Otra hermosa mañana en Sindria con una inusual despedida.

- ¿Metiste todo lo que Shion y yo te dijimos anoche? - cuestiono ya menopaucica Natsumi mirando las innumerables.

- Shion-sama y Aladdin-sama se fueron hace cinco días. Y sí lo metí todo.

- Con lo despitada que eres... - dijo revisando todo - Esto está bien... ah, y también has puesto esto otro - Miu sonrió, había extrañado esa face controladora de su madre.

- Qué rápido pasa el tiempo - Miu miro a Sayaka - Pero es tu deisión. La respeto. Además no tengo nada más que enseñarte.

- Gracias, Sayaka-sama - dijo Miu con una sonrisa.

- Bueno, parece que no has olvidado nada - dijo Natsumi poniendole el gran bolso cruzado y White el otro.

- ¿Y tú Haru? ¿Llevas todo? - pregunto Kougyoku.

- Llevo esperando esto por 5 años, estoy bien - dijo jugando con sus dedos.

- ¿Pueden llevarnos hasta Actia? - cuestionaron. Todos voltearon.

- ¿Yui-chan, Hayato, Tsubasa? - dijo confundida Miu.

- A mí también - pidió Mavis - Cuando vea mi tierra natal con mis propios ojos, tal vez me sienta en paz. Para las peleas que vienen luego... vere a Mamá al final de la gran falla.

- Has tomado una buena decisión - respondió Mor con una sonrisa.

- Fue gracias a... Tomoe-san - dijo con una sonrisa - Los ánimos que me diste me han hecho ser más optimista.

- Ah eso... no fue nada, lastima que no podré ir con vosotros, prometí estar con Shin.- dijo rascando su nuca un poco sonrojado. Miu los miro confundida.

- Oye Tomoe, los Rukh que te rodean son rosas - dijo confundida. Él se exaltó y la miro más sonrojado - ¿Por qué estarán tan contentos?

- Súper De'ja vu - dijeron todos.

- ¡¿De-De qué estás hablando, Miu?! - dijo confundido Tomoe.

- ¿Te ha pasado algo bueno, Tomoe? - cuestiono más confundida.

- Mavis - ella miro a su madre, pues su padre se había retirado con Aladdin y Shion - En Reim hay grupos que se dedican a esclavizar a los fanalis. Ten mucho cuidado.

- Sí.

- ¿Y vosotros? - cuestiono Miu dejando en paz a Tomoe.

- Yo iré a la Tierra de los Dragones, dijeron que fue recostruida hace 3 años y mepasaron un telegrama - contesto Yui.

- Yo iré a Edolas - respondió Tsubasa.

- Yo iré a perfeccionar mis habilidades asesinas - contesto Hayato con una enorme sonrisa.

- Soy el único que se quedará solo en Sindria - dijo triste Nai.

- Miu - le llamo Ur, esta la miro - Esto es una lacrima - le extendió una lacrima como la que le había dado Shion hace 20 años multicolor - Es un objeto mágico que ayuda con la comunicación. Puedes usarlo con cualquiera que posea una y esta unida con todos en Sindria.

- Gracias.

- No te olvides que tienes familia - regañaron sus familiares, ella asentó.

- Mejora tu altura - se burló Allen, pero este salió volando.

- Crece grande Miu-chan - dijo Layla - Vosotros también.

- Rezaré por ustedes - dijo Kami con una sonrisa junto con Spartos.

- Gracias Kami-chan...y... ¿Starpos-san? - Spartos comenzó a llorar comicamente.

- Miu-chan, no debiste responder - dijo nerviosa Pisti.

- Mentira, mentira... Spartos-san - dijo con una sonrisa nerviosa.

- Sayaka-sama me ha contado lo sucedido, puedes contar conmigo también - dijo Seihla a Yoshino, ella sonrió.

- Sí, gracias.

- Sabes, a diferencia del día que te vi por primera vez... tus reacciones faiales han mejorado.

- Si es así, ha sido todo gracias a Sayaka-sama, a Miu-san y las personas de este país. No lo olvidaré en toda mi vida - respondió con una sonrisa. Seihla se la devolvió - Y si alguien quiere tratar de dañar a los míos... no dudaré... - la estrella en el botón de su oreja brillo - en contra atacar.

- Gracias - dijo Seihla.

- Al final, Shin-kun no vino a despedirse - dijo triste Miu.

- No había dicho ni una sola palabra desde que se lo contamos - dijo Mavis. Morgiana y Tomoe se sonrieron.

- No se preocupen por eso, vamos - dijo Morgiana empujandolos dentro del barco.

- ¡Bye! ¡Bye! ¡Espero verlos pronto! - exclamo Nai con una sonrisa, alzo su dedo en alto - ¡Yoshino! ¡Recuerda que somos amigos y pienso protegerte! - Yoshino se sonrojó y lo imitó.

- ¡Sí!

- ¡Vuelvan con vida! ¡O los arrastraré de sus tumbas! - esta vez se refirío sus otros amigos. Ellos le sonrieron.

- Al final, no vino a despedirse - dijo triste Miu.

- Pronto lo hablaremos con calma, Shin siempre a sido así - dijo Tsubasa con una sonrisa.

- Es verdad. No es que nos estemos separando. Sé que nos están guiando para que volvamos a encontrarnos en otro momento - dijo con una sonrisa.

- Sí - dijo Yui con una sonrisa tocando su hombro.

- Y la próxima vez que veamos a Shin, veremos cuánto ha crecido - dijo Hayato.

- Yo también me haré lo bastante fuerte como para sorprender a Shin-san - dijo con una sonrisa Yoshino. Su oreja se afilo.

- En ese caso yo no quedaré atrás - dijo feliz Haruka.

- Me llamo Shin... Saluja. Por ciertos motivos, ahora mismo me encuentro en el mismo barco que Miu y compañía, junto a Tomoe - lo miro que duerme muy vago. Pero Miu y los demás no lo saben. Como la situación había sido un poco rara últimamente, se le escapó la oportunidad de decirles que iría con ellos.

