Ok, este capitulo sera el JustinxEva y el próximo sera DuncanxGwen. :) Después, volveré a pedir sugerencias. Disfrútenlo :D


Tiendo a darle miedo a la gente que me rodea, y realmente no me importa. No tiendo a atraer chicos lindos ¿Y que? ¿Quién los necesita? No soy exactamente la chica más femenina ni popular, tampoco me interesa. Lo único que me interesa es el deporte, el ejercicio, nada que ustedes puedan entender. Es un arte, es algo que me ayuda a desquitarme de todos mis problemas, y además me ayuda.

Yo pertenezco en el gimnasio, hasta me llevo bien con algunas personas que me piden ayuda para saber que pesas eran mas apropiadas, o que necesitan saber cual es la mejor velocidad en la caminadora para un principiante.

Por eso, cuando veo al "Chico lindo" de IDD entrar por la puerta de MI gimnasio, no puedo evitar dejar un gruñido salir. ¿Y porque? Se preguntaran… Aun con todo lo fuerte que era, con el poder que tengo sobre los demás y el hecho de ser alguien indiferente al tema de los chicos, me habia sentido atraída por el en mas de una ocasión. ¡Técnicamente no habia podido pasar a Luz Drama Acción por el!

-Eva ¿que tal?- Dijo de forma despreocupada, como siempre. Se acerco hacia mí y no pude evitar sonrojarme al observar sus ojos azules, voltee la mirada y respire profundo. Controla tu ira, controla tu ira. -¿Qué haces aquí?- pregunte, el sonrió.

-Mi gerente no quiere que jamás pierda este abdomen, trasero, hombros…-

-Si, ya entendí- Dije, rodando mis ojos. El no parece tenerme miedo, nunca a parecido tenerme miedo… mas bien, siempre me sonríe ¡Como si fuese divertido lo que me hace a mi y a todas las otras chicas!

Me maldije por dentro ¿Me estaba comparando con otras chicas? –Ok, entonces aléjate y ve a hacer tus ejercicios- Honestamente, ¿Qué seguía haciendo aquí el modelo? No hacia más que molestarme la paciencia. La poca que tenía.

-Me dijeron que eres instructora, es mejor aprender de alguien conocido ¿No?- Dijo, además de ser guapo, era un estúpido, idiota, maldito sábelo-todo. Le di mi mirada de odio mas fuerte, y al no pareció importarle.

-Ugh, empecemos- Dije, rodando los ojos. Lo más rápido que terminásemos esto, mejor. El asintió la cabeza, de nuevo de forma despreocupa… era realmente odioso como hacia esto ¡Ir caminando por el mundo como si te perteneciese solo por haber nacido con dotes físicos!

De repente, Justin empezó a quitarse la camisa… rebelando su cuerpo esbelto y casi perfeccionado por los griegos. -¿Qué haces?- Pregunte, sonrojándome.

-Es mas cómodo trabajar así ¿No te importa?- me pregunto, sonriendo pícaramente. Negué con la cabeza, casi hipnotizada… Espera, no dejaría que esto sucediese de nuevo. –Trabaja como te de la gana-

-¿Por qué ese enfado?- Pregunto, fingiendo inocencia. Cerré los ojos y conté hasta tres, listo. Por lo menos podría sacar algo divertido de esto… sonríe macabramente y me encontré ordenándole a Justin hacer todos los ejercicios que quisiese, el tiempo que quisiese.

Fue horrible para el, podia notarlo. Sudaba mucho y estaba cansado, pero sin embargo seguía viéndose genial. Me sonroje al verlo haciendo algunos ejercicios, el me miraba de vez en cuando y me dedicaba una sonrisa. Lo mejor seria evitar su mirada…

Lo deje un rato solo, no es como si fuese un bebe… Fui a hacer mis abdominales y escuchaba música en mi MP3, la mejor forma de olvidar que tenia a un modelo sexy a mi lado y de quitarme los pensamientos morbosos y de odio en mi cabeza.

