entrando al salón, haciéndome asustar y retroceder al instante. Bronn impactado nos miraba a todos lados buscando una respuesta. –No entiendo nada- Dijo caminando a su lugar.
-Somos dos- Dijo Rhaegar confundido.
-A no, me lo explicará a mi primero- Dijo Bronn desde el otro lado del salón –Lyanna Stark ven aquí –Dijo apuntando al lugar vacío frente a él- No estuve preocupado toda la noche, por tu comportamiento de ayer, para que llegues hoy y hagas tremenda locura- Dijo haciéndome reír.
-Cierto hermano- Dijo Oberyn –No puedes hacernos eso, además tu lugar es aquí- Dijo apuntando al mismo lugar que Bronn.
-Además, nos encanta el chisme- Dijo Loras riendo.
Al darme cuenta que todo el mundo estaba atento a la novela que había protagonizado, lo único que pude hacer fue reír a carcajadas.
-A todo el mundo- Dije riendo –Les recuerdo que esto es un asunto entre dos personas- Dije apuntando a Rhaegar y a mí. –Pero para que vean el buen día que estoy teniendo, me sentaré de ese lado- Dije caminando al otro lado.
-¿Qué?- Preguntó Rhaegar cuando me alejaba.
-Tranquilo, no sabrán nada, te explico luego- Dije sonriendo desde el otro lado del salón.
-Lyanna eso es cruel- Dijo Oberyn –Es como poner la mesa y no tomar la sopa, no le hagas eso-
-Él puede- Dije giñando el ojo hacia Rhaegar.
-¿Él puede qué?- Preguntó el profesor Varys al entra al salón.
-Cosa sin importancia- Respondí sonriendo.
-Me alegra tenerla de nuevo señorita Stark- Sonrió Varys.
-También me alegro de regresar- Dije riendo.
-¿Por qué no pasa la frente y nos demuestra que tan renovada esta?- Dijo el profesor.
-Claro- Dije poniéndome de pie y aunque no tenía ni idea del tema que veríamos en clase, pasé a la pizarra.
Al comprender el tema, el problema de la pizarra fue fácil y después de resolverlo, regrese a mi lugar.
-Bien hecho señorita Stark- Dijo Varys felicitándome –Por favor siga así y no como el día anterior-
-Lo intentaré- Dije sonriendo.
El resto la clase, lamentó decir que volví a ignorarla, ya que tanto Bronn como Oberyn me sonsacaron para comenzar a hablar y aunque trataba de evadir el tema con Rhaegar ellos eran buenos.
-Y eso fue todo, solo trabaje durante la semana- Les contaba cuando preguntaron de las flores
-Ya veo…- Decía Oberyn –Pero, ¿Cómo explicas lo de ayer?-
-Deja lo de ayer, ¿Qué pasó esta mañana?- Decía Bronn.
-Chicos, no les diré nada, acéptenlo- Dije sonriendo.
-Nunca nos rendiremos- Dijo Bronn.
-Nunca- Respondía Oberyn.
-De acuerdo…- Dije yo buscando una salida –Bronn, ¿Qué tal una canción?- Dije sonriendo.
-No me compraras con una canción- Dijo él ofendido.
-¿Seguro?- Dije retándolo – Me dejaras dormir al amanecer… Entre tus piernas- Comencé a cantar –Sabrás ocultarte bien y desaparecer… entre la niebla, entre la niebla-
-No hermano, no caigas en su trampa- Dijo Oberyn a Bronn.
-Soy muy débil- Dijo Bronn luchando –Un hombre alado, extraña la tierra…- Cantó junto conmigo –ME VERAS VOLAR- Canto a todo pulmón alertando a todo el mundo.
-Caballero- Dijo el profesor, culpándolo únicamente a él, ya que Oberyn yo nos habíamos girado riendo.
-Lo siento, me emocioné- Dijo Bronn.
-Lo lamento- Dije una vez que el profesor se distrajo.
-Ahora con más razón me lo cuantas- Dijo Bronn molesto a mi oído.
Por suerte la clase terminó y todo el mundo comenzó a levantarse de su lugar y yo no sería la excepción. Comenzaba a sentirme agotada, eso de no dormir empezaba a cobrar factura, pero no me importó y caminé hacia el lugar de Rhaegar, esta vez no tan eufórica.
-¿Podrías acompañarme afuera?-Pregunté a Rhaegar con una sonrisa.
-¿Estas segura, que pasa si nos encontramos con…?- Preguntó él preocupado.
-No te preocupes, no hay problema- Dije sonriendo.
-Está bien, vamos- Dijo él poniéndose de pie.
Salíamos de aula, cuando el bullicio comenzó.
-No chicos, discutan aquí dentro- Dijo Bronn desde su lugar.
-De dos Bronn- Dije saliendo. –No seas tan chismoso, ¿Quién eres Talissa?- Dije riendo, cuando me alejaba.
Caminamos por el pasillo sin decir ni una palabra, pero viéndonos con unas grandes sonrisas, de mi parte supongo que parecía completamente loca, ya que de un momento a otro comenzaba a reír, él igual, pero de inmediato recordaba que debía mantener la compostura, así que mi carcajada cambiaba a seriedad total. Al llegar a una cafetería nos detuvimos, donde compre un merecido café.
-Bebida de los dioses- Dije dando un sorbo –Muy rico- Dije sonriendo.
-Lyanna- Dijo Rhaegar regresándome a la realidad.
-¿Si?- Pregunté sonriendo.
-¿Podrías explicarme que fue lo que sucedió?- Preguntó confundido –Hace unas horas acordamos que sería nuestro secreto y ahora esto, No me mal entiendas, pero realmente no comprendo que sucede-
-Oh eso, es fácil, me descubrieron- Dije tranquilamente.
-¿QUÉ?- Preguntó de inmediato -¿Quién?-
-Mi Padre- Respondí dando otro sorbo.
-No entiendo cómo puedes estar tan tranquila- Dijo Rhaegar consternado.
-Es fácil, él no estaba furioso-
-Menos lo comprendo- Dijo asombrado –Por favor Lyanna, se directa-
-Prefiere que te vea aquí, de día donde no hay ningún peligro, a escaparme de noche-
-Eso se lo concedo, ¿Pero que hay con tus hermanos?-
-En palabras de Padre, Los únicos que pueden prohibirme algo, son él y Madre- Respondí imitando su voz.
-Eso es una buena noticia- Dijo Rhaegar sonriendo.
-Pero no te alegres del todo- Dije entre dientes.
-¿Por qué?- Preguntó confundido.
-Hay un pequeño detalle y no sé qué tanto te agrade- Dije nerviosa. –Padre quiere conocerte- Dije sonriendo.
-Eso no es tan malo- Respondió sonriendo.
-¿A no?- Dije asombrada.