Y lo peor fue cuando llegó hacía Tomoe y lo pateó dentro del barco diciendole su plan. ¡Pero esa es una gran oportunidad de hacer las paces!

Se encuentran en el camarote donde van a alojarse Miu y los demás. Ellos entrarían con cara de pena, para luego sorprenderse y preguntarles que hacían ahí. Este respondería que había tomado una decisión.

- ¡Esa sorpresa será perfecta para hacer las paces! - pensó con una leve sonrisa macabra el peli-rojo.

- ¿Qué haces si falla?

- ¡Tú no estabas en el quinto sueño! - murmuro enojado.

- Pues desperte a mitad de tu reuerdo - respondió levantandose.

- ¿Cuál es nuestro camarote? - resonó la voz de Miu. Ellos reaccionaron.

- Ah, es este, Miu-san - resonó la de Yoshino.

Shin tiro de la cama a Tomoe y lo sentó desentemente arreglando las orejas del cabello del chico. Seguido él se sentó a su lado y espero que abrieran la puerta. El chirrido sonó, pero no en la suya.

- ¡Qué camarote tan fantástico! ¡Si hay hamacas! - exclamo Haruka. Los chicos pegaron sus orejas a la pared que los divide.

- Como hay siete, los siete podremos dormir aquí - resonó la de Tsubasa.

- Creo que están para no marearse por mucho que se mueva el barco - dijo Yoshino.

- Es la primera vez que duermo en una hamaca - resonó la dulce voz de Mavis.

- Yo no, mi cuarto esta hecho de ellas - dijo burlón Hayato.

- Son suficientemente amplias para los siete - dijo Yui - Tendremos un viaj en barco muy tranquilo.

Shin y Tomoe se deslizaron lentamente por la pared de madera.

- ¡Vaya, qué emocionante! - exclamó Miu euforica.

- ¡Nos confundimos de camarote! - exclamaron en voz baja on la cara azul. Además, parecía que los demás se están divirtiendo mucho, ¿Qué hacían? ¿Iban al camarote de al lado? Pero en ese caso...

Comenzaron a dar vueltas y vueltas. ¡No! ¡Esperen! Seguro que dentro de poco... sus nombres saldrían a la luz, ellos mencionarían que no era lo mismo sin ellos entonces...

El Uchiha y el Saluja aparecerían y la primera en abalanzarse a sus brazos sería Miu. Ella era quienes más los quería, bueno a todos primero que ella. Seguido comenzarían a alabarlos y abrazarlos.

- ¡Seguro que enseguida se sienten solos! - murmuraron chocando los puños. Pegaron sus oídos a la pared.

- ¡¿Por qué soy el único que duerme entre dos mujeres?! - se quejó Hayato, pues su cama era la que estaba en medio de Mavis y de Yui.

- ¿Qué? ¿Y qué tiene de malo? - cuestiono Miu en una de las hamacas de arriba.

- Siento que se ve algo mal.. - murmuro.

- ¿Y? ¡Yo no le veo el problema! ¿Tú, Mavis? - cuestiono Yui con una enorme sonrisa.

- No me importa - respondió Mavis.

- Sí, pero aún así... - murmuro Hayato. Shin apretó los puños o destruiría la pared y Tomoe frunció el ceño.

- No pasa nada Hayato, no eres... - una almohada interrumpió a Tsubasa. Fue Que Haru había dejado caer su almohada.

- Lo siento, Tsubasa.

- No pasa nada - se la paso nuevamente. Todos rieron.

- ¡Nada de risitas! - exclamó interiormente Shin con mil venas en el rostro.

- ¡Tsubasa Kuroh! ¡Te juró que si mencionabas mi nombre! ¡Salía y te ahorcaba! - pensó Tomoe con un aura oscura. Miu sonreía, pero bajo la mirada y se bajo de su hamaca.

- ¿Miu-san? - pregunto Yoshino.

- Pero... ¿no les parece que nos falta algo? - todos bajaron de sus camas.

- ¿Que nos falta algo? - cuestiono Hayato.

- Sí, la verdad es que a mí también... - dijo Mavis tocando su pecho.

- ¡A...! - exclamo Yoshino con una sonrisa.

- ¡A...! - continuaron el resto.

- ¡Almorzar, claro! Lo he preparado yo misma - dijo orgullosa Yoshino mostrando el gran plato de comida.

- ¡Qué bien! - exclamaron Yui y Hayato, los glotones.

- ¡¿Qué tanto "qué bien" ni que nada?! - susurraron ambos chasqueando sus dedos. Se desplomaron. Se han olvidado completamente de ellos...

- Pero sinceramente... ¿qué es lo que piensan de esos dos? - cuestiono Haruka.

- ¿A quiénes te refieres? - cuestiono Miu.

- Me refiero a Tomoe y Shin - respondió Haruka comiendo un Dango.

- Shin-kun y Tomoe, ¿Eh? - dijo desganada la Magi.

- ¡¿Qué con esa respuesta tan desganada?! - murmuraron ambos a punto de romper la pared.

- Parece que sientes un gran aprecio por esos dos, ¿no? - cuestiono Yoshino.

- Bueno... supongo, Tomoe fue la primera persona en dirigirme bien la palabra desde que llegue al palacio, y Shin-kun es mi compañero, así que, bueno, más o menos - respondió Miu. Ambos abrieron los ojos, la iban a ahorcar. Shin comenzó a temblar.

·¡Me gustas muchísimo, Shin-kun·

·Te convertiré a ti y al resto en reyes·

La iba a matar lentamente, sí, sin escrupulos.

- Pero, con el tiempo me he dado cuenta de algo... - dijo Miu con una sonrisa.

- ¿Qué cosa? - cuestionaron Hayato y Yui limpiando sus labios.

- Tomoe... no consigue ninguna chica... mientras yo atiendo a las chicas en el restaurante y ellas me piden jugar con ellas, siempre se queda en un rincón mirando con envidia. Y chupándose el dedo todo el rato con una expresión de rencor... cuando tiene que ayudarme - respondió con un puchero.