Me sentía observada, voltee y vi a Justin mirándome desde lejos. Me sonreía, y ya empezaba a odiar esa sonrisa. -¿Qué ves?- Le pregunte con ira. El solo movió los hombros.

Después de terminar mi rutina vi la hora, ya iban a cerrar el gimnasio… así que tome mis cosas y salí de este. El gimnasio quedaba dentro de un centro comercial no muy popular entre los adolescentes, generalmente iban mas ancianos que jóvenes… Me encontré con Justin en la puerta, algo que no fue del todo agradable para mí.

-¿Ahora que?- Dije claramente exasperada. – ¿Tiene algo de malo que te acompañe a tu hogar?- dijo el, haciendo una imitación de un príncipe azul, ofreciéndome su mano.

Obviamente, no confió en esto y bufo. -¿Qué planeas?- Le pregunte, forzando mi voz a que sonase firme cuando en verdad estaba insegura.

Justin seguía siendo igual de atrayente, y no me podia fiar de eso. No me podia fiar de el, en realidad. –Hieres mis sentimientos- ¿Se estaba burlando de mi?

-Tienes 3 segundos para decirme que quieres- Dije, mostrándole mi puño. Al principio se sorprendió un poco, pero consiguiente a esto solo volvió a sonreír, colocando ambas manos detrás de su cabeza y exclamando con voz despreocupada: -Una cita-

No pude evitar el sonrojo en mi rostro ni cuando el tomo mi puño entre su mano, y lo entrelazo, mis dedos se juntaron con los de el por segundos. -¿Por qué querrías una cita conmigo? No juegues Justin- Le dije peligrosamente.

-No estoy jugando, eres fuerte… como yo- Dijo, me veía serio… pero ciertamente no le creía. Forcejee con mi mano lo suficiente para que la soltase, y después le mire fijamente a los ojos. –No soy lo suficientemente atractiva para ti, y nunca mostraste este interés antes… No soy idiota, se que planeas algo-

-¿Es tan difícil pedirte una cita?- Pregunto, claramente molesto.

-Claramente, si- Volví a contestarle y camine rápidamente para deshacerme de el. Salí del centro comercial velozmente, pero todavía podia oír los pasos de Justin detrás mío. Mi edificio estaba cercano, así que sonreí aliviada.

-¿Puedes dejar de seguirme?- Le comente con ira, ni siquiera mirando para atrás. –Noup- Contesto el modelo. Respira hondo… respira hondo…

-Quiero una cita con Eva- Comenzó el a decir como en una melodía, rodé los ojos. –Y no me quiere a su lado- Idiota, cállate… cállate… -¿Por qué no me da una oportunidad?- ¡Ni siquiera rimaba! –Yo soy su chico indicado-

Por fin habia llegado a mi edificio, y Justin seguía cantando, ¡iba a tener la tonada de esa canción en mi cabeza por horas! Iba a introducir la llave en la puerta cuando Justin tomo mi mano y la beso levemente. -¿Por qué no aceptas la cita conmigo? Cualquier chica lo haría…-

-¿Qué haces?- Pregunte, apenada por si mi madre me veía desde la ventana. ¡Parecería una niña tonta enamorada! –Hare esto todos los días- Dijo, su voz sonaba segura, y seguía tomando mi mano. Yo la aleje unos segundos y rodé los ojos.

-No- El no pareció interesado en esa respuesta, se acerco y me dio un beso en la mejilla… muy cercano a mis labios. Su perfume era delicioso para mi sentido olfativo. –Entonces, hasta mañana Eva- Dijo, y se fue caminando de vuelta al centro comercial.

Se que esto no suena como yo, para nada…

-Justin- Grite yo, el se volteo y tras segundos no sabia que hacer.

Me acerque hacia el y me le lance encima, como si fuese una niña. Apenas pudo cargarme unió sus labios con los míos y nos hundimos en un beso romántico. No se si sus acciones eran puras, no se nada…

-¿Y ahora que?- Pregunte yo, claramente con poca experiencia en estos temas.

-Vamos a nuestra primera cita- Contesto el, con una sonrisa picara.