-No, el día que él guste iré a conocerlo-
-Sí, hablando de eso…- Dije riendo nerviosamente -¿Quieres ir el sábado por la noche a cenar a mi casa?- Pregunté con una gran sonrisa –y para contestar la siguiente pregunta, si mis hermanos estarán ahí, entenderé si no puedes o cualquier otra…- Decía desalentada.
-Claro que iré- Respondió Rhaegar de inmediato.
-¿Lo harás?- Pregunté sorprendida.
-Por supuesto, es la oportunidad que he esperado para limpiar mi nombre- Dijo sonriendo.
-Gracias, Gracias- Dije eufórica abrazándolo y besando su mejilla.
Aunque terminé mi café, (si soy honesta, Rhaegar bebió la gran parte) al regresar a la clase y aunque yo juraba que ahora si pondría atención y no me quedaría dormida, terminé completamente varada sobre el pupitre, para despertar justo antes de la salida.
-Hora de ir a casa Stark- Dijo Bronn dándome una palmadita en la espalda.
-¿Qué?- Desperté con una hoja pegada a mi rostro -¿Cuánto tiempo llevo dormida?- Pregunté asustada.
-Horas- Respondió Oberyn.
-¿Hace cuánto terminaron las clases?- Pregunté alarmada.
-Unos 20 minutos- Respondió Bronn.
-Mis hermanos- Dije tomando mis cosas rápidamente.
-Corre si no quieres que te dejen- Dijo Bronn ayudándome a recoger mis pertenecías.
Corrí por los pasillos hasta llegar al estacionamiento y después de una larga búsqueda, por fin encontré el auto, pero no había rastro de mis hermanos y a decir verdad, todo se veía muy poblado para que las clases ya hubieran terminado. Busque mi teléfono y al ver la hora, me di cuenta que aún faltaba una hora para terminar. Arrepentida regrese al salón, donde desde que puse un pie en la entrada escuche las carcajadas de Bronn y Oberyn.
-No puedo creer que cayeras en eso- Dijo Oberyn cuando regresaba a mi lugar.
-Muy graciosos chicos- Dije dejando mis cosas.
-Venganza, dulce y celestial venganza- Dijo Oberyn.
-¿Venganza de qué?- Pregunté.
-No nos quisiste contar- Respondieron.
-No unos tontos- Dije riendo, para regresar a recostarme en el pupitre.
Aunque estuve recostada el resto de la clase, no volví a dormir, no quería otra de las bromitas de los chicos. Cuando de verdad llego el fin de las clases, me levanté y al mirar al lugar de Rhaegar este estaba tan dormido como yo lo había hecho, así pues, me acerque a su lugar y tiernamente comencé a llamarlo.
-Rhaegar- Dije moviendo su hombro ligeramente y al no recibir, respuesta, insistí un poco más, hasta que este se levantó de golpe.
-¿Qué está sucediendo?- Preguntó alarmado, Literal, rápidamente, sin espacios y en voz alta, cosa que a mí me espantó. –Lyanna, ¿Estas bien?-
-Si- Dije aun aterrada –Es hora de ir a casa- Dije riendo un poco.
Caminamos juntos por el pasillo, hablando de la broma que me habían jugado Oberyn y Bronn hace unos minutos y todo era tranquilidad, hasta que a lo lejos Rhaegar vio a Jon.
-Oh oh- Dijo deteniéndose –Será mejor que me vaya- Dijo dando un paso atrás.
-Es Jon, no pasa nada- Dije riendo.
Y era cierto, inclusive Jon nos vio y con un movimiento de su mano nos saludó a lo lejos, aunque era difícil saber si nos había reconocido, ya que no traía puestos sus lentes.
Después de una despedida, bastante extraña, que fue más como si despidiera a un amigo, me dirigí al auto, donde esta vez sí estaban mis hermanos esperándome.
Durante la tarde, se notaba en la casa que mi buen humor había regresado, ya que después de comer y hacer algunos deberes, puse música en mi habitación donde baile y cante a todo pulmón.
Durante los días restantes de la semana, no habíamos tenido ningún tipo de problemas ni contratiempos con mis hermanos y esta racha hubiera continuado, de no ser por Robb. Gracias a un chico nervioso y un instructor de manejo aún más, el profesor Baelish tuvo un percance cuando se dirigía a la facultad el viernes por la mañana, por lo cual, nuestra clase de las 10 fue cancelada, dejándonos toda una hora libre, muchos de los chicos de salón salieron a comprar comida, otros de ellos fueron a casa de Tormund, el cual no vive lejos de la facultad y solo unos pocos de ellos decidieron quedarse a adelantar un proyecto para la siguiente semana, Rhaegar y yo éramos de los que iríamos a casa de Tormund, pero justo al salir del salón…
-Lyanna- Dijo uno de los chicos que se quedaría al proyecto.
-¿Sí?- Dije girándome para verlos.
-¿Podrías explicarnos porque debemos usar acero 4140 y no 1018 para el proyecto?- Preguntó otro de ellos.
-Claro, ¿Qué aplicación tienen?-
-Una flecha-
-Lyanna tardaras años en explicarles- Dijo Brienne.
-Tranquilos chicos, cinco minutos, adelántense- Dije tomando él libro para explicarles.
Todos a excepción de Rhaegar se fueron. Esos cinco minutos de convirtieron en diez y después en veinte, ya que cada que pensaba salir, les surgía una nueva duda, hasta que finalmente lo lograron.
-Listo, vámonos- Dije frente a Rhaegar.
-Queda menos de media hora, cuando lleguemos será hora de regresar- Dijo él sonriendo.
-Tienes razón- Dije haciendo una mueca –En todo caso vamos a los jardines, no quiero estar en el salón- Dije sonriendo.
Conversábamos en una de las bancas que están alrededor de uno de los jardines, riendo. Era un maravilloso momento ya que con la luz del sol su cabello y sus ojos brillaban de una manera inimaginable.
-…Y cuando finalmente logramos colocar de nuevo el columpio, no pasaron más de 10 minutos para que mi tío Edmure, llegara y en su segunda paseada, echara todo abajo- Contaba yo, de mis pasadas vacaciones en Riverrun.
-¿Y no le pasó nada?- Preguntó Rhaegar riendo.
-Se llenó la cara de lodo y le dolió el brazo por unas horas pero nada más-
-LYANNA- Se escuchó un gritó con la voz del mismísimo diablo, que en realidad era Robb caminando hacia nosotros.
-Hola Robb- Dije sonriendo una vez que llegó frente a nosotros.
-¿Qué estás haciendo?- Preguntó furioso –Con él- Dijo mirando molesto a Rhaegar.