- Bueno... eso no es muy popular - dijeron Yoshino y Haruka.

- ¡¿Qué es lo que dicen?! - pensó irritado Tomoe. Shin aguanto una risa olvidando lo malo que Miu decía de él.

- Ahora que lo mencionas... yo también he visto a Tomoe-san teniendo un comportamiento muy peculiar... - dijo Mavis - El día del ataque en Balbadd, revisaba mis heridas entonces el entro sin avisar y yo me estaba cambiando y semi-desnuda, y no cerró la puerta hasta que le lance algo por la cabeza.

- ¡NO! ¡Eso es lo peor! - gritaron sorprendidas Yoshino y Miu.

- ¡Eso es imperdonable! - dijo Yui sacudiendo la cabeza.

- ¡Solo el peor de los rufianes podría haber hecho algo tan vil a Mavis-chan! - exclamo Haruka.

- Así que Tomoe tiene esos gustos, ¿eh? - murmuro Hayato.

- Tal vez por eso no tiene novia... - murmuro Tsubasa.

Mientras Shin ahocar a su mejor amigo por lo contado por su hermana. Después de toda su confianza... ¿Se atrevía a aquello?

- Lo siento, Lo siento, lo siento, lo siento, me haces daño - decía Tomoe sin aire.

- ¡Maldición! ¡¿Cómo...?! - decía mientras lo zarandeaba, los chicos abrieron la puerta y sonrieron chibis - ¡MALDITO SEAS TOMOE UCHIHA!

- ¡Perdónanos, Tomoe! - pidieron sus amigos de la infancia.

- Yo también pido perdón - dijo Shin luego de su intento de asesinato.

- Es que Mor-san nos contó que los dos venían - dijo Miu un poco nerviosa dandole un paño.

- Eso, eso. No era más que una broma inofensiva - dijo Haruka nerviosa.

- Además... lloras demasiado para ser un hombre - dijo burlón Tsubasa.

- ¡Cállate maldito Hippi! ¡Que lloro hasta los 14 años por su mama!

- Por eso no tienes novia.

- ¡Bien, vamos a resolverlo tú y yo!

- Vamos, vamos, todo fue una broma, ¿no, Mavis-san? - cuestiono Miu metiendose entre ambos.

- En mi caso pasó de verdad - dijo sacando sus genes fanalis.

- ¿Eh? - emitió sonrojandose. Tomoe se exaltó recordandolo de nuevo.

- ¡Tomoe Uchiha! - dijo Shin lanzandose contra él.

-¡Lo sientooooooooo! - pidió contra las manos del Fanalis.

- ¿Pero por qué han venido? - cuestiono Miu - Les dije que solo admitiria a Haru porque lleva años esperandolo - él lanzó a Tomoe y este se estrelló contra la pared de cabeza.

- No te equivoques. No te hemos venido a seguir.

- ¿Fue porque se sentían solos? - cuestiono Yoshino.

- ¡Que no! ¡Es para entrenarnos!

- ¿Eh?

- Nosotros... - todos se inclinaron a Shin - iremos a Reim a ser gladiadores.

- ¿Gla...diadores? - dijo sorprendido Hayato.

- ¿Por qué? - cuestiono Yui.

- ¿En serio quieren saberlo? - cuestionaron ambos.

- Sí.

Ellos suspiraron.

- Es algo que nos dijo Morgiana-san - dijo Tomoe levantandose.

- ¿Método combinado? - cuestiono Shin, Tomoe estaba a su lado, su madre con un gran pergamino.

- Me estaba preguntando por qué no lograbas el equipamiento Djinn, es porque tienes dos Magois distintos - dijo la mujer cerrandolo.

- ¿Y eso que tiene que ver conmigo? - cuestiono Tomoe.

- Cuando Shion no lograba su forma Etherias todos se preocuparon, pero resulta que Shion no era una Evans normal, su magoi también era combinado, lo que causaba un gran choque. Tomoe, ¿Tú también lo experimentas?

- Por eso estoy maldito, mi padre era un Uchiha, pero mi madre era una Okotsuki, por eso... nunca he logrado más allá del equipo a medias.

- Eso tiene una solución - dijo Alibaba con una sonrisa - El control de Magoi.

- ¿Control de Magoi? - cuestiono Mavis.

- Los Magois no compatiblen tienen una manera de convivir, eso es originado por los...

- Yambala, son un pueblo que se especializa en la manipulación del Magoi - culminó Tomoe - Pero los yambala son un pueblo nómada, y no se sabe dónde pueden estar ahora. Pero hay un lugar donde se pueden econtrar a los yambala, y es el co...

- El coliseo de Reim, algunos yambala practican ahí y crecen siendo grandes gladiadores - culminó burlón Shin.

- ¿Ah, sí? Es increíble... - dijo sorprendida Yoshino- Pero... las cuotas son carisimas, ¿Cómo...?

- Mi padre - respondió Shin tranquilo.

- ¿Papá? - cuestiono Mavis.

- Sí. Él dijo que nos entrenaría.

- ¿Eso es todo? - cuestiono Miu.

- Sí, todo.

- Bueno, ya se acabó - dijo White estirandose.

- Vaya, ¿te sientes triste? - cuestiono burlón Hayate.

- No se trata de eso, creo que Sharrkan no está acostumbrado a tener alumnos -dijo White señalando al hombre que hace circulos con su dedo.

- Pero, Shion-chan, Sharrkan, y Morgiana han hecho muy como maestros, aunque algunos seguiran siendo -dijo Sayaka con una sonrisa.

- Por eso esta noche hay que celebrar, celebrenlo sin hacerse rogar - dijo Kougyoku con una sonrisa.

- Lo que aun me sorprende es lo que hizo Shin, mira que patear a Tomoe y lanzar sus maletas sin que nadie los escuchase, es sorprendente - dijo Yamu.

- Cierto. Estaba convencido de que se quedarían aquí - dijo Masrur junto con Roromiya mirando el cielo.

- Bueno... no fueron vosotros los que escucharon los lamentos de Shin - dijo Sharrkan desviando la mirada.


- ¡Miu es muuuuyyy cruel! - se quejó borracho Shin, a su lado se encuentran Sharrkan y Alibaba.

- ¿Miu-chan... es su novia?- cuestiono Alibaba.

- No creo - dijo Sharrkan.

- ¡Hemos estado tanto tiempo juntos! ¡Y ahora planea abandonarme!

- ¿Estás seguro? - cuestiono Alibaba.

- Por supuesto que... no - respondió. Shin se removió.

- ¡Dejen de burlarse de mí dolor! ¡Que se vaya! ¡Yo también seré feliz!

- ¡Por el amor a Dios! ¡Si quieres que te preste atención ve al coliseo y haste famoso! ¡Eso es todo! - gritaron ambos. Nunca más debían dejar que el peli-rojo bebierá.


- Al final, fuimos yo y Alibaba quienes los desbordamos a eso - dijo Sharrkan, Natsumi, White mantienen su boca abierta y Nai come un dango sorprendido.

- Bueno... yo y Alibaba les dijimos que debían hacer,así que no fuiste tu y él solos - dijo Morgiana un tanto extrañada.

- Bien, todos nuestros alumnos se marcharon, ¿por qué no apostamos cuál de ellos crecerá más? - dijo Yuuki burlona, pues ella entrenaba a Tomoe.

- ¿Eh? ¿Pero qué dices? - dijo confundida Yamu.

- ¡Está claro que el que más crecera será Miu-chan! - dijeron los mellizos y Kami.

- ¿Qué dijeron? ¿En qué momento determinaron eso? - dijeron Yuuki, Seihla y Sharrkan juntando sus frentes con ellos.

- No. Serán Shin y Mavis. Además de llegar a usar un Jinchuriki dividido en la lucha si armas no tienen rivales - dijeron los tres fanalis comiendo pescados tranquilos.

- Todos, silencio - ordenó Sinbad, todos callaron - ¡Obviamente será Haruka! ¡Ella fue admitida en Magnostadt siendo una Sen-Jutsu!

- ¡Yo le enseñe todo! - grito Yuuki enojada.

- ¡Será Hayato! - declaró Seihla.

- ¡Será Tomoe! - exclamó Yuuki.

- ¡Será Miu-chan! - exclamaron los magos.

- Serán mis hijos/sobrinos - dijeron los Fanalis.

- ¡Será Haruka!

- ¡Será Tsubasa-chan! - dijo Layla.

- ¡Será Yui! -exclamó Ja'far.

- ¡¿Cómo te uniste vos?!

Kougyoku suspiro al igual que Natsumi, White y Nai.

- Simplemente dije lo que pienso, esa niña da miedo - respondió.

- ¡Esto será un duelo! - exclamó Rikku, que va al bando de Shin.

- ¡Como ordenes! - dijo Kami encendiendo sus puños. Nai miro el techo y se comenzó a reír. Todos lo miraron y se contagiaron sus risas.

- Que importa quien se haga más fuerte, o quien crezca más... lo importante es que todos volveran al 100% y lo saben - dijo Nai con una enorme sonrisa.

- Un niño razono mejor que nosotros -dijeron los adultos rascando su nuca.

- Miren esto, Nakagami - dijo Tsubasa haciendo brillar su espada sin desenvainarla, hizo un trazado y apareció una gigantesca ave de color galaxia - ¡Genial, ¿no?!

- ¡Sí! ¡Vamos a volar! - dijo Haruka saltando al ave. Todos menos Tsubasa la siguieron.

- Yo tengo alas - dijo el chico y comenzaron a experimentar cosas hasta llegar a su destino. Comer, entrenar, jugar, comer, jugar, leer, entrenar y entrenar a medias. Pero sobre todo divertirse.

- Tal vez podamos embarcar aquí - dijo Haru señalando una parte del mapa.

- Sí, tiene buen aspecto. dijo Miu. Yoshino miraba el mar y vio la pulsera de flores que tiene en su muñeca. El barco comenzó a temblar, y de la nada salió un enorme monstruo marino.

- Es uno solo, pero es enorme - dijo sorprendido un guardia.

- Vamos - dijo preparado Shin.

- No, para este trabajo solo se necesita uno de nosotros - todos miraron hacía arriba.

- ¡Tomoe-san! - dijo sorprendida Mavis. El chico sonrió de medio lado. Saltó desde el poste y dio una pirueta sobre su cuerpo mientras sus ojos se tornan rojos.

- Fue impresionante Tomoe - dijo Shin alzando un dedo antes de dormir.

- Sí, impresionante - continúo Yoshino.

- Te has encargado y lo has hecho muy bien - dijo con una sonrisa Mavis.

- Bueno, como no consigo chicas, tengo que mostrar mis buenos puntos - dijo con una sonrisa desganada.

- Parece que todavía nos los reprochas... - dijo Tsubasa chibi.

- Dijimos que lo sentiamos, Tomoe - dijo Hayato.

- Pero, no podemos dejar que luches solo. La próxima vez yo también me esforzaré - dijo Yoshino levantandose de la cama.

- ¿Crees que podrás? - dijo con la misma sonrisa desganada. Yoshino sonrió e hizo una bola de nieve.

- Vamos, vamos. Además, será difícil que haya otra ocasión, ¿no? - dijo un poco nerviosa Miu, todos se exaltaron - Ya nos queda poco de viaje.

Yui sonrió al techo.

- Ya pronto embarcaremos - dijo Yui con una sonrisa. Todos la imitaron.

- Tienes razón - murmuro Haruka acostandose.

- ¡Tierra a la vista!

- La corriente del puerto también es perfecta. A este paso... entraremos al puerto en menos de medio día.

- ¿Eso es Actia? - dijo confundido Shin.