-Contándole de las vacaciones con los abuelos, cuando Edmure rompió el columpio- Respondí. -¿Lo recuerdas?-
-Lyanna sabes que no debes esta con él- Dijo tomándome de la mano –Vámonos-
-Ah sí hablando de eso…- Dije tomando mi teléfono y llamando a Padre –Hola Padre, Robb quiere hablar contigo- Dije contestando y pasando el teléfono a Robb.
Robb se alejó unos metros por unos segundos y a su regreso, parecía más molesto, pero más que nada frustrado.
-No sé qué le dijiste a Padre- Dijo Entregándome mi teléfono. –Pero será mejor que no los vea juntos-
-Tranquilo eso será mañana- Dije sin pensarlo.
-¿Qué?- Preguntó Robb.
-¿No te han dicho?... – Pregunté sorprendida.
-¿Decirme que?- Preguntó Robb molesto.
Por suerte en ese momento, sonó el timbre alertándonos para nuestra siguiente clase.
-Luego será, tenemos clases- Dije levantándome rápidamente y tomando la mano de Rhaegar para comenzar a correr lejos.
-LYANNA REGRESA AQUÍ- Gritó Robb.
-No te escucho- Dije alejándome.
Obviamente cuando mis hermanos se enteraron esa tarde que Rhaegar iría a cenar al día siguiente se armó todo un descontento por parte de Theon y Robb, los cuales se opusieron lo más que pudieron para evitarlo, pero gracias a las órdenes de Padre, ninguno de los miembros de la familia podría: faltar, cambiar o sabotear la cena y sus horas cercanas.
Finalmente llego el bendito sábado y nuestro día comenzó temprano, ya que después de leer el periódico, Madre y Padre salieron al supermercado a comprar todo lo necesario para la cena y nos dejaron a los cuatro a limpiar cada centímetro de la casa, lo cual habría sido más fácil si todos hubieran cooperado, pero Robb estaba aferrado que mientras no fueran sus invitados o personas gratas, no ayudaría en ningún aspecto y no fue hasta que con una mala jugada comenzamos a arrojar toda la basura en su habitación, obligándolo a salir y ayudar. De mala gana, tomó la aspiradora y la pasó por toda la sala de estar.
-Ese es mi hermanito- Dije golpeado delicadamente su mejilla burlándome de él una vez que termino.
-No abuses de tu suerte- Dijo él seriamente.
Únicamente faltaba sacar toda la basura (La cual estaba en la habitación de Robb), cuando nuestros padres regresaron, Madre que venía haciendo malabares para no dejar caer ninguna bolsa al abrir la puerta, se sorprendió al ver todo tan limpio.
-Esta casa parece nueva- Dijo cuando llegue a ayudarla con las bolsas –Chicos ayuden a su padre con lo faltante-
-¿Alimentaremos al ejército nacional o porque hay tantas cosas?- Pregunté viendo todas las bolsas con las que entraban mis hermanos y las que faltaban.
-Son unas pocas, nada extravagante- Dijo Madre comenzando a acomodar todo.
-Vino rojo de Lys- Dijo Theon entrando con un par de bolsas a los lados -¿Cenaremos con Vino?-
-No seas ridículo cariño, es para marinar la carne, hay vino Dornish para acompañar-
-Madre, ni siquiera tomamos vino, ¿Para qué queremos tanto?- Pregunté riendo.
-Y eso no es todo- Dijo Jon que buscaba entre las bolsas –Sal negra de las tierras más allá de Asshai- Dijo riendo al mismo tiempo que sacaba el recipiente.
-Y cortes selectos de carne- Dijo Robb riendo de la misma manera. –Madre aquí hay comida para hacer un banquete de unos tres tiempos-
-Cuatro- Respondió madre sorprendiéndonos –Si contamos el postre-
-¿Madre, para que tanta elegancia?- Pregunte riendo una vez que mis hermanos siguieron con las bolsas que parecían no acabarse.
-Bueno, es la primera vez que traes a alguien a casa y queremos que regrese, ¿no?- Dijo Madre.
-¿Me estas insinuando algo Catelyn Tully? – Dije bromistamente, haciéndola reír.
-Yo solo quiero lo mejor para mi niña- Dijo tiernamente.
-¿Hay mucha comida, pero finalmente comeremos algo de aquí?- Preguntó Theon con la última bolsa.
-Podremos comer…- Decía Jon buscando entre las bolsas.
-Fuera todos de aquí- Nos dijo Madre a los cuatro hermanos –Tomen esto y ni piensen acercarse a la cocina durante el día- Dijo lanzándonos una bolsa de papas fritas.
-Peor es nada- Dijo Jon que abría la bolsa, para que todos nos abalanzáramos sobre él.
Durante el resto de la tarde, Madre estuvo literalmente encerrada en la cocina, dejando escapar de vez en cuando olores deliciosos. Mientras tanto, Mis hermanos y yo estuvimos hipnotizados con los videojuegos en la sala de estar.
Mientras la noche llegaba, también llego la clásica pelea por la ducha, en la que esta vez sí fui participante, ya que Madre tenía ocupada la de su habitación, pero dado el argumento de que en una ronda de juegos salve a mis hermanos de morir, me permitieron ducharme antes de ellos.
Una vez que me duche, me arregle, lo cual no fue nada extravagante, comencé a hablar con Rhaegar, que sonaba bastante preocupado por no desencajar con su atuendo.
-No es nada especial, es una cena- Escribí yo. –Espera, te mando una foto de mi atuendo- Escribí para calmar su nerviosismo.
-De acuerdo, espero no desencajar, ya saldré-
-Te esperaremos-
Tengo que describir mi atuendo, el cual constaba de una blusa roja con mangas recogidas, un pantalón negro y unas botas de tacón. El cabello suelto y un maquillaje sutil. Esa era toda la magia.
Después de tranquilizar los nervios de Rhaegar, salí de mi habitación, para asegurarme que todo estuviera listo. Sé que comúnmente comemos en la mesa de la cocina, pero esta era una ocasión especial, donde usaríamos el empolvado comedor, escuche algo de ruido, así que me acerque y al llegar, note algunos de los platos de la vajilla fina de mi Madre, de esas que se heredan y aun lado sacando el resto, vi a Madre, con un hermoso vestido verde que solo usa en ocasiones especiales.
-Madre- Dije llamando sus atención -¿Usaras ese vestido?- Pregunté asombrada.
-Sí- Respondió firmemente -¿Tu usaras eso?- Dijo barriéndome con la mirada.
-¿Qué tiene de malo?- Pregunté ofendida.
-Nada, para ir a la facultad- Respondió Madre –Ningún hijo mío se vestirá de esa forma para la cena- Aclaró.
-Es solo una cena- Dije riendo.
-No mientras tengamos visitas, así que regresa a tu habitación, cámbiate y haz algo con ese cabello- Dijo apuntando al desastre de cabello que tenía.