- Sí. Allí comenzará nuestro nuevo viaje - dijo Miu con una sonrisa.

Shin miro fijamente aquello, ahora definitivamente... no habría vuelta atrás.

Un banquente, un gran banquete para los nueve chicos, todos desgustan menos Shin y Mavis que tienen una mirada perdida.

- Se ven algo decaídos, chicos - dijo preocupada Miu.

- Es de enteder, hemos estado juntos los últimos 6 meses -dijo Tomoe comiendo un trozo de pollo - ¡Pero en estos casos, lo importante es llenarse de buena comida! - ellos bajaron la mirada. Un plato lleno de pescado se acercó a ellos - Después de todo, su resistencia es su mejor cualidad buena. ¡Así que coman, no se hagan de rogar!

- No, gracias - dijeron tratando de huir.

- Si se ponen así, ¡me comeré este delicioso pescado yo solo! - exclamo el peli-plateado - Vamos - agarro dos y los comenzó a mover cerca de su rostro - Vamos... ¡un poquito! - ellos hicieron un gran puchero, tragaron duro y lo mordieron con fuerza. Tomoe lanzó cuatro al cielo y ellos los atraparon cuales gatos.

- ¿Satisfecho ya, Tomoe/san? - cuestionaron comiendose los tres pescados.

- ¡Esos son mis Shin y Mavis! - dijo euforico el peli-plateado, mientras el resto los miraban con cara de pocos amigos.

- Sí, pero... pasará mucho hasta que volvamos a comer juntos como esta noche... - dijo Haruka con una sonrisa.

- Sí. Nos separaremos a paritr de mañana - dijo Tomoe.

- Nosotros iremos a Remano, capital del Imperio Reim... - continúo Shin.

- Yo a Katarg, al sur de Reim junto con Yunan-san - prosiguió Mavis - Pero en un barco distinto al de Shin y Tomoe-san.

- Yo tendré que dormir durante algunas horas demás para poder llegar a Edolas - dijo Tsubasa suspirando.

- Yo tendré que desperdiciar mes y medio - dijo suspirando Yui.

- Yo me iré en barco hasta Kou - dijo Yoshino con una sonrisa triste.

- Y yo a Clow - dijo Hayato ladeando la cabeza con una sonrisa.

- Nosotras iremos a Magnostadt por tierra - dijo Haru.

- Para no declarar que no volveremos, deberíamos poner un tiempo límite - dijo Yui con una sonrisa - ¿no creen?

- Tienen razón, Miu y yo necesitamos aprender mucho... así que creo que con dos años será suficiente, ¿no? - dijo Haru.

- ¡Además no se preocupen! ¡Nuestros destinos están unidos! ¡Seguro que nos volveremos a ver! - dijo Miu con una enorme sonrisa.

- ¡Entonces! ¡Hagamos una promesa! - exclamó Hayato con una feliz sonrisa - ¡Prometamos que nos encontraremos sanos y salvos dentro de dos años!

- Me parece bien, la apoyo - dijo Tsubasa extendiendo su mano con un puño junto al de Hayato.

- Yo también - continuaron todos menos Miu y Shin. Ambos se miraron.

- Sí.

Los tambores resonaron en los oídos de los castaños que sonrieron y se abrazaron saltando para bailar, todos los miraron y sonrieron.

- Vamos, Hime - dijo Tsubasa extendiendole la mano a Haru. Ella la tomo y sonrió y ambos siguieron bailando, Tomoe tomo la de Mavis y parecía más un juego que nada. Miu sonrió picara y tomo a Shin y Yoshino. Todos se divirtieron lo más que pudieron su última noche juntos.

- ¡Ah! ¡Que buena noche! - dijo feliz Hayato.

- ¡Nos divertimos mucho! - dijo en el mismo estado Miu.

- Sí - dijo Mavis con una sonrisa.

- ¡Tenemos que volver otra vez! - dijo Tsubasa.

- ¡Sí! - respondieron el resto. Tomoe vio hacia varios lados y noto algo, sonrió de medio lado.

- Oigan, chicos. ¿Qué les parece hacer una última parada? - cuestiono "desinteresado".

- ¿Eh? Claro, ¿por qué no? - respondió Shin. Las chicas se miraron.

- Nosotras no tenemos problemas. - Tomoe fue y le tomo las cabezas a Miu y Mavis.

- No, será mejor que vosotras cinco se vayan yendo... - dijo - No es hora de que lindas niñas esten a estas horas por aquí.

- Pero aún es temprano - dijeron confundidas.

- Les digo que no - dijo con una enorme sonrisa pícara - Insisto que es peligroso para las chicas estar en la calle a estas horas. Así que... - las sombras tomaron a las chicas y las llevaron muy lejos.

- ¡Oye! ¡Tomoe! ¡No debemos dejar que se vayan solas al hotel! - dijo Tsubasa en reproche.

- Está bien, esas chicas son muy fuertes y entre ellas dos chicas con fuerza brutal - dijo con una sonrisa.

- Estás contradiciendo lo de hace nada - dijo Shin. Tomoe frunció el ceño y murmuro algo. Los chicos sonrieron y Shin hizo una cara asqueada.

- ¡Bueno! ¡Bye! ¡Bye! - dijeron todos tomando a Shin como rehén.

- ¡Dejadme! ¡Dejadme! - dijo enojado, pero era imposible si bloquean todos sus puntos.

Las chicas encarnaron sus cejas confundidas, se mirarn complices y comenzaron a seguirlos como ninjas. Los chicos secuestraron a Shin hasta un...

- ¿Bar? - dijeron todas en blanco. Se volvieron a mirar y cubrieron los ojos de Yoshino viendo claramente como todos, menos Shin, se lanzaban contra las chicas.

·¿En serio?·

Una mujer muy proporcionada y casi de la altura de Shin se acercó al peli-rojo, Miu frunció el ceño. Sus coletas comenzaron a subir.

- Hola, mira que eres lindo - dijo con una sonrisa. Él se exaltó y trato de retroceder, pero ya era imposible.

- ¡Tendré muchas reinas! - dijo emocionado Tomoe.

- ¡Don juan!

Miu, Mavis, Haruka y Yui alzaron sus piernas y pisaron con extrema fuerza el suelo, haciendo un gran terremoto.

- Vamos a casa, Yoshino-chan - dijo Miu con una sonrisa furiosa. Ella la miro temerosa y camino delante de ellas.

- ¿Qué fue lo que vieron? - pensó asustada.

- ¡Los hombres necesitamos esto Shin! ¡Superalo! - dijo Tomoe.

- Es lo único en lo que apoyó a Tomoe - dijeron los demás.

- No lo necesito.

- Morirás virgen amigo - dijeron los otros tres.

- Prefiero eso antes que acostarme con una prostituta - dijo Shin tratando de huir.

- ¡Es hora de nuestro servicio especial! - Shin trato de huir.

- ¡No! ¡Deténganse! ¡POR FAVOR! - grito, pero ya era tarde.

Mavis duerme, Tomoe duerme, Yoshino duerme, Yui duerme, Hayato duerme, Haruka duerme abrazando su almohada, Tsubasa duerme con un poco de baba en la boca. Y Miu duerme abrazando su almohada y Shin a su lado sin poder dormir. Esa había sido la peor noche de su vida. Sin dudas.

- ¡Buenos días Shin-kun! - exclamó Miu al ver a Shin a su lado.

- Miu, no grites... me duele la cabeza.

- No es nuestra culpa que vosotros se hayan pasado con las copas - dijo Haruka burlona mientras iban al muelle.

- Bueno, en tal caso, ¡cuídense mucho! - dijo Tsubasa con una sonrisa.

- ¡Claro! - respondieron ambas con la misma.

- La próxima vez que nos veamos, ¡nos habremos hecho tan fuerte que te sorprenderás! - dijo Tomoe jalando de los audifonos a Shin.

- ¡Nosotras también! - dijeron con su dedo en alto.

- Yo también me habré hecho igual de fuerte que vosotros - dijeron Mavis y Yoshino decididas.

- Bueno, tengo que irme.. mi viaje es largo - dijo Tsubasa con una sonrisa sacando sus alas - Nos vemos luego - se elveo con fuerza y se despidió con su mano - Espero tener el cabello largo cuando vuelva.

- ¡50 jewels a que no! - dijeron todos menos Mavis, Yoshino y Haruka, que les salió un signo de interrogación.

- Nosotras tembién debemos irnos - dijo Haru, Miu asentó, busco entre su bolso y una alfombra mágica salió y ambas se montaron.

- ¡Nos vemos dentro de dos años!

- ¡Sí, nos vemos! - dijeron el resto moviendo sus manos.

- ¡Cuídense mucho! - dijo Mavis en el mismo estado.

- Nosotros también tenemos que irnos - dijeron Yui y Hayato saltando a su barco.

- Yo también, gracias por su amabilidad - dijo Yoshino dejando solos a Shin, Tomoe y Mavis. Ellos se despidieron.

- Bien, nosotros también tenemos que irnos - dijo Shin - Cuídate mucho hermanita - comenzó a avanzar.

- Sí. - Shin paro y le revolvió el cabello, le sonrió y saltó al barco - Como le gusta hacer eso.

- Sí, nunca tuvo a nadie así además de Miu - respondió Tomoe con una sonrisa, miro a Mavis que arregla su cabello - Ah, sí. Lo olvidaba - ella lo miro mientras que este rebussca entre sus bolsillos. Lo encontró - Esto es para ti - lo deposito gentilmente en sus manos.

- ¿Qué es esto? - cuestiono viendo el hermoso collar plateado de cadena con una hermosa "Heart·Cruz".

- Es un regalo, es la segunda forma de "Los Magos Santos" - respondió - Miu me otorgo dos un día sin querer, me dijo que se lo diera a alguien que me importara mucho como significado de "siempre estaré a tu lado" - la señalo muy cerca de su rostro - Nunca debes separarte de el.

- Muchas... gracias - dijo sonrojandose notoriamente.

- ¡Bien, nos vemos luego! - dijo revolviendo su cabello y saltando de nuevo al barco. Mavis miro como ambos se iban. Mavis sonrió y se amarro el collar mostrandolo relucir en su pecho. Le hizo una merecida reverencia al barco.

- Gracias... Tomoe-san.

- ¡Qué hambre tengo! No puedo ir volando sin parar, porque no podemos descansar, ni dormir ... - dijo desganada Miu tomando su estómago. Haruka busco con la mirada una respuesta.

- Miu, mira - dijo señalando un río, donde hay varios caballos y un hermoso carruaje.

La persona a su cargo fuma un cigarrillo a escondidas, una pequeña ráfaga de viento corrió hacía él. Seguido princesa y Magi aparecieron en su frente.

- Buenas, soy Haruka y ella es Miu, somos viajes. Vamos hacia el norte, ¿le importaría llevarnos en su carruaje? - dijo con una sonrisa.

- ¿Qué dices? Largo de aquí, mocosas - dijo corriendolas como perro - Perdonad, ¡pero yo solo sirvo a clientes del más alto nivel! De hecho, ahora mismo cuento con un cliente de la más alta nobleza. Además, ¿tienen dinero para pagarme?

- Claro, mi padre me dio mucho de eso - dijo Haruka mostrando la bolsa, él hombre se acercó y vio el oro resplandecer. Comenzó a temblar.

- Disculpen - fue hacía la ventana - Señorita, ¿podría admitir a unas pasajeras más? No importa si es atrás - una larga cadena de pulseras salieron y movió su mano en confirmación - Pueden entrar, pero comportaros, como les dije... hay una gran señorita aquí.

Miu mordió la sandia y Haru la banana, la terminaron de comer.

- ¡Estoy llena! - dijo Haru suspirando tirandose a su bolso. Miu la imitó.

- Magnostadt, ¿eh? ¿Cómo será? - dijo con un poco de curiosidad. Entrecerró la mirada.