A mi mente llegó esa fotografía que envié a Rhaegar y antes de preocuparme por mi apariencia, me preocupé por la de él, ya que si aquí tendríamos una alfombra roja y él llegaba tan casual, eso lo haría sentirse terrible.
-Cambio de planes, esto es la entrega de los Óscar- Escribí en mi primer mensaje.
-¿A qué te refieres?, ¿Tengo que ir de gala?-
-No creo que sea tampoco para tanto, creo que usaré un vestido y tacones, solamente-
-De acuerdo, lo intentaré-
De inmediato busqué en mi armario y lo puse de cabeza para encontrar algo apropiado, ya que o todos los vestidos eran muy elegantes o largos, o casuales o cortos o ambos, pero finalmente encontré el adecuado un lindo vestido azul que, como diría mi abuela, adecuadamente a la rodilla, tacones que combinaban, pero lamentó decepcionar a mi madre ya que no pude hacer mucho con mi cabello.
Intentaba colocar un par de broches para "Hacer algo con mi cabello" pero desistí al escuchar el timbre, el momento había llegado, de inmediato deje todo lo que estaba haciendo y salí corriendo de mi habitación, por desgracia no fui la única.
-YO ABRÓ- Grité saliendo de mi habitación.
-No cuentes con eso Hermanita- Decía Theon corriendo a mi lado. –Saldré y le diré que no hay nadie-
Corría detrás de Theon, hasta que nos topamos con Robb, el cual tenía el mismo plan que Theon.
-Yo la detengo Robb, haz lo tuyo- Gritó Theon sujetándome.
-Suéltame- Dije luchando contra Theon.
-Creo que esta cena no se efectuará- Dijo Robb frente a nosotros –Abriré y le diré que se vaya aquí no aceptamos vagos- Dijo riendo.
-SUEL…TA…ME- Dije a Theon antes de morderle la mano para obligarlo a soltarme.
-Eres una salvaje- Dijo Theon soltándome moviendo su mano del dolor.
-Alto ahí Stark- Dije a Robb que se dirigía a la puerta muy decidido, por lo cual desesperadamente me aferre a su pierna sin dejarlo mover.
-Lyanna, le abriré- Decía Robb. –Y le pediré que se vaya- Dijo riendo.
-No, yo le abriré- Peleaba yo.
Imaginó esa pelea desde el punto de Rhaegar, solo escuchando gritos y viendo sombras a través de la puerta, sí que familia.
-NO LO HARÁS ROBB- Gritaba yo.
-Silencio Todos, lo haré yo- Dijo Padre que llegaba de su habitación que venía tan elegante (Al igual que mis hermanos) como Madre lo había dicho, pantalón de vestir (De traje) y camisa, en el caso de Padre, era rosa. –Compórtense- Dijo Antes de salir y ver el desastre que teníamos.
Jon llegó en ese momento y me ayudó a levantarme del suelo, para después dejarme golpear a Robb en el estómago y de paso a Theon. Esperé que toda la pelea terminara, pero…
-Ya se- Dijo Robb alegremente –Les diré que la carne se quemó y se cancela la cena- Dijo camino a la puerta.
-A no- Dije de mala gana para esta vez lanzarme sobre Robb y quedarme colgada sobre su espalda.
-Estás loca Lyanna- Gritaba Robb.
-Te dije que era una salvaje- Decía Theon riendo.
-Mancha su pantalón- Gritó Jon, finalmente alguien estaba de mi lado.
Con mi cara de demente, vi a Robb, el cual muy asustado comenzó a dar vueltas y decir.
-No Lyanna, No lo hagas es el del traje, nunca se le quitara la horrible mancha de tu zapa…- Gritaba Robb cuando la puerta comenzó a abrirse.
Rápidamente baje de la espalda de Robb, para colócame a su lado, el por su parte me tomo por la cintura y para rematar, yo apoyé mi brazo en su hombro haciendo esa épica pelea una épica pose.
Entonces lo vi entrar, se veía tan galante, no desencajaba en ningún aspecto, al contrario era exactamente lo que Madre esperaba. Desde su cabello arreglado, hasta las mangas de su camisa un poco remangadas. Me perdí en su sonrisa y en sus ojos, lo cuales me veían fijamente, sin notar que llevaba en brazos flores, una vez más un par de rosas invernales. Por unos segundos no noté nada más, si no hasta que la puerta se cerró detrás de Padre, el cual se veía muy feliz sosteniendo una botella de vino.
-¡Vaya! una cosecha del Reach- Dijo Padre viendo la botella –Jamás había tenido una, iré a colocarla en el enfriador de vinos, Rhaegar estás en tu casa- Dijo antes de ir al comedor.
-Se lo agradezco señor Stark- Dijo Rhaegar. –Estas son para ti- Dijo entregándome la rosas de invierno, sin dejarnos de vernos.
-Son hermosas- Dije tomándolas y notando que aun tenia flores.
Seguramente parecíamos unos tontos sin dejarnos de vernos y sonreír, pero alguien tenía que cortar este momento.
-Hola, Jon- Dijo Jon estirando su mano entre los dos –Ya nos conocíamos, pero no sé qué tan mal estuviera ese dolor de cabeza- Dijo riendo.
-Te recuerdo- Dijo Rhaegar sujetando su mano, sonriendo.
-Y él es…- Dije golpeando su costado –Theon-
-Ya nos habíamos visto también- Dijo Theon estirando su mano
-Varias veces- Respondió Rhaegar saludando.
Me giré para hacer lo mismo que con Theon, pero a Robb, extraordinariamente esto no fue necesario.
-Robb- Dijo estirando su mano, pero con un gesto que imponía respeto, el mismo que pintó Rhaegar, pero al momento de juntar sus manos, estoy casi segura que Robb aplico algo de fuerza, haciendo un momento de tensión.
-Permítame Rhaegar- Decía Padre detrás de nosotros, haciéndonos apartar a un lado –Te presento a mi esposa, Catelyn Stark- Dijo con Madre del brazo, la cual sonreía de oreja a oreja.
-Un Placer, ¿Rhaegar?- Dijo Madre saludándolo.
-Así es Señora Stark- Dijo con una sonrisa, que de ser otro lugar, me hubiera desmayado de la emoción –Estas son para usted- Dijo entregándole las flores restantes.
-¡AY! Pero si son hermosas- Dijo Madre observado las flores –Pero no seas tímido, llámame Catelyn o Cat- Dijo sonriendo
De inmediato los cuatro hermanos nos vimos los unos a los otros atónitos, Madre a pocas personas dejaba llamar por su nombre, de mis amigos, los únicos que lo tenían permitido eran Brienne (la cual no lo hace) y Bronn, ni siquiera a Ygritte (Novia de Jon), o a Ross (De Theon) y mucho menos a Talissa, les permitía ese honor.