- Reglas de cuando estes en Magnostadt, nadie debe saber que eres una Magi - dijo serio Aladdin.

- ¿Eh? ¿Por qué? -dijo confundida Miu - Usted es un Magi Aladdin-sama.

- Tengo miedo de que las personas experimenten contigo, existen muchos países en mi escuela y el poder es lo que las personas siempre anelan, simplemente hazme caso, que sean Haruka, Kami, Gemi y Mini los únicos que lo sepan - pidió el peli-azul.

- ¿Cuál es la otra? - cuestiono.

- Tampoco tu linaje Eater-Albarn, ¿entendido? - Miu asentó - Y lo último, aquello - dijo Shion señalando su cabeza. Miu se exaltó.

- Me cuidaré bien.

Miu incrusto las lacrimas en sus brazos y se quito los guantes, Haruka la ayudo a vendar sus brazos cuidadosamente.

- Tienes que hacer caso a todo lo que te ordenan - dijo Haru seria.

- Lo sé - su collar se descolgo y el carruaje dio un giro y rodo hasta dentro del otro lado. Miro a Haru.

- No me mires, es tu collar - dijo haciendose la dormida.

- ¡Qué cruel! - semi-grito. Metió la cabeza un poco temerosa - Disculpe...

El carro giro bruscamente haciendo caer a la Magi de espaldas fuera del carruaje.

- ¡¿Quienes son ustedes?! - dijo el hombre al cargo del carruaje.

- ¿Qué vamos a ser? ¡Bandidos, por supuesto!

- No diremos que si no se oponen resistencia se salvarán. Porque por mucho que griten, somos de matar primero y robar después.

- Mercenarios, encargaros - dijo.

- Dejadnoslo.

Una abalancha de fuego se interpuso entre ellos, Miu abrió sus ojos sorprendida.

- Una lacrima magica... - murmuro, se suponia que solo Shion y ella podían crearlas, como era que bandidos la tenían, que planeaba...

- Dejad que nosotras nos encargemos - dijo Haruka saliendo del carruaje moviendo su lanza.

- ¡¿Cómo?! ¡Cómo voy a dejarselo a dos mocosas delgadas!

- Está bien.

- Matenlas.

- ¡Ce..!

El carruaje se partio por la mitad interrumpiendo a Haru, todos miraron aquello confundidos. La larga cabellera dorada con inusuales puntas rosadas fue lo primero que sus ojos captaron.

- Urusai - dijo de lo más tranquila con enojo en la voz - Están perturbando mi viaje - paso su guadaña a sus hombros mostrando relajo, sonrió con carisma - ¡Eh, vejestorios! Así que muerte para todos, ¿eh?

Haruka quedo en blanco y se escondió detrás de Miu, como si no la fuesen a notar. Unas hermosas chicas aparecieron.

- Alteza, se supone que viajamos de incógnito. Por favor, contrólese...- dijo una peli-negra de ojos verdes.

- Es inutil - dijo otra con los ojos vendados. Ella sonrió y saltó moviendo su guadaña con forma de cruz, paso por debajo de uno.

- Muere - sonrió tiernamente y comenzó a saltar decapitando o cortando por la mitad a las personas. Sonrió como maniaca. Sus ojos muestran total y absoluta... diversión.

- ¡¿Qué pasa con esa chica?! - ella giro sobre su cuerpo evitando la explosión.

- Contenedor Metálico: Death Scythe - la guadaña negra brillo, la hojilla brillo intensamente creciendo mucho hasta ser más grande que los árboles. Sonrió. Pero esta la recargo - Oh, cómo siempre olvido cuanto pesa esto...

- ¡Es imposible que pueda manejar una guadaña tan gigantesca como esa! ¡Mátenla! - ella sonrió de medio lado y maniobro con la guadaña.

- Ahora estoy bien. Solo es que la hice crecer demasiado en muy poco... ¡tiempo! - Sonrió con locura como solo una Nakatsukasa sabe hacer. La guadaña creció y cortó el fuego y algunas personas.

- ¡¿Qué pasa con esa guadaña!? - ella saltó altó y los cortó con diversión. Ella clavó el filo de la guadaña y se sentó en el bastón.

- Muy bien vejestorios... terminó - el filo comenzó a crecer notoriamente hasta elevarse mucho en el cielo,tal vez 70 metros. Sonrió con locura y sus ojos brillaron, maniobro y Haruka palideció. Los mató con tanta sencillez como destruyó el suelo.

- Señor, ¿quién es esa chica? - cuestiono Miu sorprendida, pero luego vio el extraño estado de Haruka.

- Creo que no lo entenderás Miu, ni porque Shion-san lo expliqué - dijo Haruka temblando. Ella la miro - Es una princesa del Imperio Kou... y mi prima... Ren Roxas.

Roxas es una chica de una edad pasada los quince años, pues no es muy alta. Tiene la piel clara rozando el pálido, tiene el cabello largo hasta las rodillas y las pantorillas son de color rosado hasta los talones. Usa una diadema negra. Lleva una camisa blanca que se abre en el obligo y no tiene mangas, encima un chaquelo negro sin mangas. Usa un short corto negro y largas botas parecidas a vendas negras. En sus muñecas hay innumerables pulseras de muchos colores.

Pero lo que más resalta en ella es las dos "X" rojizas que están en su brazo derecho.

- ¿Ren...? - murmuro confundida Miu - Espera... ¿tú prima? - Haruka asentó y se volvió a esconder.

- Te encontré - dijo mirándola fijamente con sus ojos rosados con borde superior lila.

- Le dijimos que era peligroso ir por tierra, por eso sugerí que podríamos ir en alfombra.

Pero Roxas no prestaba la minima atención, sino que estaba más que aferrada al pecho de Haruka.

- Ni hablar de ir en una de esas cosas. Se te seca la piel, la ropa se llena de polvo... me mareo con facilidad. Nunca iré a Magnostadt de ese modo ni en broma - dijo con un puchero separando su rostro un poco de Haru.