-Se lo agradezco, pero me sentiría más cómodo si la llamó Señora Stark, ¿Puedo?- Dijo amablemente, sonriendo, ¿Quién le va a decir que no a esa sonrisa?
-No hay ningún problema- Dijo Madre regresando la sonrisa –Bien chicos, la cena esta lista, vayan a la mesa, Lyanna ayúdame con los platos-
Y aquí es donde comienza la pesadilla, dejar a Rhaegar solo con mis hermanos, y aunque Padre estaría, me aterraba mucho lo que pudieran decir o hacer. Con miedo me alejaba, pero gracias a los dioses, un milagro sucedió.
-Tu ve al comedor Lyanna- Dijo Jon –Yo ayudaré a Madre con los platos-
Y por eso Jon es lo mejor de esta casa, también, amablemente se ofreció para poner en agua mis flores y así dejarme libremente ir junto con Rhaegar a la mesa.
Una vez en la mesa, comenzamos a tomar asiento, donde las cabeceras eran para mis padres, los tres lugares más alejados de la puerta, eran para mis hermanos, sentados en el siguiente orden de izquierda a derecha: Robb, Jon y Theon. Frente a ellos, Rhaegar y yo.
De inmediato comenzaron la miradas de tensión de parte de Robb, mientras yo intentaba buscar su pierna para golpearla, lamentablemente estaba muy lejos para hacerlo parecer natural. La música de fondo eran la única fuente de ruido, hasta que intentado romper el silencio comencé a cantar en voz baja.
-No es la misma cosa, no hay estrellas de color rosa- Cante sonriéndole a Padre sabiendo que sabría la canción.
-Esa canción tiene años- Dijo Padre.
-Clásico que Madre la escuchaba cuando llegábamos de la escuela, ¿Lo recuerdan?- Dije sonriéndoles a mis hermanos.
-Gracias a eso, cada que alguien la pone, mi mente la canta- Dijo Theon, haciéndonos reír. –La cambiaré- Dijo cambiando la canción.
-¡¿QUIÉN QUITÓ LA CANCIÓN?!- Preguntó Madre desde la cocina.
-¿Tienes hermanos Rhaegar?- Preguntó Padre, para disimular el grito de la cocina. Mala pregunta si recordamos aquella pelea con Robb y Jon.
-Dos- Respondió Sonriendo.
-¿Y son muy unidos?- Preguntó Padre.
-He de admitir que no tanto como ustedes- Respondió.
-Solo lo hacemos cuando hay visitas- Dijo Theon bromeando.
-Pensaba exactamente lo mismo- Dije para explotar en una carcajada.
–Bien, prepárense- Dijo Jon llegando con los primeros platos –Que hay otros dos iguales- Dijo Bromeando.
-¡JON!- Dijo Madre llamando su atención por la broma anterior. –No arruines la sorpresa- Dijo llegando con los platos restantes. –Espero te guste, es la especialidad de la casa Stark- Dijo a Rhaegar tomando asiento. Claro estaba que nunca en la vida, habíamos comido tal manjar en esa casa, por lo cual una vez más nos vimos atónitos entre los hermanos.
Admitámoslo, Madre realmente se lució con la cena, todo era exquisito. Pensaba que sería como aquellas películas, donde el Padre comienza a acosar con toda clase de preguntas al chico de su niñita desde que él pone un pie en la casa, por suerte, Padre esperó hasta él plato fuerte.
-Y dime Rhaegar- Decía Padre cortando su carne -¿También estudias ingeniería mecánica?-
-Así es- Respondió.
-¿Y cómo fue que llegaste a la facultad, algún intercambio?- Preguntó Padre –No recuerdo haberte visto cuando vienen todos a hacer algún trabajo, o en alguna presentación-
-Recién mi familia llegó a la cuidad- Respondió Rhaegar. –Al igual mis hermanos y yo a la facultad-
-La mejor universidad del país- Respondió Padre orgulloso de su Alma Mater.
-¿Dónde vivían antes?- Preguntó Madre-Si no es mucha indiscreción.
-Dragonstone- Respondió Rhaegar viendo a Madre.
-¡Dragonstone!- Dijo Madre sonriendo -¿Recuerdan cuando fuimos de vacaciones?- Preguntó a la familia, totalmente emocionada.
-¿Vacacionaron en Dragonstone?- Preguntó Rhaegar sorprendido, ya que yo no había comentado nada, ya que poco recordaba.
-Dos veces- Dijo Theon.
-Hace como 15 años, la última vez- Respondió Jon. –Yo tenía unos 6 o7 años, Lyanna debió tener 5-
-Cuatro- Respondí. –Tú tenías 5-
-Debemos tener una fotografía, ya la traigo- Dijo Madre emocionada, poniéndose de pie.
-No Madre- Dijimos los cuatro hermanos al unísono.
-Después de la cena las veremos- Dije esperando que lo olvidara.
Uno nunca sabe que se encontrará en sus fotografías de bebe.
-¿Quitaste las repisas?- Preguntó Jon a Robb en voz baja. (En seguida explico estas repisas).
-No- respondió Robb igualmente en voz baja.
-¿Y a que se dedican tus Padres?-Preguntó Madre. Creo que mis padres son expertos en preguntas incomodas.
-Mi Padre es ingeniero eléctrico, en la compañía Valiryan de transformadores- Dijo Rhaegar después de terminar de mascar un trozo de carne –Es por eso que llegamos a la cuidad, lo transfirieron a la nueva planta- Dijo sonriendo –Lamentablemente, Mi Madre murió cuando era pequeño- Dijo con un rostro más serio.
-Lo lamento mucho- Dijo Madre tristemente.
Las preguntas "incomodas" siguieron, por suerte fueron bajando de nivel. Al principio todos nos veníamos muy tensos, pero eso se fue esfumado, ya que después de un rato, todos reíamos de anécdotas contadas, ya fueran por Padre o por Rhaegar.
La comida era tan deliciosa que todos quisimos repetir la ronda del plato fuerte, Tal vez fueran lo nervios, pero únicamente pude comer la mitad de ese plato, mientras que todos los demás lo terminaron por completo.
-¿Quieres más?- Preguntó Madre amablemente a Rhaegar después de que este terminara su ración.
-Yo si- Respondió Jon.
-Levántate y sírvete, ahí está la cocina- Le respondió firmemente.
-Pero…- Dijo Jon haciendo una mueca.
-Esta delicioso Señora Stark- Dijo Rhaegar, lo cual yo traduje como un "Ya no puedo más" pero imagino se sentía apenado de decirlo, así que tuve que intervenir.
-Puedes decir que no, si ya no quieres- Dije riendo.
-No, no puede- Dijo Madre bromeando. –Iré por el postre- Dijo levantándose.
-¿Y mi comida?- Dijo Jon con esperanza.
Todos convivíamos alegremente disfrutando del postre (el cual era igual de exquisito que todo lo demás), a excepción de Robb, el cual se había limitado a decir una que otra palabra, o algún sonido y durante toda la comida, vio a Rhaegar con desagrado. A mitad del postre, escuchamos el timbre sonar, lo cual nos extrañó.
-…Puedo jurar que Benjen nos drogó- Dije yo alegando.
-También yo, ¿cómo explican que dormíamos en la sala y despertamos en el parque temático?- Dijo Jon dándome la razón.
-¿Por lo menos se divirtieron?- Preguntó Rhaegar riendo, al igual que todos.
-Como nunca- Respondimos los cuatro hermanos.
-Benjen nunca los drogaría- Dijo Padre cuando se escuchó el timbre. –O eso quiero creer-
-¿Esperamos a alguien más?- Pregunté poniéndome de pie, viendo que todas las cabezas negaban.
-Espera- Dijo Padre deteniéndome –Yo iré princesa- Dijo besando mi frente.
Padre salió de la habitación y no pasaron más de tres segundos para que comenzara el caos.
-¿Escuchaste? PRINCESA- Dijo Robb directamente a Rhaegar -¿Podrás ser el príncipe que ella necesita?- Dijo Altaneramente.
-¡ROBB!- Gritamos Madre y yo al mismo tiempo.
-Basta Robb- Dije molesta viéndolo fijamente.
-Por supuesto- Dijo Rhaegar viendo a Robb.
La mirada de tensión entre Robb y yo continuo por unos minutos hasta que Padre regreso a la habitación con una pequeña sorpresa.
-¡Hola familia!- Dijo Benjen levantando un paquete de cervezas en su mano -¿Qué está sucediendo aquí?- Preguntó al vernos. -¿Y a qué se debe tanta elegancia?- Preguntó riendo.
-¿No te llegó el memo?- Pregunté bromeando, rompiendo la tensión.
-¿De qué?- Preguntó sorprendido. –Hey, yo te conozco- Dijo apuntando a Rhaegar.
Al decir esto, solo llegó a mi mente aquella noche o mañana, donde Rhaegar me llevó a casa de Benjen, obviamente mi sangre se volvió gélida y mi corazón comenzó a ir a mil por hora. Esa gran excusa iba a ser completamente arruinada por la boca de Benjen. Pensé seriamente en fingir un desmayo para evitarlo.
-¿De dónde se conocen?- Preguntó Robb enfadado.
-Es mi vecino- Dijo Benjen estrechando su mano -¿Rhaegar?-
-Así es, ¿Benjen?- Preguntó Rhaegar.
-Para servirle- Dijo riendo. –Por cierto, ¿Qué te pareció mi idea en la última junta de vecinos, para limpiar las piscinas?- Preguntó con cierto interés.
-La mejor idea de la junta- Respondió Rhaegar asombrado –Pienso que si todos invertimos en un equipo como ese, evitaremos muchas complicaciones-
-¡Exacto!- Dijo Benjen eufórico –Me alegro que alguien si lo vea de esa manera- Dijo haciendo una pausa para tomar aire -¿Y qué haces aquí, en la humilde casa de los Stark?, no sabía que se conocían-
-Estamos viendo si es digno- Dijo Theon un tanto bromista.
-¿Digno de qué?- Preguntó Benjen acercando una silla.
-De salir con Lyanna- Respondió Jon, haciéndome apenar, pero al mismo tiempo reír.
-¿Con Lyanna?- Dijo sorprendido-¿Nuestra Lyanna?- Dijo apuntándome.
-No Benjen, Lyanna, la sobrina del director Mormmont- Respondí sarcásticamente- llegaste tarde, se acaba de ir, ya sabes tiene 10 años no debe estar fuera tan tarde- Dije Bromeando, viéndolo con ojos de dulzura.
-Únicamente por ese comentario- Dijo fingiendo ofenderse –Diré que la que no es digna de Rhaegar eres tu-
-Lástima que no estamos por eso aquí- Dije burlándome de él.
-Corre antes de que te arrepientas- Dijo Benjen a Rhaegar, abriendo una cerveza. Entonces Madre se levantó a llevar los platos sucios a la cocina –Solo espero que no salga como su Madre a su edad- Dijo burlándose de Madre.
-Para empezar Benjen- Dijo Madre regresando de la cocina con la cara del diablo –Cuando me conociste, eras un niño de unos 5 años, y segundo, yo nunca fui problemática- Dijo regresando a la cocina.
-Como lo eres tu hermanita- Dijo Theon burlándose, acción por la cual inocentemente le saqué mi lengua, en conjunto con una mueca.
-Pasemos a la sala, estaremos más cómodos ahí- Dijo Padre levantándose.
Todos a excepción de mis padres, los cuales hicieron una parada en la cocina, nos dirigimos a la sala de estar.
Además de tener, lo que comúnmente una sala tiene, en mi casa, la sala de estar esta atestada de fotografías, donde justo a la entrada están las dichosas repisas.
Existen 5 repisas principales, Una para cada hijo y la restante, para mis padres. Por ejemplo, en la repisa de Robb, hay fotografías, desde su nacimiento (Literal cada uno de nosotros tenemos una fotografía en el hospital), luego tenemos fotografías donde practicó soccer, después en un campamento, Graduación de bachillerato (Igualmente todos tenemos esa en nuestra repisa), alguna que otra de alguna vacación, donde únicamente salga él, entre Otras. Desde pequeños, nos llevaron a actividades extra escolares, como lo fue el soccer para Robb, Scouts para Jon, Karate para Theon y para mí el Baile. La mayoría de las fotografías de mi repisa, son de mis presentaciones de Baile, donde perfectamente se aprecian el paso de los años en mis vestuarios, además de algunas piruetas.
-¿Y estas son las repisas?- Preguntó Rhaegar admirando las fotografías.- ¿En dónde es esta?- Preguntó tomando una donde tenía unos 15 años y sostenía un ramillete de flores y un trofeo de una competencia de baile.
-Es de…- Dije dudando un poco – Competencia de Baile de Lannisport, Primer lugar- Dije sonriendo.
-¿Bailabas?- Preguntó sorprendido.
-Creí que ya te lo había dicho- Respondí riendo –Lo deje hace unos dos años tal vez más- Dije sorprendida.
-Que bien se conocen- Dijo Benjen que pasaba por detrás de nosotros.
-Shh- Dije para hacerlo callar.
-¡Vaya!- Dijo Rhaegar tomando una fotografía donde exactamente se había captado un salto y vestía un traje rojo. –Increíble-Dijo sonriéndome.