- ¿Magnotasdt? - cuestiono Miu, Roxas abrazo con más fuerza y giraron en el carruaje.

- ¡¿Qué haces por aquí?! ¡Haru-chan! ¡Tenía tantas ganas de verte! ¡Eres mi prima menor, te quiero tanto como a Yoshino! - exclamó feliz mientras ruedan.

- Perdón... ¿dijiste Magnotasdt? - dijo confundida Miu, Roxas miro a Miu.

- ¿Quién es esta chica tan pequeña y linda? - dijo levemente sonrojada.

- Ella es mi amiga Miu, ambas vamos a Magnostadt también - dijo Haruka al fin separandose de Roxas.

- ¿Ambas? Pensé que solo dejaban entrar casos especiales, como los Death's ... aunque no discriminen, para el control de los Djinn's ya está el coliseo de Reim - dijo confundida Roxas.

- Aunque no lo paresca, soy una maga - dijo Miu señalandose.

- Oh, así que nuevas alumnas, ¿eh? - dijo pensativa la oji-rosa - ¡Pues buena suerte!

- Mi pregunta sería, ¿Qué harás tú en Magnostadt? No creo que lo tuyo sea aprender - dijo Haruka apoyandose en sus manos.

- ¡E-Eso...! - se puso nerviosa.

- No me digas que Lu-san y Kouha-san te obligaron - cuestiono burlona.

- ¡Urusai!

- Su majestad, quedan 7 días de viaje para llegar a la capital.

- ¿Aún queda tanto? - se quejo la rubia-rosa - ¡Oi! ¡Niña linda albina! ¡¿Puedes hacer algo para divertirnos?! ¡Haru siempre ha sido mala para eso!

- Me llamo Miu, pero me gustaría saber... - miro a las mujeres - Por qué no dejan ver sus rostros. Deben ser muy hermosas.

- Oh, en efecto. Lo que pasa es que este es el efecto de un transformación cuando estudiaba magia - respondió la de ojos vendados - ¡No puedo mostrarle mi rostro! Las tes nos ocultábamos en un rincón del laboratorio, con nuestros horribles y podridos cuerpos. Cuando Roxas-sama nos dijo que necesitaba magos, nos vendó, nos vistió, y los dio de comer con una sonrisa en la boca... y tan solo tenía 10 años. Alguien tan horrible como yo jamás podría acercarse a su alteza Roxas, y aún así... - decía llorando.

- ¡Eso no es cierto! Son totalmente hermosas. Sus cuerpos demuestran que no son vulgares. Es la prueba de que su forma de vida consiste en la búsqueda de poder y eso... es algo que mis padres me enseñaron y apreció demasiado - respondió tocando su pecho.

- Su alteza Roxas... ¡La amo! ¡Por favor, deje que siempre siga a su lado!

- ¡no es justo! ¡Yo también!

- ¡Deshágame! - decían las otras dos yendo con ellas.

- ¿Tengo que tener cuidado? - pensó algo confundida la albina.

Al final resulto que Roxas si era una gran persona, con la personalidad de acoger a personas necesitadas de su padre y su buena personalidad de su madre, también tenía ese gusto por la moda que Haruka tanto detestaba y se la paso probandoles cosas lindas a las chicas. Contando sus aventuras y enterandolas que tiene 17 años.

El carro paro.

- ¿Por fin llegamos? - dijo Roxas con una leve sonrisa, Haruka tiene un moño con forma de corazón y dos mechones que recaen en su pecho y le trenza muchas trenzas a Miu.

- ¿Dónde está la Academia Magnostadt? - cuestiono Miu.

- Esto solo es el control, la academia está a varios kilómetros - dijo Haruka.

- Vosotras tienen que pasar por ese control de allá - dijo Roxas señalando un lugar - Bien, ya vino mi castigador, me voy... ¡les deseo la mejor suerte del mundo!

- ¿Control... de...qué? - murmuro Miu. Entrecerró la mirada.

- Escucha bien Miu. En el control de entrada te obligarán a usar magia sencilla, pero debes tener precaución. Los magos también pueden ver el rukh, y si ven que eres una Magi será un problema, una Death sería igual, tienes que mantener lo más posible alejado al rukh de ti - dijo Shion.

- Pero eso es muy difícil, siempre han estado conmigo - dijo nerviosa - Además, cuando uso la magia, el rukh me presta su poder sin tener que decirlo.

La primera prueba, igual que antes. La iniciación del Borg. Miu apretó los puños, tenía que cumplir la promesa de que nadie se enteraría de lo que ella es en realidad, ninguna de las tres cosas que ella es en realidad.

- Siguiente - miro como ella y Haruka tenían que dividirse, la princesa le dio una sornisa. Miu paso y lo miro, como el martillo bajaba, su Borg apareció y el rukh comenzó a acercarse - El rukh... - Miu se tensó, pero este desapareció como apareció - estaba inquito, ¿habrá sido mi imaginación? No importa, pasa - Miu suspiro y apretó la espada desde la punta nervisa. Suspiro y sonrió, su madre la protegería pasará lo que pasará.

Miro la lacrima incrustada en su brazos, ya la había adaptado sus genes. Con aquello limitaría el paso de Magoi a una dirección. Aunque imitiera en el interior, no podría recibirlo desde fuera.

- ¿Qué pasa? - dijo confundida al ver la reacción de su madre.

- ¿Estás segura? Te convertirás en una maga normal y vulgar. Haruka será separada deti en las clases. No tendrás ni al rukh ni a nadie contigo. ¿Aun así sigues queriendo ir? - respondió triste.

·Claro que sí·

Entro por completo y vio a Haruka, chocaron los puños. Se harían más fuerte... sin importar qué ni quién.

- ¡No quiero saber de nadie! -grito rompiendo la puerta.

- P-Pero...

- Ni de tu propia sobrina... tía Shion - Shion abrió sus ojos junto con Aladdin al ver a Roxas, quien les sonrió.