-Gracias- Respondí sonrojada –Esa fue de mi última competencia- Dije tomando la fotografía –Como me hubiera gustado que me hubieras visto bailar, por lo menos una vez- Dije tiernamente.
-Eso se arregla fácil- Dijo Benjen entrando en nuestra conversación -¡CAT!- Gritó a todo pulmón.
-No Benjen- Dijo Jon, sabiendo lo que seguía. –No otra vez- Dijo cubriendo su rostro.
-Por el dios ahogado, no de nuevo- Dijo Theon.
-¿Qué sucede?- Preguntó Madre entrando a la sala, seguida de Padre.
-Quieren ver las presentaciones de Lyanna- Dijo Benjen alegremente.
-Claro que las veremos- Dijo Madre completamente eufórica viendo a Rhaegar y saliendo de la sala.
-Nunca debieron ver esas fotografías- Dijo Jon lamentándose, mientras Benjen reía a carcajadas.
-¿Qué hay de malo en eso?- Preguntó Rhaegar extrañado.
-No hay nada malo, es solo que…- Explicaba yo.
-No hay nada malo, si quieres pasar las siguientes 10 horas viendo a Lyanna dar saltos por el escenario- Dijo Theon. –No es nada personal Lyanna-
-No te preocupes, lo entiendo, recuerdas cuando vinieron Edmure y su esposa, estuvimos unas dos horas viendo cada baile- Dije estremeciéndome.
-¿Eso no fue nada, recuerdas cuando vino Bronn?- Dijo Jon -¿Conoces a Bronn, sabes cómo es?- Preguntó a Rhaegar.
-Sí, lo conozco, ¿Qué hay con eso?- Respondió Rhaegar sonriendo.
-Entonces no lo conoces realmente- Dijo Jon –Insistió en ver cada presentación hasta encontrar un error para poder echárselo en cara a Lyanna, y estuvimos como 5 horas hasta que encontramos ese segundo lugar-
-De esa presentación no se habla- Dije seriamente.
-Es muy buena, hay que admitirlo- Dijo Jon –Merecías ganar-
-Es por eso que no se habla- Dije ofendida.
-Listo, comencemos- Dijo Madre que llagaba con una caja llena de cintas, discos, USB y hasta Casetes todas con títulos como "Riverrun, 7 años" –Y miren lo que encontré, las vacaciones en Dragonstone- Dijo mostrando una fotografía donde todos éramos menores a 7 años, podías ver posar a Robb y Theon como agentes secretos, con todo y lentes, A Jon enterrado en la arena con forma de sirena y a mí al frente con una gran sonrisa, a la cual le faltaban algunos dientes y detrás de todo un castillo de arena.
Convencimos a Madre de únicamente veríamos tres presentaciones, después de protestar, aceptó, con la condición de que fuera ella quien las escogiese.
-Veremos, la última presentación, Lannisport y el solo del traje verde- Dijo Madre emocionada.
-Excelente elección Cat- Dijo Benjen sarcásticamente.
-Siempre vemos las mismas- Dijo Theon quejándose.
-¿Los que ya nos sabemos la coreografía podemos salir?- Preguntó Jon.
Rhaegar y yo reíamos entre dientes, al igual que Jon y Theon, pero con una mirada de amenaza de Madre todo acabó. En el sofá principal, un poco apretados, nos encontrábamos: Theon, Jon, yo y Rhaegar. Mientras que mis padres juntos en otro, Benjen en un individual y Robb en una silla. Veíamos el segundo baile cuando Jon y Theon cual comentaristas, comenzaron a narrar el baile, claro está no conocían el nombre de los pasos.
-Ahora a la izquierda- Decía Theon –Dos volteretas-
-Y ahora un giro- Dijo Jon –Y termina con una gran sonrisa-
-No olvides la reverencia- Reía Benjen.
-No era mentira cuando dijeron que conocían la coreografía- Dijo Rhaegar en voz baja, a mi oído.
-No era broma cuando dijimos que siempre vemos los mismos- Dije riendo –Pero nunca me canso de verlos- Dije recargando mi cabeza en su hombro.
-Ni yo- Dijo él, tomando mi mano.
-Ya lo veremos- Dije riendo.
Todo el mundo estaba atento a la pantalla, todos a excepción de Robb, el cual me miraba fijamente, su rostro esta vez no era de furia, al verme de la mano con Rhaegar, esta vez pintaba algo diferente, algo parecido a la tristeza o compasión. Me levante y solté su mano, sonriéndole a Robb, el cual me regreso la sonrisa, para después de un suspiro, cerrar los ojos y asentir con la cabeza, dejándome entender en que no había ningún problema en lo que estaba haciendo, por lo cual regresé a la posición anterior.
Al finalizar los videos, Madre hizo un pequeño recuento de las vacaciones con las fotografías de las repisas y aledañas. Al finalizar, Madre regreso al lado de Padre donde después de intercambiar una mirada entre ambos comenzaran a hablar.
-Bien, hemos tenidos una velada agradable, pero aún hay un punto que debemos tratar- Dijo Padre haciéndonos atender–Haz demostrado ser una persona de buenos valores y principios- Decía Padre a Rhaegar, mientras yo rezaba a todos los dioses del mundo, ahogada en mis propios nervios –Cat y yo hemos hablado y acordamos…- Dijo dando una sonrisa a Madre -…Que tienen nuestro consentimiento-
Al escuchar estas palabras, fue como quitarme todas y cada una de las cadenas que me detenían, Fue subir al cielo y regresar en tan solo un segundo. Alegremente, Rhaegar y yo intercambiamos una sonrisa.
-Se lo agradezco mucho, a ambos- Dijo Rhaegar con una hermosa sonrisa.
-Los amo tanto- Dije levantándome a abrazarlos eufóricamente.
-Nosotros a ti princesa- Dijo Padre –Pero antes de todo- Dijo haciéndome parar de inmediato. –También consideramos, que la opinión de tus hermanos es importante Lyanna- Dijo Padre viendo a cada uno de sus hijos.
-¿Qué es eso, un reality show?- Pregunté nerviosa regresando al sofá.
-Solo queremos saber su opinión al respecto, recuerda lo que le pasa al lobo solo- Dijo Padre chantajeándome –Bien, Theon…- Dijo cediéndole la palabra.
-Admitiré que la primera vez que te vi, pensé que serias como cualquier chico petulante y altanero, Además esa pelea con tus hermanos, no nos dejó un buen sabor de boca y mucho menos la competencia…- Dijo riendo, ya que él no fue miembro activo del equipo –Pero el día de hoy, como ya lo dijo Padre, cambiaste esa opinión y demostraste ser alguien… agradable, no veo porque Lyanna estaría en peligro contigo-
-Bien- Dijo Padre sonriendo –Jon…- Dijo cediéndole la Palabra.
-Yo nunca vi peligro alguno, me venía y me iba la persona que eras, podrías ser un mendigo o la persona más exitosa del mundo y eso no iba a importar, lo único que me importaba era ver a mi hermana feliz, y contigo lo es, como nunca la he visto y espero que siga así- Dijo besando mi frente y abrazándome. –Siempre serás la cachorrita de la felicidad- Dijo en voz baja, donde solo yo logre escucharlo.
-Robb- Dijo Padre finalmente.
Todos giramos a ver a Robb, el cual lucia el mismo rostro de hace unos momentos, dio un suspiro y finalmente dijo:
-No es que no me agradaras, no es que me dejara llevar por las actitudes de tus hermanos, ¿Quién mejor que nosotros para saber lo diferentes que podemos llegar a ser entre hermanos?- Dijo apuntando a Jon, Theon y a mí – Pero tenía miedo, temor por mi hermana. Una cosa es el querer y no poder y otra muy diferente es el corazón roto, y prefería un millón de veces la primera a verla dañada por algún extraño, porque, aunque sé que ha crecido y es toda una mujer con grandes pasiones y de gran inteligencia, para mí siempre será la cachorrita de la manada- Dijo soltando un ligero suspiro –Siempre será esa niñita a la que sosteníamos de la mano para caminar de un lado a otro de la casa, esa niñita que temía a la oscuridad y los cuentos de la larga noche, esa niñita que siempre cuidaré como si fuera la primera vez que la tuve en mis brazos, esa niñita…- Dijo haciendo una pausa para sostener las lágrimas –que ahora sé que estará segura contigo, que cuidaras cuando nosotros no podamos- Dijo con lágrimas en los ojos, al igual que yo, que de inmediato me levante a abrazarlo y llorar entre los dos.
Después de lo que pareció una hora, pero solo fueron unos minutos, de sentimentalismo Stark…
-Disculpa eso- Dije a Rhaegar limpiando mi maquillaje corrido –Somos unos románticos- Dije liberando la tensión.
-Creo que está decidido, tienen nuestro consentimiento- Dijo Padre levantándose, al igual que Madre.
-Agradezco a todos por su confianza- Dijo Rhaegar dando la mano a mi padre –Y pueden tener por seguro, que lo haré- Dijo viendo a Robb.
-Nos alegra escuchar eso- Dijo Padre sonriendo.
-Solo recuerda que si le rompes el corazón, cinco lobos te cazaran- Dijo Benjen levantándose del sillón. –Ya que nadie pidió mi opinión- Dijo balbuceando.
-Benjen tiene razón- Dijo Jon.
-Hasta más, podemos traer a Brandon y sus hijos- Dijo Theon.
-Basta- Dije riendo -¿Podrían dejar de amenazarlo?- Dije a mis hermanos.
-No- Respondieron Robb, Jon, Theon y hasta Benjen.
-Son nefastos- Dije riendo al igual que Rhaegar.
Después de unos minutos, todos salieron de la sala de estar, para dirigirse a sus habitaciones, Benjen dormiría con Jon, ya que tenía pereza de regresar a su casa. Al final de la noche, únicamente quedamos Rhaegar y yo en la sala de estar.
-¿Y ahora?- Pregunté viéndolo con una inocente sonrisa.
-Ahora, finalmente podré llevarme tu corazón y no robarlo- Dijo Rhaegar con aquella sonrisa encantadora.
-Lo robaste desde el primer día- Confesé.
-Y tú el mío- Dijo acercándose a mi rostro, para después fundirnos en un tierno beso, que con el pasó de los segundos, fue cambiando de tierno a pasional, hasta llegar a un momento en el cual él estaba sobre mí, besándonos. Era un momento donde poco pensamos al respecto, y simplemente nos dejamos llevar. Entre beso y beso nos encontrábamos cuando…
-Tienen una suerte de que no fuera Ned- Dijo Benjen a nuestro lado.
-¡BENJEN!- Dije alarmada levantándome rápidamente, al igual que Rhaegar.
-¿A ustedes les gusta jugar con fuego, no es así?- Preguntó bromista.
-Hielo y fuego- Respondí recobrándome.
-Y veo, seremos confidentes chicos, pero no sean tan obvios…- Dijo Benjen tomando su cerveza de la mesa –Y sabemos que las cosas no terminaran bien, así que, hora de irse Rhaegar-
Lamentablemente sabíamos que era cierto, por lo cual accedimos. Acompañe a Rhaegar hasta la acera, donde por primera vez nos despedimos sin miedo a miradas acusadoras y después de un último dulce beso, subió a su auto y se fue. Benjen que me esperaba en la puerta, me observaba sonriendo y una vez que regresé, colocó su brazo sombre mis hombros y dijo:
-Tienes tanto que aprender- Dijo Sonriendo –Te daré algunos consejos un día de estos que se ahorraran malas pasadas como la de esta noche…-
-Que considerado- Respondí riendo echando el cerrojo a la entrada.
-Para empezar- Dijo deteniéndose –Nunca en la sala de estar, cuando la familia está en casa- Dijo avanzando otra vez –A decir verdad, una vez en la casa de mis padres…-
-¿Podemos tener esta conversación luego o nunca?- Dije tratando de evitar esa anécdota.
-Podrías aplicar la táctica de ese día…Era un día lluvioso, eso es importante- Decía Benjen emocionado.
-Basta- Dije cubriendo mis oídos.
-De acuerdo, tú te lo pierdes- Dijo levantando los hombros- Pero por lo menos que sea en tu habitación-
-No quiero hablar más del tema- Dije caminando hacia mi habitación –Buenas noches Benjen-
-Y a usted doncella lobo- Dijo Entrando a la habitación de Jon.
Nota:¡Finalmente! Gracias a los dioses se nos hizo este momento donde nuestros dos enamorados ya no tienen que esconderse por los rincones y pueden gritar su amor a los vientos, pero… ¿Lilo esto significa que ya terminó el fic?, La respuesta es: NO, Tranquilos aún tenemos más fic por delante, mucho más. Una cosa que quiero aclarar es una frase que ocupé en este capítulo, sé que hay muchas personas que no son de México (Que es de donde yo soy y siempre tendrán las puertas abiertas) y tal vez no llegaran a entender esta parte, La fase que use fue: "Es como poner la mesa y no tomar la sopa" Esto significa, en lo vulgar, literalmente: Primero alborotas y luego no haces nada. Cuando lo escribí iba a usar otra más común que es "Prendes el boiler y no te bañas" pero temía que no se entendiera, porque sinceramente desconozco como son las frases usadas en otras partes de habla hispana. En fin, espero que les haya gustado mucho este capítulo, realmente me agrado mucho escribirlo, yo les mando un beso enorme a todos ustedes y nos veremos entre dragones en el siguiente capítulo…
-Lilo Ny.
